Noticias de Tecnología e Internet del 01-06-2020

01-06-2020 | enter.co
Anonymous continúa la tendencia de 2020 de lo improbable, anunciando su regreso y haciendo viral un documento que lleva tiempo en la Internet.
01-06-2020 | abc.es
De la hipersexualidad a la madurez: el cambio del papel de la mujer en los videojuegos
Un escote exageradamente pronunciado da la bienvenida. Una silueta, hipersexualizada, se retuerce entre saltos y escenarios propio del cine de acción. Un pantalón excesivamente corto completa el atuendo de Lara Croft. Es «Tomb Raider II», segunda entrega de la serie de aventuras, que apareció en 1997. Y la representación del tratamiento visual y narrativo de la mujer en las propuestas de un sector que ha evolucionado en los últimos años hacia una mayor diversidad y madurez. La llegada el próximo 19 de junio de «The Last of Us Part II» (Naughty Dog, 2020), secuela del aclamado título de supervivencia en tercera persona, plasma un giro de una industria que, todavía, amasa estigmas y estereotipos del pasado. En el juego, su protagonista, Ellie, ya no es la angelical niña que Joel, en una relación paternofilial, cuida y protege. Ahora, en edad adulta, se embarca en su propia aventura. Un título más oscuro, más maduro y que retrata una mayor diversidad de género. El rol de la joven es bien distinto en comparación a la primera vez en que la vimos con esa camiseta granate aguantando un cuchillo. En aquella primera introspección, la narrativa por sí misma se refuerza a partir de los momentos de enfrentamientos y los diálogos que van pivotando sobre la transformación de la perspectiva de Joel, abandonando el desasosiego para abrazar a la esperanza. Ese comportamiento más independiente se rueda con valentía en «Assassins Creed: Odyssey» (Ubisoft, 2018), última entrega de la franquicia de aventuras en tercera persona, cuya protagonista es una mujer valerosa y guerrera, Kassandra. Su historia es canónica aunque el título deja la posibilidad de jugar en el rol masculino de Alexios en la Guerra del Peloponeso entre Atenas y Esparta. Se le otorga el papel de nieta del rey Leónidas y, en algunas secuencias, se observa un tratamiento más diverso y actual. La referencia inicial sobre la figura de Lara Croft no resulta baladí. Esta pistolera que persigue tesoros cual Indiana Jones marcó un punto de inflexión en 2013 con su «reboot» de la saga. Un relanzamiento por el cual se modificaron algunos atributos tanto visuales como de su personalidad. En esa primera entrega titulada simplemente «Tomb Raider» (Crystal Dynamics, 2013) se recreaban los orígenes de la mítica arqueóloga, aunque pecaba de algo: en su intento por acercarse a la época actual se daba de lado la profundidad y motivaciones del personaje. Pero sirvió de antesala para recuperar a una figura más cercana a la actualidad y, por supuesto, con una estética más realista, aunque sin alejarse de las connotaciones propias de los cánones de belleza. Evidentemente, su tratamiento es una exploración de la perfección corporal. Muchas desarrolladoras se han recreado en la anatomía femenina. Propuestas como Metal Gear, que se han servido de la fórmula de la «femme fatale», o la serie de lucha Dead or Alive han ensalzado la parte más erótica. La industria del videojuego, que mueve más dinero que el cine y la música juntos en un mercado como España, ha visualizado la necesidad de cambio en los últimos años. De ahí que haya vivido una mayor proliferación de personajes femeninos como Aloy, sublime arquera del mundo post-apocalíptico presentado en «Horizon Zero Dawn» (Guerrilla Games, 2017) en la que la humanidad, en una vuelta a los comportamientos tribales, debe sobrevivir al embuste de máquinas inteligentes. Ese desafío también se ha materializado en subsagas como «Wolfenstein: Young Blood» (MachineGames y Arkane Studios, 2019) o «Uncharted: El Legado Perdido» (Naughty Dog, 2017), cuyas protagonistas son chicas, aunque la tónica siempre ha sido la de apelar a la juventud. En el mundo del deporte virtual también se ha experimentado con una mujer más empoderada. Por lo pronto, la última entrega de la franquicia Fifa se ha incluido, por primera vez, equipaciones femeninas. En su modo de fútbol callejero, llamado «Volta», se entremezclan equipos donde chicos y chicas lucha por el triunfo conjuntamente. Pequeños avances. «El rol de los personajes femeninos ha evolucionado a lo largo de los últimos cuatro años y de forma positiva. Se han creado nuevos roles femeninos más realistas y empoderados» «Claramente, el rol de los personajes femeninos ha evolucionado a lo largo de los últimos cuatro años y de forma positiva. Se han creado nuevos roles femeninos más realistas y empoderados. Unas mujeres fuertes y luchadoras, con profundidad psicológica, de actitud activa. Heroínas. Alejándonos, cada mes más, de aquéllos personajes tradicionales pasivos, sexualizados», explica en declaraciones a ABC Gisela Vaquero , presidenta de la Asociación Women in Games España (WIGES), organización que promueve y ayuda a las mujeres desarrolladoras y jugadoras de videojuegos. Sin embargo, expresa un matiz importante: «A pesar de todo, la industria del videojuego va en la cola y última con su evolución feminista en comparación del resto de producciones artísticas como la del cine y su aceptación es mucho difícil por parte de los consumidores hombres». Más diversidad Las mujeres, también decisivas durante la Segunda Guerra Mundial, ha servido de excusa para llevar a su portada y como una de las protagonistas de «Battlefield V» (Dice, 2018), videojuego de combate en perspectiva subjetiva. Su lanzamiento, sin embargo, se vio empañado por críticas en foros de internet como que no tenía rigor histórico. La inclusión de mujeres menos tradicionales se ha perfilado en «Overwatch» (Blizzard, 2015), cuyos personajes apelan, incluso, a la inclusión. Otro reflejo del cambio se encuentra en el papel de Faith Connors en «Mirror?s Edge» (Dice, 2016) o Kate Walkers en «Syberia» (Microids, 2020). «El videojuego es un reflejo de la sociedad. La sociedad en general está cambiando y estamos viendo ejemplos que se ven en películas, también en animación. Hemos pasado de papeles hipersexualizados y estereotipados, sobre todo más en países asiáticos, a integrar valores más modernos de la sociedad. Se está permeabilizando el papel de la mujer en los videojuegos con personajes más reales, algunos diseñadas por mujeres», señala en conversación telefónica con ABC Xavier Carrillo, vicepresidente de Asociación española de empresas productoras y desarrolladoras de videojuegos y software de entretenimiento (DEV). Uno de los proyectos en el que ha estado implicado es «Respawnables Heroes» (Digital Legends), un videojuego móvil disponible para el software iOS que está ambientado en una catástrofe climática. Su objetivo -dice- es «normalizar situaciones», por lo que aparece en el plantel de protagonistas a una bioingeniera, a una doctora afroamericana. «Si siempre se presenta un peonaje femenino de una doctora con minifalda esa imagen le llega a la gente, así que queremos que el mundo del juego normalice una serie de valores», relata. «Todos los avances que está habiendo a nivel social se reflejan como discriminación, diversidad. Como desarrollador se puede dar un paso más porque tiene un gran impacto increíble. Es un medio muy importante y el cómo se reflejan las chicas van tener un impacto social a largo plazo». Desafíos pendientes Para Vaquero existen algunos desafíos pendientes para avanzar en el sector. El primero -explica- es incrementar la cantidad de personajes femeninos realistas y nuevas narrativas lideradas por estos personajes. «Ahora solamente hay un 7 por ciento de estos personajes y son pocos», sostiene. El segundo desafío es hacer costumbre estas narrativas: que diversidad sea una normalidad. El tercero y la que suele ser más difícil: «mantenerla y acostumbrar a todos la diversidad narrativa como un hecho normal. Esto se realiza con la repetición». Este asunto también se relataba en un estudio de 2002 (PDF) elaborado por el departamento de Ciencias de la Educación de la Universidad de las Islas Baleares en donde se concluye que los videojuegos ensalzan una figura masculina distorsionada donde únicamente caben valores como la fuerza, la valentía, el poder, la dominación, mientras que la figura femenina se conforma a partir de la fragilidad, la pasividad o la sumisión. «Hasta no hace mucho la figura femenina ha sido muy maltratada, apareciendo siempre como un ser pasivo o bien como un objeto decorativo», apuntaba, entonces, la publicación. La norma se ha traducido en tendencia. En ese sentido, Vaquero ahonda en el tratamiento que, por lo general, se suele dar a los personajes femeninos: «Tradicionalmente, los personajes femeninos eran sexualizados, sin ninguna relevancia, o bien eran personajes "premio", sin profundidad psicológica y, por supuesto, con necesidad de ser rescatadas». Su visión es más trascendental: «Yo siempre digo que tradicionalmente hay estos clichés que los llamo las 4S de los personajes femeninos: Secundarias, Salvadas, Sumisas y Sexualizadas».
01-06-2020 | abc.es
Los cinco mejores teléfonos móviles por menos de 200 euros
El mercado de «smartphones» tiene dos velocidades. Por un lado, se encuentran los dispositivos de gama alta que pueden alcanzar, y superar ampliamente, los 1.000 euros de coste. Por el otro, existe una gama media competitiva que ofrece, en muchos casos, un rendimiento notable a un precio realmente ajustado. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha recogido los que, en su opinión, son los cinco mejores móviles por menos de 200 euros.
01-06-2020 | abc.es
Cómo programar el envío de mensajes en Twitter
A pesar de que existen herramientas externas, muy interesantes para los trabajadores de redes sociales, que permiten programar la publicación de contenido, hasta ahora, al menos en el caso de Twitter, la posibilidad estaba vedada para el usuario normal. Y sí, has leído bien. Hasta ahora. La plataforma del pajarito ya ha lanzado una funcionalidad que permite a los «tuiteros» programar el envío de tuits. Así lo ha reconocido a través de un publicación realizada en el propio perfil de la red social.<blockquote class="twitter-tweet"><p lang="en" dir="ltr">Not quite ready to send that Tweet? Now on <a href="https://t.co/fuPJa36kt0">https://t.co/fuPJa36kt0</a> you can save it as a draft or schedule it to send at a specific time ?? all from the Tweet composer! <a href="https://t.co/d89ESgVZal">pic.twitter.com/d89ESgVZal</a></p>&mdash; Twitter Support (@TwitterSupport) <a href="https://twitter.com/TwitterSupport/status/1266081598748925961?ref_src=twsrc%5Etfw">May 28, 2020</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script> El procedimiento para programar los tuits es muy simple. Aunque se debe tener en cuenta que solo está disponible en la versión de escritorio de la red social. Es decir, cuando empleamos la plataforma desde el ordenador. Por el momento, la compañía no ha expresado cuando estará a los móviles. Aunque, seguramente, será más pronto que tarde. Cómo programar un tuit Para programar un tuit, lo primero que debe hacer es escribirlo. Debajo del texto, en la pantalla de edición, verá que hay un icono con forma de calendario. Si hace «click» encima, podrá escoger la fecha y la hora en la que el mensaje en cuestión será publicado en Twitter. Una vez termine de programar todos los campos, únicamente tendrá que pulsar sobre la opción «Confirmar», ubicada en la esquina superior derecha de la ventana, y el mensaje será publicado en el momento fijado.
01-06-2020 | abc.es
WhatsApp: el truco para enviar un mensaje a una persona que te ha bloqueado
La aplicación de mensajería WhatsApp, como todas las que pertenecen a Facebook, cuenta con funcionalidades destinadas a mejorar el ecosistema en su interior. Una de las herramientas más interesantes en este sentido es la del bloqueo. Seguramente, en más de una ocasión, se ha sentido tentado de poner una barrerade este tipo entre usted y otro usuario. Ya sea por la pesadez o por algún tipo de enfrentamiento. Asimismo, también es posible que, en algún momento, lo haya sufrido sin razón aparente. Y sin tener oportunidad de hablar las cosas e intentar arreglarlo. Sea como fuere, y a pesar de los esfuerzos de WhatsApp, el servicio cuenta con una puerta trasera que permite que el usuario pueda mantener una conversación con quien lo ha bloqueado sin necesidad de que el segundo levante la prohibición. Lo explicamos paso a paso. Paso a paso Lo primero que debe hacer el usuario, que no es poco, es convencer a un tercero para que cree un grupo en el que los únicos participantes sean él mismo, el bloqueado y quien lo ha bloqueado. Llegados a este punto, es importante tener en cuenta que WhatsApp tiene una funcionalidad que permite filtrar a las personas que pueden añadir a una persona a un grupo. Por lo que habrá que encontrar a alguien que no solo esté dispuesto, sino que también cuente con el permiso necesario para ello. A continuación, el usuario que ha creado el grupo y que, como tal, es administrador, deberá salirse de la conversación. Dejando, de este modo, como administrador a la persona que ha sido bloqueada. Para que la operación resulte es importante que la primera persona que haya sido añadida a la conversación sea la misma que no puede enviar mensajes al otro usuario. Llegado a este punto, y si la persona que ha puesto el bloqueo no se sale del grupo antes de tiempo, el usuario bloqueado podrá enviarle mensajes. Otra cosa muy diferente es que se respondan.
01-06-2020 | abc.es
Cinco consejos para mejorar tu privacidad en redes sociales
En las redes sociales cabe toda la vida de un usuario. Desde los mensajes que intercambia a todas horas con sus amigos, hasta las fotos que subió de sus últimas vacaciones en Punta Cana. Por eso, es importante proteger todo lo posible esa información de aquellos que no tienen por qué conocerla. Especialmente de los cibercriminales, que siempre han mostrado un gran interés en el robo de cuentas. Aquí recogemos un puñado de consejos que pueden servirle a la hora de protegerse de los ataques y de las miradas indiscretas. Utilizar contraseñas robustas Las claves son la llave que da acceso a todas las plataformas en las que tiene una cuenta el usuario. Por eso, el primer paso para que las cuentas estén bien protegidas es el de contar con contraseñas seguras y difíciles de descifrar. «Una buena contraseña debe tener una longitud considerable y ser inteligible. El usuario no debe utilizar en ningún caso una palabra que tenga que ver con él, como sería su mes de nacimiento o su nombre. También debe contar con números, letras y signos especiales, como serían asteriscos o símbolos del dólar», señala a ABC el «hacker» ético Deepak Daswani. Asimismo, es importante no repetir claves en varios servicios y cambiarlas periódicamente. ¿Quién puede ver tus publicaciones? Las redes sociales se han convertido en el sustento de muchas personas. Ya sea porque gracias a sus publicaciones se han convertido en «influencers» o porque las utilizan para promocionar sus propios negocios. Sin embargo, si usted es un usuario normal, no hay motivo para que sus fotografías y comentarios estén visibles para todos los miembros de la plataforma. A este respecto, tanto Instagram como Facebook, dos de las redes más populares, cuentan con una funcionalidad que permite seleccionar quiénes tienen acceso a las publicaciones. Si no se emplean este tipo de herramientas, nada impediría, por ejemplo, que un tercero malicioso robase tus fotos de la red social y crease una cuenta de cero en la que suplantase al afectado. Ojo con lo que compartes La información es un bien muy preciado. Mucho más de lo que muchos usuarios se piensan. Por ello, es importante que, antes de realizar cualquier publicación, o de interactuar con una página en concreto, tengamos claro que no nos importa que Facebook, Twitter, Instagram o el vecino de enfrente se enteren de nuestras opiniones o de cuál fue el último viaje que realizamos antes de que la pandemia nos encerrase en casa. Hay que tener en cuenta, asimismo, que las redes sociales están interesadas en conocer los gustos de sus usuarios. Datos como el sexo, la afinidad por algún tipo de deporte o el gusto por la moda sirven, por ejemplo, para perfilarlos y mostrarles anuncios publicitarios personalizados. Tus claves son solo tuyas Como explicábamos, las cuentas de redes sociales, así como de otro tipo de plataformas digitales, como Amazon, resultan muy interesantes a ojos de los ciberdelincuentes. Por eso, no basta con contar con claves seguras, también hay que protegerlas y no compartirlas con nadie. Seguramente, en más de una ocasión se habrá encontrado en el buzón de entrada de su correo, o entre sus SMS o WhatsApp, algún mensaje en el que un tercero intenta, de forma más o menos chapucera, suplantar a algunas de las plataformas en las que tiene una cuenta para que le comparta datos personales. «Es muy importante utilizar el sentido común. En el caso de las estafas que tratan de robar la cuenta del banco del usuario, hay que saber que los bancos no entran en contacto con el cliente por medio de correos electrónicos o vía SMS para pedirle sus credenciales. Es algo muy raro. Yo diría que no ocurre con ninguna entidad. En caso de que tengamos una duda, lo recomendable es llamar por teléfono a nuestro banco y consultarlo», apunta a este diario José De la Cruz, director técnico de la firma de ciberseguridad Trend Micro. Y si tu banco no te va a pedir las claves por correo o SMS, evidentemente, tu red social tampoco. Al menos, a no ser que hayas realizado la petición de un cambio de contraseña. Asimismo, en caso de querer contactar con algún usuario, empleará uno de los dominios oficiales de la empresa. «Los correos electrónicos de Instagram y Facebook relacionados con tu cuenta se enviarán solo desde las direcciones @mail.instagram.com o @facebookmail.com», explican desde Instagram. Dar y quitar Cuando uno se descarga la aplicación de una red social, es bastante habitual que el servicio pida permiso para acceder a herramientas como el micrófono, la localización o la cámara. Esto no es algo necesariamente negativo, ya que muchas de las funcionalidades de una red social están directamente relacionadas con estas herramientas. En caso de que un usuario esté especialmente concienciado en temas de privacidad, pero no quiera perder la opción, por ejemplo, de subir «stories» a Instagram, lo mejor que puede hacer es dar y quitar el permiso a la aplicación de turno desde los ajustes del teléfono móvil. Algo que, aunque puede resultar algo engorroso, es posible tanto en dispositivos iOS como Android.
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