Noticias de Tecnología e Internet del 12-02-2020

12-02-2020 | elpais.com
La lucha contra las ?fake news? busca un hueco dentro de las aulas
Institutos y colegios recurren a cursos externos, ante la falta de legislación educativa, para formar a los alumnos en la identificación de bulos, una tendencia en auge por la universalización de las redes sociales
12-02-2020 | elpais.com
El Mobile se prepara para cancelar o aplazar la feria con un coste millonario
La deserción de grandes empresas estadounidenses y la renuencia de las operadoras europeas presionan para la anulación del evento de Barcelona
12-02-2020 | elpais.com
Samsung vuelve a intentarlo con las pantallas plegables con el Galaxy Z Flip
El ?smartphone? del fabricante surcoreano ya se puede reservar en España por 1.500 euros
12-02-2020 | abc.es
Samsung Galaxy S20: una apuesta decidida por el 5G y la cámara de alta resolución
Samsung ha presentado este 11 de febrero el primero de sus teléfonos insignia, o tope de gama del año, el Galaxy S20, sucesor del S10. A dos semanas de un dudoso Mobile World Congress, que ya ha sufrido muchas bajas de marcas importantes, Samsung se ha adelantado al resto de marcas presentando el sus nuevos terminales de gama alta. Como se esperaba, estará disponible en tres modelos distintas: el S20, el S20 Plus y S20 Ultra. Llegarán a las tiendas el 13 de febrero y contarán con una versión con conectividad 5G, la nueva red que, hasta el momento, no se ha terminado de democratizar. Según ha expresado Samsung durante la presentación de los dispositivos, se espera que durante este 2020 uno de cada cinco «smartphones» vendidos sean compatibles con 5G. Para ello será imprescindible que las operadoras que no lo han hecho, como Movistar y Orange, en el caso de España, se decidan a subirse al carro. No es un «smartphone» cualquiera El Galaxy S20 no es un teléfono más para la marca coreana, supone su oportunidad para aprovechar el claro retroceso de Huawei en la gama alta en Europa y ganar cuota de mercado. Lo primero que llama la atención del S20 Ultra, el buque insignia de la familia, se encuentra en la cámara de fotos trasera, con 4 objetivos, diseño cuadrado y nada más y nada menos que un gran angular de 108 megapíxeles de resolución masiva y apertura 1/1.3. Hasta diez veces más resolución que muchos teléfonos de gama alta de 2019. En este conjunto de cuatro sensores traseros, Samsung ha instalado, tres objetivos y el sensor de profundidad o ToF. Los tres objetivos se dividen en, un gran angular de 48 megapíxeles, un ultra gran angular de 108 megapíxeles y un teleobjetivo de hasta 100 aumentos híbridos de 32 megapíxeles. La cámara, como es habitual, es la característica que marca la diferencia entre los tres modelos presentados. El S20 Plus mantiene los cuatro sensores, pero reduciendo su resolución a 12 megapíxeles en el teleobjetivo y el ultra gran angular, y 64 el gran angular, también los aumentos del teleobjetivo se reducen a 3, mientras el S20, pierde el sensor de profundidad. En cuanto a la cámara frontal, el S20 cuenta con un único sensor perforado en la pantalla, S20 Ultra de 40 megapíxeles y S20 y S20 Plus 10 megapíxeles. La inteligencia artificial, hace que el S20 Ultra sea capaz de sacar imágenes en una décima parte de un segundo.«Es el teléfono que cambiará la fotografía», afirmaba durante la presentación Drew Blackard, director de producto de Samsung. En cuanto al vídeo, es capaz de grabar a 8k. La pantalla de los tres modelos tiene diferente tamaños, 6,2 pulgadas el Galaxy S20, 6,7 pulgadas el S20 Plus y 6,9 pulgadas S20 Ultra. También aumenta el tamaño de la batería, de 4.000 mAh, 4.500 mAh y 5.000 mAh respectivamente. Un diseño cuidado y un chip de la casa Hablemos del diseño Picasso. El terminal cuenta con bordes redondeados, pantalla Infinity y sobre todo una cámara frontal perforada en el cristal que se reduce considerablemente hasta pasar casi desapercibida. La forma de la cámara trasera es un signo de diferenciación en el diseño de los teléfonos móviles. Esto se debe al creciente número de objetivos que van copando las carcasas traseras de los teléfonos móviles y la dificultad que entraña encajarlos correctamente. En este caso Samsung ha elegido el diseño cuadrado en la esquina superior. En cuanto al procesador, los tres modelos cuentan con el Exynos 990 de 64 bits, el más potente fabricado por Samsung. Sus prestaciones son equiparables a las propias del reciente Snapdragon 865 de Qualcomm. Respecto a las opciones de almacenamiento, el terminal está disponible en versión de 8GB y de 12 en lo que se refiere a la memoria RAM. Respecto al disco duro, se mueve entre 128 y 512 gigas de capacidad de disco duro el caso del Ultra El espacio se puede ampliar hasta 1 terabyte con tarjeta microSD. Acuerdos con otras tecnológicas Samsung ha llegado a un acuerdo con Netflix como socio en el entretenimiento móvil, con una mejor integración y contenido extra de las series de producidas por Netflix, como la conocida Narcos. Lo mismo ha ocurrido con otras firmas como Google y Microsoft, que no han querido quedarse fuera y han anunciado durante el evento que los S20 serán los primeros en usar «live caption» en Google Duo. También se ha anunciado que Xbox está desarrollando en conjunto con Samsung la esperada plataforma de streaming de juegos xCloud. Galaxy Z Flip, el nuevo móvil plegable El Galaxy S20 es uno de los terminales más esperados del año, y uno de los principales representantes de la gama alta en Android, pero el producto que más expectación ha creado en la presentación en San Francisco, después de que Samsung lo mostrara durante la gala de los Oscars, ha sido el Z Flip. El dispositivo, que está pensado para competir con el Motorola Razr plegable, se pliega en forma de concha a diferencia del Galaxy Fold. Su diseño es simétrico. Cuando está cerrado solo queda a la vista su pantalla exterior de 1 pulgada, que sirve para recibir las notificaciones cuando este se encuentre cerrado. Al abrirlo, encontramos una pantalla de 6,7 pulgadas con cristal ultra fino capaz de plegarse hasta 200.000 veces. Samsung ha sabido sacarle partido a la forma de la pantalla del Z Flip. Cuando está doblada, se divide en dos y es capaz de mostrar diferente contenido en cada una de ellas. Después de los problemas de polvo que sufrió la bisagra del Fold, este terminal trae equipado un sistema de fibras que repele el polvo e impide que entre dentro de la pantalla. Estará disponible el 14 de febrero con un precio de 1.380m dólares y en tres colores, oro espejo, negro espejo y morado espejo.
12-02-2020 | abc.es
Samsung Galaxy: así ha cambiado la joya surcoreana
Durante el año pasado, 2019, Samsung volvió a liderar las ventas de teléfonos móviles inteligentes a nivel mundial. Un mercado que ha dominado en los últimos años a pesar de la desaceleración de la economía china, el principal motor de este negocio, y el empuje de marcas asiáticas que han apostado por una política «low cost». El pasado curso vendió unos 296 millones de unidades, aunque su familia estrella ha sido, desde hace más de diez años, los Galaxy S. Con la llegada de los nuevos Galaxy S20, hacemos un repaso sobre todas las mejoras que han venido introduciéndose con los años. El comienzo de una era La llegada del modelo original de Galaxy, en 2009, supuso un hito en el sector, aunque lo hizo de manera casi silenciosa. Su nombre técnico era GT-I7500. Incluyó una pantalla de tipo Amoled de 3.2 pulgadas, una cámara con autofocus de solo 5 megapíxeles e incorporó la clavija de auriculares de 3.5 milímetros. Gobernado por el sistema operativo Android, el terminal. La familia empieza su ascenso En 2010 apareció el Galaxy S, considerado técnicamente como el pionero de esta exitosa familia de teléfonos móviles. Austero y sobrio, el terminal incluyó una pantalla Super Amoled (4 pulgadas) con resolución de 480 x 800 píxeles. Unos guarismos muy alejados de lo que presentan los modelos actuales. Su cámara, de 5 megapíxeles, era bastante competente y venía acompañada de una frontal de solo 0,3 megapíxeles. Rápidamente se completaron con otras variantes como un modelo con 4G, Vibrant o Captivate. A nivel técnico hay que destacar un microprocesador de una frecuencia de 1 GHz, además de soportar hasta 16 GB de capacidad. Más que suficiente para la época. La firma surcoreana entró con fuerza en un mercado entonces dominado por BlackBerry o Apple. Su consolidación Con el Galaxy SII (2011) la firma surcoreana logró una notable acogida en el mercado. Su pantalla creció hasta las 4.3 pulgadas y resultó ser más brillante que el modelo anterior. También incorporó un procesador más potente (de dos núcleos y 1 GB de memoria RAM) y mejores cámaras (pasando de 5 a 8 megapíxeles y una frontal de 2 megapíxeles) y batería reemplazable de 1.650 mAh. Entonces, el terminal no era el superventas que ha sido ahora pero logró consolidarse en el mercado gracias a su venta a través de operadoras -entonces, aún lo hacían-. Fue un terminal elegante y sobrio que funcionó durante varios años. Apuesta por mejores pantallas Samsung estaba en 2012 triunfando a nivel global con sus teléfonos móviles, con lo que apostó a caballo ganador con el Galaxy SIII. Creció en tamaño, rozando las 5 pulgadas de pantalla -técnicamente, unas 4.8 pulgadas, pero algo muy habitual en la actualidad-. Incorporó por primera vez un panel HD AMOLED Plus de alta definición. Su cerebro fue el más potente de ese momento, un Exynos 4412 de cuatro núcleos capaz de moverse a una velocidad de 1,4 GHz. También venía con configuraciones de 16/32/64 GB de memoria, ampliable por medio de tarjetas microSD, una de las señas de identidad de la compañía. Como curiosidad, añadió el modo Multi-Window, un modo operativo que permitía abrir dos aplicaciones de forma simultánea y mostrarlas a la vez en la pantalla. Apuesta por el diseño Más fino y ligero. Con notables cambios estéticos, el Samsung Galaxy S4 fue el primer modelo en incorporar una pantalla Full HD de tipo Super Amoled de 5 pulgadas. Vino con 2 GB de RAM y un mejor procesador, el Snapdragon 600, fabricado por Qualcomm, aunque con su variante de producción propia, el Exynos 5410. Su cámara estaba a la altura: 13 megapíxeles. A nivel de diseño, el terminal añadió unos elegantes marcos metálicos, así como nuevos botones de control. Más ligero que sus predecesores, el móvil, además, un innovador sistema de control inteligente por el cual la pantalla permanece encendida mientras el usuario dirige su mirada hacia ella. Y siguió creciendo Samsung, conquistado el mercado móvil, prosiguió con la renovación de su teléfono estrella. La siguiente hornada fue el Galaxy S5 (2014), que incorporó por primera vez en su historia -aunque no el mercado móvil, dado que lo introdujo Apple en el iPhone 5S- un lector de huellas dactilares. De diseño más grande y rectangular, su pantalla ya se definía por unas 5.1 pulgadas con resolución Full HD. Con un chip más potente que el anterior modelo, no escapó de las críticas al venir fabricado con materiales plásticos cuando, entonces, el mercado estaba girando hacia otro concepto de movilidad. La cámara, de 16 megapíxeles, contaba con el enfoque automático más rápido de la época, de solo 0,3 segundos. De batería potente (2.800 mAh), el terminal llegó con un modo de ahorro extremo de batería que se denominó Ultra Power Saving Mode, así como resistencia al agua y al polvo. La firma completó el lanzamiento con otras variantes, como el modelo Active o un mini. Llega la pantalla curvada En las últimas ediciones, Samsung se ha distinguido especialmente por su diseño de bordes curvados, algo que nació (2015) con la llegada del Galaxy S6 y su variante S6 Edge. A su vez, consolidó que esta estética ya sea icónica. La pantalla fue prácticamente la misma que el modelo anterior, sin embargo; de 5.1 pulgadas pero se mejoraron sus capacidades hasta conseguir una resolución Quad HD. La cámara trasera seguía siendo de 16 megapíxeles, pero se introdujeron mejoras para la captura y tratamiento de las fotos, además de un estabilizador óptico. Por otro lado, la cámara frontal creció hasta los 5 megapÍxeles. También añadió soporte a la carga inalámbrica (batería de 2.600 mAh) y apareció su sistema de pagos móviles, Samsung Pay. La galaxia se parte en dos Samsung, en 2016, y coincidiendo con el Congreso Mundial de Móviles de Barcelona, presentó dos modelos diferenciados por tamaño y algunas características. Uno de, el S7, incorporaba una pantalla de 5.1 pulgadas, mientras que la del S7 Edge crecía hasta las 5.5 pulgadas y con los bordes curvos. Paneles súper Amoled con calidad QHD, metal y cristal por ambas caras, resistencia al agua y polvo, y mejores prestaciones técnicas completaba su lanzamiento. En este caso, se apostó por Exynos 8890 como el chip encargado de procesar toda la información, acompañado de 4 GB de memoria RAM. También vino con dos opciones de almacenamiento, 32 o 64GB, y con la posibilidad de ampliarse mediante microSD. Se actualizó su cámara con 12 megapíxeles de tecnología Dual Pixel. Apareció el mismo año que el visor de realidad virtual, una cámara de grabación en 360 y el reloj inteligente Gear S2. Adiós a los botones Con la llegada del Galaxy S8, en 2017, Samsung daba un giro magistral e importante a la evolución de su teléfono. Por lo pronto, se rompió con lo tradicional para introducir un diseño radical en el que se apostaba por las pantallas apenas sin bordes, con lo que para lograr este cometido había que retirar cualquier botón físico. Consolidó, a su vez, las dos gamas, una versión «normal» (5.8 pulgadas) y otra «plus» de mayor tamaño (6,2 pulgadas) con resolución QHD (2.560 x 1.440 p.). Como lo demandado por los consumidores, este modelo fue una bestia técnica gracias a sus procesadores de ocho núcleos a 2.3 GHz y 4 GB de memoria RAM. Contaba con cámaras de 12 megapíxeles (frontal de 8 megapíxeles), y una potente batería de 3.000 mAh (3.500 mAh en el caso del modelo Galaxy S8 Plus). Además de añadir un escáner de iris y reconocimiento facial, esa temporada fue el debut de un asistente virtual llamado Bixby que, pese a lo llamativo de su propuesta, fue todo un fracaso inicialmente. Las dobles cámaras, una nueva trinchera El Galaxy S9 fue la gama (2018) que introdujo una doble cámara móvil, ahora algo habitual en la industria. Se encontró en el modelo de mayor tamaño, eso sí, el Galaxy S9 Plus (6.2 pulgadas frente a las 5.8 pulgadas del modelo «normal»). Con chips Snapdragon 845 y 4 o 6 GB de memoria RAM, ambos terminales se movían con gran desempeño. Esa innovadora cámara venía por dos lentes de 12 megapíxeles con apertura focal variable en función de las condiciones de luz. También con sistema de carga inalámbrica y rápida, la batería era de 3.000 y 3.500 mAh, respectivamente. Fórmula depurada En 2019, Samsung renovó su buque insignia mejorando algunos aspectos estéticos y apostando por mejorar las ópticas. Por lo pronto, decidió «agujerear» la pantalla para que la cámara frontal fuese más discreta con una doble lente. El Galaxy S10 ofreció lo mejor de lo mejor. Aunque mantuvo sus líneas ya conocidas con anterioridad, se dio un salto gracias a su cámara triple, una de las tendencias impuestas en el mercado de la telefonía. En cuanto a sus dimensiones, presentó una diagonal de 6.4 pulgadas de tipo Super Amoled capaz de entregar una resolución de 2.960 x 1.440 píxeles, con una densidad de 511 puntos por pulgada. En su interior se apostó por el chip Exynos 9820 impulsado por 8 GB de memoria RAM y una versión más avanzada de 12 GB. Unos guarismos impresionantes que le dotaron de una potencia muy alta. La batería en su versión «normal» fue de 4.000 mAh, con carga rápida e inalámbrica, además de inversa para compartir energía con otros dispositivos. Una bestia.
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