Noticias de Tecnología e Internet del 13-03-2020

13-03-2020 | elpais.com
El arte de hacer que la música entre por los ojos
La ingeniería electrónica más vanguardista no está reñida con la belleza. Los equipos de alta fidelidad que en su momento rompieron los moldes del diseño nos recuerdan cómo consumíamos la música hace no tantos años
13-03-2020 | abc.es
Apple ha anunciado este viernes que celebrará su conferencia mundial de desarrolladores (WWDC) en junio aunque ha cancelado el formato presencial por la crisis del Covid-19, la epidemia de coronavirus de origen chino que ha sumido en estado de alarma a varios países afectados, como el caso de España. En su lugar se anunciarán las novedades a través de una retransmisión en «streaming». La trigésimo tercera edición de la WWDC adoptará un formato «online» dirigido principalmente a los desarrolladores, creativos y todo aficionado a la marca de la manzana. Se espera que se presente el nuevo sistema operativo para móviles iOS 14, se anuncien nuevos detalles de la plataforma iPadOS, así como de otros ecosistemas como macOS, watchOS y tvOS. Todavía no se ha hecho oficial, pero no se descarta que se desvelen nuestros productos electrónicos.  Apple ha justificado esta decisión por la situación sanitaria actual, aunque lo ha abordado como un formato innovador. «Vamos a celebrar la WWDC 2020 este junio de una manera completamente innovadora para que desarrolladores de todo el mundo experimenten esta nueva forma de estar en contacto», ha dicho en un comunicado Phil Schiller , vicepresidente de Marketing de Apple. «La situación sanitaria actual nos ha obligado a crear un formato para la WWDC 2020 que incluya toda la programación habitual en forma de una Keynote y sesiones online. Será una gran oportunidad de aprendizaje para desarrolladores de todo el mundo. Las próximas semanas daremos todos los detalles», añade. «Con todos los nuevos productos y tecnologías en los que estamos trabajando, la WWDC 2020 va a ser todo un éxito», ha declarado por su parte Craig Federighi , vicepresidente Software de Apple. «Estoy deseando que nuestros desarrolladores prueben el nuevo código e interactúen de una forma completamente nueva con los ingenieros de Apple para crear los entornos tecnológicos que darán forma al futuro de todas las plataformas de Apple», apunta.
13-03-2020 | abc.es
Luces y sombras del Galaxy Z Flip, el nuevo teléfono plegable de Samsung
Lo primero que hay que hacer con el nuevo Z Flip es superar el «efecto Wow». Aún no estamos acostumbrados a ver teléfonos plegabes, y resulta fácil dejarse llevar por la fascinación de esa novedad a la hora de probarlo. Lo cierto es que, esta vez sí, Samsung ha acertado con el formato. Su primer plegable, Galaxy Fold, un híbrido entre móvil y tablet demostró que, fallos de diseño y roturas aparte, ese tipo de terminal, con su gran pantalla cuadrada, servía para bien poco, y desde luego no para ver vídeos, juegos y otros contenidos multimedia. Pero ahora es distinto. Cerrado, el Z Flip es como una especie de polvera cuadrada, delgada, de aspecto elegante y superficie de cristal, con unas dimensiones de apenas 73.6 x 87.4 x 17.3mm. Abierto, sin embargo, nos topamos con una fantástica pantalla de 6,7 pulgadas Dynamic OLED de vidrio pegable, con resolución de 2.636 x 1.080 pixeles y una densidad de 425 ppp. Desplegado, sus dimensiones son de 73.6 x 167.3 x 7.2mm. El peso es de 183 gramos. Tenemos, pues, un teléfono que ocupa la mitad de espacio cuando lo llevamos en el bolsillo, y que se transforma en otro de dimensiones «normales» cuando lo estamos usando. Brillante, es cierto, pero hay que decir que en el resto de las especificaciones (que veremos más adelante) Samsung se ha contenido bastante, probablemente para que el precio no se disparara mucho más de lo que ya lo ha hecho. El dispositivo, además, no es 5G. En pocas palabras, el Z Flip no es, como se ha dicho, un S20 (el último tope de gama de la compañía) plegable, aunque sí que conserva algunas de sus funcionalidades. Como mucho llega a la altura del Galaxy S10 del año pasado. La pregunta, pues, es la siguiente: ¿Vale la pena gastar casi 1.500 euros en un terminal que no está a la última en cuanto a prestaciones y cuyo mayor mérito es que puede doblarse por la mitad? Tras una semana de uso, mi opinión personal es que no, aunque admito que es un «no con matices». De hecho, no es cierto que la pantalla plegable sirva solo para doblar el teléfono, sino que permite algunas formas de uso completamente nuevas que los ingenieros de Samsung han sabido ver, y aprovechar, muy bien. Por ejemplo, bastará con abrirlo solo parcialmente (en forma de L) y podremos apoyarlo tranquilamente sobre una mesa o superficie plana para hacer fotos, selfies o videoconferencias sin tener que sujetarlo en la mano, como si el terminal estuviera en un trípode. Algunas aplicaciones, entre ellas la de la cámara, se adaptan automáticamente a esa posición del teléfono, de forma que cuando lo tenemos semiabierto la parte superior hace de visor mientras que en la inferior, la que esta sobre la mesa, aparecen los controles y opciones de la cámara. Lo mismo sucede con la Galería y los Mensajes, y es de esperar que poco a poco otras aplcaciones vayan aprovechando esta nueva posibilidad. En el apartado de fotografía, el nuevo Z Flip cuenta con una doble cámara trasera (dos sensores de 12 megapíxeles, uno de ellos un gran angular) y una frontal de 10 megapíxeles. Se echa de menos, y mucho, un telefoto. El rendimiento general no es malo, pero desde luego es muy inferior al que ofrece el S20 o algunos de los terminales premium (y más económicos) de la competencia. Aunque las cámaras no se comportan mal con una buena iluminación externa, dejan bastante que desear cuando usamos el zoom o en ambientes oscuros o poco iluminados. El resultado final podría compararse con el que podemos obtener con el anterior Galaxy S10. El terminal no graba vídeos en 8k, cosa que sí hace el S20, pero sí en 4K. A su favor tiene que incluye el modo Captura única, que usa las dos cámaras traseras de forma independiente para tomar foto y vídeo al mismo tiempo. Cuando el teléfono está cerrado, una diminuta pantalla de apenas 1,06 pulgadas nos muestra la hora, la carga de batería y las notificaciones. Y pulsando dos veces el botón lateral superior, esa pequeña pantalla se convierte en un visor con el que podemos hacernos un selfie sin necesidad de abrir el terminal. Tocando directamente la mini pantalla acercaremos o alejaremos la imagen. Hacernos selfies de esta forma tiene la ventaja de que, con el terminal cerrado, estaremos utilizando la doble cámara frontal, y no la delantera, de menor calidad, que queda «dentro». La desventaja es que el visor es demasiado pequeño, y aunque después la fotografía es «normal», en pantalla solo podremos ver un fragmento de nuestra cara y de lo que hay alrededor. Potencia a raudales El procesador utilizado es un Qualcomm Snapdragon 855+, es decir, el más potente que había el año pasado, por lo que su rendimiento y fluidez a la hora de manejar aplicaciones son realmente buenos, pero no los mejores. Incluir el chip de Qualcomm de este año, el Snapdragon 865, o algún otro sensor para hacer mejores fotos, habría encarecido demasiado el precio final del dispositivo. La memoria RAM es de 8 GB y el espacio para almacenamiento de 256 GB, sin posibilidad de expansión con tarjetas externas. Por su parte, el sonido tampoco es excepcional. El Z Flip, en efecto, solo cuenta con un único altavoz. La batería, de 3.300 miliamperios, dura un día completo si hacemos un uso normal del teléfono, lejos, pues, de los casi dos días que ofrecen hoy muchos terminales de gama alta. En mi caso, utilizándolo para todo tipo de pruebas durante horas seguidas, la batería se agotaba por completo poco después del mediodía. Por suerte, cuenta con un sistema de carga rápida de 25 watios, que en apenas media hora proporciona la carga suficiente como para terminar cómodamente la jornada. Y también con un sistema de carga inalámbrica rápida reversible, es decir, que permite cargar otros dispositivos con solo dejarlos sobre el teléfono. Algo que, con una batería tan justa, considero que apenas resulta útil. El sensor de huellas, esta vez, está en uno de los botones laterales. El nuevo Z Flip no es sumergible y no, no tiene puerto mini Jack para auriculares. En resumen: En cuanto a prestaciones, sin ser malas, no son las mejores disponibles en el mercado, algo que no estaría de más en un teléfono de este precio. Otros terminales (más baratos) de la propia Samsung o de otras marcas ofrecen mejores especificaciones. El factor diferencial es la pantalla plegable, que se lleva una buena parte del coste del teléfono, con sus ventajas y nuevas posibilidades de uso . ¿Vale esto 1.480 euros? Solo el usuario puede decidir..
13-03-2020 | abc.es
«CoronaCry»: crece el miedo a un nuevo WannaCry
Hace tres años se produjo uno de los ciberataques globales más recordados de la historia de la informática: WannaCry. Un ataque de ?ransomware? o ?secuestro de datos? que puso en jaque a cien mil empresas en todo el mundo, provocando un profundo caos ante el miedo de perder información valiosa. Aunque se han implementado medidas adecuadas en este tiempo, el riesgo ante un nuevo escenario es habitual. Microsoft, gigante estadounidense del software, ha anunciado este jueves el descubrimiento de una vulnerabilidad crítica que afecta al protocolo de red SMBv3 (?Server Message Block?, por sus siglas en inglés) que puede poner en riesgo la seguridad de los equipos informáticos utilizados en tareas de teletrabajo. La compañía ha lanzado un parche de seguridad para reducir el posible impacto de ataques de ?malware? (código malicioso). Existe el parche de seguridad de Microsoft, que lo ha lanzado este jueves. No se han publicado detalles técnicos por si cae en manos de ciberdelincuentes, pero sí se han publicado fragmentos en los que se describe el error en los sitios web de dos empresas de ciberseguridad, Cisco Talos y Fortinet. El fallo de seguridad, registrado como CVE-2020-0796, está calificado como ?grave?. La vulnerabilidad se debe a un error cuando el software vulnerable está utilizando un paquete de datos comprimido. Así, un ciberatacante en remoto (no autenticado) puede explotar para ejecutar código malicioso dentro del contexto de la aplicación para tomar el control. Es decir, permite ejecutar código en remoto sin necesidad de conocer el usuario y contraseña del equipo. En opinión de Lorenzo Martínez, experto en seguridad informática de Securízame, en caso de aprovechar este fallo ?se puede montar una gorda?. Afecta únicamente SMB en su versión 3.0, una funcionalidad de archivos compartidos presente en el sistema operativo Windows, incluso la última versión, Windows 10. A su juicio, y sin ser frívolo con la pandemia actual, al igual que el Covid-19 -coronavirus de origen chino- la ?velocidad de propagación puede ser bestial?. ?Puede ejecutarse código remoto como hacía el ransomware WannaCry. En la situación actual en la que ha derivado el Coronavirus, que ha llevado a montón de empresas a adoptar el teletrabajo, puede generar la tormenta perfecta al habilitarse acceso a recursos remoto de Windows de forma apresurada no teniendo en cuenta las medidas de seguridad necesarias?, añade en declaraciones a este diario.
13-03-2020 | abc.es
Coronavirus: consejos para teletrabajar sin poner en riesgo tus datos y los de tu empresa
La llegada del coronavirus a España ha motivado que muchos trabajadores se vean forzados a trabajar desde su casa. Una medida necesaria para limitar el riesgo que supone el escenario de pandemia en el que nos encontramos. Sin embargo, las precauciones no deben quedarse en permanecer en el domicilio. Y es que los cibercriminales pueden aprovechar cualquier brecha en sus sistemas para atacarles. Lo han vuelto a dejar claro recientemente intentando sacar partido de la preocupación que genera la enfermedad. Por eso, si quiere estar a salvo, o, al menos, tanto como es posible en internet, es importante que siga una serie de recomendaciones. Independientemente de si es un particular o una compañía. Ojo con las contraseñas Contar con una contraseña robusta es una de las primeras medidas que se deben tomar para proteger nuestro acceso a las plataformas en línea del trabajo. También, evidentemente, para otras herramientas imprescindibles, como el correo electrónico. Y, evidentemente, para esto no vale cualquier clave. «Una buena contraseña debe tener una longitud considerable y ser inteligible. El usuario no debe utilizar en ningún caso una palabra que tenga que ver con él, como sería su mes de nacimiento o su nombre. También debe contar con números, letras y signos especiales, como serían asteriscos o símbolos del dólar», dice a ABC el ?hacker? Deepak Daswani. Evita las WiFi públicas Y si proteger las claves de acceso a plataformas «online» es importante, lo mismo ocurre con la conexión a internet. Especialmente en los casos en los que el trabajador se vea forzado a emplear una red pública. «Una persona que esté trabajando en su casa con su red WiFi no debería tener demasiados problemas. El principal riesgo lo corren aquellos trabajadores que emplean el internet de algún aeropuerto u otro tipo de red pública. Esas redes no confiables se deben evitar en la medida de los posible. En caso de que no nos quede otra opción, es necesario extremar las precauciones. Emplear una VPN o similar», dice a este diario José De la Cruz, director técnico de la empresa de ciberseguridad Trend Micro. Utiliza el sentido común Otra de las amenazas que debe tener muy presente el trabajador, especialmente en una situación como la actual, son los riesgos del «phishing». Es decir, las ciberestafas en las que un atacante, valiéndose de ingeniería social, suplanta a un organismo o usuario con el objetivo de robarle datos que pueden ir desde contraseñas, de redes sociales o bancarias, hasta robarle directamente el dinero haciéndose pasar por un comercio legítimo. «Es importante que el trabajador se comporte en su casa exactamente igual que lo haría en su entorno laboral. Que no pinche en enlaces sospechosos y utilice el sentido común cuando recibe un correo o un mensaje que, a primera vista, resulta sospechoso. Que tampoco se utilicen dispositivos destinados al ocio para el trabajo. Separar lo profesional de lo personal es el primer paso a aplicar», apunta De la Cruz. El experto destaca, a su vez, la necesidad de extremar precauciones frente a posibles ataques: «Los ciberdelincuentes aprovechan situaciones como el coronavirus para engañar al usuario. Para poder infectar sus dispositivos con "malware" (virus informático). Aquí de nuevo tiene que primar el sentido común. Si a mi me llega, por ejemplo, un mensaje supuestamente de Correos en el que se me pide que acuda a recoger un paquete, lo primero en lo que tengo que pensar es si, relamente, estoy esperando un envío. En caso de que despierte sospechas, lo que se debe hacer es entrar en contacto por otra vía con la empresa que, presuntamente, me ha enviado el mensaje». Cabe recordar que los delincuentes ya han intentado explotar el temor al coronavirus en la red. A finales de febrero, la empresa de ciberseguridad Kaspersky informaba de que estaban comenzando a correr por internet documentos infectados con «malware» en los que, aparentemente, se ofrece información sobre el coronavirus. Desde vídeos con instrucciones para protegerse del virus chino, hasta actualizaciones sobre la amenaza e, incluso, procedimientos para detectarlo. «Sabemos que los ciberdelincuentes tienden a explotar temas populares y con gran repercusión en los medios de comunicación ya que son los más buscados por los usuarios. La probabilidad de que una persona descargue un archivo malicioso, cuya apariencia es la de uno relacionado con un tema de actualidad, es más alta», explicaba entonces a este diario Vladimir Kuskov, jefe de investigación de amenazas de Kaspersky. Los beneficios (y los riesgos) de la VPN Vigilar los datos y garantizar el acceso solo a los usuarios imprescindibles es clave para garantizar el curso normal del trabajo. Esto es algo que se puede conseguir gracias al empleo de una VPN. Sin embargo, es capital que se haga un buen uso de la plataforma; ya que, en caso de que uno cometa un error, puede comprometer los sistemas de toda la compañía. «La VPN es un método que aporta seguridad cuando está en una red no confiable, como un aeropuerto. Gracias a ella, se garantiza que todos los datos de un trabajador van a viajar a través de misma. Sin embargo, en el contexto actual, estamos hablando de un facilitador para que los usuarios puedan trabajar exactamente igual que en sus puestos habituales. Y esto, al final, se convierte en un riesgo. Si haces un mal uso del equipo y acaba infectado con virus informático, estarás poniendo en riesgo a todos los trabajadores de la empresa», explica el director técnico de Trend Micro. Y es que, en caso de que un «malware» infectase uno de los equipos, el resto de dispositivos dentro de la red VPN sufrirían el mismo efecto. Un buen ejemplo fue el ataque de tipo «ransomware», que secuestra los ordenadores y pide un rescate para recuperar el control, sufrido a finales del año pasado por varias empresas españolas, como Prisa Radio o Prosegur. Esta última se vio forzada a paralizar toda actividad durante más de un día a causa del «hackeo».
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