Noticias de Tecnología e Internet del 13-05-2019

13-05-2019 | abc.es
El truco infalible para que tu móvil lea en voz alta los mensajes de WhatsApp que recibes mientras conduces
¿Sabes que usar WhatsApp dispara un 134% el riesgo de tener un accidente de tráfico? Así lo asegura un estudio de la Universidad de Granada (UGR). Y, ¿sabes que si escribes un mensaje mientras circulas a 120 km/h estás recorriendo 660 metros a ciegas? Así lo asegura la DGT, que lleva años avisando de que el teléfono móvil es la primera distracción al volante. Los conductores aprovechan cualquier momento para consultar el WhatsApp. Es el principal tipo de notificaciones que recibe nuestro «smartphone» y que más consultamos. Por ello, conviene activar el modo «No Molestar» del terminal al volante. Aunque no es suficiente, por desgracia. Por eso te traemos otra solución, aunque la mejor es siempre no hacer caso al móvil mientras conduces. El truco infalible para que tu móvil te reproduzca los mensajes de WhatsApp que recibes mientras conduces es la aplicación gratuita «Lector notificaciones, SMS, email, mensajes», disponible en Android. El usuario debe configurar la «app» una vez descargada, eligiendo a qué aplicaciones da acceso. Y es que esta «app» no solo permitirá a tu móvil que lea en voz alta los mensajes de WhatsApp que recibas, sino que también puede reproducir los emails de Gmail o las notificaciones de Telegram o Hangouts, entre otras, incluso a través del sistema del coche. «'Free notification reader' es una aplicación muy útil que lee las notificaciones, ya sean correos electrónicos, SMS, mensajes de WhatsApp o cualquier notificación generada por una aplicación que tiene configurada», asegura su creador. La «app» también cuenta con el modo «privado». Si el usuario lo activa, el móvil le dirá quién le ha escrito por WhatsApp sin reproducirle el mensaje. Una opción muy útil en caso de que vayas conduciendo con más personas en el vehículo. También permite configurar quién te llama por teléfono o cuánta batería te queda.
13-05-2019 | abc.es
Pánico en Países Bajos: la policía pierde el control de cientos de presos por un fallo en las pulseras telemáticas
El Ministerio de Justicia y Seguridad de Países Bajos confirmó el pasado viernes los problemas de seguridad que experimentaron el jueves cuando, al actualizar el software de las pulseras tobilleras que llevan los presos con el objetivo de tenerlos bajo control, dio un error inesperado, de tal manera que durante varias horas los agentes no supieron dónde estaban ni qué hacían los criminales. Según ha informado el periódico holandés «NU.nl», el gobierno emitió un comunicado de prensa en el que reconoció dicho error: «Como resultado de una actualización de software, se produjo una interrupción en el tráfico de datos durante el monitoreo electrónico de las pulseras de tobillo». Por tanto, las salas de control del Departamento de Justicia dejaron de recibir la señal de los criminales, lo que impidió que los funcionarios conocieran la ubicación de los sospechosos en arrestos domiciliarios o de lo que se encontraban en libertad bajo fianza. El pánico generado obligó al Ministerio de Justicia y Seguridad a intervenir rápidamente. Por ello, decidió arrestar preventivamente y encarcelar a algunos de los criminales con mayor riesgo, mientras que se desplegó un dispositivo especial de agentes que se dedicaron a realizar visitas domiciliarias a los sospechosos o les contactaron por teléfono para que acudieran con urgencia a la comisaría más cercana. El problema -aseguraron- está en el software de las pulseras telemáticas, al mismo tiempo que denuncian un funcionamiento irregular de la red telefónica fija de la compañía Tele2. El error fue subsanada el sábado. Normalmente, cuando se realiza la actualización de un software (sistema operativo), ya sea del ordenador, «smartphone», pulseras de actividad, etc. es porque se lleva a cabo una mejora detectada que es parcheada en la nueva versión, que debe instalarse lo antes para evitar problemas de funcionamiento o ciberseguridad. Pero, por causas que no han aclarado, la actualización tenía un error de seguridad («bug») gravísimo que nadie comprobó y que provocó que las pulseras dejaran de conectarse con los servidores del Ministerio de Justicia, donde reciben la señal. Segundo error en menos de un año El gobierno no ha querido ofrecer datos concretos del número de presos que se beneficiaron, durante unas horas, del fallo. Pero, según el diario, en 2017 había unos 700 portadores de tobilleras telemáticas. Conviene recordar, además, que no es la primera vez que el Gobierno se enfrenta a este problema. En agosto de 2018, tal y como señala «NU.nl», también hubo una interrupción generalizada de las telecomunicaciones móviles que interrumpió el sistema durante un día. En ese momento, en una carta enviada al Parlamento holandés, el Ministerio de Justicia dijo que tenía bajo vigilancia a unos 700 criminales por día, de los 450 vieron cómo su pulsera de control telemático se desconectó debido a la interrupción de la red móvil. Los medios telemáticos, tal y como explica Instituciones Penitenciarias del Gobierno de España, son un conjunto de sistemas electrónicos que suelen usarse por parte de los gobiernos de todo el mundo, y que se rigen por la normativa exclusiva de cada órgano dependediente. Los sistema de monitorización mediante pulseras se realiza por red telefónica y es una de las medidas más conocidas dentro de los sistemas tecnológicos de vigilancia electrónica, entre los que se encuentran también los sistemas de verificación de voz o tecnologías de GPS.
13-05-2019 | abc.es
Pánico en Países Bajos: la policía pierde el control de cientos de presos por un fallo en la actualización del software de la pulsera telemática
El Ministerio de Justicia y Seguridad de Países Bajos confirmó el pasado viernes los problemas de seguridad que experimentaron el jueves cuando, al actualizar el software de las pulseras tobilleras que llevan los presos con el objetivo de tenerlos bajo control, dio un error inesperado, de tal manera que durante varias horas los agentes no supieron dónde estaban ni qué hacían los criminales. Según ha informado el periódico holandés «NU.nl», el gobierno emitió un comunicado de prensa en el que reconoció dicho error: «Como resultado de una actualización de software, se produjo una interrupción en el tráfico de datos durante el monitoreo electrónico de las pulseras de tobillo». Por tanto, las salas de control del Departamento de Justicia dejaron de recibir la señal de los criminales, lo que impidió que los funcionarios conocieran la ubicación de los sospechosos en arrestos domiciliarios o de lo que se encontraban en libertad bajo fianza. El pánico generado obligó al Ministerio de Justicia y Seguridad a intervenir rápidamente. Por ello, decidió arrestar preventivamente y encarcelar a algunos de los criminales con mayor riesgo, mientras que se desplegó un dispositivo especial de agentes que se dedicaron a realizar visitas domiciliarias a los sospechosos o les contactaron por teléfono para que acudieran con urgencia a la comisaría más cercana. El problema -aseguraron- está en el software de las pulseras telemáticas, al mismo tiempo que denuncian un funcionamiento irregular de la red telefónica fija de la compañía Tele2. El error fue subsanada el sábado. Normalmente, cuando se realiza la actualización de un software (sistema operativo), ya sea del ordenador, «smartphone», pulseras de actividad, etc. es porque se lleva a cabo una mejora detectada que es parcheada en la nueva versión, que debe instalarse lo antes para evitar problemas de funcionamiento o ciberseguridad. Pero, por causas que no han aclarado, la actualización tenía un error de seguridad («bug») gravísimo que nadie comprobó y que provocó que las pulseras dejaran de conectarse con los servidores del Ministerio de Justicia, donde reciben la señal. Segundo error en menos de un año El gobierno no ha querido ofrecer datos concretos del número de presos que se beneficiaron, durante unas horas, del fallo. Pero, según el diario, en 2017 había unos 700 portadores de tobilleras telemáticas. Conviene recordar, además, que no es la primera vez que el Gobierno se enfrenta a este problema. En agosto de 2018, tal y como señala «NU.nl», también hubo una interrupción generalizada de las telecomunicaciones móviles que interrumpió el sistema durante un día. En ese momento, en una carta enviada al Parlamento holandés, el Ministerio de Justicia dijo que tenía bajo vigilancia a unos 700 criminales por día, de los 450 vieron cómo su pulsera de control telemático se desconectó debido a la interrupción de la red móvil. Los medios telemáticos, tal y como explica Instituciones Penitenciarias del Gobierno de España, son un conjunto de sistemas electrónicos que suelen usarse por parte de los gobiernos de todo el mundo, y que se rigen por la normativa exclusiva de cada órgano dependediente. Los sistema de monitorización mediante pulseras se realiza por red telefónica y es una de las medidas más conocidas dentro de los sistemas tecnológicos de vigilancia electrónica, entre los que se encuentran también los sistemas de verificación de voz o tecnologías de GPS.
13-05-2019 | abc.es
Redmi prepara un «smartphone»con el chip Snapdragon 855 y cámara frontal extraíble
Redmi, la submarca de «smartphones» propiedad de Xiaomi, trabaja en un nuevo buque insignia en el que utilizará el procesador de gama alta Snapdragon 855 y que montará también un sensor NFC y cámara frontal extraíble, según ha confirmado su director general, Lu Weibing. El terminal, que según los rumores previos llegaría al mercado bajo el nombre Redmi X, finalmente no adoptará esta denominación, como ha publicado el responsable de la submarca a través de su perfil en la red social china Weibo. Weibing ha avanzado también a través de esta red social varias de las especificaciones técnicas de su nuevo «smartphone», entre las que destaca el uso del procesador de gama alta Snapdragon 855 de Qualcomm y la inclusión del sensor NFC. En un vídeo por motivo del estreno de la película Los Vengadores: Endgame, la marca de Xiaomi ha adelantado también que su terminal insignia contará con una cámara frontal oculta que se despliega a través de un mecanismo extraíble.
13-05-2019 | abc.es
¿Robots contra la «esclavitud» hostelera?
Liberar a la plantilla de un restaurante de tareas peligrosas y repetitivas para que se pueda centrar en la creatividad culinaria y la relación con el comensal puede ser el principal trabajo de los robots especializados en hostelería. Así lo considera Marius Robles, cofundador de Food By Robots, con la que busca acelerar los beneficios de la robótica para «revolucionar la forma en que comemos» a través de alianzas con empresas de robots colaborativos, marcas de alimentación, grupos de restauración y cadenas hoteleras. Robles, que ha participado la semana pasada en el congreso WeAreCobots en Madrid, explica a Efe que la hostelería es un sector «con alta rotación y un nivel de vacantes preocupante» y que hay «una creciente crisis laboral en la industria de los restaurantes, donde existen grandes dificultades para encontrar fórmulas para retener el talento», problemas que puede paliar la robótica de forma escalonada. De los «torpes» robots humanoides que debutaron como camareros en Asia a finales de los 90 y que eran objeto de selfis, se pasará a «un boom de robots baristas, cocteleros, para el servicio de habitaciones de los hoteles y que asumirán tareas peligrosas y sumamente repetitivas en las cocinas» para llegar entre 2023 y 2030 a la entrada de la inteligencia artificial, lo que implicaría además «reformular el acto de comer». Para esa época, augura, la combinación del 5G con la robótica permitirá «a un jefe de cocina a 2.000 kilómetros de su restaurante, con su equipo completamente repartido por el mundo, que cada uno ejecute sus funciones en casa y los robots colaborativos sigan sus pasos a distancia: nacerán los avatares digitales de los chefs». En un momento en el que numerosas voces del mundo gastronómico reclaman una «revolución humanística» de la hostelería para reducir las largas jornadas laborales, los robots se presentan como posibles aliados. A los humanos y su sentido del gusto se les reservaría la cocina elaborada -más allá de ensamblar ensaladas, hamburguesas y pizzas o preparar cafés, tareas que ya ejercen máquinas sin riesgo de cortarse o quemarse- y los emplatados delicados que requieren mucha destreza. O no, cuestiona el experto arguyendo los robots de prueba de sabores con los que experimenta China, que imitan los sentidos de los humanos a través de la inteligencia artificial. Según sus datos, existen unos 500 restaurantes con el mundo con algún tipo de automatización y Madrid tendrá antes de fin de año el primero de España manejado íntegramente por robots, como ya ocurre en Japón, China y Estados Unidos. El creador de Food by Robots sostiene que la robótica permitirá crear nuevos modelos de negocio, como restaurantes automatizados en los que «se produzca y manipule comida 24 horas al día, 7 días a la semana». Aunque Robles imagina incluso la posibilidad de que la industria alimentaria sea el primer sector que tenga toda su cadena de valor automatizada, desde granjas y fábricas a distribución y reparto de comida al comensal, no prevé que sea en menos de 20 años. «No va tan rápido como prevemos», advierte Robles, quien también muestra su preocupación por cómo reaccionarán trabajadores y clientes ante la convivencia con estas máquinas. «Ya estamos viendo en algunas zonas de Estados Unidos cómo reaccionan los ciudadanos ante robots que llevan comida a casa: son pisoteados y sufren intentos de robo». Prevé que habrá una respuesta muy variada de los comensales ante la automatización de los restaurantes: «escépticos, proactivos y los que harán una adopción masiva». Cita una reciente encuesta de Plan Day según la cual el 52% de los milenials cenarían en un restaurante con pedidos y pagos totalmente automatizados en comparación con el 39 por ciento de los comensales de la Generación X. En cambio, más del 71% dice que no se opondría a que un robot les sirviese la comida. No es tan optimista en cuanto a la reacción de los trabajadores de hostelería en función de estudios previos en otros sectores en los que en general los humanos se sienten «muy estresados, menos competentes y desmotivados al ver reflejada su inferioridad».
13-05-2019 | abc.es
Cinco años del «derecho al olvido»: ¿ha servido para algo?
El 13 de mayo de hace cinco años el Tribunal de Justicia de la UE reconoció en un fallo pionero que los ciudadanos tienen derecho a ser olvidados en la red y desde entonces España , el quinto país europeo con mayor número de solicitudes, ha remitido a Google 76.893 peticiones sobre 249.359 URL (direcciones). De estas, el buscador predominante en la red, ha suprimido 81.813 enlaces Mario Costeja, el 37,9%. Esta sentencia, fallada a instancias del español, marcó un antes y un después en la jurisprudencia comunitaria sobre internet, ya que para ser «olvidados» en esta red los ciudadanos pueden reclamar a Google y otros buscadores la supresión de enlaces a informaciones que les son perjudiciales o que ya no son adecuadas. El derecho fue defendido por la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) en un litigio que duró años, recuerda a Efe Jesús Rubí, coordinador de la Unidad de Apoyo y Relaciones Institucionales de esta agencia, quien señala que a partir de la sentencia europea se reconoció y se aplica lo que se conoce como «derecho al olvido». «La AEPD fue pionera y fue la que consiguió este resultado ante el tribunal europeo», resume este experto. La disputa surgió a raíz de la petición del español Mario Costeja González; todo comenzó cuando el periódico «La Vanguardia» publicó en su edición impresa dos anuncios relativos a una subasta de inmuebles relacionada con él y con un embargo derivado de deudas a la Seguridad Social, que luego se digitalizaron. Costeja constató que al introducir su nombre y apellidos en Google aparecía un enlace a las páginas del periódico que incluían esos anuncios, y comenzó su periplo para solicitar su retirada. Todo lo relacionado con el embargo se había solucionado hacía años, así que estos detalles carecían de relevancia, argumentó en su día. Sin embargo, Costeja, quien inició el proceso en 2009, se encontró con que el buscador no accedió a sus peticiones, por lo que pidió la intervención de la AEPD, que recurrió a la Audiencia Nacional que, a su vez, envió el caso al tribunal europeo. Google perdió en Luxemburgo y la resolución obligó a cambiar el modo de operar a todos los buscadores de internet. Desde la sentencia del tribunal europeo de 2014, los motores de búsqueda como Google, Bing o Yahoo disponen de formularios en línea para pedir la retirada de las informaciones que les afectan. Los solicitantes deben demostrar su identidad y aportar los enlaces que quieren que sean retirados aunque es la compañía la encargada de valorar y decidir si estas direcciones son de interés general y si realmente deben estar en sus archivos. Si el buscador no accede a la solicitud, se puede acudir a las autoridades competentes para conseguir que se eliminen esos enlaces. De hecho, Jesús Rubí, de la AEPD, asegura que las reclamaciones han crecido y suponen un porcentaje muy importante: por ejemplo, en 2018 la agencia recibió 1.784 reclamaciones sobre el ejercicio de todos los derechos de protección de datos -acceso, rectificación o cancelación- y el 65% eran de derecho al olvido dirigidas a Google. Desde 2014 y hasta comienzos de mayo de 2019, Google ha recibido 802.259 solicitudes europeas de retirada de datos que afectaban a 3.127.986 URL, de las que ha suprimido 1.199.955 -el 44,5% de las peticiones-. De todas éstas, el 88,6% las habían promovido personas particulares y el resto correspondían a menores de edad, entidades corporativas, políticos y personas con cargo público o famoso. El derecho al olvido fue además desarrollado en el Reglamento de Protección de Datos de la UE, que entró en vigor el 25 de mayo de 2018. Este texto recoge el «derecho de supresión» o «derecho de olvido» en su artículo 17 que obliga a la supresión de los datos personales en concurrencia con algunas circunstancias, como el que no sean necesarios para el fin con el que fueron recogidos, el interesado retire el consentimiento o se oponga al tratamiento de éstos. Por contra, no se aplicará este «derecho al olvido» para ejercer la libertad de expresión o información o por interés público. Las multas para los que contravengan este reglamento pueden alcanzar los 20 millones de euros o el 4% del negocio total anual global del ejercicio anterior, en el caso de empresas.
13-05-2019 | abc.es
Así es la primera lentilla inteligente autónoma: tiene una microbatería en tu ojo
Desde las intentonas de Google, los proyectos alrededor de un concepto tan novedoso y llamativo como las lentillas inteligentes no han acabado por despegar. Es un producto todavía demasiado inestable pero con mucho potencial que anima a pensar que en un futuro, tal vez no demasiado cercano, el sentido de la vista mejorará drásticamente gracias a la tecnología. Un prototipo desarrollado por la escuela superior de tecnología de IMT Atlantique y el departamento de Electrónica Flexible del Centro Microélico de Provenza Georges Charpak (ambos en Francia) promete un punto de inflexión en este concepto tecnológico. Los expertos han creado la lentilla inteligente autónoma, informa la revista especializada «R&D». El pequeño dispositivo electrónico incluye una microbatería flexible que se encarga de alimentar la energía necesaria. Esta batería ha permitido suministrar de manera continua una fuente de luz como un diodo emisor de luz (LED) durante varias horas. Una asociación con el fabricante de lentes de contacto LCS ha permitido, de esta manera, «encapsular» los primeros recursos técnicos de este nuevo tipo de lente de contacto que puede introducir una tecnología de realidad aumentada para que los usuarios puedan «ver» más allá y recibir información a través de servicios digitales como si se tratase de una película de ciencia ficción. Aunque todavía está en fase de pruebas, un producto de estas características se presta a generar alrededor aplicaciones de todo tipo, desde salud (asistencia quirúrgica) hasta conducción (asistencia a la conducción). Un producto tecnología que, a priori, se enmarca dentro de la nueva era de dispositivos «wearables» -vestibles, en español- que puede acompañar a la sociedad en las próximas décadas. De hecho, este proyecto también representa una oportunidad para integrar los últimos avances en electrónica flexible basada en grafeno, lo que puede anticipar la llegada de nuevos materiales transparentes. «Este primer proyecto es parte de un proyecto más grande y ambicioso destinado a crear una nueva generación de lentillas inteligentes vinculadas a la aparición de cascos de realidad aumentada que han dado lugar a nuevos usos (interfaces hombre-máquina, análisis de carga cognitiva). Esto abre grandes oportunidades, al tiempo que impone nuevas restricciones a la precisión y la integración», apunta en un comunicado uno de los investigadores. Este tipo de lentillas inteligentes es un concepto que han perseguido numerosas empresas como Google, Samsung o, incluso, Apple en algunas patentes industriales registradas en los últimos años, pero las circunstancias del ojo humano y la falta de tecnología sensible han reducido la euforia de un producto tecnológico proclive al ser humano del futuro.
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