Noticias de "android"

01-01-1970 | abc.es
Cargadores baratos: los peligros de ahorrar unos euros con el cable del móvil
Los cargadores del móvil son esa parte accesoria de nuestro «smartphone» a la que le hemos ido restando cada vez más importancia. Salvo cuando escasea la batería de nuestro móvil y la necesidad acuciante de un cable se vuelve imperiosa. En estos momentos de desesperación, cualquier persona que nos pueda brindar ayuda se vuelve nuestra tabla de salvación y ver parpadeando la luz de carga reporta, para muchos, un alivio más grande que una madera en medio del Atlántico tras un naufragio. Muchos, en esos momentos, reflexionan acerca de la necesidad de tener un cargador de emergencia o dejar de pedir prestado el cable porque el que venía de serie se ha extraviado no se sabe muy bien dónde. Es ahí cuando la opción del cargador barato aparece como la solución perfecta. Pero, ¿es una buena idea? Para empezar, es un error pensar que detrás del cargador del móvil solo existe un cable y un enchufe. Al igual que cualquier dispositivo eléctrico, en su interior hay circuitos específicos diseñados, en el caso de los cargadores oficiales, para un tipo de modelo en concreto. Además, las marcas se esfuerzan mucho por especializar esta parte y «forzar» a los usuarios a comprar accesorios oficiales. De hecho, hay algunas compañías que provocan que sus aparatos solo carguen con los dispositivos propios y obligarlos a funcionar con otros distintos podría suponer graves daños para el móvil. Las tres compatibilidades necesarias Los cargadores deben ser compatibles con el dispositivo que se quiere recargar en tres puntos. En primer lugar, con el tipo de conexión. En la actualidad, la mayoría de los «smartphones» y tabletas con Android se conectan a través de micro USB, si bien los más antiguos aún puede que utilicen el puerto mini USB. Sin embargo, en los últimos años está proliferando el USB tipo C, una clavija algo más ancha y reversible (da igual por el lado que se conecte), que se postula como el próximo cargador universal, tal y como pretende la Unión Europea. Este hecho también obligaría a Apple a adoptar este sistema, ya que la compañía de la manzana siempre ha sido un «verso libre» en cuanto a accesorios y su conexión es de tipo «lightening». Por otro lado, es importante fijarse en el cargador oficial y en los valores compatibles (la etiqueta con números que aparece en el reverso del enchufe del cargador). Aquí se nos indicarán dos cifras fundamentales: por un lado, velocidad máxima de carga, que variará entre 500 mAh y 2.000 mAh (se reflejarán valores entre 0.50A y 2.0A). Estos números quieren decir que, por ejemplo, un cargador que tiene de salida 1.000 mAh (1.0A), carga el doble de rápido que uno de 500 mAh. Si compramos un cargador por debajo de las especificaciones de nuestro móvil (esto es, un cargador barato que sea de 0.50A cuando el original era de 1.0A), el teléfono exigirá más al cargador, que podría calentarse y la carga será más lenta. Por el otro, hay que tener en cuenta la velocidad de salida, más importante aún que la de entrada. Normalmente, los cargadores tienen un voltaje estándar de 5V (lo verás al lado del apartado «output»). Si la diferencia es de tan solo 0.5V, podría estropear la batería y dejar inservible nuestro móvil. Entonces, ¿no puedo utilizar cargadores baratos? Todo esto no significa que todos los cargadores de terceras marcas sean peligrosos o incompatibles. Existen firmas que abaratan los precios más que las compañías oficiales, si bien normalmente el rendimiento suele ser menor (y la rebaja mucho menos perceptible que las «gangas» que circulan por internet). El mayor problema es que muchos no pasan por los controles de seguridad pertinentes, lo que no garantiza que no vaya a ocurrir un problema que puede ser bastante serio. Por ejemplo, los cargadores oficiales incluyen un sistema que detecta cuando la carga del móvil está al 100%, y la bloquean. Esta tecnología no está presente en muchos de los cargadores baratos y pueden provocar explosiones o incendios de los teléfonos (mucho más que las baterías, que siempre se han llevado la «mala fama» en los sucesos de este tipo). Desconfía de cargadores muy baratos que reproduzcan fielmente el diseño de los modelos oficiales, pues seguramente solo se trate de una «fachada» que pueda resultar muy cara al final. Consecuencias de utilizar un cargador no compatible Si a pesar de todas las advertencias has decidido usar un cargador barato, debes estar alerta a los signos que indican que ese accesorio puede producir un verdadero problema y llegar incluso a hinchar la batería o a explotar. Si observas una carga excesivamente lenta, es posible que el cable no sea compatible con tu teléfono. También si el ruido es excesivo, debes plantearte dejar de utilizar ese accesorio. Una señal inequívoca de que algo va mal es que la pantalla táctil no funciona al cargar. Esto significa que está recibiendo más carga de la que necesita y su uso regular podría dañar tu móvil. La señal definitiva de que debes deshacerte de ese cargador es que al tocar el móvil recibes una pequeña descarga del mismo. Ese cargador es peligroso y deberías deshacerte de él cuanto antes.
01-01-1970 | abc.es
Google te rastrea incluso aunque le digas que no lo haga
Google sigue tus pasos incluso aunque desactives la pestaña que le permite hacerlo. Esta es la principal conclusión que saca un estudio de la Universidad de Pricetown a petición de Associated Press, que señala que la tecnológica tiene acceso a las ubicaciones de los dispositivos Android e iOS gracias tanto a aplicaciones propias como ajenas que utilizan su tecnología. Ponen de ejemplo a una herramienta tan cotidiana como Google Maps. Cada vez que entramos en esta «app», el punto que señala nuestra geolocalización es grabado por el servicio. Además, se nos recuerda si queremos que nuestra geolocalización esté activa «siempre» o «solo cuando utilizamos la aplicación», momento en el que pueden cambiar los permisos que hemos dado a Google anteriormente. De esta manera, todas las localizaciones en las que hayamos estado se registrarán y aparecerán en nuestra «línea temporal», que recoge todos nuestros movimientos desde que empezamos a utilizar los servicios de Google (y que se pueden ver aquí). Aunque se supone que el Historial de Ubicaciones puede ser pausado, AP ha certificado que algunas aplicaciones de Google guardan de manera automática datos de tu ubicación sin preguntarte, como el lugar y la hora. Pasa en herramientas como la que predice el tiempo o incluso en el servicio de búsqueda, que recoge la longitud y latitud donde te encuentres aunque le preguntes acerca de «galletas con pepitas de chocolate». Google dice que es claro en sus términos La compañía ha contestado a AP afirmando que es transparente en cuanto al uso de la información que recoge con su tecnología de geolocalización. «Hay varias formas en las que Google puede usar la ubicación para mejorar la experiencia de la gente, incluyendo: Historial de Ubicaciones, Actividad Web y App y los Servicios de Ubicación en el dispositivo», han asegurado a través de un portavoz. La compañía aseguró sin embargo que ofrecen «descripciones claras de esas herramientas e importantes instrumentos para que la gente pueda activarlas o desactivarlas y borrar sus historiales en cualquier momento». El remedio para que Google no sepa todos tus movimientos es que apagues la herramienta «actividad web y app» desde tu cuenta de Google (a la que puedes acceder desde aquí). Una vez en el menú principal, debes dirigirte a «Mi cuenta» y en «Información personal y privacidad», hacer clic sobre «Revisión de privacidad». La primera opción es la de desactivar la opción antes mencionada. Esta cuestión afecta a unos 2.000 millones de dispositivos equipados con el sistema operativo Android, que pertenece a Google y, por tanto, monitoriza todos los movimientos desde el «cerebro» de estos móviles. Pero iOS, el sistema operativo de Apple y sus famosos iPhones, tampoco está a salvo: si utilizas alguna de las aplicaciones de Google (como el buscador, el correo electrónico Gmail o el propio servicio de geolocalización, Google Maps), la compañía también está registrando tus datos.
01-01-1970 | abc.es
Con esta aplicación pueden estar espiándote en WhatsApp
La tentación de espiar WhatsApp es, para muchos, demasiado grande. Y los desarrolladores de aplicaciones lo saben. Por eso proliferan muchas «apps» que prometen revelar datos de conversaciones, con quién habla tu pareja o a qué hora se fue a dormir tu mejor amiga. La mayoría de estas herramientas no dan lo que prometen e incluso pueden contenter «malware». Sin embargo, en los últimos meses ha saltado a los titulares de medio mundo una aplicación en concreto que permite descargarse gráficos de uso, correlacionar datos de contactos o deducir la probabilidad de que dos personas estuvieran hablando entre ellas, entre otras muchas «tentadoras» opciones. Se trata de la polémica ChatWatch. Entre sus opciones, la aplicación permite rastrear la actividad de nuestros contactos y saber cuándo duermen, cuándo despiertan, cuánto tiempo están trabajando, las veces que se conectan o cuánto tiempo permanecen en WhatsApp. También es posible comparar los datos de dos personas y saber si coinciden juntos en la aplicación de mensajería instantánea (lo que podrá ser indicio de que han estado manteniendo una conversación). Y todo aunque se haya deshabilitado la función de certificar lectura, ya que esta herramienta detecta cada vez que el contacto aparece «en línea», una opción de WhatsApp que es complicado sortear (aunque existen algunos trucos). En realidad, la tarea que desempeña ChatWatch es sencilla: es como si el usuario tuviese constantemente una conversación de WhatsApp abierta y apuntase las veces que este contacto se conecta a la aplicación (es decir, que sale «en línea»), una operación que puede realizar cualquier persona (con mucha paciencia y dedicación, claro). La «trampa» para no ser bloqueada Disponible tanto para Android como iOS, la polémica ha sido tal que los creadores han tenido que recurrir a una «treta». Tanto en Google Play como en la App Store, ChatWatch enfoca su descripción hacia el análisis del tiempo que pasas en WhatsApp. Y, en principio, se puede descargar de manera gratuita. «Esta aplicación ha sido creada con el objetivo de mostrar de una manera divertida cuánto puedes aprender de tu estado en línea (..) Puedes ver cosas simples como la hora en la que estás durmiendo o cuando te despiertas; o incluso mejorar tus hábitos midiendo y reduciendo la adicción a tu teléfono inteligente», aseguran desde la aplicación, alineado con los últimos argumentos que gigantes como Apple o la propia Facebook están esgrimiendo con sus últimas actualizaciones. Sin embargo, una vez descargada, el usuario se encuentra que la única función que puede utilizar es un juego en el que aparece un chico rubio mirando el móvil y cuya misión es esquivar iconos que caen del cielo con forma de logo de ChatWatch (un triángulo con un ojo encajado en el centro). Si se quiere disfrutar de las opciones para espiar al prójimo en WhatsApp, la aplicación remite a una web en la que hay que darse de alta y desde donde, efectivamente, se realiza el servicio. Además, hay una prueba gratuita de 24 horas, tiempo tras el cual la «app» empieza a producir análisis. Tras este periodo de un día, la página web pedirá el pago de sus servicios por unos 2 dólares (1,75 euros). De hecho, en la web advierten que es necesario de un ordenador y una cuenta de WhatsApp para «monitorizar» la actividad de esta app. La compañía decidió usar este canal sortear decisiones como las de Apple, que eliminó la herramienta de su tienda de aplicaciones tras las quejas de los usuarios. Veremos si el truco vuelve a resultarle a ChatWatch, que camina en el filo de la navaja de la privacidad.
01-01-1970 | abc.es
Pedofilia y virus: los peligros detrás de «Fortnite»
125 millones de usuarios registrados y casi 300 millones de dólares de recaudación al mes. Tras estos datos se encuentra el fenómeno del momento «Fortnite», el videojuego del «todos contra todos» online del que todos los chavales hablan. Incluso algunos tienen sus propios profesores particulares online, porque el juego se ha convertido en un índice de reputación social: cuanto mejor eres, más arriba estás en la escala; por el contrario, si tus habilidades no son muy buenas, puedes incluso caer víctima de acoso. Esta es una de las consecuencias de la «cara b» del videojuego más exitoso de año a la que también acompañan estafas, timos e incluso pedofilia. Aprovechando que la mayoría de jugadores son menores (el juego está permitido a partir de 12 años, si bien se sabe que hay niños aún más jóvenes registrados como usuarios habituales), los ciberdelincuentes han ideado varias formas de aprovecharse de la situación. Perfiles falsos con malas intenciones Esta nueva forma de socializar entraña una serie de riesgos que muchos padres, al no haberla conocido durante su adolescencia, desconocen. Una de las funciones de «Fortnite» que más gusta a los chavales es que se puede conversar y chatear con otros jugadores en tiempo real. Sin embargo, el hecho de que el chat de texto no se pueda bloquear es un riesgo extra, ya que cualquiera puede comenzar una conversación con un total desconocido sin que sus padres sean conscientes de que lo está haciendo. Sin ir más lejos, hace unos días una madre británica interceptó una conversación con su hijo de 12 años en la que un presunto pederasta le estaba ofreciendo 50 libras a cambio de realizar actos sexuales mientras jugaba. «Los padres de la era digital debemos entender cómo se entretienen nuestros hijos en las plataformas digitales. Por ello, es imprescindible que juguemos con ellos y comprendamos los entornos en los que se mueven, al igual que hacemos con ellos en ?la vida real?. Esta es la mejor manera de ayudarles a convertirse en personas autónomas y maduras en ?el mundo digital?», destaca Hervé Lambert, Global Consumer Product Manager de Panda Security. El timo de «Fortnite» en Android Tanto Google como Apple usan medidas de seguridad en sus plataformas de descarga de apps para minimizar la existencia de aplicaciones con software malicioso. De esta manera, es prácticamente imposible encontrar apps con malware en App Store y poco frecuente en Play Store. Sin embargo, los creadores de Fortnite se han saltado a Google y la su aplicación no se puede descargar desde la Play Store. Para los usuarios de Android, el juego solo se puede obtener desde la web de Epic Games (y, de momento solo para dispositivos Samsung, tal y como se desveló en la presentación del Galaxy Note 9). Esto es problema, pues aunque es presumible que los desarrolladores de la app lucharán contra el cibercrimen desde su plataforma, la realidad es que para los hackers es más fácil vulnerar la web de un desarrollador que la Play Store. Además, el hecho de que la app no se pueda encontrar en la tienda de Google supone que los ciberdelincuentes puedan crear webs de «phishing» (páginas de suplantación) en las que emulen ser el sitio de Epic Games para que los usuarios se descarguen falsos «Fortnite» en los que introduzcan código malicioso o algún tipo de ransomware con el que secuestrar sus móviles. El negocio de las cajas de botín Títulos como la exitosa serie de fútbol «Fifa», «Star Wars Battlefront II», «Overwatch» o «Fortnite» han incorporado un sistema de recompensas y actividades donde se comercia con dinero real. Una estrategia que ha abrazado la industria de los videojuegos en los últimos años hasta el punto que ya es una de sus principales fuentes de ingresos (solo en 2015 se generaron 71.000 millones de dólares). Una circunstancia que también es aprovechada por los ciberdelincuentes, que ofrecen ayudas a un precio más bajo. Incluso gratis. De hecho, proliferaron tanto estos anuncios en torno a «Fortnite» a través de redes sociales o plataformas como YouTube, que la desarrolladora del juego tuvo que lanzar una alerta para que los usuarios no cayeran en esta trampa. Say NO to scams! Beware of scam sites offering free or discounted V-Bucks. The only official websites for Fortnite are https://t.co/8CxczhrZwk and https://t.co/zxorPaoiJb. For more information of Account Security: https://t.co/oF57QdfDLH pic.twitter.com/5oTKougmuq? Fortnite (@FortniteGame) 25 de mayo de 2018
01-01-1970 | abc.es
Cómo hacer copias de seguridad en WhatsApp desde Google Drive
WhatsApp ha anunciado que las copias de seguridad de la aplicación de mensajería dejarán de ocupar espacio en el servio en la nube Google Drive a partir del 12 de noviembre. El acuerdo entre Google y WhatsApp beneficiará a los usuarios de la aplicación de mensajería para Android, que podrán almacenar una copia de seguridad en Drive sin que se cuente el espacio que ocupan, y que podrán transferir entre dispositivos Android si cambian de móvil. Este cambio entrará en vigor a partir del 12 de noviembre como ha explicado la compañía en un comunicado. Asimismo, WhatsApp ha recomendado a los usuarios que realicen una actualización de la copia antes de esta fecha, para evitar pérdidas, dado que también ha informado de que aquellas que no se hayan actualizado en un año serán eliminadas de Drive. La copia de seguridad se puede realizar desde la misma aplicación de WhatsApp, en el partado Chats, dentro del menú de Ajustes. Incluso se puede configurar una actualización de la copia de forma automática con una determinada periodicidad, aunque también se puede hacer de forma manual. Para crear una copia de seguridad en Google Drive 1.- Abre WhatsApp: ve a botón de «Menú/Ajustes/Chats» y pinchar «Copia de seguridad». 2.- Entonces, hay que tocar en «Guardar en Google Drive» y seleccionar la frecuencia con la que deseas que se guarden las copias de seguridad. 3.- Lo siguiente es seleccionar la cuenta de Google que quieres usar para guardar tu copia de seguridad. Si no tienes una cuenta de Google, presiona Añadir cuenta. Por favor, no olvides el nombre de usuario ni la contraseña de tu cuenta de Google. 4.- El siguiente paso hay que tocar en «Guardar» usando para seleccionar la red que deseas usar para guardar las copias de seguridad. Recuerda que guardar las copias de seguridad usando datos móviles puede aumentar tu consumo de datos y con ello generar cargos adicionales. 5.- También tienes la opción de guardar tus chats manualmente en Google Drive.
01-01-1970 | abc.es
OnePlus 6 o Xiaomi Mi 8: ¿con cuál te quedas?
Duelo en la cumbre de la telefonía «made in China». La revolución asiática disputa su propio partido. Y sus «messi» y «cristianos» son sus propuestas tecnológicas que han apostado por una idea: ofrecer más por menos dinero. Y poco a poco van marcando goles, algunos por la escuadra, y ganando encuentros por goleada. Xiaomi, por ejemplo, ya se ha convertido en el cuarto mayor vendedor del mundo, el tercero solo en España. Un mercado donde tiene cada vez más presencia al igual que OnePlus, aunque esta última no dispone del mismo músculo para escalar posiciones. Ambas marcas, sin embargo, han renovado en los últimos meses sus buques insignia. Con OnePlus 6 y Xiaomi Mi 8 el trono al mejor «smartphone» chino está difícil. En el fútbol un regate, una inesperada falta o un contragolpe en el último minuto puede decantar el marcador en favor de un equipo u otro. En la tecnología de consumo sucede tres cuartos de lo mismo. No existe el móvil perfecto que gane por goleada a su rival en todos sus apartados. En los matices se encuentra el Diablo, dicen, y en este sector se aprecia en mayor grado, porque lo que te gusta de un dispositivo no está en su rival. Y viceversa. Pero en esta comparación la cosa cambia porque empatan en muchos de sus enfrentamientos. Estética similar De ahí que a la hora de hacer la compra cada cual tenga sus preferencias y gustos. En este caso, ambos terminales se dan la mano en un aspecto: ofrecer altas prestaciones a precios contenidos. Porque, por fortuna, no hay que gastarse ya más de mil euros para tener lo que uno más desea en un «smartphone». En lo estético, ambos se dan un aire. Tienen cuerpos metálicos. Tienen el lector de huellas dactilares detrás. Han incorporado la controvertida pestaña o «notch» nacida en el Essential Phone y popularizada por el iPhone X. De ahí a que su estética recuerde, en parte, al móvil más avanzado de Apple hasta el momento. También se aprecia esa connotación en su configuración fotográfica. Ambos apuestan por una doble lente colocada de manera vertical, aunque en el móvil de Xiaomi se ubica en un borde mientras que en el de OnePlus se encuentra en la parte central. Esto no afecta a la captura de las imágenes, pero sí demuestra su filosofía a la hora de incorporar el modo retrato que tiene tanto relumbrón. Pero en su parte frontal se aprecian diferencias. La pestaña del Mi 8 es más pronunciada dado que alberga el altavoz y diversos sensores, como la posibilidad de realizar un desbloqueo facial por medio del hardware y no por software como en el caso del OnePlus 6. También están concebidos para sacar pecho como móviles «todo pantalla», una de las tendencias más fuertes del último año. Y prácticamente del mismo tamaño, de 6.21 y 6.20 respectivamente, aunque con una relación de aspecto ligeramente distinta (19:9 frente a 18.7:9) lo que hace que uno sea un poco más alargado. La pantalla presentan varias similitudes. Partiendo del tipo de panel escogido, OLED, que proponen una representación de colores intensos y negros bastante profundo. Ambos consiguen una resolución Full HD que, en líneas generales, ofrecen buenos resultados. Y todo bajo los sistemas de protección Gorilla Glass 5 que, en teoría, consiguen una buena resistencia. Aunque apuestan por el mismo sistema operativo, Android 8.1 Oreo, los dispositivos cuentan con sus propias capas de personalización (MIUI en el caso de Xiaomi; Oxygen en el caso de OnePlus) que permiten beneficiarse de algunos servicios propios, pero en general la experiencia es prácticamente idéntica. Las diferentes versiones difieren entre sí, puesto que el OnePlus 6 parte de una versión de 64 GB con 6 GB de memoria RAM (con 8 GB de memoria RAM en 128 y 256 GB de almacenamiento), en el caso del Mi 8 se tiene que contentar con 6 GB de memoria RAM en sus versiones de 64 y 128 GB. Un pequeño matiz que para determinado público puede ser motivo para decantarse por uno u otro. De potencia andan sobrados, puesto que disponen del mismo «cerebro», el chip Snapdragon 845 de Qualcomm que funciona de manera solvente y eficiente. En la fotografía está la gran diferencia Su apartado fotográfico es otra de las monedas de cambio que presenta diferencias notables. El Xiaomi Mi 8 dispone de dos lentes de 12 megapíxeles con apertura focal de F1.8 y F2.4, que permite capturar postales de gran calidad, pero el OnePlus 6 apuesta, sin embargo, por dos lentes de 16 y 20 megapíxeles pero capaces de captar más luz (apertura focal F1.7). En el día a día se aprecian algunos matices como por ejemplo la grabación de video en 4K que permite el Mi 8. Otro aspecto a tener en cuenta es la ausencia de clavija minijack de 3.5 para auriculares en el móvil de Xiaomi. Aunque la industria empieza a virar hacia las conexiones inalámbricas es cierto que para muchos usuarios todavía es importante contar con este puerto. Algo que sí lo conserva el OnePlus 6. A la hora de cargarlos, ambos ya cuentan con puertos USB-C, el estándar que empiezan a extenderse en la actualidad. El precio también es un aspecto a tener en cuenta, puesto que el OnePlus 6 arranca por 519 euros, mientras que el Xiaomi Mi 8 parte de los 549 euros.
01-01-1970 | abc.es
Fembots: los estereotipos femeninos marcan la tecnología
Piensen en robots en el cine o en las series. Seguramente su imaginario les lleve hasta un fornido Arnold Schwarzenegger en «Terminator» o al ciborg-policía «Robocop». Como ejemplos más actuales, tenemos a los moradores de la serie «Westworld», toda una sociedad de androides creados para dar rienda suelta a los instintos más bajos del hombre, desde perversiones sexuales a la violencia extrema. Ahora busquen entre todos estos referentes robots con aspecto femenino. Continuando con la moderna serie de HBO, el papel de la «fembot» se limita a damiselas en apuros o prostitutas. Lo mismo que ocurre en películas consideradas «de culto» como «Blade Runner», donde sus protagonistas femeninas son o bien modelos «de placer» y entrenados para la prostitución; o secretarias que se ven envueltas en una guerra que les queda muy grande y para la que necesitan ser salvadas. En la actualidad, este patrón servil de la mujer que se refleja en las películas ha traspasado la pantalla: los asistentes virtuales tienen nombres y voces femeninas, como Alexa o Siri; triunfan en internet modelos digitales como Shudu, que acumula 130.000 seguidores en Instagram y es parte de una agencia que solo trabaja con maniquíes que existen únicamente en el plano online; o el negocio de las muñecas sexuales a las que se las puede dar diferentes personalidades y que cuentan con inteligencia artificial para responder a los estímulos como si fueran mujeres reales (con la «ventaja» que no lo son y el terreno de la legalidad es mucho más difuso). Caras y voces bonitas «No es el cine o la tecnología los que cosifican, sino la sociedad. Y lo hace a través de la concepción androgénica que construye lo que cada cual debe ser», explica Isabel Tajahuerce, profesora de Comunicación y Género de Universidad Complutense de Madrid y directora del Seminario de Investigación sobre biotecnología, bioética, robótica y simulaciones, donde se abordan este tipo de cuestiones desde una perspectiva de género y de la comunicación. Continuando con el ejercicio imaginativo, Tajahuerce propone pensar acerca de robots que se utilizan en el rescate de personas, por ejemplo. «A estos no hace falta ponerles una cara bonita o una voz agradable, y encima se les presuponen unos rasgos varoniles», señala. «A estos no hace falta ponerles una cara bonita o una voz agradable, y encima se les presuponen unos rasgos varoniles» Por el contrario, algunas máquinas de tabaco nos dan las gracias por nuestra compra con voz melosa y femenina; o incluso Sophia, el robot humanoide más avanzado del mundo, responde de forma dulce y su cara está dentro del canon que la sociedad actual reconoce como atractivo para una mujer. ¿Cuál es el motivo de que esto ocurra? Que hay que ponerle cara al papel de servilismo que ese robot va a desempeñar, según la experta. «Se establece una imagen para el rol que no es necesaria en los robots de rescate, porque no están construidos para eso», incide alegando que, a pesar de todo, la mayoría de las veces se cae en esta «?cosificación» de la mujer, incluso la robótica, «por desconocimiento, no por intencionalidad. Y eso es muy peligroso». Sin embargo, para Tajahuerce, la tecnología no es el nuevo yugo esclavizador de la mujer. De hecho, es al contrario. «Imagina lo que era para una madre con seis hijos tener que lavar la ropa de toda la familia. La lavadora para las mujeres significó la salvación. Las máquinas no son malas y me da miedo esa visión catastrofista del futuro», sentencia. Visión de futuro Volviendo al plano cinematográfico, las creaciones audiovisuales devuelven imágenes de mañanas apocalípticos en los que la tecnología ha deshumanizado al hombre y ha convertido a la mujer en un objeto que se muestra en futuristas lupanares, precisamente como los de «?Blade Runner». «¿Por qué tiene que ser irremediablemente una visión desastrosa y profundamente machista?», se pregunta la experta, quien cree que la educación, a nivel de universidades que crean a futuros maestros, así como la responsabilidad de los medios de comunicación, es la clave. «Todo depende de que haya una formación con perspectiva de género, que hasta ahora no se ha dado, y que se aplique a todos los niveles: desde la universidad a los estudios sobre aplicaciones de inteligencia artificial». Y quizá así los robots pierdan una sexualización que solo el ser humano percibe. Mujeres que quieren ser robots Aparte de robots que tienen rasgos de «mujeres perfectas», las mujeres reales también están abrazando la tecnología como forma de llegar a la excelencia, sobre todo física. Muchas chicas sueñan con ser «influencers» a pesar de que algunas de estas nuevas «gurús» adolescentes que retransmiten su día a día en internet y redes sociales han alertado sobre la mentira que encierran sus idílicas imágenes. Miles de instantáneas con el móvil último modelo y cámara dual, retoques digitales que hacen cuellos kilométricos, pieles perfectas y piernas que solo salen en dibujos animados son algunas cuestiones con las que conviven de forma regular y gracias a las cuales ganan seguidores y dinero a partes iguales. Su máximo exponente: Kylie Jenner, quien tiene en su haber un imperio de 900 millones de dólares según recoge Forbes en su último número. Como los robots, con pose estática estudiada hasta el milímetro, ella y millones de usuarios de las redes sociales posan delante de espejos con la cabeza ladeada, los labios entreabiertos y una postura que difícilmente se aprecia en chicas de la calle. A no ser que estén delante de su teléfono móvil, claro.
01-01-1970 | abc.es
Haz una copia de seguridad de WhatsApp ahora o podrás perder todas las conversaciones
¿Desde hace cuánto tiempo utilizas WhatsApp? ¿Sabrías decir el número de conversaciones que tienes almacenadas en esta aplicación? ¿Cuántos de estos chats contienen información importante que no deberías perder? Seguramente debas acudir a la «app» para dar respuesta a estas preguntas, que podrás contestar gracias a las copias de seguridad que has ido haciendo a lo largo de todos los años que has utilizado la herramienta de mensajería instantánea más popular en todo el mundo. Esta función te permite, por ejemplo, cambiarte tranquilamente de móvil o resetearlo sin miedo a perder esa parte de tu vida virtual. Pero, ¿qué pasaría si no perdieras esta información? Es lo que podría pasar a partir del próximo 12 de noviembre, cuando entrará en vigor el nuevo acuerdo entre Facebook (que posee WhatsApp desde 2014) y Google por el que las copias de seguridad dejarán de ocupar espacio en Google Drive para los usuarios de dispositivos Android (aquellos que utilizan iOS de Apple no se verán afectados, pues el respaldo se almacena en iCloud). Esta cuestión trae un inconveniente: si llevas más de un año sin actualizar la copia de seguridad (extremo que sea muy probable en el caso de que hayas desactivado esta función o que tengas llena tu cuenta de Drive), la perderás de forma irremediable. El despiste, el gran peligro Aunque no se trata de una pérdida inmediata de información, si dejas pasar la oportunidad de actualizar tus datos es posible que lo olvides. Además, si llevas a cabo ahora mismo esta operación, podrás despreocuparte de esta cuestión. Para llevarlo a cabo debes abrir WhatsApp y dirigirte al botón de «Menú/Ajustes/Chats» y pinchar «Copia de seguridad». Tras este paso, debes tocar en «Guardar en Google Drive» y seleccionar la frecuencia con la que deseas que se guarden las copias de seguridad. Lo siguiente es seleccionar la cuenta de Google que quieres usar para guardar tu copia de seguridad. Si no tienes una cuenta de Google, presiona «Añadir cuenta». Por favor, no olvides el nombre de usuario ni la contraseña de tu cuenta de Google. Seguidamente, toca en «Guardar» usando para seleccionar la red que deseas usar para guardar las copias de seguridad. Recuerda que almacenar las copias de seguridad usando datos móviles puede aumentar tu consumo de datos y con ello generar cargos adicionales. También tienes la opción de guardar tus chats manualmente en Google Drive.
01-01-1970 | abc.es
Tres palabras para llegar a cualquier parte del mundo
¿Cuántas veces te has perdido siguiendo un mapa? Los mapas son inexactos, aleatorios y en ocasiones frustrantes, para solucionarlo, what3words se ha propuesto renombrar el mundo y que puedas llegar a cualquier parte con solo recordar tres palabras. «Morder.cava.jamones», la dirección de una empresa en Madrid con el sistema what3words (qué tres palabras) es una combinación más fácil de recordar que direcciones tradicionales (Avenida de Burgos 8b) o los números de las coordenadas de su ubicación (40°28'25.0"N 3°40'29.4"W). «Queremos convertirnos en el sistema global de direcciones», explica a Efe una portavoz de la compañía, Gigi Etienne. En vez de calles, avenidas y números, what3words ha dividido el mundo en una cuadrícula formada por cuadrados -de 3 por 3 metros-, donde cada uno tiene asignado tres palabras de manera aleatoria. En total, 57 trillones de cuadrados para renombrar el mundo. Pese a lo peregrino del formato, este nuevo sistema de direcciones funciona con éxito desde 2016 en Mongolia, donde gran parte de la población vive en vastas estepas sin direcciones y ahora solo necesitan tres palabras para recibir un paquete o abrir una cuenta en el banco. También usan what3words los servicios postales de Djibouti, Costa de Marfil o Nigeria, la aplicación de Naciones Unidas para informar sobre desastres, los programas de navegación de los coches Mercedes-Benz y, desde ahora, los coches de Cabify en todos los países en los que opera. En el caso de la empresa operadora de VTC en España y en nueve países de América Latina (México, Panamá, República Dominicana, Colombia, Ecuador, Perú, Brasil, Chile y Argentina) permite que, por ejemplo, a la salida de un gran evento, los usuarios que soliciten uno de sus coches puedan indicar con exactitud dónde se encuentra. En España, el Puerto de Algeciras ha incorporado recientemente el sistema con el objetivo de facilitar los desplazamientos a los cinco millones de pasajeros que transitan por sus instalaciones: para embarcar en el ferry a Ceuta la dirección es «tigre.apoyar.salvar». Con este nuevo sistema, es posible dar la dirección de un puesto en un mercadillo, una tienda en un cámping o un grupo de amigos en una explanada de un concierto. El sistema fue ideado por Chris Sheldrick, director general de what3words, que durante una década en la industrial musical se enfrentó a diario a la frustrante tarea de indicar a los proveedores dónde descargar los equipos de música y a los músicos cómo llegar hasta el acceso reservado para artistas de los conciertos. «Nuestro sistema aporta más precisión, es muy importante en el último kilómetro de un desplazamiento, que es donde suele haber más problemas», explica Etienne. Las virtudes del sistema de tres palabras pueden parecer pequeñas en el mundo desarrollado donde, aunque imperfectos, sí existe un sistema de direcciones, pero su verdadero «valor añadido» es en países en vías de desarrollo: «El 75% del mundo no tiene direcciones», subraya la portavoz. Esto impide a la población que vive por ejemplo en favelas, la posibilidad recibir correo, solicitar una ambulancia o dar su localización a la policía en caso de que se produzca una emergencia. En Sudáfrica, la asociación Gateway Health ha resuelto el problema al que se enfrentaban sus conductores que se encargan de trasladar a parturientas desde remotas zonas rurales donde no hay ningún sistema de direcciones. Tras cinco años en marcha, la tecnología está disponible en una veintena de idiomas (en breve estará finalizada la versión en chino). La aplicación es totalmente gratuita para los usuarios (iOS y Android), pero es de pago para las empresas que lo utilicen. «En caso de que nuestra empresa cerrara -subraya- nos hemos comprometido a transformar la aplicación a código abierto para que cualquier pueda usarla».
01-01-1970 | abc.es
Cómo mandar mails que se autodestruyen desde Gmail
Lo incógnito y lo privado. Las comunicaciones que se autodestruyen. Mientras las conversaciones de los seres humanos cada vez más se desarrollan en foros de internet de toda índole, las empresas de tecnología empiezan a incorporar a sus servicios funciones que prometen ciertas garantías de que sus mensajes vana circular por cauces más protegidos. Una de las medidas que se está extendiendo con más fuerza en las aplicaciones de mensajería y servicios de correo electrónico es la posibilidad de compartir información con fecha de caducidad (desde un día hasta cinco años). Gmail, uno de los principales gestores de correo electrónico, ha añadido el modo confidencial, una intersante función que permite, además, impedir que se reenvíen o se puedan descargar los archivos sin una contraseña. Esas credenciales se pueden enviar al destinatario por SMS o por correo electrónico. Esta nueva función posibilitará proteger los datos incluso cuando la cuenta de correo del receptor haya sido secuestrada y el mensaje se encuentre aún activo. Esto es posible mediante una función que permite solicitar autenticación adicional a través de un mensaje de texto para ver un email, lo que, además, reduce el riesgo de compartir información confidencial accidentalmente con las personas incorrectas. Esta función se puede utilizar tanto en la versión de la aplicación para dispositivos con sistemas operativos iOS y Android, así como desde la versión para navegadores web desde un entorno PC. Para poder enviar un mail en modo confidencial hay que seguir estos pasos: 1.- Pulsar en «Redactar» para abril una nueva ventana desde donde rellenar el contenido 2.- Luego, hay que pulsar en el botón «Activar o desactivar modo confidencial» que se encuentra ubicado en la parte inferior derecha de la ventana de mensajes. 3.- Si ya has activado el modo confidencial en un correo, ve a la parte inferior de este y haz clic en «Editar». 4.- Configura una fecha de vencimiento y una contraseña. Estos ajustes afectan al texto del mensaje y a los archivos adjuntos. 5.- Si eliges «Sin contraseña por SMS», los destinatarios que usen la aplicación Gmail podrán abrir el mensaje directamente. A los destinatarios que no usen Gmail se les enviará una contraseña por correo electrónico. 6.- Si eliges «Contraseña por SMS», los destinatarios recibirán una contraseña en un mensaje de texto. Asegúrate de introducir el número de teléfono del destinatario, no el tuyo. 7.- Entonces, hay que hacer clic en «Guardar».
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