Noticias de "apple"

15-08-2018 | elpais.com
Altavoces inteligentes: ¿un salto tecnológico u otro cachivache más?
Samsung se une a la moda de los dispositivos controlados por la voz para hacer frente a Amazon, Google y Apple
13-08-2018 | elpais.com
Apple vuelve a regatear al FBI
Una nueva función de iOS dificulta el acceso no autorizado a los iPhone, con el método usado por policías y criminales
10-08-2018 | elpais.com
La UE quiere obligar a los fabricantes a adoptar un cargador universal de móvil
Apple está en el punto de mira, por su cargador propietario
06-08-2018 | elmundo.es
Un virus paraliza al fabricante de los chips de Apple
TSMC, uno de los mayores proveedores de componentes de Apple, ha tenido que parar las líneas de producción tras descubrir la infección de un virus informático en ocho de cada 10 máquinas instaladas en sus fábricas. 
01-08-2018 | elmundo.es
Huawei ya vende más que Apple
Samsung sigue primera, pero Huawei se ha colocado segunda al superar a Apple en el último trimestre 
30-07-2018 | abc.es
Cinco días con el Xiaomi Mi A1: este móvil lo tiene todo para triunfar
Tengo sentimientos encontrados en lo que se refiere al mercado móvil actual. Se lanzan muchos móviles al cabo del año. Hay numerosas marcas implicadas, pero solo unas pocas son las que hacen verdaderamente negocio de esto. Unas de ellas son Apple y Samsung, pero en los últimos tiempos hemos visto cómo firmas «made in China» crecían tanto que ha cambiado radicalmente el panorama del sector. Su gran baza: tirar los precios y ofrecer altas prestaciones. Pero si hacemos un vistazo a las tendencias, con la excepción de las «pantallas sin bordes» y esas «flamantes cámaras dobles», a nivel de diseño industrial hay poco que contar, la verdad. Los «smartphones» actuales son difíciles de distinguir. Se parecen mucho entre sí. Lo que triunfa, al poco tiempo se copia por un rival. Pero, si echamos un vistazo más detenidamente, se encuentran matices y aspectos diferenciales que pueden decantar la balanza sobre uno u otro. Al Xiaomi Mi A2 le pasa tres cuartos de lo mismo. En líneas generales, ofrece un diseño poco rompedor respecto a sus competidores. Pero es como todo producto de consumo: si los fijamos en el precio, el nuevo terminal de la firma china cumple a rajatabla con su cometido. Porque en estos momentos es difícil encontrar un terminal que dé tanto por tan poco. Y eso que se han subido los precios en comparación con su predecesor, el Mi A1, que ha sido uno de los más vendidos en el mercado español. El acabado exterior del terminal, sin embargo, recuerda al de otros muchos. Incluso la configuración y colocación de la doble cámara trasera (en vertical) tiene clara su inspiración en el iPhone X. De chasis metálico y fabricado en un cuerpo «unibody» que le confiere un buen agarre a la par que cierta belleza, el dispositivo tiene situado el lector de huellas dactilares en la parte central de la cara trasera. Una ubicación muy popular en la industria. Su funcionamiento es verdaderamente rápido una vez introducida y registrada la huella. Es ultrasensible. Aún así, se puede desbloquear igualmente mediante una contraseña. Ficha técnica Pantalla 5.99 pulgadas Resolución 2.160 x 1.080 p Dimensiones 158 x 75 x 7,3 mm Peso 166 gramos Chip Snapdragon 660 a 2.2 GHz RAM 4 GB+32 GB de memoria, 4 GB+64 GB y 6 GB+128 GB Cámara 12+20 MP (apertura F.1.75) y frontal de 20 MP Batería 3.010 mh SO Android One Aunque prescinde de todo botón físico en la parte frontal, la relación de aspecto no es de las más altas, dado que existe unos marcos superiores e inferiores muy pronunciados. Sí se ha ganado espacio, en cambio, al colocar una pantalla de mayor tamaño, de 5.99 pulgadas. Un panel tipo LCD que ofrece buenas sensaciones gracias, entre otras cosas, a una resolución de 2.160 x 1.080 píxeles. La iluminación y la reproducción de los colores están bien logrados y se muestran muy nítidos, aunque tal vez le falta ser más brillante. Con pocas renuncias, el terminal es un gama media con arrojo. Es un terminal de poco más de doscientos euros y, evidentemente, tiene limitaciones, pero estos son menores que otros modelos de la competencia en su rango. Hay varios modelos (el probado estos días es el de 4 GB de RAM y 32 GB de memoria), pero reúne características internas más que decentes. El «motor» escogido es el Snapdragon 660 de ocho núcleos, un chip fabricado por Qualcomm, que sin ser el más potente del mercado, ofrece un buen desempeño. A pleno rendimiento, sin embargo, como por ejemplo jugando a juegos o utilizando aplicaciones exigentes, se aprecian sus carencias si las comparamos con los principales buques insignia de otras marcas. Entonces, es cuando se vislumbran pequeñas ralentizaciones en las imágenes. El dispositivo viene con Android One, una versión del sistema operativo limpia y muy jugosa que ofrece al consumidor lo más estrictamente necesario, es decir, las aplicaciones y servicios básicos de Google y alguna propia de Xiaomi, como la destinada a los «fans» de la marca asiática. Y eso es una virtud porque te ahorras el hecho de tener programas duplicados y llenar más la memoria con cosas que son, para muchos, prescindibles. Gran cámara Pero una de sus extraordinarias aportaciones se encuentra en su apartado fotográfico. Una doble cámara cuya lente principal tiene un sensor de 12 megapíxeles, acompañado de otra lente de 20 megapíxeles. Ambas con una apertura focal de F1.75. Combinadas permiten jugar con la profundidad de campo y disparar en modo retrato. Su resultado, aunque decente, no se encuentra al nivel de otros terminales más avanzados y requiere de tener un fondo muy pronunciado para aprovecharlo. El recorte de los objetos no llega a la perfección y es algo cuestionable al no hacerlo con total precisión. En general, actúa de manera equilibrada a la hora captar con bastante fidelidad la realidad. Incluye varias funciones interesantes como un modo belleza para realizar la fisonomía del sujeto o un modo noche que intenta mejorar el resultado aunque sufre en diversos escenarios. La frontal llega a 20 megapíxeles y cumple con las expectativas. A la hora de captar imágenes con poca luz, el sensor de 20 megapíxeles se activa de manera automática en estas situaciones. Su manera de trabajar es sencilla: convierte cuatro píxeles en uno para aumentar la cantidad de luz para, posteriormente, aplicar un software. Tiene muchas opciones, como la posibilidad de disparar en formato cuadrado e, incluso, en manual (si se tienen los conocimientos apropiados). Inicialmente su batería, de 3.010 mAh, era uno de sus puntos flacos. Y ha sorprendido. A la hora de la verdad se ha comportado de manera recia y consecuente, alcanzando perfectamente el día y medio hasta la siguiente carga con un uso moderado. Lo bueno es que tiene sistema de carga rápida. Eso sí, se sobrecalienta a menudo si se le exprime aunque se sitúa en un estado aparentemente normal. El conector de carga es del tipo USB-C, con lo que tenemos, además, una clavija que empieza a estandarizarse en el mercado. Más controvertida ha sido la decisión de abandonar la clavija «minijack» de 3,5 milímetros para auriculares. Otro aspecto efímero y limitado se encuentra en su sistema de audio compuesto por un altavoz en el borde inferior pero que no tiene sonido estéreo. El resultado va acorde a su propia naturaleza, así que es imposible pedirle más peras al olmo. Tampoco cuenta con conexión NFC, la encargada de realizar pagos móviles por contacto, y a diferencia de otros modelos, no soporta tarjeta de microSD. Una funcionalidad interesante es que se puede utilizar como mando a distancia tradicional dado que existe un sensor de infrarrojos en la parte superior.
30-07-2018 | abc.es
Cinco días con el Xiaomi Mi A2: este móvil lo tiene todo para triunfar
Tengo sentimientos encontrados en lo que se refiere al mercado móvil actual. Se lanzan muchos móviles al cabo del año. Hay numerosas marcas implicadas, pero solo unas pocas son las que hacen verdaderamente negocio de esto. Unas de ellas son Apple y Samsung, pero en los últimos tiempos hemos visto cómo firmas «made in China» crecían tanto que ha cambiado radicalmente el panorama del sector. Su gran baza: tirar los precios y ofrecer altas prestaciones. Pero si hacemos un vistazo a las tendencias, con la excepción de las «pantallas sin bordes» y esas «flamantes cámaras dobles», a nivel de diseño industrial hay poco que contar, la verdad. Los «smartphones» actuales son difíciles de distinguir. Se parecen mucho entre sí. Lo que triunfa, al poco tiempo se copia por un rival. Pero, si echamos un vistazo más detenidamente, se encuentran matices y aspectos diferenciales que pueden decantar la balanza sobre uno u otro. Al Xiaomi Mi A2 le pasa tres cuartos de lo mismo. En líneas generales, ofrece un diseño poco rompedor respecto a sus competidores. Pero es como todo producto de consumo: si los fijamos en el precio, el nuevo terminal de la firma china cumple a rajatabla con su cometido. Porque en estos momentos es difícil encontrar un terminal que dé tanto por tan poco. Y eso que se han subido los precios en comparación con su predecesor, el Mi A1, que ha sido uno de los más vendidos en el mercado español. El acabado exterior del terminal, sin embargo, recuerda al de otros muchos. Incluso la configuración y colocación de la doble cámara trasera (en vertical) tiene clara su inspiración en el iPhone X. De chasis metálico y fabricado en un cuerpo «unibody» que le confiere un buen agarre a la par que cierta belleza, el dispositivo tiene situado el lector de huellas dactilares en la parte central de la cara trasera. Una ubicación muy popular en la industria. Su funcionamiento es verdaderamente rápido una vez introducida y registrada la huella. Es ultrasensible. Aún así, se puede desbloquear igualmente mediante una contraseña. Ficha técnica Pantalla 5.99 pulgadas Resolución 2.160 x 1.080 p Dimensiones 158 x 75 x 7,3 mm Peso 166 gramos Chip Snapdragon 660 a 2.2 GHz RAM 4 GB+32 GB de memoria, 4 GB+64 GB y 6 GB+128 GB Cámara 12+20 MP (apertura F.1.75) y frontal de 20 MP Batería 3.010 mh SO Android One Aunque prescinde de todo botón físico en la parte frontal, la relación de aspecto no es de las más altas, dado que existe unos marcos superiores e inferiores muy pronunciados. Sí se ha ganado espacio, en cambio, al colocar una pantalla de mayor tamaño, de 5.99 pulgadas. Un panel tipo LCD que ofrece buenas sensaciones gracias, entre otras cosas, a una resolución de 2.160 x 1.080 píxeles. La iluminación y la reproducción de los colores están bien logrados y se muestran muy nítidos, aunque tal vez le falta ser más brillante. Con pocas renuncias, el terminal es un gama media con arrojo. Es un terminal de poco más de doscientos euros y, evidentemente, tiene limitaciones, pero estos son menores que otros modelos de la competencia en su rango. Hay varios modelos (el probado estos días es el de 4 GB de RAM y 32 GB de memoria), pero reúne características internas más que decentes. El «motor» escogido es el Snapdragon 660 de ocho núcleos, un chip fabricado por Qualcomm, que sin ser el más potente del mercado, ofrece un buen desempeño. A pleno rendimiento, sin embargo, como por ejemplo jugando a juegos o utilizando aplicaciones exigentes, se aprecian sus carencias si las comparamos con los principales buques insignia de otras marcas. Entonces, es cuando se vislumbran pequeñas ralentizaciones en las imágenes. El dispositivo viene con Android One, una versión del sistema operativo limpia y muy jugosa que ofrece al consumidor lo más estrictamente necesario, es decir, las aplicaciones y servicios básicos de Google y alguna propia de Xiaomi, como la destinada a los «fans» de la marca asiática. Y eso es una virtud porque te ahorras el hecho de tener programas duplicados y llenar más la memoria con cosas que son, para muchos, prescindibles. Gran cámara Pero una de sus extraordinarias aportaciones se encuentra en su apartado fotográfico. Una doble cámara cuya lente principal tiene un sensor de 12 megapíxeles, acompañado de otra lente de 20 megapíxeles. Ambas con una apertura focal de F1.75. Combinadas permiten jugar con la profundidad de campo y disparar en modo retrato. Su resultado, aunque decente, no se encuentra al nivel de otros terminales más avanzados y requiere de tener un fondo muy pronunciado para aprovecharlo. El recorte de los objetos no llega a la perfección y es algo cuestionable al no hacerlo con total precisión. En general, actúa de manera equilibrada a la hora captar con bastante fidelidad la realidad. Incluye varias funciones interesantes como un modo belleza para realizar la fisonomía del sujeto o un modo noche que intenta mejorar el resultado aunque sufre en diversos escenarios. La frontal llega a 20 megapíxeles y cumple con las expectativas. A la hora de captar imágenes con poca luz, el sensor de 20 megapíxeles se activa de manera automática en estas situaciones. Su manera de trabajar es sencilla: convierte cuatro píxeles en uno para aumentar la cantidad de luz para, posteriormente, aplicar un software. Tiene muchas opciones, como la posibilidad de disparar en formato cuadrado e, incluso, en manual (si se tienen los conocimientos apropiados). Inicialmente su batería, de 3.010 mAh, era uno de sus puntos flacos. Y ha sorprendido. A la hora de la verdad se ha comportado de manera recia y consecuente, alcanzando perfectamente el día y medio hasta la siguiente carga con un uso moderado. Lo bueno es que tiene sistema de carga rápida. Eso sí, se sobrecalienta a menudo si se le exprime aunque se sitúa en un estado aparentemente normal. El conector de carga es del tipo USB-C, con lo que tenemos, además, una clavija que empieza a estandarizarse en el mercado. Más controvertida ha sido la decisión de abandonar la clavija «minijack» de 3,5 milímetros para auriculares. Otro aspecto efímero y limitado se encuentra en su sistema de audio compuesto por un altavoz en el borde inferior pero que no tiene sonido estéreo. El resultado va acorde a su propia naturaleza, así que es imposible pedirle más peras al olmo. Tampoco cuenta con conexión NFC, la encargada de realizar pagos móviles por contacto, y a diferencia de otros modelos, no soporta tarjeta de microSD. Una funcionalidad interesante es que se puede utilizar como mando a distancia tradicional dado que existe un sensor de infrarrojos en la parte superior.
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