Noticias de "apple"

30-03-2017 | abc.es
El «smartphone» quiere ser tu próximo PC
Los teléfonos móviles inteligentes han avanzado mucho en rendimiento en los últimos años. Más de lo que uno pudiera pensar tan solo echando un vistazo a las fichas técnicas. La unión entre hardware y software han permitido recorrer una distancia entre los primeros modelos hasta la actualidad para convertirse en útiles herramientas para el trabajo. Quien más quien menos mira el correo del curro o adelanta proyectos. Hay procesos productivos que los «smartphones» están sustituyendo a los propios ordenadores de sobremesa, cuyas ventas se han congelado en cada trimestre. El próximo objetivo de la industria de la tecnología es eliminar una fase. Es una visión (¿real o futurista?) que concibe Samsung. Su último modelo presentado, el Galaxy S8, inaugura un sistema llamado DeX -acortación de Desktop Experience- que permite conectar el móvil a un monitor, teclado y ratón a través de un «dock» especial. Suficiente para transferir información a una pantalla de mayor tamaño y, en efecto, realizar algunas tareas específicas. Todas, eso sí, sobre Android pero plasmado en un formato de escritorio. Es decir, uno coge el ratón y un puntero para ir señalando, abriendo y ejecutando diferentes aplicaciones. La base, que también actúa como cargador del móvil, es capaz de reproducir imágenes en calidad 4K, conexión ethernet, alberga dos puertos USB y un puert HDMI. Porque seamos claros: lo que llevas en el bolsillo o en el bolso de mano es, básicamente, un ordenador. Un mini pero ordenador en líneas generales. Así de sencillo. Ese pequeño aparato electrónico (algunos más grandes que otros) ha sustituído en los últimos tiempos a muchos otros dispositivos. Piensa. ¿Alguien utiliza ya un reproductor MP3 independiente? ¿Quién compra ya una cámara compacta? ¿Alguien se cabrea cada mañana cuando suena el dichoso despertador que habita en su mesita de noche? Es cierto, son muchos los objetos que se han concentrado en un único espacio. Miramos con extrañeza a quienes, por la calle, anda con un discman en la mano. Uno podría pensar, «quién es ese loco»? El aumento de potencia y considerable mejora de las prestaciones de los teléfonos móviles actuales queda un nuevo paso que dar. ¿Podrían sustituir a los ordenadores PC? Hay intentos, con mayor o menor acierto. Pero algunas experiencias interesantes ya lo están intentando. El gran desafío radica en dotar de mayores funciones a este tipo de «apps», que no dejan de ser meros programas informáticos condensados. Software al fin y al cabo. La propia compañía surcoreana saca pecho: Samsung DeX proporciona una experiencia basada en Android «similar a la de un ordenador» permitiendo a los usuarios acceder a las aplicaciones, editar documentos, navegar por internet, ver vídeos y responder a mensajes, entre otras cosas. Para utilizarlo los usuarios simplemente insertan su «smartphone» en la estación (cuyo precio es de 150 euros) la cual se conecta con un monitor compatible con conexiones HDMI y se conecta con cualquier teclado y ratón por medio de Bluetooth, USB o RF. ¿Estás pensando en el trabajo? Efectivamente. Puede que conforme avanzamos tecnológicamente el concepto de informática tradicional quede en desuso también en el entorno laboral. ¿Te imaginas llegar a tu puesto de trabajo, sacar del pantalón un móvil, conectarlo y empezar a trabajar? Eso es cada vez más posible. Depende, por tanto, el software y sistema operativo empleado para que sea práctico y, sobre todo, útil a la hora de ejecutar diferentes tareas. La propuesta de Samsung viene acompañada de una serie de colaboraciones clave con Microsoft y Adobe que permite la compatibilidad de DeX con las aplicaciones móviles de ambas compañías, incluyendo Adobe Acrobat Reader móvil y Lightroom Mobile, lo que hace posible una funcionalidad e interfaz de usuario similares a las de un puesto de escritorio. También permite acceder de forma remota y segura a los escritorios virtuales a través de soluciones de otras firmas como Citrix, VMware y Amazon Web Services. Una demostración de convergencia y poderío, ya que numerosas empresas utilizan sus servicios para construir sus propias herramientas. Microsoft, con su opción Continumm integrada en Windows 10, se apoyó en una propuesta similar hace un par de año. Un solo cable conectado al «smartphone» basta para acercarse, ligeramente, a la experiencia de un entorno de escritorio. Sin embargo, la lista de «apps» compatibles es más bien reducida. Es también un accesorio que, a diferencia del bonito diseño de Samsung, se conecta a través de un cable, aunque es posible realizar la transferencia de manera inalámbrica pero afecta a su latencia. Extrae resoluciones de 1.080 p, por lo que en monitores de mayor resolución el resultado presenta inconsistencia y la multitarea no está bien resuelta (DeX permite multiventana, redimensionar ventanas. y soporta un sifín de aplicaciones Android). Actúa quasi a modo de espejo, con lo que no está del todo conseguido. Esa idea comienza a observarse con interés por parte de otros gigantes de la industria. Apple ha registrado recientemente una patente que describe una forma para conectar el iPhone a una especie de esqueleto en forma de ordenador o tableta y, una vez encendido, comenzar a trabajar con la plataforma fácilmente. Queda por saber cuánto de realidad tiene ese experimento y de qué forma podría integrarse en un producto final. ¿Ofrecerá almacenamiento interno independiente al margen del iPhone? ¿Se guardarán los archivos y documentos en la «nube»? El tiempo dirá si estamos ante un elemento verdaderamente disruptivo. Pero, en efecto, esa visión no es totalmente nueva. Uno de los pioneros fue Motorola que lanzó, en 2011, un teléfono, Atrix, que por medio de una estación base que podía convertir el teléfono, con sólo acoplarlo, en un ordenador portátil suficientemente funcional o en un dispositivo multimedia que permite llevar cualquier contenido del teléfono a una pantalla grande a través de un simple puerto HDMI. En principio, la gracia de esta propuesta era que se podía utilizar como un ordenador completo. El móvil, en particular, era el aparato que daba la vida. No cuajó.
30-03-2017 | abc.es
Así pretende Samsung que el Galaxy S8 no sufra otro caso Note 7
Samsung no quiere volver a pasar por la misma pesadilla del Note 7 y sus baterías incendiarias. Ha aprendido una dura lección. Durante la presentación del nuevo Galaxy S8, la firma surcoreana sacó pecho en un intento de devolver la esperanza a sus potenciales compradores. Para ello, han evitado riesgos innecesarios y han caminado sobre seguro para evitar otro tropiezo. La maltrecha imagen de marca a consecuencia de los fallos técnicos y que supusieron unas pérdidas de 4.200 millones de euros quiere corregirse. El propio presidente de la división móvil de la compañía, DJ Koh, se refirió a este episodio asumiendo que ha sido un año duro pero la compañía ha solventado los errores, dando comienzo a sí a un «nuevo compromiso con la seguridad, la calidad y la producción cuidada». Un gesto encomiable que ha representado un esfuerzo en la parte técnica a la hora de diseñar el nuevo terminal. Por lo pronto, las baterías empleadas en el Galaxy S8 Plus mantienen la capacidad de los Note 7, 3.500 mAh (3.000 mAh en el caso del modelo «normal»), pero los procesadores utilizados se han fabricado con tecnología de 10 nanómetros, logrando con ello reducir los tamaños y evitar que se calienten tanto. ¿Quiere decir que durarán menos? Lo más probable es que el terminal complete una jornada entera. Por tanto, habrá que cargarlo antes de ir a dormir. Según la marca coreana, los chips incorporados en sus nuevos terminales se calientan hasta un 25% menos que sus predecesores. Al disipar de una forma más eficiente el calor se controla un posible sobrecalentamiento innecesario que pueda provocar que la batería sufra algún tipo de problema energético. La propuesta de Samsung es más conservadora. No ha habido ningún experimento, ni para bien ni para mal. Por lo que pudiera pasar. Un fallo más en ese sentido y el batacazo sería monumental.. En comparación, las baterías del Galaxy S8 tiene menor densidad, por ejemplo, que otro terminal recientemente presentado, el Huawei P10, que sin ofrecer importantes cambios, su precio es muy competitivo, mientras que LG ha optado por introducir pilas de 3.200 mAh en su nuevo G6. Apple, por su parte, conserva los 1.960 mAh en sus iPhone 7, aunque es el único de todos ellos que no dispone de un sistema de carga rápida, un aspecto importante en la actualidad.
30-03-2017 | elpais.com
Samsung Bixby: un asistente diferente en la batalla contra Apple y Google
El Galaxy S8 no sólo es un órdago a sus principales rivales en diseño y en especificaciones, también lo es en la carrera de la inteligencia artificial
29-03-2017 | abc.es
El nuevo Samsung Galaxy S8 frente al iPhone 7: ¿cuál es mejor?
A falta que Apple mueva ficha en septiembre para desvelar el iPhone del décimo aniversario, Samsung vuelve a intentar el factor tiempo para anunciar su buque insignia en telefonía móvil. Su nueva propuesta, el Galaxy S8, se convierte, de facto, en el dispositivo móvil a batir. La firma surcoreana es líder de ventas a nivel mundial en este sector, pero ha visto comprometida su imagen de marca (y, con ello, importantes pérdidas económicas) a raíz del caso Note 7. Un varapalo que no debe volver a sufrir el gigante asiático, por lo que se ha esmerado hasta el último detalle para asegurar la fiabilidad de sus baterías, las cuales se mirarán con lupa en los próximos meses. Pero el nuevo modelo seduce por varias cosas. Por lo pronto, su gran pantalla montada sobre un chasis muy compacto que ofrece una sensación óptica de estar ante un móvil todo-pantalla. Si bien es cierto que no es la primera marca en hacerlo, Samsung ha articulado un conjunto de novedades atrayentes y originales para entregar un «smartphone» innovador en su diseño y potente en sus prestaciones. Adiós al botón físico Ambos tienen diseños «premium» con materiales de alta calidad. Pero, por fuera, son bien distintos. Por lo pronto, el botón Inicio ha mutado en el Galaxy S8. Existe, pero no está ni en la forma ni en la posición que estaba hasta la fecha. Es, básicamente, invisible al estar integrado dentro de la propia pantalla. Aunque este es un diseño que se ha rumoreado que llegará también al próximo iPhone, lo cierto es que a día de hoy el iPhone 7, hasta la fecha el móvil más reciente de Apple, conserva su característico botón físico en donde integra el lector de huellas dactilares Touch ID (por cierto, el Galaxy S8 lo ha trasladado a la parte de atrás en un movimiento polémico). En ese sentido el iPhone se queda atrás puesto que ofrece más espacio para los marcos. El gigante americano, por su parte, eliminó al clavija de audio «minijack» pero pese a ser un movimiento revolucionario no le han salido grandes competidores. Asalto a las pantallas monstruosas El panel del Galaxy S8 es de 5.8 pulgadas (2.960 x 1.440 píxeles) pero está perfectamente integrado dentro del chasis que el efecto visual es menor. Pese a tu tamaño, no parece ser un dispositivo demasiado grande. El iPhone 7, por su parte, conserva las 4.7 pulgadas (750 x 1.334 pixeles) de las últimas generaciones, un formato cómodo y práctico para guardarse, por ejemplo, en el bolsillo del pantalón pero posiblemente demasiado pequeño para el consumo de archivos multimedia. De nuevo, estamos ante una razón más personal que otra cosa. Pero en cuanto materiales la cosa cambia. Samsung sigue retorciendo su tecnología Super Amoled, que ofrece buenos contrastes y colores intensos, mientras que Apple apuesta por los paneles IPS LCD y los colores más naturales. Esto puede que cambie en el futuro. La cámara, un ppunto a tener en cuenta La cámara despierta, sin embargo, algunos recelos. Es cierto que Apple decidió llevar la doble lente a los modelos Plus, manteniendo con ello la configuración de un solo sensor de 12 pulgadas y apertura F1.8, además de estabilizador óptico de imagen, autoenfoque y flash de cuatro LEDs de doble tono. Samsung, a pesar de incorporar varias funciones interesantes dentro de la aplicación cámara, ha apostado por que el Galaxy S8 siga esos mismos pasos (sensor de 12 megapíxeles y F1.7 de apertura), aunque a diferencia de su actual rival (habrá que esperar a ver lo que logra la firma de la manzana en septiembre) la cámara frontal dispone de un sensor de reconocimiento facial para desbloquear la pantalla, herencia recibida del Note 7, cuya experiencia ha servido para esta ocasión. En el caso del iPhone 7, la cámara sigue teniendo esa caperuza que sobresale sobre el chasis. Conectarse a un monitor y teclado Otra de las cosas más curiosas del Galaxy S8 son sus accesorios. Dispone de una función llamada SamsungDex con la que los usuarios podrán conectar el móvil a un monitor y un teclado para utilizar el sistema operativo, por ejemplo, para trabajar. Esto quiere decir que la potencia del procesador de la firma surcoreana, un Exynos 8895 de fabricación propia, es muy potente para soportar este tipo de tareas. Con ello supera en ciertos sentidos al iPhone 7 que, pese a que también dispone de un potente chip, el A10 Fusion de cuatro núcleos, este con concepto de informática no lo tiene tan bien trabajada y soportado por 2 GB de memoria RAM (el Galaxy S8 dispone de 4 GB de RAM). Pero, evidentemente, la diferencia en el rendimiento de ambos modelos no es tan abismal, ya que aquí también entra en juego la optimización de hardware y software. Diferencias entre iOS y Android La experiencia de uso cambia sustancialmente. Y aquí entra, de nuevo, el factor racional de la compra. Habrá usuarios que sigan fieles a Apple porque considera que el rendimiento y fiabilidad del sistema operativo iOS supera a Android, mientras que habrá otros usuarios que prefieran el manejo del ecosistema abierto de Google. Aunque en los últimos tiempos se han venido copiando mutuamente, la firma surcoreana ofrece una capa de personalización con algunas características propias. Decantarse por uno u otro es complicado porque, para gustos, los colores. Diferencias también se encuentran en la capacidad de sus baterías. Mientras el Galaxy S8 aterriza con una pila de 3.000 mAh, Apple introdujo una de 1.960 mAh, pero pese a que en números hay mucha distancia es cierto que la existencia de menor consumo, sistemas de ahorro o el comportamiento puede hacer variar la autonomía de cada uno.
29-03-2017 | abc.es
Samsung Galaxy S8, el «smartphone» que se puede usar como un PC
Será el 28 de abril. Ese es el día elegido por Samsung para el lanzamiento mundial de su nuevo buque insignia, el Samsung Galaxy S8. Pocas veces en la historia reciente de la telefonía móvil se habían producido tantas (y tan acertadas) filtraciones antes de la aparición de un producto estrella. ¿Casualidad? Es posible.. Ficha técnica Pantalla 5.8 pulgadas Resolución 2.960 x 1.440 pixeles (570 ppp) Dimensiones 148.9 x 68.1 x 8.0 mm Peso 155 gramos Cámara 12 MP y frontal de 8 MP Chip Exynos a 2.3 GHz. RAM 4 GB Memoria 64 GB (ampliable) Batería 3.000 mAh SO Android 7.0 Nougat Sea como fuere, el nuevo caballo de batalla de la firma coreana ya está aquí. Con todo su poderío, que no es poco, y sus novedades, que también abundan. El Galaxy S8 llega, además, acompañado de un modelo S8 Plus, de prestaciones similares pero con una pantalla más grande. Hablamos de una diagonal de 5.8 pulgadas para el Galaxy el S8 y de 6.2 pulgadas para el S8 Plus. Pantallas, en ambos casos, Super Amoled Quad HD, que en el caso del S8 nos ofrecen una resolución de 2.960 x 1.440 píxeles, con una densidad de 570 ppp. No se esperaba menos de un teléfono cuidado hasta el máximo y con la delicada misión, entre otras, de conseguir que se olvide el «pinchazo» del Note 7 y sus baterías explosivas. Lo primero que llama la atención en el nuevo Samsung Galaxy S8 es su frontal «todo pantalla». Samsung la ha bautizado como «Infinity Display» y, como en el anterior S7 Edge, tiene los bordes curvos. No habrá una versión «plana» del S8, ni tampoco del S8 Plus. Los marcos, tanto laterales como superior e inferior, prácticamente han desaparecido, de modo que el terminal es mucho más pequeño y manejable que cualquier otro con una pantalla tan grande, una solución que también hemos visto recientemente en el nuevo teléfono de LG, el G6. Las dimensiones del S8 son de 148.9 x 68.1 x 8.0 milímetros y su peso de apenas 155 gramos. La pantalla ocupa en el Galaxy S8 el 83.3% del frontal del teléfono y el 83.9% en el S8 Plus. Todo un récord. Para no renunciar ni a un ápice de esa espectacular pantalla, Samsung ha tomado esta vez dos decisiones importantes que afectan al diseño de su nuevo terminal. La primera, eliminar el botón físico frontal. O, más correctamente, hacerlo invisible. De hecho, y aunque no se vea, bastará con presionar la pantalla justo en el sitio en el que debería de estar el botón físico para activarlo. Una pequeña vibración nos indicará que efectivamente, lo hemos tocado. Una solución ingeniosa y que permite al usuario una visión inmersiva y sin distracciones. La segunda decisión ha sido llevarse el sensor de huellas a la parte trasera del teléfono, algo que LG lleva haciendo desde hace varias generaciones con sus terminales. Sin embargo, y a diferencia de sus competidores, el sensor no está en la zona central de la trasera, sino en la parte superior izquierda. ¿Más cómodo? Habrá que comprobarlo. Incluso si no queremos usar ningún botón para activar el teléfono, podemos configurar el reconocimiento por iris. Unos sencillos pasos nos permitirán, en efecto, activar el teléfono con solo colocarlo delante de nuestra cara y dejar que la cámara frontal nos observe. El reconocimiento es realmente rápido y durante las demostraciones funcionaba sin problemas. La pantalla, además, está optimizada para la multitarea. Gracias a su tamaño, es perfectamente posible trabajar con dos aplicaciones al mismo tiempo sin tener que dejarse la vista en el intento. Sin doble cámara Muchos esperaban que Samsung se sumara este año a la tendencia de la doble cámara trasera, inaugurada por Huawei (en su P9) y seguida después por fabricantes como Apple (en su iPhone 7 Plus) o LG (en su G6). Pero no ha sido así. La firma coreana ha preferido exprimir un poco más las posibilidades y el rendimiento de la excelente cámara de su anterior Galaxy S7 y nos ofrece, por lo tanto, un sensor de 12 megapíxeles Dual pixel (es decir, con píxeles más grandes de lo normal, de 1.4 nanómetros, capaces de absorber más cantidad de luz) y una apertura F1.7, ideal para obtener imágenes de calidad incluso en ambientes muy oscuros. La cámara frontal pasa a tener 8 megapíxeles (la del Galaxy S7 era de 5 megapíxeles) y una apertura F1.7. Lo que sí que ha cambiado, y mucho, en el área de fotografía es el software, que permite un cómodo manejo de todas las características con una sola mano. La nueva interfaz aprovecha al máximo el tamaño de la pantalla y nos muestra en la parte inferior todos los comandos y opciones necesarias, accesibles con el dedo pulgar. Para activar el zoom y acercar o alejar la imagen, por ejemplo, bastará con deslizar el pulgar a la izquierda o a la derecha sobre la misma pantalla. Si lo hacemos de arriba abajo, alternaremos la cámara trasera y la frontal. Otro simple toque nos permitirá añadir «stickers» a la imagen, y compartirla de inmediato en nuestras redes sociales. El corazón de la bestia Tal y como se esperaba, Samsung no ha dejado pasar la ocasión para estrenar con el Samsung Galaxy S8 la nueva generación de sus procesadores Exynos con tecnología de 10 nanómetros. Con sus ocho núcleos de hasta 2.3 GHz, los nuevos terminales prometen ser el doble de potentes que el anterior Galaxy S7 y están apoyados por una memoria RAM de 4 GB. Para dar rienda suelta a tanta potencia, Samsung ha presentado un nuevo accesorio, llamado DeX. Se trata de una base que se puede conectar a cualquier monitor externo. Después, bastará con dejar el móvil sobre esa base para que su contenido aparezca en el monitor grande. A partir de ese momento, podremos trabajar con el teléfono como si estuviéramos frente a un ordenador, con un teclado y un ratón. Abrir y cerrar aplicaciones, tener abiertas varias ventanas y moverlas por el escritorio, recibir notificaciones y llamadas, ver vídeos de YouTube a toda pantalla o trabajar con un procesador de textos o con cualquier otro programa, tal y como lo haríamos en un PC. Se trata de una tarea muy exigente para el procesador, de forma que la base, en su prte trasera, justo donde se apoya el móvil, cuenta con un pequeño ventilador que evita que el terminal se caliente más de lo necesario. Al recibir una llamada, podremos hablar directamente desde el monitor, o si lo preferimos podemos coger el teléfono para mantener la conversación. Al terminar, bastará con volver a dejarlo sobre la base para seguir con nuestro trabajo en el punto en que lo habíamos dejado. Por supuesto, la base también actúa como cargador, de modo que no corremos el riesgo de quedarnos sin batería en el momento más inoportuno. La memoria de almacenamiento del nuevo Galaxy S8 es de 64 GB (ampliable mediante el empleo de tarjeta microSD), y la batería de 3.000 miliamperios en el S8 y de 3.500 en el S8 Plus. Por supuesto, ambos terminales son resistentes al agua, ya que cuentan con la certificación IP68, que les permite permanecer hasta media hora a un metro de profundidad. Bixby, la gran sorpresa Este es otro de los rumores que se han cumplido. Un asistente de voz propio para competir con el Siri de Apple, el Alexa de Amazon, el Cortana de Microsoft o el Google Assistant. Se llama Bixby y es otra de las novedades de los nuevos S8 y S8 Plus. Algo que, además, se veía venir desde el mismo momento en que Samsung compró la compañía Viv (que, por cierto, fue la creadora del Siri de Apple) en octubre del año pasado. Según Samsung, estamos ante un asistente mucho más evolucionado que cualquier otro del mercado. ¿La razón? Que se trata de un sistema de Inteligencia Artificial capaz de aprender sobre la marcha y mantener auténticas conversaciones con el usuario. Bixby, además, está integrado en el software del «smartphone», de forma que se convierte en una forma diferente de interactuar con el teléfono. Por ahora, la voz está integrada en algunas de las principales «apps» de Samsung, como el calendario o la galería de fotos, de forma que podemos, por ejemplo, pedirle al sistema que nos busque una imagen concreta o que coloque otra como salvapantallas. Samsung DeX- SAMSUNG A través de la cámara del teléfono, Bixby puede también identificar cualquier producto u objeto que tenga delante, y sugerirnos dónde comprarlo y a qué precio. Si le mostramos la foto de un edificio destacado o de un monumento, Bixby identificará el lugar, nos ofrecerá indicciones para llegar y nos mostrará en pantalla toda la información disponible sobre él. Samsung afirma que muy pronto los desarrolladores abrazarán la nueva tecnología y la integrarán en un número cada vez mayor de «apps». La propia compañía está trabajando duramente para que el número de aplicaciones que respondan a Bixby se multiplique. Además de con la voz, el usuario puede interctuar con Bixby a traves de texto, o de fotos, una posibilidad que otros asistentes no ofrecen por ahora. En el momento del lanzamiento, Bixby hablará dos idiomas, inglés y español (latino). Pero fuentes de la compañía afirman que este mismo año se incorporarán nuevos idiomas, entre ellos el español que se habla en esta orilla del Atlántico. Precio y disponibilidad Como se ha dicho, los nuevos Samsung Galaxy S8 y S8 Plus estarán a la venta el próximo 28 de abril. Se venderán en tres colores, negro, plata y Orchid Gray, y sus precios serán de 809 y 909 euros, respectivamente. Más realidad virtual y nuevas gafas Gear VR Samsung aprovechó también la ocasión para presentar sus nuevas gafas de realidad virtual Gear VR y la segunda versión de su cámara Gear 360. Las primeras incorporan un pequeño mando, con una superficie redonda y táctil y dos botones con los que se puede controlar todo lo que vemos a través de las gafas y usarse para desplazarnos en el entorno virtual o como puntero, muy útil para apuntar a los enemigos en los juegos. La nueva cámara, por su parte, es mucho menos «cabezona» que el modelo anterior y cabe cómodamente en un bolsillo. Además, permite compartir vídeos 360 en tiempo real en YouTube y Facebook (la demostración fue impresionante) y es capaz de grabar vídeos en 360 grados con calidad de Alta Definición (HD). Por último, la firma coreana presentó también su nueva app Samsung Connect, que permite por primera vez controlar, desde una única aplicación, todos los dispositivos inteligentes del hogar, desde lavadoras a neveras, aspiradoras o televisores.
29-03-2017 | elmundo.es
Apple ha hecho un gran cambio en el iPhone sin que casi nadie se entere
La última actualización de iOS cambia por completo su sistema de gestión de archivos 
28-03-2017 | abc.es
Samsung Galaxy S8: todo lo que sabemos de uno de los «smartphones» a batir este año
Llevamos tiempo avisándolo: las grandes presentaciones han pasado a la historia. Gracias a las filtraciones (¿casuales u orquestadas por las propias marcas?) los consumidores pueden ir abriendo el apetito por las novedades tecnológicas. En los últimos años se han escapado de las cajas de los secretos de las grandes firmas como Apple, LG o Huawei algunas de las principales características de sus futuros modelos de teléfonos móvil. Del Galaxy S8, próximo buque insignia de Samsung, de alabada maestría publicitaria, se ha dicho de todo. Se sabe ya prácticamente de todo. Este miércoles 29 de marzo a las 17 horas (hora española) se presenta de manera oficial en un evento previsto en Nueva York en donde se darán a conocer sus verdaderas prestaciones y características para intentar convertirse en el «smartphone» a batir al tiempo que se sacude las miserias tras el fracasado lanzamiento del Note 7, que pese a los meses que han pasado todavía está dibujado en la retina de muchas personas. Un tropiezo más, un desliz puede llevar al traste, y esta vez puede que sí, a su imagen de marca en el mercado. Para contrarrestar la polémica, la firma surcoreana ya se ha encargado desde hace meses a sacar pecho de sus fuertes controles y test de calidad para garantizar la seguridad de sus productos. Se juega Samsung mucho, pues, pero según se espera el nuevo modelo de la gama Galaxy contará con importantes novedades y un diseño exterior muy interesante que podemos anticipar otras firmas del sector le seguirán. Se sube al carro de los móviles todo-pantalla Haciendo un repaso de los retales en forma de filtraciones que nos hemos encontrado, las predicciones apuntan a que el Galaxy S8 estrenará un diseño renovado que se sumará al carro de «móviles todo pantalla», una tendencia que marca sus pasos durante este año. Veremos, sin embargo, si esa fórmula, estrenada ya por otros terminales como el LG G6 o anticipada por Xiaomi en su MiMix rinde en ventas como sus antecesores. Por lo pronto, el nuevo terminal surcoreano vendrá en dos versiones diferenciadas por tamaño, consolidando la propuesta de ofrecer un móvil para todos los bolsillos (por su tamaño, no por su precio) y otro de mayores dimensiones que, como reclamo, intentará colocar algunas prestaciones más avanzadas. De 5.7 y 6.2 pulgadas de pantalla serán las opciones. C on resoluciones QHD (2.960 x 1.440 píxeles) y tecnología Super Amoled que garantiza unos colores intensos y negros profundos, aunque si bien es cierto que no satisface las expectativas de algunos consumidores que encuentran en este tipo de paneles imágenes demasiado artificiales. Un formato original Pero el formato será uno de sus grandes atractivos. Un panel ultrapanorámico, concebido para que sea más alta que ancha, coqueteará con un formato 18:9 lo que indica que se podrá dividir la pantalla en dos cuadrados. Con ello se podrá ejecutar dos ventanas y aplicaciones al mismo tiempo y, gracias a esta opción, retorcer la idea de móvil para el trabajo. Además, este diseño permitirá consumir contenido de video de una manera diferente y ver y tomar fotografías panorámicas más ajustadas. Se especula en torno a la posibilidad que Apple también adopte este concepto en su iPhone del décimo aniversario. Sin botón físico y con el lector de huellas detrás Para lograr ejecutar esta gran pantalla y mantener el tamaño del chasis la firma surcoreana prescindirá de algunos botones físicos, como el característico Inicio, eliminar los bordes laterales y organizar todos los sensores y lentes en la parte superior. Sin embargo, para alcanzar este propósito la idea que han querido llevar a cabo es trasladar el lector de huellas dactilares a la parte trasera, lo que pese a las exigencias del guión, puede repercutir en la comodidad del propio usuario a la hora de realizar pagos móviles o desbloquear la pantalla con el dedo. ¿Por qué? Un movimiento extraño, y más teniendo en cuenta la mala experiencia en otros terminales y que han obligado, en el caso del Huawei P10, a incorporarlo en la parte frontal. ¿Reconocimiento facial? ¿Cámara desactualizada? Afortunadamente, la experiencia del Note 7 no ha quedo en balde, puesto que se comenta que se llevará al Galaxy S8 un sistema de reconocimiento facial , incrementando con ellos los pasos en la verificación de credenciales y robusteciendo su seguridad. Sin embargo, esta opción puede estar llamada a causar expectación pero acabe sin adoptarse entre la mayoría de sus propietarios. Suena a la típica función que gusta mucho para presumir entre los amigos pero a la hora de la verdad pocos utilizan. Tal vez estemos equivocados.. En otros apartados como la calidad fotográfica Samsung será conservador en su planteamiento. Hablamos de que las cámaras de los móviles hoy en día son capaces de ayudar a vender dispositivos, como ha quedado patente con el iPhone 7 Plus, que ha demostrado que hay público. Además, nos encontramos en una era en donde los principales fabricantes han apostado por esta configuración de llevar doble lentes para mejorar la imagen. Sin embargo, el próximo modelo de Samsung está previsto que añada una única cámara principal de 12 megapíxeles y otra frontal de 8 megapíxeles. ¿Acertarán los pronósticos? ¿Supondrá, en caso que sea así, una decepción? Más potencia ¿Qué más se comenta al respecto del Galaxy S8? Pues, por lo pronto, y recogiendo los detalles que se han filtrado antes de tiempo el próximo «smartphone» de la gama albergará dos tipos de procesadores distintos en función del tipo de mercado al que irá dirigido, con el Snapdragon 835, el chip más avanzado y potente de Qualcomm, y un Exynos 8895 de fabricación propia que, según se cree, estará destinado al público europeo. Se habla, además, de que estará acompañado de 4 GB de memoria RAM que, sobre el papel, garantizará un rendimiento fluido en el manejo, control y apertura de aplicaciones. Por su puesto, gobernado por el sistema operativo Android en su versión más actualizada aunque con algunas modificaciones propias. La batería, bajo la lupa Uno de los detalles que más se mirará con lupa será, sin lugar a dudas, su batería. Y no por si ésta es de mayor o menor capacidad, sino por su eficiencia energética. El gran tropiezo de la marca con el Note 7 ha hecho reaccionar a la marca surcoreana para poner más esfuerzos en que todo salga a pedir de boca. Por esta razón, la presentación se ha postergado. En un principio estaba previsto que se viera en la pasada feria Mobile World Congress de Barcelona, hace un mes, pero la decisión de Samsung ha sido tirar de chequera para captar todo el interéres mediático. Según la revista «Forbes», la batería del nuevo terminal será de 3.000 mAh, mientras que el modelo de mayor tamaño contendrá una de 3.500 mAh. Las primeras hipótesis apuntan a que ofrecerá un rendimiento más eficiente para reducir el consumo energético y, con ello, evitar que se descargue en menos de un día de uso. También incorporará un sistema de carga por inducción para poder alimentarlo sin necesidad de enchufarlo, una propuesta Un mayordomo «inteligente» Otro de los aspectos que más intriga (y seduce) es la forma en que se comportará el nuevo asistente virtual de Samsung, llamado Bixby, el cual se dice se basará en Inteligencia Artificial para «aprender» del propio usuario y anticipar sus necesidades. Pero, por ahora, todo son dudas. ¿Será mejor que Siri, la propuesta de Apple? Partiendo de la base que la llegada de Bixby se debe en parte al talento adquirido tras la compra de Viv Labs, creadores del software de los dispostivos de la manzana, por parte del gigante coreano, por ahora se puede decir que funcionará bastante, bastante bien, pero como siempre habará que hincarle el diente cuando se pueda. Pero, ¿superará el comportamiento de Google Assistant, Alexa o Cortana? En cualquier caso, esta estrategia vuelve a indicar el esfuerzo e la industria por ofrecer nuevas formas de interactuación con las máquinas. Y eso es una buena señal. Del precio mejor ni hablar.. se comenta que llegará el próximo 21 de abril a un precio de 799 euros, pero en el rango de lo que se espera en la categoría «premium».
28-03-2017 | abc.es
Londres reabre el debate de la privacidad y presiona a las empresas tecnológicas para acceder a las comunicaciones
El último ataque terrorista que ha sacudido Londres, que tuvo lugar en las inmediaciones del Parlamento británico y en el que fallecieron cuatro personas, ha reabierto el debate de libertad, justicia y privacidad después de que las autoridades británicas hayan exigido a las firmas tecnológicas que faciliten el acceso a las comunicaciones. Los medios de comunicación británicos informaron de que poco antes de iniciar el ataque, el terrorista Khalid Masood intercambió mensajes de WhatsApp que los investigadores no pueden leer porque están cifrados. Aunque las exigencias por parte del gobierno británico aún están sin concretar, pues no se sabe si lo que piden es que WhatsApp rompa el cifrado «end to end» que puso en marcha el pasado año para proteger la privacidad y seguridad del usuario, ya que nadie puede leer los mensajes en caso de interceptación; o simplemente están pidiendo acceso al terminal para poder recuperar las comunicaciones de los sospechosos, como pasó con el iPhone del autor de los homicidios en San Bernardino (California). Este último caso fue especialmente delicado porque Apple se negó a ceder a las presiones del FBI, que exigía acceso al terminal. La policía ha estado tratando de determinar si Masood -que mató a cuatro personas incluyendo un policía cerca del Parlamento en Londres antes de ser asesinado a tiros- actuó solo. Neil Basu, un alto policía antiterrorista, ha asegurado que las comunicaciones del responsable del ataque el día del atentado son la principal línea de investigación y que Masood tenía un claro interés en la lucha armada yihadista. La ministra británica de Interior, Amber Rudd, pidió a WhatsApp, en una recién entrevista en la BBC, acceso para combatir terrorismo. Además, un portavoz de la primera ministra, Theresa May, dijo el lunes que quería que firmas tecnológicas como Facebook, Apple y Google encontraran maneras de dar acceso a los servicios de seguridad a los mensajes en los teléfonos, pero dejaba a las compañías decidir cómo hacerlo. Las autoridades británicas planean reunirse con ejecutivos estadounidenses el jueves para insistir en que hagan más para acabar con el contenido extremista en sitios web como YouTube. El popular canal de vídeos, de hecho, no atraviesa por su mejor momento después de que grandes compañías hayan decidido retirar sus campañas publicitarias de YouTube después de que el sistema automatizado de inserción de anuncios colocara los nombres de los anunciantes en vídeos de contenido racista y antisemita. El gobierno británico planea también presionar a los líderes del Silicon Valley para que ayuden a monitorear las comunicaciones de posibles atacantes. «Si hay circunstancias en las que los organismos encargados de hacer cumplir la ley necesiten tener acceso a los contenidos, deberían ser capaces de hacerlo», dijo el portavoz de May. Se trata de una nueva intentona europea que se sumaría a las últimas iniciativas europeas para controlar a los gigantes estadounidenses de la tecnología, presionándoles para detener el discurso de odio y las actividades extremistas online. Alemania, por ejemplo, planea una nueva ley con multas millonarias por la que obligaría a borrar mensajes con contenidos «claramente delictivos» en las redes sociales tras las denuncias de los usuarios en un plazo máximo de 24 horas. Acceso a los «smartphones» El gobierno hasta ahora ha dejado de buscar nuevas leyes que harían que las empresas de tecnología crearan puertas traseras para proteger la privacidad que ofrece el cifrado. En cambio, la Ley de Poderes de Investigación, que entró en vigor en noviembre, obliga a las empresas de tecnología a ayudar a las agencias policiales a evitar la encriptación, cuando era posible, y mantener registros de los sitios visitados por sus clientes. La ministra de Interior, Amber Rudd, pidió a las empresas de tecnología que brinden acceso a los sistemas de mensajería cifrados a los servicios de seguridad, luego calificó sus declaraciones más fuertes y dijo que apoyaba la privacidad de los usuarios. «Tenemos que asegurarnos de que organizaciones como WhatsApp -y hay muchas otras como esas- no proporcionen un lugar secreto para que los terroristas se comuniquen entre sí», declaró Rudd a la BBC hace unos días. Más tarde, cuando habló con Sky News, pareció modificar su discurso: dijo que apoyaba la privacidad de los usuarios y pidió a las firmas de tecnología no socavar las protecciones de encriptación sino que se centró en exigir acceso legal a los «smartphones». «Usted puede tener un sistema por el cual puedan construirlo para que podamos tener acceso a él cuando sea absolutamente necesario», dijo Rudd. «Pero quiero hacer una distinción muy clara aquí - apoyo el cifrado extremo a extremo como parte de la seguridad cibernética, para las familias, para la banca, para las empresas», dijo. Una portavoz del Ministerio del Interior reforzó los comentarios de Rudd el lunes, diciendo que es «irresponsable dar a los terroristas una forma de trazar en línea que no puede ser interceptada por la policía». ¿Una cuestión solo política? Una portavoz de WhatsApp dijo que la compañía estaba horrorizada por el ataque y que cooperaba con las agencias policiales en sus investigaciones. Es probable que la compañía, propiedad de Facebook, cumpla con una citación de datos sobre a qué números llamó Masood y cuándo, utilizando WhatsApp, tal y como ha hecho en casos anteriores. Alternativamente, la policía puede pedir ayuda para desbloquear su teléfono, lo que plantea problemas más espinosos, dependiendo de qué dispositivo se trate. Gran Bretaña también podría presionar Facebook y otros servicios de internet para proporcionar una forma de monitorear o grabar conversaciones encriptadas - similar a las llamadas telefónicas tradicionales - que volvería a abrir el debate. Un exalto funcionario militar británico dijo que obligar a las empresas de tecnología a debilitar el cifrado simplemente haría mutar el problema y llevar a los extremistas a encontrar otras formas de comunicarse. «Hay mucha política en juego aquí», dijo el general Jonathan Shaw, responsable de seguridad cibernética en el Ministerio de Defensa, a la BBC Radio 4 el lunes.
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