Noticias de "apple"

01-01-1970 | abc.es
El próximo iPhone podría recuperar el diseño del 4
Los rumores y filtraciones en torno al iPhone 8 no cesan. Los últimos hacen referencia a su diseño, que recordaría mucho al iPhone 4 ya que Apple podría estar barajando la posibilidad de lanzar su nuevo terminal con carcasa de cristal y acero inoxidable. Según ha publicado «Digitimes», la nueva generación de «smartphones» de los de Cupertino ya no llevará la actual cubierta de aluminio. Precisamente, el cristal levantó ciertas ampollas allá por el año 2010 porque los consumidores y expertos denunciaron la fragilidad del iPhone 4. Sin embargo, Apple habría diseñado un iPhone 8 con paneles de vidrio reforzado tanto en la parte trasera como en la delantera acompañado de un bisel de acero inoxidable «para mejorar su robustez y reducir los costes y tiempo de fabricación», asegura «Digitimes». Se espera que, como ya hicieron con el iPhone 4, Apple encargue a Foxconn Electronics y a la estadounidense Jabil la fabricación de los componentes necesarios para el nuevo diseño. Además este acabado de cristal iría acompañado de un sensor de huellas integrado debajo de la cubierta delantera y facilitaría su carga inalámbrica. La pantalla podría ser Dual Edge y con doble curva, tal y como Samsung hizo con el Galaxy S7 Edge. De hecho, todas estas prestaciones encajarían perfectamente con el diseño de cristal que recubriría al nuevo iPhone 8.
01-01-1970 | abc.es
WhatsApp no tiene fallo alguno de seguridad, según un experto
La supuesta «puerta trasera» de WhatsApp que este viernes ha publicado «The Guardian», no es una vulnerabilidad. Al menos, es lo que ahora asegura Alec Muffett, un veterano experto de seguridad, a «Gizmodo», quien califica de «sensacionalista» la historia difundida por el diario. Un nuevo problema de seguridad del que se ha hecho eco «The Guardian» parte del investigador de criptografía y seguridad informática de la Universidad de Berkeley (EE.UU.), Tobias Boelter, quien parecía que había descubierto dicho un nuevo «bug» en la popular «app» que permitía acceder a los mensajes cifrados. Una «puerta trasera» que daba acceso, según este experto, a la lectura de las comunicaciones a pesar de contar con sistemas de seguridad cifrados de «extremo a extremo». Sin embargo, Muffett aclara que no se trata de una «puerta trasera». «No es un error, está funcionando tal y como [la aplicación] se diseñó». Para este experto, la denuncia de Boelter es «de poca importancia». Sin embargo, según el investigador de la Universidad de Berkeley, WhatsApp «tiene la capacidad de forzar la generación de nuevas claves de cifrado» para los usuarios, algo que, supuestamente, es desconocido por parte del remitente y el destinatario. Por tanto, sería posible un cambio en el cifrado. «Si un organismo gubernamental le pide a WhatsApp que revele sus registros de mensajería, puede darle acceso debido al cambio en las claves», relata Boelter a «The Guardian». Para ello, se necesitaría la colaboración de Facebook, propietaria de la «app». Sin embargo, Alec Muffett matiza: «Hay una función en WhatsApp que -cuando cambias de teléfono, compras uno nuevo, restableces los datos de fábrica- y después instalas WhatsApp y continúas con una conversación, hace que las claves de cifrado se vuelvan a negociar para adaptarse al nuevo teléfono». Supposed "backdoor" has convenient "off switch" #whatsapp pic.twitter.com/LtUtwCiHyM? Alec Muffett (@AlecMuffett) 13 de enero de 2017Según detalla a «Gizmondo», supongamos que un emisor envía un mensaje a su receptor, quien tiene el móvil sin batería. Ese mensaje se queda «guardado» en el «smartphone» del emisor, a la espera de poder enviarse, por lo que se vuelve a cifrar. Alec Muffett asegura que se trata de una práctica normal en los sistemas de mensajería cifrados. Lo curioso es que Muffet no está solo. «Gizmondo» ha recogido también el malestar de otro experto en contra de ese supuesto fallo de seguridad de WhatsApp. Fredric Jacobs, que además de trabajar en Apple fue desarrollador de iOS para Open Whisper Systems, el colectivo que diseñó y mantiene el protocolo de cifrado de Signal, ha declarado a través de su cuenta de Twitter: «Es ridículo que esto se presente como una puerta trasera»: It's ridiculous that this is presented as a backdoor. If you don't verify keys, authenticity of keys is not guaranteed. Well known fact.? Frederic Jacobs (@FredericJacobs) 13 de enero de 2017 Yago Jesús, experto en seguridad informática y editor del blog «Security by Default», Yago Jesús, se sitúa también en esta misma línea: «Creo que es un ataque muy de laboratorio que tiene cabos sueltos y su practicidad es reducida». En su opinión, el hecho que esta supuesta vulnerabilidad requiera de registrar el número de teléfono de la supuesta víctima en la red reduce su capacidad. «Creo que el ataque es, con perdón, una tontería supina -añade- porque al cambiar la clave publica del móvil al receptor le aparece una alerta 'warning'».
01-01-1970 | abc.es
Apple, el «gigante» que se tambalea y echa de menos el talento de Steve Jobs
Cuando Steve Jobs presentó el 9 de enero de 2007 el primer iPhone intuía que iba a pasar a la posteridad. «Hoy vamos a hacer algo de historia (..) Presentamos tres productos revolucionarios: un iPod con controles táctiles, un teléfono móvil revolucionario y un dispositivo avanzado de conexión a internet. No son tres dispositivos distintos, es uno solo y lo hemos llamado iPhone», dijo el entonces consejero delegado de Apple. Y así fue. El «smartphone» de entonces era rectangular, tenía una pantalla táctil de solo 3,5 pulgadas y ofrecía conexión a internet 3G, además de cámara de 2 megapíxeles y una capacidad de 4 GB u 8 GB, unos guarismos que comparados con los modelos más avanzados de la actualidad resultan preshistóricon. Pero una de sus grandes aportaciones fue el abandono del teclado físico, todo un «riesgo» teniendo en cuenta que por entonces BlackBerry y Nokia eran los reyes de la telefonía móvil; hoy en día están desaparecidos. El primer dispositivo no salió al mercado hasta junio de 2007 en EE.UU. (en Europa llegó a finales de ese mismo año). Pero la espera mereció la pena: sus ventas del tercer trimestre superaron el millón de unidades. Al año siguiente, esta cifra se disparó hasta los 6.892.000. Y logró eclipsar al Mac, el popular ordenador de la compañía, que cedió entonces la categoría de producto estrella al teléfono, convertido en su principal fuente de ingresos. Ese reconocimiento, sin duda, no se lo gana cualquiera. Para desarrollar el diseño original se contó incluso con un grupo de ingenieros formados en la Universidad Politécnica de Madrid. Un teléfono revolucionario El primer modelo fue, según los expertos, una revolución por diversas razones. Primero, porque cambió la forma en la que las personas empezaron a relacionarse con lo que, hasta entonces, solo era un móvil. «El impacto fue muy grande porque fue la primera vez que se consiguió meter un ordenador entero y una estación de trabajo en el bolsillo de las personas con las mismas capacidades y posibilidades, y aumentado porque podía operar como teléfono. Eso abrió unas posibilidades muy grandes. Toda la interacción hombre-máquina estuvo muy cuidada», asegura Joaquín Salvachúa, profesor de Ingeniería de Sistemas Telemáticos de UPM. «Sin el iPhone, el ?smartphone? hubiese seguido evolucionando, pero no lo hubiese hecho tan rápido, ni probablemente se parecería a los dispositivos táctiles a los que estamos acostumbrados», comenta a este diario Lauren Guenveur, analista de Kantar. Por su parte, Enrique Dans, profesor de IE School, considera que «aportó todo lo que hoy entendemos como ?smartphone?, que no es poco: con el iPhone pasamos de considerar los terminales como teléfonos, como aparatos cuya funcionalidad principal era hablar, a considerarlos como ordenadores de bolsillo, cuya función era correr ?apps? que proporcionaban todo tipo de funciones y que, eventualmente, podía servir también para hablar». Pero quizás, lo que nunca imaginó el entonces «jefe» de Apple, que falleció en octubre de 2011 en un momento mágico de la compañía (vendieron en el último trimestre de su año fiscal 17,07 millones de iPhones y batieron récord en ventas y beneficio), fue que esa etapa de gloria no sería para siempre. De hecho, existe una percepción muy extendida entre los expertos que considera que la empresa ha perdido músculo innovador. «El iPhone aportó un modelo a la industria de cómo hacer las cosas. No el qué hacer, porque ya existían teléfonos móviles y prematuros ?smartphones?. Durante años marcó el estándar no solo en ?hardware? y en diseño, sino también en contenidos gracias a la filosofía que imprimió la App Store», añade Michael Mcloughlin, director de contenidos del foro de divulgación The App Date. Un futuro cuestionado La manzana, con cuarenta años a sus espaldas, se ha vuelto madura. El pasado año, por lo pronto, sus ingresos cayeron. El resultado: un desplome de su beneficio del 22% en el segundo trimestre de 2016 respecto al mismo periodo del año anterior. De 13.600 millones de dólares, se quedaron en 10.500 millones. Desde entonces ha crecido la preocupación sobre el devenir de la firma de Cupertino. La realidad es que la compañía ha sido líder en diversos sectores a pesar de que en el entorno móvil, en comparación con los dispositivos basados en Android, tiene una escasa presencia. Pero el iPhone supone el 65% de sus ingresos. La dependencia de Apple es más que evidente y, ahora, se encuentra en un escenario delicado. La saturación del mercado de los «smartphones» le ha pasado factura. A lo largo del pasado año las ventas globales se han desinflado en comparación con otras temporadas. Pero no ha sido la única causa que han llevado a la firma norteamericana a retroceder: la competencia de modelos Android es cada vez mayor, especialmente por parte de las firmas asiáticas que han reducido los precios, así como la mala situación económica de China, uno de sus principales mercados. Pero Apple debe hacer frente a otra tendencia: la «borrosa» línea que separa la gama media de la alta. Los analistas creen que la primera se acercará mucho a los modelos premium. A Apple le toca demostrar su valía y ser capaz, otra vez, de diferenciarse.
01-01-1970 | abc.es
Apple, el «gigante» que se tambalea y echa de menos el talento de Jobs
Cuando Steve Jobs presentó el 9 de enero de 2007 el primer iPhone intuía que iba a pasar a la posteridad. «Hoy vamos a hacer algo de historia (..) Presentamos tres productos revolucionarios: un iPod con controles táctiles, un teléfono móvil revolucionario y un dispositivo avanzado de conexión a internet. No son tres dispositivos distintos, es uno solo y lo hemos llamado iPhone», dijo el entonces consejero delegado de Apple. Y así fue. El «smartphone» de entonces era rectangular, tenía una pantalla táctil de solo 3,5 pulgadas y ofrecía conexión a internet 3G, además de cámara de 2 megapíxeles y una capacidad de 4 GB u 8 GB, unos guarismos que comparados con los modelos más avanzados de la actualidad resultan preshistóricon. Pero una de sus grandes aportaciones fue el abandono del teclado físico, todo un «riesgo» teniendo en cuenta que por entonces BlackBerry y Nokia eran los reyes de la telefonía móvil; hoy en día están desaparecidos. El primer dispositivo no salió al mercado hasta junio de 2007 en EE.UU. (en Europa llegó a finales de ese mismo año). Pero la espera mereció la pena: sus ventas del tercer trimestre superaron el millón de unidades. Al año siguiente, esta cifra se disparó hasta los 6.892.000. Y logró eclipsar al Mac, el popular ordenador de la compañía, que cedió entonces la categoría de producto estrella al teléfono, convertido en su principal fuente de ingresos. Ese reconocimiento, sin duda, no se lo gana cualquiera. Para desarrollar el diseño original se contó incluso con un grupo de ingenieros formados en la Universidad Politécnica de Madrid. Un teléfono revolucionario El primer modelo fue, según los expertos, una revolución por diversas razones. Primero, porque cambió la forma en la que las personas empezaron a relacionarse con lo que, hasta entonces, solo era un móvil. «El impacto fue muy grande porque fue la primera vez que se consiguió meter un ordenador entero y una estación de trabajo en el bolsillo de las personas con las mismas capacidades y posibilidades, y aumentado porque podía operar como teléfono. Eso abrió unas posibilidades muy grandes. Toda la interacción hombre-máquina estuvo muy cuidada», asegura Joaquín Salvachúa, profesor de Ingeniería de Sistemas Telemáticos de UPM. «Sin el iPhone, el ?smartphone? hubiese seguido evolucionando, pero no lo hubiese hecho tan rápido, ni probablemente se parecería a los dispositivos táctiles a los que estamos acostumbrados», comenta a este diario Lauren Guenveur, analista de Kantar. Por su parte, Enrique Dans, profesor de IE School, considera que «aportó todo lo que hoy entendemos como ?smartphone?, que no es poco: con el iPhone pasamos de considerar los terminales como teléfonos, como aparatos cuya funcionalidad principal era hablar, a considerarlos como ordenadores de bolsillo, cuya función era correr ?apps? que proporcionaban todo tipo de funciones y que, eventualmente, podía servir también para hablar». Pero quizás, lo que nunca imaginó el entonces «jefe» de Apple, que falleció en octubre de 2011 en un momento mágico de la compañía (vendieron en el último trimestre de su año fiscal 17,07 millones de iPhones y batieron récord en ventas y beneficio), fue que esa etapa de gloria no sería para siempre. De hecho, existe una percepción muy extendida entre los expertos que considera que la empresa ha perdido músculo innovador. «El iPhone aportó un modelo a la industria de cómo hacer las cosas. No el qué hacer, porque ya existían teléfonos móviles y prematuros ?smartphones?. Durante años marcó el estándar no solo en ?hardware? y en diseño, sino también en contenidos gracias a la filosofía que imprimió la App Store», añade Michael Mcloughlin, director de contenidos del foro de divulgación The App Date. Un futuro cuestionado La manzana, con cuarenta años a sus espaldas, se ha vuelto madura. El pasado año, por lo pronto, sus ingresos cayeron. El resultado: un desplome de su beneficio del 22% en el segundo trimestre de 2016 respecto al mismo periodo del año anterior. De 13.600 millones de dólares, se quedaron en 10.500 millones. Desde entonces ha crecido la preocupación sobre el devenir de la firma de Cupertino. La realidad es que la compañía ha sido líder en diversos sectores a pesar de que en el entorno móvil, en comparación con los dispositivos basados en Android, tiene una escasa presencia. Pero el iPhone supone el 65% de sus ingresos. La dependencia de Apple es más que evidente y, ahora, se encuentra en un escenario delicado. La saturación del mercado de los «smartphones» le ha pasado factura. A lo largo del pasado año las ventas globales se han desinflado en comparación con otras temporadas. Pero no ha sido la única causa que han llevado a la firma norteamericana a retroceder: la competencia de modelos Android es cada vez mayor, especialmente por parte de las firmas asiáticas que han reducido los precios, así como la mala situación económica de China, uno de sus principales mercados. Pero Apple debe hacer frente a otra tendencia: la «borrosa» línea que separa la gama media de la alta. Los analistas creen que la primera se acercará mucho a los modelos premium. A Apple le toca demostrar su valía y ser capaz, otra vez, de diferenciarse.
01-01-1970 | abc.es
WhatsApp no tiene fallo alguno de seguridad
La supuesta «puerta trasera» de WhatsApp que este viernes ha publicado «The Guardian», no es una vulnerabilidad. Los expertos en seguridad informática dudan de las verdadera trascendencia de este «bug» que permitirá, según una nueva investigación, acceder a los mensajes de los usuarios. Al menos, es lo que ahora asegura Alec Muffett, un veterano experto de seguridad, a «Gizmodo», quien califica de «sensacionalista» la historia difundida por el diario. Un nuevo problema de seguridad del que se ha hecho eco «The Guardian» parte del investigador de criptografía y seguridad informática de la Universidad de Berkeley (EE.UU.), Tobias Boelter, quien parecía que había descubierto dicho un nuevo «bug» en la popular «app» que permitía acceder a los mensajes cifrados. Una «puerta trasera» que daba acceso, según este experto, a la lectura de las comunicaciones a pesar de contar con sistemas de seguridad cifrados de «extremo a extremo». Sin embargo, Muffett aclara que no se trata de una «puerta trasera». «No es un error, está funcionando tal y como [la aplicación] se diseñó». Para este experto, la denuncia de Boelter es «de poca importancia». Sin embargo, según el investigador de la Universidad de Berkeley, WhatsApp «tiene la capacidad de forzar la generación de nuevas claves de cifrado» para los usuarios, algo que, supuestamente, es desconocido por parte del remitente y el destinatario. Por tanto, sería posible un cambio en el cifrado. «Si un organismo gubernamental le pide a WhatsApp que revele sus registros de mensajería, puede darle acceso debido al cambio en las claves», relata Boelter a «The Guardian». Para ello, se necesitaría la colaboración de Facebook, propietaria de la «app». Sin embargo, Alec Muffett matiza: «Hay una función en WhatsApp que -cuando cambias de teléfono, compras uno nuevo, restableces los datos de fábrica- y después instalas WhatsApp y continúas con una conversación, hace que las claves de cifrado se vuelvan a negociar para adaptarse al nuevo teléfono». Supposed "backdoor" has convenient "off switch" #whatsapp pic.twitter.com/LtUtwCiHyM? Alec Muffett (@AlecMuffett) 13 de enero de 2017Según detalla a «Gizmodo», supongamos que un emisor envía un mensaje a su receptor, quien tiene el móvil sin batería. Ese mensaje se queda «guardado» en el «smartphone» del emisor, a la espera de poder enviarse, por lo que se vuelve a cifrar. Alec Muffett asegura que se trata de una práctica normal en los sistemas de mensajería cifrados. Lo curioso es que Muffet no está solo. «Gizmodo» ha recogido también el malestar de otro experto en contra de ese supuesto fallo de seguridad de WhatsApp. Fredric Jacobs, que además de trabajar en Apple fue desarrollador de iOS para Open Whisper Systems, el colectivo que diseñó y mantiene el protocolo de cifrado de Signal, ha declarado a través de su cuenta de Twitter: «Es ridículo que esto se presente como una puerta trasera»: It's ridiculous that this is presented as a backdoor. If you don't verify keys, authenticity of keys is not guaranteed. Well known fact.? Frederic Jacobs (@FredericJacobs) 13 de enero de 2017 Otros expertos confirman a ABC la teoría. Yago Jesús, experto en seguridad informática y editor del blog «Security by Default», Yago Jesús, se sitúa también en esta misma línea: «Creo que es un ataque muy de laboratorio que tiene cabos sueltos y su practicidad es reducida». En su opinión, el hecho que esta supuesta vulnerabilidad requiera de registrar el número de teléfono de la supuesta víctima en la red reduce su capacidad. «Creo que el ataque es, con perdón, una tontería supina -añade- porque al cambiar la clave publica del móvil al receptor le aparece una alerta 'warning'».
01-01-1970 | abc.es
¿Qué ha aportado el iPhone al mundo en estos diez años?
Cuando Steve Jobs presentó el 9 de enero de 2007 el primer iPhone intuía que iba a pasar a la posteridad. «Hoy vamos a hacer algo de historia (..) Presentamos tres productos revolucionarios: un iPod con controles táctiles, un teléfono móvil revolucionario y un dispositivo avanzado de conexión a internet. No son tres dispositivos distintos, es uno solo y lo hemos llamado iPhone», dijo el entonces consejero delegado de Apple. Y así fue. El «smartphone» de entonces era rectangular, tenía una pantalla táctil de solo 3,5 pulgadas y ofrecía conexión a internet 3G, además de cámara de 2 megapíxeles y una capacidad de 4 GB u 8 GB, unos guarismos que comparados con los modelos más avanzados de la actualidad resultan preshistóricon. Pero una de sus grandes aportaciones fue el abandono del teclado físico, todo un «riesgo» teniendo en cuenta que por entonces BlackBerry y Nokia eran los reyes de la telefonía móvil; hoy en día están desaparecidos. El primer dispositivo no salió al mercado hasta junio de 2007 en EE.UU. (en Europa llegó a finales de ese mismo año). Pero la espera mereció la pena: sus ventas del tercer trimestre superaron el millón de unidades. Al año siguiente, esta cifra se disparó hasta los 6.892.000. Y logró eclipsar al Mac, el popular ordenador de la compañía, que cedió entonces la categoría de producto estrella al teléfono, convertido en su principal fuente de ingresos. Ese reconocimiento, sin duda, no se lo gana cualquiera. Para desarrollar el diseño original se contó incluso con un grupo de ingenieros formados en la Universidad Politécnica de Madrid. Un teléfono revolucionario El primer modelo fue, según los expertos, una revolución por diversas razones. Primero, porque cambió la forma en la que las personas empezaron a relacionarse con lo que, hasta entonces, solo era un móvil. «El impacto fue muy grande porque fue la primera vez que se consiguió meter un ordenador entero y una estación de trabajo en el bolsillo de las personas con las mismas capacidades y posibilidades, y aumentado porque podía operar como teléfono. Eso abrió unas posibilidades muy grandes. Toda la interacción hombre-máquina estuvo muy cuidada», asegura Joaquín Salvachúa, profesor de Ingeniería de Sistemas Telemáticos de UPM. «Sin el iPhone, el ?smartphone? hubiese seguido evolucionando, pero no lo hubiese hecho tan rápido, ni probablemente se parecería a los dispositivos táctiles a los que estamos acostumbrados», comenta a este diario Lauren Guenveur, analista de Kantar. Por su parte, Enrique Dans, profesor de IE School, considera que «aportó todo lo que hoy entendemos como ?smartphone?, que no es poco: con el iPhone pasamos de considerar los terminales como teléfonos, como aparatos cuya funcionalidad principal era hablar, a considerarlos como ordenadores de bolsillo, cuya función era correr ?apps? que proporcionaban todo tipo de funciones y que, eventualmente, podía servir también para hablar». Pero quizás, lo que nunca imaginó el entonces «jefe» de Apple, que falleció en octubre de 2011 en un momento mágico de la compañía (vendieron en el último trimestre de su año fiscal 17,07 millones de iPhones y batieron récord en ventas y beneficio), fue que esa etapa de gloria no sería para siempre. De hecho, existe una percepción muy extendida entre los expertos que considera que la empresa ha perdido músculo innovador. «El iPhone aportó un modelo a la industria de cómo hacer las cosas. No el qué hacer, porque ya existían teléfonos móviles y prematuros ?smartphones?. Durante años marcó el estándar no solo en ?hardware? y en diseño, sino también en contenidos gracias a la filosofía que imprimió la App Store», añade Michael Mcloughlin, director de contenidos del foro de divulgación The App Date. Un futuro cuestionado La manzana, con cuarenta años a sus espaldas, se ha vuelto madura. El pasado año, por lo pronto, sus ingresos cayeron. El resultado: un desplome de su beneficio del 22% en el segundo trimestre de 2016 respecto al mismo periodo del año anterior. De 13.600 millones de dólares, se quedaron en 10.500 millones. Desde entonces ha crecido la preocupación sobre el devenir de la firma de Cupertino. La realidad es que la compañía ha sido líder en diversos sectores a pesar de que en el entorno móvil, en comparación con los dispositivos basados en Android, tiene una escasa presencia. Pero el iPhone supone el 65% de sus ingresos. La dependencia de Apple es más que evidente y, ahora, se encuentra en un escenario delicado. La saturación del mercado de los «smartphones» le ha pasado factura. A lo largo del pasado año las ventas globales se han desinflado en comparación con otras temporadas. Pero no ha sido la única causa que han llevado a la firma norteamericana a retroceder: la competencia de modelos Android es cada vez mayor, especialmente por parte de las firmas asiáticas que han reducido los precios, así como la mala situación económica de China, uno de sus principales mercados. Pero Apple debe hacer frente a otra tendencia: la «borrosa» línea que separa la gama media de la alta. Los analistas creen que la primera se acercará mucho a los modelos premium. A Apple le toca demostrar su valía y ser capaz, otra vez, de diferenciarse.
01-01-1970 | abc.es
El falso sorteo del iPhone 7 que puede arruinar tu vida
Lo «gratis» siempre funciona. Y los ciberdelincuentes lo saben. Aún así los expertos siempre apelan al sentido común. Por tanto, el usuario tiene que plantearse: «¿Es posible que me regalen un iPhone 7 cuando la página web que visito apenas ofrece información y me pide autorización para usar mi cuenta de Twitter?». Por desgracia, algunos creen que sí y ya han caído en la última estafa que circula por la popular red social de microblogging y tras la que se esconde un viejo conocido. Si eres usuario de Twitter, es probable que hayas visto en tu «timeline» mensajes en lo que numerosos seguidores están «encantados» de haber participado en el sorteo del último «smartphone» de Apple y, además, te animan a hacer lo mismo: Cuando el usuario pincha en ese enlace, es redirigido a una página cuyo dominio es mytwitterstar.com: «Mytwitterstar.com esta sorteando un iPhone 7 para aquellos visitantes que deseen participar en el sorteo. ¡No te pierdas esta gran oportunidad!», dice la página web que, sin embargo, no ofrece dato alguno sobre qué empresa se esconde tras ella o cuáles son las condiciones. Esta es la primera pista en la que le usuario debe fijarse para saber de que está ante un sitio fraudulento. Las sospechas aumentan a medida que leemos más. Y es que este tipo de fraudes que circulan por la Red suelen tener faltas ortográficas o textos cuya redacción llama llama la atención. Por ejemplo, dice, «¡Envió (en vez de envío) a cualquier parte del mundo!». El resto del texto no es lógico para un sorteo de esta envergadura pero, además, el vídeo no ofrece la información que promete: «Te invitamos a ver este video de 2 minutos sobre nuestro sorteo del iPhone 7». Tras visualizarlo, solo vemos características del terminal y ninguna información sobre, por ejemplo, las bases legales del sorteo. Las sospechas de la estafa aumentan cuando al pinchar en «Participa desde Twitter», nos piden acceder a nuestra cuenta personal. Una autorización que nadie debe dar: Pero muchos han caído ya en esta trampa que esconde acciones maliciosas y que es un «viejo» conocido. Esta misma página web protagonizó, en 2014, el timo que prometía saber quién visita tu perfil en Twitter. Se trata de una nueva intentona por parte de los cibercriminales a través de la red social del pajarito azul basada en la ingeniería social como método para propagarse. La ingeniería social, tal y como explica la Oficina de Seguridad del Internauta (OSI), consiste en utilizar un reclamo para atraer nuestra atención (en este caso, el sorteo del «deseado» iPhone 7) y conseguir que actuemos como ellos quieren. En este caso, el fraude se lleva a cabo por Twitter, por lo que consiguen que enviemos tuits a nuestros seguidores animando a participar en el sorteo. Los objetivos de este tipo de acciones son muy variados: infectar dispositivos con virus que sean capaces de robar información sensible (por ejemplo, fotos); obtener datos privados, realizar suscripciones «Premium SMS» sin el conocimiento ni consentimiento del usuario, obtener direcciones de correo electrónico para el envió de «spam», robar credenciales de acceso de servicios utilizados en internet, recibir transferencias económicas y obtener datos bancarios para robar dinero al usuario, tal y como recuerdan desde OSI. En este caso concreto, el usuario no entra en un sorteo para conseguir un iPhone sino que lo único que hace es instalarse en su cuenta una aplicación maliciosa que envía «spam», una práctica con fines muy criminales que crece sin cesar y que, además, Twitter no permite. De hecho, la compañía invita a los usuario a denunciar este tipo de prácticas. Quienes hayan caído en la trampa, deben ir a Configuración-Aplicaciones y revocar el acceso de la «app» maliciosa. Es conveniente también borrar el tuit lanzado del sorteo para evitar que se siga difundiendo.
01-01-1970 | abc.es
La quiniela del Samsung Galaxy S8: sin botón Home, casi sin bordes y con clavija «jack»
A falta de escasos meses para conocerse de manera oficial el próximo buque insignia de Samsung, el Galaxy S8, la expectación es máxima sobre todo por la incertidumbre que genera este lanzamiento que debe ayudar a «limpiar» la imagen de la marca después del fracaso del Note 7. La maquinaria de las filtraciones lleva tiempo a pleno rendimiento y, gracias a ellas, los consumidores se pueden hacer una idea del diseño y prestaciones finales que formarán parte del dispositivo estrella de la firma surcoreana. ¿Sin clavija «jack»? ¿Revolucionario? ¿Más de lo mismo? Queda poco para despejar las dudas. Diseño casi sin bordes: cobra fuerza Y nuevas pistas aducen a su exterior. Una serie de videos publicados por la propia marca que relatan las virtudes de sus pantallas tecnología Amoled incluyen, se desconoce si de forma fortuita o deliberada, un posible diseño de un «smartphone» que encaja con las filtraciones aparecidas en las últimas semanas. Nuevos rumores apuntan a incluso dos versiones diferenciadas por tamaño, de 5.1 y 6 pulgadas. Uno de los aspectos más destacados es, sin duda, su exterior. Las imágenes filtradas sugieren un dispositivo casi sin bordes en las partes inferior y superior con el objetivo de intentar aprovechar el mayor espacio posible para incluir la pantalla, una propuesta vista con anterioridad en el Mi Mix de la firma china Xiaomi. Para ello, además, prescindiría del característico botón físico Home. Apple, en ese sentido, también se ha envuelto en rumores acerca del posible diseño de su futuro iPhone, que contaría con una configuración similar. El sensor biométrico: por delante o por detrás En cuanto al lector de huellas dactilares existen dudas acerca de su ubicación final. Debido a un posible diseño que busca aprovechar todos los bordes para agrandar la pantalla, el sensor biométrico que sirve para desbloquear la pantalla y realizar pagos móviles puede cambiar su ubicación, para pasar de la parte frontal a la trasera, como en el caso de los Huawei P9. Sin embargo, otras fuentes apuntan a que se integrará de manera discreta gracias a un revolucionario sistema de capas que permitirá que el sensor esté «debajo» de la propia pantalla. Con o sin clavija para conectores: empate técnico Otra de las dudas más fuertes acerca de las características del Galaxy S8 vienen a dilucidar si, finalmente, la firma surcoreana decidirá o no prescindir de la tradicional clavija para auriculares que previamente ya ha logrado otros móviles como el iPhone 7 o el Moto Z. En un primer momento se dijo que Samsung eliminará, para seguir la corriente de la industrial, el «minijack» pero las filtraciones recientes vienen a confirmar todo lo contrario: que seguirá como hasta ahora. Potenciar las cámaras: más que posible La fotografía móvil ha dado un importante salto en el último año con el lanzamiento de varias propuestas interesantes que ofrecen una configuración innovadora centrada en dobles lentes pensadas para mejorar la calidad de la imagen. Y Samsung no quiere pasar por alto esta oportunidad, aunque existen muchas dudas al respecto. Lo que se ha filtrado es que el Galaxy S8 se prepara para recibir una cámara frontal de 8 megapíxeles con un nuevo sistema de autoenfoque. En cuanto a la principal, la firma surcoreana podría seguir apostando por una sola lente. Más potencia: eso es más que seguro De lo que los analistas están convencidos es que el Galaxy S8 será un dispositivo más potente y de mejor rendimiento que el modelo anterior, aunque se desconoce los componentes que utilizará Samsung para ello. Diversas fuentes aseguran que, al igual que otros lanzamientos anteriores, contará con dos versiones. Una albergará el procesador Snapdragon 835, fabricado por Qualcomm, y que ha sido presentado recientemente con el objetivo de mejorar le eficiencia y el consumo, mientras que otra se apoyará en el Exynos 8895, de fabricación propia. En cuanto a su memoria RAM, se habla de 4 o 6 GB, sobre el papel, más que suficientes para obtener un buen rendimiento. Inteligente: ¿pero hasta dónde? La compañía surcoreana trabaja en su propio asistente virtual, Bixby, con la intención de integrarlo en todas las aplicaciones nativas de la compañía que llegarán preinstaladas en el dispositivo. Este software, basado en Inteligencia Artificial, utilizará la tecnología de Viv y Harman (soluciones de audio), dos compañías que Samsung adquirió hace poco y que aportarán su experiencia en el asistente digital, según ha publicado «SamMobile». Con ese sistema, el usuario de Galaxy S8 sólo deberá ayudarse de su voz para que el asistente le muestre imágenes de la aplicación de la Galería de fotos, por ejemplo. Sin duda, un nuevo rival para Siri, de Apple, y Google Assistant, una propuesta que ya se ha presentado en el nuevo U Ultra de HTC.
01-01-1970 | abc.es
Geoffrey Hinton, artífice de las primeras máquinas capaces de aprender, recibe el Premio BBVA
La Inteligencia Artificial y las máquinas que aprenden solas. BBVA ha concedido el Premio Fronteras del Conocimiento en la categoría de Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) al investigador en inteligencia artificial Geoffrey Hinton, «por su trabajo pionero y profundamente influyente» a la hora de lograr que las máquinas sean capaces de aprender. El científico galardonado se ha inspirado en «cómo funciona el cerebro humano» y en «cómo ese conocimiento puede ser aplicado para dotar a las máquinas de la capacidad para desempeñar tareas complejas como lo hacen los humanos», una tecnología que va impregnando actualmente muchos de los desarrollos informáticos de la industria. Nacido en Londres en 1947, Hinton es catedrático del departamento de Ciencias de la Computación de la Universidad de Toronto, es también desde 2013 investigador en Google. El gigante de internet le contrató poco después de que los programas para reconocimiento de imágenes y de voz que él y su grupo habían desarrollado resultaran mucho mejores que los utilizados hasta entonces. Y, desde entonces, ha impulsado el desarrollo acelerado de aplicaciones de inteligencia artificial que ya empiezan a llegar al mercado: desde programas de traducción automática y clasificación de fotos, a los sistemas de reconocimiento de voz, los asistentes personales como Siri (Apple) y los coches sin conductor. También hay aplicaciones en investigación biomédica -análisis de imágenes médicas para diagnosticar si un tumor provocará metástasis y búsqueda de moléculas eficaces para el desarrollo de fármacos-, y en general en todas las áreas de investigación donde haga falta identificar y extraer información relevante a partir de gran cantidad de datos. El jurado ha destacado el trabajo de Hinton como una «revolución» científica y tecnológica que tiene «asombrada» a la propia comunidad de investigación en inteligencia artificial, que no había anticipado una evolución tan rápida del sector. El área impulsada por el trabajo de Hinton se denomina «Deep learning» o «Aprendizaje profundo», y es «uno de los desarrollos más emocionantes de la moderna inteligencia artificial», afirma el jurado. El deep learning se inspira en la manera en que se cree que funciona el propio cerebro, y en especial en dos características: procesa la información de manera distribuida, con muchas neuronas conectadas en red, y aprendiendo a partir de ejemplos. El equivalente computacional es emplear las llamadas redes neuronales ?programas que hacen las veces de neuronas y que están conectados entre sí? y, como afirma el propio Hinton, «enseñarles a aprender». «La máquina que mejor aprende es el cerebro humano. El cerebro tiene miles de millones de neuronas, y aprende al reforzar las conexiones entre ellas. Así que una manera de conseguir que un ordenador aprenda, es intentar que una máquina actúe como si fuera una red neuronal, y descubrir una regla o mecanismo que refuerce las conexiones entre neuronas. De esta forma, podemos intentar que el ordenador aprenda de la misma manera que el cerebro», explica Hinton.
01-01-1970 | abc.es
Geoffrey Hinton, artífice de las primeras máquinas capaces de aprender, recibe el Premio Fundación BBVA
La Inteligencia Artificial y las máquinas que aprenden solas. La Fundación BBVA ha concedido el Premio Fronteras del Conocimiento en la categoría de Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) al investigador en inteligencia artificial Geoffrey Hinton, «por su trabajo pionero y profundamente influyente» a la hora de lograr que las máquinas sean capaces de aprender. El científico galardonado se ha inspirado en «cómo funciona el cerebro humano» y en «cómo ese conocimiento puede ser aplicado para dotar a las máquinas de la capacidad para desempeñar tareas complejas como lo hacen los humanos», una tecnología que va impregnando actualmente muchos de los desarrollos informáticos de la industria. Nacido en Londres en 1947, Hinton es catedrático del departamento de Ciencias de la Computación de la Universidad de Toronto, es también desde 2013 investigador en Google. El gigante de internet le contrató poco después de que los programas para reconocimiento de imágenes y de voz que él y su grupo habían desarrollado resultaran mucho mejores que los utilizados hasta entonces. Y, desde entonces, ha impulsado el desarrollo acelerado de aplicaciones de inteligencia artificial que ya empiezan a llegar al mercado: desde programas de traducción automática y clasificación de fotos, a los sistemas de reconocimiento de voz, los asistentes personales como Siri (Apple) y los coches sin conductor. También hay aplicaciones en investigación biomédica -análisis de imágenes médicas para diagnosticar si un tumor provocará metástasis y búsqueda de moléculas eficaces para el desarrollo de fármacos-, y en general en todas las áreas de investigación donde haga falta identificar y extraer información relevante a partir de gran cantidad de datos. El jurado ha destacado el trabajo de Hinton como una «revolución» científica y tecnológica que tiene «asombrada» a la propia comunidad de investigación en inteligencia artificial, que no había anticipado una evolución tan rápida del sector. El área impulsada por el trabajo de Hinton se denomina «Deep learning» o «Aprendizaje profundo», y es «uno de los desarrollos más emocionantes de la moderna inteligencia artificial», afirma el jurado. El deep learning se inspira en la manera en que se cree que funciona el propio cerebro, y en especial en dos características: procesa la información de manera distribuida, con muchas neuronas conectadas en red, y aprendiendo a partir de ejemplos. El equivalente computacional es emplear las llamadas redes neuronales ?programas que hacen las veces de neuronas y que están conectados entre sí? y, como afirma el propio Hinton, «enseñarles a aprender». «La máquina que mejor aprende es el cerebro humano. El cerebro tiene miles de millones de neuronas, y aprende al reforzar las conexiones entre ellas. Así que una manera de conseguir que un ordenador aprenda, es intentar que una máquina actúe como si fuera una red neuronal, y descubrir una regla o mecanismo que refuerce las conexiones entre neuronas. De esta forma, podemos intentar que el ordenador aprenda de la misma manera que el cerebro», explica Hinton.
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