Noticias de "apple"

01-01-1970 | abc.es
Facebook: de las noticias falsas al mundo falso de la realidad virtual
¿Estamos construyendo el mundo que queremos? El pasado mes de febrero, el consejero delegado de Facebook, Mark Zuckerberg, se planteaba esta cuestión en un extenso post publicado en su perfil en la red social que fundó hace 13 años. «En todo el mundo, vemos gente abandonada por la globalización y movimientos para retirarse de la conexión global?», analizaba. «En tiempos así, lo más importante que podemos hacer desde Facebook es desarrollar la infraestructura social para dar a la gente el poder de construir una comunidad global», se planteaba el joven ingeniero ?el sexto hombre más rico del planeta-, que cumplirá 33 años el mes que viene. Su misiva, de un tono cívico y político sin precedentes en el discurso público del gigante tecnológico, generó unas expectativas que llegaban a asociar a Facebook con una suerte de nuevas Naciones Unidas de la era digital. «¿Cómo podemos ayudar a la gente a construir comunidades de apoyo que refuercen las instituciones tradicionales en un mundo en el que la participación en estas instituciones está en declive?», se preguntaba Zuckerberg. Este era, en cualquier caso, el contexto en el que la todopoderosa red social reunió los pasados días 18 y 19 en San José (California) a miles de desarrolladores, periodistas y especialistas. Un encuentro que confirmó, en mi opinión, la disonancia cognitiva existente entre la ambición global de muchos «tecno-utópicos» de Silicon Valley y el mundo real que aspiran -no lo dudo- a mejorar. En su discurso, en camiseta y zapatillas como siempre, Zuckerberg se reafirmó: «Nuestra nueva prioridad es construir una comunidad global». Pero su presentación no dio paso, como algunos esperaban quizás , a anuncios orientados a alinear la estrategia de producto de la red global con los Objetivos de Desarrollo del Milenio de la ONU, por decir algo. La gran apuesta escenificada por los responsables de Facebook en su conferencia anual fue la realidad aumentada. «Cuando te unes a una comunidad, se hace más fuerte. Si además se integra la realidad aumentada, la relación se refuerza», subrayó Zuckerberg. ¿A qué se refiere entonces cuando habla de comunidades que refuerzan sus lazos? Mientras se paseaba por el escenario, las pantallas del centro de convenciones que albergó la conferencia F8 proyectaban algunos efectos que permite la nueva Plataforma de Efectos de Cámara con la que Facebook quiere convertir a la cámara de fotos del teléfono en la plataforma primaria de realidad aumentada: zombis corriendo por tu cuarto de baño y peces saltando en el tazón de cereales del desayuno. Para usos algo menos lúdicos (¿banales?), la nueva plataforma tecnológica de Facebook permitirá que desarrolladores ajenos a la compañía creen máscaras para «decorar» los selfies o filtros a los paisajes, y juegos interactivos en la línea de Pokemon Go. Como alternativa a vivir en compañía de zombis, Zuckerberg mostró además otras utilidades, como introducir un tablero de ajedrez o una televisión virtual en tu salón (real) para «aumentar» así las posibilidades del ocio virtual, o bien la posibilidad de introducir capas de información virtualizadas sobre los objetos reales a los que apunta la cámara, por ejemplo, las críticas y puntuaciones del restaurante que tienes delante. La potencia técnica de la compañía californiana es apabullante. Facebook tiene ya más de 17.000 empleados en todo el mundo, casi el doble de los que tenía solo a finales de 2014. Durante la conferencia F8, presentó por primera vez los trabajos de su equipo de investigación y desarrollo (I+D) «Building 8», que trabaja en un sistema que permitirá a las personas escribir con la mente. Facebook pasaría un escáner óptico cien veces por segundo por el cerebro del usuario para crear así un sistema de voz «silencioso» capaz de escribir cien palabras por minuto directamente desde el cerebro (una velocidad 5 veces mayor que la que tenemos con el smartphone). Cuando Zuckerberg habla del futuro, no está pensando en las Naciones Unidas, pero obviamente tampoco se queda en zombis y pececillos. Su visión, genuina y decidida, de llevar a nuestro día a día la realidad aumentada y las nuevas tecnologías de realidad virtual (en F8 presentó Facebook Spaces para «socializar» la realidad virtual a través de las gafas Oculus) tiene muchos visos de hacerse realidad si tenemos en cuenta que la red social contaba en diciembre con 1.860 millones de usuarios mensuales, el 85% de los cuales están fuera de Estados Unidos y Canadá. Y todo su discurso sobre esa «comunidad global» -social, virtual y aumentada- que aspira a construir tiene que ver con su propio posicionamiento de mercado entre los gigantes tecnológicos de Silicon Valley. De ahí la disonancia cognitiva. Un ejemplo. Durante la conferencia F8, la charla sobre «El futuro de los medios» ?hablaremos de periodismo y de noticias falsas, pensamos algunos- era en realidad un «tête à tête» entre la responsable de Media Product de Facebook, Fidji Simo, y James Gunn, el director de la saga Marvel «Guardianes de la Galaxia». ¿Por qué? Porque Gunn es un excéntrico hiper-usuario de Facebook Live, la funcionalidad de video en directo de Facebook, y un carismático residente permanente en las redes sociales. A Facebook le preocupa el periodismo y el problema de las noticias falsas, y dedicaron varias sesiones de la conferencia a hablar de ello con los principales medios y grupos de comunicación (incluido Vocento, editor de ABC). Pero su gran preocupación es otra, es proteger en todo momento su principal activo estratégico: la comunidad de usuarios que emplea cada día (cada segundo) sus distintos productos. Una comunidad global más conectada Cuando Zuckerberg sueña con una comunidad global más conectada, está pensando en que cada vez más ciudadanos de este mundo convulso refuercen lazos, incluso en caso de atentados y terremotos o en sus comunicaciones con cargos electos locales, pero a través de sus aplicaciones. Estas son, recordemos, Facebook, Facebook Groups, Facebook Messenger, Instagram y WhatAapp: las cinco apps más utilizadas del mundo. Facebook, Facbook Groups, Facebook Messenger, Instagram y WhatsApp son las cinco apps más utilizadas del mundoSu objetivo estratégico más inmediato es, sin duda, acabar con Snapchat, su gran competidor en la imaginación digital de las nuevas generaciones. El abrazo de Facebook a la realidad aumentada es un abrazo del oso a los filtros y máscaras que caracterizan la experiencia en Snapchat, que está a punto de salir a bolsa. Tanto es así, que nada se dijo durante F8 acerca del futuro de Instagram o de Whatsapp, a pesar de las preguntas de los periodistas. Una estrategia defensiva que el mercado aprecia muy positivamente, como confirma la evolución de la acción en bolsa de Facebook tras la conferencia. El objetivo estratégico más amplio tiene que ver, sin embargo, con el lugar de Facebook dentro de la lucha depredadora por la supervivencia y el control del futuro que existe entre los gigantes de Silicon Valley. Si Facebook apuesta por la realidad aumentada para consolidar los lazos entre su «comunidad», la expectativa es que Apple introduzca estas funcionalidades en el inminente Apple 8. Pero la compañía que dirige Tim Cook pelea en realidad por liderar uno de los espacios críticos de ese futuro-ya-presente: el coche conectado. En ello trabaja uno de los equipos más opacos del valle californiano, ante los rumores de una posible compra de Tesla para acelerar el proceso de llegada del «coche Apple» a nuestras vidas. En el otro gran escenario de ese futuro-ya-presente, el hogar conectado, es Amazon quien lleva la delantera con su dominio de la logística, su creciente adquisición de contenidos para distribuir a través de Amazon Prime y, sobre todo, Alexa, su sistema operativo de asistente de voz que está ya presente en el 5% de los hogares norteamericanos gracias a la veloz implantación de Echo, su popular altavoz inteligente. En este ecosistema de darwinismo tecnológico, la moneda de cambio que todo lo explica es la competición por el tiempo de atención de los usuarios. Una economía de la atención que Facebook quiere llevar hacia el contenido audiovisual y Amazon hacia la voz. Tendencias que, de imponerse, debilitarían las actuales ventajas competitivas de quienes basan su negocio en la exposición de la retina del ojo a un anuncio o a un texto: Google, y los medios de comunicación. **Borja Bergareche, director de Innovación Digital de Vocento
01-01-1970 | abc.es
Cómodo pese a su tamaño, cámara muy divertida que se comporta de manera solvente en varios escenarios (aunque siempre con ciertos límites), pero con un par de problemas difícilmente irremediables: su duración de la batería (algo escasa), un chip que no es el más potente y la competencia, Samsung, que ha mejorado el diseño con su Galaxy S8 y que empaña el esfuerzo de LG esta temporada. Pero vayamos por partes. El LG G6 cumple perfectamente en líneas generales, de eso no cabe duda. Es equilibrado y competente. De hecho, es el mejor teléfono que ha hecho hasta la fecha la marca surcoreana. Hay que tenerlo en cuenta. Y lo primero por lo que llama la atención es su exterior; entra por los ojos. La estética y el diseño escogido es seductora, bonita y atrayente gracias a su silueta y a la decisión de llevar al límite la relación entre cuerpo y pantalla. Viene en un formato panorámico de 19:9. Dicho de otra manera, su pantalla de 5.7 pulgadas se puede dividir en dos cuadrados perfectos, con lo que permite tener abiertas dos aplicaciones al mismo tiempo (aunque solo unas pocas seleccionadas, no todas), una opción que luce tremendamente bien y resulta, quieras o no, muy práctico porque se elimina de la ecuación el inconveniente del tamaño para centrarse en mostrar más contenido. Puede, sin embargo, que a la hora de visualizar ciertos videos se observen unas engorrosas barras negras, pero bueno. Ficha técnica Pantalla 5,7 pulgadas Resolución Quad HD+ 2.880 x 1.440 Dimensiones 148,9 x 71,9 x 7,9 mm Chip Snapdragon 821 (2x 2,35GHz + 2x 1,6 GHz) RAM 4 GB Memoria 32 GB (ampliables) Cámara dos sensores de 13 MP (Ff1.8 focal estándar y gran angular de F2.4), con 5 MP la frontal SO Android 7.0 Nougat Batería 3.330 mAh Una de sus virtudes, precisamente, se encuentra en que pese a las dimensiones de su pantalla se ha logrado encajar en un chasis de 5.1 o 5.2 pulgadas, con lo que su manejo con una sola mano se hace cómodo. Una de las tendencias en los últimos tiempos ha sido agrandar los teléfonos, pero la idea ahora es ofrecer más espacio de visión sobre un cuerpo menor gracias a la reducción hasta la mínima expresión de los marcos, una fórmula en la que LG entra con fuerza con permiso del Xiaomi Mi Mix y el Galaxy S8, el último móvil de Samsung que ha robado protagonismo a su rival local. El panel, aunque no nos encontramos con una tecnología OLED, sí ofrece unas prestaciones y calidades muy a tener en cuenta como el hecho de ser el primer móvil que es compatible con Dolby Vision, que ofrece una luminancia y profundidad de los colores impresionantes. Pero, también, soporta HDR (Alto Rango Dinámico) y es compatible con el estándar HDR10, con lo que la relación entre contraste y colores está bien equilibrada, produciendo magníficas imágenes con una resolución QHD+ (2.880 x 1.440 píxeles y densidad de 564 ppp). Las imágenes se ven, en conjunto, muy nítidas y con unos niveles entre colores y contrastes bien definidos. Y, pese a las dudas iniciales, se maneja bastante bien cuando recibe los rayos del sol directamente, algo también a tener en cuenta. Con todo, por ahora hay que buscar bien el contenido que sacar el máximo provecho a estas tecnologías, aunque plataformas como Netflix ya ofrecen producciones adaptadas. La ventaja de todos estos aspectos es indudable: en la visualización de páginas web se puede apreciar mucho más espacio cuando se tiene el móvil en vertical, no así cuando se pone horizontalmente, pero es aquí donde gana enteros cuando se reproduce contenido audiovisual siempre y cuando esté adaptado a este formato que es el doble de alto que de ancho. En caso contrario, el usuario puede seleccionar el modo tradicional de 16:9 propio de la mayoría de móviles actuales. Un detalle que choca en parte por la tendencia que han optado otros fabricantes es que no incorpora un sistema de sonido estéreo. Otro punto en donde flaquea viene, técnicamente, del procesador escogido para su fabricación, el Snapdragon 821 de Qualcomm que no es el modelo más potente, ni el más avanzado, ni sobre todo el que mejor rendimiento y eficiencia tiene. Aún así, su funcionamiento es fluido y rápido, además de venir acompañado por 4 GB de memoria RAM, y puede satisfacer a las exigencias de la gran mayoría de usuarios, aunque siendo muy puñeteros se le podría pedir más. De marcos metálicos y diseño plano sin demasiados artificios, la confección establecida para encajar la parte trasera deja algo de qué desear. Allí nos encontramos con unos materiales peor conseguidos que, en su modelo de color negro, es un nido de huellas. Optando por la misma configuración de sus antecesores, el LG G6 lleva el botón Inicio a esa zona, aunque para garantizar una buena ergonomía se mantiene cuidadosamente en la región central, con lo que sujetándolo con una sola mano el dedo índice debe caer más o menos en ese punto, logrando con ello que el desbloqueo sea más cómodo que, por ejemplo, el Galaxy S8, que se ha tralasado a un lateral. Otro aspecto en lo que este «smartphone» luce es su apartado fotográfico, compuesto por una doble lente que en esta ocasión se ha mejorado con un gran angular (con ángulo de 125 grados) que se comporta francamente bien. Con ópticas de 13 megapíxeles, ambos sensores difieren en su configuración técnica. Nos encontramos, pues, con una cámara digamos «normal» de apertura focal de F.18 mientras que la segunda es de F2.4. Se echa en falta más opciones profesionales, pero bueno. La selección de ambas cámaras se descubre desde la aplicación cámara, de la que permite al usuario elegir una de ellas en función de sus inquietudes. Gracias a ello, se pueden tomar fotografías más angulares que con la normal. Con ello, se puede apreciar ese esfuerzo de la marca para dirigirse a aquellos usuarios que desean más tomar imágenes panorámicas y guardarse fotografías de paisajes, no así tanto en los detalles o rostros, por lo que sí han optado otros fabricantes como Apple o Huawei. En consecuencia, las imágenes captadas a plena luz del día recogen una buena luminosidad y un catálogo de colores brillantes, pero en condiciones de baja luminosidad sufre con creces si lo comparamos con otros teléfonos móviles. Dispone de 32 GB de almacenamiento interno, aunque ampliables gracias al empleo de una tarjeta microSD que, pese a los tiempos de la «nube» que vivimos, sigue siendo un accesorio imprescindible para muchas personas. Android 7.0 Nougat gobierna todo el ecosistema del terminal, aunque con funciones específicas y propias desarrolladas por la compañía surcoreana (LG UX6). Hay que tener en cuenta, además, que el nuevo móvil de LG viene con certificación IP68 que garantiza que es resistente a agua y polvo, y una batería de 3.300 mAh que, aunque supone un importante salto respecto a su predecesor, el LG G5, no se comporta todo lo bien que nos gustaría, obligando al usuario a enchufarlo cada noche para poder recargarlo gracias al conector USB-C, estandarizado en los lanzamientos recientes. Afortunadamente, viene con un sistema de carga rápida, un aspecto clave en los dispositivos de alta gama.
01-01-1970 | abc.es
La huella se queda atrás en los «smartphones»
No era suficiente el uso de un código de varios números para acceder a ese aparato electrónico que llevamos en los bolsillos y contiene, prácticamente, nuestra vida digital. En los últimos años los fabricantes de teléfonos móviles inteligentes se han comido la cabeza en llevar varias capas de seguridad a sus lanzamientos. Los sensores biométricos, con la huella dactilar como principal exponente, lleva tiempo funcionando pero, ahora, con las decisiones de algunas compañías puede hacer que su empleo sea más engorroso o secundario. En 2013, Apple decidió colocar, en su iPhone 5S, un sensor en el botón de Inicio para que los usuarios pudieran introducir su huella dactilar para, primero, desbloquear la pantalla y, segundo, como se ha venido demostrando en los últimos tiempos, autorizar pagos móviles. La fórmula funcionó por dos aspectos: su rapidez y su comodidad. Poco a poco este concepto de seguridad se fue extendiendo en la industria y, a día de hoy, son pocos los teléfonos de alta gama que no han abrazado este sistema de seguridad. Pero, aunque ha venido para quedarse, los últimos movimientos de los fabricantes pueden hacer que su popularidad acabe. Firmas como LG o Huawei decidieron en su momento que el lugar más conveniente para colocar la huella era la parte de atrás en la zona central. Tomando el dispositivo con una sola mano el dedo índice debe caer justo en esa región. Es cuestión de acostumbrarse y algo diferente a la idea formulada por Apple hasta la fecha. Samsung ha cambiado de bando. Ni lo uno ni lo otro. El lector de huellas ha ido a parar a la parte trasera pero equinado a su derecha, justo al lado de la cámara, lo que en las primeras pruebas del nuevo Galaxy S8 resulta, pese al esfuerzo de la marca surcoreana en defenderlo, incómodo. Tal vez esa decisión viene por el hecho de intentar forzar a sus usuarios a utilizar otro de los modos de desbloqueo incorporados y que, por supuesto, se ha invertido mucho dinero en hacerlo posible, el reconocimiento de iris y el reconocimiento facial. Ambas tecnologías están bastante depuradas y, en el caso de la última opción, funciona bastante bien. ¿Será, pues, el futuro? En cualquier caso, el lector de huellas sigue presente y seguirá por mucho tiempo. Como sucede en anteriores ocasiones, la gama media ha venido incorporando esta solución a sus lanzamientos más recientes, con lo que tiene visos de ser aún más popular. El caso es que pese a haber sido uno de los pioneros en llevar este sistema biométrico a un producto de consumo, Apple puede modificar no solo su aspecto sino su ubicación. ¿Qué tiene entre manos la firma americana para sorprender con el iPhone del décimo aniversario? Los rumores no cesan. Y la mayoría hay que cogerlos con pinzas, eso sí es cierto, y más que la mayoría suelen ser falsos o filtraciones controladas para pulsar el ambiente o adelantarse a los tiempos. Los nuevos vaticinios de los analistas apuntan, sin embargo, que el próximo terminal de Apple contará con un sensor de huellas dactilares en la espalda. El esfuerzo de la industria por reducir a la mínima expresión los marcos y bordes en esa tendencia que han venido a definir como «la era de las megapantallas» obliga a mover componentes y a rediseñar su ubicación. ¿Qué pasa con la cámara frontal? ¿A dónde va el botón Inicio? Y, por supuesto, si se deja menos espacio para los marcos, ¿en qué lugar aparecerá el sensor de huellas? Bingo. A pa parte de atrás a no ser que, finalmente, los fabricantes encuentren una solución, que es incorporar el sensor debajo de la pantalla, y por lo que se ve el resultado hasta la fecha no ha convencido. ¿Lo conseguirá Apple? ¿Lo podrá llevar a gran escala? Por el momento, ya se han prototipado algunas tecnologías como Synaptics o LG Innotek que permiten «esconder» el sensor de huellas debajo de la pantalla.
01-01-1970 | abc.es
Así es, en cifras, el futurista búnker circular de Apple
El nombre escogido es de lo más sencillo. Al menos sirve para recordarlo fácilmente porque parece ser una de esas canciones virales que hacen más gracia aportación intelectual («I have an Apple, I have a park; Apple Park»). Pero la nueva sede circular de la compañía americana es, al menos en su estética, asombrosa. Las operaciones de traslado y mudanza hacia el búnker circular ya han comenzado. Y sus cifras, aunque algo frías, son espectaculares. Las instalaciones de esta extraña «nave espacial en la tierra» contemplan más de 70 hectáreas, equivalente a dos circuitos Jarama (Madrid). Solamente el edificio principal dispone de 260.000 metros cuadrados, destinados a oficinas y áreas de trabajo, pensado para albergar más de 12.000 empleados. Por su fuera poco, y para convertir el lugar de trabajo en una tarea menos farragosa, se ha construido un gimnasio de 9.000 metros cuadrados, de forma que estar en forma también estará al alcance de los trabajadores. El auditorio principal, bautizado en honor al malogrado fundador Steve Jobs, se encuentra bajo tierra y dispone de más de mil plazas de asiento. Se espera, por tanto, que éste sea la localización escogida por Apple para la presentación mundial del próximo modelo de iPhone, cuyo nombre baila entre iPhone 7S, 8 o X, con motivo del décimo aniversario de su lanzamiento original. Pero la compañía de la manzana quiere, también, ser verde. En los últimos años, de hecho, ha traccionado fuerte hacia «vender» al público su visión ecológica en la fabricación de sus productos. Apple Park, por ejemplo, tiene más de nueve mil árboles y funciona con el 100% de energía renovable. En particular, 17 megavatios empezarán a ser generados por energía solar, cuyas placas se encuentran ubicadas en los tejados. Y como es el edificio con ventilación natural más grande que existe, no necesitará calefacción ni aire acondicionado durante nueve meses del año. También en las zonas verdes hay unos 3.2 kilómetros de caminos para pasear y correr, árboles frutales, praderas y un estanque en el centro del edificio principal. Apple Park está situado en una colina con vistas a las praderas y al edificio principal, en uno de los puntos más altos, además de una entrada formada por un cilindro de 6 metros de altura y 50 de diámetro sobre el que irá un techo de fibra de carbono metálica. Gráfico elaborado por Statista
01-01-1970 | abc.es
iPhone 8: se filtran las primeras imágenes del nuevo terminal de Apple
El iPhone 8 puede provocar una de las mayores pesadillas entre los usuarios: su compra podría retrasarse. Y es que como ya se viene rumoreando desde hace tiempo, parece ser que Apple está teniendo ciertos problemas y su producción en masa se retrasaría hasta octubre o noviembre. Al menos, es lo que ha asegurado Benjamin Geskin, quien se ha encargado de filtrar a través de Twitter las primeras imágenes del nuevo terminal. Como hemos comentado, la venta del terminal de Apple está en peligro. Según publica el medio especializado «9to5mac», en base a la información que maneja Geskin, por primera vez, un nuevo iPhone no podría comprarse en el mismo mes que se presenta. Hasta ahora, los de Cupertino siempre dan a conocer sus novedades a principios de septiembre y, pocos días después, el terminal ya puede comprarse. Para ello, la fabricación se inicia en agosto. Pero según el analista de Apple de KGI, Ming-Chi Kuo, «la producción en masa del iPhone OLED probablemente será retrasada hacia octubre/noviembre». La razón de este retraso en el plazo de fabricación estaría en la fabricación de varios componentes del nuevo iPhone 8. «KGI culpa a varias 'mejoras significativas de hardware' de los retrasos. Esto incluye un panel OLED personalizado, el chip Apple A11 de 10 nanómetros SoC, el nuevo módulo 3D Touch (el lector de huellas dactilares iría incrustado en la pantalla) y cámara de detección 3D», explica «9to5mac». Y, efectivamente, a juzgar por las imágenes filtradas, el sensor de huellas digital ya no sería un botón físico, sino que se integrará en la pantalla: THIS IS IT. 2017 OLED iPhone. #iPhone8 #iPhoneX #iPhoneEdition Thanks to @ le.pich pic.twitter.com/3NvWU5flDj? Benjamin Geskin (@VenyaGeskin1) 24 de abril de 2017La parte frontal del dispositivo parece estar dominada por una pantalla casi completa, sin bisel, mientras que en la parte trasera se muestra la doble cámara, junto a un micrófono de reducción de ruido, de un iPhone 8 que parece que sí combinará cristal y acero. En el lado derecho, el diseño parece variar poco: iría el botón de encendido y la bandeja SIM. En el izquierdo, igualmente van los botones de volumen y el interruptor de silencio y el sistema de carga, en el lado inferior. #iPhone8 #iPhoneX #iPhoneEdition pic.twitter.com/ti61D6Xahm? Benjamin Geskin (@VenyaGeskin1) 24 de abril de 2017El nuevo iPhone 8 estaría dotado con un panel OLED curvo de 5,6 o 5,8 pulgadas, cámara frontal de detección 3D, carga inalámbrica, 3 GB de RAM y reconocimiento facial, entre otras características. Pero, este no sería el único modelo que Apple presentaría en septiembre. Se llame iPhone 8 o iPhone X, al cumplirse este año el décimo aniversario del terminal, la compañía podría lanzar, junto al anterior modelo, que sería el más alto de gama, otros dos: uno de 4,7 pulgadas y otro de 5,5. Ambos con pantallas LCD .
01-01-1970 | abc.es
Si algo funciona bien, para qué cambiarlo. Y si algo gusta, por qué no copiarlo. Xiaomi ha presentado su nuevo reloj inteligente cuya estética recuerda al Apple Watch, el dispositivo de muñeca de la compañía americana. Según desvela el medio especializado «Gizchina», la firma china ha lanzado un dispositivo inspirado totalmente por su competencia. Se llama Weloop Hey S3 y cuenta con una pantalla de cristal líquido (LDC) de 1.28 pulgadas y una resolución de 176 x 176 píxeles, pesa únicamente 38 gramos y, además de las funciones propias de un aparato de monitorización de la actividad similar, dispone de un sistema de geolocalización GPS. Gobernado por el sistema operativo Android, el Hey S3 puede registrar un seguimiento diario de la actividad del usuario, tales como controlar la distancia recorrida, segmentar incluso por tipo de entrenamiento e, incluso, controlar el ritmo cardíaco. A diferencia de los «smartwatches», cuyo principal inconveniente es la duración de su batería, que generalmente no supera el día de duración, Xiaomi asegura que puede aguantar un mes. Se conecta a un dispositivo matriz, generalmente un teléfono móvil inteligente, gracias a su conectividad Bluetooth 4.2 y, como se espera de un dispositivo de esta naturaleza, permite la recepción de notificaciones, alertas, control de música, contestar incluso a llamadas telefónicas y, según la firma asiática, es sumergible hasta cincuenta metros. Disponible en color negro y de diseño deportivo, una de sus principales bazas es sin duda el precio, de 539 yuanes (alrededor de los 70 euros), hasta cinco veces menos que el Apple Watch.
01-01-1970 | abc.es
La Oficina de Patentes y Marcas de EE.UU. (USPTO, por sus siglas en inglés) ha registrado una patente solicitada por la compañía norteamericana Apple que describe un nuevo método de carga inalámbrica por medio de router WiFi. La patente, con número 20170117754 y descubierta por el medio especializado «Apple Insider», propone una alternativa a la carga por inducción, ya presente en algunos aparatos electrónicos como teléfonos móviles inteligentes o relojes inteligentes, que requiere que el cargador y el dispositivo estén en contacto para realizar la transferencia de energía, una propuesta posible al generarse una carga magnética aprovechada para recargar la batería. Pero, aunque existen accesorios y dispositivos adaptados como algunos modelos de Samsung, el proceso está limitado a distancias cortas, con lo que cargar y utilizar por ejemplo un «smartphone» no es posible al mismo tiempo. Pero, en su lugar, la firma de la manzana ha diseñado un sistema que describe como «carga inalámbrica y sistema de comunicación con antenas de parche -microstrip- de doble frecuencia». Apple propone una variedad de técnicas para ampliar ese rango y permitir la carga de manera inalámbrica a través de un router WiFi. La patente teoriza sobre la posibilidad de ponerlo en práctica a través de varias frecuencias -desde 700 a 2.700 MHz-. La idea de un sistema de carga inalámbrica por encima de las frecuencias de comunicaciones existentes no es realmente nueva. Investigaciones anteriores en el campo electromagnético han sido prometedoras, con estudios recientes que demuestran cómo los dispositivos más pequeños se pueden accionar y recargar usando solamente señales de WiFi. Sin embargo, esa tecnología aún no ha encontrado una aplicación práctica a nivel comercial, ya que las empresas que desarrollan sistemas de recarga inalámbricos dependen en gran medida de componentes inductivos de alta potencia que sufren fuertes descensos en la eficiencia de la transferencia. Se espera que Apple introduzca un sistema de carga inalámbrica en su próximo iPhone, que se presentará según los rumores en septiembre, pero los analistas apuntan que funcionará por inducción al igual que el Apple Watch o el Galaxy S8, de Samsung. Cabe recordar que una patente registrada no implica su futuro desarrollo.
01-01-1970 | abc.es
Las ventas de «smartphones» crecen un 4,3%
Las compañías telefónicas vendieron un total de 347,4 millones de smartphones a nivel mundial en el primer trimestre de 2017, lo que supone un 4,3% más que los 332,9 millones de teléfonos inteligentes que se vendieron en los tres primeros meses de 2016 Según los datos publicados por la consultora IDC, a pesar de que parece que el mercado se está ralentizando, los datos, que mejoran su previsión anterior de crecimiento del 3,6%, reflejan que los consumidores continúan demandando «smartphones». «Los resultados del primer trimestre de ventas de smartphones vuelven a demostrar que el sector no está muerto y que el crecimiento sigue existiendo», remarca en un comunicado el vicepresidente de programas de IDC, Ryan Reith. En esta línea, ha reconocido que 2016 fue un año «clave» para la industria, ya que se produjo una ralentización de las ventas, pero, sin embargo, ha adelantado que este mercado cobrará cierto impulso en 2017 y así lo reflejan «los fuertes resultados» de los tres primeros meses del año. Por compañías, Samsung volvió a ser el fabricante que más teléfonos inteligentes vendió con 79,2 millones de dispositivos, la misma cifra que hace un año, aunque su cuota de mercado bajó del 23,8% al 22,8%. Apple conservó el segundo puesto con 51,6 millones de dispositivos, un 0,8% más que hace un año, y una cuota de mercado del 14,9%, cinco décimas menos. Por su parte, Huawei elevó su cuota de mercado desde el 8,4% al 9,8% tras vender 34,2 millones de dispositivos, un 21,7% más. El resto de las cinco primeras posiciones las ocupan Oppo con 25,6 millones de smartphones vendidos (+29,8%) y una cuota del 7,4%, y Vivo con 18,1 millones (+23,6%) y una cuota del 5,2%.
01-01-1970 | abc.es
La triple C del Huawei P10: continuista, competente y coherente
Huawei ha sido la gran beneficiada del cambio de rumbo que se ha producido en la industria de la telefonía móvil en los últimos años. Frente al duopolio representado por Samsung y Apple y el impulso de los fabricantes asiáticos, la firma china ha obtenido réditos económicos con una apuesta firme por el equilibrio y la competitividad. Llegó tarde a la batalla, es cierto, pero, ya consolidada, la marca china sigue exprimiendo la naranja como mejor sabe hacer. Y fruto de ese esfuerzo queda representado por su nuevo dispositivo móvil, el Huawei P10, que es equilibrado y competente, y toma el relevo del anterior P9, pero añadiendo unas pequeñas mejoras. Hereda algunos componentes de propuestas anteriores de la marca china para consolidarse, definitivamente, en el rango de la gama alta. Estéticamente, sí es cierto, el terminal recuerda mucho a un iPhone 7. Es indudable su parecido, pero cuenta con una serie de detalles característicos como la doble cámara móvil perfectamente integrada en el chasis (por lo pronto, no sobresale, pero a veces se acumula suciedad y manchas). La fotografía es, sin duda, su gran apuesta. Vuelve a poner énfasis en algunos aspectos creativos que, en su uso, no están mal. La aplicación de cámara saca buen provecho de sus potencialidades al ofrecer una serie de modos y opciones que intentan acercarse a las funciones propias de una cámara profesional tales como la sensibilidad o el enfoque. La configuración técnica apuesta por la misma idea, alejándose de otros modelos existentes que ya han recurrido a instalar dos cámaras a su parte trasera. Ficha técnica Pantalla 5.1 pulgadas Resolución 1.920 x 1.080 Dimensiones 145,3 x 69,3 x 7,1 mm Cámara dual de 20 y 12 MP y frontal de 8 MP Chip HiSilicon Kirin 960 RAM 4 GB Memoria 64 GB (ampliables) Batería 3.200 mAh SO Android 7.1 Nougat Cuando se activan ambas cámaras se pueden usar los efectos de profundidad. Se ha logrado un buen rendimiento gracias al mejorado software implementado, permitiendo así jugar con los planos porque, tras captar doscientos puntos diferentes del rostro, el propio sistema establece un resultado de mejor calidad. Una vez tomada la imagen, por ejemplo, se puede decidir dónde va a parar el foco o re-enfocar la imagen. Es decir, a posteriori, con sendos toques en la pantalla. El modo de retrato luce tremendamente bien, aunque su uso difiere del implementado por Apple en su iPhone 7 Plus, y el resultado obtenido por el P10 es menos práctico, peor conseguido, mucho menos espectacular y, por supuesto, algo artificial. El modo «pro», escondido por defecto pero fácil de invocarlo con dos sencillos gestos, permite jugar con los distintos parámetros de la fotografía (sensibilidad, obturación, diafragma?), pero es posible que el usuario medio desconozca cómo sacarle partido. En lugar de contar con un gran angular o utilizar una lente para la profundidad de campo o el zoom, el P10 sigue la estela de su predecesor. Esto es, una cámara «normal» con sensor RGB de 12 megapíxeles que se comporta bastante bien y una secundaria monocromática de 20 megapíxeles orientado a captar imágenes en blanco y negro en donde los contrastes y los enfoques son sus grandes apuestas. Aunque su resultado es excepcional dudo si de verdad se utiliza de forma constante en el día a día de un usuario medio, pero la opción está ahí. La apertura focal, F2.2 contribuye a obtener esa luminancia exigida. En conjunto, las imágenes captadas son de buena calidad, sobre todo en ambiente de exteriores, pero no se comporta tan bien como debería en condiciones de baja luminosidad, uno de sus puntos flacos y la gran prueba de fuego en el campo de la fotografía móvil. El dispositivo, además, ofrece una cámara frontal pensada para la realización de videollamadas y toma de «selfies» -autofotos- y que crece hasta los 8 megapíxeles (y apertura de F1.9). A nivel estético, son pocas las pegas que se le pueden sacar a este ligero dispositivo que se puede transportar fácilmente pero que camina sobre seguro y sin riesgos adicionales. En este terminal se elimina de la ecuación el factor diferenciador por lo que puede que más de uno piense que es «más de lo mismo» por su diseño poco vanguardista. Ya se sabe lo que ocurre a veces con los virajes. De bordes redondeados y chasis metálico, está construido con elegancia, aunque a veces da la sensación de fragilidad. Ese refinamiento se observa en la mayoría de detalles, incluso en su ergonomía, muy cómoda y manejable en la versión de 5.1 pulgadas de pantalla (el modelo Plus viene con 5.5 pulgadas). Su resolución, de 1.920 x 1.080 p. (Full HD), es capaz de generar imágenes de gran calidad. Ofrece una buena reproducción del color a pesar de no dar un salto, aunque si bien es cierto que en caso contrario podría contribuir con ello al excesivo consumo energético. La pantalla encendida de los móviles suele consumir hasta el 80% del total de la batería, así que cuando menos recusos necesite se puede lograr extender la autonomía. En general y pese a no arriesgar, el panel obtiene un brillo suficiente, unos contrastes óptimos y un nivel detalle muy conseguido, además de reducir el impacto directo de los rayos para que no afecten totalmente a la visualización. Hay que tener en cuenta que se trata de paneles Super Amoled, muy brillantes y que ofrecen colores intensos. Y el resultado, en verdad, es espectacular y pese al tamaño no tiene que envidiarle en otros aspectos a determinadas propuestas recientes tal vez más innovadoras y arriesgadas. Pero a nivel técnico, pocas pegas, la verdad. El chip de fabricación propia, Kirin 960, permite que el terminal funcione de manera fluida y visceral, apoyados por unos 4 GB de memoria RAM que le confiere, en conjunto, un alto rendimiento y que, salvo excepciones, puede satisfacer a los usuarios más exigentes. Estas prestaciones técnicas contribuyen a que pueda hacer frente a cualquier tarea fácilmente sin parpadeos ni las sufridas congelaciones. Un detalle a tener en cuenta, sin embargo, es su memoria, de 64 GB de almacenamiento, algo escasas para un terminal de alta gama que cuesta unos 649 euros, pero se soluciona con una tarjeta microSD para ampliarla. La batería, con una densidad de 3.200 miliamperios por hora, cumple perfectamente en un uso moderado, completando una jornada sin despeinarse. Dispone, como es de esperar en un terminal «premium», de sistema de carga rápida, pero se echa en falta más autonomía. Funciona bajo el sistema operativo Android en su versión 7.0 Nougat, aunque dispone de una serie de funciones propias de la marca china. Huawei insiste en añadir una capa de personalización, EMUI 5.1, que añade algunas funciones propias como la posibilidad de dividir la pantalla en dos pero que, en ocasiones, resulta menos intuitivo que el sistema operativo digamos «limpio». Si en los anteriores terminales de la marca el sensor de huella dactilar se ubicaba en la parte trasera, en esta ocasión se ha decidido trasladar a la parte delantera. Aunque ciertos fabricantes han decidido agrandar la pantalla, obligando con ello a hacer ciertas concesiones como la eliminación de botones físicos, Huawei en este caso ha hecho el camino inverso. Puede que situar el sensor biométrico en la parte delantera sea un signo del pasado, pero resulta más cómodo para activarlo. Y, además de funcionar de manera muy rápida, ese mismo botón interactúa de varias formas según los toques que se le dé porque ejerce prácticamente de panel táctil al uso.
01-01-1970 | abc.es
016: cómo llamar desde el móvil sin que quede registrado
La llamada desde un móvil al 016, el teléfono de ayuda contra la violencia de género, queda registrada en el terminal. En pleno siglo XXI y en un país como el nuestro, «rey» del mundo «smartphone» y donde más móviles hay por habitante, el registro de la llamada a este servicio de información y asesoramiento jurídico en materia de maltrato es un tema aún pendiente pero que, por suerte, tiene los días contados gracias a la tecnología. Cabe reseñar que no ha sido precisamente un gigante tecnológico quien ha ofrecido la solución para eliminar una llamada de tal magnitud en el terminal de cualquier mujer maltratada. Esta vez, el fabricante español BQ ha liderado la solución tecnológica que, de momento, estudian adoptar grandes compañías como Huawei o Samsung. Cabe recordar que fue el pasado mes de marzo cuando el Gobierno y compañías telefónicas acordaron implantar medidas -la mayoría por determinar- que eliminasen del «smartphone» la llamada al 016. Pero, ¿en qué consiste esta «mágica» solución? ¿Cómo se implementa? ¿Qué tienen que hacer los usuarios afectados? ¿Es solo apta para los terminales BQ? Vamos por partes. A pesar de que la información publicada a lo largo de este tiempo apuntaba a una aplicación como solución tecnológica, no es así. Evidentemente, una aplicación que borrase el 016 del registro de llamadas sería visible en el terminal de cualquier víctima, que tendría que descargársela desde las tiendas oficiales de los sistemas operativos, como la Play Store o la App Store. En realidad, la clave para que el móvil no guarde esa llamada está en el sistema operativo del terminal, tal y como ha explicado BQ a ABC. «Se trata una modificación en el software que permite que el número 016 no se guarde en la base de datos del teléfono y, por tanto, no se refleje en el historial de llamadas del teléfono. Esta no deja rastro y es como si nunca se hubiera realizado», explica Laura Desviat, Directora de Comunicación y Marketing de BQ, a este diario. Por tanto, la solución ideada por la compañía española afecta a Android. La «solución invisible» de BQ para el agresor Para que las víctimas de la violencia de género puedan ponerse en contacto con este servicio de atención telefónica sin que su «smartphone» deje rastro, tan solo tendrán que actualizar el sistema operativo de Google. Sin embargo, aquí intervienen las marcas y, en este caso, la solución está implantada en varios de los terminales de BQ pero en ninguno más que funcione con Android, ya sea Samsung, Nokia, LG o Huawei, las otras cuatro compañías interesadas en adoptar una solución, tal y como mostraron en la reunión con el secretario de Estado de Servicios Sociales e Igualdad, Mario Garcés, hace más de un mes. La compañía española, al ser la primera en idear la solución, ya la ha puesto en marcha «en cuatro modelos de BQ: Aquaris X5 Plus, Aquaris U, Aquaris U Lite y Aquaris U Plus », afirma Desviat. Sus usuarios, por tanto, solo necesitan actualizar el sistema operativo. «El resto de dispositivos se actualizarán en los próximos meses mientras que los nuevos que salgan al mercado ya vendrán con esta funcionalidad por defecto», es decir, que el usuario ya no tendría que preocuparse ni de actualizar el Android de su terminal. Tal y como explica la Directora de Comunicación y Marketing de BQ, esta solución es «totalmente invisible para el agresor». La duda ahora es, ¿qué pasa con el resto de marcas? «Desde BQ hemos compartido con el resto de fabricantes el desarrollo que hemos realizado y el código concreto para que ellos mismos puedan incorporarlo en sus terminales», indica Laura Desviat a ABC. «Además, lo hemos subido a la plataforma Open Source de Google para compartir el conocimiento con cualquier persona que esté interesada. Al final, si liberas el conocimiento, hay más probabilidades de que otras personas puedan evolucionar la solución y aplicarla en otros campos», añade. Android es el «rey» de los sistema operativos, es decir, es el de mayor penetración en el mundo. Y en España también. Excepto iPhone, que funciona en base a iOS, el resto de fabricantes, menos los que tienen Windows Phone, funcionan con el sistema operativo de Google, que es de código abierto, gratuito y accesible a todos. Después, cada fabricante introduce su capa de personalización, de ahí que el funcionamiento de un terminal Samsung sea muy parecido, pero no igual, que un Nokia. La posición de los demás fabricantes Lo ideal es que el resto adopten ya - o hayan adoptado en este tiempo, como ha hecho BQ- una solución. Pero de momento, no lo han hecho. Desde ABC nos hemos puesto en contacto con Samsung, Huawei, Nokia y LG para conocer sus pasos. Ni Nokia ni LG se han pronunciado al respecto. Al menos, de momento. Maria Luisa Melo, Directora de Comunicación y Relaciones Institucionales de Huawei España, ha asegurado a ABC que tras la reunión con el secretario de Estado de Servicios Sociales e Igualdad, se alcanzó «un acuerdo para implantar soluciones tecnológicas» al problema y «trasladamos nuestro compromiso por encontrarlas». La compañía china asegura que trabaja en ello y «tiene estimadas varias vías de desarrollo de soluciones tecnológicas» que se adoptarán «en los próximos meses», una vez se establezca el calendario de implantación definitivo con la Secretaría de Estado de Servicios Sociales e Igualdad, que se celebrará en las próximas semanas. Samsung, que también considera «necesario buscar una solución», ha asegurado a ABC que está «viendo cual es la mejor para el usuario» y que primero quieren «hablar con la Secretaría de Estado antes de comunicar nada». Es decir, en la actualidad, solo las víctimas de violencia de género que usen un Aquaris X5 Plus, Aquaris U, Aquaris U Lite y Aquaris U Plus pueden llamar con tranquilidad, sabiendo que la terminal no va a registrar su llamada al 016. El resto de terminales siguen siendo unos «chivatos» con dicha acción. ABC también se ha puesto en contacto con Apple, ya que los usuarios de iPhone se encuentran con la misma problemática. Sin embargo, la compañía no se ha pronunciado. «El código sólo es útil para los fabricantes con sistema operativo Android porque compartimos un sistema operativo libre», recuerda la responsable de BQ. Es decir, los de Cupertino tendrían que idear su propia y exclusiva solución.
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