Noticias de "apple"

11-04-2016 | abc.es
Inteligencia Artificial y realidad virtual: espacios para explorar por Facebook durante su conferencia F8
En el cerebro de un tal Zuckerberg anidan muchos pensamientos. No debe parar ni un instante a pesar de su paternidad. Cómo sorprender, qué próximo negocio explorar. Facebook, su criatura celeste, se enfrenta al devenir de los tiempos. Las personas tienen muchos lugares virtuales donde escoger, y la que es la reina de las redes sociales está sufriendo esa falta de tiempo (o necesidad) para atender las demandas que requiere la vida «dospuntocero». La realidad virtual y los contenidos audiovisuales se han convertido, ahora, en la senda por la que camina la multinacional americana de cara a sorprender a sus más de 1.590 millones de seguidores. La empresa llega a su nueva edición de la conferencia de desarrolladores F8, que tendrá lugar este martes y miércoles en el Fort Mason Center de San Francisco (EE.UU.), con un saco de novedades, según las primeras hipótesis de los analistas, entre las que llamará la atención sus propuestas acerca de la tecnología de realidad virtual, que se prevé que 2016 sea el año en el que venga para quedarse gracias a los próximos lanzamientos de dispositivos Oculus Rift, HTC Vive y PlayStation VR. El fundador de la compañía, Mark Zuckerberg, intervendrá en la primera jornada a partir de las 19 horas (hora española). Avance de contenidos para realidad virtual Precisamente, se espera que en este evento Facebook anuncie nuevos detalles acerca de su estrategia para liderar el mercado con el casco Oculus Rift. No tanto a nivel técnico, puesto que la versión comercial y definitiva ya está a la venta, si no en relación a su contenido, el gran freno para que esta tecnología llegue a los hogares. «Chatbots» inteligentes en Messenger Una de las ideas más interesantes y que ha cobrado especial interés en las últimas semanas es el lanzamiento de la llamada Messenger Bot Store, una tienda virtual específica para su aplicación de mensajería instantánea y con la que Facebook pretende revolucionar el mercado al tiempo que explora la misma senda iniciada anteriormente por Apple Store y Google Play. Ahí entrará, según los rumores, los «chatbots» inteligentes que podría reinventar la experiencia en Messenger para adentrarse en un terreno más profesional, más automatizada y accesible. ¿Te imaginas que un robot de una determinada empresa (por ejemplo, una agencia de viajes) te contestara rápidamente a una sugerencia o petición? O, por qué no, recibir información útil. Esa tienda virtual reuniría las herramientas relacionadas en este aspecto para que los usuarios pudieran localizarlas de manera más rápida posible. Pagos móviles Facebook también podría anunciar una mejora de la «app» Messenger que se lleva tiempo rumoreándose y que, ahora, podría hacerse efectiva para todos los usuarios. En la primera fase se ha implementado un servicio para realizar transferencias de dinero a otros contactos, pero se espera un paso más. Se habla de los pagos móviles, otro mecanismo explorado tanto por las entidades bancarias como las principales empresas tecnológicas como Apple, Samsung o Google. Según el medio especializado «The Information», la red social podría desvelar en F8 su opción en este terreno. Más interés en los videos en directo Los videos en directo se han convertido en la nueva preocupación de Facebook. En los próximos días, según los rumores, se darán a conocer nuevas fórmulas y herramientas para atraer a los creadores y medios de comunicación. Un primer paso ha sido la extensión a todos los usuarios de Facebook Live, disponible desde hace una semana en los dispositivos móviles basados en iOS y Android.
11-04-2016 | abc.es
WhatsApp no es cien por cien segura
En pleno debate sobre la seguridad tecnológica de las telecomunicaciones, la popular aplicación de mensajería instantánea, WhatsApp, verdadera reina del teléfono móvil inteligente, ha acelerado los pasos para convertirse en una herramienta más robusta. Y, ahora, por fin será equiparable a otras como Signal y Telegram, erigidas en los últimos años como adalides en este terreno. La «app» propiedad de Facebook ha implementado por defecto un sistema de cifrado de extremo a extremo -«end to end», en inglés-, que permite a sus más de mil millones de usuarios mantener conversaciones seguras y privadas, tanto en los mensajes de texto como en las llamadas. Para ello ha trabajado con la firma especializada Open Whisper System. Y, tras dos años de colaboración, ha sido ahora, en el marco de la polémica en torno al caso del iPhone de la matanza de San Bernardino (California) que ha enfrentado a Apple y al FBI, cuando se ha hecho extensible este sistema. Cifrado con una clave secreta y única Esta tecnología garantiza automáticamente que únicamente emisor y receptor de la conversación pueden leer los mensajes enviados. Ninguna otra persona, ni siquiera la propia compañía tecnológica, tiene acceso a los mismos, pues están cifrados con una contraseña que solo conocen los interlocutores. El mecanismo, que no se puede desactivar, consiste en la creación de una clave única y temporal que es inaccesible salvo por los usuarios que mantienen la conversación. Esas claves se almacenan en el dispositivo de cada uno. El servicio es incapaz de generar o almacenar estas claves de cifrado. Tampoco se guardan de forma visible fotos, videos o mensajes de audio. Su funcionamiento es simple: un mensaje escrito por un usuario A se enviará cifrado a un servidor propiedad de WhatsApp y, tras procesarlo, llegará a un usuario B en ese mismo estado. Para tener acceso al contenido de los chats se debería disponer del propio terminal desbloqueado. Cuando nos comunicamos con cualquier persona en internet es fácil imaginarse que el mensaje viaja como una llamada de teléfono, pero al igual que sucede con las llamadas de teléfono convencionales pueden ser espiadas. «Cuando añades el cifrado a una comunicación de este tipo, lo más sencillo es hacerlo de extremo a extremo, es decir, se mezcla la señal en nuestro teléfono de manera que alguien que intercepte la señal en tránsito solo oiga ruido, y cuando llega al teléfono del receptor, este la descodificará reproduciendo nuestra voz como si nada hubiera pasado», explica Pablo Teijeira, Director General de la firma de seguridad Sophos Iberia. En las últimas versiones la aplicación utilizaba una mezcla entre el cifrado que ha estado utilizando desde 2012 (RC4) y el sistema que acaban de implantar (Signal Protocol). El primero protegía todas las comunicaciones entre el teléfono y los servidores. Cuando se enviaba un mensaje de texto se aplicaba una capa extra de cifrado sobre el texto del mensaje que utilizaba Signal, logrando así tener un cifrado «más robusto» el cual representa, según el experto de la firma Telefónica Pablo San Emeterio, «un paso más en la seguridad e intimidad de las comunicaciones de las personas». Y bien lo sabe porque en 2013 burló la seguridad de la popular aplicación. Opción de verificación deshabilitada por defecto «Aplicar este tipo de mecanismo criptográfico implica que, además de garantizar la inviolabilidad de las comunicaciones en tránsito (del cliente al servidor), eleva la seguridad haciendo que las claves necesarias para descifrar las comunicaciones residan en los propios clientes», señala a este diario Yago Jesús, experto en seguridad informática del sitio especializado Security by Default. «En principio -dice- resulta muy fiable» y «supone una capa extra de seguridad que beneficia al usuario final», aunque considera llamativo el hecho de que una de las medidas de seguridad añadidas a WhatsApp, la verificación de identidad de extremo a extremo que permite avisar al usuario ante un ataque de suplantación, «esté deshabilitada por defecto». En la misma línea se sitúa Sergio Carrasco, abogado especializado en derecho tecnológico en Fase Consulting, quien apunta que la decisión de WhatsApp de blindar los mensajes «es muy importante porque al final lo que está está haciendo garantizar que no va a haber intromisiones dentro de la conversación que tengan entre las personas, se trata de un sistema seguro». A juicio de este experto, en los servidores de WhatsApp no se guardan los mensajes. «Una vez entregado, se borra del servicio y no se queda en un servidor central». Más crítico se muestra Carlos Aldama, perito informático, quien considera que el sistema protege el envío y no el mensaje. «La base de datos del móvil sigue siendo la misma y se puede acceder a través del terminal. Lo que se ha implantado sirve para ir en contra de los que se ?cuelan? en el momento que estamos transmitiendo la comunicación». A su juicio, es importante tener en cuenta que WhatsApp todavía no hace borrados seguros como Telegram y que no se cifra en sus servidores. Con esto, ¿podemos decir que ahora «wasapear» ofrece un mayor anonimato? «Lo cierto es que no» porque, dice, el teléfono, receptor, destinatario, el día y hora «van a seguir almacenados en los servidores». Son los datos que WhatsApp excluye del sistema de cifrado. Al fin y al cabo, la seguridad en internet al 100% no existe. «Jamás debemos pensar eso», recuerda San Emeterio. «Los elementos de seguridad que hace 10 años nos parecían infalibles ahora no lo parecen tanto. La seguridad es una cadena de varios eslabones y si se consigue romper uno de ellos es suficiente para dejar de estar seguros», concluye. WhatsApp frente a sus rivales «WhatsApp ha tenido una historia de larga de fallos de seguridad», reconoce San Emeterio. Y es cierto, puesto que hasta la fecha la idea generalizada acerca de esta aplicación es que en el momento en el que se conectaba a una red wifi pública los usuarios estaban, literalmente, vendidos. En los últimos tiempos han aparecido otras alternativas como Telegram que ponían el acento en la privacidad y confidencialidad. Bajo esta premisa ha acumulado más de cien millones de usuarios desde que apareciera en 2014. Precisamente, y para diferenciarse del resto de herramientas similares, cuenta con la posibilidad de que los mensajes se autodestruyan en un lapso de tiempo determinado. Sin embargo, no tiene activado el sistema de cifrado de extremo a extremo por defecto ni es aplicable a los chats grupales. «No me atrevería a decir cuál de los dos es mejor a día de hoy. Lo cierto es que con esta última versión de WhatsApp están bastante igualados en cuanto a características de seguridad. Telegram tiene todavía una característica en los chats secretos que echo en falta en WhatsApp», agrega este experto. Más recientemente, se ha popularizado una «app» llamada Kik, con 240 millones de usuarios, que promete comunicaciones anónimas y no está asociada a un número de teléfono en particular, al igual que sucede con Snapchat (100 millones de usuarios), muy popular entre los usuarios más jóvenes gracias a su mensajería efímera, es decir, que se autodestruye automáticamente.
11-04-2016 | abc.es
WhatsApp no es cien por cien seguro
En pleno debate sobre la seguridad tecnológica de las telecomunicaciones, la popular aplicación de mensajería instantánea, WhatsApp, verdadera reina del teléfono móvil inteligente, ha acelerado los pasos para convertirse en una herramienta más robusta. Y, ahora, por fin será equiparable a otras como Signal y Telegram, erigidas en los últimos años como adalides en este terreno. La «app» propiedad de Facebook ha implementado por defecto un sistema de cifrado de extremo a extremo -«end to end», en inglés-, que permite a sus más de mil millones de usuarios mantener conversaciones seguras y privadas, tanto en los mensajes de texto como en las llamadas. Para ello ha trabajado con la firma especializada Open Whisper System. Y, tras dos años de colaboración, ha sido ahora, en el marco de la polémica en torno al caso del iPhone de la matanza de San Bernardino (California) que ha enfrentado a Apple y al FBI, cuando se ha hecho extensible este sistema. Cifrado con una clave secreta y única Esta tecnología garantiza automáticamente que únicamente emisor y receptor de la conversación pueden leer los mensajes enviados. Ninguna otra persona, ni siquiera la propia compañía tecnológica, tiene acceso a los mismos, pues están cifrados con una contraseña que solo conocen los interlocutores. El mecanismo, que no se puede desactivar, consiste en la creación de una clave única y temporal que es inaccesible salvo por los usuarios que mantienen la conversación. Esas claves se almacenan en el dispositivo de cada uno. El servicio es incapaz de generar o almacenar estas claves de cifrado. Tampoco se guardan de forma visible fotos, videos o mensajes de audio. Su funcionamiento es simple: un mensaje escrito por un usuario A se enviará cifrado a un servidor propiedad de WhatsApp y, tras procesarlo, llegará a un usuario B en ese mismo estado. Para tener acceso al contenido de los chats se debería disponer del propio terminal desbloqueado. Cuando nos comunicamos con cualquier persona en internet es fácil imaginarse que el mensaje viaja como una llamada de teléfono, pero al igual que sucede con las llamadas de teléfono convencionales pueden ser espiadas. «Cuando añades el cifrado a una comunicación de este tipo, lo más sencillo es hacerlo de extremo a extremo, es decir, se mezcla la señal en nuestro teléfono de manera que alguien que intercepte la señal en tránsito solo oiga ruido, y cuando llega al teléfono del receptor, este la descodificará reproduciendo nuestra voz como si nada hubiera pasado», explica Pablo Teijeira, Director General de la firma de seguridad Sophos Iberia. En las últimas versiones la aplicación utilizaba una mezcla entre el cifrado que ha estado utilizando desde 2012 (RC4) y el sistema que acaban de implantar (Signal Protocol). El primero protegía todas las comunicaciones entre el teléfono y los servidores. Cuando se enviaba un mensaje de texto se aplicaba una capa extra de cifrado sobre el texto del mensaje que utilizaba Signal, logrando así tener un cifrado «más robusto» el cual representa, según el experto de la firma Telefónica Pablo San Emeterio, «un paso más en la seguridad e intimidad de las comunicaciones de las personas». Y bien lo sabe porque en 2013 burló la seguridad de la popular aplicación. Opción de verificación deshabilitada por defecto «Aplicar este tipo de mecanismo criptográfico implica que, además de garantizar la inviolabilidad de las comunicaciones en tránsito (del cliente al servidor), elevar la seguridad haciendo que las claves necesarias para descifrar las comunicaciones residan en los propios clientes», señala a este diario Yago Jesús, experto en seguridad informática del sitio especializado Security by Default. «En principio -dice- resulta muy fiable» y «supone una capa extra de seguridad que beneficia al usuario final», aunque considera llamativo el hecho de que una de las medidas de seguridad añadidas a WhatsApp, la verificación de identidad de extremo a extremo que permite avisar al usuario ante un ataque de suplantación, «esté deshabilitada por defecto». En la misma línea se sitúa Sergio Carrasco, abogado especializado en derecho tecnológico en Fase Consulting, quien apunta que la decisión de WhatsApp de blindar los mensajes «es muy importante porque al final lo que está está haciendo garantizar que no va a haber intromisiones dentro de la conversación que tengan entre las personas, se trata de un sistema seguro». A juicio de este experto, en los servidores de WhatsApp no se guardan los mensajes. «Una vez entregado, se borra del servicio y no se queda en un servidor central». Más crítico se muestra Carlos Aldama, perito informático, quien considera que el sistema protege el envío y no el mensaje. «La base de datos del móvil sigue siendo la misma y se puede acceder a través del terminal. Lo que se ha implantado sirve para ir en contra de los que se ?cuelan? en el momento que estamos transmitiendo la comunicación». A su juicio, es importante tener en cuenta que WhatsApp todavía no hace borrados seguros como Telegram y que no se cifra en sus servidores. Con esto, ¿podemos decir que ahora «wasapear» ofrece un mayor anonimato? «Lo cierto es que no» porque, dice, el teléfono, receptor, destinatario, el día y hora «van a seguir almacenados en los servidores». Al fin y al cabo, la seguridad en internet al 100% no existe. «Jamás debemos pensar eso», recuerda San Emeterio. «Los elementos de seguridad que hace 10 años nos parecían infalibles ahora no lo parecen tanto. La seguridad es una cadena de varios eslabones y si se consigue romper uno de ellos es suficiente para dejar de estar seguros», concluye. Comparativa con otras aplicaciones de mensajería «WhatsApp ha tenido una historia de larga de fallos de seguridad», reconoce San Emeterio. Y es cierto, puesto que hasta la fecha la idea generalizada acerca de esta aplicación es que en el momento en el que se conectaba a una red wifi pública los usuarios estaban, literalmente, vendidos. En los últimos tiempos han aparecido otras alternativas como Telegram que ponían el acento en la privacidad y confidencialidad. Bajo esta premisa ha acumulado más de cien millones de usuarios desde que apareciera en 2014. Precisamente, y para diferenciarse del resto de herramientas similares, cuenta con la posibilidad de que los mensajes se autodestruyan en un lapso de tiempo determinado. Sin embargo, no tiene activado el sistema de cifrado de extremo a extremo por defecto ni es aplicable a los chats grupales. «No me atrevería a decir cuál de los dos es mejor a día de hoy. Lo cierto es que con esta última versión de WhatsApp están bastante igualados en cuanto a características de seguridad. Telegram tiene todavía una característica en los chats secretos que echo en falta en WhatsApp», agrega este experto. Más recientemente, se ha popularizado una «app» llamada Kik, con 240 millones de usuarios, que promete comunicaciones anónimas y no está asociada a un número de teléfono en particular, al igual que sucede con Snapchat (100 millones de usuarios), muy popular entre los usuarios más jóvenes gracias a su mensajería efímera, es decir, que se autodestruye automáticamente.
11-04-2016 | elpais.com
iPhone 7: las claves del móvil que quiere cambiarlo todo
Sin jack de auriculares, con cámara dual y carga inalámbrica.. Apple quiere volver marcar tendencia con esta nueva versión de su popular móvil
11-04-2016 | abc.es
Más detalles sobre la posible cámara dual del iPhone 7
Nuevos rumores que pasean por el plantel de internet sugieren que Apple, de cara a revitalizar las ventas de su dispositivo estrella, incorporará importantes novedades en el próximo modelo de iPhone, que podría denominarse iPhone 7 siguiendo la tradición. Una de esas innovaciones podrían venir de la incorporación de una cámara dual, al estilo del Huawei P9, recientemente presentado por la firma china. Desde hace semanas se ha estado especulando en torno a esta posibilidad, que ahora cobra mayor relevancia tras las filtraciones a las que ha tenido acceso el medio especializado «SlashGear», que apunta además a una nueva antena. Para poner en marcha esta característica el deseo de Apple de adelgazar hasta la mínima expresión (se habla de unos 6 milímetros de grosor en lugar de los 7.1 actuales en el iPhone 6S) el iPhone podría haber obligado a tomar esta decisión. No es tampoco la primera vez que se habla de un cambio en la estructura de la antena, muy criticada por los consumidores. Los rumores apuntan a un diseño muy innovador que permitiría limitarse a los bordes superior e inferior del supuesto iPhone 7, que podría llegar según marca la tradición después del verano, en algún momento de septiembre u octubre. Otras de las características de las que se ha estado hablando recientemente ha sido de una mayor batería que aumentaría profundamente la duración de la misma, uno de los mayores desafíos de la tecnología de consumo y uno de los problemas de los «smartphones». Tecnología inalámbrica Li-Fi y la ausencia de la clavija jack utilizada para conectar los auriculares son otras de las novedades que giran alrededor del posible iPhone 7.
11-04-2016 | diarioti.com
Estados Unidos se prepara para prohibir el cifrado de extremo a extremo
Proyecto de ley filtrado a Internet indica que dos legisladores estadounidenses aspiran a poner al margen de la ley el cifrado de extremo a extremo utilizado, entre otros, por Apple y WhatsApp.Ampliar
11-04-2016 | abc.es
WhatsApp, al fin, a la altura de la seguridad
En pleno debate sobre la seguridad de las telecomunicaciones, la popular aplicación de mensajería instantánea WhatsApp, verdadera reina del teléfono móvil inteligente, ha acelerado los pasos para convertirse en una herramienta más robusta. Y ahora, por fin, será equiparable a otras como Signal y Telegram, líderes en este terreno. La «app» propiedad de Facebook ha implementado por defecto un sistema de cifrado de extremo a extremo ?«end to end», en inglés?, que permite a sus más de mil millones de usuarios mantener conversaciones seguras y privadas, tanto en los mensajes de texto como en las llamadas. Para ello ha trabajado con la firma especializada Open Whisper System. Y, tras dos años de colaboración, ha sido ahora ?en el marco de la polémica en torno al caso del iPhone de la matanza de San Bernardino (California), que ha enfrentado a Apple y al FBI? cuando se ha hecho extensible este sistema. Clave secreta y única Esta tecnología garantiza automáticamente que únicamente emisor y receptor de la conversación pueden leer los mensajes enviados. Ninguna otra persona, ni siquiera la propia compañía, tiene acceso a estos, pues están cifrados con una contraseña que solo conocen los interlocutores. El mecanismo, que no se puede desactivar, consiste en la creación de una clave única y temporal accesible salvo para los usuarios que mantienen la conversación. Esas claves se almacenan en el dispositivo de cada uno. El servicio es incapaz de generar o almacenar estas claves de cifrado. Tampoco se guardan de forma visible fotos, vídeos o mensajes de audio. Su funcionamiento es simple: un mensaje escrito por un usuario A se enviará cifrado a un servidor propiedad de WhatsApp y, tras procesarlo, llegará a un usuario B en ese mismo estado. Para tener acceso al contenido de los chats se debería disponer del propio terminal desbloqueado. Si alguien intercepta un mensaje no podrá descodificarlo Cuando nos comunicamos con cualquier persona en internet es fácil imaginarse que el mensaje viaja como una llamada de teléfono que igualmente puede ser espiada. «Cuando añades el cifrado a una comunicación de este tipo, lo más sencillo es hacerlo de extremo a extremo, es decir, mezclar la señal en nuestro teléfono para que si alguien la intercepta solo oiga ruido, y cuando llega al teléfono del receptor, este la descodificará reproduciendo nuestra voz como si nada hubiera pasado», explica Pablo Teijeira, director general de la firma de seguridad Sophos Iberia. En las últimas versiones, la aplicación utilizaba una mezcla entre el cifrado que ha estado usando desde 2012 (RC4) y el sistema que acaban de implantar (Signal Protocol). El primero protegía todas las comunicaciones entre el teléfono y los servidores. Cuando se enviaba un mensaje se aplicaba una capa extra de cifrado sobre el texto del mensaje que utilizaba Signal, logrando así tener un cifrado «más robusto». Esto implica, según el experto de Telefónica Pablo San Emeterio, «un paso más en la seguridad e intimidad de las comunicaciones». Los mensajes no quedan almacenados en el servidor central «Aplicar este tipo de mecanismo criptográfico implica que, además de garantizar la inviolabilidad de las comunicaciones en tránsito (del cliente al servidor), se aumenta la seguridad haciendo que las claves necesarias para descifrar las comunicaciones residan en los propios clientes», señala a este diario Yago Jesús, experto en seguridad informática del sitio especializado Security by Default. «En principio ?dice? resulta muy fiable» y «supone una capa extra de seguridad que beneficia al usuario final», aunque considera llamativo el hecho de que una de las medidas de seguridad añadidas a WhatsApp, la verificación de identidad de extremo a extremo, que permite avisar al usuario ante un ataque de suplantación, «esté deshabilitada por defecto». En la misma línea se sitúa Sergio Carrasco, abogado especializado en derecho tecnológico en Fase Consulting, quien apunta que la decisión de WhatsApp de blindar los mensajes «es muy importante porque lo que está haciendo es garantizar que no va a haber intromisiones dentro de la conversación». Según este experto, en los servidores de WhatsApp no se guardan los mensajes. «Una vez que han sido entregados, se borra del servicio y no quedan en un servidor central». No tan anónimo Más crítico se muestra Carlos Aldama, perito informático, quien considera que el sistema protege el envío y no el mensaje. «La base de datos del smartphone sigue siendo la misma y se puede acceder a través del terminal. Lo que se ha implantado sirve para ir en contra de los que se ?cuelan? en el momento en el que estamos transmitiendo la comunicación». A su juicio, es importante tener en cuenta que WhatsApp todavía no hace borrados seguros como su principal rival, Telegram, y que no se cifra en sus servidores. Con esto, ¿podemos decir que ahora «wasapear» ofrece un mayor anonimato? «Lo cierto es que no», asegura, porque el número de teléfono, receptor, destinatario, día y hora «van a seguir almacenados en los servidores». Al fin y al cabo, la seguridad en internet al cien por cien no existe. «Jamás debemos pensar eso», recuerda San Emeterio. «Los elementos de seguridad que hace diez años nos parecían infalibles ahora no lo parecen tanto. La seguridad es una cadena de varios eslabones, y si se consigue romper uno de ellos es suficiente para dejar de estar seguros», concluye.
10-04-2016 | abc.es
Whatsapp, al fin, a la altura de la seguridad
En pleno debate sobre la seguridad de las telecomunicaciones, la popular aplicación de mensajería instantánea WhatsApp, verdadera reina del teléfono móvil inteligente, ha acelerado los pasos para convertirse en una herramienta más robusta. Y ahora, por fin, será equiparable a otras como Signal y Telegram, líderes en este terreno. La «app» propiedad de Facebook ha implementado por defecto un sistema de cifrado de extremo a extremo ?«end to end», en inglés?, que permite a sus más de mil millones de usuarios mantener conversaciones seguras y privadas, tanto en los mensajes de texto como en las llamadas. Para ello ha trabajado con la firma especializada Open Whisper System. Y, tras dos años de colaboración, ha sido ahora ?en el marco de la polémica en torno al caso del iPhone de la matanza de San Bernardino (California), que ha enfrentado a Apple y al FBI? cuando se ha hecho extensible este sistema. Clave secreta y única Esta tecnología garantiza automáticamente que únicamente emisor y receptor de la conversación pueden leer los mensajes enviados. Ninguna otra persona, ni siquiera la propia compañía, tiene acceso a estos, pues están cifrados con una contraseña que solo conocen los interlocutores. El mecanismo, que no se puede desactivar, consiste en la creación de una clave única y temporal accesible salvo para los usuarios que mantienen la conversación. Esas claves se almacenan en el dispositivo de cada uno. El servicio es incapaz de generar o almacenar estas claves de cifrado. Tampoco se guardan de forma visible fotos, vídeos o mensajes de audio. Su funcionamiento es simple: un mensaje escrito por un usuario A se enviará cifrado a un servidor propiedad de WhatsApp y, tras procesarlo, llegará a un usuario B en ese mismo estado. Para tener acceso al contenido de los chats se debería disponer del propio terminal desbloqueado. Si alguien intercepta un mensaje no podrá descodificarlo Cuando nos comunicamos con cualquier persona en internet es fácil imaginarse que el mensaje viaja como una llamada de teléfono que igualmente puede ser espiada. «Cuando añades el cifrado a una comunicación de este tipo, lo más sencillo es hacerlo de extremo a extremo, es decir, mezclar la señal en nuestro teléfono para que si alguien la intercepta solo oiga ruido, y cuando llega al teléfono del receptor, este la descodificará reproduciendo nuestra voz como si nada hubiera pasado», explica Pablo Teijeira, director general de la firma de seguridad Sophos Iberia. En las últimas versiones, la aplicación utilizaba una mezcla entre el cifrado que ha estado usando desde 2012 (RC4) y el sistema que acaban de implantar (Signal Protocol). El primero protegía todas las comunicaciones entre el teléfono y los servidores. Cuando se enviaba un mensaje se aplicaba una capa extra de cifrado sobre el texto del mensaje que utilizaba Signal, logrando así tener un cifrado «más robusto». Esto implica, según el experto de Telefónica Pablo San Emeterio, «un paso más en la seguridad e intimidad de las comunicaciones». Los mensajes no quedan almacenados en el servidor central «Aplicar este tipo de mecanismo criptográfico implica que, además de garantizar la inviolabilidad de las comunicaciones en tránsito (del cliente al servidor), se aumenta la seguridad haciendo que las claves necesarias para descifrar las comunicaciones residan en los propios clientes», señala a este diario Yago Jesús, experto en seguridad informática del sitio especializado Security by Default. «En principio ?dice? resulta muy fiable» y «supone una capa extra de seguridad que beneficia al usuario final», aunque considera llamativo el hecho de que una de las medidas de seguridad añadidas a WhatsApp, la verificación de identidad de extremo a extremo, que permite avisar al usuario ante un ataque de suplantación, «esté deshabilitada por defecto». En la misma línea se sitúa Sergio Carrasco, abogado especializado en derecho tecnológico en Fase Consulting, quien apunta que la decisión de WhatsApp de blindar los mensajes «es muy importante porque lo que está haciendo es garantizar que no va a haber intromisiones dentro de la conversación». Según este experto, en los servidores de WhatsApp no se guardan los mensajes. «Una vez que han sido entregados, se borra del servicio y no quedan en un servidor central». No tan anónimo Más crítico se muestra Carlos Aldama, perito informático, quien considera que el sistema protege el envío y no el mensaje. «La base de datos del smartphone sigue siendo la misma y se puede acceder a través del terminal. Lo que se ha implantado sirve para ir en contra de los que se ?cuelan? en el momento en el que estamos transmitiendo la comunicación». A su juicio, es importante tener en cuenta que WhatsApp todavía no hace borrados seguros como su principal rival, Telegram, y que no se cifra en sus servidores. Con esto, ¿podemos decir que ahora «wasapear» ofrece un mayor anonimato? «Lo cierto es que no», asegura, porque el número de teléfono, receptor, destinatario, día y hora «van a seguir almacenados en los servidores». Al fin y al cabo, la seguridad en internet al cien por cien no existe. «Jamás debemos pensar eso», recuerda San Emeterio. «Los elementos de seguridad que hace diez años nos parecían infalibles ahora no lo parecen tanto. La seguridad es una cadena de varios eslabones, y si se consigue romper uno de ellos es suficiente para dejar de estar seguros», concluye.
10-04-2016 | abc.es
iPhone SE, un teléfono fácil de reparar
Hace unos días que los chicos de iFixit destripaban el Samsung Galaxy S7 con el objetivo de analizar su nivel de reparabilidad, un dato muy importante a tener en cuenta por parte de los usuarios. El último terminal de la compañía coreana es «imposible» de reparar en algunos aspectos. Sin embargo, los expertos en despiezar dispositivos electrónicos sí tienen mejores noticias para quienes estén pensando en comprar un iPhone SE. El nivel de reparabilidad del último «smartphone» de Apple es de 6 sobre 10. Es decir, para los chicos de iFixit es fácil de reparar por varios aspectos, principalmente por la pantalla, un componente sencillo de reemplazar, y la batería, a la que un técnico puede acceder con facilidad a pesar de que el propio usuario no puede reemplazarla. Cabe recordar que el iPhone SE lleva el mismo procesador A9 (y coprocesador M9) que el 6S, así como la misma cámara iSight de 12 megapíxeles del iPhone 6, aunque desde iFixit aseguran que no son intercambiables. Y es tres veces más rápido que el iPhone 5S. En realidad, Apple ha comprimido en menor espacio un temrinal de gama media pero con las prestaciones del iPhone 6S. Por esta razón no es de extrañar que la pantalla del 5s funciona en el iPhone SE, tal y como los expertos han demostrado en este vídeo, lo cuál supone un plus de reparabilidad: Los aspectos más negativos es que Apple utiliza los tornillos Pentalobe en la parte exterior y hacen que desmontar el iPhone SE sea algo más complicado. Por otro lado, critican el cable de identificación del Touch ID, pues consideran que al abrir el terminal es muy fácil arrancarlo y, por tanto, dejarlo inservible.
09-04-2016 | 20minutos.es
El cifrado de Whatsapp aviva la polémica: ¿están seguras nuestras comunicaciones?

EFE

  • Whatsapp ha ampliado a todos sus usuarios y servicios el cifrado "extremo a extremo" en sus comunicaciones.
  • El debate que parece surgir ahora es si las tecnológicas son garantes realmente de la seguridad de la que presumen.
  • Todo esto llega una vez demostrado que el FBI ha ganado el pulso a Apple tras desbloquear el móvil de la discordia sin su ayuda.
  • Las claves del pulso entre Apple y el FBI.

El anuncio de Whatsapp de robustecer el cifrado en sus comunicaciones y garantizar globalmente que ningún contenido será accesible a terceros ha avivado la polémica mundial sobre la seguridad tecnológica en las telecomunicaciones.

El popular servicio de mensajería instantánea en internet Whatsapp, propiedad de Facebook, con mil millones de usuarios en el mundo, ha ampliado a todos sus usuarios y servicios el cifrado "extremo a extremo" en sus comunicaciones, que hasta ahora funcionaba en chats individuales para mensajes de texto.

Esta tecnología, que garantiza automáticamente que sólo el emisor y el receptor de la conversación puedan leer lo enviado y nadie más, ni siquiera Whatsapp, se aplica ahora en conversaciones grupales, llamadas y archivos compartidos.

Los mensajes llevan una especie de candado del que sólo los sujetos involucrados en la comunicación tienen su código o llave para abrirlo, explica la empresa en un comunicado. Este movimiento de Whatsapp era previsible dada la fuerte presión en el negocio ante la pujanza de plataformas similares de telecomunicaciones más seguras, como Telegram.

En plena polémica Apple - FBI

El paso dado por Whatsapp era asimismo esperable después de que la plataforma hubiera manifestado su respaldo a Apple, como la mayoría de las grandes tecnológicas, en el reciente caso del móvil cifrado del autor del tiroteo de San Bernardino (Syed Farook), que el FBI quería desbloquear frente al rechazo de la empresa de la manzana a facilitar las claves de acceso bajo el argumento de la privacidad de los datos.

Más allá del conflicto privacidad-seguridad de este suceso, con efectos de dimensiones mundiales, y una vez demostrado que el FBI ha ganado el pulso a Apple tras desbloquear el móvil de la discordia sin su ayuda, el debate que parece surgir ahora es si las tecnológicas son garantes realmente de la seguridad de la que presumen. El mensaje lanzado "al mundo entero" por el FBI es "la debilidad de los mecanismos de seguridad de la empresa de la manzana", precisa Enrique Fojón, subdirector de Thiber, en el informe de abril sobre ciberseguridad del Real Instituto Elcano, recién publicado.

El acceso del FBI al móvil cifrado de Syed Farook, que se habría producido supuestamente gracias a una empresa israelí, "no sólo supone un duro revés para Apple, sino también un claro aviso al resto de las grandes tecnológicas", cuyos sistemas de seguridad podrían parecer en entredicho, según el experto.

En el mundo del software es conocido que existen empresas dedicadas a la compra-venta de las llamadas vulnerabilidades "Día Cero" o fallos en los sistemas, cuyos fabricantes desconocen y que permiten colarse en los mismos a terceros mientras los agujeros están abiertos.

La información sobre estas 'puertas traseras' para el acceso a sistemas informáticos que dejarían así de ser supuestamente infranqueables suele comercializarse en ocasiones a precios astronómicos, explica el experto en ciberseguridad Chema Alonso, de Telefónica.

Para casos como el iPhone, suelen implicar desembolsos de un mínimo de un millón de dólares, aunque en esta ocasión "podría haberse pagado mucho más", si se confirmara que el FBI hubiera utilizado al móvil del terrorista con este procedimiento.

El responsable de Telefónica ha aprovechado para criticar que Apple haya utilizado su conflicto con el FBI con fines de marketing, y ha recordado que cotidianamente las empresas colaboran sin problemas con la Justicia en temas de terrorismo.

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