Noticias de "apple"

31-05-2018 | abc.es
No solo iOS 12: Apple quiere sacar la artillería en su conferencia anual
Cita ineludible y marcada a fuego para los seguidores de la marca de la manzana. Como cada año, Apple celebra su conferencia de desarrolladores, WWDC, en la que desvela las principales características de sus diferentes software. Esta temporada le toca a iOS 12, la próxima gran actualización del sistema operativo móvil que, si atendemos a la rutina establecida, debutará cuando se comercialicen nuevos iPhone en otoño. La conferencia inaugural, que tendrá lugar el lunes a partir de las 19.00 horas -hora española- desde McEnery Convention Center de San José (California), suele servir de aperitivo para conocer, básicamente, las mejoras y nuevos servicios del software. Presentaciones técnicas aparte, se trata de una ocasión idónea para ver el camino que va tomando la compañía y cómo se desenvuelve de cara al futuro. Por lo pronto, lo que más relevancia va tomando es apostar por una mayor convergencia entre dispositivos. Se abre el telón para iOS 12 Ahí cobrará importancia iOS 12, que tendrá un papel fundamental durante el evento. Su puesta de honor pública estará enfocada, a tenor de las primeras hipótesis, a mejorar la estabilidad del software. Con lo que se puede intuir que no presentará grandes cambios respecto a la versión actual. Pendiente una futura revolución de todo su ecosistema, la idea es apostar definitivamente por la tecnología de realidad aumentada, una tecnología a la que la firma está dedicando mucho esfuerzo. Y visto los resultados, no le está yendo mal. También se cree que Apple centrará sus esfuerzos en presumir de apartado fotográfico. En la actualidad, ya no es el rey de la fotografía pero desde que apostaron por las dobles cámaras ha logrado popularizar el efecto retrato. Aspectos como la gestión de recursos, implementación de avances de Inteligencia Artificial y un nuevo catálogo de «animojis» están llamados a ser protagonistas. Al igual que las mejoras encaminadas a la conexión con los vehículos por medio del sistema CarPlay. Y entre algunas funciones algo más secundarias, se prevé que se añadirán más opciones para el control parental y servicios para desintoxicarse un poco del móvil gracias a la opción de «no molestar». Algo que copiará de Android P, futura versión del sistema desarrollado por Google. Una característica que ya ha trascendido es que Apple añadirá una función para abrir puertas inteligentes. Para ello, el software supondrá una liberación del chip NFC, encargado de realizar acciones inalámbricas como el pago móvil, con lo que se espera que los próximos iPhone puedan ser capaces, entre otras cosas, de desbloquear la cerradura de tu habitación en un hotel. Con lo que eso, a su vez, implica una serie de acuerdos de uso con distintas cadenas turísticas. Siri, el popular asistente de voz, necesita mejorar, con lo que es posible que se muestren nuevas capacidades. De ordenadores y relojes Pocas ideas han trascendido respecto a las futuras actualizaciones de MacOS y WatchOS, los sistemas operativos para ordenadores y Apple Watch, respectivamente. Lo que se desconoce gracias (o por culpa) del hermetismo de la compañía es si se anunciarán, además, nuevos equipos. En los últimos meses se ha especulado en torno a una mayor convergencia entre dispositivos, lo que alimenta los rumores sobre la posible llegada de un MacBook Air, que desde hace varios años no se ha renovado. Se espera, por tanto, que se incorporen pantallas tecnología Retina y se actualicen sus componentes. Precisamente una de las novedades que se esperan de MacOS 10.14 es la posibilidad de de cruzar o utilizar servicios y aplicaciones de iOS directamente en el ordenador. Pero para hacer la bola aún más grande, se ha especulado con la llegada de dos modelos de iPad Pro, diferenciados por tamaño (10.5 y 12.5 pulgadas), y que se podrían desbloquear mediante FaceID, la tecnología de reconocimiento facial que ha hecho debut en el iPhone X.
30-05-2018 | abc.es
Los dos grandes cambios que vienen con la última actualización de iOS
Menos de una semana para que se desvelen las principales características que incorporará iOS 12, Apple ha pisado a fondo el acelerador para nutrir su plataforma móvil con importantes novedades enfocadas a mejorar la experiencia del altavoz inteligente HomePod, cuyo lanzamiento en España es inminente. Este dispositivo debutó a principios de año con cierta controversia al no incluir las funciones más innovadoras. Una decisión extraña que dejó a los consumidores con un cierto sabor agridulce. Ahora, la firma estadounidense ha corregido estos problemas en la nueva actualización del sistema operativo móvil, iOS 11.4, ya disponible para su descarga para todos los usuarios. Pero, ¿qué novedades trae realmente? Sonido multisala Bien, una de las más esperadas es la posibilidad de conectar dos altavoces inalámbricos HomePod para producir un sonido estéreo gracias al sistema AirPlay 2. Es decir, emparejar dos. Dar soporte a este sistema implica, entre otras cosas, reproducir música o «podcasts» en «streaming» desde cualquier rincón de la casa en distintos dispositivos, logrando que todos suenen en sincronía. Haciendo este uso, los dos dispositivos detectan su posición en la habitación y ajustan el audio para sonar en sintonía, mediante un enlace inalámbrico directo, punto a punto. Sincronizar mensajes en iCloud Otra de las novedades que se incluye en iOS 11.4 es que, a partir de ahora, los usuarios pueden sincronizar todos los mensajes en la «nube». ¿Qué quiere decir eso? Que se tiene a mano una manera más fácil de cargarse los mensajes y otros contenidos a través de su servicio de almacenamiento. Por ejemplo, eso afecta a la aplicación donde se guardan las imágenes tomadas. Así, desde Fototeca de iCloud los usuarios pueden cargar automáticamente todas sus fotos y videos en este sistema. Aplicándolo a los mensajes, los usuarios a partir de ahora pueden acceder, consultar y seguir las conversaciones indistintamente del dispositivo que utilice. De tal forma, que una persona puede enviar un mensaje a través de su iPhone y, posteriormente, ver la respuesta desde su ordenador. Para activarla tan solo hay que ir a «Configuración/iCloud» y darle a la opción de mensajes, que aparece desactivada por defecto para no reducir el espadio del disco en la «nube».
29-05-2018 | abc.es
Esto es lo que quiere Apple para el iPhone del próximo año: tres modelos, pantalla OLED y tres cámaras
Superado el primer trimestre del año, uno de los periodos, junto con el final de año, más fuerte para las ventas de teléfonos móviles, Apple quiere seguir acelerando la máquina de su dispositivo estrella, el iPhone. La compañía, envuelta en su desarrollo tecnológico, pretende encontrar una nueva fórmula que incentive el consumo. Y, como sucede en esta industria, la etiqueta de «novedad» debe acompañarse de algo muy innovador. Y esa capacidad de innovación puede que se haya perdido, pero la maquinaria económica no puede desacelerarse porque el mercado del «smartphone», ya maduro, sigue siendo una gran fuente de ingresos para compañías como Samsung y Apple. En un escenario de debilidad del mercado chino, ambas firmas quieren dar un golpe sobre la mesa y distanciarse de nuevo de sus más directos competidores. Huawei, tercero en discordia, es la única marca que a día de hoy puede hacer ver las orejas al lobo. Mientras tanto, los rumores sobre la posible renovación en otoño del iPhone cobra cada vez mayor intensidad. Las primeras hipótesis apuntan a que el gigante estadounidense prepara la llegada de hasta tres modelos distintos de teléfono móvil. Todos ellos, según el medio especializado «Electronic Times» de Corea del Sur, vendrán con pantallas tipo OLED, unos paneles que producen colores intensos y negros profundos. El iPhone X ha sido el primer teléfono de Apple en contar con una pantalla de tales características. Pero se trata de una combinación no siempre del agrado de todos los consumidores, pero que se ha convertido en la tecnología más deseada por los fabricantes de telefonía. Sin ir más lejos, algunos de los modelos más avanzados del mercado (Samsung Galaxy S9, Google Pixel 2, Huawei P20 Pro y OnePlus 6) incorporan este tipo de pantallas orgánicas, que Samsung ha impulsado en los últimos años. De tal forma, que la decisión de montar estas pantallas cobra mayor fuerza, aunque hasta ahora se daba por hecho que Apple solo lo haría en dos de los tres modelos de iPhone previstos para este año. Sin embargo, los primeros informes dudan que este movimiento que permita la transición hacia estas pantallas no producirá hasta el próximo año. Es decir, los planes iniciales sugieren que esta temporada habrá tres modelos, sí, pero no todos serán OLED. Según ha trascendido, la empresa encargada de la producción de estos paneles es Japan Display, uno de los tres principales proveedores de estos componentes. Otra de las cuestiones a resolver es su apartado fotográfico. Los primeros rumores apuntan a que el iPhone más avanzado (y caro) de esta temporada vendrá con hasta tres cámaras, algo similar a lo que ha desarrollado Huawei en el P20 Pro. Así, los usuarios podrán hacer zoom de tres aumentos de manera óptica como una de sus novedades. Desde noviembre del pasado año se lleva diciendo que, para la renovación anual del iPhone para 2018, Apple tiene previsto lanzar tres modelos este año. Un informe de la consultora KGI Securities señaló que dos de ellos presentarían pantallas OLED, mientras que el otro -una variante más accesible de 6,1 pulgadas- apostaría por una pantalla LCD. En cualquier caso, la compañía estadounidense revelará detalles acerca de la próxima versión de iOS en su evento WWDC que se celebrará la próxima semana.
29-05-2018 | abc.es
Samsung y Apple lideran el mercado móvil frente a la debilidad china
Las ventas mundiales de «smartphones» alcanzaron los 383,5 millones de unidades en el primer trimestre de 2018, lo que supone un incremento del 1,3% respecto a los 378,5 millones de unidades registradas en el mismo periodo de 2017, Según los datos de la consultora tecnológica Gartner, tras volver al crecimiento en los tres primeros meses del año, los «smartphones» representan el 84% de los 455 millones de teléfonos móviles que se vendieron en el primer trimestre. El director general de Gartner, Anshul Gupta, ha remarcado en un comunicado que la demanda de «smartphones» premium y de alta gama «siguió sufriendo» debido al escaso beneficio que presenta para el usuario cambiar a un teléfono mejor, mientras que los «smartphones» de gama baja (en torno a 100 o 150 dólares) aumentaron sus ventas debido a la mejor calidad de los modelos. En este contexto, la firma resalta que la continua debilidad del mercado de teléfonos móviles en China ha limitado el potencial de crecimiento de las principales marcas globales, incluidas Oppo y Vivo, en las que el 70% de sus ventas proceden de ese país. En el primer trimestre de 2018, Samsung mantuvo el liderazgo con 78,56 millones de unidades vendidas, aunque su cuota de mercado se redujo del 20,8% al 20,5%, mientras que Apple conservó la segunda plaza tras vender más de 54 millones y mejorar su cuota de mercado del 13,7% al 14,1%. Por su parte, Huawei se afianzó en la tercera plaza al alcanzar los 40,4 millones de unidades, lo que le permitió incrementar su cuota de mercado del 9% al 10,5%. Xiaomi ocupa la cuarta posición tras el fuerte incremento de su cuota de mercado desde el 3,4% al 7,4% y vender 28,5 millones de «smartphones», mientras que Oppo cayó a la quinta plaza con 28,2 millones de dispositivos vendidos y registrar una cuota del 7,4%, frente al 8,2% de hace un año. Por sistema operativo, los dispositivos con Android redujeron ligeramente su cuota de mercado en el primer trimestre del año hasta el 85,9%, frente al 86,1% de hace un año, mientras que los dispositivos con iOS aumentaron del 13,7% al 14,1%.
29-05-2018 | abc.es
La segunda edad dorada del podcast: el formato de audio que nunca se fue
En la era de la imagen, el audio sigue mostrando su capacidad para cautivar al gran público. Y el podcast vive, en estos momentos, su segunda edad dorada. Pese a no tratarse de algo nuevo, cada vez hay más interesados en producir este tipo de archivos sonoros descargables Su gran baza es poderse consumir en cualquier momento desde ordenadores o teléfonos móviles conectados. Los medios de comunicación, las cadenas de radio y «startups» que desarrollan comunidades y redes especializadas han apostado por intentar llevar este formato al lugar que se merece. «El podcast ha vivido varios auges a lo largo de los últimos 15 años pero esta vez hay elementos únicos. Por un lado todo el mundo tiene ahora un dispositivo en el bolsillo permanentemente conectado y en el que está acostumbrado a consumir audio. Esto ha hecho que sea mucho más fácil llegar a una audiencia importante que antes no existía o que dependía de un reproductor MP3 que tenía que conectar a un PC. Por otro, se ha encontrado un lenguaje propio y temáticas variadas que resuenan mejor con la audiencia», responde por correo electrónico Ángel Jiménez de Luis, cofundador de Cuonda, una red de podcast en español y en la que se albergan múltiples temáticas que van desde la historia, la tecnología, los videojuegos o la divulgación científica. Este resurgir no se debe únicamente al formato en sí mismo, sino a una tendencia mayor y más general en cuanto al consumo de contenidos, donde se ha pasado de un modelo de «broadcast» (donde uno emite y el resto recibe) a otro «on-demand» (a la carta, donde cada uno elige qué consumir) «que se ha venido a incrementar con la popularidad de los servicios de video por streaming tipo Netflix y demás, cuyo hábito se ha extendido a los podcasts», destaca por su parte Juan Ignacio Solera, fundador de Ivoox, plataforma para reproducir, descargar y compartir audios de todo tipo de temáticas y géneros. «Es por tanto dentro de este contexto en el que la tendencia es que los usuarios decidan qué, cuándo y cómo acceder a lo les interesa, donde el podcast ha tomado verdadero empuje», agrega. Los expertos destacan, ese sentido, que el podcast tiene mucho potencial que aportar a los medios digitales y que gana peso en audiencia. «Es un canal diferente, más íntimo y al que los oyentes demuestran una gran lealtad. Permite experimentar con nuevas narrativas y formatos y hacerlo además con un coste de producción menor, por ejemplo, que el del vídeo. Es un medio perfecto también para dar nuevas dimensiones a reportajes e investigaciones que se han publicado en papel o en web», subraya Jiménez de Luis, quien coincide con José Antonio Gelado, autor de uno de los primeros podcast en español en 2004, al afirmar que se trata de un «soplo de aire fresco respecto a otros medios». La aportación y diferenciación respecto la emisión lineal es amplia: «Claramente la ventaja del ahorro de tiempo, en tanto que te permite acceder a un contenido de la temática que más te interese (desde humor a historia, pasando por ciencia o espiritualidad), mientras realizas otras actividades como el conducir, planchar, running o pasear al perro. Además, la voz del podcaster, su forma personal de contar las cosas, una vez que te "engancha", genera una complicidad y recurrencia muy superior a otros medios», valora Solera. El podcast, como continuación de la capacidad disruptora que surgió a partir de los blogs, supone una «alternativa a la radio tradicional» al permitir escuchar «otras voces» que, a juicio de Gelado, «de otra forma no tendrían acceso a una audiencia». Una facultad que ha animado a los creadores de audio a «aventurarse y crear contenidos específicos para ser consumidos como podcasts». De hecho, este experto pone el acento en la «fase de madurez del fenómeno». «Aparecen nuevas iniciativas surgidas específicamente como podcast y no solo como volcado de programas de radio. Se han consolidado redes de podcasts y la producción independiente goza de su mejor momento en muchos años», añade. El móvil lo reinventa Según los últimos datos del informe anual Sociedad de la Información elaborado por Telefónica, el 50% de los jóvenes españoles son «mobile first»: consumen entre el 90% y el 100% de su tiempo en red sobre una pantalla móvil; de hecho, el 86% de los jóvenes posee un «smartphone» y lo usa como dispositivo de referencia para mensajería instantánea, redes sociales y consumo de música y vídeos en «streaming». Un escenario propicio para el auge de los contenidos multimedia. Pero la «escucha» de radio por canales digitales todavía no ha hecho explosión. El Estudio General de Medios establece que el 6,5% de los españoles escucha la radio a través de internet, aunque el consumo de podcasts en España representa el 1,6% del total. Otro estudio, en este caso elaborado por la consultora Edison Research, recalca que el 44% de los estadounidenses han escuchado alguna vez algún podcast, lo que equivale a unos 124 millones de usuarios. Una cifra que se reduce, sin embargo, entre el público fiel, aquel que consultan sus podcast favoritos mensualmente; se estima que 73 millones de usuarios han escuchado este tipo de archivos de audio (un 26% de la población) en los primeros meses de año. La conclusión es que la audiencia se ha venido incrementando de manera continua en los últimos años. Los servicios digitales y la tecnología en su conjunto ha incentivado una forma de consumo de contenidos distinta a la de anteriores generaciones. La manida frase de «a ver qué echan por la tele» va camino de enterrarse, con la excepción de las retransmisiones de eventos en directo. Ha crecido la audiencia, pero «no de la forma exponencial que nos gustaría», aunque «sí de forma constante y sostenida», destaca Solera. Pero la alternativa a consumir no solo películas y series desde cualquier lugar y en cualquier momento también se ha extendido en el audio, donde cada vez más los usuarios buscan y encuentran podcast que traten temas que les resultan familiares. Las compañías tecnológicas no han sido ajenos a esta disrupción y llevan muchos años ofreciendo plataformas para consumir estos archivos de audio, como la aplicación Podcast de Apple, que permite suscribirse y escuchar el contenido en cualquier momento. Echando la vista atrás, el podcast ha estado presente de manera permanente, aunque nunca que ha convertido en un fenómeno de grandes masas. «La oferta de podcasts ha crecido de forma considerable y las temáticas y formatos también. Se ha desarrollado un lenguaje propio y diferente del de otros medios, como la radio. Y, sobre todo, se ha comprobado que es un medio capaz de llegar a millones de personas con propuestas que en otros medios no tendrían sentido. El caso de "Serial" suele ponerse como ejemplo y es realmente un ejemplo muy bueno», sostiene, en ese snetido, Jiménez de Luis. Serial es un caso de éxito sin precedentes. Producido por la radio pública de EE.UU., un documental distribuido por capítulos mantuvo conectado a millones de personas mientras relataba el asesinato en 1999 de la adolescente Hae Min Lee en un suburbio en la ciudad de Baltimore. Fue todo un paradigma de la comunicación y de cómo el podcast puede ser un fenómeno viral. Precisamente, Gelado apunta a este ejemplo y a otros proyectos realizados por medios de comunicación unido a las nuevas formas de acercarse al audio como el control por voz de móviles y altavoces inteligentes como determinantes para lograr que el podcast no haya perecido en la era de la imagen. «Estos factores han atraído a su vez la atención de medios y agencias de todo el mundo y especialmente en España que han vuelto a ver después de 14 años desde su aparición que el podcast sigue siendo un formato válido para captar audiencias masivas y generalistas y no sólo nichos», matiza. Buscar nuevos podcast, un obstáculo La fórmula del éxito, sin embargo, es desconocida. Existen temáticas más amplias, pero otras más específicas tienen poco recorrido para mantener en vilo a millones de personas. ¿Cuáles son los atributos que pueden introducirse en este formato de audio para incrementar su audiencia? «Los ingredientes que ya existen son suficientes y la prueba es que cada año aumenta de forma considerable el número de oyentes de podcast», insiste Jiménez de Luis. A su juicio, «el mayor obstáculo para acelerar más aún su implantación es que todavía no resulta fácil descubrir nuevos podcasts, en parte porque muchos teléfonos vienen sin una aplicación preinstalada para hacerlo, pero la inclusión de podcasts en aplicaciones de música frecuentemente utilizadas, como Spotify por ejemplo, está cambiando también esta situación».
25-05-2018 | abc.es
Superado con creces un año, el 2017, en el que las cámaras dobles y las pantallas sin marcos se convirtió en el tótem a adorar por los fabricantes de teléfonos móviles, este año la Liga de Campeones de la tecnología ha fichado a un nuevo jugador, la Inteligencia Artificial. Una tecnología que las marcas han abrazado con todas las de la ley en sus propuestas para esta temporada sin renunciar, eso sí, a alinear en en sus equipos las funciones más avanzadas y demandas por los consumidores. La batalla del «smartphone» se recrudece cada vez más. El podio de los principales vendedores se estrecha cada vez más, y por ahí acecha Huawei, actual tercero en discordia, que en estos momentos es la única marca en condiciones de romper la tradicional dupla formada por Samsung y Apple. Pero tampoco hay que descuidarse porque aprietan fuerte en la tabla firmas asiáticas como Vivo, Oppo o Xiaomi. China rompe moldes Pese al embuste chino, los envíos de teléfonos inteligentes en China han sufrido un tremendo golpe en el primer trimestre de este año, según un informe de la firma de análisis Canalys, que cifra la caída en un 21%. En Europa, el partido se encuentra en sus minutos más candentes, puesto que es sorprendente cómo Xiaomi se ha colocado en la cuarta posición de los mayores vendedores -el tercero en España, por delante de Apple- superando a la veterana Nokia, que regresa al top cinco después de unos años a la deriva. En la actualidad, se dan dos escenarios en la jungla del móvil. Por un lado, Samsung y Apple han subido un nuevo listón. Han roto moldes al ofrecer sus terminales más avanzados por encima de los mil euros. Sin embargo, el iPhone X ha sido el teléfono más vendido en este periodo, según las estadísticas de Strategy Analytics, lo que indica que una parte de los consumidores están dispuestos a rascarse el bolsillo. Pero otra parte no, con lo que muchos fabricantes han optado por precios contenidos y ofrecer, como en el caso del nuevo OnePlus 6, una relación calidad-precio agresiva y muy ajustada. Potencia con control Pero la principal idea que mueve el mercado del móvil es incrementar la potencia y las prestaciones en cada generación. En la parrilla de salida de los principales bólidos se encuentran el iPhone X, el OnePlus 6, el Samsung Galaxy S9 Plus, el Huawei P 20 Pro y el LG G7 ThinQ. Todos ellos no escatiman en rendimiento, pero sí se encuentran ligeras e importantes diferencias. Mientras Apple ha continuado explotando sus propios procesadores, en este caso el A11 Bionic, otros fabricantes que apuestan por el sistema operativo Android optan por componentes de Qualcomm o, como en el caso del Huawei P20 Pro, un chip de creación propia, el Kirin 970. El resto se han acercado al Snapdragon 845, el «cerebro» de unas bestias tecnológicas que funcionan, salvo con pequeños detalles, de manera solvente y dan un manejo fluido. Da verdaderamente gusto utilizarlos. Además, dado que se ha venido incrementando la memoria RAM, todos ellos permiten abrir y cerrar aplicaciones, navegar, manejarlas de una manera rápida. Una experiencia que se aprecia considerablemente si se viene de «smartphones» de hace varios años. Si bien es cierto que a más guarismos no existe la garantía suprema que el móvil va a ir mejor (que se lo digan al iPhone X que ofrece, según diversos análisis, 3 GB de memoria RAM), los teléfonos más avanzados se mueven entre los 4 y 6 GB de memoria RAM. En una versión, el OnePlus 6 cuenta con hasta 8 GB, pero a día de hoy es una característica casi imperceptible. Pantalla casi sin bordes Tanto el tamaño como la calidad de la pantalla ofrecen resultados dispares. Aunque si bien es cierto que todos ellos han abrazado la tendencia de las pantallas casi sin bordes, cada fabricante ha articulado sus propias prestaciones y mejoras diferentes. La idea transversal que mueve ahora la industria es ofrecer mucha más superficie en un menor tamaño. Y la mayoría acierta, aunque ello puede provocar que se asemejen estéticamente entre ellos. En el caso del iPhone X, Apple quiso diferenciarse con la inclusión de una pestaña o «notch» en la parte superior de la pantalla. Una decisión controvertida pero que, a lo largo de este año, se ha venido copiando por otros rivales Android como en el caso del OnePlus 6, el Huawei P20 Pro o el LG G7 ThinQ. Samsung, por el contrario, ha mantenido su diseño icónico en el Galaxy S9 Plus, que le confiere una gran belleza exterior. Por tamaños y relación de aspecto nos encontramos con aspectos diferenciales. Así, en el caso del OnePlus 6 su panel se ha agrandado respecto a su antecesor alcanzando las 6.29 pulgadas. Estéticamente, pese a que recuerda en parte al iPhone X, es compacto y manejable. Más alargado resulta, no obstante, el Galaxy S9 Plus pese a moverse en una diagonal de 6.2 pulgadas, mientras que el Huawei P20 Pro se queda en unas 6.1 pulgadas. Todos ellos han apostado por integrar paneles de tipo OLED, que ofrecen negros profundos y colores intensos. De gran calidad La calidad, en estos casos, es sorprendente. Eso se aprecia cuando se reproducen contenidos audiovisuales, pero estamos ante una decisión algo controvertida, puesto que esta tecnología puede saturar demasiado los colores ofreciendo una imagen menos real de la que gusta un perfil de usuarios. En el caso del iPhone X, además, ofrece una mayor calidez de las imágenes, pero incluye una sensacional función llamada TrueTone que es capaz de adaptar el brillo a las condiciones de iluminación de la habitación. El LG G7 ThinQ se ha distanciado del resto y ha decidido incorporar una pantalla LCD, una tecnología muy perfeccionada, pero que alcanza los 1.000 nits de brillo. Es una medida empleada para describir la brillantez y que, en este caso, logra que el terminal ofrezca una luminosidad suprema, algo que se aprecia cuando le da el sol directo. En cuanto a la resolución obtenida, solo el Huawei P20 Pro y el OnePlus 6 chirrían ligeramente en este apartado al apostar por el Full HD, mientras el resto se ha lucido algo más, sobre todo en el caso del G7 que consigue una densidad alta (563 píxeles por pulgada). Una cámara diferenciada y particular Notables diferencias se descubren en todos ellos. Cada modelo ha apostado por una configuración propia, lo que ofrece una mayor variedad a la hora de cumplir con las demandas de cada uno. Yendo por partes, el iPhone X se ha mantenido en las dobles cámaras con lentes de 12 megapíxeles y aperturas focales de F1.8 y F2.4. Ambas vienen estabilizadas ópticamente, lo que permite captar sin movimientos las imágenes. Su resultado es muy bueno, sobre todo, en dos de los escenarios habituales, cuando se dispara en modo retrato y en la foto de escenarios. Pero en cuanto a la imagen nocturna, el zoom y las panorámicas el terminal de la firma norteamericana flaquea en comparación con sus rivales. El Huawei P20 Pro se lleva la palma. Tiene tres cámaras, una de 40 megapíxeles (F1.7), otra de 20 megapíxeles monocromo (F1.6) y una de 8 megapíxeles (F2.4), pero a día de hoy es el rey en acercar la imagen gracias a la incorporación de un triple zoom (óptico de 3 aumentos, híbrido de 5 aumentos y digital de 10 aumentos). Aquí no hay territorio que no supere la firma china. Por su parte, el Galaxy S9 Plus representa el salto de Samsung a las dobles cámaras en esta gama. Y lo ha hecho con sentimientos encontrados, puesto que en general ofrece buenas sensaciones, pero también queda ligeramente por debajo en comparación con otros rivales. En este caso, incorpora dos sensores de 12 megapíxeles cada una. Un gran angular tiene apertura variable de F1.5 y F2.4, mientras que la secundaria tiene apertura fija de F2.4. Con esta cámara se logran, sobre todo, imágenes nocturnas muy detalladas y se capta una gran luminosidad. En el caso del LG G7 ThinQ, hay que destacar que la firma surcoreana ha mantenido su propia configuración técnica. A saber, una cámara normal (apertura F1.6) y otra gran angular (F1.9), con lo que le otorga una experiencia muy particular. Ambas son de 16 megapíxeles y se pueden activar indistintamente. Además, afortunadamente, ha incorporado un modo retrato que no se encontraba en sus predecesores y, al igual que el Galaxy S9 Plus, permite ajustar el nivel de desenfoque antes de tomar la imagen. En el caso del OnePlus 6, la fotografía puede chocar en comparación con el resto, puesto que incluye una doble cámara de 16 y 20 megapíxeles con apertura de F1.7 cada una. Si hablamos de la grabación de video, todos ellos graban en calidad 4K (a 30 cuadros por segundo en el LG G7 ThinQ y Huawei P20 Pro, el resto a 60 cuadros por segundo), pero no todos pueden lograr una función que puede ser muy vistosa, el super slow motion o super cámara lenta que ofrece resultados muy divertidos. El terminal que mejor lo trata e sel Galaxy S9 Plus, que alcanza los 960 frames por segundo en alta definición. Pero la inteligencia artificial ha tomado la fotografía en algunos casos como en el Huawei P20 Pro y el LG G7 ThinQ que son capaces de automatizar ciertos procesos y devolver sugerencias en ciertas escenas de cara a mejorar el resultado de la imagen. Los gestos como canalizador y otros detalles Si algo ha aportado el iPhone X ha sido, sin lugar a dudas, un aspecto casi invisible, su revolucionaria interfaz gestual. Es intuitivo, natural, cómodo y, una vez que pasas por aquí, es difícil volver a una pantalla con botones aunque estos sean digitales. Es algo que, por ejemplo, Android no ha logrado enderezar en algunos modelos como el Galaxy S9 Plus. Son pequeños detalles que muestran un avance en la interacción humano-máquina. El OnePlus 6, por contra, ha introducido una función similar para manejarlo, pero es más bien limitada y viene desactivada por defecto. En cuanto a las baterías, todos ellos superan con creces el día de duración, pero el terminal de la firma surcoreana se extiende mucho más. Otros detalles a tener en cuenta es que el OnePlus 6 no es sumergible ni dispone de sistema de carga inalámbrica, mientras que uno de los puntos flacos del iPhone X es la lentitud a la hora de recargar la batería. Como curiosidad, cabe recordar que el dispositivo de Apple tiene FaceID, un sistema de reconocimiento facial para desbloquear la pantalla y autorizar pagos móviles, y ha conservado su idea de prescindir de la clavija para auriculares (como se ha sumado Huawei) algo que sí conserva Samsung.
25-05-2018 | abc.es
Superado con creces un año, el 2017, en el que las cámaras dobles y las pantallas sin marcos se convirtió en el tótem a adorar por los fabricantes de teléfonos móviles, este año la Liga de Campeones de la tecnología ha fichado a un nuevo jugador, la Inteligencia Artificial. Una tecnología que las marcas han abrazado con todas las de la ley en sus propuestas para esta temporada sin renunciar, eso sí, a alinear en en sus equipos las funciones más avanzadas y demandas por los consumidores. La batalla del «smartphone» se recrudece cada vez más. El podio de los principales vendedores se estrecha cada vez más, y por ahí acecha Huawei, actual tercero en discordia, que en estos momentos es la única marca en condiciones de romper la tradicional dupla formada por Samsung y Apple. Pero tampoco hay que descuidarse porque aprietan fuerte en la tabla firmas asiáticas como Vivo, Oppo o Xiaomi. China rompe moldes Pese al embuste chino, los envíos de teléfonos inteligentes en China han sufrido un tremendo golpe en el primer trimestre de este año, según un informe de la firma de análisis Canalys, que cifra la caída en un 21%. En Europa, el partido se encuentra en sus minutos más candentes, puesto que es sorprendente cómo Xiaomi se ha colocado en la cuarta posición de los mayores vendedores -el tercero en España, por delante de Apple- superando a la veterana Nokia, que regresa al top cinco después de unos años a la deriva. En la actualidad, se dan dos escenarios en la jungla del móvil. Por un lado, Samsung y Apple han subido un nuevo listón. Han roto moldes al ofrecer sus terminales más avanzados por encima de los mil euros. Sin embargo, el iPhone X ha sido el teléfono más vendido en este periodo, según las estadísticas de Strategy Analytics, lo que indica que una parte de los consumidores están dispuestos a rascarse el bolsillo. Pero otra parte no, con lo que muchos fabricantes han optado por precios contenidos y ofrecer, como en el caso del nuevo OnePlus 6, una relación calidad-precio agresiva y muy ajustada. Potencia con control Pero la principal idea que mueve el mercado del móvil es incrementar la potencia y las prestaciones en cada generación. En la parrilla de salida de los principales bólidos se encuentran el iPhone X, el OnePlus 6, el Samsung Galaxy S9 Plus, el Huawei P 20 Pro y el LG G7 ThinQ. Todos ellos no escatiman en rendimiento, pero sí se encuentran ligeras e importantes diferencias. Mientras Apple ha continuado explotando sus propios procesadores, en este caso el A11 Bionic, otros fabricantes que apuestan por el sistema operativo Android optan por componentes de Qualcomm o, como en el caso del Huawei P20 Pro, un chip de creación propia, el Kirin 970. El resto se han acercado al Snapdragon 845, el «cerebro» de unas bestias tecnológicas que funcionan, salvo con pequeños detalles, de manera solvente y dan un manejo fluido. Da verdaderamente gusto utilizarlos. Además, dado que se ha venido incrementando la memoria RAM, todos ellos permiten abrir y cerrar aplicaciones, navegar, manejarlas de una manera rápida. Una experiencia que se aprecia considerablemente si se viene de «smartphones» de hace varios años. Si bien es cierto que a más guarismos no existe la garantía suprema que el móvil va a ir mejor (que se lo digan al iPhone X que ofrece, según diversos análisis, 3 GB de memoria RAM), los teléfonos más avanzados se mueven entre los 4 y 6 GB de memoria RAM. En una versión, el OnePlus 6 cuenta con hasta 8 GB, pero a día de hoy es una característica casi imperceptible. Pantalla casi sin bordes Tanto el tamaño como la calidad de la pantalla ofrecen resultados dispares. Aunque si bien es cierto que todos ellos han abrazado la tendencia de las pantallas casi sin bordes, cada fabricante ha articulado sus propias prestaciones y mejoras diferentes. La idea transversal que mueve ahora la industria es ofrecer mucha más superficie en un menor tamaño. Y la mayoría acierta, aunque ello puede provocar que se asemejen estéticamente entre ellos. En el caso del iPhone X, Apple quiso diferenciarse con la inclusión de una pestaña o «notch» en la parte superior de la pantalla. Una decisión controvertida pero que, a lo largo de este año, se ha venido copiando por otros rivales Android como en el caso del OnePlus 6, el Huawei P20 Pro o el LG G7 ThinQ. Samsung, por el contrario, ha mantenido su diseño icónico en el Galaxy S9 Plus, que le confiere una gran belleza exterior. Por tamaños y relación de aspecto nos encontramos con aspectos diferenciales. Así, en el caso del OnePlus 6 su panel se ha agrandado respecto a su antecesor alcanzando las 6.29 pulgadas. Estéticamente, pese a que recuerda en parte al iPhone X, es compacto y manejable. Más alargado resulta, no obstante, el Galaxy S9 Plus pese a moverse en una diagonal de 6.2 pulgadas, mientras que el Huawei P20 Pro se queda en unas 6.1 pulgadas. Todos ellos han apostado por integrar paneles de tipo OLED, que ofrecen negros profundos y colores intensos. De gran calidad La calidad, en estos casos, es sorprendente. Eso se aprecia cuando se reproducen contenidos audiovisuales, pero estamos ante una decisión algo controvertida, puesto que esta tecnología puede saturar demasiado los colores ofreciendo una imagen menos real de la que gusta un perfil de usuarios. En el caso del iPhone X, además, ofrece una mayor calidez de las imágenes, pero incluye una sensacional función llamada TrueTone que es capaz de adaptar el brillo a las condiciones de iluminación de la habitación. El LG G7 ThinQ se ha distanciado del resto y ha decidido incorporar una pantalla LCD, una tecnología muy perfeccionada, pero que alcanza los 1.000 nits de brillo. Es una medida empleada para describir la brillantez y que, en este caso, logra que el terminal ofrezca una luminosidad suprema, algo que se aprecia cuando le da el sol directo. En cuanto a la resolución obtenida, solo el Huawei P20 Pro y el OnePlus 6 chirrían ligeramente en este apartado al apostar por el Full HD, mientras el resto se ha lucido algo más, sobre todo en el caso del G7 que consigue una densidad alta (563 píxeles por pulgada). Una cámara diferenciada y particular Notables diferencias se descubren en todos ellos. Cada modelo ha apostado por una configuración propia, lo que ofrece una mayor variedad a la hora de cumplir con las demandas de cada uno. Yendo por partes, el iPhone X se ha mantenido en las dobles cámaras con lentes de 12 megapíxeles y aperturas focales de F1.8 y F2.4. Ambas vienen estabilizadas ópticamente, lo que permite captar sin movimientos las imágenes. Su resultado es muy bueno, sobre todo, en dos de los escenarios habituales, cuando se dispara en modo retrato y en la foto de escenarios. Pero en cuanto a la imagen nocturna, el zoom y las panorámicas el terminal de la firma norteamericana flaquea en comparación con sus rivales. El Huawei P20 Pro se lleva la palma. Tiene tres cámaras, una de 40 megapíxeles (F1.7), otra de 20 megapíxeles monocromo (F1.6) y una de 8 megapíxeles (F2.4), pero a día de hoy es el rey en acercar la imagen gracias a la incorporación de un triple zoom (óptico de 3 aumentos, híbrido de 5 aumentos y digital de 10 aumentos). Aquí no hay territorio que no supere la firma china. Por su parte, el Galaxy S9 Plus representa el salto de Samsung a las dobles cámaras en esta gama. Y lo ha hecho con sentimientos encontrados, puesto que en general ofrece buenas sensaciones, pero también queda ligeramente por debajo en comparación con otros rivales. En este caso, incorpora dos sensores de 12 megapíxeles cada una. Un gran angular tiene apertura variable de F1.5 y F2.4, mientras que la secundaria tiene apertura fija de F2.4. Con esta cámara se logran, sobre todo, imágenes nocturnas muy detalladas y se capta una gran luminosidad. En el caso del LG G7 ThinQ, hay que destacar que la firma surcoreana ha mantenido su propia configuración técnica. A saber, una cámara normal (apertura F1.6) y otra gran angular (F1.9), con lo que le otorga una experiencia muy particular. Ambas son de 16 megapíxeles y se pueden activar indistintamente. Además, afortunadamente, ha incorporado un modo retrato que no se encontraba en sus predecesores y, al igual que el Galaxy S9 Plus, permite ajustar el nivel de desenfoque antes de tomar la imagen. En el caso del OnePlus 6, la fotografía puede chocar en comparación con el resto, puesto que incluye una doble cámara de 16 y 20 megapíxeles con apertura de F1.7 cada una. Si hablamos de la grabación de video, todos ellos graban en calidad 4K (a 30 cuadros por segundo en el LG G7 ThinQ y Huawei P20 Pro, el resto a 60 cuadros por segundo), pero no todos pueden lograr una función que puede ser muy vistosa, el super slow motion o super cámara lenta que ofrece resultados muy divertidos. El terminal que mejor lo trata e sel Galaxy S9 Plus, que alcanza los 960 frames por segundo en alta definición. Pero la inteligencia artificial ha tomado la fotografía en algunos casos como en el Huawei P20 Pro y el LG G7 ThinQ que son capaces de automatizar ciertos procesos y devolver sugerencias en ciertas escenas de cara a mejorar el resultado de la imagen. Los gestos como canalizador y otros detalles Si algo ha aportado el iPhone X ha sido, sin lugar a dudas, un aspecto casi invisible, su revolucionaria interfaz gestual. Es intuitivo, natural, cómodo y, una vez que pasas por aquí, es difícil volver a una pantalla con botones aunque estos sean digitales. Es algo que, por ejemplo, Android no ha logrado enderezar en algunos modelos como el Galaxy S9 Plus. Son pequeños detalles que muestran un avance en la interacción humano-máquina. El OnePlus 6, por contra, ha introducido una función similar para manejarlo, pero es más bien limitada y viene desactivada por defecto. En cuanto a las baterías, todos ellos superan con creces el día de duración, pero el terminal de la firma surcoreana se extiende mucho más. Otros detalles a tener en cuenta es que el OnePlus 6 no es sumergible ni dispone de sistema de carga inalámbrica, mientras que uno de los puntos flacos del iPhone X es la lentitud a la hora de recargar la batería. Como curiosidad, cabe recordar que el dispositivo de Apple tiene FaceID, un sistema de reconocimiento facial para desbloquear la pantalla y autorizar pagos móviles, y ha conservado su idea de prescindir de la clavija para auriculares (como se ha sumado Huawei) algo que sí conserva Samsung.
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