Noticias de "apple"

02-10-2017 | abc.es
Reconocimiento facial en los «smartphones»: revolución o un nuevo camelo tecnológico
Coges el teléfono móvil. Primero, eso sí, lo sacas del bolsillo. Lo miras y, voilà, la pantalla se desbloquea. Como por arte de magia. Es gracias a los sensores biométricos implantados en algunos dispositivos móviles como el próximo iPhone X, el modelo que más expectación ha despertado desde hacía meses. Desde hace algún tiempo, los usuarios utilizan diversas formas para «despertar» a estos aparatos, entre ellas, una que es muy popular, los códigos numéricos y, con mayor frecuencia, la huella dactilar. Pero la tecnología biométrica no es realmente nueva. Ya en la Expo de Sevilla en 1992 existían fórmulas de acceso mediante identidades biométricas. Ahora ya es algo común en los productos de consumo como los «smartphones». Tardaron un tiempo en llegar a la mayoría de modelos, eso sí, pero hoy en día los lectores de huellas ya forman parte del ecosistema móvil actual. Es una solución de probada efectividad y una rapidez asombrosa. El siguiente paso es capitalizar otra impresión difícilmente de replicar y que es también personal e intransferible en cada ser humano, su iris y su rostro. Lo intentó en cierta manera Samsung, con los fracasado Galaxy Note 7, pero se quemó. Literal. El intento de la firma surcoreana hizo aguas a consecuencia de fallos técnicos en sus baterías, obligando a retirar el producto del mercado por poner en riesgo la seguridad de millones de personas. Lectores oculares disponen los S8 y más recientemente Note 8, pero da la sensación que no se trata de una medida con demasiado impacto. Se quedó ahí, que no es poca cosa. Apple, sin embargo, quiere popularizar el rostro como mecanismo de acceso a la tecnología entre los consumidores. Con el próximo iPhone X que saldrá en noviembre, el gigante americano ha rematado esa visión (nunca mejor dicho) de cómo se debe interactuar con la máquina. Ha querido reaccionar ante la eliminación del tradicional lector de huellas implantado en sus móviles desde hace cuatro años con un nuevo invento, FaceID. Consiste en un sistema biométrico capaz de analizar en milésimas de segundo 30.000 puntos de los rasgos faciales. La propia compañía saca como no podría de otra forma pecho para querer vendernos sus virtudes. Dice que funciona de manera rápida y es totalmente seguro su uso porque, además, puede «aprender» del usuario, ajustándose incluso si la persona cambia de look o se quita las gafas de vista. Lo hace con una precisión milimétrica. Además, esos sensores son en teoría tan avanzados que operan en diferentes ángulos, con lo cual no requerirá de plantarse el dispositivo enfrente de la cara como un espejo. Es más, al disponer de un sensor de infrarrojos resolverá la captura del rostro incluso en condiciones de baja luminosidad. «Apple es especialista en coger una tecnología que ya está en el mercado y que, pese a no haber tenido el éxito esperado y no llegara a cuajar, darle no una sino dos vueltas y conseguir en que se convierta en producto masivo»Paco Serradilla, experto Entre sus ventajas, recalcan los expertos, se encuentra la comodidad y facilidad de uso, una tarea incluso más natural que hacerlo por medio del dedo, además de funcionar incluso con casi todas gafas de sol del mercado. «Apple es especialista en coger una tecnología que ya está en el mercado y que, pese a no haber tenido el éxito esperado y no llegara a cuajar, darle no una sino dos vueltas y conseguir en que se convierta en producto masivo», explica a este diario Paco Serradilla, profesor de la ETSI de Sistemas Informáticos de la Universidad Politénica de Madrid. Ya lo hizo, por ejemplo, con algunas tecnologías como los auriculares inalámbricos (AirPods), dotándole en este caso de algunos ingeniosos avances (el escuche como cargador, un sistema de emparejamiento rápido, un panel táctil para invocar el asistente virtual Siri), o el lector de huellas dactilares TouchID, estrenado en 2013 en el iPhone 5S y que, sin ser el primer móvil en incorporarlo, logró agitar el mercado. Ahora, la compañía va a intentarlo con un sistema que lee el rostro. Un hábito poco extendido «FaceID no me convence demasiado. Me encanta la huella dactilar. Lo introduce porque al querer hacer que sea todo pantalla, que es lo que ha hecho el iPhone X, no tiene espacio suficiente para añadir la huella dactilar. Había propuestas de llevarlo a la parte detrás como otros rivales. Si va seguir popularizarlo o no habrá que verlo», sostiene este experto que extrema la prudencia acerca de su uso masivo. En su opinión, el sistema tiene otro aspecto controvertido, el contexto en el que se use. «No tengo todas conmigo de que vaya a triunfar porque el hecho de tener que mirar al teléfono con el riesgo que ello conlleva; si vas por ejemplo conduciendo, ¿qué pasa? ¿Podremos despistarnos? No va a favorecer su uso en determinadas ocasiones», sugiere. Sin embargo, se trata de una «revolución en innovación», pero sus dudas están en la comunidad lo usa más que TouchID. ¿Funcionará con máscaras en 3D? Quedan, por tanto, muchas preguntas por responder. ¿Será tan bueno y estará tan extendido este método de desbloqueo como Touch ID? ¿Funcionará, por ejemplo, entre dos gemelos? Las dudas, por ahora, son muchas, aunque se han ido conociendo más detalles conforme se acerca la fecha del lanzamiento. ¿Logrará FaceID hacernos olvidar el uso de la huella dactilar en los móviles? «Existen las típicas dudas sobre el uso de una foto; y no se desbloquea porque lo que mide el sensor no es una imagen sino la profundidad, es decir, un modelo 3D. ¿Y si se hace un modelo de tu cara? Se ha probado, y como lo que mide es la reflectividad y actividad del rostro parece que han conseguido que se no pueda desbloquear con una copia en 3D», señala. Bueno, la seguridad ¿qué pasa con ella? Los más escépticos, sin embargo, creen que los sistemas de reconocimiento facial representan por el momento un problema de usabilidad y fiabilidad. Desde Apple, por ejemplo, hinchan la madeja de la euforia como no podría ser menos. Y, pese a las dudas existentes sobre el tratamiento de la información almacenada, aseguran que los datos de impresión de la cara nunca saldrán del iPhone X, el modelo de terminal que homenajea a los diez años del producto. «No recopilamos datos de los clientes en Face ID», explica Craig Federighi. «Permanece en tu dispositivo, no lo enviamos a la nube para obtener datos». La Inteligencia Artificial llega a la vida «Un sistema biométrico es más seguro según «la complejidad y la seguridad que te da el número de patrones», señalaba en una entrevista a este diario Dani Creu, analista senior de la firma Kasperky Lab. «No es un escaneo de cara de métodos simples, sino que a partir de aquí se crea un modelo matemático, que en principio es más seguro de sobrepasar esta autentificación», asegura. Pese a que lo que ha implementado Apple es de lo «más complejo» que se ha visto en seguridad de consumo, los expertos «no hay 100% de fiabilidad», asegura el analista senior de Kaspersky Lab. Ya que, «la seguridad no es una estado, es un proceso que siempre va a cambiar y se va a estar monitorizando» por lo que siempre puede salir a escena una nueva tecnología con fines maliciosos. El sistema de reconocimiento facial de Apple parece, en general, robusto. La propia compañía asegura que es más fiable que la huella digital. Las estimaciones de la propia compañía sitúan un pronóstico difícilmente igualable: solo falla en uno de un millón de intentos. El sistema promete una autentificación intuitiva proporcionada por la combinación de cámaras y sensores, así como por el chip A11 Bionic, que utiliza tecnologías avanzadas para comprender la geometría y aspectos de la cara gracias a la introducción de modelos basados de «deep learning» o aprendizaje automático, un área a explorar por los fabricantes de telefonía. La inteligencia artificial, ahora sí, empieza a trapasar la frontera del laboratorio para meterse en el día a día de las personas.
30-09-2017 | abc.es
Las apps para traducir más valoradas
El 30 de septiembre se celebra el Día Internacional de la Traducción como conmemoración a la muerte de Jerónimo de Estridón, traductor que escribió la «Vulgata» -la traducción de la Biblia hebrea y griega al latín. La Federación Internacional de Traductores consiguió que en 1991 se promulgase un día en honor a esta profesión, cuya meta es la capacidad de la comunicación y la comprensión, a pesar de la barrera del lenguaje. Ese oficio también ha tenido su evolución tecnológica, primeramente con los diccionarios en línea hasta llegar a los servicios de traducción simultánea por internet. Sin embargo, su verdadera revolución llegó con las apps que permitían traducir en el mismo instante, suponiendo una gran ventaja para los viajeros. Estas apps no solo producir el cambio del idioma mediante el texto, la mayoría de ellas se está adaptando a la tendencia mediante el reconocimiento de la voz. Desde ABC hemos buscado algunas de las apps más valoradas por los usuarios y os dejamos una selección de cuatro aplicaciones móviles. Microsoft Translator Microsoft TranslatorSi se quería lucir Microsoft sobre sus competidores con alguno de sus programas, ese es sus sistema de traducción instantánea. Microsoft Translator es la app más valorada por los usuarios de iOS y Android, aunque también tiene una versión para Windows Phone. En ambas tiendas digitales tiene una valoración de 4,6 sobre 5 puntos. Tiene capacidad para t raducir más de 60 idiomas tanto a través de textos, voz, fotos o capturas de pantalla. No hace falta tener conexión a internet para poder hacer uso del sistema. Debido a que la App Store no señala el número de descargas, solo se puede conocer que desde Google Play ha sido descargada en un rango de entre uno a cinco millones. iTranslate Esta aplicación sorprende que sea valorada con igual o más nota que el famoso Google Translate, porque no funcionaba si no tiene conexión wifi hasta hace relativamente poco. Sin embargo, parece que la app se ha renovado y ahora incluye un modo sin conexión que permite usar iTranslate en el extranjero sin pagar roaming. Por otro lado, tiene capacidad para traducir más de 90 idiomas. Los usuarios se Google Play valoran la app con un 4,4 sobre 5 y ha sido descargada en un rango de entre cinco a diez millones, mientras que los que la tienen descargada desde la App Store la puntúan con un 4,5 sobre 5. Google Translate La aplicación del gigante de las búsquedas es la más conocida entre los usuarios de las distintas firmas de smartphones. No es para menos que desde Google Play ha sido descargada entre 500 y 1.000 millones de veces. Puede traducir textos en 103 idiomas y la voz en 20 lenguas. Sin embargo, es la tercera más valorada, a pesar de ser la más usada. Los usuarios sienten que debería estar más cuidada por el tiempo que lleva en el mercado, porque las traducciones fallan bastante en comparación de otras menos conocidas. Speak and Translate Esta aplicación solo requiere que el usuario ponga el móvil a escuchar lo que nos dicen en otro idioma, y la aplicación grabe y traduzca la frase entre 100 idiomas disponibles. La versión gratuita utiliza servidores de Microsoft para traducir un número limitado de palabras y un número limitado de veces. Para otras funciones se requiere de la versión Pro. Puede traducir 100 idiomas en texto y 54 hablados. Los usuarios de Android valoran la aplicación con un 4,3 sobre 5 y ha sido descargada desde Google Play entre uno y cinco millones, mientras que los portadores de smarphones de Apple que han puntuada la aplicación piensan que merece un 4,4 sobre 5.
30-09-2017 | abc.es
Las apps para traducir más valoradas por los usuarios
El 30 de septiembre se celebra el Día Internacional de la Traducción como conmemoración a la muerte de Jerónimo de Estridón, traductor que escribió la «Vulgata» -la traducción de la Biblia hebrea y griega al latín. La Federación Internacional de Traductores consiguió que en 1991 se promulgase un día en honor a esta profesión, cuya meta es la capacidad de la comunicación y la comprensión, a pesar de la barrera del lenguaje. Ese oficio también ha tenido su evolución tecnológica, primeramente con los diccionarios en línea hasta llegar a los servicios de traducción simultánea por internet. Sin embargo, su verdadera revolución llegó con las apps que permitían traducir en el mismo instante, suponiendo una gran ventaja para los viajeros. Estas apps no solo producir el cambio del idioma mediante el texto, la mayoría de ellas se está adaptando a la tendencia mediante el reconocimiento de la voz. Desde ABC hemos buscado algunas de las apps más valoradas por los usuarios y os dejamos una selección de cuatro aplicaciones móviles. Microsoft Translator Microsoft TranslatorSi se quería lucir Microsoft sobre sus competidores con alguno de sus programas, ese es sus sistema de traducción instantánea. Microsoft Translator es la app más valorada por los usuarios de iOS y Android, aunque también tiene una versión para Windows Phone. En ambas tiendas digitales tiene una valoración de 4,6 sobre 5 puntos. Tiene capacidad para t raducir más de 60 idiomas tanto a través de textos, voz, fotos o capturas de pantalla. No hace falta tener conexión a internet para poder hacer uso del sistema. Debido a que la App Store no señala el número de descargas, solo se puede conocer que desde Google Play ha sido descargada en un rango de entre uno a cinco millones. iTranslate Esta aplicación sorprende que sea valorada con igual o más nota que el famoso Google Translate, porque no funcionaba si no tiene conexión wifi hasta hace relativamente poco. Sin embargo, parece que la app se ha renovado y ahora incluye un modo sin conexión que permite usar iTranslate en el extranjero sin pagar roaming. Por otro lado, tiene capacidad para traducir más de 90 idiomas. Los usuarios se Google Play valoran la app con un 4,4 sobre 5 y ha sido descargada en un rango de entre cinco a diez millones, mientras que los que la tienen descargada desde la App Store la puntúan con un 4,5 sobre 5. Google Translate La aplicación del gigante de las búsquedas es la más conocida entre los usuarios de las distintas firmas de smartphones. No es para menos que desde Google Play ha sido descargada entre 500 y 1.000 millones de veces. Puede traducir textos en 103 idiomas y la voz en 20 lenguas. Sin embargo, es la tercera más valorada, a pesar de ser la más usada. Los usuarios sienten que debería estar más cuidada por el tiempo que lleva en el mercado, porque las traducciones fallan bastante en comparación de otras menos conocidas. Speak and Translate Esta aplicación solo requiere que el usuario ponga el móvil a escuchar lo que nos dicen en otro idioma, y la aplicación grabe y traduzca la frase entre 100 idiomas disponibles. La versión gratuita utiliza servidores de Microsoft para traducir un número limitado de palabras y un número limitado de veces. Para otras funciones se requiere de la versión Pro. Puede traducir 100 idiomas en texto y 54 hablados. Los usuarios de Android valoran la aplicación con un 4,3 sobre 5 y ha sido descargada desde Google Play entre uno y cinco millones, mientras que los portadores de smarphones de Apple que han puntuada la aplicación piensan que merece un 4,4 sobre 5.
29-09-2017 | abc.es
El pequeño universo de los electrodomésticos están viviendo su propia revolución digital. Si bien es cierto que son tremendamente útiles y necesarios, también es verdad que no despierta en el mismo interés (y con razón) que otros productos tecnológicos. Móviles, ordenadores, tabletas son los dispositivos que, a menudo, presentan esa idea de innovación y se sostiene en el impulso del diseño industrial. Hay nombres que lo dicen todo en el diseño industrial, como Jony Ive (Apple), Paolo Pininfarina, Philippe Starck o Terence Orby Conran, cuyas ideas han cambiado algunos parámetros de diferentes industrias. Los electrodomésticos, sí es cierto, son y deben ser funcionales. Prácticos. Quién querría, como en el caso del último fracaso (o mejor dicho, estafa) de Silicon Valley, Juiciero, un exprimidor de naranjas que estaba más cerca de una obra firmada por Salvador Dalí que de un producto de innovación. Dyson, sin embargo, ha logrado capitalizar la visión de aparato electrónico, sí, pero bonito. El diseño marca la pauta de la empresa británica fundada en 1987. James Dyson fue el instigador del proyecto, que fabrica de todo tipo de aparatos, desde aspiradoras, secadores de pelo y otros ingenios para el día a día que están envueltos en bonitos envoltorios. Que parece un negocio difícil, más en los tiempos que corren en donde los consumidores quieren productos cada vez a menor coste, y más para esos que de tipo usar y tirar. Habrá quien (y con razón) considere que sus productos se mueven por un sobrecoste injustificado y demasiado elevado para lo que ofrecen. Supersonic, su popular secador, se vende sin ir más lejos por 399 euros. Sí, un simple aparato para el cuidado del cabello. Pero la firma promete que evita grietas y los daños producidos por el calor extremo. Qué decir del Air Multiplayer, un ventilador que atrae a las miradas de las personas en los escaparates de las tiendas, y para el cual se requirió de inventar un nuevo tipo de motor ultraligero y patentar varias tecnologías aerodinámicas para hacerlo posible. Pero, de cara al graderío, este hombre, nacido en Norfolk (Inglaterra) hace setenta años, es considerado como el inventor de la aspiradora sin bolsa de doble ciclón que opera sobre el principio de la separación ciclónica. Casado y con tres hijos, Dyson estudió en sus primeros años en la Escuela de Gresham. Posteriormente, pasó por la Escuela de Arte Byam Shaw y, luego, diseño de interiores en el Royal College of Art antes de pasar al mundo de a ingeniería, en donde ha sacado punta a su formación. La idea de la empresa ha sido ser siempre la de venderse como elitista. Por eso ha escogido puntos de venta más exclusivos para llegar a su público objetivo. La marca, que cuenta con una plantilla de más de 7.000 trabajadores. El propio James, cansado y aburrido de la solución adoptada en la industria para el mecanismo de absorción del polvo en los aspiradores, decidió probar fortuna con un diseño propio. Para ello, se inspiró en un sistema sin bolsa después de visitar un aserradero. Así con esas, observó cómo la máquina desalojaba el serrín de la tala de árboles: mediante flujos de aire de gran intensidad y separadores centrífugos. Ese principio lo trasladó a pequeña escala en un aspirador. En ocasiones, es cierto, las mejores respuestas se encuentran en lugares insospechados. Antes de formalizar el invento, Dyson estuvo probando diversos prototipos, pero tuvo muchas dificultades de encontrar un fabricante y una empresa que diera respaldo a su idea. Afortunadamente, lo logró gracias a una veterana manufacturera británica llamada Rotork, en donde había trabajado con anterioridad. Esos primeros tiempos no fueron fáciles. Construido por el fabricante italiano de electrodomésticos Zanussi y vendido por Kleeneze a través del catálogo de pedidos por correo, el Kleeneze Rotork Cyclon se convirtió de facto en el primer aspirador de diseño de Dyson. Eso sí, solo se vendieron unas 500 unidades en 1983. Pero eran los comienzos. En esa fase de definición del proyecto se cruzó por el camino la firma japonesa Apex, que otorgó licencias para la comercialización de los productos en el país. Con el dinero obtenido se fraguó la empresa bajo el nombre de Dyson Appliances Ltd. El primer aparato, el DA 001, lo produjo la compañía estadounidense Phillips, con la que tuvo algunas trifulcas empresariales y acabó cortando la alianza tiempo después (1993). Tras ese periplo, la firma se desdobló, abriendo diversas cadenas de producción en ciudades como Chippenham, al oeste de Londres. Con el tiempo se idearon nuevos aparatos, logrando así sustituir el DA 001 por otro más avanzado llamado DC01, y más tarde otro de estética más circular, el DC02. Una de sus aportaciones ha sido, por ejemplo, utilizar un separador ciclónico, es decir, un equipo utilizado para separar partículas sólidas suspendidas en el aire, lo que permite eliminar el polvo y otras partículas de la misma corriente. Infracción de patentes y espionaje industrial Con el reto de revolucionar los electrodomésticos, Dyson invirtió años más tarde, en 2014, en un laboratorio de robótica con el apoyo de Imperial College de Londres. Su cometido es investigar nuevos sistemas de visión para poner en marcha una generación de robots domésticos. Una decisión cuestionada, sin embargo, fue la decisión de trasladar parte de la producción a Malasia. Fue en 2002. Pero no ha sido el único aspecto controvertido de la trayectoria de la empresa. Ha interpuesto numerosas demandas por supuestas infracciones en patentes a firmas como Samsung, Qualtex, Anway o Vax, obteniendo el respaldo legal en la mayoría de ellas. El espionaje industrial también ha estado presente en su trayectoria. En 2012, Yong Pang, un ingeniero especialista en motores eléctricos, fue acusado de robar la tecnología del motor digital de Dyson, diseñado para futuros proyectos. La demanda acusaba a Bosch de haber pagado para obtener esos planos mientras Pang trabajaba para la compañía. Inversión, inversión? hasta en coches eléctricos En la actualidad, la firma británica ha apostado por el I+D. Según los últimos datos conocidos (principios de 2017), invierte unos 30 millones de euros cada mes en investigación de nuevos productos, convirtiéndose así en el inversor más importante de todo el Reino Unido en robótica y proyectos de inteligencia artificial. Para ello, emplea a más de 3.500 ingenieros y científicos. Entre otros aspectos curiosos, el empresario, nombrado Caballero de la Orden del Imperio Británico (1998), ha apoyado públicamente el Brexit. Como curiosidad, ocupa el número 164 de las personas más ricas del mundo (según datos de Bloomberg) gracias a su patrimonio de 8.830 millones de dólares. Su esfuerzo por intentar agitar el diseño industrial le ha llevado, incluso, a considerar la oportunidad de fabricar un coche eléctrico. Ya hay planes, según destaca «The Wall Street Journal», para ponerlo en marcha en 2020. De momento, ha trascendido que cuenta ya con un equipo de 400 trabajadores para hacerlo real. ¿Podrá hacerle así la competencia a otros veteranos en estas lides como Telsa? Por ahora no deja de ser un proyecto por el que se espera una inversión de 2.600 millones de dólares.
28-09-2017 | abc.es
Amazon ha organizado este miércoles un evento en Seattle (Estados Unidos), donde ha presentado nuevas versiones de sus productos entre las que destacan las incorporaciones en su gama de altavoces inteligentes Echo de los dispositivos Echo Plus y Echo Spot, que integran su asistente virtual Alexa y que prentenden frenar el impulso de Google y Apple en este territorio. Amazon Echo Plus es una versión mejorada de Amazon Echo, y viene con nuevas funcionalidades y mejoras en el sistema de Alexa. Según avanza la página web del dispositivo en Amazon, el Echo Plus es capaz de conectarse con todos los aparatos inteligentes del hogar, ya sean luces, termostato, cerraduras o puertas. De esta forma el usuario puede dar órdenes a Alexa para activar estos dispositivos de domótica, o también puede preguntar al sistema para conocer que aparatos domésticos son compatibles con el Echo Plus. Además, con la compra del Amazon Echo Plus viene incluida una bombilla inteligente de Philips que puede controlarse con el «smartphone». Para qué sirve un cacharro así Echo Plus también mantiene funcionalidades más clásicas como altavoz, permitiendo al usuario escuchar música de Amazon Music, Spotify y más servicios de «streaming» musical con una orden de voz. El usuario también puede comunicarse con el altavoz para hacer llamadas, preguntar el estado del tráfico o del tiempo y poner alarmas, aunque el aprendizaje computacional de Alexa permite al sistema aprender muchas más órdenes con el tiempo. Amazon ha mejorado el audio de sus nuevos altavoces con el procesamiento de Dolby, por lo que Echo Plus ofrecerá una experiencia de sonido de 360º con «voces más nítidas y bajos ampliados». También se amplía la capacidad de recepción de sonido con siete micrófonos integrados que disponen de tecnología de cancelación del ruido, por lo que el altavoz puede oír al usuario desde cualquier dirección aunque esté sonando música. El altavoz estará disponible en la web oficial de Amazon a partir del 31 de octubre por un precio de 149,99 dólares (128 euros), y podrá adquirirse en negro, plateado o blanco. Pero también lo mete en un despertador El pasado mayo Amazon presentó Echo Show, un altavoz inteligente que integraba una pantalla táctil. Este miércoles la empresa norteamericana ha presentado una versión más pequeña de este altavoz, Echo Spot, que Amazon presenta como un dispositivo que puede ser usado como un despertador inteligente, aunque tiene más funciones. Amazon Echo Spot permite al usuario seleccionar una amplia variedad de pantallas que recuerdan al aspecto de un reloj de pared, y de esta forma puede pedir a Alexa que le despierte a una hora determinada. Pero la pantalla del Echo Spot tiene más funcionalidades como la de ofrecer información del tiempo y retransmitir al usuario las imágenes que se reciben desde las cámaras de vigilancia de la vivienda. Este dispositivo incluye otras funciones de los altavoces inteligentes de Amazon como las llamadas, el control de los aparatos domésticos conectados y la reproducción de música. Pero Echo Spot añade una nueva imagen a estas funciones con su pantalla, y un ejemplo de ello es que al reproducir música el panel del dispositivo puede mostrar las letras de la canción. El despertador saldrá a la venta el 19 de diciembre por un precio de 129,99 dólares (111 euros), y estará disponible en negro y blanco.
28-09-2017 | elpais.com
Amazon lanza un nuevo Echo para competir con el HomePod de Apple
Lanza un altavoz inteligente de alta gama por 99 dólares y dos adicionales, Connect y Spot
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