Noticias de "facebook"

09-10-2018 | abc.es
Estas son las aplicaciones que más estrés causan a los españoles
Si tienes Facebook, WhatsApp y una aplicación de correo electrónico instalada en tu «smartphone», estás en riesgo serio de no encontrarte en tus mejores condiciones. Y es que según un estudio de Nascia, centros especializados en tratamientos contra el estrés, basado en experiencias de los propios pacientes, existen tres tipos de aplicaciones que generan estrés adicional entre los usuarios, hasta tal punto que se alteran los horarios de sueño, hábitos saludables y costumbres diarias. Las aplicaciones de mensajería instantánea son las principales culpables. WhatsApp es la reina de este tipo de «apps» pero también existen otras en el mercado, como Telegram o Facebook Messenger. Según los expertos, actualmente contestamos al 75% de los mensajes al momento porque se considera que no hacerlo es ignorar a la otra persona y existe una necesidad autoimpuesta de responder. Según el observatorio de los centros Nascia sobre tecnología y estrés, los usuarios pasan al menos una hora diaria respondiendo mensajes, con independencia de la hora que sea y de lo que estén haciendo en ese momento. «En la distancia corta estamos obligados a responder de forma inmediata como interlocutores. A nivel digital nos imponemos esta obligación cuando realmente lo podemos hacer en otro momento», recuerdan los expertos. Las redes sociales son el segundo tipo de «apps» que menos nos benefician en nuestra salud. Consultar Facebook o Instagram se debe a dos necesidades: primera, por querer estar informados al momento de lo que ocurre en el mundo y lo le ocurre a los demás y, segunda, por la necesidad creada de contar lo que hacemos, dónde estamos o de buscar cierta aprobación. Según Nascia, los españoles suben una media de hasta dos veces publicaciones en cada red social. Completan este podium las aplicaciones de correo electrónico. «Revisar el correo es una tarea que hacemos un mínimo de dos veces al día», afirman los expertos. Y todo por esa necesidad del usuario de saber, ya sea por motivos de trabajo o por simple curiosidad, si nos ha llegado algún mail interesante. Se trata también de estar pendiente de otra tarea más de forma «autoimpuesta». «En Nascia creemos que existe una relación directa entre el estrés y la ausencia de interacción. La sociedad está conectada de forma permanente y escapar de ello no sólo es complicado sino que en un 55% de la población tiene esa necesidad de conexión. Hasta el punto de que para los ?adictos? supone una obligación y una fuente de estrés inagotable», aseguran los expertos. «A pesar de que son las nuevas generaciones las que sufren problemas del tipo de la nomofobia -continúan-, cada vez más adultos y en edades más tardías sufren de estrés tecnológico porque se une a la necesidad de estar conectados la obligación de manejar las herramientas para no ?aislarse?».
09-10-2018 | abc.es
Facebook presenta Portal, la excusa para poner un micrófono y una cámara en tu salón
Facebook ha presentado este lunes Portal, un dispositivo inteligente con pantalla para la comunicación mediante videollamadas con los contactos de la red social Facebook y de la aplicación de mensajería Messenger. Portal emplea la inteligencia artificial aplicada a la cámara y al sonido en la experiencia de la videollamada. Se trata de un dispositivo que permite mantener conversaciones con los contactos de Facebook y Messenger apareciendo de cuerpo entero y con las manos libres. Soporta conversaciones en grupo de hasta siete integrantes. Como explica la compañía en un comunicado, los usuarios pueden llamar a través de Portal a sus contactos de la red social, aun si éstos no tienen el dispositivo. También cuenta con soporte para el asistente de Amazon, Alexa, que permite controlarlo mediante comandos de voz. Portal está disponible en dos tamaños, uno estándar, con una pantalla de 10 pulgadas en disposición horizontal y resolución de 1.280 x 800 píxeles, y Portal+, con un tamaño de 15 pulgadas, en vertical, y resolución de 1.920 x 1.080 píxeles, y una base que permite que pivote. La compañía ha asegurado que son conscientes de que la seguridad y la privacidad son importantes cuando los usuarios llevan nueva tecnología a sus casas. En este sentido, ha destacado distintas herramientas que permiten gestionar estos dos parámetros, como la posibilidad de desactivar tanto la cámara como el micrófono, o el establecimiento de una contraseña. Respecto a la privacidad, la compañía ha especificado que «no escucha ni ve ni guarda los contenidos de las videollamadas». Toda la comunicación a través de este dispositivo está encriptada, y tanto la cámara como el micrófono tiene un funcionamiento loca, es decir, no están vinculados a los servidores de Facebook. Facebook también ha asegurado que la cámara carece de reconocimiento facial, y que no puede reconocer al usuario. Sí que envía a los servidores de la compañía los comandos de voz tras decir «Hey, Portal» -comando que activa el dispositivo-, aunque el historial de voz, ha matizado, se puede eliminar. Tanto Portal como Portal+ están disponible en precompra en Estados Unidos, a un precio de 199 dólares el modelo estándar y de 349 dólares el de mayor tamaño. Los envíos se realizarán en noviembre.
09-10-2018 | abc.es
Los fracasos más sonados de Google
No todos los gigantes tienen todas las partes de su cuerpo vigorosas y musculadas. Los hay que tienen, incluso, los pies de barro. Y los hay, como en el caso de Google, a los que les falta una extremidad para ser completos. Pese a ser una máquina de hacer dinero con sus negocios, el mundo de las redes sociales se le ha resistido. Es su asignatura pendiente, la batalla que nunca ha ganado. El anuncio de cierre de la red social Google Plus (o Google+, técnicamente) es la constatación formar de esta premisa. La multinacional norteamericana lidera el mundo de internet con su motor de búsqueda -el más utilizado del mundo-, también el ecosistema móvil con Android -el más utilizado del mundo- o el de los correos electrónicos con Gmail -el más utilizado del mundo-. Y ni por esas ha logrado acercarse ni una pizca a Facebook, la mayor red social del mundo con unos 2.250 millones de usuarios únicos. Google Plus ha sido casi desde el primer momento (2011) un quebradero de cabeza para la compañía. Para amasar cuota de mercado, el servicio generaba un perfil a todo aquel usuario que tuviera cuenta en Gmail. Una decisión que, por defecto, lograba incrementar la presencia, pero su uso, desde el principio, ha sido muy residual. Ni los últimos intentos de lavarle la cara y desvincularlo de la cuenta principal de Google ha permitido resucitarlo. Esta decisión es la puntilla a un servicio que nació prácticamente muerto desde el principio. Y ya es uno de los grandes fracasos del historial del gigante de internet. Como aspecto positivo, muchas de las funciones que ha venido probando en plataformas se han implementado en otras. Buzz No es el único producto de la compañía que ha ingresado de facto en el cementerio de los servicios olvidados. Uno de los más recordados fue Buzz. L anzado en 2010, esta plataforma fue uno de los primeros coqueteos de Google con el mundo de las redes sociales. Estaba pensado para ampliar las funcionalidades de su correo electrónico Gmail. Pero se quedó en intento, un experimento, en un mero añadido, en un sonoro fracaso que acabó en 2013. Tuvo mala acogida desde el primer día y generó gran controversia no solo por sus problemas de privacidad, si no por la propuesta de Google para unificar todos los servicios de ese estilo en Google+. Dodgeball Cinco años antes de aquella irrupción, Google probó suerte en un ámbito todavía poco frecuente en la época, la geolocalización. Lo hizo gracias a la adquisición de un servicio llamado Dodgeball, creado por el fundador de Fourquare. La idea era permitir a los usuarios compartir su ubicación a través del móvil. Se quedó en nada porque en 2009 se cerró, aunque se reemplazó por Latitude, cuya tecnología se empleó para avanzar sus proyectos de posicionamiento. Un negocio, sin embargo, que controla con exitosos servicios como Google Maps. Wave Tal vez adelantado a su tiempo, esta herramienta de trabajo colaborativo en tiempo real atrajo a profesionales de todos los sectores desde el primer momento en que llegó. Su propuesta era simple pero efectiva. Con ella los usuarios podían charlar y compartir todo tipo de documentos. La herramienta, que se ejecutaba directamente en el navegador, permitía crear conversaciones colectivas con varios usuarios en la que se podían compartir texto, documentos, mapas, fotografías o incluso vídeos. Cerró en 2010. Aquella aplicación web, que unía conceptos de escritura colaborativa, está presente en servicios como Docs. iGoogle «¿Y si creamos una página de inicio para que los usuarios personalicen sus servicios?» debió de pensar el directivo o ingeniero de la compañía cuando propuso iGoogle. No era mala idea, la verdad. Se trataba de un espacio para modificar y añadir extensiones, herramientas y otras funciones disponibles. Se puso en marcha en 2005 y duró hasta tres años después hasta que la firma optó por integrar ese concepto en la página principal. Picasa Recordado y añorado por muchos usuarios, la vida de Picasa fue demasiado corta. Era un servicio de almacenamiento y edición fotográfico que permitía a los usuarios compartir sus imágenes fácilmente. Nació en 2002 y tuvo tal éxito que dos años después la compró Google para cerrarla definitivamente en 2016. Desde entonces se ha centrado en potencial Google Photos. Reader Muchos usuarios lo echan de menos, sobre todo profesionales de medios de comunicación. En una de sus periódicas limpiezas anunció la muerte de Reader, un básico pero útil lector de «feeds» mediante el cual los usuarios podían agregar y consultar páginas y blogs fácilmente. Su trayectoria, sin embargo, fue muy dilatada, dado que comenzó en 2005 hasta acabar en 2013. YouTube también tiene varios YouTube Red o YouTube Gaming han sido otras grandes apuestas que han caído en saco roto. Ambos servicios eran muy específicos y, en alguno de los casos, su nacimiento versaba en torno a un modelo de suscripción por el cual los usuarios no han quedado prendados. Su problema, en líneas generales, ha sido entregar una plataforma que hasta entonces Google facilitaba de manera gratuita y una competencia feroz.
09-10-2018 | abc.es
Google Plus: cómo descargarse todos tus datos personales
El anuncio del cierre de la red social Google Plus ha pillado a más de uno desprevenidos. A otros usuarios, por el contrario, no tanto, puesto que la plataforma no ha tenido el éxito esperado. Y eso que la multinacional estadounidense, al principio, activaba por defecto un perfil de manera automática a todos aquellos que se abrieran cuenta en Gmail. Eso luego cambió, pero tampoco reforzó la presencia de nuevos usuarios. Ese abandono definitivo de la versión para consumidores de la que en su momento se definiera como «rival de Facebook» quedará constatado en agosto del próximo año. Fecha escogida por la compañía para cerrarlo al completo. Mientras tanto, los usuarios que hubieran publicado datos y contenidos personales pueden descargárselos fácilmente en caso de no querer perder ese material. Es cierto que todavía se desconoce si, finalmente, Google mantendrá alojados esos archivos en alguno de sus múltiples servicios, pero por ahora es posible recuperar todo el material a través de una herramienta oficial que proporciona la multinacional, Google Takeout. Requiere, como es obvio, ingresar el nombre de usuario y las credenciales de Gmail. Cabe señalar que esta operación se trata de hacer una copia de seguridad, por lo que por el momento tus publicaciones se conservarán en tu perfil. Desde esta plataforma los usuarios pueden exportar una copia de seguridad de los servicios que utiliza, como la aplicación Home -para controlar el asistente de voz-, Blogger -el gestor de blogs-, el calendario, los contactos o Fit -servicio de monitorización de actividad física-, así como Mapas o Hangouts -la aplicación de mensajería instantánea-. En el caso de Google+, la herramienta incluye varios apartados distintos, con lo que hay que tener en cuenta que para guardar los datos guardados en esta plataforma hay que activar unos cuantos. Desde ahí ha que señalar «G+1», los «círculos de Google+», las «comunidades de Google+» y «stream de Google+». Una vez seleccionados los productos, hay que elegir el formato del archivo. Es decir, decidir si se quiere descargar en el ordenador o guardarlo en un servicio de almacenamiento en la «nube». Además de esta opción, los usuarios también pueden elegir el tipo de archivo. Hay dos, el tradicional archivo de compresión con extensión .zip -que se puede abrir en cualquier ordenador- o el archivo .tgz -que requiere de un software adicional para abrirlo-. Lo más recomendable es optar por el primero. El tamaño del archivo se puede cambiar, aunque el servicio avisa que se si elige más de 2 GB se guardarán en varias carpetas distintas. Otra de las opciones que se incluyen es la posibilidad de recibir un enlace de descargar a tu buzón de correo o añadirlo directamente a alguno de los servicios en la «nube» como Drive, Dropbox, OneDrive o Box. Completados esos pasos hay que aceptar. De manera automática se creará el archivo con todos los datos. El proceso tarda un poco en función de todo el contenido publicado en estos años. Pasos a seguir 1.- Acceder con tu cuenta de Gmail a Google Takeout. 2.- Pulsar en «No seleccionar ninguno». 3.- Seleccionar los datos a incluir en la copia de seguridad. 4.- Personalizar el formato del archivo con el tipo de archivo de compresión, el tamaño y el método de entrega. 5.- Crear archivo.
08-10-2018 | abc.es
Cierra Google+ tras exponer por error datos de medio millón de usuarios
Alphabetm, la matriz de Google, ha decidido este lunes cerrar Google+, su red social, después de que los datos personales de 500.000 usuarios quedaran expuestos al ser afectados por un error de programación, según ha informado la compañía en un comunicado. La brecha de seguridad ocurrió en marzo de 2018 y, según ha publicado el diario 'The Wall Street Journal', el gigante de Internet decidió no comunicar que dicho fallo existía. El informe interno al que ha tenido acceso el diario estadounidense indica que el equipo legal de Google recomendó no comunicar el fallo de seguridad para evitar el "interés regulatorio inmediato", comparando las posibles consecuencias con el escrutinio sobre Facebook después de descubrirse la brecha de seguridad que usó Cambridge Analytica. Un total de 438 aplicaciones usaron la interfaz de programación que permitía acceder a los datos privados de los usuarios. No obstante, Alphabet ha subrayado que no ha encontrado pruebas de que los desarrolladores fueran conscientes de que existía esta brecha de seguridad o de que haya hecho uso de esos datos. Las acciones de Alphabet han descendido un 1,36% tras conocerse el fallo de seguridad hasta un precio de 1.151,83 dólares, frente a los 1.167,83 dólares en los que cerró el viernes.
08-10-2018 | abc.es
Google cierra Google+ después de haber expuesto los datos de sus usuarios durante 3 años
Alphabet, la matriz de Google, ha decidido este lunes cerrar Google+, su red social, después de que los datos personales de 500.000 usuarios quedaran expuestos al ser afectados por un error de programación, según ha informado la compañía en un comunicado. La brecha de seguridad ocurrió en marzo de 2018 y, según ha publicado el diario «The Wall Street Journal», el gigante de Internet decidió no comunicar que dicho fallo existía. El informe interno al que ha tenido acceso el diario estadounidense indica que el equipo legal de Google recomendó no comunicar el fallo de seguridad para evitar el «interés regulatorio inmediato», comparando las posibles consecuencias con el escrutinio sobre Facebook después de descubrirse la brecha de seguridad que usó Cambridge Analytica. Un total de 438 aplicaciones usaron la interfaz de programación que permitía acceder a los datos privados de los usuarios. No obstante, Alphabet ha subrayado que no ha encontrado pruebas de que los desarrolladores fueran conscientes de que existía esta brecha de seguridad o de que haya hecho uso de esos datos. Las acciones de Alphabet han descendido un 1,36% tras conocerse el fallo de seguridad hasta un precio de 1.151,83 dólares, frente a los 1.167,83 dólares en los que cerró el viernes.
08-10-2018 | elpais.com
Facebook lanza un dispositivo de videollamadas
La compañía se anticipa a las posibles brechas de seguridad o de la intimidad con funciones de encriptado y limitando las funciones de la inteligencia artificial
08-10-2018 | abc.es
Spotify cumple 10 años como salvavidas de la música grabada
Huérfana de ideas, la otrora floreciente industria de la música grabada hacía aguas por los rigores de una piratería descarnada cuando en 2008 nació Spotify, salvavidas que en 10 años de existencia se ha revelado además como clave para su radical transformación. [Gráfico elaborado por Statista] Aunque su desarrollo tecnológico arrancó en 2006, mañana se cumple una década del lanzamiento oficial de la «más célebre» plataforma de audio en «streaming» del mundo, desde Suecia para el mundo, alterando para empezar la percepción fuertemente asentada de que la música había que poseerla para su disfrute. En plena eclosión digital, los consumidores ya se habían acostumbrado por aquel entonces a que no hacía falta palparla en formato físico, pero por cada canción descargada de forma legal se adquirían, lo que había llevado al negocio a encadenar 8 años de pérdidas consecutivas (llegarían a ser 15). STATISTA Este sector pasó así de generar casi 23.300 millones de dólares en el año 2000 a cerca de 17.000 millones de euros en 2008 y tocar fondo en 2014 con 14.300, lo que supuso una contracción de casi el 40%, según cifras de la Federación Internacional de la Industria Fonográfica (IFPI, por sus siglas en inglés). Solo en los últimos tres años se ha vuelto a la senda del crecimiento, hasta los 17.300 años de 2017, gracias al empuje del "streaming", que amasó un 38 por ciento de los ingresos totales tras subir su facturación un 41% de un año a otro, mientras los formatos físicos siguen hundiéndose, con la excepción del vinilo. Con 3 5 millones de canciones en catálogo, Spotify (cuyo nombre resulta de combinar las palabras «spot» e «identify») se sigue presentando como el servicio de audio online «más popular del mundo», con una comunidad de 180 millones de usuarios, 83 de ellos de pago, en 65 mercados del planeta (en marzo llegó a Sudáfrica, lo que supuso su desembarco en África). También es el servicio que más retorno económico proporciona hoy por hoy al negocio de la música (9,2 billones de dólares a 31 de diciembre de 2017). Por cada usuario, paga 20 dólares a las discográficas, mientras que YouTube, el otro gigante del «streaming», remunera a los artistas con menos de un dólar. Los efectos de la compañía sueca no se han dejado sentir solo en lo económico. Desde el principio definió su modelo de negocio con una opción de pago «premium» que permite por ejemplo la escucha sin conexión a internet y, sobre todo, con una suscripción gratuita con publicidad que democratizó un acceso fácil, inmediato y permanente a la música, independientemente de la ubicación. «Las discográficas, más grandes o más pequeñas, teníamos antes un monopolio porque éramos a las que se nos permitía acceder a los principales centros de distribución» «Las discográficas, más grandes o más pequeñas, teníamos antes un monopolio porque éramos a las que se nos permitía acceder a los principales centros de distribución; con los medios de comunicación pasaba lo mismo: una radiofórmula no podía atender a 400 personas, sino a actores de la cadena de valor que le aportaban el 80% de su programación», reconoce José María Barbat, presidente de Sony Music Spain. Las emisoras de radio, sobre todo las «mainstream», perdieron su predominio como prescriptoras de contenido, abriendo el abanico a sellos más pequeños, artistas independientes y músicas ajenas al hegemónico patrón anglosajón. A nadie se le pasa por alto en este sentido el fenómeno de la música en español, con el colombiano J Balvin a la cabeza, quien llegó a destronar al canadiense Drake como el artista con mayor número de reproducciones a nivel mundial en Spotify. «Estamos viviendo cosas tan increíbles como que un grupo de pop coreano llamado BTS sea uno de los mayores vendedores de tickets en EE.UU.», añade Barbat, cuya compañía prepara en estos momentos el lanzamiento a nivel mundial de un artista española, Rosalía. Y es que la ingente cantidad de datos que proporcionaba cada escucha de una canción permite además a sus autores identificar aquellos lugares donde su música es más apreciada y, por tanto, afinar mucho mejor las rutas de giras, la cual no es la única consecuencia en otra industria musical, la del directo. «De alguna manera ayuda a descubrir y prescribir a través de playlists. Hay una correlación directa entre el descubrimiento y el acudir a un show futuro», reconoce Joe Pérez-Orive, director de márketing del gigante Live Nation Entertainment en Barcelona, que apuesta por abundar en esa relación en el futuro. Por otra parte, con el «streaming» el consumidor de música no está obligado a adquirir un disco entero si lo único que le interesa es un tema, lo que devolvió a la industria a sus inicios, con el peso de los lanzamientos en los sencillos y no en los álbumes. Asimismo, mientras una canción suene en Spotify genera dinero, de ahí la importancia de revitalizar el catálogo antiguo mediante diversas estrategias y figuras como Michael Jackson, «un icono de la cultura pop cuya música trasciende generaciones», destaca Barbat, quien cita cómo la inclusión de «Bad» en una reciente película de animación para niños generó grandes picos de reproducciones. En pérdidas Este apogeo, así como el de YouTube o la francesa Deezer (lanzada en abril de 2007), hizo que surgieran nuevos actores en escena, como Apple Music y Tidal (la plataforma «de los artistas», fundada para mejorar su remuneración, pero dirigida por la elite entre ellos, véase Jay-Z o Beyoncé). Pero la mayor sombra que se cierne sobre el futuro de Spotify tiene que ver con su balance económico, ya que desde su fundación se mantiene en pérdidas (1.500 millones de dólares en 2017, aunque sus ingresos han ido progresando: 2.370 millones de dólares en 2015; 3.600 millones en 2016 y 4.990 millones el pasado año). «Los servicios de streaming viven un momento ideal para llegar a ser realmente servicios de masas, con rumbo a los 200 millones de suscriptores a nivel mundial» A la búsqueda de números verdes y con mucho camino de crecimiento en la conversión de suscripciones gratuitas a «premium», se busca ahora «reducir costos operativos mediante acuerdos directos con artistas de peso y permitiendo la distribución directa a artistas», señala Ángel Navas, analista de la web Industria Musical. «Los servicios de streaming viven un momento ideal para llegar a ser realmente servicios de masas, con rumbo a los 200 millones de suscriptores a nivel mundial. Solo en la primera mitad del año en EE.UU. han aumentado el número en 47,3% y las acciones de Spotify siguen bastante por encima de su precio de salida, lo que demuestra que Wall Street aún cree en la empresa», subraya. Fue el pasado 3 de abril cuando la plataforma digital hizo su debut en el mercado bursátil de Nueva York, uno de los más importantes del sector tecnológico en los últimos años, con la tercera cuantía mayor desde los lanzamientos de Alibaba y Facebook. «El valor mundial de la industria de la música ronda los 17.000 millones de dólares, pero el de Spotify es el doble: 32.000», destaca Barbat, optimista ante unas proyecciones que indican que, «a 5 o 10 años, la música volverá a estar en su mejor momento histórico».
08-10-2018 | abc.es
Facebook confirma lo que todos esperaban: los anuncios publicitarios llegarán a WhatsApp
Más tarde o más temprano era prácticamente evidente que sucedería. La aplicación WhatsApp, por la que Facebook pagó en 2014 unos 19.000 millones de euros, tenía que buscar un modelo de negocio sostenible para garantizarse su futuro. La economía de escala a la que se ha sumergido por culpa de un servicio aparentemente gratuito no es suficiente. La multinacional norteamericana tiene vía libre para hacer lo que más le convenga tras la salida de los dos fundadores del servicio de chat. Una de las primeras medidas que se buscó fue hacer profundos pero silenciosos cambios para cruzar ambos servicios, Facebook y WhatsApp, pero un reglamento más restrictivo con las empresas y garantista con los usuarios como el de Europa, paralizó aquellas medidas. Pero las inserciones publicitarias, los anuncios, han sido un espejo en el que mirar. Una constante que cada ciertos momentos se rumoreaba. Todo llegará a principios de 2019 ; la aplicación de chats incorporará publicidad en los Estados, esa función de contenidos efímeros que ha incorporado el servicio en el último año. Así lo ha confirmado Luca Colombo, director de Facebook Italia, quien durante una conferencia en una cumbre de transformación digital en el país, ha asegurado que por el momento esta estrategia comercial se probará en las llamadas «historias» de WhatsApp. Para evitar una «invasión masiva» de anuncios y parar un posible reguero de criticas, la multinacional ha reconocido que los chats «normales», aquellos en los que un usuario se comunica con otra persona, estarán excluidos del programa de anuncios. Sin embargo, la versión WhatsApp Business, por la cual las empresas comerciales pueden crear perfiles verificados para dirigierse de manera oficial con sus potenciales clientes, forma parted e un paquete de medidas para rentalizar la aplicación. Por el momento han trascendido pocos detalles acerca de la forma en que se incorporarán anuncios a los Estados, pero el directivo de la empresa ha avanzado que se evitará hacer «spam» o una intrusión en la privacidad de los usuarios. En el último año, los cofundadores de WhatsApp han salido escopetados de la aplicación que crearon en 2009 por tensiones internas con Mark Zucklerberg, fundador de Facebook, según han aireado medios especializados. La obcecación de Zuckerberg en monetizar lo antes posible la aplicación de chat más importante del mundo motivó que Brian Acton primero y luego Jan Koum abandonaran la compañía. Desde el primer momento, ambos prometieron que «jamás» WhatsApp tendría publicidad, pero ahora, en manos del Zuckerberg, todo apunta a que ha logrado allanar el camino para explorar nuevas formas publicitarias. Algo en lo que, además, se mantuvo contrario durante todas las intervenciones públicas que ha realizado en los últimos años. Por el momento, este tipo de anuncios ya se han implementado en una versión de pruebas de la aplicación, según desvela el medio especializado «WABetaInfo», a falta de lanzado en un futuro.
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