Noticias de "facebook"

08-02-2019 | elpais.com
Alemania prohíbe a Facebook utilizar datos de usuarios extraídos de webs o aplicaciones sin consentimiento
La autoridad antimonopolio alemana considera que la red social abusa de su posición dominante en el mercado
07-02-2019 | elpais.com
Alemania prohíbe a Facebook utilizar datos de usuarios extraídos de webs o aplicaciones sin consentimiento
La autoridad antimonopolio alemana considera que la red social abusa de su posición dominante en el mercado
07-02-2019 | abc.es
Alemania prohíbe que WhatsApp e Instagram compartan datos con Facebook sin consentimiento
Facebook vuelve a encontrarse con un nuevo obstáculo interpuesto por las autoridades alemanas y en este caso el obstáculo afecta a la línea de flotación de su negocio de recopilación de datos. La Oficina Federal Antimonopolio de Alemania ha anunciado la prohibición a la red social de recopilar datos a través de terceros, lo que significa que, por ejemplo, no podrá recopilar los datos generados mediante el botón de «Me gusta», los llamados «likes», una práctica que tacha de «abusiva» e «injusta para la competencia». Las autoridades de la competencia alemanas basan su decisión en el hecho de que Facebook desempeña una posición dominante en el mercado y en la valoración de que está abusando de ella. Facebook ha comunicado que tiene previsto recurrir la decisión ante la Justicia y se juega mucho en ese recurso, porque el caso podría sentar un precedente europeo, vinculando por primera vez en la jurisprudencia la protección de datos con la defensa de la competencia. El caso seguramente pasará por numerosas instancias judiciales y lo hará durante años, pero de momento en Alemania Facebook tiene prohibida gran parte de la recopilación de datos que venía efectuando hasta ahora. El organismo antimonopolio también prohíbe a Facebook relacionar losdatos recabados en otras páginas web con las informaciones que recoge sobre los usuarios dentro de la propia red social. Las autoridades alemanas toman como terceras fuentes las aplicaciones pertenecientes al grupo Facebook como Instagram y WhatsApp. Una vez establecidas estas nuevas normas de funcionamiento, emplazan además a Facebook a modificar estasprácticas en el plazo de un año y a presentar propuestas de soluciones en el término de cuatro meses. La red social tiene solamente un mes para apelar la decisión ante el Tribunal Regional de Düsseldorf y los responsables de la empresa en Alemania están ya manos a la obra, argumentando que la red social es popular, pero no dominante en el mercado alemán y asegurando que no viola las disposiciones europeas de protección de datos. Además, alegan que la vigilancia del cumplimiento de estas normas compete a las autoridades de protección de datos y no de defensa de la competencia. Durante las últimas semanas y sin duda buscando un trato más indulgente por parte de las autoridades alemanas, Facebook se había puesto en contacto con el gobierno de Berlín para mostrar su afán por colaborar y ofreciendo su ayuda para proteger la seguridad informática de las próximas elecciones europeas. Sherly Sandberg, jefa de operaciones de la red social en Múnich, explicó que la compañía norteamericana está dispuesta a trabajar junto a la Oficina Federal de Información y Seguridad alemana para evitar las interferencias en los comicios europeos. «Los últimos años han sido muy complicados en Facebook», reconocía, «sabemos que tenemos que hacerlo mejor y anticiparnos a los riesgos que vienen de conectar a tanta gente». En esta línea, llamaba la atención sobre el hecho de que Facebook «no es la misma compañía que era en 2006 o incluso hace un año» y anunciaba una inversión de 7,5 millones de dólares en investigación sobre la ética de la inteligencia artificial junto a la Universidad Técnica de Múnich. Pero, a la luz de los hechos, no ha servido de mucho. El pasado viernes, la canciller Merkel anunció el cierre de su página de Facebook, con más de 2,5 millones de seguidores, augurando así un empeoramiento de las relaciones entre el gobierno de Berlín y la red social. La canciller alemana explicó que lo hacía porque ya no dirige el partido Unión Cristiano Demócrata (CDI), después de que su mano derecha Annegret Kramp-Karrenbauer tomase el relevo de ese puesto el pasado mes de diciembre. Merkel invitó a sus seguidores a que «continúen el seguimiento de mi trabajo como canciller» a través de la cuenta de la «Bundeskanzlerin» (canciller federal) en Instagram. Merkel, muy activa en internet y redes sociales, nunca ha mostrado sin embargo gran interés por Facebook, una red social en la que venía siendo su equipo el que mantenía activa la cuenta. Preguntada en 2015 qué pensaba de Facebook, respondió que «está bien tenerlo, como está bien tener un coche o una lavadora decente». Este desapego se ha traducido en una estrategia distante por parte de las autoridades alemanas y muy crítica con el manejo de datos y de la privacidad de los usuarios que lleva a cabo la red social. La Oficina Federal Antimonopolio ha investigado hasta ahora sólo la recolección de datos fuera de la plataforma principal de Facebook a través del botón de «Me gusta» o de la herramienta de análisis de datos Facebook Analytics. Uno de los principales puntos de crítica del organismo alemán es que el usuario está obligado a aceptar la recolección de datos «en un paquete integral» para poder emplear la red y cuenta con que los responsables de la red social logren encontrar con rapidez una alternativa que permita con efectividad a los usuarios mantener el control sobre los datos que comparten.
06-02-2019 | elpais.com
Messenger permitirá borrar mensajes una vez enviados
Facebook ofrece 10 minutos para eliminar comentarios en nuestro chat o para todo el mundo
06-02-2019 | abc.es
Cómo borrar mensajes en Facebook Messenger después de enviarlos
Facebook no se olvida de Messenger, su servicio de mensajería instantánea. Más bien al contrario; lo ha convertido en un laboratorio de pruebas para futuras funcionalidades que, luego, puede extender (y así lo ha hecho con anterioridad) a otras plataformas de su ecosistema. De cara ampliar su árbol de posibilidades, la multinacional estadounidense ha habilitado la opción de eliminar los mensajes después de enviarlos. Aunque tiene un «truco»: los usuarios tendrán un plazo limitado a diez minutos. Tiempo más que suficiente para contradecirse o borrar una frase errónea. O, simplemente, evitar malentendidos. Utilizar esta opción, incorporada luego de anunciarse hace un año, dejará, no obstante, y al igual que en WhatsApp, un mensaje informativo advirtiendo al usuario receptor de que el contenido se ha eliminado una vez compartido. Y funciona tanto para chats individuales como grupales («eliminar para todos»), así como elegir si se borra en la ventana de enviado o también en la del destinatario. Borrar el mensaje una vez enviado es un proceso sencillo. Una vez que se ha enviado el mensaje a través de la aplicación Messenger, si se pulsa sobre el mismo aparecerá una barra de herramientas en la parte inferior de la pantalla indicando al usuario varias opciones, entre ellas, la posibilidad de eliminar el contenido. Aún así, Facebook informará al usuario de que esta función no se puede revocar.
06-02-2019 | abc.es
¿Quieres ser más feliz? Deja Facebook
El escritor y científico Jaron Lanier ya analizó en su libro «Diez razones para borrar tus redes sociales de inmediato» por qué lo usuarios deben apartarse de Facebook, Instagram y compañía. Ahora, en esta misma línea, un nuevo estudio confirma lo que -quizás- muchos ya saben pero nadie se atreve a hacer: cerrar tu cuenta de Facebook te hará más feliz. La investigación «Los efectos de bienestar de las redes sociales», realizada por las universidades de Stanford y Nueva York en EE.UU. el pasado año, evidencia cómo la popular red social es adictiva. Ya lo dijo Sean Parker, ex de Facebook, cuando estaban desarrollando la red social: el objetivo era conseguir que la gente consumiera tanto tiempo y atención consciente como fuera posible. Y así ha sido. Por ello, crearon el botón de «Me Gusta», que da a los usuarios «un pequeño golpe de dopamina» para alentarlos a subir más y más contenido. Abandonar la red social, sin embargo, no es fácil. Toca pasar por un periodo de abstinencia pero, a la larga, los beneficios se notan, tal y como explican los investigadores, que insisten además que se trata del estudio más riguroso elaborado hasta la fecha. Mayor bienestar y menor polarización política Los participantes desactivaron su cuenta de Facebook durante cuatro semanas. Todos ellos experimentaron un mayor bienestar subjetivo ya que, también redujeron su actividad online en otras redes. Además, dedicaron mucho más tiempo a realizar otro tipo de actividades fuera del mundo online, como ver la televisión y socializar con familiares y amigos. Otra de las conclusiones del estudio es que se redujo tanto el consumo de noticias como la polarización política. Y, tras la finalización del experimento, los usuarios regresaron a Facebook, pero en menor medida. «El auge de las redes sociales ha provocado tanto optimismo sobre los posibles beneficios sociales como preocupación por daños como la adición, la depresión y la polarización política», recuerdan los investigadores, quienes añaden que los resultados obtenido «dejan claro que las desventajas» que causa Facebook «son reales», a pesar de ofrecer también «grandes beneficios», ya que la red social es clave, por ejemplo, en «el consumo de noticias» o «como fuente de entretenimiento».
04-02-2019 | abc.es
Verificar las noticias falsas de Facebook se ha vuelto «imposible»
Facebook cumple 15 años. Pero lejos de ser un aniversario feliz, la red social encamina su adolescencia con momentos muy difíciles, más tocada que nunca y bajo la lupa de numerosos enemigos. Desde compañías tecnológicas como Apple, que ya ha plantado cara a Zuckerberg, o Bruselas , que no quita ojo a la red social, nadie se fía de Facebook. Excepto, sus usuarios. Resulta curioso pero, pese a su mala reputación, la realidad es que la empresa ganó en 2018 un 39% más e incrementó su número de usuarios, superando ya los 1.520 millones de personas. Aún así, Facebook no debe salir indemne de todos sus escándalos. Su capacidad de influencia es ilimitada, como ya se ha demostrado con Cambridge Analytica, y su lucha contra las «fakes news» es de vital importancia. Aunque Zuckerberg ha asegurado en numerosas ocasiones que Facebook está mejor preparado para evitar la desinformación de cara a próximas elecciones, los propios verificadores que trabajan para la red social filtrando la información aseguran que la tarea se ha vuelto «imposible». Tal y como recoge «The Telegraph», dos socios importantes de Facebook se han retirado del proyecto que la red social puso en marcha tras la injerencia rusa en las elecciones de EE.UU. en 2016. Uno de ellos es Snopes, cuyos periodistas ya denunciaron la doble moral de la compañía con respecto a las «fake news». Al parecer, se ha vuelto «imposible» gestionar la carga de trabajo. Y, por esta razón, Snopes ha decidido finalizar su papel en el programa de verificación de datos de Facebook tras dos años. El vicepresidente de operaciones de Snopes, Vinny Green, ha acusado a la red social de no hacer lo suficiente para ayudar a los verificadores a manejar el torrente de noticias falsas. Según ha explicado a la escuela «Poynter Institute for Media Studies», la interfaz de Facebook para verificadores de datos es muy lenta y la compañía necesita crear una API o una interfaz de datos especializada que permita a los periodistas encontrar y desmentir noticias falsas de forma más rápida y extensa. Además, Associated Press, una de las agencias de noticias más grandes del mundo, también ha reconocido a «Techcrunch» que «actualmente no está trabajando en la verificación de datos para Facebook». Falta de transparencia Junto a Snopes, otras compañías como Politifact y Factcheck.org forman parte de los esfuerzos de Facebook en su lucha contra las noticias falsas. Según Meredith Carden, jefa de asociaciones por la integridad de noticias de Facebook, los sistemas de inteligencia artificial remiten las historias sospechosas a los verificadores de hechos que buscan signos de falsedad. Los que son calificados de «falsos», son penalizados por Facebook, que, según la compañía, reduce su tráfico en un 80%. Pero un informe de «Columbia Journalism Review» encontró que muchos de los verificadores de hechos encontraron opaco al programa y se mostraron incómodos con lo poco que sabía acerca de cómo Facebook trabaja realmente. «Valoramos el trabajo que ha realizado Snopes y respetamos su decisión», ha declarado un portavoz de Facebook a «The Telegraph», que recuerda que la red social tiene a «34 socios de verificación de datos en todo el mundo que verifican el contenido en 16 idiomas, y planeamos expandir el programa este año». Snopes, que no descartaba volver a trabajar con Facebook en el futuro, demanda más transparencia por parte de la compañía tecnológica para poder desarrollar su trabajo, ya que las decisiones en torno a lo que es falso y no se hizo «a puerta cerrada», lo que hace imposible que los periodistas realicen un auténtico seguimiento de lo que los usuarios de Facebook informa como noticias falsas.
04-02-2019 | abc.es
Los 5 momentos más difíciles de la historia de Facebook
Quince años dan para mucho, y más en términos tecnológicos, donde el paso del tiempo se mide en innovaciones. La historia de Facebook representa un tiovivo de aportaciones y gestas empresariales a imitar, pero también, como una de las empresas más palmarias en la retención y análisis de datos personales, ha estado plagada de escándalos. Unos casos protagonizados por la actualmente mayor red social del mundo que, pese a todo, no le ha pasado factura a sus resultados económicos. Es posible que no inventara las redes sociales pero sí ha creado la dependencia de ellas. Un comienzo difícil plagado de mentiras Los vericuetos de la firma estadounidense parten de una universidad, Stanford, que fue el caldo de cultivo de un servicio que en principio estaba destinado al consumo interno. La primigenia plataforma se hizo llamar «Facemash». Un espacio destinado a puntuar a las chicas del campus. Fue contagioso. Era el año 2003 pero ya se había colocado la primera piedra de lo que sería un imperio (virtual). No nació, sin embargo, en medio de un colchón de rosas, puesto que para hacerlo posible «alguien» accedió a la base de datos de la universidad para hacerse con miles de fotografías de las estudiantes. Lo que explotaba el morbo y los instintos más bajos es, curiosamente, lo que ha sostenido todo el servicio durante este tiempo; el «me gusta» se ha convertido en el código más básico para introducirse en su pequeño gran universo. Aquella semilla forma de directorio tuvo como jardineros a Mark Zuckerberg, que se encargó de desarrollar «The Facebook» un año después, junto a sus compañeros Eduardo Saverin, Dustin Moskovitz y Chris Hughes. Todos ellos apartados antes de que la empresa se regara en millones. Y, como toda idea brillante, no estuvo exenta de polémicas. Los empresarios gemelos Winklevoss (Cameron y Tyler) denunciaron a Zuckerberg de aprovecharse y copiar su idea, lo que dio inicio a un litigio por un montante de 20 millones de dólares. También Paul Ceglia, un diseñador de páginas web, le reclamó la mitad de la propiedad al entender que se había aprovechado de sus conocimientos. Ahora esos episodios son agua pasada, pero sus difíciles comienzos le sirvieron al servicio para ir rápidamente cosechando éxitos. Bajo la lupa de la UE Aunque, no obstante, su principal negocio, la publicidad online, ha estado estrechamente vigilado durante este tiempo por organismos como la Unión Europea (UE). Facebook, que parece no haber encontrado su techo, ha venido adquiriendo servicios a los que se han tenido que dar autorización previa. La compra de WhatsApp, en 2014, en una de las maniobras más alocadas de la industria, se pasó por el filtro de la revisión al entender que perjudicaba a los usuarios. Ese posible cruce de datos personales entre ambas plataformas ha sido el caballo de batalla de los garantes de la privacidad, aunque la compañía estadounidense siempre lo ha negado. No salió totalmente indemne, puesto que la UE multó a Facebook con 100 millones de euros al entender que había mentido cuando informó de esta adquisición. Siempre que ha tenido la oportunidad, los organismos internacionales han presentado sus dudas sobre su turbio sistema de tratamiento de datos de sus usuarios. La injerencia en las elecciones de Trump Uno de los momentos más delicados en su trayectoria se produjo a partir de 2016, coincidiendo con las últimas elecciones presidenciales en Estados Unidos. Aquellas en las que Donald Trump, contra todo pronóstico, se alzó con la victoria. Desde entonces, la red social ha orbitado sobre su dejadez a la hora de albergar anuncios falsos y publicaciones encaminadas a desinformar a la población. Una espinosa situación que ha dado comienzo a la era de las «fake news», las mentiras consentidas que han aprovechado la naturaleza de los medios sociales para enredar y difundir bulos. Facebook ha servido de altavoz para grupos extranjeros, muchos de ellos vinculados incluso al Kremlin, en aras de influir a favor del rubio magnat que en solo un año de presidencia ha agitado medio planeta con sus controvertidas decisiones. Este escenario se ha alumbrado por culpa de la ausencia de filtros de calado para frenar la proliferación de las mentiras. Al contrario de lo que cabría esperar, Facebook ha consentido su difusión, ha fomentado incluso las «fake news» al dar cobijo a grupos de personas malintencionadas porque jamás había pensado en modificar ni un ápice en su modelo de negocio, basado en la publicidad online. Pero, a su vez, ha demostrado la facilidad de manipular mentes. La fuga de datos Cambridge Analytica Más terrible fue la fuga de datos de Cambridge Analytica. Más de 87 millones de usuarios fueron corrompidos para diseñar campañas electorales, para rebasar la frontera de lo privado. Aunque ha tenido varias aristas, maquilladas siempre, marzo de 2018 marcó un punto de inflexión en la historia de la red social. Fue el día en que la humanidad empezó a mirar con cierto recelo a Facebook. Su descrédito ha venido a más. Y más asumiendo, de facto, sus dudosas prácticas alrededor de su base de datos, el petróleo de que ha extraído la esencia de su negocio. A partir de entonces, organismos internacionales, comandados si cabe por los reguladores europeos, han sancionado duramente a la compañía, aunque ha sabido capear la situación pese a recibir duros suspensos en privacidad. Facebook se enredó y no supo anticiparse a su mayor crisis. Zuckerberg, de hecho, tuvo que aparecer en diversas audiencias y ser interrogado hasta la saciedad en varias instituciones públicas, el Congreso y Senado de Estados Unidos o el Parlamento Europeo. Y, por el camino, también se descubrió otra brecha de seguridad que dejó expuestos a más de 50 millones de personas. El boicot a favor de su eliminación Después de todo la confianza de los usuarios todavía se ha recuperado, pero pese a las reiterada críticas y la campaña pidiendo su eliminación, apenas se ha resentido su imperio. Más bien al contrario; Facebook ha seguido ganando usuarios (cuenta en la actualidad con unos 2.340 millones de usuarios), ha recuperado lo perdido en territorios como el europeo y ha logrado descubrir nuevos mercados que explotar como el asiático. Y, para colmo, sus adquisiciones han sido sus grandes victorias, puesto que Zuckerberg, como buen visionario, supo analizar los cambios de los usuarios, sacando provecho de los nuevos ecosistemas como el móvil y acercándose, con fenómenos como Instagram, a un público más joven que mira más allá.
04-02-2019 | abc.es
WhatsApp: cómo bloquear la aplicación con tu cara para evitar que espíen tus conversaciones
WhatsApp, conocida aplicación de mensajería, continúa apostando por la seguridad informática de su plataforma, utilizada por 1.500 millones de usuarios en todo el mundo. Una de sus últimas medidas ha sido añadir compatibilidad con FaceID, el sistema de reconocimiento facial integrado en los últimos modelos de iPhone. El servicio, propiedad de Facebook, añadió esta compatibilidad en su última actualización para dispositivos iOS, es decir, iPhone, que estará próximamente para su descarga. Una decisión que permitirá a los usuarios contar con un protocolo de seguridad mayor, aunque se trata de una opción. Esta función llegará próximamente a los móviles Android. De tal manera que, una vez añadido, hará que los usuarios requieran de autorizar su rostro a través del sensor biométrico del teléfono móvil para poder acceder a WhatsApp. También permitirá evitar que se consulten sus conversaciones por parte de terceros sin el permiso del usuario. Para activarlo hay que seguir unos simples pasos. Primero, y después de haber descargada la actualización, dirigirse a «Configuración», que se encuentra en un icono en forma de rueda dentada en la parte inferior derecha. Entonces, hay que entrar en «Cuenta/Privacidad» y aparecerá la opción «Bloqueo de pantalla», desde donde se podrá activar la opción «Requerir FaceID». Además de esta característica, WhatsApp también deja al usuario la elección del tiempo que debe transcurrir hasta solicitar el desbloqueo por rostro, ya sea «Inmediatamente», «Después de un minuto», «Después de 15 minutos» o «Luego de 1 hora».
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