Noticias de "facebook"

14-06-2018 | elpais.com
Facebook confirma que rastrea incluso tus movimientos del ratón
La compañía de Mark Zuckerberg utiliza técnicas que permiten conocer los movimientos del cursor del ratón en la pantalla de tu ordenador
13-06-2018 | abc.es
El «yo confieso» por carta de Mark Zuckerberg
Dos meses después de someterse a un «tercer grado» en el Senado de los Estados Unidos (al que le siguió la comparecencia ante el Congreso y hace poco más de un mes su aparición en el Parlamento Europeo), el fundador y responsable de Facebook, Mark Zuckerberg, dirigió ayer una carta a los senadores para contestar a todas las dudas que en su día dejó sobre la mesa, siendo mucho más rotundo ahora en sus contestaciones. «Los anunciantes, desarrolladores de aplicaciones y editores nos envían información a través de las herramientas publicitarias de Facebook, como el botón "Me gusta"» Facebook guarda información tanto de sus usuarios como de personas que no tienen cuenta en esta red social a través de las páginas y aplicaciones que utilizan su herramienta de publicidad. Es decir, cada persona que se «pasea» por webs que tienen integrada su tecnología (sus anuncios con el típico botón de «Me gusta»), envía información a la plataforma, que a su vez utiliza para poner a punto y puliar su lucrativa tecnología publicitaria, su principal fuente de ingresos. Esta afirmación es mucho más explícita que la ofrecida ante el Senado, donde afirmó: «Puede que haya asuntos específicos sobre cómo usted usa Facebook, incluso cuando no está conectado, de los que hacemos un seguimiento para asegurarnos de que no esté infringiendo las políticas del sistema (..) Sé que la gente utiliza "cookies" en internet, y que las personas pueden asociar la actividad entre diferentes sesiones iniciadas». «Nuestros socios nos proporcionan información de los usuarios fuera de Facebook, incluyendo datos sobre su dispositivo, los sitios web que visita, las compras que hace, los anuncios que ve, tenga o no una cuenta de Facebook» Un apartado para la polémica. Zuckerberg confirma de esta manera que Facebook recopila datos incluso de los usuarios que no están conectados y de aquellos que no poseen cuenta, señalando a sus «socios», que son empresas anunciantes y desarrolladores de aplicaciones principalmente, como los «chivatos» de la ecuación. Y no solo de que ha entrado en determinada página, sino de su interacción dentro de la misma. Sin embargo, el dueño de Facebook matiza que no emplea los llamados «perfiles ocultos» para guardar información sobre aquellas personas que no tienen cuenta en Facebook. «Agregamos esos registros para proporcionar resúmenes y puntos de vista a sitios web y aplicaciones sobre cómo visitan muchas personas sus páginas o cómo utilizan sus productos y características específicas, como nuestro botón» Zuckerberg confiesa de esta manera que toda la información que recopila de la navegación fuera de Facebook después la comparte con sus empresas «socias» (las que se publicitan a través de su plataforma y con su tecnología), una respuesta mucho más concreta que la ofrecida en el Senado, donde dejó claro que su compañía «no vende datos», pero sin especificar hasta qué punto muestra su potencial informativo. «Si un navegador visitó cientos de sitios en los últimos cinco minutos, es una señal de que podría tratarse de un "bot". Sería una muestra de estar ante una cuenta potencialmente falsa», afirma Zuckerberg en la misma respuesta por escrito, argumentando una defensa ante el mal uso de su plataforma por parte de los usuarios («echando balones fuera» de Facebook). Sin embargo, según afirma el estadounidense, no utilizan «datos de navegación web para mostrar anuncios a los no usuarios o almacenar perfiles sobre ellos». «Sí. Recopilamos de ordenadores, teléfonos, televisores y otros dispositivos conectados» La incógnita de hasta dónde se extienden los tentáculos de Facebook queda resuelta: cualquier equipo conectado de un usuario con cuenta en Facebook y que utilice la plataforma, no solo para navegar, sino para, por ejemplo, registrarse en una aplicación diferente a la red social, enviará información no solo acerca de su actividad, sino también sobre los dispositivos que utiliza (marca, modelo, frecuencia de uso e incluso «el nivel de batería», según explica en esta misma respuesta remitida al Senado) para tener un perfil más completo de esa persona. Hasta ahora, Zuckerberg nunca había sido tan rotundo en afirmar acerca de la cantidad de equipos que utiliza para «engordar» su lista de información acerca de los usuarios. De hecho, presencialmente en el Senado afirmó que «no podía asegurar» que su plataforma hiciese uso de dispositivos conectados que no estuvieran conectados a Facebook. «En general no lo hace, pero sí que usa Google o alguna aplicación de mensajería, siempre que el usuario lo permita», remató. De hecho, hace unos días se supo que la compañía otorgó «permisos especiales» sobre datos a fabricantes de dispositivos móviles. «No sabemos cuántos usuarios compartieron datos con Cambridge Analytica, por lo que los 87 millones de afectados son una estimación muy conservadora» Una de las críticas que más se repitió en todas las comparecencias de Zuckerberg (ante el Senado, el Congreso e incluso delante del Parlamento Europeo, donde Zuckerberg acudió a explicar de forma voluntaria el escándalo Cambridge Analytica de manera voluntaria hace apenas un mes) fue que Facebook no quería dar cifras exactas acerca de cuántos usuarios habrían visto sus datos personales comprometidos por el caso de la fuga de datos. Las primeras estimaciones contemplaron que 50 millones de personas habrían sido afectadas directamente, aunque poco después las cifras crecían hasta los 87 millones. En su nueva respuesta, el creador de la red social vuelve a rectificar y asegura que, en realidad, se desconoce el alcance del suceso y que, de hecho, las últimas cifras son «conservadoras». «Hasta la fecha, se han suspendido alrededor de 200 aplicaciones. (..) Muchas son de ?prueba? y nunca fueron accesibles, aunque nuestra investigación está en curso» Aunque la auditoría que Facebook está realizando sobre las aplicaciones que operan en su plataforma y manejan gran cantidad de datos está en marcha, son los medios de comunicación y no la propia compañía quienes están filtrando algunos resultados preliminares. Si bien Zuckerberg informó de que 200 «apps» habrían sido eliminadas por ser sospechosas de recopilar datos como «This is your digital life» (herramienta de la que sacó Cambridge Analytica toda su información para luego influir en procesos políticos como las elecciones presidenciales de 2016 en EE.UU. a favor de Donald Trump o incluso el Brexit), no se habían facilitado los nombres concretos de estas aplicaciones para la opinión pública hasta ahora, donde se señala concretamente a desarrolladores como Kogan, AIQ, Cube You, the Cambridge Psychometrics Center y myPersonality. Con esta afirmación, además, se reconoce que existen más desarrolladores que utilizaron el mismo sistema para recopilar información. «En 2017 tomamos medidas contra unas 370.000 aplicaciones, que van desde la imposición de ciertas restricciones a su eliminación. Por otra parte, hemos requerido que borren los datos a aquellos desarrolladores que han utilizado nuestros datos sin autorización» Sin dar más datos, esta afirmación de Zuckerberg tiene implícita la confirmación de que otras aplicaciones a terceros han abusado de la información recopilada, si bien no se tiene constancia de que se haya avisado a los usuarios que se han podido ver envueltos en estas filtraciones. A pesar de que la compañía ha prometido informar de nuevas filtraciones, de momento solo ha confirmado un error informático que afectó a 14 millones de personas. «Vamos a ofrecer a todos los mismos controles y ajustes, sin importar dónde vivan. Pero también seremos más sensibles a las normas regionales, para tener la flexibilidad de trabajar con los reguladores locales» Zuckerberg se contradice en sus respuestas al Senado afirmando que, por un lado, se aplicarán las mismas políticas de privacidad en toda su plataforma a nivel mundial, pero que se atenderá a las normas específicas de cada país, como el Reglamento General de Protección de Datos (GDPR por sus siglas en inglés), mucho más restrictivo que el norteamericano. La explicación de esta enrevesada cita está en el movimiento de la compañía antes de la entrada en vigor de la ley europea, que desplazó 1,5 millones de cuentas alojadas en Irlanda a sus oficinas en Estados Unidos. Algo por lo que Zuckerberg fue la diana de las críticas a pesar de que en el Congreso de su país aseguró que «los mismos controles de seguridad de Facebook estarán en todo el mundo».
12-06-2018 | abc.es
Facebook acaba con el mito: recopila datos de incluso los usuarios que no pertenecen a la red social
Las intenciones Mark Zuckerberg de postulares en política se han esfumado por los últimos escándalos de Facebook, pero apunta maneras; es de esa clase de personas que donde dije digo, digo Diego. Poco a poco va admitiendo algunas de las acusaciones que ha recibido en los dos últimos años. Y eso que siempre las había negado. Al final, por unas cosas u otras, todo se sabe. Es lo que les está pasando a sus declaraciones que se van desmontando conforme pasa el tiempo. Una preocupante sensación que lastra, sin lugar a dudas, su ya maltrecha confianza. El único atributo al que se acoge la sociedad para seguir existiendo. Dos meses después de su «tercer grado» en el Senado de los Estados Unidos, el fundador y líder de Facebook, la mayor red social del mundo, ha contestado a las preguntas que eludió acerca del impacto de Cambridge Analytica. En una extensa carta de 225 páginas (PDF, en inglés) remitida a los senadores, Zuckerberg se ha defendido de los escándalos de privacidad y ha roto, con ello, uno de los mitos que se paseaban entre los más escépticos. Facebook no emplea los llamados perfiles ocultos para monitorizar las actividades de sus usuarios, pero sí reconoce que emplea un sistema de seguimiento sobre los no usuarios. Un rastreo que le sirve para potenciar aún más su lucrativa herramienta publicitaria, su principal fuente de ingresos. Un estrategia que, según los primeros indicios, podría incurrir en técnicas monopolísticas. En su primera declaración, Zuckerberg se mostró ambiguo: «Puede que haya asuntos específicos sobre cómo usa Facebook, incluso cuando no está conectado, de los que hacemos un seguimiento para asegurarnos de que no esté infringiendo las políticas del sistema», deslizó. Y añadió: «Sé que la gente utiliza "cookies" en internet, y que las personas pueden asociar la actividad entre diferentes sesiones iniciadas». Ahora ese misterio queda resuelto, aunque con ciertos matices. «No creamos perfiles para usuarios que no pertenecen a Facebook», defiende en el texto Zuckerberg, al tiempo que insiste en que la compañía que dirige no utiliza el historial de navegación y la aplicación para mandarle anuncios a los usuarios que no son de Facebook ni para personalizar el contenido que ven». Pero, en efecto, sí obtiene información interesante de ellos, de los que no tienen cuenta en la red social, para diseñar campañas de publicidad sujetas a los intereses de los que sí son usuarios miembros. «Cuando los usuarios visitan aplicaciones o sitios web que incluyen nuestras tecnologías, como el botón "Me gusta", nuestros servidores registran automáticamente datos del navegador o la aplicación tales como si un dispositivo o usuario particular visitó el sitio web o la aplicación [..] y cualquier información adicional que el editor de la aplicación decida compartir con Facebook sobre las actividades de la persona en ese sitio», recoge. Facebook también apunta que un usuario que no tenga cuenta puede incluso solicitar una copia de cualquier dato que la red social tenga sobre ellos tan solo rellenando un formulario de solicitud. «Facebook no tiene información que identifique a esa persona [no usuario] y no crea perfiles para este individuo. Usamos el navegador y los registros de la aplicación que nos envían las aplicaciones y los sitios web», recoge el texto. Y lo hace de dos formas. En primer lugar, estos registros son fundamentales para proteger la seguridad y para detectar o prevenir el acceso a cuentas falsas. «Si un navegador visitó cientos de sitios en los últimos cinco minutos es una señal de que el dispositivo podría tratarse de un "bot", y sería una muestra de estar ante cuenta potencialmente falsa si ese navegador intentara registrarse para una cuenta», asegura. Pero, en segundo lugar, la red social sí obtiene esos registros para «proporcionar informes y puntos de vista» para ciertas aplicaciones sobre, por ejemplo, cuántas personas visitan o usan sus productos o usan características específicas como el botón «Me gusta», «pero sin proporcionar ninguna información sobre una persona específica». En su opinión, «no utilizamos datos de navegación web para mostrar anuncios a los no usuarios o almacenar perfiles sobre ellos». Las conexiones de Facebook con los diferentes sistemas operativos móviles y fabricantes de teléfonos móviles también se ha destapado recientemente. La red social ha admitido recientemente haber dado a empresas chinas (Huawei, Lenovo, OPPO y TCL) un acceso especial a los datos de sus usuarios. Unos acuerdos destinados a facilitar a los usuarios el acceso a los servicios de la plataforma. En total, unos sesenta fabricantes de tecnología que tuvieron un «permiso» para integrar las API de Facebook en el sistema operativo y, por tanto, recopilar información sensible de los usuarios como la lista de contactos.
12-06-2018 | elpais.com
Nos vamos a Sónar +D y prometemos contártelo todo
EL PAÍS RETINA, como 'media partner' del evento, retransmitirá la cobertura en directo en Facebook Live y YouTube Live de distintas actividades que tendrán lugar entre los días 13 y 16 de junio
11-06-2018 | abc.es
El Rubius vuelve a YouTube, aunque no como sus fans esperan
A pesar de que hace dos semanas anunció su retirada de YouTube debido a sus problemas de «ansiedad», El Rubius volverá momentáneamente a la plataforma que le vio hacerse famoso por unas horas. Aunque el anuncio tiene truco, ya que sus fans no podrán volver (de momento) a disfrutar de sus famosos vídeos, sino que tendrán que contentarse con verle jugar al que, sin duda, es el juego del momento: Fortnite. Epic Games, creadores del videojuego multijugador masivo tipo «battle royale» (la modalidad clásica de «todos contra todos»), ha organizado un torneo de cien celebridades y «gamers» famosos que participarán a lo largo y ancho del mundo en una competición de élite llamada Fortnite Pro-AM. Emparejados de dos en dos, El Rubius será compañero del rapero Jahron Anthony Brathwaite, más conocido como Partynextdoor, pero también se darán cita el cantante Prince Royce, Willyrex, Lolito Fernández y el cómico estadounidense Ron Funches. Las cincuenta parejas buscan conseguir el premio de tres millones de dólares que será donado a organizaciones caritativas. Así, a partir de las 00.30 horas de la noche de este lunes (ya martes, en realidad) se podrá disfrutar de nuevo de las andanzas del «youtuber» más famoso de España y uno de los más reconocidos a nivel internacional. La partida será retransmitida por «streaming» a través de varias plataformas. En concreto, a través del canal de Twitch de Fornite (para el que es necesario el regristro previo), así como a través de YouTube. Además, se puede disfrutar desde las aplicaciones y consolas en las que está presente Fortnite. Aparte de todo esto, Epic Games también utilizará las redes sociales para retransmitir todo lo que pase en la competición Fornite Pro-AM, y cualquiera puede estar informado al momento a través de la cuenta oficial del juego en Facebook y Twitter. Su abandono de YouTube En su último y atípico video publicado en su canal oficial, El Rubius se sinceró con sus seguidores. En los siete minutos de duración, confirmó que la ansiedad era el motivo por el que se retiraba temporalmente de su vida en YouTube. «Esto va a ser un video un poco serio. Os voy a contar una serie de problemas que he tenido últimamente, mentalmente sobre todo. La mayoría sabéis que soy una montaña rusa de emociones y lo suelo tapar todo con humor, y que tengo rachas buenas y otras malas como todos los seres humanos de este planeta», afirmaba al principio del video. «No me estoy encontrando muy bien», aseguraba, al tiempo que reconocía que en algunas de las últimas emisiones en directo había tenido que dejarlo antes de tiempo porque sentía que se desmayaba. Muchos de sus seguidores aplaudieron el gesto de El Rubius, dando visibilidad a una dolencia que no suele ser confesada por personajes públicos.
11-06-2018 | abc.es
Mercenarios de la Red: cada vez más financiados por Estados y armados con las mejores herramientas
No hay criminal que mejor haya sabido venderse al mejor postor que los mercenarios. Su figura puede se remonta a la antigüedad, pero la imagen que se ha plasmado en el imaginario colectivo es la de hombres o mujeres rudos, apolíticos, que aceptan cualquier trabajo por una cantidad suculenta de dinero, sin rostro, sin nombre y sin ataduras que les identifique. Hoy en día hay una variante, cibermercenarios, cuyas armas son sus conocimientos en informática y dispositivos electrónicos. Pero no cualquier tarea, sino el que hace el trabajo sucio de gobiernos y organizaciones criminales. No les importa trabajar para buenos o malos, todos tienen tareas que otros no quieren hacer. Y, sobre todo, dinero. Los mercenarios que los gobiernos reclutan a día de hoy han cambiado de sector y habilidades. No precisan de buena puntería, ni de fuerza física. Ahora, prestan sus conocimientos a los Estados que desean acceder a lugares protegidos por medio de la tecnología: aplicando sus conocimientos. Lo que ha obligado a los países más avanzados a reforzar sus defensas con profesionales de la ciberseguridad, son capaces de robar información, hacer caer sistemas. Persiguen desestabilizar infraestructuras críticas, uno de los principales temores de los países en la actualidad. Esa cibermilicia situada al lado del cibercrimen son, ahora, son los mercenarios del siglo XXI. Y los expertos lo tienen claro: son cada vez más profesionales y tienen mejores medios. Hace unas semanas, acudió al evento Digital Business World Congress (DES 2018) -que se celebra en Madrid- Aristedes Mahairas, director de la unidad de ciberoperaciones del FBI. Este agente arrojó luz sobre una de las grandes preocupaciones que rondan en la mente de las unidades del orden internacionales: «Uno de los fenómenos más recientes que estamos viendo es algo que llamamos la amenaza combinada. Es decir, Estados-Nación que trabajan con hackers como mercenarios para hacer su trabajo sucio». Las armas no tienen porqué tener forma de pistola o bomba, cree este experto. Es mucho más dañino el robo de información por lo que se puede hacer con ella. Y la inteligencia de algunos países lo sabe. «Algunos de los Estados-Nación se han dado cuenta de que este vector se puede usar como una capacidad para convertir en armas la información que ha sido robada como resultado de "hackeos". El objetivo de tales operaciones de influencia es erosionar la confianza de la población, no solo en sus instituciones, sino también en sus valores, sus líderes y, lo más importante, su capacidad para distinguir la verdad», explica. Ponencia de Aristedes Mahairas, director de la unidad de ciberoperaciones del FBI en DESLa ciberseguridad está muy alerta hacia esta nueva forma de espionaje. Ya que no es fácil defenderse de cibercriminales financiados por gobiernos. Tienen recursos y, por lo tanto, cibersoldados capaces de infiltrarse en cualquier sistema. Y lo hacen, según los expertos, con herramientas muy avanzadas. No hay semana que se detecten intentos de infiltración, virus informáticos que se propagan y que pueden ser empleados para acometer un ciberataque mundial. No hay momento para bajar la guardia, no hay concesiones, y más en los tiempos que corren en donde la hiperconectividad es tan abrumadora que los expertos en ciberseguridad temen cada día que se produzca un suceso a la altura de WannaCry, un ciberataque mundial que paralizó medio planeta hace justo un año. Sin embargo, no hay que olvidar que, en realidad, esta forma de interferir en la población no es algo relativamente nuevo. No obstante, las mayores preocupaciones es que va en aumento. Es fácil cuando se tienen a mano las redes sociales como medio para acceder a los objetivos y crear «discordia y agravar tensiones» a largo plazo, según reitera el agente del FBI. El valor de los datos desperdigados No hace falta remontarse demasiado lejos para poner un ejemplo sobre la mesa de lo que implica el valor de los datos y su influencia sobre la voluntad popular. El caso de Cambridge Analytica en el que se aprovechó la permisibilidad de Facebook para influir sobre las masas de cara a las elecciones estadounidenses. Otro caso que pilla más de cerca, es la injerencia rusa sobre Cataluña. En este caso, numerosas voces señalaron el uso de múltiples perfiles falsos en las redes sociales (a través de las llamadas granjas de «trolls», de empresas que se dedican a crear y nutrir cuentas falsas para influir) con sede en Rusia. No es de extrañar que muchos recurran a herramientas y empresas de origen ruso para inmiscuirse en cualquier resquicio de la red. «Rusia sigue siendo la más sofisticada y con mayores capacidades técnicas. Son realmente buenos ocultando las migas de pan digitales cuyo rastro puede conducir hacia ellos», aunque, según Mahariras, no el único. China también es otro de los países que patrocina cibermercenarios. Según cuenta el agente del FBI, anteriormente el país asiático solía ser un desastre en el espionaje cibernético, no era muy difícil detectar de dónde provenía el hacker, pero han aprendido la lección y se han colocado en los Estados-Nación que más «fabrican» ciberespías. Un fenómeno global Centro de Ciberseguridad de T-Systems en BonnLa actual guerra que se libra en internet no se reduce a una pequeña área o a unos países concretos. Se trata de una ciberguerra mundial en toda regla. Y para más inri, quien lleva la delantera en esta batalla son los malos, los cibercriminales. En el bando contrario, los expertos en ciberseguridad toman nota y sacan su arsenal. Para ello, es necesario la constante vigilancia de todos los movimientos de los distintos tipos de incidentes de la red. Miguel Ángel Sánchez del Pilar, director de Telecomunicaciones de T-Systems Iberia resume cómo trabaja la ciberseguridad para protegernos. Dicha vigilancia tiene lugar en los llamados SOCs (por sus siglas en inglés, Centro de Operaciones de Ciberseguridad) y uno de los que tiene esta compalía alemana se encuentra en Madrid. Entre sus paredes, los encargados de la seguridad informática monitorizan a tiempo real todas las incidencias. Ya que tener un firewall instalado en un equipo no te hace menos vulnerable ante los cibercriminales. Se requiere de «inteligencia artificial por un lado para correlar» todos los tipos de protección y de «gente especializada ubicadas en SOCs que observa los eventos, descarta aquellos que son falsos e identifica los incidentes, generando rápidamente un plan de respuesta» cuando es preciso. El porcentaje más numerosos de incidentes que observan son aquellos de «tipo menor: temas de DNS, temas muy recursivos, temas de ataques volumétricos (que son no muy dirigidos)» explica en conversación con ABC. Solo el Incibe -Instituto Nacional de Ciberseguridad de España- resolvió más de 123.000 incidentes de ciberseguridad a lo largo del pasado año. Sin embargo, este experto en ciberseguridad advierte: «No son las que más nos preocupan». De hecho, el tipo de incidente de seguridad que más desasosiego provoca tiene que ver con los ciberataques de 2017, en lo que se empleó un virus para «secuestrar» los equipos informáticos a cambio de un rescate (más conocido como ataque ransomware). «Son más persistentes y más focalizados. Detectarlos y atacarlos conjuntamente requieren no solo de una acción cuando se han producido», aclara, sino de todo un trabajo posterior del daño causado.
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