Noticias de "facebook"

28-05-2018 | abc.es
Google, Instagram, WhatsApp y Facebook, denunciados por forzar al usuario a aceptar los términos de uso
Desde el viernes pasado el Reglamento General de Protección de Datos (RPGD o GPDR, por sus siglas en inglés) es de obligado cumplimiento, con lo que las empresas infractoras se exponen a multas que pueden ascender en los casos más graves al 4% de la facturación anual o 20 millones de euros. Una consecuencia que ha obligado a las firmas comerciales a apresurarse a adaptarse al marco legal, pero que puede hacer que las tecnológicas se busquen las mañas para saltárselo a la torera. No han trascurrido ni dos días y las principales empresa del sector ya han recibido las primeras quejas. None Of Your Business, una organización sin ánimo de lucro liderada por el activista austriaco Max Schrems ha presentado una denuncia en la que reclama a Google, Facebook, Instagram y WhatsApp unos 7.000 millones de euros argumentando en un comunicado que todas ellas están actuando al margen de la ley de privacidad. La denuncia se ha presentado en las autoridades de protección de datos en Francia, Bélgica, Alemania y Austria, aunque este litigio puede derivarse hacia Irlanda, donde Facebook y Google tienen su sede europea. Su petición se centra en que las plataformas están «forzando a los usuarios a aceptar los términos del servicio o perder su acceso». Es decir, «excluye a los usuarios que se niegan a aceptar la política de uso». Un concepto centrado en la idea de «o lo tomas o lo dejas», critica Schrems en declaraciones a la agencia Reuters, quien ha insistido que los principales gigantes del sector obligan a los usuarios a aceptar recibir publicidad personalizada para utilizar las plataformas digitales. Algo que entiende que no es una decisión «libre». A su juicio, debería haber una opción de «sí o no» en ese sentido, dado que «muchas de estas compañías te obligan a aceptar la nueva política de privacidad, lo cual es totalmente contrario a la ley». Scherms ha asegurado que su objetivo es que la legación pueda mitigar la capacidad de los titanes tecnológicos a la hora de recopilar datos que, posteriormente, utilizan para vender publicidad personalizada, la principal fuente de ingresos de empresas como Facebook. La multinacional estadounidense, sin embargo, ha defendido que este tipo de publicidad permite operar con libertad. En el caso de Google, la denuncia presentada está relacionada con los teléfonos inteligentes que usan su sistema operativo Android, el de mayor penetración del mundo. «Los consumidores están obligados a entregar sus datos o a poseer "un ladrillo de 1.000 euros" que no pueden utlizar», critica Schrems.
27-05-2018 | elpais.com
Zuckerberg anuncia que Facebook extiende la ley de protección de datos europea a sus usuarios de todo el mundo
"La protección europea sobre datos puede aumentar la confianza pública", asegura el fundador de la compañía en París
27-05-2018 | elpais.com
El ex jefe de Operaciones de Facebook: ?No podía seguir trabajando ahí sabiendo lo que hacían?
Sandy Parakilas alertó en 2012 de que no se respetaba la privacidad de los usuarios. Cinco años después se conoció la filtración masiva de datos.
25-05-2018 | abc.es
Zuckerberg promete que Facebook extenderá el reglamento de privacidad europeo a todo el mundo
La nueva regulación europea sobre protección de datos (RGPD o GDPR, por sus siglas en inglés) no debería haber pillado con el pie cambiado a las empresas, sobre todo a las empresas tecnológicas, pero si quieren seguir operando en Europa deberán ajustarse a un marco legal más garantista con el ciudadano. Y las miradas se han dirigido a Facebook, que en un primer momento dejó entre medias su intensión de adaptarse a la regulación «en espíritu». Pese a las dudas iniciales, Mark Zuckerberg, creador y líder de Facebook, ha prometido que la red social hará extensible a todos sus usuarios y no solo a los europeos (en total, unos 2.320 millones de usuarios registrados) las garantías recogida en la regulación. «Tenemos la intención de poner la misma configuración (de privacidad) a disposición de todo el mundo en todas partes, no sólo en Europa», desveló en su intervención en Viva Tech, en País, a colación del escándalo de la filtración de datos por parte de Cambridge Analytica. En su intervención, manifestó que se ha producido un punto de inflexión en el tráfico de datos personales en las plataformas digitales lo que le ha llevado a redefinir algunas funciones de su principal servicio, Facebook. «Es evidente que en la actualidad no asumimos una perspectiva más extensa de cómo los usuarios pueden usar las redes sociales, desde las noticias falsas a las interferencias extranjeras en las elecciones pasando por los discursos del odio», insistió Zuckerberg, al tiempo que dejó clara su intención de ser más responsables en esta materia y reaccionar ante los problemas, de os que consideró que «es la máxima prioridad en estos momentos». La regulación europea también tendrá sus efectos en el resto del mundo, incluidos Estados Unidos y China, ya que cualquier empresa que procese datos personales de europeos está obligada a aplicarla. Así, Facebook, Twitter o AirBnB han comenzado a notificar a sus usuarios europeos los cambios en sus términos de uso para cumplir con la legislación continental. En concreto, las principales plataformas deben garantizar que han obtenido el consentimiento «libre, expreso, informado y no ambiguo» de sus usuarios para tratar sus datos personales. Facebook, por ejemplo, ha comenzado a solicitar más consentimiento de sus usuarios europeos para ajustar su herramienta publicitaria y el uso del sistema de reconocimiento facial para las imágenes publicadas, una tecnología paralizada en Europa por los posibles efectos en la privacidad. Ahora, será opcional y estará desactivada a los usuarios menores de 16 años.
25-05-2018 | abc.es
Facebook, acusado de crear un «sistema malicioso y fraudulento» para lucrarse con los datos de sus usuarios
Una empresa estadounidense ha acusado al fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, de haber creado un «sistema malicioso y fraudulento» para lucrarse gracias a la explotación de datos privados de los usuarios de la red social. Según revela el diario británico «The Guardian», la compañía Six4Three remitió la semana pasada a un tribunal de California (Estados Unidos) una petición para utilizar como evidencia correos confidenciales enviados entre directivos de Facebook, incluido Zuckerberg. La empresa explicó que invirtió 250.000 dólares (213.000 euros) en la creación de la aplicación Pikinis, que permitía rastrear las listas de amigos de un usuario de Facebook en busca de fotografías de personas en bikini y traje de baño. El programa utilizaba un procedimiento similar al que permitió a la empresa británica Cambridge Analytica recopilar datos de unos 87 millones de usuarios, que utilizó presuntamente para reforzar la campaña electoral del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. En 2015 Facebook cambió su política de acceso a los datos personales e impidió a ese tipo de programas acceder a información de la lista de amigos de los usuarios. Ese mismo año, Six4Three, que salió perjudicada con el cambio, inició el procedimiento legal en California que sigue en marcha y argumentó que la compañía de Zuckerberg no solo era consciente de que existía esa «brecha» en su política de privacidad, sino que la explotaba de forma activa. «Las pruebas descubiertas por el demandante demuestran que el escándalo de Cambridge Analytica no fue el resultado de una mera negligencia por parte de Facebook, sino la consecuencia directa de un sistema malicioso y fraudulento diseñado por Zuckerberg en 2012», señala uno de los documentos remitidos al juez, según «The Guardian». Los representantes legales de Six4Three argumentan que Facebook maniobró para que decenas de miles de compañías desarrollaran programas para su entonces nueva versión para móviles utilizando el acceso a datos de millones de usuarios como reclamo. La empresa asegura que la red social les decía «de forma implícita que tendrían acceso a largo plazo a información personal, incluidos datos sobre los amigos de suscriptores a Facebook», indica el diario británico. La empresa americana lo niega Facebook, por su parte, ha negado las acusaciones y ha pedido al juez que archive el caso. «Cuando cambiamos nuestra política, en 2015, advertimos con un amplio margen de tiempo a los desarrolladores de terceras partes sobre los cambios que podrían tener un impacto en sus aplicaciones», señaló un portavoz de la red social.
25-05-2018 | abc.es
Lo mejor y lo peor de la nueva normativa de privacidad, según los expertos
Ha llegado el «día D»: entra en vigor «de facto» la nueva normativa europea de privacidad, bautizada como Reglamento General de Protección de Datos (RGPD). Este conjunto de reglas intenta poner algo de orden en el controvertido terreno del uso que las compañías dan a la información que brinda el ciudadano europeo de a pie de forma online, la mayoría de las veces de forma gratuita e inconsciente. Entre sus «beneficios», muchos apuntan a que el usuario estará más protegido y tendrá el control de lo que las empresas, sobre todo las grandes tecnológicas como Google, Facebook o Microsoft, conocen de su alter ego en internet. El hecho de que tengan que responder ante la justicia europea aunque estén afincadas en países extracomunitarios es otro de los motivos por los que este reglamento se ha llevado aplausos. Pero también hay quien critica su imprecisión en muchos de sus apartados, o que la normativa, a pesar de haber nacido en 2016 (las empresas han tenido dos años de plazo para «aclimatarse» a esta nueva realidad), ha sufrido cambios hasta hace apenas unas semanas. Por ello, ABC se ha puesto en contacto con cuatro expertos en Derecho especializados en protección de datos que señalan, en su opinión, lo mejor y lo peor del recién llegado RGPD. Borja Adsuara, experto en Derecho, Estrategia y Comunicación Digital Lo mejor: «Obliga a las multinacionales norteamericanas y asiáticas que prestan servicios en Europa y, por ello, tratan datos personales de ciudadanos europeos, a someterse a la legislación, a las agencias de protección de datos y a los tribunales de la UE. Por ende, pueden ser sancionados con multas que pueden ser muy importantes (miles de millones de euros). Ya no se pueden "escapar", como hacían antes». Lo peor: «"Degrada" el principio y la regla general del consentimiento del titular para el tratamiento de sus datos personales y lo pone al mismo nivel de lo que eran y deberían seguir siendo unas excepciones, muy fundamentadas: el "interés público" o el "interés legítimo" de una empresa por tratar nuestros datos personales SIN nuestro consentimiento. Habrá que estar muy vigilantes, porque puede ser una "puerta de atrás" o un auténtico "agujero negro" para evitar pedir el consentimiento de los titulares de los datos». Samuel Parra, jurista experto en protección de datos Lo mejor: «La ampliación del ámbito territorial de aplicación. Hasta ahora, la protección que confería la normativa se basaba en la ubicación de la empresa que tratase los datos personales, de forma que si esa empresa no estaba establecida en España o algún otro país de la UE, no le eran exigibles las garantías establecidas en la normativa de protección de datos. Esto dejaba a los europeos desprotegidos cuando, por ejemplo, una gran corporación de Estados Unidos trataba nuestros datos pero no tenía sede en Europa. Ahora, con el RGPD, el criterio a tener en cuenta es la residencia de la persona titular de los datos, de suerte que si es europea el manto protector del RGPD le acompañará en todo momento, aunque la empresa que trate los datos se encuentre en un lugar recóndito del planeta». Lo peor: «El gran número de imprecisiones del RGPD. Hay numerosas disposiciones que utilizan expresiones como "medidas razonables", "sin dilaciones", "no más tiempo del necesario", "a gran escala", "cuando sea técnicamente posible", etc. Esto se traduce en una gran inseguridad jurídica pues el destinatario de la norma no va a tener claro si está cumpliendo o no con la normativa. Un par de ejemplos. ¿Durante cuánto tiempo se pueden mantener los datos que permitan la identificación de los interesados? Durante no más tiempo del necesario dice el RGPD, ¿pero cuánto tiempo es eso? Otro más: en relación al tratamiento de menores de edad, ¿cómo debe el responsable del tratamiento asegurarse que el consentimiento fue dado por sus padres? El RGPD dice que mediante "esfuerzos razonables", ¿pero qué es un esfuerzo razonable?». Sergio Carrasco, experto en derecho digital de Fase Consulting Lo mejor: «Introduce una serie de aspectos positivos en la protección de derechos, pudiendo destacar entre ellos las obligaciones de prevención impuestas a las organizaciones a la hora de tratar datos. Pasamos de un modelo reactivo a uno proactivo, con la existencia de medidas como la protección de datos desde el diseño y por defecto, además de la obligación de notificación de violaciones de seguridad. Además, se regula de manera más estricta la figura del consentimiento, exigiendo ahora una declaración de los interesados o una acción positiva e impidiendo que pueda utilizarse el mero silencio o inacción para entender que el titular de derechos ha dado su consentimiento para el tratamiento de sus datos, además de deber dar la opción de consentir las diversas finalidades (lo que llamamos un consentimiento granular). La información que se debe facilitar, y el derecho a la portabilidad de los datos, van más allá de la regulación actual. Por otro lado, la existencia de sanciones que tienen en cuenta el volumen de negocio total anual global a la hora de establecer el importe favorecerá la búsqueda del cumplimiento de la norma incluso entre entidades de gran relevancia y volumen». Lo peor: «Respecto a los aspectos negativos, existen múltiples opiniones. Desde algunos sectores se habla de nuevas cargas para cumplir con el Reglamento. De hecho, pese a que ha transcurrido un periodo de tiempo amplio para la adaptación desde la entrada en vigor del Reglamento, existen muchas entidades que aún no han realizado el trabajo interno necesario para adaptarse al mismo. Además, el Reglamento introduce una serie de conceptos jurídicos como el ?interés legítimo?, que han planteado dudas sobre cómo deben interpretarse y su alcance a la hora de legitimar un determinado tratamiento. Por otro lado, y aunque no haya sido causado por el texto en sí de la norma, la introducción del Reglamento ha llevado en algunos casos a un miedo a las sanciones tal (en parte causado por los importes mencionados) que en los últimos días se realizan notificaciones y peticiones de consentimiento que van mucho más allá de lo que exige el Reglamento. Se trata de una materia amplia y compleja, y podemos encontrar incluso grandes empresas que están llevando a cabo actuaciones que denotan que el asesoramiento que se ha recibido no es el más adecuado». Pablo Fernández Burgueño, abogado especializado en «blockchain», ciberseguridad, eGames y marketing online Lo mejor: «Una de las novedades más positivas del RGPD es la libertad que otorga a los empresarios para que ellos mismos puedan elegir sin barreras las medidas de seguridad que consideren idóneas para proteger los datos personales. Con ello se pretende generar consciencia sobre el valor de los datos para que, a continuación, se implementen las medidas de seguridad físicas, lógicas y organizativas adecuadas para mitigar el riesgo con soluciones seguras y configuradas con privacidad por defecto. El RGPD es un antes y un después en la concienciación sobre los datos y en el impulso a la seguridad proactiva». Lo peor: «Lo peor del RGPD no es su contenido sino que ha pasado desapercibido desde su entrada en vigor, en 2016, hasta prácticamente el día a partir del que es obligatorio su cumplimiento, el 25 de mayo de 2018. El problema lo hemos encontrado en una preocupante dejadez por parte de la Agencia Española de Protección de Datos, de la que he llegado a recibir respuestas telefónicas indicando que el reglamento no había entrado en vigor o que aún tenía que ser objeto de transposición. La desinformación y la desidia, hasta tiempos recientes, por parte de la autoridad de control han conducido a que un número importante de empresas españolas no hayan podido abordar adecuadamente sus adecuaciones o lo hayan hecho de forma precipitada y con errores graves que les ha llevado a, por ejemplo, pedir innecesarias renovaciones de consentimientos para el envío de comunicaciones publicitarias por vía electrónica. El RGPD es correcto; pero no lo ha sido tanto la forma de impulsar su cumplimiento».
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