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21-07-2019 | abc.es
FaceApp: ¿seguimos siendo demasiado confiados con las aplicaciones?
En estos últimos días una aplicación llamada FaceApp ha causado revuelo por los permisos que requiere y por la intencionalmente vaga política de uso y tratamiento de los datos personales de sus usuarios. El asunto es que no es la única que lo hace y muy probablemente tampoco será la última. A menudo, muy a menudo, los servicios digitales ocultan bajo una extensa letra pequeña sus verdaderas intenciones. Textos legales farragosos que, pese a la entrada en vigor del Reglamento General de Protección de Datos que obliga a ser más comprensibles, no cumplen con ese propósito de transparencia muchas veces. Tampoco favorece el hecho de que gran parte de los usuarios acepta los términos de usos sin leer previamente. La sensación es que la concienciación está calando cada vez más, pero es un trabajo lento. Pocos son los que realmente gestionan su privacidad en las redes sociales que más utilizan. Porque Facebook o Twitter disponen de configuraciones para evitar que la información publicada, por ejemplo, sea pública. Pero tampoco suele pasarse por la cabeza de muchos usuarios que los contenidos que suben a estos servicios se pueden comercializar con terceros o pierden la responsabilidad. Son cuestiones aparentemente importantes que se suelen pasar por alto. Es más, uno podría atreverse a deducir que si se leyera atentantamente los términos de uso, más de uno dejaría de formar parte del círculo. Y sucede que puede más el ansia de la moda. Prima más, de hecho, obtener un provecho inmediato para estar dentro de la tendencia estos momentos (pasar el filtro de la edad y compartir el resultado en redes sociales) que los datos que se puedan exponer libremente. Valoramos, en realidad, poco la información que depositamos alegremente en los servicios digitales. Vulnerando la ley Afecta a la mayoría de plataformas de medios sociales, a infinidad de aplicaciones móviles. El escándalo de Cambridge Analytica comenzó con un simple juego en Facebook. Ahora, y pese a la desconfianza, es más fuerte la pertenencia a esta comunidad que la supuesta pérdida de abandonarla. ¿Vale la pena estar en la analizada-escrutada-monitorizada red de Mark Zuckerberg? Puede que algunas estimaciones apunten a que ha perdido actividad, pero la compañía sigue rompiendo récords de beneficio y usuarios en cada trimestre. Muchas empresas, por supuesto, se lo saltan a la torera y no cumplen con las exigencias legales en tratamiento de datos. Aún así, la sensación es que los usuarios siguen siendo demasiado confiados. «Si utilizaste la aplicación aceptaste estar de acuerdo con todo ello. Lo cierto es que, si hubieras leído esto antes, seguramente no la habrías descargado, o quizás sí, pero ya lo habrías hecho sabiendo lo que ello implicaba», apuntan fuentes de la firma de seguridad Sophos, quienes dejan claro uno de los aspectos más relevantes en esta polémica: «es tan importante concienciarnos de que cuando damos permisos a una aplicación o cuando leemos un correo electrónico y hacemos clic en un enlace que puede ser fraudulento, podemos estar cometiendo un error que puede llegar a costarnos más de un disgusto». Según el informe elaborado por IPSOS para Samsung, el 72% de los españoles se muestra preocupado por la seguridad en el móvil. Entre las principales preocupaciones, los usuarios consultados han destacado el acceso a información sensible como pueden ser los datos bancarios. Para el 87% de los españoles esa es la principal preocupación, seguida de fallos de seguridad en servidores con datos y claves con un 82% y el acceso a las claves de las tarjetas en un 79% de los casos. En cuanto al nivel de conocimiento de los riesgos, el 40% reconoce que desconoce las diferentes amenazas que supone un uso irresponsable del móvil. La «fatiga de privacidad» La privacidad y la seguridad es una de los grandes temores, pero pocos ponen remedio. De acuerdo con un estudio de la firma de seguridad Kaspersky Lab, el 13% de consumidores españoles ha visto cómo su información privada o de sus familiares se ha hecho pública. Los esfuerzos para ser menos visible en internet conducen a lo que se denomina «fatiga de privacidad», que está conectada con el hecho de vivir en tensión constante, con un sentimiento continuo de que terceros están aprovechándose de su información personal, y de que cualquier esfuerzo por evitarlo es vano. Algo más de un tercio de los encuestados españoles (36%) no se ve capaz de proteger su privacidad online, aunque solo el 5% de ellos ha perdido el interés por descubrir cómo mejorar su privacidad. El 12% incluso reconoce que cede sus datos personales a compañías para participar en juegos o encuestas como «¿A qué famoso te pareces?» o «¿cuál es tu comida favorita?». En un comunicado, Marina Titova, directora de marketing de productos de consumo de Kaspersky Lab, lo explica: «El incremento de las brechas de datos, unido a la dificultad de gestionar los datos personales online, lleva a los consumidores a sentir una pérdida de control y a estar cansados de pensar sobre su privacidad digital. No existe una solución mágica, pero sí hay muchas formas de reducir los riesgos. Todo comienza con una buena higiene digital y con utilizar herramientas avanzadas y tecnologías que les ayuden a mantener su privacidad digital en orden». Los expertos recomiendan ser conscientes de que los datos personales, aparte de por la salvaguarda de tu derecho a la intimidad, «son muy importantes» por lo que instan a los usuarios a que, «aunque lleva su tiempo», se revisen las políticas de privacidad, en especial los permisos de las aplicaciones que instalas en tus dispositivos móviles como tu smartphone o tablet, incidiendo en lo que se refiere a la cesión de tus datos a terceros. «Es importante que siempre tengas el control sobre tus datos personales. El hecho de subir una fotografía a una red social puede llevar aparejada una serie de consecuencias», apuntan. Según el Estudio Anual de Redes Sociales 2019 de IAB Spain, Laura Burillo Zamora, consultora de seguridad y protección de datos de Entelgy Innotec Security, sigue esa línea: «A pesar de las continuas advertencias, en general, seguimos siendo muy confiados en lo que respecta a los permisos que otorgamos cuando descargamos aplicaciones, consintiendo la cesión de datos personales, incluso a terceros que no ofrecen garantías suficientes». A su juicio, la parte positiva es que gracias al revuelo que se ha formado con FaceApp, aunque son muchas más las aplicaciones que tienen deficiencias en materia de privacidad, es que se está hablando de este tema. «La gente poco a poco parece ser más consciente de la gravedad que supone comprometer nuestra privacidad, no porque esta aplicación sea especialmente peligrosa, sino por las consecuencias que puede tener. Lamentablemente, lo que probablemente ocurra es que cuando dejemos de hablar de esta aplicación, tarde o temprano aparecerá otra nueva igual de llamativa. Y aunque entrañe riesgos, la gente la usará sin reflexionar sobre lo que implica. En general, somos poco cautos y tenemos poca memoria con este tipo de riesgos que entraña la tecnología», sostiene. Tampoco favorece el hecho de que gran parte de los usuarios acepta los términos de usos sin leer previamente. La sensación es que la concienciación está calando cada vez más, pero es un trabajo lento. Pocos son los que realmente gestionan su privacidad en las redes sociales que más utilizan. Porque Facebook o Twitter disponen de configuraciones para evitar que la información publicada, por ejemplo, sea pública. Pero tampoco suele pasarse por la cabeza de muchos usuarios que los contenidos que suben a estos servicios se pueden comercializar con terceros o pierden la responsabilidad. Son cuestiones aparentemente importantes que se suelen pasar por alto. Es más, uno podría atreverse a deducir que si se leyera atentantamente los términos de uso, más de uno dejaría de formar parte del círculo. Y sucede que puede más el ansia de la moda. Prima más, de hecho, obtener un provecho inmediato para estar dentro de la tendencia estos momentos (pasar el filtro de la edad y compartir el resultado en redes sociales) que los datos que se puedan exponer libremente. Valoramos, en realidad, poco la información que depositamos alegremente en los servicios digitales. Afecta a la mayoría de plataformas de medios sociales, a infinidad de aplicaciones móviles. El escándalo de Cambridge Analytica comenzó con un simple juego en Facebook. Ahora, y pese a la desconfianza, es más fuerte la pertenencia a esta comunidad que la supuesta pérdida de abandonarla. ¿Vale la pena estar en la analizada-escrutada-monitorizada red de Mark Zuckerberg? Puede que algunas estimaciones apunten a que ha perdido actividad, pero la compañía sigue rompiendo récords de beneficio y usuarios en cada trimestre. Muchas empresas, por supuesto, se lo saltan a la torera y no cumplen con las exigencias legales en tratamiento de datos. El asunto de los permisos Aún así, la sensación es que los usuarios siguen siendo demasiado confiados. «Si utilizaste la aplicación aceptaste estar de acuerdo con todo ello. Lo cierto es que, si hubieras leído esto antes, seguramente no la habrías descargado, o quizás sí, pero ya lo habrías hecho sabiendo lo que ello implicaba», apuntan fuentes de la firma de seguridad Sophos, quienes dejan claro uno de los aspectos más relevantes en esta polémica: «es tan importante concienciarnos de que cuando damos permisos a una aplicación o cuando leemos un correo electrónico y hacemos clic en un enlace que puede ser fraudulento, podemos estar cometiendo un error que puede llegar a costarnos más de un disgusto». Según el informe elaborado por IPSOS para Samsung, el 72% de los españoles se muestra preocupado por la seguridad en el móvil. Entre las principales preocupaciones, los usuarios consultados han destacado el acceso a información sensible como pueden ser los datos bancarios. Para el 87% de los españoles esa es la principal preocupación, seguida de fallos de seguridad en servidores con datos y claves con un 82% y el acceso a las claves de las tarjetas en un 79% de los casos. En cuanto al nivel de conocimiento de los riesgos, el 40% reconoce que desconoce las diferentes amenazas que supone un uso irresponsable del móvil. La privacidad y la seguridad es una de los grandes temores, pero pocos ponen remedio. Los expertos recomiendan ser conscientes de que los datos personales, aparte de por la salvaguarda de tu derecho a la intimidad, «son muy importantes» por lo que instan a los usuarios a que, «aunque lleva su tiempo», se revisen las políticas de privacidad, en especial los permisos de las aplicaciones que instalas en tus dispositivos móviles como tu smartphone o tablet, incidiendo en lo que se refiere a la cesión de tus datos a terceros. «Es importante que siempre tengas el control sobre tus datos personales. El hecho de subir una fotografía a una red social puede llevar aparejada una serie de consecuencias», apuntan. «A pesar de las continuas advertencias, en general, seguimos siendo muy confiados en lo que respecta a los permisos que otorgamos cuando descargamos aplicaciones» Laura Burillo Zamora, consultora de seguridad y protección de datos de Entelgy Innotec Security, sigue esa línea: «A pesar de las continuas advertencias, en general, seguimos siendo muy confiados en lo que respecta a los permisos que otorgamos cuando descargamos aplicaciones, consintiendo la cesión de datos personales, incluso a terceros que no ofrecen garantías suficientes». A su juicio, la parte positiva es que gracias al revuelo que se ha formado con FaceApp, aunque son muchas más las aplicaciones que tienen deficiencias en materia de privacidad, es que se está hablando de este tema. «La gente poco a poco parece ser más consciente de la gravedad que supone comprometer nuestra privacidad, no porque esta aplicación sea especialmente peligrosa, sino por las consecuencias que puede tener. Lamentablemente, lo que probablemente ocurra es que cuando dejemos de hablar de esta aplicación, tarde o temprano aparecerá otra nueva igual de llamativa. Y aunque entrañe riesgos, la gente la usará sin reflexionar sobre lo que implica. En general, somos poco cautos y tenemos poca memoria con este tipo de riesgos que entraña la tecnología», sostiene.
19-07-2019 | abc.es
La empresa israelí que hackeó Whatsapp puede entrar en Google, Amazon e iCloud, según FT
NSO, la empresa israelí que la primavera pasada logró hackear Whatsapp, afirma que está preparada para hacer lo mismo con otras importantes plataformas digitales, como Facebook, Google, Amazon o el servicio de almacenamiento de Apple: iCloud. Así lo afirma el diario británico Financial Times, que ha entrado en contacto con la compañía. Según recoge el diario, Pegasus, el «malware» con el que la empresa logró realizar el ataque a Whatsapp, ha evolucionado «para capturar el mayor número de información almacenada más allá del teléfono en la nube , como un historial completo de los datos de ubicación de un objetivo, mensajes archivados o fotos». A pesar de haber evolucionado su «malware», NSO niega que esté comerciando con Pegasus con el fin de atacar los servidores en la nube. Por el contrario, sostienen que la finalidad de su servicio es ayudar a los gobiernos a combatir el terrorismo y la delincuencia. Desde Financial Times explican que tampoco han hecho hincapié en desmentir que hayan desarrollado dicha tecnología. En caso de haber logrado desarrollar Pegasus, el virus permitiría a la empresa acceder a las contraseñas de los usuarios de plataformas como Facebook, Google Driver o iCloud. Esto no ha pasado desapercibido para las grandes compañías de Silicon Valley, que, según el diario británico, se encuentran estudiando realizar una reclamación a la compañía israelí.
19-07-2019 | abc.es
La empresa israelí que hackeó WhatsApp puede entrar en Google, Amazon e iCloud
NSO, la empresa israelí que la primavera pasada logró hackear Whatsapp, afirma que está preparada para hacer lo mismo con otras importantes plataformas digitales, como Facebook, Google, Amazon o el servicio de almacenamiento de Apple: iCloud. Así lo afirma el diario británico Financial Times, que ha entrado en contacto con la compañía. Según recoge el diario, Pegasus, el «malware» con el que la empresa logró realizar el ataque a Whatsapp, ha evolucionado «para capturar el mayor número de información almacenada más allá del teléfono en la nube , como un historial completo de los datos de ubicación de un objetivo, mensajes archivados o fotos». A pesar de haber evolucionado su «malware», NSO niega que esté comerciando con Pegasus con el fin de atacar los servidores en la nube. Por el contrario, sostienen que la finalidad de su servicio es ayudar a los gobiernos a combatir el terrorismo y la delincuencia. Desde Financial Times explican que tampoco han hecho hincapié en desmentir que hayan desarrollado dicha tecnología. En caso de haber logrado desarrollar Pegasus, el virus permitiría a la empresa acceder a las contraseñas de los usuarios de plataformas como Facebook, Google Driver o iCloud. Esto no ha pasado desapercibido para las grandes compañías de Silicon Valley, que, según el diario británico, se encuentran estudiando realizar una reclamación a la compañía israelí.
19-07-2019 | elpais.com
¿Se te hace bola el ?deep learning?? Te lo explica un premio Turing
Yann Lecun, director de investigación en inteligencia artificial de Facebook, pone los puntos sobre las íes al potencial y los límites de la tecnología de moda
19-07-2019 | abc.es
La polémica con FaceApp reabre el debate sobre la seguridad de los datos personales
FaceApp ha reabierto el debate sobre la comercialización de los datos personales de los usuarios por parte de las aplicaciones y los servicios digitales más populares. La «app» está arrasando en internet gracias a su filtro de retoque digital, que permite simular el paso del tiempo en una persona: envejecerla en cuestión de segundos. Sus resultados son sorprendentes, hasta el punto que es el fenómeno viral del momento, especialmente entre los famosos. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce. Y es que el servicio genera numerosas dudas, especialmente en lo que se refiere a su política de privacidad. Esta, de entrada, no se ajusta al completo a las exigencias vigentes en el Reglamento General de Protección de Datos. La letra pequeña de la «app» oculta detalles preocupantes; ya que se reserva el derecho de usar la información personal de los usuarios y las fotos que hagan con fines comerciales, aunque promete que no los vende a terceros sin el consentimiento del usuario. A su vez, se garantiza el acceso a dichos datos a todas las firmas del grupo ruso Wireless Lab, la propietaria de FaceApp, así como a aquellas compañías desconocidas que se conviertan en «afiliadas». Las cláusulas de uso de la aplicación establecen, de una manera bastante ambigua y superficial, que los usuarios otorgan a la empresa una «licencia perpetua, irrevocable, no exclusiva, sin royalties, totalmente pagada y con licencia transferible» para «usar, reproducir, modificar, adaptar, publicar, traducir, crear trabajos derivados, distribuir, realizar públicamente y mostrar» los resultados obtenidos. La «app» solicita, entre otras cosas, acceso al carrete fotográfico, según apuntario grupos de analistas de seguridad en los primeros días, aunque una investigación posteriormente lo puso en duda: en principio, solo accede a la imagen que se va a tratar digitalmente. No obstante, el servicio permite utilizarse sin la necesidad de registrarse, aunque ofrece, siendo este su verdadero modelo de negocio, la posibilidad de suscribirse para obtener mejoras. Disponible 48 horas Sin embargo, Wireless Lab ha defendido que la mayoría de las fotos subidas se eliminan de sus servidores a las 48 horas . Los expertos creen que el problema adicional de este tipo de aplicaciones es que obligan al usuario a entregar demasiados datos personales. «Los términos de uso son una plantilla que aparece por internet. Lo tienen miles de páginas. Son términos genéricos que aparecen por la Red. No incluye nada sobre la normativa de protección de datos actual, recogida por el Reglamento General de Protección de Datos, ni tampoco de lo que obliga la ley a incluir. Fiabilidad no me ofrece ninguna», dice a ABC Samuel Parra, jurista digital. «Cuando los usuarios descargan esta aplicación no tienen un acceso fácil a sus términos y condiciones y a su política de privacidad, la cual no se actualiza desde enero de 2017, tienen que consultarlo en la web. Esto hace que casi nadie se pare a consultar qué información se va a compartir con la aplicación y cuál es el uso que va a hacer de ella», añade a este diario Sergio Maldonado, director de la firma de gestión de datos en PrivacyCloud. Rusia, detrás Wireless Lab se esconde tras la aplicación. Esta compañía, fundada en 2014 por Yaroslav Goncharov, se ubica en Rusia, aunque en las tiendas de aplicaciones se presenta con sede en el estado de Delaware, Estados Unidos. Esta zona del país norteamericano está considerada en la práctica un «paraíso fiscal», motivo que ha llevado al senador del Partido Demócrata de Estados Unidos, Chuck Schumer, a solicitar al FBI y a la Comisión Federal de Comercio (FTC) que inicien una investigación sobre la «app» por motivos de seguridad. «La aplicación requiere que los usuarios proporcionen acceso total e irrevocable a sus fotos y datos personales, lo que podría plantear un problema de seguridad nacional y riesgos de privacidad para millones de ciudadanos de los EE.UU.», asegura en una carta enviada al director del FBI, Christopher Wray, y al presidente de la FTC, Joe Simons. Por su parte, la compañía ha tratado de dar carpetazo a la polémica suscitada por su política de privacidad. De este modo, ha negado que las imágenes procesadas sirvan para «entrenar» sistemas de inteligencia artificial rusos. «No usamos fotos para el entrenamiento de reconocimiento facial», explicó Goncharov, que añadió que la «app» está pensada exclusivamente para «editar y mejorar las imágenes». Al mismo tiempo, la firma ha enviado un comunicado en el que sostiene que su principal motivación a la hora de guardar las imágenes de los usuarios es la de «asegurar que el usuario no cargue una foto repetidamente cada vez que quiera realizar una edición». La empresa también niega cualquier relación con el gobierno ruso: «Aunque el equipo central de I + D se encuentra en Rusia, los datos del usuario no se transfieren a Rusia». A pesar de las crecientes dudas acerca de sus políticas, parece que la compañía no está perdiendo el apoyo de los usuarios. Así lo demuestra el que la aplicación cuente con más de 80 millones de usuarios en todo el mundo y haya escalado rápidamente en España hasta convertirse en la aplicación más descargada en los móviles Android. Pese a que no es la única que solicita acceso a información personal, la polémica ha servido para recordar la importancia de la protección de datos El hermetismo y las dudas acerca del tráfico de datos se han convertido en un problema recurrente entre los servicios digitales, que suelen solicitar más información de la necesaria. Además, lo hacen saltándose las leyes de privacidad y aprovechándose, en muchas ocasiones, de los usuarios con menos conocimientos en la materia. Es algo que motivó el escándalo de Cambridge Analytica, que ha provocado las dudas y pérdida de confianza sobre Facebook. Miles de apps recaban información sin permiso Una investigación del Instituto Internacional de Ciencias de la Computación, entre los que se encuentra un investigador español, detectó recientemente la presencia en la tienda Google Play, en Android, de más de mil aplicaciones que recopilan datos personales de sus usuarios incluso después de haber desactivado los permisos. De esas 1.325 aplicaciones que violaban los permisos en Android, la mayoría usaban técnicas ocultas en su código que les permitía consultadas datos personales de fuentes, como las redes Wi-Fi conectadas y los metadatos almacenados en las fotografías. Tras analizar unas 88.000 aplicaciones, los investigadores hallaron pruebas que demuestran que muchos servicios digitales tienen restricciones limitadas, lo que les permite recopilar información precisa de los usuarios, acceder a su ubicación, así como consultar datos del teléfono. Y lo hacen a espaldas del afectado, sin recibir el necesario consentimiento expreso que exige el marco legal. Pese a la incapacidad de acceder a información como la ubicación por GPS, los investigadores explican que estas «apps» pueden consultar otros apartados ocultos donde se almacenan estos detalles, con lo que pueden explotarlo para beneficio propio. Respuestas para iniciados ¿Qué es FaceApp? No es una aplicación nueva. Saltó a la palestra en el año 2017 debido a su polémico «filtro de etnicidad», que tuvo que ser retirado al poco tiempo debido a numerosas acusaciones de racismo. Desde entonces, la «app» se ha limitado a ofrecer la posibilidad al usuario de envejecer sus fotografías y de transformar las expresiones. La empresa detrás del desarrollo de su desarrollo es Wireless Lab, una compañía de origen ruso dirigida por el ingeniero Yaroslav Goncharov desde 2014. A pesar de ello, la firma se ubica en la localidad de Wilminton, perteneciente a Delaware, Estados Unidos. ¿Por qué tanta polémica? FaceApp, así como el resto de empresas del grupo Wireless Lab y sus afiliados, se reserva el derecho de emplear la información que le otorga el usuario, así como las fotos que edita. Todo ello con fines netamente comerciales, aunque desde la aplicación se comprometen a no vender este contenido a terceros siempre que no se cuente con permiso, lo que ha originado una gran tormenta social, incluso política. ¿Cómo funciona la «app»? Durante los últimos días ha crecido el temor de que FaceApp tuviese como finalidad emplear las imágenes de los usuarios para mejorar los algoritmos de reconocimiento facial. Sin embargo, desde la empresa propietaria desmienten que se esté trabajando en ello. «No, no usamos fotos para el entrenamiento de reconocimiento facial. Solo para editar imágenes», dijo a la BBC el director ejecutivo de la compañía, Yaroslav Goncharov. El servicio, aunque de procedencia rusa, emplea servidores de Google y Amazon para procesar las imágenes, según confirmó «Forbes».
18-07-2019 | elpais.com
¿Se te hace bola el ?deep learning?? Te lo explica un premio Turing
Yann Lecun, director de investigación en inteligencia artificial de Facebook, pone los puntos sobre las íes al potencial y los límites de la tecnología de moda
18-07-2019 | abc.es
Tu cuenta de Instagram ha podido ser hackeada por cambiar de contraseña
Si en algún momento ha tenido que cambiar su contraseña de Instagram, posiblemente no sepa que durante diez minutos su perfil se ha encontrado expuesto al ataque de un hacker. Y es que, como ha demostrado el experto en ciberseguridad Lamax Muthiya, la red social contaba hasta hace poco con una vulnerabilidad que permitía a un tercero acceder a las cuentas mediante un proceso bastante sencillo. Mutiyah descubrió que cuando una persona solicita una nueva contraseña a Instagram, la cuenta queda prácticamente desprotegida durante diez minutos. Precisamente, el tiempo de validez que tiene el mensaje de texto que la red social envía al teléfono móvil del usuario. En dicho mensaje aparecen recogidas seis cifras que son necesarias para verificar que aquel que ha solicitado una nueva contraseña es, efectivamente, el dueño de la cuenta. El experto, interesado en descubrir si, efectivamente, existía una vulnerabilidad, decidió realizar un «ataque de fuerza bruta» durante los diez minutos de validez del SMS. «Realizar un ataque de fuerza mayor es algo muy sencillo. Si una contraseña está basada en un código numérico solo tienes que hacer todas las combinaciones posibles para acabar dando con la correcta y, de este modo, acceder a la red social», explica a ABC Eusebio Nieva, Director Técnico de Check Point para España y Portugal Para llevar a cabo este ataque, Mutiyah decidió emplear diferentes servidores en la nube que le permitiesen utilizar las IP necesarias para realizar las 200.000 combinaciones numéricas impresicinbles para acceder a la cuenta. Y es que, en caso de emplear una única dirección, la cuenta se quedaría bloqueada tras realizar unos cuantos intentos. «En todos los ataques de este tipo desde hace años se da un número de reintentos para escribir la contraseña. Si no se acierta el código en ninguno, el sistema se bloquea total o temporalmente. El problema con Instagram residía en que contabilizaba como intento de averiguación solo aquellos que venían de una misma dirección IP», dice Nieva. De este modo, Mutiyah empleó hasta 5.000 direcciones IP diferentes para que el ataque terminase resultando un éxito. Un proceso que, como manifiesta el director de Chek Point , es bastante sencillo y está al alcance de cualquiera que tenga unos mínimos conocimientos informáticos. A pesar de que Mutiyah empleó servidores en la nube, existen otras formas de conseguir violar una cuenta con esta vulnerabilidad, como mediante el empleo de una red de botnet, que suele usarse por los hackers para enviar mensajes de «spam» de forma masiva. En lugar de aprovecharse de su descubrimiento, Mutiyah optó por informar a Facebook (empresa propietaria de Instagram) acerca de la existencia de esta vulnerabilidad. La compañía ha tomado ya cartas en el asunto y ha reparado el error. Al mismo tiempo, ha decidido premiar al experto con un pago de 30.000 dólares.
17-07-2019 | abc.es
El «emoji», ¿el idioma del siglo XXI?
Los emojis están cada vez más presentes en nuestro día a día a través de WhatsApp o a través de nuestras redes sociales. Y es que, todos utilizamos diariamente los emoticonos para sustituir palabras, decir que estamos haciendo o mostrar algún sentimiento. Este miércoles 17 de julio se celebra el Día Mundial del Emoji y este día se eligió porque es la fecha que aparece en el emoticono de calendario, es decir, un «emoji» marca la celebración de su gran día. Esta celebración es algo «no oficial» y cumple su quinto aniversario para conmemorar el mayor lenguaje del siglo XXI. Unicode Consortium, organización sin ánimo de lucro, es la encargada de mantener y actualizar la lista de emojis. Hoy en día, hay más de 2.800 emoticonos aprobados por esta organización, quien cada cierto tiempo, hace nuevas incorporaciones. Los usuarios de Facebook envían al día más de 60 millones de emoticonos en la plataforma y en Twitter, la cara con lágrimas de risa es el emoji que más popular, como se recoge en un estudio de Hootsuite. Desde hace 5 años, cada 17 de julio se celebra el Día Mundial del Emoji, un día en el que se conmemora el uso de los emoticonos en todas las redes sociales, y anima a los usuarios a comunicarse solo con estos símbolos en este día. Según el informe Digital 2019, casi 3.500 millones de personas en todo el mundo son activas en redes sociales y, según datos arrojados por Facebook, al día se envían más de 60 millones de emoticonos en la plataforma. En Twitter, la cara con lágrimas de risa es el más popular entre los usuarios de esta plataforma. Desde julio de 2013, ha sido usado 2.291.000.000 veces. El corazón rojo (1.097.000.000 veces compartido), el símbolo del reciclaje (936.000.000), la cara con ojos de corazones (843.000.000) y el corazón de juego de cartas (700.000.000) completan el ránking de los cinco emoticonos más usados en Twitter. Por el contrario, y según los datos obtenidos de Digital 2019, el emoticono de la cara sonrojada (176.000.000), el gesto de levantar las manos (180.000.000), el corazón azul (182.000.000), la cara sonriente con gafas de sol (200.000.000) y las notas musicales (201.000.000), se sitúan en los últimos lugares de la lista de los 30 emoticonos más empleados. Apple se vuelca Aprovechando la coyuntura, Apple ha mostrado un adelanto del nuevo catálogo de emoji que estará disponible este otoño y ha revelado los últimos diseños que aportarán más diversidad al teclado, además de novedades sensacionales en categorías tan populares como comida, animales, actividades y caras. Habrá grandes cambios en el emoji en el que aparecen dos personas dándose de la mano, que suele representar a parejas y relaciones. Ahora los usuarios podrán elegir entre 75 combinaciones con distintos tonos de piel y sexos. En línea con la propuesta que la compañía hizo al Consorcio Unicode el año pasado para incluir más emoji sobre temas relacionados con la discapacidad, el teclado tendrá disponibles un perro guía, una oreja con audífono, sillas de ruedas, una prótesis de brazo y una prótesis de pierna. «Uno de los valores de Apple es abrazar la diversidad en todas sus expresiones, y estas nuevas opciones ayudarán a llenar el vacío que había en el teclado de emoji», apuntan fuentes de la empresa en un comunicado. Habrá novedades en muchas otras categorías, por ejemplo, una cara bostezando, un traje de baño, nuevos alimentos (como un gofre, falafel, mantequilla y ajo) y nuevos animales (como un perezoso, un flamenco, un orangután y una mofeta). Categorías crecientes Los emoticonos están divididos en ocho categorías. En primer lugar, la categoría de alimentos y bebidas donde se pueden encontrar muchísimos platos elaborados, como la paella, la hamburguesa o una ensalada. En esta misma categoría podemos encontrar también verduras, frutas o utensilios de cocina. Aunque la paella consiguió convertirse en un emoji en 2016, hay un producto emblema de nuestra gastronomía y muy reconocido en el exterior, que todavía no está incluido y se trata de más ni menos que el jamón. El jamón todavía no tiene El jamón, por increíble que parece, todavía no tiene un emoji. Por eso, desde Eresma ha lanzado la campaña #porunemojidejamon. Para ello, han habilitado un espacio en su web para que todo el mundo se sume a esta acción. Y los interesados pueden votar entre tres opciones para el emoji del jamón, y la votación estará abierta hasta el próximo 21 de julio. La opción más votada será la escogida para presentar como «emoji» del jamón. «Si eres un apasionado del jamón curado, serrano o ibérico, tienes que unirte. Entre todos tenemos que hacer mucho ruido para captar la atención de Unicode. Hemos puesto la primera piedra, pero necesitamos la ayuda de todos para conseguirlo», ha afirmado Aida de Santos, responsable de Marketing y Comunicación de Eresma.
16-07-2019 | abc.es
Facebook paraliza el proyecto de su criptodivisa Libra hasta resolver las dudas regulatorias
En cuanto sonaron las primeras campanas, la cofradía de la banca empezó a temblar. Era, de nuevo, un desafío. Un advenedizo intento de involucrarse en su negocio. La diferencia es que, ahora, el sacrilegio viene de una empresa que ha tenido que capear el huracán de la mentira, Facebook. Y su vía crucis ha sido evidente: perder confianza. Aún así, la multinacional estadounidense ha empezado a procesionar con su nuevo proyecto, Libra, su propia criptodivisa cuyo futuro es todavía una incógnita. Y eso ha repercutido en su evolución: ha paralizado el proyecto hasta resolver todas las dudas regulatorias. «Facebook no ofrecerá la moneda digital hasta que hayamos abordado por completo las inquietudes normativas y recibido las aprobaciones apropiadas», asegura David Marcus, responsable de Calibra en Facebook, en un informe que prevé entregar en el Senado estadounidense en la vista prevista par estre martes. «Facebook no ofrecerá la moneda digital hasta que hayamos abordado por completo las inquietudes normativas y recibido las aprobaciones apropiadas» La multinacional quiere que Libra sea, de hecho, regulada por el supervisor suizo y asegura que no competirá con las monedas nacionales ni socavará el papel de los bancos centrales. Sin embargo, los problemas iniciales le han venido por las dudas de los legisladores estadounidenses. Desde su anuncio, tres de los principales bancos centrales del mundo (Reserva Federal, Banco Central Europeo y Banco de Inglaterra) han mostrado su preocupación ante los efectos que podría tener en el mercado el lanzamiento de una criptodivisa por parte de un gigante como Facebook. El secretario del Tesoro de EE.UU., Steven Mnuchin, expresó este martes su «seria preocupación» acerca de la criptomoneda impulsada por Facebook al advertir de su posible carácter «especulativo» y su potencial «uso para el lavado de dinero». A su juicio, el gigante tecnológico «tiene mucho trabajo que hacer para convencer» al Tesoro sobre la seguridad de la criptomoneda. Quedan muchas dudas por resolver, pero mirando hacia el futuro, ¿triunfará? ¿Será el futuro dinero? Bajo el yugo de la tecnología, el movimiento del dinero ha cambiado drásticamente en los últimos años. Ahora se paga más con la tarjeta de crédito que en efectivo. Poco a poco, los consumidores utilizan algún dispositivo electrónico para hacer pagos en los comercios como el teléfono móvil. Hay quien, además, se atreve a usar un servicio digital tipo Bizum para hacer transferencias entre amigos y familiares. En cualquier caso, la transformación digital ha explotado en el sector financiero, que vive momentos de ajuste. De cambio. De despidos masivos porque la gente opera cada vez más a distancia que acudiendo a la sucursal del barrio donde, antiguamente, un agente te trataba como uno más de la familia. Eso va camino de ser pasado. Grandes empresas tecnológicas como Apple o Google han querido comerse un trozo del pastel (financiero) de alguna manera; cuentan con sus propios sistemas de pagos móviles, pero lo de Facebook es aún más ambicioso. Más ambicioso e incierto. Pero su idea ha destapado las dudas de los legisladores estadounidenses, que han llegado a pedir, incluso, que cese el proyecto hasta que lo analicen detenidamente. Sus planes se enfrentan este 16 de julio (10.00 horas, hora local) al escrutinio del Comité de Banca del Senado de Estados Unidos. Una vista con la que quieren esclarecer los detalles ocultos del proyecto y la estrategia sobre la privacidad de los datos de sus usuarios. Competición financiera El Comité, de hecho, respondió en una carta a Facebook en la que le instan a detener «inmediatamente» el desarrollo de Libra. «Este producto supone crear un nuevo sistema financiero global con sede en Suiza, que pretende competir con el sistema monetario y con el dólar estadounidense», comentan los expertos, quienes temen, además, de la existencia de posibles vulnerabilidades que puedan aprovechar grupos de ciberdelincuentes. Las voces críticas se han venido acumulando. Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal (FED) de EE.UU., ha subrayado además que Facebook Libra es una iniciativa que no puede prosperar. «Libra plantea muchas preocupaciones serias con respecto a la privacidad, el lavado de dinero, la protección del consumidor y la estabilidad financiera», señaló en una comparecencia en el Congreso estadounidense. La Banca, con mayúsculas, teme que esta criptodivisa se convierta en un «peligro para el sistema financiero» si se adopta de manera masiva. Su lanzamiento está previsto para 2020 y permitirá, entre otras cosas, realizar transferencias entre sus servicios digitales (Facebook, WhatsApp o Instagram) así como comprar servicios desde la propia plataforma. Europa, por su parte, se mantiene cautelosa ante este en teoría disruptor proyecto. El Banco Central Europeo, organismo regulador, pretende también investigar a Facebook y conocer si Libra se atiene a las exigencias regulatorias vigentes. Para Pablo García Mexía, Letrado de las Cortes y Of Counsel de Ashurst, existen razones de peso para creer que este proyecto de Mark Zuckerberg puede ser un éxito. «Si tienes en cuenta la red de Facebook y las necesidades de 1.7 billones de personas que no tienen acceso a servicios bancarios, se tiene en cuenta que Facebook no está solo sino que esta apoyado por muchas empresas de gran solvencia; si, además, tienes en cuenta que es una moneda que no va a ser volátil porque va a estar respaldada por divisas sólidas; si tiene en cuenta que no se genera inflacción porque no se crea una unidad sin que exista equivalencia en la Reserva. Y si se tiene en cuenta el la fiabilidad de la "blockchain", el proyecto no deja de tener potencial», apunta en declaraciones a este diario. A juicio de este experto, la tecnología de «cadena de bloques» o «blockchain» se encontraba «en cuarentena» a pesar de que en los últimos años han surgido iniciativas y proyectos que lo aplicaban a diversos ámbitos. «El hecho de que una empresa así se lance a su uso puede propiciar que otras muchas sigan la estela. Muchos proyectos estaban agazapados y, ahora, bajo el impulso de Facebook pueden atreverse a lanzarlo», sostiene. «Aún es pronto para poder valorar con seguridad el éxito que pueda tener Libra, lo que sí es seguro es que el punto de partida es mucho más favorable que el de otras criptomonedas por la facilidad de acceso que Facebook puede dar a sus usuarios» «Aún es pronto para poder valorar con seguridad el éxito que pueda tener Libra, lo que sí es seguro es que el punto de partida es mucho más favorable que el de otras criptomonedas por la facilidad de acceso que Facebook puede dar a sus usuarios y por la cantidad de empresas importantes que, desde su inicio, van a participar del consorcio creado alrededor de Libra (Mastercard, Visa, Paypal, Ebay, Spotify, Vodafone o Uber, entre otros), el hecho de que estas empresas la acepten como medio de pago desde su nacimineto, sin duda puede ayudar a su expansión», explica a este diario Joaquín Muñoz, jurista digital en Ontier. Además, el hecho de que Libra sea un stablecoin un tipo de activo, con baja volatilidad con valor asentado en el dólar, supone que el usuario medio, reticente a comprar otras criptomonedas como el bitcoin, precisamente por su alta volatividad e incertidumbre, «se sienta más cómodo» adquiriendo "libras". A su juicio, un aspecto fundamental que puede incidir en su futuro éxito es que puede estar en la competencia que encuentre Libra en otros tokens o monedas digitales que próximamente lanzarán otras empresas como Google o Amazon ya que «si el efecto para el usuario es el mismo que si paga con dinero de curso legal, sin encontrar un valor añadido en forma de descuentos o servicios, puede que no encuentre incentivo en hacer el cambio a este tipo de divisa».
15-07-2019 | abc.es
Peter Thiel, miembro del Consejo de Administración de Facebook, acusa a Google de apoyar al ejército chino
Prece que no corren buenos tiempos para Google. Según sostiene el portal «Axios», el multimillonario Peter Thiel afirmó ayer que el FBI y la CIA deberían investigar a la empresa tecnológica por, supuestamente, haber apoyado al ejército de China. Thiel, que es miembro del Consejo de Administración de Facebook , dijo estas palabras durante una conferencia celebrada en Washington DC. Durante su discurso, el hombre de negocios se centró en tres preguntas que deben ser respondidas por Google a los servicios de seguridad de Estados Unidos. «Número uno, ¿cuántas agencias de inteligencia extranjeras se han infiltrado en su Proyecto de Manhattan para IA (inteligencia artificial)?», preguntó Thiel. «Número dos, ¿la alta dirección de Google se considera infiltrada en la inteligencia china?», prosiguió el hombre de negocios. «Número tres, es porque se consideran a sí mismos tan infiltrados que se han comprometido en la aparente traición de trabajar con los militares chinos y no con los militares de los Estados Unidos», zanjó, según recoge Axios. Este ataque, dirigido desde la cúpula de Facebook, llega después de que la semana pasada Google se viese obligada a reconocer que sus trabajadores tenían acceso a audios de los usuarios de su altavoz inteligente, el Google Home. Tampoco corren los mejores tiempos para la empresa de Thiel, Facebook, que fue sancionada recientemente por la Comisión Federal del Comercio de EE.UU. a pagar 5.000 millones de dólares por su gestión de la privacidad de los usuarios.
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