Noticias de "facebook"

08-03-2020 | abc.es
La próxima función de los grupos en la que trabaja WhatsApp
WhatsApp es una máquina que no para. Siempre está en constante movimiento. Buscando nuevas opciones que copiar o intaurar. Funciones distintas con las que retener a sus más de 2.000 millones de usuarios registrados y, de paso, hacerles la vida más cómoda. Después de incorporar el modo noche, el servicio trabaja para mejorar la manera en la que se añaden a los contactos en un grupo. Según informa el medio especializado «WABetaInfo», la compañía propietaria de la «app» está trabajando en la posibilidad de utilizar códigos QR para añadir a miembros dentro de un grupo de chat. Así, el servicio permitirá compartir una invitación de una manera más fácil a otras personas. Para ello, se generará un código que se deberá escanear a través de la cámara de WhatsApp. Y mejorando así la seguridad de las invitaciones, puesto que los enlaces actuales corren el riesgo de publicarse por internet. De momento, esta función está en fase de pruebas, pero por lo que ha trascendido todo apunta a que se podrá exportar el código QR para compartirlo con un usuario o mostrárselo físicamente desde el «smartphone» para que la otra persona lo escanee directamente. Todo apunta a que será una opción que llegue a todos los dispositivos en los próximos meses, aunque no se ha hecho oficial por parte de la compañía. Funcionará como un código identificativo en el que aparecerá el número y el perfil del usuario. La persona que quiera añadirlo tan solo deberá escanear el QR a través de la aplicación. Por cierto, este método se puede revocar en cualquier momento. Este sistema podrá ser útil para las empresas, que podrán publicar su código QR en sus sitios web. Sobre el empleo de estos códigos para los grupos se ha especulado mucho en el último año. De esta manera, se podrán verificar los usuarios. WhatsApp ha estado trabajando para identificar a los usuario a través de códigos QR, algo ya presente en otras aplicaciones «hermanas» como Instagram, el caramelo de Facebook.
08-03-2020 | abc.es
El negocio de las empresas que arruinan tu imagen en internet
ne más a la gente el odio que el amor. Eso se aprecia a la legua en las redes sociales, en donde no hay término medio. Se han generalizado las actitudes de estás conmigo o contra mí. Así de simple. La polarización en este entorno se ha llevado a tal extremo que la moderación es una desconocida dama para muchos usuarios. Y bajo este mundo que se ha cimentado entre dos tierras, profesionales de la «intoxicación» se sacan unos buenos cuartos a costa de lanzar mensajes incendiarios a través de perfiles falsos. La revelación de que Josep María Bartomeu, en calidad de presidente del F. C. Barcelona, contrató a una empresa externa para favorecer su imagen en internet y atacar a sus enemigos deja patente que las llamadas «fake news» han dado el salto fuera del ámbito de la política. Como mercenarios de la desinformación, la agencia L3 Ventures y Nicestream dedicaron sus esfuerzos a intoxicar a los usuarios. El gerente de la empresa incluso ayudó al expresidente de Ecuador, Rafael Correa, y actuó en contra del independentismo catalán en 2015. La mentira siempre ha tenido las patas muy cortas. A lo poco que se cometa un error alguien te pilla. Y en comunicación política eso te condena. La identidad digital conlleva tiempo y dedicación, pero en ocasiones se busca un atajo: atraer a una comunidad virtual con el único objetivo que propagar el desprestigio del contrario. Demasiado tentador para no hacerlo, aunque de dudosa ética. Desde que saltara el escándalo de Cambridge Analytica y Facebook, en los últimos cuatro años se han producido distintos escenarios internacionales en donde las redes sociales han jugado un papel importante en la construcción del relato social. Desde la campaña del Brexit hasta las crispantes elecciones de Brasil, la batalla ideológica en los países occidentales se ha librado en internet. No existen evidencias científicas que demuestre si estos populares servicios digitales facilitaron la victoria de Donald Trump en 2016, pero lo cierto es que en el ámbito de la política, y cada vez más a nivel institucional, el uso de estos canales de información se utilizan con mayor frecuencia. No siempre de manera limpia. Es la era del «meme». De los datos personales. Del Big Data y el llamado «microtargeting» como técnicas que permiten hacer un análisis exhaustivo y milimétrico de los ciudadanos a partir de sus conductas en internet. Observan casi en tiempo real el comportamiento de los usuarios de redes sociales. Los evalúan, monitorizan los impactos y detallan qué mensajes son los más proclives a emocionar, explican expertos del sector. Los principales partidos españoles han incorporado esta metodología en sus estrategias de comunicación. Trabajos que en determinadas ocasiones se pagan por encima de los cien mil euros, según estimaciones de expertos. Y en el mundo del marketing digital hay muchas otras prácticas para intentar camuflar propaganda y apoyo a un candidato para simular espontaneidad. Es una técnica conocida en el sector como «astroturfing». Un mercado negro que se extiende bajo la opacidad. Rara vez se reconoce públicamente. Hay incluso servicios como «compra-seguidores» que permite desde 39 euros sumar hasta mil nuevos seguidores en una página de Facebook. El entorno online tiene cada vez más importante. Los ciudadanos están más conectados y se se informan a través de redes sociales. Un 61% de los españoles prefiere informarse a través de estos servicios, según un estudio de Pew Research Center. Un hábito que deja en bandeja a profesionales de la comunicación y del marketing digital la capacidad de intentar influir en los usuarios. «Hacemos una buena investigación para tener todos los datos posibles del candidato y el partido, así como de las necesidades de la gente. En base a todo esto lo que se hace un buen diagnóstico», valora telefónicamente a este diario Eduardo González Vega, consultor en el Centro Internacional de Gestión y Marketing Político (CIGMAP) de la UCJC. En estas estrategias de intoxicación virtual entran diferentes acciones como la creación de perfiles «blancos». Se pretende marcar distancia, quedar desvinculados de las marcas oficiales. Algunas técnicas, sin embargo, como el empleo de redes de «bots» para multiplicar el mensaje o el acoso están penalizadas por redes sociales como Twitter. En Facebook se puede consultar la información de los anunciantes y el dinero invertido en publicidad electoral. Es una medida de transparencia pensada para evitar el fraude y la manipulación informativa. Un anuncio tiene de media 15 interacciones mensuales, mientras que un comentario en un contenido genera únicamente, según el informe Digital 2020 de We are Social y Hootsuite. «Es algo que siempre ha existido, pero ahora es muy barato. Abrir una cuenta de Facebook vale cero euros y puedes crear desde un euro al dia por un anuncio. Esa guerra sucia se ha llevado a las redes sociales como Facebook o, incluso, WhatsApp», desgrana a ABC Alex Comes, experto en comunicación política y director de estudios en Labase. Para conectar con el público más joven, Michael Bloomberg, candidato demócrata a las elecciones de Estados Unidos, debía parecer más divertido. Más cercano. Y se pensó en utilizar los mismos códigos de las nuevas generaciones. El multimillonario, que acaba de retirarse de la campaña, contrató a personalidades «influencers» para que crearan y difundieran fotomontajes a través de la red Instagram. Desde que se descubrió la trama, Facebook, empresa propiedad de esta aplicación de fotografía, se ha visto obligado a cambiar sus reglas publicitarias para dejar más claro cuándo se trata de una entrada pagada. Y en esa extensa laguna juegan los poderosos. Y en base a esa oportunidad jugó Bartomeu, según los informes que han trascendido hace unas semanas a través de la Cadena Ser. A través de las agencias I3Ventures y Nicestream, que han negado estar detrás de las cuentas críticas de redes sociales, el presidente azulgrana quiso deslegitimar a los que consideraba rivales. Fuentes de Facebook aseguraron a ABC que se ha investigado las páginas vinculadas a la campaña digital de Bartomeu y no han encontrado «ninguna violación sobre el contenido que publicaban». «Es una estrategia de comunicación que cada vez está ganando más adeptos desde la campaña de Trump en 2016 puesto que es la forma más sencilla y accesible de poder vertebrar una campaña sucia contra tu enemigo» La estrategia fue simple pero efectiva. Legal, técnicamente sí, pero ¿ética? En este caso se crearon varios perfiles falsos que, por su nombre tan genérico, no levantaría sospecha alguna. Títulos como «Respeto y Deporte» o «Somos Alter Sports» llegaron a acumular más de 50.000 seguidores. Entre algunas publicaciones se encontraban mensajes que ridiculizaban a futbolistas como Luis Suárez o Xavi Hernández, pero también a Luis Rubiales o Javier Tebas, que ocupan cargos institucionales en la Real Federación Española de Fútbol o la Liga de Fútbol Profesional. En declaraciones a Catalunya Ràdio, el administrador de I3 Ventures, Carlos Ibáñez, reconoció que trabajó con el club desde 2017, pero defendió que se trataba de cuentas con opiniones: «se puede estar de acuerdo o no, pero no contiene términos insultantes ni hace fake news». «Lo que se ha demostrado con el escándalo del Barcelona es que tanto de manera como negativa existen diferentes recursos y herramientas para poder llegar a lanzar tu mensaje, tu idea», añade Comes. «Lo que han hecho bien -en el caso del Barcelona- es generar cuentas de marca blanca que son muy amplias», arguye este experto, que deja claro que los intentos de influir en la ciudadanía se «está profesionalizando». «Es una estrategia de comunicación que cada vez está ganando más adeptos desde la campaña de Trump en 2016 puesto que es la forma más sencilla y accesible de poder vertebrar una campaña sucia contra tu enemigo». Malmeter está, y cada vez más, a un clic de distancia.
06-03-2020 | abc.es
Nueve cosas que tu teléfono móvil es capaz de hacer y tal vez desconoces
Es uno de los grandes inventos de los últimos tiempos. Los teléfonos móviles llevan desarrollándose varias décadas, pero desde que se conectaron a internet han modificado muchos de los hábitos de los consumidores. El «smartphone» es un miniordenador de bolsillo. Además de algunas obviedades como llamar por teléfono o mandar mensajes de texto, estos dispositivos están preparados para hacer multitud de actividades. Algunas de ellas se pasan por alto o, incluso, es un mundo desconocido para muchos usuarios. Equilibrar un objeto con un nivel o medir Hay un tipo de perfil que no saca el suficiente provecho a sus aparatos electrónicos que, como es el caso del «smartphone», puede hacer muchas cosas. Es como una navaja suiza tecnológica. En iOS 13, por ejemplo, los usuarios pueden utilizar el terminal como un nivel o una regla para medir distancia. Hay una aplicación preinstalada y casi desconocida para muchos que es «Medidas». Desde este herramienta se puede mover el terminal para calcular distancias con gran precisión. Algo útil, por ejemplo, para empleados de la construcción, interioristas, personal de inmobiliarias o cualquier hijo de vecino que requiera de una regla. Es posible marcar dos o varios puntos para trazar líneas virtuales en una superficie. ¿Quieres medir tu vivienda? Pues con esto puedes de manera fácil. Pero, también, es posible sacar un nivel para equilibrar objetos como cuadros. En Android no existe una aplicación por defecto, pero en su lugar es posible descargarse algunas compatibles. Personalizar algunas interacciones Siempre ha habido bastante discusión en la comunidad de usuarios más fieles acerca de si es mejor Android o iOS. Ambos sistemas operativos, aunque con el tiempo se parecen cada vez más entre sí al menos en lo estético, provienen de filosofías distintas. El primero es un software libre y, como tal, ofrece unas características más abiertas y personalizables, mientras que el ecosistema de Apple siempre ha presumido de ser más cerrado al usuario a pesar de su mayor aperturismo en los últimos años. Una de las grandes reclamaciones de los usuarios es personalizar algunas interacciones como los tonos de llamada. En iOS 13 también es posible hacerlo, aunque quizás no resulte tan intuitivo como en Android, que ofrece unas características para personalización más profundas. En este caso, hay que dirigirse a la ficha de un determinado contacto y buscar unos apartados que se denominan «Tono de llamada» y «Tono de SMS» y escoger el que desees para que cada vez que llama esa persona concreta suene una melodía concreta. Se pueden cargar algunas o comprar tonos de llamada desde la tienda virtual. En el caso de Android 9 hay que dirigirse a la aplicación «Configuración», seleccionar la opción «Sonido y notificación» y pulsar «Tono de llamada». Mandar alertas a emergencia Una de las opciones más interesantes que está presente desde hace varias generaciones es la posibilidad de notificar alertas o enviar comunicaciones de urgencia a los servicios sanitarios. Algo que puede salvar vidas. En iOS, por ejemplo, es posible configurar una lista de contactos a los que avisarle en caso de problema. Si se pulsan cinco veces el botón de encendido se hará una llamada de urgencia. En Android también existe la funcionalidad de gestionar avisos de emergencia. Para hacerlo hay que pulsar tres veces el botón de encendido. Para ello, hay que ir a «Ajustes» y, dependiendo del modelo de móvil y de la versión del sistema operativo, puede estar en «Privacidad/Asistente de Seguridad/Funciones Avanzadas». En este sistema hay incluso un historial sobre las llamadas realizadas. En los iPhone, se se tiene pulsado el botón lateral y uno de los botones de volumen hasta que aparezca el control deslizante te encontrarás con un botón que pone «Datos médicos» y otro que se llama «Emergencias». Desactivar «No Molestar» según tu ubicación En muchas ocasiones es importante activar la opción de «No molestar». Situaciones como ir al cine o trabajar. Ambientes en donde es importante evitar hacer ruido de llamadas. En algunos sistemas operativos como iOS se puede activar temporalmente esta opción. Tan solo hay que hacer una pulsación prolongada desde el icono de media luna y escoger la opción de «Desactivar cuando me vaya de aquí». En Android, en cambio, no existe esta característica, pero existen aplicaciones compatibles para salir del paso si es necesario. Limitar el acceso a otras personas Por regla general, los «smartphones» contiene información sensible que debe ser conservada de manera personal. Pero, es cierto, que en determinadas situaciones se presta temporalmente a alguien. Así, por ejemplo, es posible mantener en dispositivo en una única aplicación de cara a controlar qué funciones están disponibles. Para ello, hay que ir a «Ajustes» y pasar por «Accesibilidad». Desde un apartado que se llama «Acceso guiado», los usuarios pueden escoger el límite de tiempo, establecer un código, decidir si se bloquea de manera automática. Para ejecutarlo se debe pulsar tres veces el botón lateral en la «app» que se desea usar. En el caso de Android, esta opción se llama «Fijar pantalla», que debe activarse desde el apartado «Seguridad y ubicación» en «Configuración». Entonces, se elige la «app» y escoger el pin. Atenuar la pantalla para la noche Una de las grandes innovaciones presentadas por las empresas tecnológicas es el modo noche. El objetivo de esta característica, preparada para evitar impactos lumínicos a los ojos en condiciones de baja luminosidad, es ajustar el aspecto de las aplicaciones y la pantalla. Terminales de Apple, Samsung o Xiaomi se puede hacer de manera automática como es la función «True Tone» de los iPhones pero en el caso de modelos como El Galaxy S20 también está presente. Es una idea que se puede incluso programar. En el caso del ecosistema iOS, la función es «Night Shift» y permite establecer un tiempo (por ejemplo, de 22.00 a 8.00 horas) donde la visualización de los colores de la pantalla se adapta a las distintas situaciones de luz ambiental. Desde que se pusiera en marcha, muchas aplicaciones como Facebook, Twitter y recientemente WhatsApp se han lanzado a crear modo nocturno para proteger la vista de sus usuarios. Capturar fotografías mientras grabas un vídeo La industria de la telefonía móvil ha virado en los últimos años hacia la fotografía computacional. Las principales marcas son conscientes que las cámaras de sus terminales es un elemento que atrae a los consumidores. Se ha innovado mucho en este aspecto, ya sea por medio de algoritmos de inteligencia artificial o la presencia de nuevas y mejores lentes que han logrado tener equipos impresionantes para retratar tu vida entera casi a nivel profesional. El vídeo también ha presentado un gran salto. En determinados modelos se puede grabar hasta en calidad 4K. En el caso del último modelo de Samsung, el Galaxy S20 Ultra, hasta 8K. Pero, a veces, muchos consumidores desconocen que pueden capturar imágenes estáticas mientras se graba. Es posible hacerlo sin interrumpir la grabación. Tanto en iOS como en Android aparece un botón desde donde tomar fotos, aunque es cierto que pierden calidad. Reinicio forzoso Aunque es indeseable, muchas veces también los terminales se quedan congelados. Y conviene, entonces, reiniciarlo. Esta opción se suele desconocer entre algunos consumidores. Y aquí varía ligeramente dependiendo del modelo de móvil y el software. Si el iPhone no responde y no puedes apagarlo y encenderlo, prueba a forzar el reinicio. Para ello, desde iOS 13 pulsa y suelta rápidamente el botón de subir volumen, pulsa y suelta rápidamente el botón de bajar volumen, mantén pulsado el botón lateral y, cuando aparezca el logotipo de Apple, suelta el botón. En el caso de los iPhone X en adelante, también se puede hacer manteniendo pulsado el botón lateral y uno de los botones de volumen hasta que aparezca el control deslizante «Apagar». En los modelos, iPhones 6, 7 y 8 hay que mantener pulsado el botón lateral hasta que aparezca el control deslizante. En el caso de Android, la cosas puede variar, pero en general, hay que mantener apretados el botón de encendido y el de bajar volumen entre unos 5 y 10 segundo. Ocultar las fotografías íntimas Una función muy interesante y que puede pasar ligeramente desapercibida es la posibilidad de ocultar fotografías íntimas. Y algunos usuarios tampoco lo conocen. Pues bien, en iOS 13 por ejemplo se puede hacer fácilmente, evitando así que ciertas imágenes estén lejos de miradas indiscretas. El aspecto negativo es que hay que ir una por una. Para ello, hay que seleccionar un archivo concreto y pulsar el botón de ?Compartir?. Desde ahí te encontrarás con una opción que se llama ?Ocultar?. Localizarlas a posteriori es fácil porque estarán agrupadas en una carpeta que se llama ?Oculta?. En el caso de Android, hay que ir a la ?app? Galería y elegir la foto que quieres ocultar. Entonces, presionar ?Más/Bloquear?. Puedes hacer esto con varias fotos.
05-03-2020 | abc.es
Por qué el formato «Stories» puede cambiar Twitter para bien o para mal
Las inventó Snapchat, aunque ya muchos ni se acuerden. Se extendieron, o mejor dicho se copiaron, en los servicios de Facebook. De ahí al mundo entero. Estamos en la era de lo efímero. Del contenido «kleenex» que acaba muriendo al cabo de un día. Y nada más plúmbeo que un ecosistema digital repetitivo. El formato «Story», publicaciones que desaparecen transcurridas las veinticuatro horas, también van a llegar a una red social que hasta ahora parecía ir por libre, Twitter. La conocida red de micromensajes, fundada en 2006, va a incorporar a lo largo de este año este formato entre sus funciones, aunque se va a bautizar como «Fleets». Por el momento, solo han trascendido algunos detalles. Mo Al Adham, jefe de producto de Twitter en Brasil, asegura en un comunicado, es que «Twitter es el lugar donde hablas sobre temas que te interesan», pero ?algunas personas dicen que se sienten inseguras tuiteando porque los mensajes son públicos y permanentes». El motivo es evidente: «Queremos hacer posible que tenga conversaciones en la plataforma de nuevas maneras, con menos presión y más control».<blockquote class="twitter-tweet"><p lang="pt" dir="ltr">Às pessoas no Brasil: esperamos que vocês testem e gostem desta nova forma de expressão no Twitter. Estamos ansiosos para ouvir a opinião de vocês e entender como Fleets mudam sua experiência na plataforma. Podem me mandar DMs. <a href="https://twitter.com/hashtag/FleetsFeedback?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#FleetsFeedback</a></p>&mdash; Mo Aladham (@maladham) <a href="https://twitter.com/maladham/status/1235272195196121088?ref_src=twsrc%5Etfw">March 4, 2020</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script> Brasil va a ser el primer mercado en probar esta nueva apuesta de la empresa estadounidense, que gestiona más de 330 millones de cuentas en todo el mundo. «Twitter es el lugar donde hablas sobre temas que te interesan. Pero algunas personas dicen que se sienten inseguras para tuitear porque los tuits son públicos, permanentes», apunta. ¿Qué impacto tendrá? ¿Es buena idea o, por el contrario, va a provocar la pérdida de esencia de Twitter? Muchas preguntas todavía sin resolver. Muchas de las funciones introducidas por el servicio ha sido herencia de interacciones previamente utilizadas por sus usuarios. La comunidad inventó los «retuits», los «hashtag», los «hilos». Estas opciones, que ahora son tan habituales en la conversación, han alterado en parte la naturaleza de Twitter, aunque se había mantenido al margen de algunas modas. Aunque muchos usuarios suelen eliminar sus «tuits» de manera automatizada o manual cada cierto tiempo -hay aplicaciones de terceros que permite programar esta acción-, uno de los secretos de la plataforma es haber servido de crónica de actualidad. Del tiempo real. Del momento en directo. Y sí, desde hace unos años se ha recurrido para hacer «tuit-hemeroteca», para confrontar opiniones pasadas con las del presente para airear las vergüenzas de muchos usuarios. En especial, de dirigentes políticos. Un «tuit» mal dado ha provocado despidos y críticas supremas. ¿Se acabará esto si se utiliza de manera masiva las «Stories»? Por los detalles conocidos, estos «Fleets» tendrán la misma extensión que los «tuits», es decir, 280 caracteres. Permitirá a los usuarios compartir mensajes en texto, imágenes y vídeos. Con una salvedad: no podrán recibir «me gusta» o ser «retuiteados». No tendrá, por tanto, comentarios públicos. Funcionará a modo de comunicado, de envío masivo libre de interacciones. Y, con ello, útil para empresas y políticos. «compartir lo que está pensando con mayor comodidad», avanza. Menos positivo y transparente para el ciudadano, aunque de esta forma se podrán quitar de un plumazo ciertos usuarios «trolls» o maleducados que no respetan los códigos de conducta deseados. La prueba arrancará esta semana en Brasil y no se descarta que se extienda a otros países.
05-03-2020 | abc.es
Cómo Facebook controla las 120 millones de cuentas falsas
Facebook es la red social más grande del mundo, tiene nada más y nada menos 2.449 millones de usuarios activos al mes, éstos no son el número de cuentas que alberga, sino el número de usuarios que se logaron o participaron durante treinta días, sin tener en cuenta los 1.300 millones de usuarios que utilizan Facebook Messenger. La popularidad de la red social la han convertido el objetivo de ataques de ciberdelincuentes, robo de datos, influencia electoral, suplantación de cuentas y un largo etcétera, al fin y al cabo los seres humanos no hemos hecho más que trasladar todas los problemas del mundo real al virtual. Facebook lleva mucho tiempo experimentando con tecnologías de inteligencia artificial y machine learning para poder atajar los efectos causados por cuentas que infringen sus políticas de uso. El control manual de casi 2.500 millones de cuentas es prácticamente imposible, por no hablar de los millones de cuentas que se crean a diario en la red social. Una de las infracciones más comunes en Facebook es la creación de cuentas falsas. Éstas se pueden clasificar en dos categorías, aquellas que no pertenecen a una persona real y se han identificado como tal, por ejemplo, una cuenta de una mascota no puede ser un usuario de Facebook, sino más bien una página. En estos casos Facebook las convierte automáticamente en páginas al tratarse de cuentas de valor añadido, pero no personas físicas. El segundo tipo es el más preocupante, son aquellas cuentas falsas que se crean para violar las condiciones de servicio de Facebook con el objetivo de obtener algún rédito, como las dedicadas al spam o timos, como los recientes casos de venta de criptomonedas. Facebook desactivó entre enero y marzo del 2019 alrededor de los 2.000 millones de cuentas falsas, de las cuales el 99,7% se produjo de forma proactiva, es decir, antes de que ningún usuario las denunciase. La manera de enfrentarse a este tipo de cuentas se divide en tres niveles. El primero es antes de que la propia cuenta se cree, mediante los formularios que el usuario tiene que completar se descartan muchas cuentas que podrían ser potencialmente falsas, si hay sospecha, Facebook pide más información. Pedir el número de teléfono es una gran barrera para los creadores de cuentas falsas porque generar números de teléfono falsos es simplemente caro. El siguiente nivel es cuando la cuenta está creada, y antes de que ésta esté activa se elimina. En esta fase caen la mayoría de las cuentas falsas, antes de entrar en contacto con otro usuario. Y ya, por último se encuentran las cuentas que superan todos los controles y consiguen ser activas dentro de la red social, éstas suponen alrededor de un 5% de las cuentas activas mensuales, es decir, 122 millones de cuentas, tres veces la población de España. Éstas últimas son muchas veces creadas de forma manual por los transgresores y detectadas posteriormente usando machine learning. El nuevo proceso de machine learning que ha estado implantando Facebook durante los dos últimos años para detectar estas cuentas rastreando patrones de comportamiento se denomina Deep Entity Classification (DEC). Básicamente este sistema analiza el graph del usuario, o lo que es lo mismo, sus interacciones y conexiones, en vez de quedarse sólo en las características directas de la cuenta falsa, que son más fáciles de superar, comprueba hasta 10.000 puntos entorno directo e indirecto a una cuenta. El etiquetado de estos comportamientos se produce de dos formas, de forma automática para grandes volúmenes y precisión baja, y humana para volúmenes bajos y alta precisión, y ambas se combinan en dos fases para obtener el mejor resultado. Facebook se encuentra en una carrera constante en contra de los creadores de cuentas falsas, los cuales también usan tecnología para franquear todas las barreras tecnológicas que pone la red social. Deep Entity Classification es el siguiente paso que promete mejorar con el tiempo aprendiendo de los usuarios y asegurar que las cuentas de Facebook son 100% auténticas.
05-03-2020 | abc.es
Cómo controla Facebook las 120 millones de cuentas falsas
Facebook es la red social más grande del mundo, tiene nada más y nada menos 2.449 millones de usuarios activos al mes, éstos no son el número de cuentas que alberga, sino el número de usuarios que se logaron o participaron durante treinta días, sin tener en cuenta los 1.300 millones de usuarios que utilizan Facebook Messenger. La popularidad de la red social la han convertido el objetivo de ataques de ciberdelincuentes, robo de datos, influencia electoral, suplantación de cuentas y un largo etcétera, al fin y al cabo los seres humanos no hemos hecho más que trasladar todas los problemas del mundo real al virtual. Facebook lleva mucho tiempo experimentando con tecnologías de inteligencia artificial y machine learning para poder atajar los efectos causados por cuentas que infringen sus políticas de uso. El control manual de casi 2.500 millones de cuentas es prácticamente imposible, por no hablar de los millones de cuentas que se crean a diario en la red social. Una de las infracciones más comunes en Facebook es la creación de cuentas falsas. Éstas se pueden clasificar en dos categorías, aquellas que no pertenecen a una persona real y se han identificado como tal, por ejemplo, una cuenta de una mascota no puede ser un usuario de Facebook, sino más bien una página. En estos casos Facebook las convierte automáticamente en páginas al tratarse de cuentas de valor añadido, pero no personas físicas. El segundo tipo es el más preocupante, son aquellas cuentas falsas que se crean para violar las condiciones de servicio de Facebook con el objetivo de obtener algún rédito, como las dedicadas al spam o timos, como los recientes casos de venta de criptomonedas. Facebook desactivó entre enero y marzo del 2019 alrededor de los 2.000 millones de cuentas falsas, de las cuales el 99,7% se produjo de forma proactiva, es decir, antes de que ningún usuario las denunciase. La manera de enfrentarse a este tipo de cuentas se divide en tres niveles. El primero es antes de que la propia cuenta se cree, mediante los formularios que el usuario tiene que completar se descartan muchas cuentas que podrían ser potencialmente falsas, si hay sospecha, Facebook pide más información. Pedir el número de teléfono es una gran barrera para los creadores de cuentas falsas porque generar números de teléfono falsos es simplemente caro. El siguiente nivel es cuando la cuenta está creada, y antes de que ésta esté activa se elimina. En esta fase caen la mayoría de las cuentas falsas, antes de entrar en contacto con otro usuario. Y ya, por último se encuentran las cuentas que superan todos los controles y consiguen ser activas dentro de la red social, éstas suponen alrededor de un 5% de las cuentas activas mensuales, es decir, 122 millones de cuentas, tres veces la población de España. Éstas últimas son muchas veces creadas de forma manual por los transgresores y detectadas posteriormente usando machine learning. El nuevo proceso de machine learning que ha estado implantando Facebook durante los dos últimos años para detectar estas cuentas rastreando patrones de comportamiento se denomina Deep Entity Classification (DEC). Básicamente este sistema analiza el graph del usuario, o lo que es lo mismo, sus interacciones y conexiones, en vez de quedarse sólo en las características directas de la cuenta falsa, que son más fáciles de superar, comprueba hasta 10.000 puntos entorno directo e indirecto a una cuenta. El etiquetado de estos comportamientos se produce de dos formas, de forma automática para grandes volúmenes y precisión baja, y humana para volúmenes bajos y alta precisión, y ambas se combinan en dos fases para obtener el mejor resultado. Facebook se encuentra en una carrera constante en contra de los creadores de cuentas falsas, los cuales también usan tecnología para franquear todas las barreras tecnológicas que pone la red social. Deep Entity Classification es el siguiente paso que promete mejorar con el tiempo aprendiendo de los usuarios y asegurar que las cuentas de Facebook son 100% auténticas.
03-03-2020 | abc.es
Modo oscuro: la funcionalidad más esperada de WhatsApp llega a iPhone y a Android
El modo oscuro, una de las funcionalidades más esperadas por los usurios de WhatsApp, ya está disponible todos los «smartphones». Tanto iOS como Android. Según le ha expresado Facebook, empresa propietaria de la «app» de mensajería, a ABC, la funcionalidad se puede habilitar en aquellos terminales con iOS 13 y Android 10 mediante la descarga de la última actualización del sistema. «WhatsApp ha creado una experiencia única en el modo oscuro que sustituye el tradicional negro de muchas aplicaciones por un gris oscuro para reducir la fatiga ocular y facilitar la conversación», explican desde la compañía. El modo oscuro llega a WhatsApp pocos meses después de haber sido adoptado en Instagram, aplicación que también es propiedad de Facebook. A la hora de desarrollar la funcionalidad, la compañía afirma que se han tenido en cuenta dos áreas en concreto. Por un lado, se ha intentado facilitar lo máximo posible la legibilidad de los mensajes. Para ello, se han escogido colores que minimicen la fatiga ocular en situaciones de poca luz. A su vez, se han seleccionado tonalidades cercanas a las predeterminadas en iOS y en Android, que, como se puede ver en las imágenes, varían algo en función del sistema operativo. Por otra parte, desde Facebook han tenido cuidado a la hora de seleccionar los colores para que el usuario se fije en lo importante cuando la funcionalidad esté activa. Es decir, en los mensajes, especialmente aquellos que estén sin leer, y en las herramientas (grabador de voz, cámara, etc). Como expresamos anteriormente, desde la compañía aseguran que los usuarios de Android 10 e iOS 13 ya pueden usar el modo oscuro habilitándolo en la configuración del sistema. Aquellos que cuenten con Android 9 y versiones posteriores deben ir a Ajustes > Chats > Tema > seleccionar «Oscuro». El modo oscuro para iPhone Como se puede observar en las imágenes, la interfaz de la aplicación con el modo oscuro activo es completamente negra a excepción de las herramientas, que aparecen en gris. Los nombres de los contactos están en blanco y, en caso de que haya un mensaje pendiente de leer, el aviso aparece en azul claro. En lo que respecta a las converciones, los cuadros de texto alternan entre el color gris, para los mensajes que recibe el usuario, y el verde oscuro para los que envía. Para los iconos, como el de fotografía o grabación de voz, Facebook ha escogido un tono azul claro, similar al empleado para resaltar las conversaciones con mensajes pendientes. El modo oscuro para Android En el caso de Android, los tonos escogidos para el modo oscuro en la interfaz parecen, a primera vista, ligeramente más claros que en la versión para iPhone. Por otra parte, para las conversaciones con mensajes pendientes se ha escogido un color más cercano al verde que al azul que veíamos en el caso anterior. Para las conversaciones, las diferencias son menores con respecto a iOS. Se mantiene el verde oscuro para los mensajes que enviados y el gris claro para los recibidos. El icono de la grabación de voz es el único que destaca con un color diferente al resto de herramientas.
28-02-2020 | abc.es
Facebook demanda a una compañía de analítica por robar datos de los usuarios
Facebook ha demandado a la compañía estadounidense de analítica OneAudience por acceder y recopilar de forma inapropiada los datos de los usuarios de la red social a través de aplicaciones de terceros. La empresa dirigida por Mark Zuckerberg apunta que OneAudience pagó a desarrolladores de aplicaciones para que instalaran un kit de desarrollo de software (SDK) malicioso en sus «apps». Esto le habría permitido recopilar información de los usuarios de la red social sin conocimiento de la compañía. «A través de estas demandas, continuaremos enviando un mensaje a aquellos que intentan abusar de nuestros servicios y de que Facebook se toma en serio el cumplimiento de nuestras políticas», ha indicado la red social a través de un comunicado. Desde Facebook afirman que el caso fue descubierto gracias al programa de recompensas por abuso de datos de la compañía. Sostiene, a su vez, que ya en su momento se tomaron medidas contra OneAudience, entre las que se incluye la deshabilitación de las aplicaciones, el envío a la empresa de una carta de cese y desistimiento y la solicitud de su participación en una auditoría. Algo a lo que OneAudience se negó a cooperar. «Este es el último en nuestros esfuerzos para proteger a las personas y aumentar la responsabilidad de quienes abusan de la industria de la tecnología y los usuarios. A través de estas demandas, continuaremos enviando un mensaje a las personas que intentan abusar de nuestros servicios de que Facebook se toma en serio el cumplimiento de nuestras políticas, lo que incluye exigir a los desarrolladores que cooperen con nosotros durante una investigación y avance el estado de la ley cuando se trata del uso indebido de datos y privacidad», sostienen desde la red social. Cabe recordar que el pasado mes de noviembre, Facebook se vio obligada a reconocer que unos «cien desarrolladores aproximadamente» pudieron acceder «incorrectamente» a los datos de los usuarios a través de su función Grupos. Incluidos nombres y fotografías de perfil de las personas.
25