Noticias de "facebook"

16-05-2019 | abc.es
Facebook restringirá las emisiones en directo a través de Live de contenidos violentos
Facebook ha anunciado nuevas medidas para evitar la proliferación de contenidos que induzcan a la violencia y al odio, como ocurrió con el vídeo del atentado de Nueva Zelanda, entre ellas la de bloquear la opción de emitir vídeos en directo a usuarios que compartan publicaciones de este tipo. La intención de la tecnológica es bloquear el acceso a la herramienta Facebook Live durante 30 días, aproximadamente, a cualquier usuario que haya compartido un post que vaya en contra de su política comunitaria, por ejemplo una referencia sin contexto a un enlace de una declaración de un grupo terrorista. Para ello, la compañía de Mark Zuckerberg destinará una partida de 7,5 millones de dólares en tecnología de análisis de imagen y audio, según ha avanzado en un comunicado. Asimismo, planea trasladar el nuevo modelo de restricción a «otras áreas» en las siguientes semanas. Por ejemplo, evitará que los usuarios que publiquen o compartan contenido prohibido, como la distribución de imágenes de explotación infantil, puedan crear anuncios. ««Entendemos la tensión generada entre el acceso sin restricciones a nuestros servicios que preferirían algunas personas y la necesidad de implantar barreras para mantener a los usuarios seguros», explica la compañía» Hasta ahora Facebook había optado por suprimir únicamente contenido de la plataforma y eliminar o bloquear de manera temporal páginas y cuentas que fuesen en contra de su normativa de uso. Con la nueva regulación, la plataforma estrecha el cerco de la permisividad pero especialmente en relación con la herramienta Live, que fue utilizada por el atacante de las mezquitas de Christchurch, en Nueva Zelanda, para transmitir en directo el atentado en el que mató a 51 personas y causó medio centenar de heridos. En ese momento, Facebook trató de frenar la diseminación del vídeo eliminando la cuenta de esta red social y de Instagram del atacante después de que la policía alertarse de la transmisión en directo, pero para entonces ya había sido compartido por miles de usuarios. Facebook ya cuenta con un operativo compuesto por 30.000 efectivos en varios puntos del mundo, dirigido desde Dublín, para detectar e interceptar contenidos que afecten a la seguridad de la plataforma, así como publicaciones que puedan resultar peligrosos para el mundo offline. Sin embargo, justifica la nueva partida presupuestaria con la necesidad de «investigar de manera más profunda» en nuevas técnicas para identificar imágenes y vídeos editados o manipulados y que pueden ser compartidos en distintos formatos y por varias cuentas diferentes, como en el caso de Christchurch. «Entendemos la tensión generada entre el acceso sin restricciones a nuestros servicios que preferirían algunas personas y la necesidad de implantar barreras para mantener a los usuarios seguros», explica la compañía. En esta línea, ha establecido un convenio con tres universidades estadounidenses -Maryland, Cornell y California- para que académicos e investigadores elaboren nuevas técnicas de «detección de manipulación» de material multimedia y, sobre todo, capaces de identificar a aquellos usuarios que lo hagan de manera intencionada. «En los próximos meses, estableceremos nuevas colaboraciones para que podamos movernos y avanzar tan rápido como sea posible para innovar frente a esta amenaza», añade la empresa.
16-05-2019 | elmundo.es
Redes sociales | La Casa Blanca busca la ayuda de los 'baneados' en Twitter y Facebook
Trump crea una web para recoger historias de usuarios que crean haber sufrido un cierre de sus cuentas 
15-05-2019 | elpais.com
Facebook restringe Live tres meses después del atentado de Nueva Zelanda
Twitter se suma al frente contra el movimiento antivacunas y redirigirá las búsquedas a enlaces de autoridades sanitarias
14-05-2019 | abc.es
Vulnerabilidad de Día Cero: la amenaza que se ha colado en WhatsApp y que no puedes impedir
Coge ahora mismo tu «smartphone» y actualiza cuanto antes WhatsApp. «Ya sea en Android o iOS, los usuarios tienen que entrar en las tiendas oficiales de dichos sistema operativos (Google Play y App Store) para instalar la última versión. Lo que tienen que hacer es actualizar todas las aplicaciones que tengan pendientes», explica Andrés Núñez, de la firma de seguridad S2 Grupo. Solo así, con la última versión, los usuarios pueden corregir la vulnerabilidad que este martes ha sido descubierta en la popular aplicación de mensajería instantánea, por la que los ciberdelincuentes pueden instalar en los dispositivos móviles de los usuarios un «software» de vigilancia («spyware») mediante una simple videollamada. Aunque la noticia se ha conocido a través del «Financial Times» , WhatsApp, que también anima a sus 1.500 millones de usuarios «a actualizar la última versión de la aplicación, así como a mantener el sistema operativo del móvil actualizado», explica a ABC que fue a principios de este mes de mayo cuando identificó y solucionó rápidamente una vulnerabilidad por la que un atacante podía insertar y ejecutar código en dispositivos móviles. «Creemos que un actor cibernético avanzado atacó a un número determinado de usuarios a través de esta vulnerabilidad. El ataque tiene todas las características de una empresa privada que, según se informa, trabaja con los gobiernos para ofrecer software espía que asume las funciones de los sistemas operativos de teléfonos móviles», indica WhatsApp. Ante este panorama, la popular aplicación, que pertenece a Facebook, recomiendan actualizar las versiones anteriores a: - Si usas Android: v2.19.134, - Si usas WhatsApp Business para Android: v2.19.44 - Si usas iOS: v2.19.51, - Si usas WhatsApp Business para iOS: v2.19.51 - Si usas Windows Phone: v2.18.348 - Si usas Tizen: v2.18.15 Aunque no hay confirmación alguna, las sospechas se centran en el grupo israelí NSO Group, quien podría haber ideado el software de espionaje Pegasus aprovechándose del «bug» (como se conoce a los errores de seguridad). Se trata de un código malicioso de vigilancia diseñado para realizar ataques muy concretos, aunque se desconoce el número de usuarios que podrían estar afectados. La vulnerabilidad se descubrió el pasado domingo cuando un abogado británico especializado en derechos humanos fue atacado a través de su teléfono utilizando la herramienta NSO Group. Vulnerabilidad Día Cero «Lo que se ha descubierto es una vulnerabilidad de día cero», añade Andrés Núñez. Así es como se conocen a los errores de seguridad que son desconocidos. «Es decir, -continúa el experto-, nadie hasta ahora conocía que a través de una videollamada de WhatsApp se podía inyectar código en la 'app'. Solo el grupo que lo ha desvelado es el que lo conocía». Hasta ese momento, todos los dispositivos con la aplicación instalada «eran vulnerables». Al hacerse público el error, toca actualizar la aplicación para solucionarlo. Y hasta que eso sucede, pasa un tiempo en el que cualquiera puede aprovecharse de ese «bug». Es decir, todos los dispositivos son vulnerables. Las vulnerabilidades de día cero son muy populares en el sector de la ciberseguridad. Están a la orden del día. Aún así, no hay duda de que se trata de un error de seguridad muy grave porque dicha vulnerabilidad «permitía instalar 'apps' en remoto», señala el experto. «Una videollamada de WhatsApp es una entrada de datos a un dispositivo (porque usa internet). En dicha entrada de datos iba oculta una aplicación que se instalaba en el 'smartphone'. En este caso, se trataba de una 'app' espía». Un software espía, como su propio nombre indica, «te permite tomar el control remoto de un dispositivo», informa Núñez, por lo que el ciberdelincuente puede activar el micrófono, la cámara y acceder a tus datos cuando quieran o de manera permanente. «Puede activar la cámara y ver tus movimientos en todo momento», ejemplifica. A nivel usuario, es prácticamente imposible detectarlo. Precisamente, este ciberataque en principio iba dirigido a personas e instituciones muy concretas, pero la vulnerabilidad del software existe en cualquier terminal si WhatsApp no se actualiza. La ciberseguridad absoluta no existe Con esta nueva brecha se evidencia, una vez más, que la seguridad al cien por cien no existe en internet. «Pero tampoco en el mundo físico», añade Núñez. «Una puerta blindada no te asegura al cien por cien de que no entren en tu casa», ejemplifica. Pero cuanto mejor protegidos estemos, menor riesgo. De ahí que los usuarios tengan siempre instaladas en sus dispositivos las últimas versiones de los sistemas operativos o aplicaciones. Aunque pueda parecer extraño, «lo importante es detectar las brechas de seguridad cuanto antes y parchearlas. Y hacerlas públicas para que todos los usuarios las actualicen», afirma Núñez. «El primer paso para gestionar un riesgo -continua- es la amenaza. Si no sabes cuál es la vulnerabilidad, no puedes solucionarlo. Y sabiéndolo sí, aunque siempre va a existir una ventana de temporalidad por la que la seguridad va a estar siempre expuesta». Pero el usuario tiene que ser consciente de que «el software de WhatsApp o de cualquier otro sistema o 'app', si no es vulnerable ahora, va a acabar siéndolo en cualquier momento de su existencia porque no existe al cien por cien la seguridad».
14-05-2019 | abc.es
Alerta por una grave vulnerabilidad en WhatsApp: actualiza la aplicación cuanto antes
La aplicación de mensajería instantánea WhatsApp, propiedad de Facebook, dijo hoy haber detectado una vulnerabilidad en su sistema que permitió que piratas informáticos instalasen software espía en algunos teléfonos y accediesen así a los datos contenidos en los dispositivos. La compañía confirmó en un comunicado la información que unas horas antes había publicado en exclusiva el «Financial Times» e instó a los 1.500 millones de usuarios que tiene en todo el mundo a «actualizar la aplicación a su última versión» y a mantener al día su sistema operativo como medida de «protección». WhatsApp, que fue adquirida por Facebook en 2014, indicó que en estos momentos aún no puede precisar cuántas personas fueron afectadas, pero aseguró que las víctimas fueron elegidas «de forma específica», de manera que en principio no se trataría de un ataque a gran escala. El «spyware» o software espía que se instalaba en los teléfonos "se asemeja» a la tecnología desarrollada por la empresa de ciberseguridad israelí NSO Group, lo que llevó a WhatsApp a situarla como principal sospechosa detrás del programa de espionaje. La vulnerabilidad en el sistema, para la que la empresa sacó un parche este mismo lunes, fue detectada hace sólo unos días y por el momento se desconoce durante cuánto tiempo se estuvieron produciendo las actividades de espionaje. Los hackers llevaban a cabo una llamada a través de WhatsApp al teléfono a cuyos datos deseaban acceder e incluso en el caso de que la persona receptora no respondiese a la llamada, un programa de «spyware3 se instalaba en los dispositivos. En muchos casos la llamada desaparecía posteriormente del historial del aparato, de manera que, si no había visto la llamada entrar en su momento, el usuario afectado no llegaría a sospechar nada. WhatsApp aseguró que nada más conocer que se habían producido los ataques avisó a organizaciones de derechos humanos (que se encontraban entre las víctimas del espionaje), a empresas de ciberseguridad y al Departamento de Justicia de Estados Unidos. Que algunas de las organizaciones afectadas sean plataformas de defensa de los derechos humanos refuerza la hipótesis de la implicación por parte de NSO Group, ya que su software ha sido usado en el pasado para llevar ataques contra este tipo de entidades. NSO Group, que opera de forma opaca y durante muchos años lo hizo en secreto, diseña software espía para sus clientes, entre los que se encuentran Gobiernos de todo el mundo, que lo usan para acceder a dispositivos móviles y obtener información.
10-05-2019 | abc.es
Facebook responde al artículo demoledor de su cofundador, Chris Hughes: «Despedazar una compañía exitosa no es la solución»
Sin pelos en la lengua, Chris Hughes, uno de los cofundadores de Facebook, realizó este jueves una gran llamada de atención al mundo entero para alertar del peligro actual y futuro de la compañía que en su día creó junto al que fue su amigo Mark Zuckerberg. El cofundador de Facebook, a través de un artículo de opinión en el «The New York Times», desmenuza con gran rigurosidad la situación actual de la compañía, su trayectoria y ansia de poder. Y alerta sobre la necesidad de parar los pies al monopolio que ha construido Zuckerberg sin que empresas, gobiernos y mucho menos ciudadanos se hayan dado cuenta. «El Gobierno de Estados Unidos tiene que hacer dos cosas: romper el monopolio de Facebook y regular la compañía para que sea más responsable ante los estadounidenses», subraya el empresario, que insta a una necesidad urgente de proteger los derechos de los ciudadanos ante «la influencia» de un hombre, Mark Zuckerberg, que califica de «asombrosa» porque va «mucho más allá» de la capacidad de influencia que nadie antes ha tenido. «Somos una nación que tradicionalmente ha controlado los monopolios. El poder de Mark no tiene precedentes y es antiamericano» asegura. Por eso, «Es hora de romper Facebook», titular del artículo publicado. «Controla tres plataformas de comunicación clave -Facebook, Instagram y WhatsApp- que miles de millones de personas usan a diario». Sólo Zuckerberg decide cuáles son las reglas sobre privacidad a desarrollar, qué contenidos pueden verse o no y, además, es capaz de acabar con cualquier competidor, ya sea adquiriéndolo, bloqueándolo o copiando su modelo. Aún así, Hughes defiende al que fue su compañero de universidad: «Es humano. Pero es su misma humanidad la que hace que su poder sin control sea tan problemático». Califica a su amigo de «persona buena y amable» pero reconoce que le «enfada que su hincapié en el crecimiento le llevase a sacrificar seguridad y respeto a cambio de clics». Y añade: «No hay precedente de su capacidad de controlar organizar e incluso censurar las conversaciones de 2.000 millones de personas» Por eso, aboga porque la FTC y el gobierno de EE.UU. frenen los pies a este «poderoso monopolio que eclipsa a todos sus rivales». Y añade que en caso de no actua, «el monopolio de Facebook solo se afianzará aún más». En su opinión, los organismos «debe hacer cumplir las leyes antimonopolio, deshaciendo las adquisiciones de Instagram y WhatsApp y prohibiendo futuras adquisiciones durante varios años», de tal manera que Facebook se disgrege en varios compañías. Esta ruptura, asegura, beneficiaría a todos, «pero los mayores ganadores serían los estadounidenses», apunta, ya que tendrían ante sí «un mercado competitivo en el que podrían elegir». La postura de Facebook Tras estas duras palabras, y sobre las que Zuckerberg no se ha pronunciado, Nick Clegg, jefe de comunicación del grupo, emitió un comunicado a la agencia AFP. «Facebook acepta el hecho de que su éxito va acompañado de una responsabilidad», indica Clegg, «pero esta responsabilidad -continua- no se puede hacer exigiendo el desmantelamiento de una empresa estadounidense exitosa». El portavoz de Facebook asegura que la exigencia de responsabilidades «solo se puede exigir a través de la meticulosa introducción de nuevas reglas para internet, que es exactamente por lo que Mark Zuckerberg aboga». En estos días, precisamente, el CEO de la mayor red social del mundo se va a reunir con diferentes políticos. De hecho, este viernes se ha visto con el presidente francés, Emmanuel Macron. Adam Mosseri, responsable de Instagram, respondió a la carta de Hughes en Twitter: «La regulación es importante y necesaria, pero no estoy convencido de que separarnos sea el camino correcto. Me encantaría hablar sobre este asunto». Regulation is important and necessary, but I'm not convinced breaking us up is the right path. Would love to chat about it if you're open.? Adam Mosseri (@mosseri) 9 de mayo de 2019Rehacer las reglas de internet En este contexto, hay que recordar que Zuckerberg solicitó a los gobiernos el pasado mes de abril a establecer una regulación internacional en internet para poder «garantizar el bien». El CEO de Facebook aboga por «rehacer las reglas» para que los países sean quienes lleven la batuta, y no las empresas privadas, en lo relativo a protección de datos, información política y valoración de contenidos. De ahí, su próximas rondas de contactos con mandaterios de diferentes país. Facebook, que compró Instagram en 2012 y WhatsApp en 2014, cuenta con más de dos mil millones de usuarios mensuales en todas sus plataformas. El grupo registró un 2018 con beneficios de 22.112 millones de dólares (19.266 millones de euros), es decir, obtuvo un 39% más de beneficio con respecto al año anterior pese a los escándalos que protagonizó el pasado año. Está claro que los escándalos no han pasado factura a la compañía. Los usuarios siguen formando parte de la red social como si nada pasara, teniendo en cuenta que su modelo de negocio se basa en la recopilación de datos para poder mostrar publicidad dirigida a cada uno de sus usuarios. Aún así, Facebook tiene numerosos frentes abiertos. Se enfrenta a una multa récord en Estados Unidos por el escándalo de Cambridge Analytica y en el último año ha visto cómo los fundadores de WhatsApp y de Instagram han abandonado la compañía, sin olvidar la fuga de datos de 87 millones de usuarios (Cambridge Analytica), que influyó en favor del Brexit y Donald Trump.
10-05-2019 | elpais.com
Un cofundador de Facebook pide que los reguladores dividan la compañía
Chris Hughes argumenta en un artículo en 'The New York Times' que Mark Zuckerberg tiene más poder "que cualquier persona en el sector privado o en el Gobierno"
09-05-2019 | abc.es
La demoleadora carta de Chris Hughes, cofundador de Facebook, contra Mark Zuckerberg y su monopolio
Chris Hughes, uno de los cofundadores de Facebook, quiere que el Gobierno estadounidense rompa el «monopolio» de la compañía que lidera Mark Zuckerberg para acabar con su enorme influencia y proteger los derechos de los ciudadanos. En un largo artículo de opinión, Hughes alerta del inmenso poder de Zuckerberg y de la falta de control sobre él y sus acciones al frente de la red social. «La influencia de Mark es asombrosa, mucho más allá de la de cualquier otra persona en el sector privado o en el Gobierno. Controla tres plataformas de comunicación clave -Facebook, Instagram y WhatsApp- que miles de millones de personas usan a diario», recuerda en el artículo, publicado este jueves por «The New York Times». Según Hughes, Zuckerberg tiene poder total dentro de su empresa y un dominio prácticamente absoluto sobre el sector de las redes sociales, lo que le permite fijar las reglas sobre privacidad, decidir qué contenidos son aceptables o acabar con cualquier competidor adquiriéndolo, bloqueándolo o copiando su modelo. «El Gobierno de Estados Unidos tiene que hacer dos cosas: romper el monopolio de Facebook y regular la compañía para que sea más responsable ante los estadounidenses», subraya el empresario. Hughes propone usar las leyes antimonopolio para romper Facebook en varias compañías independientes, empezando por separar Instagram y WhatsApp, cuyas adquisiciones por parte de Zuckerberg nunca deberían haberse permitido, según defiende. «Si no actuamos, el monopolio de Facebook solo se afianzará aún más. Con gran parte de las comunicaciones personales del mundo en su mano, puede extraer esa información para patrones y tendencias, dándole ventaja sobre competidores durante décadas», insiste. Entre otras cuestiones, Hughes muestra su preocupación por el «control unilateral» que ahora mismo Zuckerberg tiene sobre el discurso público y los contenidos. «No hay precedente de su capacidad de controlar organizar e incluso censurar las conversaciones de 2.000 millones de personas», recuerda. Hughes defiende a Zuckerberg como persona, pero cree que su obsesión por dominar el mercado con Facebook le ha llevado a cometer errores y le ha dado un poder casi ilimitado que resulta peligroso. «Mark es una persona buena y amable. Pero me enfada que su hincapié en el crecimiento le llevase a sacrificar seguridad y respeto a cambio de clics», insiste. Hughes, que fundó Facebook junto a Zuckerberg y varios compañeros de la universidad, admite su propia responsabilidad por «no hacer sonar antes la señal de alarma» y asegura que no fue hasta las elecciones estadounidenses de 2016 y la polémica de Cambridge Analytica que se dio cuenta realmente de los peligros del monopolio de la red social. En los últimos años, la empresa con sede en California ha estado en el punto de mira de muchos legisladores por sus problemas de privacidad y su supuesto papel en la manipulación de comicios y en la difusión de mentiras. Tras dejar la compañía en 2007, Hughes fue voluntario en la campaña que llevó al demócrata Barack Obama a la Casa Blanca y pasó por varios negocios, incluida la compra de la revista «The New Republic», de la que se desvinculó en 2016. Actualmente es codirector del Economic Security Project, una iniciativa para combatir la pobreza en EE.UU., y asesor en el Instituto Roosevelt.
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