Noticias de "facebook"

27-01-2020 | abc.es
Facebook quiere tu cara: La red social planea introducir el reconocimiento facial en Messenger
Facebook está trabajando en introducir el sistema de reconocimiento facial para que los usuarios puedan bloquear su aplicación de mensajería Messenger en dispositivos móviles. Esta nueva función permite a los usuarios bloquear Facebook Messenger cada vez que salgan de la «app» o después de estar un tiempo sin utilizarla. Concretamente, se podrá elegir entre 1 minuto, 15 minutos o 1 hora después de salir de la aplicación, según una captura de pantalla publicada en Twitter por la experta en ingeniería inversa Jane Manchun Wong. Para volver a entrar en Messenger, la aplicación usará el reconocimiento facial registrado en el propio teléfono, según ha confirmado el portavoz de Facebook Alexandru Voica. «Para este tipo de funciones de privacidad, usaríamos los ajustes de reconocimiento facial que ya se encuentran en el dispositivo, no los nuestros», ha subrayado en Twitter. Esta función ya es utilizada por otras aplicaciones de mensajería como WhatsApp. A principios de 2019, la «app» lanzó las funciones Touch ID y Face ID para el desbloqueo de los iPhone. Además, meses después presentó una función similar de desbloqueo mediante huella dactilar para todos los teléfonos móviles Android compatibles. En WhatsApp, el usuario también tiene la posibilidad de bloquear de forma automática la aplicación, pudiendo elegir entre inmediatamente, en un minuto o en 30 minutos.
24-01-2020 | abc.es
Deepfake, la nueva amenaza para la democracia y las empresas está al alcance de cualquiera
Imagine que está navegando por internet y, de repente, encuentra una noticia en cuyo titular se afirma que el líder de Vox, Santiago Abascal, está a favor de realizar un referéndum de autodeterminación en Cataluña. Que, una vez superado el pasmo inicial, hace «click» y encuentra que, junto al cuerpo del artículo, va adjunto un vídeo en el que aparece el diputado reafirmándose en la importancia de que los catalanes decidan su futuro y, si lo desean, se conviertan en un Estado autónomo. Parece increíble, ¿verdad? Cosa de ciencia ficción. Pues bien, el principal problema, más allá de que el vídeo sea falso, que atendiendo a la trayectoria de Abascal, sin duda, lo es; lo encontramos cuando nos damos cuenta de que no hace falta ser una lumbrera de la informática para poner al líder político de turno a decir cualquier cosa. Y es que la creación de deepfakes está cada vez al alcance de más usuarios. «Los deepfakes son falsificaciones de material de vídeo o audio cuyo alto nivel técnico los hace creíbles. Utilizando este tipo de tecnología, es posible crear material audiovisual falso de personalidades o gente famosa con contenido completamente arbitrario. Se ha ido publicando software que facilita más su creación y verosimilitud. Hoy en día, cualquier usuario puede comenzar a crear este tipo de vídeos con relativa facilidad y resultados bastante aceptables», explica a ABC David Sancho, responsable del equipo de investigación de la empresa de ciberseguridad Trend Micro. El experto añade que «los creadores de este tipo de software han ido refinando las capacidades y muchos de ellos lo han hecho open source (de libre acceso), de tal modo que cualquiera puede acceder a la herramienta de manera gratuita». Un riesgo político Los deepfakes comenzaron a llamar especialmente la atención en el año 2016. Fue entonces cuando la Universidad de Washington realizó un experimento, nombrado como «Synthesizing Obama», en el que se cambiaba la voz del expresidente de Estados Unidos Barack Obama para afirmar que el actual dirigente del país norteamericano, Donald Trump, «es un total y completo idiota». Tan solo un año después, aparecieron en internet una serie de vídeos pornográficos en los que, gracias al empleo de esta tecnología, se había cambiado los rostros de las actrices originales por los de algunas de las figuras más exitosas del cine y la televisión. Desde Gal Gadot, que próximamente estrenará la segunda cinta de «Wonder Woman», hasta Maisie Williams, Arya Stark en «Juego de Tronos». «Es imposible intentar detener a quienes cortan y pegan mi imagen (o la de cualquier otra persona) a un cuerpo diferente. Protegerte de internet y de su naturaleza depravada es una causa perdida», explicaba en declaraciones a «The Washington Post» Scarlett Johansson, otra de las actrices afectadas. Otro buen ejemplo de lo que es posible con este tipo de tecnología lo encontramos el pasado mes de mayo, cuando comenzó a circular un vídeo en el que se había trucado la voz de la presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi. El objetivo era aparentar que la política demócrata se encontraba en estado de embriaguez. Y el engaño caló. Incluso fue compartido por Donald Trump a través de Twitter.<blockquote class="twitter-tweet"><p lang="en" dir="ltr">?PELOSI STAMMERS THROUGH NEWS CONFERENCE? <a href="https://t.co/1OyCyqRTuk">pic.twitter.com/1OyCyqRTuk</a></p>&mdash; Donald J. Trump (@realDonaldTrump) <a href="https://twitter.com/realDonaldTrump/status/1131728912835383300?ref_src=twsrc%5Etfw">May 24, 2019</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script> La preocupación por lo que podría suponer el uso de deepfakes, especialmente si tenemos en cuenta las próximas elecciones a la presidencia de Estados Unidos, ha provocado que algunas de las grandes plataformas de internet se hayan arremangado para construir un muro de contención. El mejor ejemplo, posiblemente, es el de Facebook. La empresa de Mark Zuckerberg lleva años tratando de reponerse del escándalo de Cambridge Analytica. El último paso ha sido el de reforzar sus políticas para identificar y eliminar los vídeos alterados. El pasado mes de septiembre, la tecnológica lanzó un programa, llamado Deep Fake Detection Challenge, destinado a que usuarios de todo el mundo colaboren en la búsqueda de contenido manipulado. Una política que, según anunció la red social, se ha visto reforzada hace unos días. Y si preocupa la limpieza de las próximas eleciones presidenciales, no lo hace menos la seguridad nacional. «¿Qué pasa si alguien crea un video del presidente Trump diciendo: "He lanzado armas nucleares contra Irán, Corea del Norte o Rusia?" No tenemos horas o días para determinar si es real o no», explicaba hace unos meses en declaraciones a la cadena norteamericana «CBS» el profesor de ciencias de la computación de la Universidad de Berkeley (California) Hany Farid. El experto, al igual que Sancho, hizo hincapié en que se debe entender que los deepfakes «no están en manos de unos pocos, están en manos de muchos». Las empresas, también en el punto de mira El responsable de investigación de Trend Micro apunta a las empresas como otro de los principales objetivos de este tipo de contenido: «Un vídeo con declaraciones falsas de un empresario puede mover las acciones de su empresa, o de otras asociadas, hacia arriba o hacia abajo». Sancho pone como ejemplo sus posibilidades como parte del timo del CEO. Una estafa en la que los cibercriminales, valiéndose de ingeniería social, suplantan a un directivo de una empresa para lograr algún tipo de beneficio contactando con sus empleados, normalmente económico. «Ya existen casos en los que los ciberdelincuentes han utilizado las deepfakes con éxito en este campo. En 2019 aparecieron noticias de ciberdelincuentes que habían utilizado una voz generada por IA en ingeniería social. La organización afectada fue una compañía de energía que fue víctima de un fraude de 243.000 dólares en el que los estafadores utilizaron Inteligencia Artificial para imitar la voz del CEO de la empresa, tal y como publicaba The Wall Street Journal», dice el experto de Trend Micro. A su vez, resalta que los deepfakes ofrecen «muchas otras posibilidades» gracias al elemento audiovisual «que da más credibilidad a sus planes». Y es que este fraude, como todos los demás, se beneficia de una tecnología que avanza a ritmo vertiginoso. Un crecimiento que no solo mejora las condiciones de vida de la sociedad. También hace que las armas de los cibercriminales mejoren y resulten más asequibles.
23-01-2020 | abc.es
Cómo evitar que los cibercriminales te hackeen el «smartphone» como a Jeff Bezos
Este miércoles se conoció la noticia de que el teléfono móvil del empresario Jeff Bezos, propietario del diario «The Washington Post» y CEO de Amazon, fue hackeado con un archivo malicioso oculto en un vídeo que le llegó a través de un mensaje de WhatsApp. Se trata de un tipo de ataque que «utilizó algún tipo de vulnerabilidad existente bien en el sistema operativo móvil o bien en la propia aplicación WhatsApp», como explica el director técnico de Check Point para España y Portugal, Eusebio Nieva, a Europa Press. Como apunta Nieva, Facebook, empresa a la que pertenece WhatsApp, informó recientemente de una vulnerabilidad -ya corregida- que precisamente permitía a un ciberatacante hacer lo que le ha pasado a Bezos: «la ejecución de código malicioso a través del envío de vídeos mp4 modificados». Este ataque se aprovecha de la confianza que se establece entre el emisor y el receptor del mensaje, muchas veces amigos o familiares, para distribuir el «malware». Por ello, el director técnico asegura que «la mejor medida de seguridad consiste en la suma de dos factores: desconfianza y prevención». «En muchos casos, desconocemos el verdadero origen de estos archivos que llegan hasta nuestras manos, por lo que no sabemos si pueden contener algún tipo de virus informático», apunta el directivo. Y añade que tampoco conocemos «los niveles de seguridad que tienen en sus teléfonos móviles personas cercanas a nosotros», lo que supone que amigos y familiares pueden haber recibido ese mismo archivo infectado y «compartirlo con el resto de sus contactos de forma involuntaria». El «hackeo» de la aplicación puede suponer que el ciberdelincuente tome el control de la misma, con lo que tendría acceso al historial, a los datos guardados, los contactos y las conversaciones. Y si además es capaz de inyectar código malicioso más avanzado, «se podría, en potencia, controlar el dispositivo por completo y convertirlo en una herramienta de espionaje in intromisión en la intimidad del usuario», detalla director técnico de Check Point. Para evitar ser víctima de este tipo de ataques también es, para Nieva, «fundamental» contar con un antivirus que analice todos los documentos que se reciben, ya que «sólo así podemos saber si está infectado» y evitaremos «poner en riesgo toda la información almacenada en el 'smartphone'». Nieva también recomienda el uso de herramientas de seguridad avanzadas «que sean capaces de determinar, a través del comportamiento del dispositivo y de las aplicaciones que alberga éste, si alguna anomalía puede ser achacada a una intrusión o un 'software' malicioso».
22-01-2020 | abc.es
Si tu «smartphone» es Android ya puedes probar el modo oscuro de WhatsApp
El modo oscuro de WhatsApp ya está disponible en la última versión beta de la aplicación para dispositivos Android, la 2.20.13, algo que se esperaba desde hace ya unos meses. Al ser una versión beta, está únicamente disponible para unos pocos, aunque cualquier usuario puede acceder a ella convirtiéndose en «betatester». Los usuarios que no lo sean, pueden obtener la versión 2.20.13 a través de APK Mirror, según ha informado el medio Android Police. Para poder activar el modo oscuro, los usuarios que cuentan con esta versión beta tendrán que acceder a la sección de «Configuración» de la aplicación y después presionar en «Chats». Una vez en ese apartado, el usuario deberá entrar en la opción «Tema», en la que podrá elegir entre tres opciones: oscuro, luz, «se estableció por el ahorro de energía». El servicio de mensajería de Facebook ya anunció a principios de diciembre que la aplicación preparaba una función con la que el modo oscuro podría activarse de forma automática según los ajustes de ahorro de energía. Al elegir esta opción, WhatsApp puede activar el modo oscuro de forma automática según la configuración de ahorro de batería elegida por el usuario. WhatsApp anunció en marzo que estaba trabajando en un modo oscuro en su versión Android y hace más de un año el portal WABetanInfo informó de que la compañía también estaba planeando este modo para la versión de iOS.
22-01-2020 | abc.es
Realidad virtual: la tecnología que iba a cambiar el mundo no termina de explotar
Cuando la realidad virtual irrumpió en el mercado en 2016 lo hizo con la intención de poner patas arriba la forma en la que el usuario se relaciona con la tecnología. Sin embargo, cuatro años después de que empresas como HTC, Facebook y Sony se decidiesen a poner unas gafas en los domicilios de todo el mundo, ha quedado claro que todavía hace falta mucho trabajo por hacer. Que la implantación de esta tecnología está siendo demasiado lenta. Según un estudio elaborado por Futuresource Consulting, en 2019 el mercado de dispositivos VR tuvo un ligero crecimiento del 5%. Dato que demuestra el estancamiento comercial que está sufriendo esta tecnología. Laura Raya, responsable de Disciplina Académica de Computación Gráfica y Realidades Extendidas del Centro Universitario U-TAD, apunta diferentes razones por las que la realidad virtual no acaba de explotar. Una de las más importantes reside en el elevado precio que tiene para el consumidor: «Es muy superior al coste de fabricación. El hardware que se vende no es tan caro, pero como las empresas estiman que las ventas no van a ser altas elevan el precio. Esto supone una barrera para el consumidor que está interesado. Sin duda, si no fuese por el precio muchísimas más personas comprarían las gafas». Efectivamente, la realidad virtual no está al alcance de todos los bolsillos. Por poner un ejemplo, en Europa las HTC Vive Pro, una de las gafas más potentes que se pueden adquirir en el mercado, tienen un precio de 679 euros. Y eso hablando solo del casco. En caso de que el consumidor quisiese adquirir el kit completo, el coste alcanzaría los 1.219 euros. Por detrás encontramos otras opciones más asequibles, como las Oculus Riftt S (449 euros) creadas por Facebook, o las PlayStation VR ideadas por Sony para su PS4, que se pueden adquirir por unos 200 euros. Precisamente, las gafas de la empresa nipona son las más exitosas hasta la fecha con 5 millones de unidades vendidas en todo el mundo. Una cifra nada desdeñable dentro de la realidad virtual, pero que se queda, posiblemente, algo corta atendiendo a que se trata de un visor pensado para PlayStation 4. Esa que ha conseguido hacerse un hueco junto al televisor de 106 millones de personas. Y, aun con todo, atendiendo a estos datos, menos de un 5% de usuarios de la sobremesa ha adquirido el visor de Sony. Incluso contando con un catálogo variado en el que figuran joyas como «Astrobot» o «Farpoint». Falta de contenido e inquietud A pesar de que los videojuegos son el principal impulsor de este tipo de tecnología, sus aplicaciones van mucho más allá. Como nos recuerda Raya, alcanza campos como el de psicología, la arquitectura, la gastronomía, el turismo y la automoción. Sin embargo, en algunos casos adolece de falta de contenido: «Hay cada vez más empresas centradas en el desarrollo de contenido para realidad virtual. Sin embargo, el número sigue siendo insuficiente. Hay poca gente con la formación necesaria y dedicada al desarrollo. Al final, realizar una inversión importante en unas gafas, por ejemplo, para luego disfrutar solo de tres aplicaciones que me resultan interesantes no sale a cuenta». La experta también llama la atención sobre un mercado cada vez más copado por dispositivos de realidad virtual. «El que cada tres meses salgan unas gafas diferentes al mercado genera mucha incertidumbre en los usuarios. Si me dijeran que va a salir la gafa que finalmente va permitirme disfrutar de mucho contenido y va a ser estable, a lo mejor el consumidor entendería la inversión como si fuese la compra de un iPhone. Sin embargo, no paran de salir nuevos dispositivos. Nosotros, en las clases de U-TAD, estamos cambiando de equipo constantemente», dice Raya. Otro de los puntos que muchos expertos destacan como motivante de la lenta popularización del VR está en las limitaciones del hardware. Un problema que, atendiendo a la velocidad vertiginosa con la que avanza la tecnología, es solo cuestión de tiempo que desaparezca. Eso es, al menos, lo que espera Alberto Marcos, Business Development Manager de Zero Latency, empresa centrada en videojuegos de realidad virtual que cuenta con salas en ciudades de todo el mundo: «Aunque llevamos mucho tiempo oyendo hablar sobre la realidad virtual, todavía estamos al principio de la curva. Hacía falta una revolución que ya está teniendo lugar y por fin la tecnología está empezando a ponerse a la altura del contenido». El experto destaca el enorme impulso que le han dado compañías como HP o Microsoft a la realidad virtual. Dos tecnológicas, con las que colabora Zero Latency, y que han sido capaces de desarrollar un equipo con gráficos en 4K, sonido envolvente y la posibilidad de que hasta 8 personas se enfrenten simultáneamente en un espacio abierto en el que pueden moverse con total libertad, sin depender de cables. Un futuro esperanzador A pesar de la lenta adopción de la realidad virtual, otro estudio elaborado por Futuresource Consulting, del que se hizo eco hace unos meses «Forbes», apunta que en 2023 el mercado del VR experimentará un gran crecimiento. Para entonces, se espera que la cifra de ventas de dispositivos de realidad virtual haya ascendido a los 168 millones, generando 98,4 millones de dólares y alcanzando una implantación mundial que roce el 2%. Para que este escenario se produzca, los expertos señalan que es imprescindible que el hardware sea cada vez menos invasivo y pueda aprovechar la nueva red: el 5G. «Como en todo, el 5G permitirá estar conectado más rápido y disfrutar de experiencias más inmersivas sin estar atado a cables. Los cables son una cosa que le resulta muy incómoda al usuario, pero eran imprescindibles para las gafas menos potentes. También, con su desaparición, se rompe con esa imagen de que la gafa aisla», comenta Raya. A este respecto, «Forbes» destaca la salida al mercado el pasado mes de mayo de Oculus Quest. El visor independiente, es decir, sin cables, ideado por Facebook, gozó de una gran acogida entre los usuarios. A pesar de que por el momento no se han ofrecido cifras de venta oficiales, se cree que ya se han vendido más de un millón de unidades del visor.
20-01-2020 | abc.es
La espeluznante aplicación que usa el FBI para saber quién eres robando tus fotos de internet
Más de 600 agencias y cuerpos del orden en Estados Unidos han comenzado a utilizar durante el pasado año una nueva aplicación de reconocimiento facial que permite identificar inmediatamente a casi cualquier persona. Según informó «The New York Times», la aplicación, Clearview, utiliza para ello una base de datos con más de 3.000 millones de imágenes recopiladas de Facebook, Instagram, YouTube y multitud de webs. Gigantes de internet como Google han evitado hasta ahora ofrecer este tipo de tecnología por los enormes problemas de privacidad que plantea. Mientras, sin despertar mucha atención y en medio de un gran secretismo, Clearview la ha desarrollado y ha comenzado a comercializarla, principalmente entre cuerpos de Policía, aunque también ha vendido licencias a algunas compañías para fines de seguridad. Entre otros, disponen de la aplicación el FBI, el Departamento de Seguridad Nacional y numerosas fuerzas de Policía locales, asegura el diario. El sistema permite subir la foto de un individuo y ver de inmediato imágenes públicas de esa persona junto a enlaces a los sitios web en los que aparecieron. Así, además de la identidad, el usuario puede tener acceso a menudo a la ocupación, el lugar de residencia o los conocidos de esa persona. Analizó el código de la «app» y descubrió que incluye una opción para utilizarse junto a gafas de realidad aumentada, lo que potencialmente podría permitir a los usuarios identificar a cualquier persona que vean. Clearview fue fundada por el australiano Hoan Ton-That, responsable de varias aplicaciones poco exitosas para teléfonos móviles y por Richard Schwartz, un ayudante de Rudolph Giuliani durante su tiempo como alcalde de Nueva York. Además, cuenta con respaldo financiero por parte del magnate de Silicon Valley Peter Thiel, un inversor cercano a Donald Trump y que está involucrado en compañías como Facebook. Las fuerzas del orden disponen en EE.UU. de acceso a sistemas de reconocimiento facial desde hace años, pero tradicionalmente limitados a buscar en fotografías en poder de las autoridades, como retratos de arrestados. Mientras tanto, algunas grandes ciudades han prohibido a sus agentes el uso de este tipo de tecnología por los problemas de privacidad que plantea.
20-01-2020 | elpais.com
Facebook da por resuelta la caída de Whatsapp
El funcionamiento defectuoso de la 'app' de mensajería ha impedido a los usuarios enviar y recibir contenido multimedia durante más de dos horas
20-01-2020 | abc.es
Twitter: ventajas y desventajas de editar los tuits
Uno de los grandes logros de Twitter ha sido saber escuchar a la comunidad que soporta la plataforma. Muchas de las funciones que se han incorporado desde 2006, momento en el que la red de micromensajes apareció, nacieron de los propios usuarios. Las usaban antes de hacerse realidad como el empleo de los «hashtag» o la opción de «retuitear». Una de las grandes peticiones históricas no se llegará a implementar «posiblemente nunca», aseguró recientemente Jack Dorsey, fundador de la compañía estadounidense, en relación a la posibilidad de editar «tuits». Una función atrevida que, sin embargo, puede cambiar al completo la filosofía primigenia con la que nació el servicio, con clara vocación por ajustarse al tiempo real. Con un botón de editar, los usuarios podrían dar un mal uso de la aplicación, apuntó Dorsey. En su opinión, si alguien publica un mensaje, otro usuario lo «retuitea» y a la media hora el usuario primero edita el contenido podría hacer que se divulgue un mensaje totalmente contrario al del principio. Se trata de una función controvertida que, sin frivolizar, presenta tantas ventajas como inconvenientes. La comunidad siempre ha estado dividida entre aquellos usuarios que abogan por mantener inalterada la función y los que defienden, aunque con algunas limitaciones, un cambio para corregir, entre otras cosas, las erratas que se producen generalmente por las prisas. Corrección de errores puntuales como gran ventaja. Este es el motivo principal -y la principal ventaja- por lo que se reclama la posibilidad de editar mensajes. Por diversos factores como las prisas o la rapidez el la escritura desde un teléfono móvil, en muchas ocasiones los usuarios lamentan haber publicado un mensaje con alguna errata. Otras veces, al tratarse de un espacio limitado (desde hace dos años a 280 caracteres), los usuarios buscan encajar sus frases y, al retocarlas, se olvidan de alguna palabra. Nada grave, pero para los más pudorosos en el lenguaje y la ortografía representa casi un insulto a su inteligencia. Con una hipotética opción de modificar el mensaje se podrían corregir «errores puntuales, especialmente en hilos y en contenidos que se han viralizado y en los que detectas un error», valora telefónicamente Sergio Carrasco, abogado especializado en nuevas tecnologías. Pero con limitación temporal. Uno de los grandes ejes de la plataforma es que sirve para demostrar las vergüenzas, cambios de opinión y aseveraciones de sus usuarios, en especial, entre aquellos que dedican su profesión a la vida pública como dirigentes políticos. El fenómeno de la «tuit-hemeroteca» se ha acrecentado en los últimos años hasta el punto que un mensaje mal dado ha servido para generar una notable polémica y provocar el despido de una persona de su cargo. Los que defienden la edición de «tuits» se inclinan por una función limitada, es decir, que no se posibilite editar mensajes en cualquier momento y de manera indefinida como sucede, por ejemplo, con Facebook. «[Sería] Una ventana temporal para este tipo de correcciones. La idea no es cambiar el sentido del tuit, porque eso sería una trampa, pero sí disponer de un tiempo de edición», apunta Carrasco. Y con historial de ediciones. Ante el temor, precisamente, de que se cambie el sentido estricto de las frases publicadas, algunos usuarios defienden que venga asociado a un historial de ediciones, un sistema de etiquetado que, al igual que en Facebook, se informe al resto de usuarios que se ha modificado el «tuit» en cuestión. «Queremos corregir no cambiar el sentido del tuit, pero que tengas el tiempo suficiente para corregir algo si has visto una errata», añade este experto. Para Borja Adsuara, jurista experto en derecho digital, se mostraría a favor de la edición de mensajes en Twitter siempre y cuando se produzca «nada más publicar el mensaje» y, al igual que sus defensores, para «corregir erratas». Pérdida del sentido como su principal inconveniente. Los detractores de esta medida aducen una «pérdida del sentido» de los mensajes, en especial, en los hilos o mensajes unidos que forman un relato corto en donde se profundiza sobre algún asunto. «Entiendo la postura de Jack Dorsey, porque si cambias un tuit que ha generado una polémica, no entiendes la polémica. Twitter es un reflejo de la actualidad y de lo que pasa. Y en la actualidad un dirigente dice una cosa, mete la pata y lo que puede hacer es corregirse, pero ahí está la hemeroteca», sostiene Adsuara. Una falta de reflejo de la realidad. «Twitter se queda como un reflejo de la hemeroteca, como en los medios de comunicación. Luego se puede añadir otro mensaje matizando y corrigiendo. Ha pasado a ser notario de la actualidad y de lo que ha dicho cada uno», reconoce Adsuara, quien critica, no obstante, que normalmente la «corrección nunca se difunde» y «nunca tiene la misma relevancia el derecho a rectificación.
19-01-2020 | abc.es
WhatsApp se cae a nivel mundial: no deja enviar fotos, vídeos ni audios
WhatsApp, la popular aplicación de mensajería instantánea, ha presentando problemas en su servicio durante este domingo. Ha sido en torno a las 11:38 horas, aproximadamente, cuando los usuarios de la «app» han empezado a denunciar problemas que no se han resuelto hasta pasadas las 14:oo horas. Durante más de dos horas, los usuarios solo han podido intercambiar mensajes de texto, pero no audios, vídeos ni fotografías. Tampoco podían compartir contenido en «Estados». Esta incidencia fue recogida por el panel de incidencias de servicios digitales «Down Detector». En él se podía apreciar cómo la caída de WhatsApp ha sido a nivel mundial. España ha sido también uno de los países afectados. En concreto, Madrid, Barcelona, Valencia y Sevilla han sido los lugares más perjudicados. Numerosos usuarios denunciaron a través de las diferentes redes sociales de los problemas que estaban experimentando con la «app». Si bien en otros fallos que ha dado WhatsApp a nivel mundial, se veía afectada toda la aplicación en sí, esta vez está siendo diferente. Y es que los usuarios de la aplicación sí podían enviar mensajes de texto, pero no fotos, vídeos ni mensajes de audio. Fallos habituales Fue el pasado mes de noviembre cuando WhatsApp, junto a Facebook e Instagram, registraron una caída a nivel global que, sin embargo, no afectó a España. Fue en julio de 2019 cuando los usuarios españoles se vieron afectados por otro fallo masivo de las tres plataformas. Cabe recordar que Instagram, WhatsApp y Facebook son propiedad de Mark Zuckerberg, fundador de la que es la mayor red social del mundo. Mientras que WhatsApp suma más de 1.500 millones de usuarios, Facebook más de 2.240 millones e Instagram más de 800 millones. Los errores de conexión son muy habituales. En numerosas ocasiones, pasan inadvertidas para los usuarios porque las compañías tecnológicas, periódicamente, realizan tareas de mantenimiento en los servidores que soportan las infraestructuras técnicas de las plataformas. También cabe la posibilidad que un error humano o un problema de código hayan provocado este último error en WhatsApp. El peor de los escenarios -aunque es poco probable- sería un ciberataque.
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