Noticias de "facebook"

28-09-2018 | abc.es
Cómo crearte una cuenta profesional en WhatsApp para tu negocio
Con las salidas en el último año de los fundadores de la aplicación de chat, Facebook tiene vía libre para hacer lo que quiera en WhatsApp. Una de las propuestas para monetizar el servicio digital ha sido desarrollar una versión destinada a las empresas, Business. Todavía está en fase de pruebas pero comienza a dar sus primeros pasos. WhatsApp Business es una aplicación gratuita de Android que ha sido desarrollada especialmente para pequeñas empresas. Con esta aplicación, las empresas y negocios pueden interactuar con sus clientes de una forma sencilla, utilizando herramientas para automatizar, organizar y responder rápidamente a los mensajes. Para poder crear un perfil verificado, las empresas necesitan introdudir una serie de datos obligatorios. Esa información útil para sus clientes consiste en añadir la dirección, una descripción del negocio, así como una dirección de correo electrónico y la página web oficial. Es necesario, en este caso, descargarse la aplicación oficial en Android, el único sistema operativo que por ahora es compatible. Cabe recordar que se pueden utilizar ambas aplicaciones, WhatsApp Business (WhatsApp para Negocios) y WhatsApp Messenger en el mismo teléfono, pero cada aplicación deberá tener su propio número de teléfono. Pasos a seguir 1.- Descargar la aplicación WhatsApp Business en la tienda de Android 2.- Aceptar los términos y políticas de uso. Hay que recordar que si se pretende activar un perfil sin ser una empersa el sistema no dejará continuar. 3.- Darle acceso a otras funciones del teléfono como la galería de archivos multimedia, desde donde el servicio tomará el contenido para responder a los usuarios, así como permitir que se acceda a la lista de contactos. 4.- Una vez completados estos pasos, la «app» necesita verificar el número de teléfono de la empresa. Es posible, recuerdan desde la compañía, que se puede tener dos número (personal y laboral). Como resulta obvio, el servicio solo deja ingresar un número en concreto, que debe asociarse a un terminal en particular. De tal manera que en el departamento que se encarga de esta función habrá un único dispositivo dirigido a los usuarios. 5.- Es necesario (o recomendable) añadir datos informativos profesionales tales como nombre de la empresa, una imagen corporativa seria o una biografía que se puede emplear para añadir la dirección exacta o a qué se dedica. Entre los apartados que permite la aplicación también se encuentra la posibilidad de añadir un horario comercial, una página web o el mapa con la localización.
27-09-2018 | abc.es
Facebook presenta Oculus Quest, un visor de realidad virtual independiente con el que sueña Darth Vader
Cómodos, prácticos, potentes, independientes y con más libertad. Facebook ha presentado el nuevo visor de realidad virtual de la familia Oculus, que destaca por su planteamiento «todo uno». Se llama Oculus Quest y supone su primer dispositivo dirigido específicamente para «gaming» que llegará junto con la experiencia de realidad virtual «Vader Immortal: A Star Wars VR Series», inspirada en el universo cinematográfico de Star Wars. Oculus Quest es un visor de realidad virtual todo en uno, independiente y con seis grados de libertad. La compañía ha anunciado que se encontrará disponible en primavera de 2019 por un precio que parte de 399 dólares. El equipo se presentó en su evento anual Oculus Connect 5 celebrado este miércoles en San José (Estados Unidos). El nuevo visor de Oculus cuenta con seguimiento posicional y controles táctiles Touch, así como una pantalla con resolución de 1.600 x 1.440 píxeles en cada ojo que incorpora ajustes de posición de lente. El visor incorpora también sistema de audio estéreo convencional, pero promete una mayor profundidad de bajos. El primer visor de realidad virtual de Oculus ofrece distintas configuraciones con 64 GB de almacenamiento en la más básica. Llegará con más de cincuenta títulos disponibles en el momento de su lanzamiento en primavera de 2019, incluidas experiencias de su visor Rift, como «Robo Recall», «Moss» y «The Climb». Los controles Touch que utiliza el visor Quest se sirven de la nueva tecnología Oculus Insight, que impulsa el seguimiento desde dentro a fuera. El sistema emplea cuatro sensores de ángulo «ultraamplio» y algoritmos de visión artificial para rastrear la posición en tiempo real, sin usar sensores externos. El dispositivo incluye también un sistema de seguridad. «Aporta una mayor sensación de inmersión, presencia y movilidad, así como la capacidad de ir más allá de la escala de una habitación. Además, hemos incluido el sistema Guardian para proteger la seguridad de los usuarios durante su experiencia de RV. Es muy sencillo de instalar y experimentar en cualquier momento», apuntaron durante la presentación. Darth Vader llega a la realidad virtual Además del visor, Oculus ha presentado también en Oculus Connect 5 junto con el estudio Lucasfilm una trilogía de experiencias ambientadas en el universo cinematográfico de Star Wars titulada «Vader Immortal: A Star Wars VR Series» en el que se conocerán detalles del villano más famoso de las galaxias. Con guion de David S. Goyer (guionista de «El caballero oscuro» y «Batman v Superman»), el primer episodio de la trilogía será presentado junto con Oculus Quest en 2019. La historia se ambienta entre «Star Wars: Episodio III» y «Rogue One», y está conectada con la experiencia de hiperrealidad Star Wars: Secrets of the Empire. Asimismo, Oculus ha presentado otras novedades como el lanzamiento de la versión estable de Rift Core 2.0, disponible desde este miércoles y en la que se introduce el espacio personalizable y para compartir con amigos Home, así como la interfaz Dash, nuevos avatares expresivos y el soporte de Rift para la «app» móvil de Oculus. En Oculus Connect 5 también se anunció el soporte del visor Oculus Go para realizar retransmisiones casting en las que el contenido se reproduce en pantallas de televisión y «smartphones». En estos últimos ya se encuentra disponible.
27-09-2018 | abc.es
Europa ordena a los gigantes de Silicon Valley que intensifiquen la guerra contra las noticias falsas
Plataformas digitales, redes sociales o anunciantes en internet como Facebook, Google, Mozilla o Twitter se comprometieron este miércoles a hacer más transparente la publicidad política o a introducir mecanismos para contrastar datos a fin de luchar contra la desinformación de cara a las elecciones europeas de mayo de 2019. «Es la primera vez en todo el mundo que la industria ha acordado, de forma voluntaria, unos estándares de autorregulación para luchar contra la desinformación», celebró la comisaria europea de Economía y Sociedad Digitales, Mariya Gabriel, tras hacer público estas plataformas su código de buenas prácticas contra las «noticias falsas». Este documento sigue las recomendaciones hechas por la Comisión Europea el pasado abril para atajar la desinformación en línea, que puede afectar a procesos electorales. Entre otros objetivos, las empresas se comprometen ante la CE a fomentar más transparencia en la propaganda política, a cerrar cuentas falsas o a desacreditar a proveedores de desinformación. Para ello, aseguran que invertirán en tecnologías y programas para «ayudar a la gente a tomar decisiones informadas cuando se encuentren en internet noticias que puedan ser falsas», mediante el apoyo incluso de unos «indicadores de confianza», señalan en el código. Se comprometen también a utilizar medios tecnológicos para «dar prioridad a información relevante, auténtica y de autoridad» en búsquedas o canales de distribución automáticos, y a facilitar a los internautas acceder a «diversas perspectivas sobre asuntos de interés público». Las plataformas digitales indican en su código que están dispuestas a trabajar con la sociedad civil o los gobiernos para «mejorar el pensamiento crítico y los conocimientos sobre medios digitales"». Y reconocen la importancia de «intensificar y demostrar la eficacia de los esfuerzos para cerrar cuentas falsas», así como de establecer «sistemas de marcado claros y reglas» para los «bots» (dispositivos controlados por cibercriminales de forma remota), de cara a que sus actividades no puedan confundirse con interacciones humanas. La CE consideró que este código es una de las iniciativas necesarias para «garantizar unas actividades de campaña en línea transparentes, justas y de confianza frente a las elecciones europeas de la primavera de 2019». Bruselas destacó que la desinformación amenaza «cada vez más» la confianza de los europeos en los procesos democráticos y las instituciones. La comisaria confió en que las acciones con las que se ha comprometido la industria contribuyan a una reducción «rápida y mesurable» de la desinformación en línea, y avanzó que la Comisión estará pendiente de su aplicación y analizará sus resultados preliminares antes de finales de año. Si estos no son satisfactorios, afirmó que la CE podría proponer nuevas acciones, incluso de naturaleza reguladora. Por su parte, el grupo de trabajo impulsado por la Comisión y formado por académicos, periodistas y miembros de la sociedad civil para evaluar el código de buenas prácticas, emitió un informe en el que critica que no contenga «compromisos significativos», objetivos «mesurables» ni herramientas para su aplicación que permitan hacer un seguimiento. Consideró que las plataformas, «a pesar de sus esfuerzos», no han sido capaces de generar un código de autoregulación «efectivo y responsable».
27-09-2018 | abc.es
Brian Acton, fundador de WhatsApp, rompe su silencio para atacar a Zuckerberg: «Vendí la privacidad de sus usuarios»
Dios no crea enemigos. Mark Zuckerberg le hizo millonario. Es cierto. O, más bien, multimillonario en el momento en el que le compró su creación, WhatsApp, pero pese a todo su fundador Brian Acton no ha tenido compasión; lideró una campaña contra Facebook, su antigua empresa, pidiendo a los usuarios que borraran sus cuentas después de saltar el escándalo de la fuga de datos de Cambridge Analytica. El lema de «Zuck» de «muévete rápido y rompe cosas» nunca ha tenido más sentido. A falta de dos meses para que se cumpla un año de su salida del comité ejecutivo de la multinacional norteamericana ha decidido romper su silencio en una entrevista para la revista «Forbes» en las que explica detenidamente las verdaderas razones de su marcha de la empresa que compró la aplicación de chat en 2014 por 19.000 millones de euros. El empresario de 46 años, que reconoce que le costó mucho aceptar la operación financiera, equipara la venta con un símil familiar, como si le arrebataran un hijo, pero asume parte de su error: «Vendí la privacidad de mis usuarios a un beneficio mayor. Tomé una elección y acepté el compromiso. Vivo con eso todos los días», responde. Pese a que a partir de entonces Acton, junto a su compañero Jan Koum, con el que comparte la creación de WhatsApp, formó parte del comité ejecutivo de la empresa matriz Facebook admite que nunca tuvo una relación estrecha con Zuckerberg: «No podría decir mucho sobre este hombre», dice el empresario, a pesar de haber celebrado una docena de reuniones. Todo cambió -recuerda- porque «Zuck» le advirtió que la aplicación de chat, que hasta entonces tenía un grado de autonomía razonable dentro del universo de Facebook, estaba condenado a ser «un grupo de productos para la compañía como Instagram». Uno de los detonantes de su marcha fue la decisión de explorar nuevas fórmulas publicitarias en WhatsApp pese a la tajante oposición de sus fundadores, que se mantuvieron reacciones hasta el final de sus actividades en la empresa. En septiembre del pasado año Acton le planteó su marcha. Para ello invocó una cláusula de su contrato por la cual le permitió recuperar todas las acciones. Lo hizo como represalia a la postura de Zuckerberg de «implementar iniciativas de monetización» en la aplicación si su consentimiento. Su compañero de fatigas, Jan Koum, aguantó un tiempo más, hasta el pasado mes de mayo. Los fundadores de WhatsApp eran partidarios de la privacidad que creían que su sistema de cifrado había sido parte integral de su crecimiento mundial. Esta «disonancia» frustró a Zuckerberg. Entonces, Facebook, lamenta el propio Acton, había decidido buscar dos formas de ganar dinero con WhatsApp. En primer lugar, mostrar anuncios orientados en la nueva función de Estados en una decisión que califica de traición a sus usuarios. «La publicidad dirigida me hace infeliz», aduce. El clásico lema del servicio de mensajes había sido «Sin anuncios, sin juegos, sin trucos», una filosofía contrapuesta con la de su empresa matriz, que genera el 98% de sus ingresos mediante la publicidad. Acton recuerda, a su vez, que otra de las propuestas de Facebook para monetizar la «app» era vender herramientas para chatear con los usuarios de WhatsApp para que, una vez que las empresas se subieran al barco, colocarles servicios de análisis de datos estadísticos. Algo que poco a poco se va extendiendo en la actualidad por medio del servicio WhatsApp Business. Otro de los detonantes de su marcha se encuentra en la difícil relación con la «número dos» de la compañía, Sheryl Sandberg, que tuvo dudas acerca de si «romper» el sistema de cifrado en detrimento de obtener mayores beneficios. La postura de Acton se centraba más bien en ganar dinero cobrando una pequeña cantidad a los usuarios, pero se encontró con la idea de los altos ejecutivos de Facebook que consideraban que era una medida que no iba a funcionar. El fundador de la compañía de mensajería también recuerda los difíciles momentos previos a la venta a Facebook, la cual estuvo vigilada por los reguladores europeos. Ante el temor de los organismos de competencia de una perjudicial y peligrosa transferencia de datos entre dos grandes compañías digitales, Acton desvela que desde la empresa matriz le enseñaron «a explicar que sería muy difícil fusionar o mezclar datos entre los dos sistemas», una mentira para tratar de convencer a los reguladores a completar la operación. Un hecho que -dice- le «enoja revivir eso».
27-09-2018 | abc.es
Brian Acton, fundador de WhatsApp, rompe su silencio para atacar a Zuckerberg: «Vendí la privacidad de los usuarios»
Dios no crea enemigos. Mark Zuckerberg le hizo millonario. Es cierto. O, más bien, multimillonario en el momento en el que le compró su creación, WhatsApp, pero pese a todo su fundador Brian Acton no ha tenido compasión; lideró una campaña contra Facebook, su antigua empresa, pidiendo a los usuarios que borraran sus cuentas después de saltar el escándalo de la fuga de datos de Cambridge Analytica. El lema de «Zuck» de «muévete rápido y rompe cosas» nunca ha tenido más sentido. A falta de dos meses para que se cumpla un año de su salida del comité ejecutivo de la multinacional norteamericana ha decidido romper su silencio en una entrevista para la revista «Forbes» en las que explica detenidamente las verdaderas razones de su marcha de la empresa que compró la aplicación de chat en 2014 por 19.000 millones de euros. El empresario de 46 años, que reconoce que le costó mucho aceptar la operación financiera, equipara la venta con un símil familiar, como si le arrebataran un hijo, pero asume parte de su error: «Vendí la privacidad de mis usuarios a un beneficio mayor. Tomé una elección y acepté el compromiso. Vivo con eso todos los días», responde. Pese a que a partir de entonces Acton, junto a su compañero Jan Koum, con el que comparte la creación de WhatsApp, formó parte del comité ejecutivo de la empresa matriz Facebook admite que nunca tuvo una relación estrecha con Zuckerberg: «No podría decir mucho sobre este hombre», dice el empresario, a pesar de haber celebrado una docena de reuniones. Todo cambió -recuerda- porque «Zuck» le advirtió que la aplicación de chat, que hasta entonces tenía un grado de autonomía razonable dentro del universo de Facebook, estaba condenado a ser «un grupo de productos para la compañía como Instagram». Uno de los detonantes de su marcha fue la decisión de explorar nuevas fórmulas publicitarias en WhatsApp pese a la tajante oposición de sus fundadores, que se mantuvieron reacciones hasta el final de sus actividades en la empresa. En septiembre del pasado año Acton le planteó su marcha. Para ello invocó una cláusula de su contrato por la cual le permitió recuperar todas las acciones. Lo hizo como represalia a la postura de Zuckerberg de «implementar iniciativas de monetización» en la aplicación si su consentimiento. Su compañero de fatigas, Jan Koum, aguantó un tiempo más, hasta el pasado mes de mayo. Los fundadores de WhatsApp eran partidarios de la privacidad que creían que su sistema de cifrado había sido parte integral de su crecimiento mundial. Esta «disonancia» frustró a Zuckerberg. Entonces, Facebook, lamenta el propio Acton, había decidido buscar dos formas de ganar dinero con WhatsApp. En primer lugar, mostrar anuncios orientados en la nueva función de Estados en una decisión que califica de traición a sus usuarios. «La publicidad dirigida me hace infeliz», aduce. El clásico lema del servicio de mensajes había sido «Sin anuncios, sin juegos, sin trucos», una filosofía contrapuesta con la de su empresa matriz, que genera el 98% de sus ingresos mediante la publicidad. Acton recuerda, a su vez, que otra de las propuestas de Facebook para monetizar la «app» era vender herramientas para chatear con los usuarios de WhatsApp para que, una vez que las empresas se subieran al barco, colocarles servicios de análisis de datos estadísticos. Algo que poco a poco se va extendiendo en la actualidad por medio del servicio WhatsApp Business. Otro de los detonantes de su marcha se encuentra en la difícil relación con la «número dos» de la compañía, Sheryl Sandberg, que tuvo dudas acerca de si «romper» el sistema de cifrado en detrimento de obtener mayores beneficios. La postura de Acton se centraba más bien en ganar dinero cobrando una pequeña cantidad a los usuarios, pero se encontró con la idea de los altos ejecutivos de Facebook que consideraban que era una medida que no iba a funcionar. El fundador de la compañía de mensajería también recuerda los difíciles momentos previos a la venta a Facebook, la cual estuvo vigilada por los reguladores europeos. Ante el temor de los organismos de competencia de una perjudicial y peligrosa transferencia de datos entre dos grandes compañías digitales, Acton desvela que desde la empresa matriz le enseñaron «a explicar que sería muy difícil fusionar o mezclar datos entre los dos sistemas», una mentira para tratar de convencer a los reguladores a completar la operación. Un hecho que -dice- le «enoja revivir eso».
27-09-2018 | abc.es
A Zuckerberg le crecen los enanos: cuando los gurús de Instagram y WhatsApp salieron escaldados
O estás conmigo o contra mí. Esa bien podría ser la mentalidad en los negocios de Mark Zuckerberg, fundador y líder de Facebook, la mayor corporación de servicios digitales del momento. Su inexhaurible dedicación hacia sus «hijos» ha derivado en un profundo recelo hacia la estrategia que mantienen sus directivos. En el último año, a razón de tensiones internas difíciles de solucionar, han salido las cabezas pensantes de dos de sus principales servicios, WhatsApp e Instagram. Los dos, por cierto, que más crecen de su catálogo. De «Zuck» -como lo llaman sus allegados- son casi todo halagos. Una mente brillante y atenta. Un trabajador nato que no descuida ninguna decisión y que ha logrado adelantarse a su competencia en la gestación de su imperio. Pero, a su vez, y sin llegar a los extremos del otrora fundador de Apple Steve Jobs, se le asocia a comportamientos obsesivos. Tal vez es el precio de ser un genio antes de los treinta años. Porque lo fue gracias a una red social, Facebook, que ha roto todos los moldes. A su «annus horribilis» a consecuencia de los problemas de la red social -injerencia extranjera, escándalo de la fuga de datos, crisis de las noticias falsas- se ha sumado una serie de episodios que va camino de empañar su legado. Zuckerberg, es cierto, los hizo millonarios -más bien, multimillonarios- al adquirir sus servicios, pero los creadores de Instagram y WhatsApp se han desvinculado totalmente de la compañía matriz. Los analistas apuntan a tensiones internas irreconciliables y visiones muy diferentes entre Zuckerberg y sus ejecutivos a tenor del modelo de negocio a seguir en estas plataformas en este tiempo. Una temporada marcada, además, por los movimientos silenciosos de una parte de su comité ejecutivo para apartarle de la dirección. Con estos enanos creciéndoles por todas partes, el empresario tiene, sin embargo, vía libre para hacer lo que más le plazca en los servicios digitales que controla. No tardarán en proceder cambios drásticos. Las salidas de Kevin Systrom y Mike Krieger, fundadores de Instagram, coinciden en un momento en el que Facebook depende cada vez más de los ingresos publicitarios de la red de fotografía. Según «The Wall Street Journal», una de las causas de estas renuncias se debe a que Zuckerberg ha venido tomando más peso en al dirección de este servicio, que se traduce en que su visión global de cómo se debe dirigir una empresa de estas características debe ser el principal motor. Según el medio «Business Insider», el futuro ahora de Instagram queda en entredicho porque hasta ahora sus creadores habían jugado un papel importante para equilibrar su evolución y mantenerla casi al margen de los escándalos de Facebook. Su partida, en efecto, puede cerrar el paso a una aplicación que estaba atrayendo a un público joven; el que realmente necesita Facebook para garantizarse el futuro. «Vendí la privacidad de mis usuarios» A esto hay que sumar que WhatsApp, otro de los principales servicios de la compañía, también quedó descabezada este año. Primero fue Brian Acton quien anunció en septiembre de 2017 que abandonaba la compañía. Pero luego, su amigo y compañero Jan Koum, hizo lo propio a principios de este año; escaldado y sintiéndose anulado por su «jefe». Precisamente, el propio Acton ha roto por primera vez su silencio y ha contado en una entrevista para «Forbes» la manera en que Facebook se aprovechó de él. En sus declaraciones se muestra contunedente: «Vendí la privacidad de mis usuarios». Por supuesto, ningún ejecutivo ha aireado las verdaderas razones de sus salidas de Facebook. Lo que sí han adelantado es que buscan proyectos «más creativos». Algunos, incluso, como Jan Koum ha pretendido dedicarse a la vida contemplativa y a su colección de coches de alta gama. Normal teniendo en cuenta la cantidad de ceros que debe haber en su cuenta después de que Zuckerberg comprara su creación en 2014 por 19.000 millones de euros. «Construir cosas nuevas requiere que demos un paso atrás, entender lo que nos inspira y combinarlo con lo que el mundo necesita. Eso es lo que planeamos hacer» «Construir cosas nuevas requiere que demos un paso atrás, entender lo que nos inspira y combinarlo con lo que el mundo necesita. Eso es lo que planeamos hacer». Estas fueron algunas de las palabras extraídas del comunicado de Kevin Systrom, hasta ahora director general de Instagram, para anunciar su dimisión. Pero los rumores le dan una vuelta más; Zuckerberg quería (o quiere) implementar nuevos servicios dentro de la aplicación para lograr aumentar sus ingresos, algo que chocaría frontalmente contra el espíritu inicial de la compañía. Razones opuestas o no, Facebook también se ha quedado sin su jefe de seguridad. Alex Stamos renunció a su puesto en marzo coincidiendo con el escándalo de Cambridge Analytica, en donde se robaron datos a unos 87 millones de perfiles. Los motivos: el directivo abogaba por ser más transparente en esta crisis, pero chocó frontalmente con dos pesos pesados, el propio Zuckerberg y la actual número dos, Sheryl Sandberg, que después de todo sale más reforzada que nunca. «Arreglar Facebook» fue el mensaje de año nuevo de Zuckerberg, pero tal vez por el camino se queda sin amigos pero con varios enemigos que quieren destruirle.
26-09-2018 | abc.es
WhatsApp está a punto de incorporar una nueva y divertida herramienta
WhatsApp está a punto de lanzar una nueva herramienta muy útil y deseada por los usuarios. Se trata de los « stickers », esa simpática forma de expresar sentimientos y emociones con la que ya cuentan otras aplicaciones como Telegram o Facebook Messenger. Tal y como informa WABetaInfo, el portal especializado en las novedades de WhatsApp, a través de su cuenta de Twitter, los «'stickers' van a llegar muy pronto»: The Stickers feature is really coming soon. WhatsApp has recently added (as hidden option) the possibility to quickly delete all shared stickers in a chat. The option will be visible in future. pic.twitter.com/LDs7m9nxDB? WABetaInfo (@WABetaInfo) 21 de septiembre de 2018Aunque no hay fecha concreta, la versión de WhatsApp para Android ya tiene preparada la nueva opción para los usuarios, aunque de momento la nueva herramienta permanece oculta a la espera de ser activada. Sin embargo, se puede acceder a ella a través de la versión beta de la aplicación. Tal y como se aprecia en la imagen filtrada, cuando un usuario quiera mandar un «sticker» a un chat, tendrá que adjuntarlo, como cuando quiere enviar una imagen o cualquier documento. No estarían, por tanto, incluidos en la sección de los «emojis». También se desconoce si WhatsApp permitirá a los usuarios añadir sus propios «stickers», como hace Telegram, o tendrá que conformarse con los que ofrezca la «app». WhatsApp has added a new stickers pack: it?s called ?Biscuit?. The stickers feature will be available in future. pic.twitter.com/ZLD5P4SBgb? WABetaInfo (@WABetaInfo) 21 de septiembre de 2018Habrá que esperar a ver cuándo se produce este deseado lanzamiento, al igual que otras funciones que WhatsApp guarda, de momento, en el tintero, como la opción de deslizar y responder o el modo oscuro.
25-09-2018 | abc.es
La mitad de los pequeños «influencers» aspira a vivir de las redes sociales
En su día, Dulceida, Lovely Pepa o Gala González empezaron siendo pequeñas «influencers» hasta convertirse en auténticos referentes. Y como ellas, el 50% de los «microinfluencers» tiene como meta vivir de las redes sociales. Esta es una de las principales conclusiones del «I Estudio Global de Microinfluencers» elaborado por SocialPubli.com, la plataforma automatizada que conecta a las marcas con pequeños «influencers» (hasta 10.000 seguidores) de las redes sociales para promover su contenido, presentado este martes y en el que han participado 1.000 usuarios de su plataforma de España, Estados Unidos, México, Colombia y varios países más, ofreciendo un análisis del sector del marketing de «influencers» desde la perspectiva de los usuarios, y detectando las principales motivaciones y preferencias de los «microinfluencers» a nivel global. El marketing de «influencers» está en auge. Cada día vemos cómo promocionan, aconsejan, nombran, en definitiva, publicitan determinados productos. Muchas veces, los seguidores se quejan de esta práctica, al calificarla de publicidad encubierta y acusan a sus ídolos de promocionar cualquier cosa porque a cambio reciben dinero. Y es que precisamente el éxito de los «influencers» reside en la cercanía que proyectan, en los creíbles y auténticos que resultan como personas. Si esto lo pierden, pierden todo. De ahí la razón de ser de este estudio. Los «microinfluencers», que no viven de sus redes sociales, ganan credibilidad y están alejados del prototipo de celebrities, porque son más auténticos, más parecidos al estilo de vida de sus seguidores y aspiran a que sus opiniones y recomendaciones adquieran influencia a través de las redes sociales. Tienen conocimientos especializados en un sector concreto, son usuarios reales y auténticos porque no van a promocionar productos en los que no creen, a diferencia de los grandes «influencers». En definitiva, se trata del «boca a boca» de toda la vida pero a través de Facebook, Twitter o Instagram. De hecho, uno de los retos más preciados y difíciles para una marca en redes sociales es lograr un buen grado de «engagement», es decir, la capacidad del producto de crear relaciones sólidas y duraderas con sus usuarios, de tal manera que se cree una relación larga y estable entre la marca y los consumidores. Según reflejan los datos del estudio, para los «microinfluencers», la clave para conseguir «engagement» es mostrarse a sus seguidores tal y como son. La clave del «Engagement» Los pequeños «influencers» eligen en qué campañas participan y en cuáles no. Su presencia en las redes sociales es un hobby, no viven de ello, sino que más bien lo tienen como complemento económico, aunque la mitad pretenda vivir de ello. De hecho, según el estudio, ahora mismo para casi el 50% de ellos, el dinero se ha convertido en la principal motivación para seguir con esta actividad, seguido de invitaciones a eventos y experiencias de las marcas o regalos de productos. Después del dinero, la concordancia con los valores de las marcas es el segundo factor que valoran los «microinfluencers» para volver o no a trabajar con una de ellas; prácticamente para la totalidad de ellos (un 99,11%) creen en los productos que promocionan. Sin embargo, un 78,38% opina que el trabajo de «influencer» no está suficientemente reconocido. Instagram es la red social por la que se decantan los «microinfluencers», acaparando un 60,8% de las preferencias, seguida de Facebook (17,4%) y Twitter (12,4%). En cuanto a los momentos del día en los que suelen comunicarse con sus seguidores, la tarde y noche son los tramos preferidos frente al mediodía, que es cuando menos se conectan. A diario, el 47,4% reconoce que se conecta a las redes más de cinco horas, seguido del 32,5%, que le dedica entre 2 y 3 horas y el 14,0% que pasa menos de una hora. La frecuencia con la que recomiendan productos o servicios en sus perfiles suele ser de 2 a 4 veces por semana para el 26,6% frente al 17,5% que lo hace una vez al día. El 77% de los encuestados suelen publicar a diario mientras la periodicidad del 23% es semanal. Así, además de mostrarse a sus seguidores tal y como son, interaccionar con la comunidad, compartir contenido de calidad y publicar a diario, son otras de las claves básicas para conseguir «engagement». En cuanto a la medición de las campañas, la mayoría de los usuarios con influencia en redes sociales está de acuerdo en que los éxitos de las mismas se midan con cifras tangibles. Por ello, el 47,7% coincide con que los buenos resultados de su trabajo con marcas tienen que evaluarse en función a los clics, seguidores nuevos y las visitas e interacciones que se consiguen para esa marca o campaña. Los «trolls» también tiene su hueco en «I Estudio Global de Microinfluencers»: los comentarios negativos de los «haters» -muy presentes en las redes sociales- afectan a más de la mitad de los «microinfluencers», concretamente al 54,1%, mientras que al 45,9% no les influyen. Áreas temáticas Moda, viajes, belleza y tecnología son las principales temáticas en las que se desenvuelven los principales «influencers». Son los sectores que más demandan a los embajadores de marca en sus campañas de marketing digital y es en este ámbito donde más futuro tienen. Sin embargo, las áreas que menos trabajan con los «influencers» -puntualiza el estudio- son ciencia y medio ambiente, formación y economía y empresas. La mayoría de los usuarios con influencia en redes sociales considera estos los ámbitos más complicados en los que colaborar, captar oportunidades o crear contenido. Ciencia y medio ambiente, son, además, los sectores en los que menos desarrollado está el marketing en este sentido y por ello no ponen mucho interés en invertir en ellos. Por otro lado, a la hora de posicionarse como «influencers» los sectores más complicados son, según los encuestados, belleza, ciencia y medio ambiente, economía y empresa, moda y deporte.
25-09-2018 | elpais.com
Cómo traducir mensajes a otros idiomas en Whatsapp y Messenger
Facebook lanza en España un asistente que sugiere compartir pegatinas divertidas o desear un feliz cumpleaños
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