Noticias de "facebook"

03-07-2019 | abc.es
No reutilizarla y con varios caracteres: así debe ser una contraseña robusta
El «hackeo» al juez Manuel Marchena, presidente del tribunal del «procés», ha vuelto a hacernos recordar la importancia de crear contraseñas robustas y seguras en los servicios digitales que utilizamos. En muchas ocasiones, no es la pericia y habilidad de los ciberdelincuentes, sino la dejadez y desconocimiento de los internautas a la hora de registrarse en plataformas tan utilizadas como un gestor de correo electrónico. Aunque todavía no se ha confirmado el modus operandi, expertos consultados apuntan a que no se hubiera producido si el afectado hubiera seguido uno de los consejos prácticos más clásicos y que se suele repetir hasta la saciedad: no emplear la misma contraseña en dos servicios distintos. Y esto es un fallo muy común. De hecho, según diversos estudios, la más utilizada es «123456». Una combinación insegura y endeble que puede provocar una brecha de seguridad incalculable. Luego, además, se dan otras prácticas que tampoco favorece a mantener los datos a buen recaudo. Un 69% de profesionales admite compartir contraseñas con sus compañeros de trabajo, una práctica muy poco segura si, además, esta información se transmite por algún medio online. «Lo recomendable es no dar este dato a ningún compañero de trabajo ni dejarla apuntada en ningún documento. Además, es muy importante crear una contraseña diferente para cada cuenta de usuario, de forma que si una es robada no se vean comprometidos varios servicios», relatan en un comunicado fuentes de la firma de seguridad Entelgy. La teoría es conocida, pero en la práctica la mayoría de usuarios siempre acaban por dejarlo para otro día. No solo las contraseñas de los correos electrónicos y de las redes sociales deben de ser seguras, es importante que también el inicio de sesión de los portátiles y los móviles tenga contraseñas complejas y que éstas se cambien con frecuencia. «Las contraseñas deben tener al menos ocho dígitos y jamás deben de compartirse ni volverse a usar las que ya se han utilizado», apuntan desde la empresa de ciberseguridad Sophos. De esta manera, no solo se dificulta el robo de la información, sino que también se evita el abuso de privilegios que pueden quebrantar la privacidad. Para evitar estos ataques, los expertos lo tienen claro. En primer lugar, es recomendable modificar la contraseña la primera vez que accedemos a una nueva cuenta o equipo. Esa nueva clave, preferiblemente de más de 8 caracteres, deberá incluir signos, caracteres especiales y alternar mayúsculas y minúsculas. Además, será importante evitar palabras comunes o relacionadas con información personal del usuario. Por supuesto, es vital no reutilizarla para otros servicios distintos. Y más si cabe con el correo electrónico, que debería, al menos, ser diferente que la que se utilice para Facebook o la intranet de la empresa. También es interesante evitar almacenar las contraseñas, aunque sea una función que resulte práctica y cómoda. Y más teniendo en cuenta la posición empresarial. Es conveniente, incluso, optar por generadores de contraseñas aleatorias y crípticas que no contengan información personal o, en caso de tener la oportunidad, utilizar servicios de almacenamiento de «password».
03-07-2019 | abc.es
Por qué deberías de poner así tu contraseña si no quieres que te roben información
El «hackeo» al juez Manuel Marchena, presidente del tribunal del «procés», ha vuelto a hacernos recordar la importancia de crear contraseñas robustas y seguras en los servicios digitales que utilizamos. En muchas ocasiones, no es la pericia y habilidad de los ciberdelincuentes, sino la dejadez y desconocimiento de los internautas a la hora de registrarse en plataformas tan utilizadas como un gestor de correo electrónico. Aunque todavía no se ha confirmado el modus operandi, expertos consultados apuntan a que no se hubiera producido si el afectado hubiera seguido uno de los consejos prácticos más clásicos y que se suele repetir hasta la saciedad: no emplear la misma contraseña en dos servicios distintos. Y esto es un fallo muy común. De hecho, según diversos estudios, la más utilizada es «123456». Una combinación insegura y endeble que puede provocar una brecha de seguridad incalculable. Luego, además, se dan otras prácticas que tampoco favorece a mantener los datos a buen recaudo. Un 69% de profesionales admite compartir contraseñas con sus compañeros de trabajo, una práctica muy poco segura si, además, esta información se transmite por algún medio online. «Lo recomendable es no dar este dato a ningún compañero de trabajo ni dejarla apuntada en ningún documento. Además, es muy importante crear una contraseña diferente para cada cuenta de usuario, de forma que si una es robada no se vean comprometidos varios servicios», relatan en un comunicado fuentes de la firma de seguridad Entelgy. La teoría es conocida, pero en la práctica la mayoría de usuarios siempre acaban por dejarlo para otro día. No solo las contraseñas de los correos electrónicos y de las redes sociales deben de ser seguras, es importante que también el inicio de sesión de los portátiles y los móviles tenga contraseñas complejas y que éstas se cambien con frecuencia. «Las contraseñas deben tener al menos ocho dígitos y jamás deben de compartirse ni volverse a usar las que ya se han utilizado», apuntan desde la empresa de ciberseguridad Sophos. De esta manera, no solo se dificulta el robo de la información, sino que también se evita el abuso de privilegios que pueden quebrantar la privacidad. Para evitar estos ataques, los expertos lo tienen claro. En primer lugar, es recomendable modificar la contraseña la primera vez que accedemos a una nueva cuenta o equipo. Esa nueva clave, preferiblemente de más de 8 caracteres, deberá incluir signos, caracteres especiales y alternar mayúsculas y minúsculas. Además, será importante evitar palabras comunes o relacionadas con información personal del usuario. Por supuesto, es vital no reutilizarla para otros servicios distintos. Y más si cabe con el correo electrónico, que debería, al menos, ser diferente que la que se utilice para Facebook o la intranet de la empresa. También es interesante evitar almacenar las contraseñas, aunque sea una función que resulte práctica y cómoda. Y más teniendo en cuenta la posición empresarial. Es conveniente, incluso, optar por generadores de contraseñas aleatorias y crípticas que no contengan información personal o, en caso de tener la oportunidad, utilizar servicios de almacenamiento de «password».
02-07-2019 | abc.es
Estos son los móviles que no podrán usar WhatsApp a partir de ahora
La plataforma de mensajería instantánea WhatsApp deja desde este mes de julio de funcionar para teléfonos con sistemas operativos que empiezan a ser obsoletos. Plataformas antiguas que, en estos momentos, tienen una escasa cuota de mercado. Y le ha tocado la «china» a Windows Phone. Otras plataformas también arrancan su cuenta atrás para dejar de recibir soporte por parte de la aplicación: Android 2.3.7 e iPhones con iOS 7 dejarán de utilizarse a partir del 2 de febrero del año próximo. En una actualización en la sección de preguntas frecuentes de su blog, la empresa, propiedad de Facebook, reveló las nuevas fechas límite, que solo afectarán a quienes no se hayan comprado un teléfono nuevo o no hayan actualizado su sistema operativo en más de seis años. En estas versiones de los sistemas operativos para móviles de Google y Apple ya no es posible en la actualidad crear cuentas nuevas de WhatsApp ni volver a verificar cuentas ya existentes, pero sí permiten a quienes ya tienen la aplicación instalada seguir usándola con normalidad. Por otro lado, la firma de Menlo Park (California, EE.UU.) también indicó que a partir del 31 de diciembre de este año WhatsApp no podrá usarse en ningún dispositivo que utilice un sistema operativo Windows Phone (que no salen al mercado desde 2014). Asimismo, apuntó que «es posible» que la aplicación deje de estar disponible en la tienda virtual Microsoft Store desde el 1 de julio de 2019. Este cambio tendrá previsiblemente un impacto todavía menor que el fin del servicio para las versiones antiguas de Android e iOS, ya que el número de dispositivos que utilizan sistemas operativos de Windows es muy reducido (un 0,24% de los móviles a nivel mundial según el portal StatCounter). Este 0,24%, además, incluye todas las versiones de sistemas operativos de Windows para móviles (contando también por tanto a quienes usan Windows 10 Mobile, más reciente), de manera que el número de usuarios actuales de Windows Phone es insignificante. En su entrada en el blog oficial, la subsidiaria de Facebook recomendó específicamente usar las siguientes versiones de sistemas operativos con su aplicación: Android 4.0.3 o posterior, iOS 8 o posterior y determinados modelos de teléfonos que usen KaiOS 2.5.1 o posterior, incluyendo el JioPhone y JioPhone 2.
01-07-2019 | abc.es
Así puedes impedir que Google te espíe y sepa dónde estás en todo momento
Google sabe de ti muchas cosas. El gigante de internet sabe dónde veraneas, lo que te gusta o la ruta que haces habitualmente desde casa al trabajo. Ya sabes que los datos personales son la nueva mina de oro para las empresas tecnológicas pero, a raíz del escándalo de Facebook y Cambridge Analityca, las compañías están intentando introducir nuevas medidas que, si bien no son suficientes, sí van encaminadas a reducir la invasión en la privacidad de los usuarios. Google ya anunció en su conferencia de desarrolladores, celebrada el pasado mes de mayo, que pondría en marcha cambios en la privacidad y seguridad. Y uno de ellos tiene que ver con la puesta en marcha de controles de eliminación automática para que los de Mountain View deje de almacenar tu historial de ubicación y datos de actividad. Es decir, todo movimiento del usuario, hasta ahora, era monitorizado por la compañía. Y lo seguirán haciendo, a no ser que actives las nuevas opciones. Google justifica dicha monitorización para «hacer que nuestros productos sean útiles para todos». Por eso, en función de tu ruta de conducción o las noticias que buscaras, te ofrecía contenido o publicidad relacionada con ello. Auto-delete controls for Location History start rolling out today on Android and iOS, making it even easier for you to manage your data ? https://t.co/dX1uoqcR8O pic.twitter.com/Oc3fk66QNm? Google (@Google) 26 de junio de 2019Así, si un usuario, activa (si es que no viene por defecto) «configuraciones como Historial de ubicaciones o Actividad de la Web y la aplicación, los datos pueden hacer que los productos de Google sean más útiles para usted», se defiende la compañía. Por eso, no te asustes si un día buscas sushi y ves que, al día siguiente, te salta una alerta relacionada con ese tipo de comida. A pesar de ello, Google asegura que trabaja «para mantener los datos (de los usuarios) privados y seguros» y por ello, tras escuchar las demandas, ha decidido «proporcionar formas más simples» para que el usuario «los administre o elimine». Quienes quieran eliminar sus datos personales y, por tanto, impedir que Google conozca su historial de ubicación y datos de actividad, debe seguir los siguientes pasos: 1. Entra en tu cuenta de Google. 2. Ve a «Datos y personalización». 3. Elige «Gestionar los Controles de la actividad de tu cuenta». 4. Selecciona «Gestionar actividad». Por defecto, viene selecciona «La opción Actividad en la Web y en Aplicaciones está activada». 5. Elige «Cambia este ajuste» y marca la opción que desees: «Guardarla hasta que la elimine manualmente», «Guardarla durante 18 meses» o «Guardarla durante 3 meses». Estas dos últimas opciones hace que los datos se eliminen automáticamente. Para eliminar el Historial de ubicaciones: 1. Entra en tu cuenta de Google. 2. Ve a «Datos y personalización». 3. Elige «Gestionar los Controles de la actividad de tu cuenta». 4. Desactiva la opción «Historial de ubicaciones», que viene activada por defecto.
01-07-2019 | abc.es
Facebook va a prohibir este tipo de anuncios
Facebook anunció este domingo que prohibirá los anuncios en su plataforma que pidan a la gente en Estados Unidos que no vaya a votar, algo que aseguró que ocurrió en los comicios presidenciales de 2016 en ese país como parte de una «táctica» para influir en las elecciones. En la segunda entrega de su Auditoría de Derechos Civiles, la compañía de Menlo Park (California, EE.UU.) indicó que está desarrollando está nueva política de empresa y especificó que la prohibición se ceñirá a los «anuncios», por lo que, en principio, no afectaría a los comentarios de los usuarios. «Estamos aprendiendo de las acciones pasadas en las que se ha usado indebidamente nuestra plataforma para suprimir el voto, y trabajamos en una política que prohíba los anuncios dirigidos a que la gente no vote», indicó la red social más usada del mundo en su informe. La empresa que dirige Mark Zuckerberg ya elimina contenidos que considera que han sido creados para confundir a la ciudadanía o difundir información falsa sobre las fechas o lugares de votación, y con esta prohibición busca evitar campañas que fomenten la abstención entre ciertos colectivos. EL objetivo más inmediato de la compañía son las elecciones presidenciales de 2020 en EE.UU., en las que el presidente Donald Trump se jugará la reelección y que se prevén especialmente crispadas. Facebook se encuentra desde hace meses en el centro del debate sobre qué papel debe desempeñar como regulador de los contenidos que se comparten en su plataforma y especialmente sobre cómo debe luchar contra la propagación de noticias falsas, que en los últimos años han influido en la vida política y social de varios países. Además, la empresa vive tiempos convulsos al haberse visto salpicada por multitud de escándalos relativos a su gestión de la privacidad de los datos de los usuarios, que han empañado considerablemente su imagen pública y podrían conllevar una sanción multimillonaria. La mayor polémica a la que tuvo que hacer frente Facebook saltó en marzo del año pasado, cuando se desveló que la consultora británica Cambridge Analytica utilizó una aplicación para recopilar millones de datos de internautas de la plataforma sin su consentimiento y con fines políticos. La empresa se sirvió de datos de la plataforma para elaborar perfiles psicológicos de votantes, que supuestamente vendieron a la campaña del ahora presidente, Donald Trump, durante las elecciones de 2016, entre otros.
01-07-2019 | elpais.com
Los temas importantes de Internet no pueden estar en manos privadas, según Zuckerberg
El CEO de Facebook, Mark Zuckerberg asegura que Internet debería contar con la regulación del gobierno en aspectos como la violación de datos y la manipulación informativa, para que estos temas no estuvieran exclusivamente en manos privadas.
30-06-2019 | abc.es
Redes sociales: cuando sí entran armas pero se vetan pezones
Usamos sus servicios, pero no son nuestros. Tenemos presencia a pesar de no ser sus dueños. Hablamos, compartimos conocimientos. Hablamos. Creemos que nos pertenecen porque en el perfil aparece nuestro nombre. La realidad es bien distinta: son empresas privadas, en su mayoría bajo una bandera repleta de barras y estrellas. Y sí, tienen sus reglas. Son sus reglas y no se pueden cambiar. Por eso, en ocasiones, puede llegar a extrañar su comportamiento a la hora de tratar ciertos contenidos. Siempre se menta la aparentemente hipocresía de plataformas como Facebook o Instagram al imponer un dudoso criterio de selección de publicaciones: armas sí se pueden subir pero si se muestra un rescoldo de pezón femenino te arriesgas a ser silenciado. Estas decisiones tienen cabreada a la comunidad de influencer, que se han quejado a lo largo de los años que sus fotos creativas no tienen espacio en estas plataformas. El debate no es nuevo. Pero, a veces resuena la tormenta. Melo Moreno, «influencer» anteriormente conocida como Yellow Mellow, ha querido liderar un nuevo empuje para criticar la censura en redes sociales. Todo comenzó cuando publicó en su perfil de Instagram una imagen en donde aparecía ella en topless junto a tres as de sus amigas. Era una imagen creativa de un viaje a Tenerife, pero sucedía algo: a las jóvenes se les apreciaban los pechos. Lo que podría ser un simple recuerdo se convirtió en un bumerán contra la censura en internet. La «influencer» lo denunció, posteriormente, en su cuenta de YouTube. «Es una foto bonita del buen rollo de ese momento. ¿Por qué al pecho masculino sí se le permite subir fotos libremente y se censura en cuanto aparece uno femenino? Por eso quise ver qué pasaba. Puse un mensaje de llamada a la acción», puntualizó. La respuesta no pudo ser más evidente: miles de tuiteros y usuarios de redes sociales publicaron la controvertida imagen a mansalva. A partir de entonces, ha conseguido volver a subirla y generar más de trescientos mil «me gusta». Su objetivo, reinvidicar el pecho femenino. Esta historia, que no deja de ser una anécdota, sucede en más ocasiones de lo que nos pensamos. Son las políticas de uso del servicio, y que han criticado numerosos usuarios, la mayoría, es cierto, residentes en España. Pero hay que entender, sin embargo, la idiosincrasia estadounidense para apreciar los motivos. «Tú estás utilizando una red social que tiene unas reglas, que incluye un apartado relativo a los contenidos que pueden afectar a usuarios. No es censura, las empresas ponen las reglas del juego», valora a este diario Samuel Parra, jurista experto en derecho digital. Desde la plataforma fotográfica, propiedad de Facebook, se agarran a sus términos de uso: «Ciertos públicos pueden sentirse molestos ante diferentes tipos de contenido (?) eliminamos determinadas fotos de pezones femeninos, pero se admiten las fotos de cicatrices por mastectomías y mujeres». Estas redes sociales cuentan con un manual interno, que no se suele hacer público, pero sirven para ofrecer los detalles que los moderadores van a concretizar. Ahí se especifica lo que está permitido y lo que no. En el de Facebook, en su día, no se permitía publicar, por ejemplo, fotografías de pezones femeninos, tampoco donde se derraman fluidos. «Me parece bien que se hagan manifestaciones que se reivindiquen actividades occidentales, pero son las reglas del juego que establecen las plataformas; si no nos gustan podemos irnos a otras», subraya. «Ellos (referente a Estados Unidos) tienen otra cultura. Sí se permiten armas, que se publiquen accidentes de tráfico violentos, y tenemos que entender que esto funciona así», añade. En los últimos años, la mayoría de este tipo de servicios digitales han introducido mecanismos de revisión automática. Controles automatizados que intentan operar casi en tiempo real. Software basado en Inteligencia Artificial que, sin embargo, cometen errores garrafales, como confundir a personas negras con monos o animales con culos. «En la revisión en la que confiaría, con la tecnología que hay hoy, es en la humana. El aprendizaje automático está muy verde. Si es una máquina es muy fácil engañarla. Hay ensayos en donde se ve un koala pero una máquina ve puntos», sostiene.
28-06-2019 | abc.es
Mark Zuckerberg, contra los «Deep Fakes»: «Es un error de ejecución»
La desinformación en redes sociales se ha convertido en un problema. En una lacra que para lo antes posible. Pero mientras se encuentran mecanismos para combatir las llamadas «fake news» o noticias falsas, otra tendencia empieza a coger fuerza, los vídeos manipulados que se engloban en una reciente estrenada etiqueta, «deep fakes». Y, por ahora, no hay fórmula de detectarlo rápidamente. No manera, de momento, de bloquear este tipo de contenidos malintencionados que están fabricados de tal manera que puede llegar a confundir con la más absoluta realidad. Y es un quebradero de cabeza para Facebook. Hasta tal punto que, al final, se ha tenido que mojar y bajar al barro. Mark Zuckerberg, creador del imperio digital, ha adelantado que prepara unas futuras políticas para combatir este tipo de vídeos manipulados. Lo hace después de asumir un «error de ejecución» y una «reacción tardía» la decisión de marcar como falso un vídeo alterado de Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, en donde se mostraba a la dirigente demócrata aparentemente ebria y retorciendo su discurso para general polémica. Sucedió el pasado mes y se compartió rápidamente en Facebook, Twitter o YouTube. Este último servicio, sin embargo, y después de una serie de denuncias por parte de usuarios por supuesta violación de las políticas de uso, eliminó el vídeo. Facebook ni siquiera eliminó el vídeo; tan solo limitó su distribución advirtiéndole a los usuarios que podría ser falso. Ante este hecho, la dirigente política cuestionó los intentos de la compañía en resolver el problemas de las noticias falsas y apuntó que el incid ente demostraba que permite la injerencia en las elecciones. En una conferencia en Aspen (Colorado), Zuckerberg ha reconocido que al sistema de revisión automática de la red social se llevó «un tiempo para marcar el vídeo» y «para que los verificadores -personas- pudieran calificar los hechos como falso». A su juicio, «durante ese tiempo se generó una gran distribución, más de lo que nuestras políticas de uso deberían haber permitido». El propio «Zuck» fue incluso objeto de este tipo de vídeos manipulados, pero ateniendo a una supuesta libertad de expresión dejó que se difundieran por sus servicios digitales. «Es un un área importante a medida que la tecnología de Inteligencia Artificial mejora». Criticado por subestimar las campañas de manipulación durante las elecciones presidenciales, Facebook se enfrenta, desde entonces, a una crisis de reputación. Pero ha cambiado de discurso, porque ahora el directivo ha querido enarbolar la privacidad de los datos. Un relato que contradice con las prácticas llevadas a cabo por la multinacional estadounidense. De hecho, Zuckerberg ha defendido que las autoridades y legisladores de EE.UU. deben ser «parte responsable» en la regulación de las empresas tecnológicas. «No tenemos los medios para detener (las acciones de) el gobierno ruso», mientras que «nuestro gobierno es el que tiene las herramientas para presionar a Rusia, no a nosotros», argumentó.
27-06-2019 | abc.es
WhatsApp pone a prueba su función para compartir sus estados como historias de Facebook
La aplicación de mensajería WhatsApp, propiedad de Facebook, ha comenzado a probar una nueva función con la que los usuarios podrán compartir sus estados de contenido efímero que desparecen a las 24 horas en otras redes sociales como la propia Facebook o Instagram, publicándolos como historias. Según han advertido desde el portal «The Verge», WhatsApp ha introducido la función en su aplicación en fase beta para testearla, pero por el momento no se encuentra activada. La nueva función que prueba WhatsApp permite compartir publicaciones realizadas en los estados de los usuarios con otras aplicaciones, y se accede a ella a través de un botón localizado en la parte inferior de los estados. En el caso de Facebook, la función permite compartir los contenidos efímeros de los estados de WhatsApp para que se publiquen directamente como historias de Facebook. Según asegura la compañía y recoge el medio citado, el uso de esta función no enlaza las cuentas de WhatsApp y de Facebook, sino que hace uso de las interfaces de desarrollo de aplicaciones (API) de WhatsApp que utilizan el resto de aplicaciones. Además de Facebook, la nueva función de compartir permite también a los usuarios enviar sus historias a otras aplicaciones como Instagram, Gmail y Google Fotos, y por el momento no puede configurarse para que se compartan todos los estados de manera automática.
55