Noticias de "facebook"

10-09-2018 | abc.es
La nueva ambición humana: ser inmortales en el mundo digital
La obsesión por superar la muerte física es un objetivo en el que trabajan compañías tecnológicas tan importantes como Google. Hasta que este «pequeño problema técnico», -como algunos expertos lo definen-, se resuelva gracias a la inteligencia artificial, queda otro tipo de muerte pendiente también por resolver: la digital. Es lo que se conoce como «e-death». A menudo, perfiles en Facebook de usuarios fallecidos se quedan en el aire. Y sus seres queridos los nombran en su «timeline» porque «te echo de menos», «hoy sería tu cumpleaños» o «se cumple otro año si ti». El aludido, por desgracia, jamás responde. Pero, ¿qué pasaría si lo hiciera? Esta es la idea en la que trabaja Eterni.me, una compañía cuyo objetivo es conseguir que los usuarios de la Red vivan para siempre. Para conseguirlo, la empresa recoge -de forma voluntaria- todos los pensamientos, historias y recuerdos de un usuario concreto. Crea, así, un avatar inteligente que se le parezca, al que tendrá que entrenar mientras viva para que aprenda todo sobre él: las interacciones que realiza, su vocabulario, habilidades a la hora de conversar? Se trata de una inteligencia artificial superior a Siri o Cortana, capaz de entender e imitar al humano, a quien «sustituirá» casi a la perfección. Este avatar pasaría a la acción después de que el usuario fallezca. Más de 40.000 personas se han unido a este proyecto que, de momento, está en fase beta. «De ellos, la mayoría son ?millennials? de habla inglesa, mientras que los hispanohablantes son el tercer grupo más grande», asegura a este periódico Marius Ursache, fundador de esta curiosa «startup». Los participantes -vivos- dan permiso a Eterni.me para que acceda a su vida digital completa. Es decir, desde un perfil en Instagram, Facebook o Linkedin hasta su correo electrónico, cuenta en Amazon, «smartphone» o los dispositivos inteligentes que use. De esta manera, el avatar aprende cada paso que el usuario da en la Red gracias a la inteligencia artificial. Solo así sabrá cómo moverse cuando él muera: conocerá a la perfección cuáles son los amigos de Facebook con los que más interactúa, la manera en la que se comunica o las imágenes que más le gustan en Instagram. La opción de vivir para siempre como un avatar digital nace de este profesor del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) como respuesta a una necesidad del nuevo siglo: dar una salida a la actividad online de cualquier persona. «Cuando alguien fallece, más allá del círculo familiar o de amigos, no mucha más gente se interesa por esa persona, pero todos los recuerdos de generaciones preservados para siempre gracias a Eterni.me ofrecerán mucha información sobre un determinado periodo histórico. Una especie de historia ?oral? generada por el usuario, pero de mayor poder para sus seres queridos», explica a este diario Ursache. Una biblioteca humana 2.0 El objetivo, según apunta el profesor, no es reemplazar por un avatar a la persona fallecida sino crear una biblioteca digital pero, en vez de libros, de gente, una especie de historia interactiva de las generaciones actuales y futuras. «En este momento, la gente sólo puede inscribirse en nuestra lista de espera ?beta? a través de nuestra página web. Una vez que Eterni.me se vaya a lanzar, enviaremos a los interesados invitaciones por correo electrónico con las instrucciones y el enlace a la aplicación». Y es que una vez que la persona muera, los familiares y amigos que deseen seguir interactuando con él, tendrán que descargarse la «app» de Eterni.me. «Es lo que llamamos el confort psicológico», apunta su creador, un «beneficio» del que la familia y amigos de un ser querido fallecido disfrutarán todos los días del resto de sus vidas. De momento, poca información más desvela Marius Ursache sobre su proyecto, ya que la compañía trabaja día a día en perfeccionar los algoritmos que permitan a esa inteligencia artificial simular nuestra identidad y hacerla, al fin, realidad. ¿Qué pasa con las cuentas de un fallecido? ¿Facebook me deja decidir qué hacer con mi perfil cuando muera? Todo usuario vivo puede configurar que su cuenta se convierta en conmemorativa cuando fallezca o, de lo contrario, eliminarla. En el primer caso, se convierte en una página estática identificada como «En memoria de (nombre)» que conserva las fotos y publicaciones hechas. Se trata de una especie de punto de encuentro en el que amigos y familiares pueden compartir recuerdos. ¿Qué pasa con mi correo de Gmail? Google cuenta con la opción «Administrador de cuentas inactivas» para que el usuario decida si quiere compartir sus datos con un amigo o un familiar, o bien eliminar la cuenta por completo, tras un periodo determinado de inactividad. ¿Hay que comunicar a Twitter el fallecimiento de un usuario? Sí. La red de «microblogging» no permite decidir en vida al tuitero qué quiere hacer con su perfil. La compañía exige el envío de un formulario para solicitar la eliminación de la cuenta de un fallecido. Solo una persona autorizada o un familiar pueden llevar a cabo este procedimiento. «Cuando presentes tu solicitud, te enviaremos instrucciones por correo electrónico para que nos proporciones más detalles, como información sobre el fallecido, una copia de tu DNI y una copia del certificado de defunción. Este es un paso necesario para evitar denuncias falsas o no autorizadas», explica la compañía. ¿Cómo se denuncia la cuenta de un difunto en Instagram? Al igual que Facebook, la popular red social de fotografía ofrece la posibilidad de convertir el perfil en cuenta conmemorativa, algo que puede configurar el usuario en vida o, tras su fallecimiento, un familiar puede solicitarlo. La otra opción es que «los familiares directos verificados» pidan la eliminación de la cuenta.
07-09-2018 | abc.es
Twitter echa al periodista ultraconservador Alex Jones
Twitter y Periscope han anunciado finalmente la suspensión «permanente» de las cuentas oficiales del comunicador estadounidense ultraconservador Alex Jones, famoso por difundir teorías conspirativas a través de su página web «Infowars», cuya cuenta también ha sido censurada por ambas redes sociales. «Hoy suspendemos de manera permanente de Twitter y Periscope las cuentas de @realalexjones e @infowars. Adoptamos esta medida en base a informaciones sobre una serie de tuits y vídeos divulgados este miércoles que violaban nuestra política de comportamiento abusivo, que se sumaban a pasadas denuncias», justificó la empresa responsable de ambas redes sociales en un comunicado este jueves. Jones, locutor de radio de ideología de extrema derecha, ha defendido en su programación teorías muy polémicas y generalmente contrarías al Partido Demócrata, como, por ejemplo, que el tiroteo registrado en 2012 en la escuela primaria Sandy Hook, en el que murieron 20 niños y 6 adultos, fue una «farsa». Con esta decisión, Twitter ha acabado sumándose a Facebook, Apple y Youtube, que a principios de agosto vetaron de todas sus plataformas al polémico Jones por considerar que sus teorías conspirativas carecen de base e incitan al odio. En ese momento, la red de los 280 caracteres optó por no actuar contra el comunicador alegando que no había violado ninguna norma interna de la empresa y defendiendo el derecho a la libertad de expresión. Tanto Jones como el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recurrieron precisamente a Twitter para criticar la medida, que calificaron como una muestra más de la «censura» a la que se ven sometidos los conservadores por las empresas tecnológicas de Silicon Valley. La suspensión anunciada este jueves por Twitter se produce después de que este miércoles Jones acudiera a una audiencia del Senado en la que el director general de Twitter, Jack Dorsey, y la responsable de operaciones de Facebook, Sheryl Sandberg, tuvieron que explicar qué medidas están tomando para evitar injerencias extranjeras en futuras elecciones. Al finalizar la audiencia, Jones se encaró con algunos senadores, como Marco Rubio, ante quienes denunció que las medidas de las compañías tecnológicas se están usando contra los usuarios de ideología conservadora. También el Departamento de Justicia anunció este miércoles en un comunicado que el fiscal general, Jeff Sessions, se reunirá con los fiscales estatales del país a finales de mes para analizar si las empresas tecnológicas pueden estar «ahogando intencionalmente el libre intercambio de ideas».
06-09-2018 | abc.es
Diez razones para borrar tus redes sociales de inmediato
Las redes sociales están convirtiendo a las personas en seres rencorosos, con falta de empatía, tristes, asustadizos, aislados y banales. La crisis de reputación que se han visto sometidas estas plataformas a consecuencia de su dejadez con las llamadas «fake news» -noticias falsas- o su tratamiento demasiado laxo frente a los mensajes extremistas ha provocado que más de un usuario se replantee si vale o no la pena formar parte de estos servicio que, cmo en el caso de Facebook, acumulan más de 2.300 millones de usuarios en todo el mundo. Así lo considera el científico y escritor Jaron Lanier en su último ensayo, que lleva por título «Diez razones para borrar tus redes sociales de inmediato». Una obra de auténtica reflexión que se pasea por ciertas controversias en la que pone de manifiesto cómo seguir siendo autónomos e independientes en un mundo en el que Facebook, Twitter, Google y compañía nos vigilan sin cesar y se hacen cada vez más poderosas y ricas. Para quienes aún no se hayan dado cuenta, las grandes corporaciones tecnológicas ganan infinitas cantidades dinero a costa de los usuarios, influyendo en su comportamiento y cambiándolo a su antojo. A pesar de esta cruda realidad, «Internet en sí no es un problema», aclara el autor. Este científico y escritor, conocido por fundar en los años 80 la primera compañía de realidad virtual (VPL Research), domina a la perfección el mundo «tech» de Silicon Valley. «No tienes que renunciar a tus amigos» pero «no hay necesidad que una compañía embaucadora se interponga entre tú y ellos», continúa. También, explica, el usuario puede ver vídeos en Youtube sin usar una cuenta de Google. «Tendrás una experiencia mucho menos manipuladora». Y es que aunque la mayoría de los usuarios no sean conscientes, la verdad es que las redes sociales despliegan tal vigilancia constante que son capaces de manipular el inconsciente de cada persona. Por esta razón, Lanier ofrece diez argumentos para borrar nuestro rastro de la Red al mismo tiempo que detalla cómo funciona el entramado de empresas tecnológicas que se dedican a recopilar datos de millones de usuarios y manejar a su antojo un sinfín de información. Basta con recordar Cambridge Analytica. Entre las razones que aduce Lanier para huir de las redes sociales se encuentran la pérdida del libre albedrío con la publicidad dirigida o la infelicidad que en verdad genera Facebook por mucho que Mark Zuckerberg se empeñe en «conectar personas». Cabe recordar que los «Amigos» de la mayor red social son en realidad seres manipulados, es decir, el producto, no el cliente. La influencia de las redes sociales en la política, como ya se ha demostrado en numerosas ocasiones, o incluso en la economía, ya que el modelo de negocio de estas empresas se basa en recopilar datos de los usuarios y ganar dinero con ellos, son otras de las razones que analiza el autor. Por descabellada que parezca esta idea, el experto asegura que el usuario ahorrará tiempo «tomando el control» de su propia vida. «Te asombrará descubrir -dice- cuanto tiempo te hacían perder las estratagemas de incordio». Si el usuario abandona sus cuentas , aunque solo sea durante un tiempo, será capaz de tomar consciencia, de pensar por sí mismo, sin influencias ni oscuras artimañas que las redes sociales ejecutan de forma indiscriminada. «Si quieres una vida más feliz, un mundo más justo y pacífico, o simplemente la oportunidad de pensar por ti mismo sin ser monitoreado e influenciado por las corporaciones más ricas de la historia, lo mejor que puedes hacer es cancelar tus cuentas», insiste. Decálogo para irse de las redes sociales 1.- Estás perdiendo el libre albedrío 2.- Es la mejor manera de resistir a la locura de nuestro tiempo 3.- Te están convirtiendo en un idiota 4.- Están socavando la verdad 5.- Están vaciando de contenido todo lo que dices 6.- Están destruyendo tu capacidad de empatizar 7.- Te hacen sentir infeliz 8.- No quieren que tengas dignidad económica 9.- Hacen imposible la política 10.- Aborrecen tu alma
06-09-2018 | abc.es
Por qué tienes que borrar tus redes sociales de inmediato
Las redes sociales están convirtiendo a las personas en seres rencorosos, con falta de empatía, tristes, asustadizos, aislados y banales. Así lo considera Jaron Lanier en su libro «Diez razones para borrar tus redes sociales de inmediato», una obra de auténtica reflexión en la que pone de manifiesto cómo seguir siendo autónomos e independientes en un mundo en el que Facebook, Twitter, Google y compañía nos vigilan sin cesar y se hacen cada vez más poderosas y ricas. Para quienes aún no se hayan dado cuenta, las grandes corporaciones tecnológicas ganan infinitas cantidades dinero a costa de los usuarios, influyendo en su comportamiento y cambiándolo a su antojo. A pesar de esta cruda realidad, «Internet en sí no es un problema», aclara Lanier. Este científico y escritor, conocido por fundar en los años 80' la primera compañía de realidad virtual (VPL Research), domina a la perfección el mundo «tech» de Silicon Valley. «No tienes que renunciar a tus amigos» pero «no hay necesidad que una compañía embaucadora se interponga entre tú y ellos», continúa. También, explica, el usuario puede ver vídeos en Youtube sin usar una cuenta de Google. «Tendrás una experiencia mucho menos manipuladora». Y es que aunque la mayoría de los usuarios no sean conscientes, la verdad es que las redes sociales despliegan tal vigilancia constante que son capaces de manipular el inconsciente de cada persona. Por esta razón, Jaron Lanier ofrece diez argumentos para borrar nuestro rastro de la Red al mismo tiempo que detalla cómo funciona el entramado de empresas tecnológicas que se dedican a recopilar datos de millones de usuarios y manejar a su antojo un sinfín de información. Basta con recordar Cambridge Analytica. Entre las razones que aduce Lanier para huir de las redes sociales se encuentran la pérdida del libre albedrío con la publicidad dirigida o la infelicidad que en verdad genera Facebook por mucho que Mark Zuckerberg se empeñe en «conectar personas». Cabe recordar que los «Amigos» de la mayor red social son en realidad seres manipulados, es decir, el producto, no el cliente. La influencia de las redes sociales en la política, como ya se ha demostrado en numerosas ocasiones, o incluso en la economía, ya que el modelo de negocio de estas empresas se basa en recopilar datos de los usuarios y ganar dinero con ellos, son otras de las razones que analiza el autor. Por descabellada que parezca esta idea, el experto asegura que el usuario ahorrará tiempo «tomando el control» de su propia vida. «Te asombrará descubrir -dice- cuanto tiempo te hacían perder las estratagemas de incordio». Si el usuario abandona sus cuentas , aunque solo sea durante un tiempo, será capaz de tomar consciencia, de pensar por sí mismo, sin influencias ni oscuras artimañas que las redes sociales ejecutan de forma indiscriminada. «Si quieres una vida más feliz, un mundo más justo y pacífico, o simplemente la oportunidad de pensar por ti mismo sin ser monitoreado e influenciado por las corporaciones más ricas de la historia, lo mejor que puedes hacer es cancelar tus cuentas», insiste.
06-09-2018 | abc.es
Uno de cada cuatro usuarios estadounidenses se ha borrado Facebook
Facebook ha capeado el temporal del último año reconociendo algunas de sus vergüenzas. Ahora se encuentra navegando en marejada, pero todo apunta a que se va a convertir en una nueva tormenta. La crisis de reputación y sus vaivenes empresariales amenaza con un éxodo de usuarios. Uno de cada cuatro norteamericanos lo ha hecho. Se han borrado sus cuentas en un avance de lo que se avecina. Un nuevo estudio (PDF, en inglés) de la firma de análisis de mercado Pew Research Center pone de manifiesto que los usuarios residentes en Estados Unidos han empezado a cambiar radicalmente su relación con Facebook, la mayor red social del mundo con 2.200 millones de usuarios registrados. La consecuencia es que muchos de ellos han empezado a abandonar su actividad, mientras que un alto porcentaje incluso ha decidido jubilar la aplicación de sus dispositivos móviles. El informe refleja, en concreto, que el 42% de los usuarios estadounidenses en edad adulta se ha tomado un «descanso». Reconoce que ya no consulta con tanta asiduidad la plataforma, con lo que ello conlleva: menor actividad en sus perfiles, menos interacciones con los contactos y, por tanto, un menor tráfico hacia las páginas de empresa. Este creciente grupo de usuarios ha abandonado a todos los efectos el servicio; no accede desde hace varias semanas. Las estimaciones revelan, además, que más de la mitad de los usuarios (el 54%) ha blindado sus perfiles con ajustes más severos desde la configuración de privacidad. Pero lo que más factura puede pasarle al gigante de internet es el otro grupo de usuarios (el 26%) que ha decidido eliminar incluso la aplicación de Facebook de sus teléfonos móviles inteligentes. Aunque, para ser justos, esta medida no implica darse de baja del servicio, dado que se puede consultar directamente desde la versión para navegadores web. Pero, de esta manera, los usuarios no reciben las notificaciones pertinentes diseñadas para aumentar la interactividad dentro de la plataforma, una de las base del modelo de negocio de la red social. Eso sí, en general, alrededor del 74% de los usuarios de Facebook reconocen haber tomado al menos una de estas tres acciones en el último año. Los resultados provienen de una encuesta realizada a adultos estadounidenses entre el 29 de mayo y el 11 de junio, justo cuando saltó el escándalo de la fuga de datos de Cambridge Analytica, lo que ha derivado en un torrente de reacciones dispares en la comunidad de usuarios, quienes se han replanteado los beneficios de estar presente en esta red social. Existen, sin embargo, importantes diferencias en las conductas si atendemos a los grupos de edad. Cuanto más jóvenes menos uso le dan al servicio. En particular, el 44% de los usuarios más jóvenes (entre 18 y 29 años) asegura haber eliminado la aplicación de Facebook de su teléfono el año pasado, cuatro veces la proporción de usuarios de 65 años o más (12%). Del mismo modo, es menos probable que los usuarios en edades más avanzadas hayan ajustado la configuración de privacidad de Facebook en los últimos doce meses: únicamente un tercio de los usuarios a partir de 65 años lo han hecho, en comparación con el 64% de los usuarios más jóvenes, que suelen relacionarse con los servicios digitales de una manera más natural. A raíz de las revelaciones sobre Cambridge Analytica, Facebook actualizó su configuración de privacidad para facilitar a los usuarios la descarga de los datos personales que la compañía había recopilado sobre ellos. El estudio constata que uno de cada diez usuarios (9%) han descargado esa información. Otra de las revelaciones más interesantes del estudio es que muchos usuarios de más de 18 años desconocen realmente cómo funciona el servicio de noticias de la red social (NewsFeed o muro de actualizaciones). Facebook dispone de una serie de herramientas para ayudar a los usuarios a personalizar la información en sus noticias, pero solo el 14% de los usuarios cree que no sirven para mucho. El 28% siente incluso que no tienen control alguno de lo que se publica en este espacio.
06-09-2018 | abc.es
Uno de cada cuatro usuarios estadounidenses ha borrado Facebook de su móvil
Facebook ha capeado el temporal del último año reconociendo algunas de sus vergüenzas. Ahora se encuentra navegando en marejada, pero todo apunta a que se va a convertir en una nueva tormenta. La crisis de reputación y sus vaivenes empresariales amenaza con un éxodo de usuarios. Uno de cada cuatro norteamericanos lo ha hecho. Se han borrado sus cuentas en un avance de lo que se avecina. Un nuevo estudio (PDF, en inglés) de la firma de análisis de mercado Pew Research Center pone de manifiesto que los usuarios residentes en Estados Unidos han empezado a cambiar radicalmente su relación con Facebook, la mayor red social del mundo con 2.200 millones de usuarios registrados. La consecuencia es que muchos de ellos han empezado a abandonar su actividad, mientras que un alto porcentaje incluso ha decidido jubilar la aplicación de sus dispositivos móviles. El informe refleja, en concreto, que el 42% de los usuarios estadounidenses en edad adulta se ha tomado un «descanso». Reconoce que ya no consulta con tanta asiduidad la plataforma, con lo que ello conlleva: menor actividad en sus perfiles, menos interacciones con los contactos y, por tanto, un menor tráfico hacia las páginas de empresa. Este creciente grupo de usuarios ha abandonado a todos los efectos el servicio; no accede desde hace varias semanas. Las estimaciones revelan, además, que más de la mitad de los usuarios (el 54%) ha blindado sus perfiles con ajustes más severos desde la configuración de privacidad. Pero lo que más factura puede pasarle al gigante de internet es el otro grupo de usuarios (el 26%) que ha decidido eliminar incluso la aplicación de Facebook de sus teléfonos móviles inteligentes. Aunque, para ser justos, esta medida no implica darse de baja del servicio, dado que se puede consultar directamente desde la versión para navegadores web. Pero, de esta manera, los usuarios no reciben las notificaciones pertinentes diseñadas para aumentar la interactividad dentro de la plataforma, una de las base del modelo de negocio de la red social. Eso sí, en general, alrededor del 74% de los usuarios de Facebook reconocen haber tomado al menos una de estas tres acciones en el último año. Los resultados provienen de una encuesta realizada a adultos estadounidenses entre el 29 de mayo y el 11 de junio, justo cuando saltó el escándalo de la fuga de datos de Cambridge Analytica, lo que ha derivado en un torrente de reacciones dispares en la comunidad de usuarios, quienes se han replanteado los beneficios de estar presente en esta red social. Existen, sin embargo, importantes diferencias en las conductas si atendemos a los grupos de edad. Cuanto más jóvenes menos uso le dan al servicio. En particular, el 44% de los usuarios más jóvenes (entre 18 y 29 años) asegura haber eliminado la aplicación de Facebook de su teléfono el año pasado, cuatro veces la proporción de usuarios de 65 años o más (12%). Del mismo modo, es menos probable que los usuarios en edades más avanzadas hayan ajustado la configuración de privacidad de Facebook en los últimos doce meses: únicamente un tercio de los usuarios a partir de 65 años lo han hecho, en comparación con el 64% de los usuarios más jóvenes, que suelen relacionarse con los servicios digitales de una manera más natural. A raíz de las revelaciones sobre Cambridge Analytica, Facebook actualizó su configuración de privacidad para facilitar a los usuarios la descarga de los datos personales que la compañía había recopilado sobre ellos. El estudio constata que uno de cada diez usuarios (9%) han descargado esa información. Otra de las revelaciones más interesantes del estudio es que muchos usuarios de más de 18 años desconocen realmente cómo funciona el servicio de noticias de la red social (NewsFeed o muro de actualizaciones). Facebook dispone de una serie de herramientas para ayudar a los usuarios a personalizar la información en sus noticias, pero solo el 14% de los usuarios cree que no sirven para mucho. El 28% siente incluso que no tienen control alguno de lo que se publica en este espacio.
06-09-2018 | abc.es
«Fake news»: Facebook se ciñe al guión, Twitter se abre en canal y Google deja la silla vacía
Ni el Congreso ni el Senado de Estados Unidos piensan pasar por alto el poder que en la última década las grandes tecnológicas han acaparado en su país y en todo el mundo. La influencia de las «fake news», las noticias falsas que se dispersaron por sus plataformas a la velocidad del viral y que interfirieron en procesos electorales como las presidenciales de EE.UU. de 2016 (que dieron la victoria a Donald Trump), son prueba de ello. Y ahora, a unos meses de elegir a los próximos candidatos a presidentes, la administración quiere respuestas y acciones. Por eso ha llamado este miércoles a comparecer a representantes de Facebook, Twitter y Google, pero solo los dos primeros se han prestado al combate. La directora de operaciones de Facebook, Sheryl Sandberg, no se salió del discurso oficial. Con un semblante serio, pero revelando una seguridad incluso excesiva -más teniendo en cuenta que a su red social se le «escapan» diariamente miles de cuentas falsas que propagan este tipo de contenido-, ha afirmado ante el Senado que está «en guerra» contra estos entes digitales, que ya no solo llegan de Rusia, sino también de otras partes del planeta, como Irán. La número dos de Facebook ha vuelto a admitir que fueron demasiado lentos «para detectarlo y para actuar», y ha entonado el «mea culpa» de nuevo: «Eso es culpa nuestra. Esta interferencia fue completamente inaceptable, violó los valores de nuestra empresa y del país que amamos», ha asegurado en un discurso con tintes patrióticos más exagerados de los que mostró su «jefe», Mark Zuckerberg, cuando relató delante de la misma cámara primero y del Congreso después, la situación después del escándalo de datos con Cambridge Analytica, por el que se utilizaron los datos de 87 millones de personas en el mundo entero también con el fin de interferir en procesos políticos (si bien con un responsable mucho más etéreo). Ha enumerado los esfuerzos de la tecnológica en detectar y cerrar cuentas falsas y también se ha referido a la publicidad, que ahora se plantea como un sistema más transparente sobre todo en cuanto a la propaganda política. «Estos pasos no detendrán a todos los que intenten jugar con el sistema, pero lo harán mucho más difícil», ha afirmado Sandberg, sin salirse un ápice del discurso oficial. Twitter no sabe cómo arreglarlo En la línea contraria se ha mostrado el director general de Twitter, Jack Dorsey, quien se mostraba mucho más taciturno y arrepentido. «Soy una persona de pocas palabras y normalmente tímida, pero me doy cuenta de la importancia de hablar ahora», comenzaba Dorsey en su discurso, en el que recalcaba que la red social del pájaro identifica unos 10 millones de cuentas falsas a la semana. Sin embargo, afirmó que su compañía aún no ha dado con la clave para acabar con el fenómeno de las «fake news», que le están costando a Dorsey que sus acciones hayan bajado un 5%. «Si no encontramos soluciones a los problemas que estamos viendo, perdemos nuestro negocio», ha aseverado el directivo. No obstante, Dorsey insistió en que su empresa no puede imponer a los usuarios cómo manejar la red social, mientras Twitter trata de encontrar la forma de frenar la manipulación con fines políticos en su plataforma. De hecho, Dorsey ha sido criticado por no poner veto a cuentas extremistas, como las de Alex Jones, un periodista de ideología de extrema derecha, al igual que el restablecimiento del perfil de Richard Spencer, líder de uno de los principales grupos que defienden la supremacía blanca en Estados Unidos. Google ni está ni se le espera Al lado de Dorsey y Sandberg, una silla vacía con el letrero de «Google». En un principio, Alphabet (matriz de la tecnológica) confirmó su asistencia. Sonaron los nombres de Larry Page, fundador y CEO de Alphabet, o Sundar Pichai, sucesor de Page y consejero delegado de Google. Pero al final desde la tecnológica propuso enviar a su representante legal, Kent Walker, y la Cámara lo rechazó. Varios senadores se mostraron decepcionados con la ausencia, que puede granjearle a Google más enemigos de los que piensa. Más aún cuando el presidente Trump ha señalado directamente a su buscador acusándolo de manipular los resultados para que las noticias que hablan mal de él y de su partido tengan prioridad.
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