Noticias de "facebook"

19-02-2018 | abc.es
Facebook usará el correo postal para verificar a los compradores de publicidad política
Ni sistemas de verificación de dos pasos, ni «captchas», ni siquiera el tradicional mensaje de texto. El correo postal, el tradicional método dedicado a transportar documentos escritos, será el mecanismo escogido por Facebook para evitar futuras injerencias de organismos y grupos de extremistas en su lucha contra los anuncios falsos que ha puesto en aprietos a la multinacional estadounidense en el último año. El uso de cartas postales en papel servirá para verificar la identidad y localización de aquellos usuarios residentes en EE.UU. que tienen la idea de contratar publicidad electoral, según desvela Reuters. Hasta ahora, la introducción de una dirección de correo electrónico y la vinculación con una tarjeta de crédito eran los únicos requerimientos a la hora de adquirir un anuncio en esta plataforma. Sin embargo, este sistema que tan bien le ha funcionado a la firma digital como su principal fuente de ingresos se ha demostrado ineficaz. Grupos de ideología extremista pervirtieron el sistema a su antojo mientras Facebook, en este caso como empresa beneficiaria del sistema, miraba hacia otro lado. Un episodio que ha formado parte, sin duda, del «annus horribilis» de Facebook. Pero su idea para corregir supuestas intromisiones y manipulaciones de los potenciales votantes es recurrir a un mecanismo tradicional, el papel. El gigante de las redes sociales aplicará esta medida en la publicidad destinada a promocionar candidaturas electorales. Con 169 millones de usuarios registrados en Estados Unidos, el servicio con mayor repercusión del planeta (2.035 millones de usuarios a nivel global) es un lugar no solo para el intercambio de opinión entre amigos, sino un espacio donde desarrollar ideas. Sus seguidores están expuestos a constantes impulsos sociales. Cuando se aproximan unos comicios, las sensibilidades están a flor de piel y cualquier intento de bombardeo hacia uno u otro lado puede ser una manipulación del electorado. Millones de personas que ven, reciben y consumen información a través de esta red social y que puede influir en la decisión de voto. Un episodio que Facebook no quiere que se vuelva a repetir después del polémico nombramiento de Donald Trump como presidente. La multinacional anuncio estos planes después de que el asesor especial de EE.UU. Robert Mueller destapara las acusaciones a trece usuarios y firmas de procedencia rusa de intentar interferir en las pasadas elecciones impulsando a través de anuncios publicitarios a Trump en detrimento de la candidata demócrata Hillary Clinton. Frente a las protestas, Facebook se ha inclinado en el tradicional sistema de correo postal. Así lo ha confirmado la directora global de Política de Facebook, Katie Harbath, quien ha asegurado que estos envíos incluirán un código de identificación que será necesario aportar para contratar anuncios que quieran promocionar a una candidatura específica a un cargo federal. No obstante, este requerimiento no será necesaria para la contratación de publicidad política en general. Pese a tratarse de una medida excepcional con ciertas virtudes a la hora de identificar a los potenciales clientes, desde la compañía tecnológica han asumido que tampoco puede resolver todos los problemas. «Si publicas un anuncio mencionando a un candidato te enviaremos una postal por correo y deberás usar ese código para demostrar que te encuentra en los Estados Unidos», explicó Harbath en una conferencia de fin de semana de la Asociación Nacional de Secretarios de Estado. La legislación del país establece la prohibición de contratar publicidad para fines políticos y realizar donaciones a los extranjeros. Con esta verificación, Facebook pretende hacer frente a las críticas recibidas a su gestión durante la campaña de las elecciones presidenciales de 2016 en el país, en las que entidades vinculadas al Gobierno de Rusia utilizaron la red social para difundir contenido propagandístico para acentuar la división de opiniones políticas, según concluyó la inteligencia norteamericana tras una investigación. Por ahora, se desconoce si estas medidas se harán extensibles a otros países. Otras empresas afectadas por la popularización de perfiles falsos como Google también están estudiando mecanismos de verificación en la publicidad institucional. La credibilidad de las redes sociales ha quedado en entredicho en el último año a consecuencia de la crisis ya bautizada como «fake news» que ha evidenciado la manipulación informativa entre los usuarios.
16-02-2018 | abc.es
Un tribunal belga dictamina que Facebook no cumple la ley de protección de datos
El Tribunal de primera instancia de Bruselas dictaminó este viernes que Facebook no respeta la legislación belga de protección de datos y exigió a la empresa que deje de recopilar información sobre la navegación de los usuarios y destruya toda la recogida «ilegalmente» hasta ahora. El tribunal compartió «completamente» la argumentación de la Comisión para la Protección de la Privacidad (PCPV), que denunció a la empresa estadounidense por registrar datos sin informar «adecuadamente a los usuarios» sobre sus prácticas de recopilación de datos. «Facebook no informa suficientemente de la recogida de información sobre nosotros, el tipo de información que recopila, qué hace con ella ni cuánto tiempo la almacena», dijo el tribunal. Además, según el dictamen, la empresa fundada por Mark Zuckerberg no recibía ningún tipo de autorización válida por parte de los usuarios para recopilar y procesar dicha información. La decisión implica que Facebook tendrá que ajustar su actividad a la legislación belga de protección de datos y publicar el veredicto completo. En caso de que la compañía californiana no cumpliera con lo exigido, se enfrentaría a una multa diaria de 250.000 euros con un monto máximo de 100 millones de euros.
16-02-2018 | abc.es
Un nuevo fallo en iOS 11 puede bloquear tu iPhone solo con una letra
No ha pasado ni una semana desde que se produjese la «mayor filtración de la historia» del código fuente de Apple, que puede dar lugar a revelar graves vulnerabilidades y, por tanto, entrada a los ciberdelicneutes, cuando ya se ha revelado un nuevo fallo que puede producir el bloque de su buque insignia: el iPhone. El error se produce en el sistema operativo iOS 11 cuando el dispositivo recibe, pega e incluso solo visualiza un determinado caracter de la lengua india telegu. Aunque el peligro pueda parecer bajo, solo con recibir este símbolo a través de cualquier aplicación (como WhatsApp, Facebook, Twitter, o cualquier aplicación en la que se puedan recibir mensajes), la aplicación se bloqueará y será imposible volver a ella a no ser que se cierre. En algunas ocasiones, incluso, habrá que reinstalarla. Además, si el caracter se muestra a través de una notificación, bloqueará el móvil por completo y habrá que reiniciar el teléfono, tal y como informa Techcrunch. Para solucionarlo, habría que eliminar el mensaje directamente. Apple ha confirmado el error y trabaja en una próxima actualización que lllegará antes de la versión iOS 11.3. Un previsible caos La parte negativa es que aunque no sea una ulnerabilidad compleja, en caso de mandarse este símbolo a través de un mensaje en las redes sociales o al correo electrónico, se verían afectados todos los dispositivos que cuenten con iOS 11, lo que podría ocasionar un gran caos entre los usuarios de Apple. Se trata del segundo quebradero de cabeza de la compañía de Cupertino en lo que va de año, ya que en enero, el investigador de software Abraham Masri descubrió un error de iOS que permitía que una URL específica bloquear cualquier iPhone al que se enviara un mensaje de texto.
16-02-2018 | abc.es
Google declara la guerra a la publicidad molesta: así funciona su nuevo bloqueador de anuncios
Ya está entre nosotros. El bloqueador de anuncios molestos de Google para el navegador Chrome es una realidad desde esta semana, declarando la «guerra» a la publicidad abusiva, en la línea de mejoras para garantizar una experiencia fluida del usuario en internet. Se trata de un sistema que detecta este tipo de prácticas e incluye a las webs en una lista de páginas poco seguras. En realidad, se trata de una medida disuasoria de cara a las empresas que utilizan anuncios tipo Pop-up (que aparecen de repente en una página nueva), que reproducen vídeos de forma automática o aquellas que utilizan el recurso de una molesta cuenta atrás que bloquea la pantalla. De hecho, Google asegura que tras el anuncio de la implementación de esta nueva tecnología, el 42 por ciento de las páginas que habían sido incluidas en esta «lista negra» cambiaron su estrategia a principios de esta semana para no verse afectadas por el cambio. Así funciona Pero, ¿cómo funciona? Esta tecnología no va a acabar con todos los anuncios, solo con los de aquellas páginas que considere que están abusando de la publicidad. Estas webs entrarán en un registro de páginas poco seguras, basándose en los «Better Ads Standards», unos requisitos para los anuncios diseñados por la Coalition for Better Ads, un grupo de empresas entre los que están presentes Google, Facebook o Microsoft. En el estudio realizado por esta coalición entre 40.000 usuarios de Estados Unidos y Europa, se determinó los tipos de anuncios más molestos para los cibernautas. Aparte de las ventanas emergentes, los vídeos que se reproducen automáticamente y las cuentas atrás, también se quejaron acerca de los grandes anuncios que ocupan mucho espacio en la pantalla (tanto móvil como en el ordenador), las imágenes parpadeantes o los anuncios que necesitan de «scroll» para poder ver la información de la página. Las opciones de las webs (y las del usuario) Sin embargo, nada es para siempre, y las webs «vetadas» podrán volver a estar dentro de la lista de entornos seguros. Además, Google no bloqueará sin previo aviso, ya que contempla un estado intermedio, llamado «Warning» (peligro), que alertará a la página de que está a punto de entrar en la temida lista. Por su parte, el usuario se enterará de los anuncios bloqueados gracias a un mensaje en el que se indicará que esa web ha suspendido los estándares de Google. Por supuesto, tiene el poder de desbloquear esa publicidad si le interesa, aunque se le informará de todos los pormenores del bloqueo. Fin al botón «ver imagen» Por otro lado, Google también ha informado de que eliminará el botón «ver imagen», por el que los usuarios pueden ver este archivo sin necesidad de ver la página. Este cambio responde a las críticas de los fotógrafos y editores que se quejaron del «robo» de sus imágenes. Así, ahora no será tan sencillo descargar este tipo de contenido. Además, la semana pasada se anunció un acuerdo con la agencia de imágenes Getty para mostrar la información de copyright y mejorar la atribución de las fotos.
15-02-2018 | abc.es
Pago a través de WhatsApp, ¿una realidad cercana?
«Te pago a través de un WhatsApp». Esta frase, que hoy no tiene sentido, puede que sea recurrente en los próximos meses, por lo menos en India. La compañía de mensajería instantánea estaría a punto de introducir un sistema de transferencias de dinero entre usuarios de la aplicación en este país, donde se encuentra su mercado más extenso (200 millones de usuarios). Según un informe de la empresa india The Ken recogido por el portal especializado TechCrunch, en los próximos seis meses WhatsApp podría implementar esta opción, respaldada por el Gobierno del país. «India es un país importante para WhatsApp, y estamos entendiendo cómo podemos contribuir más a la visión de la India digital. Estamos explorando cómo trabajar con compañías que comparten esta visión y continuar escuchando atentamente los comentarios de nuestros usuarios», han afirmado desde WhatsApp al portal de noticias. Así, sin confirmar (pero tampoco negar) esta posibilidad, la firma ha podido abrir una nueva dimensión dentro de su servicio de mensajería instantánea. De hecho, responsables de Facebook, compañía a la que pertenece WhatsApp, se han reunido este mes con el ministro de Tecnología del país. Además, en agosto del pasado año ya estuvo realizando pruebas a través de una versión beta para Android, por lo que solo tendría que activar esta función en la aplicación. Facebook ha incorporado esta opción a su aplicación Messenger hace algún tiempo en los Estados Unidos pero, en WhatsApp podría significar un mayor salto, ya que el chat de la red social es mucho menos popular. Además, la penetración de la tarjeta de crédito es mucho menor en India, mientras que WhatsApp ya se ha convertido en una plataforma que se utiliza para facilitar el comercio electrónico a pesar de que actualmente no ofrece características que lo respalden de manera explícita.
15-02-2018 | abc.es
Lo nuevo de Google: llegan las «stories» y podrás navegar sin salir de Gmail
El término «mobile first» (o «los móviles primero», en español) es una tendencia que ha llegado para quedarse. Cada vez más personas en todo el mundo se conectan directamente desde su smartphone a internet, dejando de lado al ordenador. Para este año se espera que la mitad de los jóvenes españoles de entre 15 y 24 años pasen entre el 90 y el 100 por cien de su tiempo en la red mirando a través del móvil, según el último informe de la Fundación Telefónica «Sociedad Digital en España». Las compañías son cada vez más conscientes de este cambio, y una de las más grandes, Google, no se quiere quedar atrás. La firma ha anunciado a través de su blog que incorporará la tecnología AMP (siglas que responden a «Accelerated Mobile Pages», un sistema que permite cargar las páginas casi de forma inmediata y con un consumo de datos inferior) a su servicio de correo electrónico estrella, Gmail. Además, también utilizará esta tecnología para implementar sus propias «Stories», al estilo de Instagram, WhatsApp o Facebook. Todo para enriquecer la experiencia de navegar a través del móvil. Navegar sin salir de un correo Google sabe que los enlaces incluidos en los correos muchas veces propician que el usuario se salga de la aplicación y divague por la red, saltando de un enlace a otro. O, por el contrario, que le de «pereza» pincharlos, pues al abandonar la herramienta, tendrá que retomarla más tarde desde cero. Para ello, y teniendo en cuenta la popularidad tanto de su buscador como de su correo, utilizará la tecnología AMP para integrarlo en una sola interfaz. Este sistema se implanta no para lograr una navegación más ágil, sino más interactiva. La intención es que, desde el mismo correo electrónico, se puedan llevar a cabo acciones como confirmar tu asistencia a un evento, actualizar agendas o rellenar cuestionarios. Por ejemplo, para reservar un hotel a través de Booking.com, no necesitarás salir del mensaje: desde el propio email podrás definir todos los campos y terminar la acción sin salir de Gmail. Pasará lo mismo con plataformas como Pinterest (la red social de fotografías de Google) o Doodle (el sitio de encuestas personalizadas de la compañía). Las historias efímeras llegan al buscador Nacidas en Snapchat y «copiadas» por las principales redes sociales, las historias efímeras o «stories» también llegan al buscador de Google. Así, en vez de ver una lista de las noticias como pasa en la actualidad, podrás disfrutar de un carrusel con la información más relevante del momento, incluidos imágenes a todo color, vídeos, gifs y gráficos. «El deseo colectivo era que este formato ofreciera formas de narración nuevas, creativas y visualmente ricas específicamente diseñadas para dispositivos móviles», han afirmado desde la compañía, que ha dejado esta tecnología en manos de las empresas que quieran indagar en su potencial. Este tipo de publicaciones mantendrá la «esencia» de las páginas AMP originales, optimizadas para una carga ultrarrápida en dispositivos móviles incluso en conexiones a internet de baja velocidad. La diferencia versa en todas las opciones adicionales que permite, y que podrán utilizar las compañías desde ya mismo gracias una serie de plantillas determinadas (aunque también podrán crear desde cero sus propias historias). En un mundo en el que existen 5.000 millones de líneas móviles repartidas por todo el globo (y creciendo), la estrategia de Google de potenciar la experiencia a través del smartphone no parece tan descabellada.
15-02-2018 | abc.es
Nuevo virus en Facebook: ¿qué hago si me han robado la cuenta?
Es posible que en los últimas semanas hayas recibido un mensaje en de alguno de tus amigos de Facebook a través de su aplicación de chat, Messenger, en el que un vídeo con un foto de perfil y tu nombre seguido de un «miraaaaaaa» sospechoso. Se trata de un nuevo virus que puede robarte la cuenta y al que tú mismo le das tu contraseña. Para ello, aprovecha que un contacto conocido -y previamente infectado- «te manda» un mensaje personalizado (tanto en el encabezado como en el supuesto vídeo, en el que sale tu imagen de perfil y se titula como tu usuario de Facebook) para que pinches. Además, para que le otorgues mayor fiabilidad, asegura que tiene miles de reporducciones. Una vez que haces clic sobre la imagen, te pide tus datos de usuario y contraseña para poder ver la grabación, por lo que eres tú mismo quien le facilita la información al virus. Es justo tras esa acción que tu cuenta empieza a propagar el virus a otros contactos, multiplicándose el efecto cuantas más personas caigan en la trampa. Pero, si eres uno de los afectados, tranquilo, hay solución. Lo más efectivo es que cambies tu contraseña lo antes posible, lo que provocará que se corte el envío de estos mensajes y, con ello, la infección. Si además usas la misma contraseña para otras cuentas, lo mejor es que también la renueves en estas plataformas, por seguridad. Tampoco está de más que avises a tus contactos para que no caigan en la misma trampa, así como a la persona de la que has recibido el virus.
15-02-2018 | abc.es
Facebook y Twitter aún no cumplen con la nueva ley europea de protección de datos
La Comisión Europea (CE) aseguró que Facebook y, sobre todo, Twitter, no cumplen con la normativa comunitaria de consumo y protección de datos, a diferencia de Google, a pesar de los cambios anunciados por las tres empresas para adaptarse a la legislación de la Unión Europea (UE). «Las últimas propuestas de Google cumplen con las recomendaciones de las autoridades, pero Facebook y Twitter sólo han abordado parcialmente cuestiones sobre cómo informan a los usuarios de la eliminación de contenido cuando termina su contrato», señaló la CE en un comunicado. La situación de Google es la más favorable, ya que ha creado un protocolo y unos plazos para responder a las demandas de los usuarios en este sentido. Por su parte, Facebook y Twitter sólo han proporcionado un correo al que las autoridades nacionales pueden trasladar sus quejas por infracciones, pero no se comprometen a responder en un plazo determinado. La CE también emplazó a Facebook y Twitter a «no suprimir fotos o publicaciones de los usuarios sin justificación», así como a notificar previamente estas decisiones a los internautas y a eliminar de sus términos y condiciones de uso «el poder ilimitado para eliminar contenido generado por los usuarios». Deben cumplir en el primer trimestre de 2018 Más allá de esta preocupación, Bruselas celebró que, a raíz de una reunión entre las autoridades comunitarias de consumo y estas compañías en marzo de 2017, Facebook, Twitter y Google «hayan accedido a implementar estos cambios en sus términos y condiciones de uso durante el primer trimestre de 2018», según su comunicado. Estas modificaciones permitirán que los usuarios puedan presentar sus reclamaciones a las tres redes sociales ante los juzgados de los Estados miembros en vez de tener que recurrir a un tribunal de California (EEUU), donde tienen su sede estas empresas. Otras modificaciones pasan por obligar a esas redes sociales a identificar claramente publicaciones comerciales y contenido patrocinado. «Ya que las redes sociales se utilizan como plataformas publicitarias y comerciales, deben respetar plenamente las reglas del consumidor», afirmó la comisaria europea de Consumo, Vera Jourová, quien aseguró que, si las compañías no cumplen con la normativa europea, deberán «enfrentarse a sanciones». Jourová consideró «inaceptable» que la adaptación de los términos y condiciones de las redes sociales a la normativa europea «aún esté incompleta y tome tanto tiempo», lo que, a su modo ver, «confirma que necesitamos ya el 'Nuevo Acuerdo para los Consumidores'». Dicho acuerdo, que será presentado el próximo mes de abril, busca modernizar las actuales directivas europeas de consumo y garantizar la protección de los usuarios europeos. La aplicación de las medidas tomadas por estas empresas y anunciadas por la CE será supervisada por las autoridades nacionales de consumidores y por la propia Comisión y podrán aplicar medidas coercitivas en caso de incumplimiento.
15-02-2018 | abc.es
Facebook, Twitter, Instagram y WhastApp: ¿cuántos seguidores tienen?
Dicen que las líneas aéreas tardaron la friolera de 68 años en acumular sus primeros cincuenta millones de usuarios. La televisión, uno de los inventos más reseñables del siglo XX, lo logró en tan solo veintidós. E l teléfono móvil, posiblemente lo más revolucionario que le ha sucedido a la sociedad en siglos de existencia, tuvo que experimentar doce años para escalar hasta ese podio. Las redes sociales, sin embargo, han acortado esos plazos. En la economía de las aplicaciones y servicios digitales, marcas como YouTube, esa plataforma de videos que a su alrededor viran los nuevos creadores de contenido, registró sus primeros cincuenta millones de usuarios en solo cuatro año de existencia. Un gran logro, eclipsado sin embargo por otras marcas como Facebook (lo hizo en tres años) y Twitter (en dos años). Uno de los mayores fenómenos de los últimos años, el videojuego móvil «Pokémon Go», marcó una cifra aún más corta: ¡¡19 días!! El debate es irreal y ficticio, en realidad, puesto que los productos y servicios que alcanzaron con anterioridad al tsunami digital los cincuenta millones de clientes intervenía el pago como elemento diferencial. No es lo mismo, en efecto, pagar por algo que hacerlo de manera supuestamente gratuita. El gran logro de las plataformas sociales ha sido enmascarar un negocio rentable bajo su consumo por necesidad. Las redes sociales han cautivado a la sociedad. La ha empujado a un nuevo hábito que se maneja de manera casi inconsciente; compartir contenido, mirar fotografías publicadas por personas ajenas (algunas, incluso, que no guardan relación de amistad en la vida real), escribir sobre cualquier cosa (la que sea, en efecto). Un mundo del que firmas como Facebook han sacado provecho. La multinacional estadounidense acumula más de 2.130 millones de seguidores en todo el mundo. Que se dice pronto, pero que representa una cuarta parte de ese planeta que siempre ha mirado más allá de la luna. Su crecimiento es de verdad incuestionable. Incuestionable y exponencial, marcando siempre un ritmo vertiginoso, rompiendo récords y siempre apuntando hacia el infinito. No ha habido techo que se le resista en sus catorce años de existencia. Ni tan siquiera la crisis de las «fake news» y su posible complacencia sobre la injerencia rusa en las elecciones presidenciales le ha pasado factura. Al menos en parte, porque en el último trimestre se ha dejado más de un millón de usuarios en su principal territorio, EE.UU. ganado sin embargo a nivel global. Que la plataforma haya reducido en más de 50 millones de horas el tiempo dedicado entre sus usuarios tampoco representa ningún caos. Eso sí, las previsiones no son tan optimistas. Los expertos apuntan a que a partir de ahora (se irá viendo a lo largo de 2018) Facebook se encontrará en un problema gordo por culpa de la brecha generacional. La mayoría de sus usuarios serán personas que rondan los cincuenta años. De nuevo, una cifra redonda, pero que marca un punto de inflexión en su trayectoria. Nadie puede criticar la falta de visión de su fundador, Mark Zuckerberg, en este negocio. La persona que ha creado una necesidad, que de una motivación sexual (acuérdense de cómo surgió Facebook) y que se ha convertido en una de las personas más ricas del mundo tiene muchos ases debajo de la manga. Que luego no digan que el dinero no da la felicidad. La compra de Instagram, conocida red de fotografías, se ha llevado parte del pastel en ese trasvase generacional de usuarios. Con unos 800 millones de usuarios registrados, es uno de los servicios que más ha crecido en los últimos años y ha cautivado a un nuevo público. Su mayor aportación es la de haber creado una nuevas narrativas sobre algo que ya formaba parte de la vida de millones de personas, la fotografía. Y como en cualquier aspecto de la vida hay quien le encuentra el negocio, la camada de «instagramers» e «influencers» que ha aparecido han ganado dinerito gracias a acumular seguidores y a las marcas comerciales que encuentran ahí a su público potencial. No hay que olvidarse de Snapchat, una de las pocas aplicaciones que ha puesto nervioso a «Zuck» en todo este tiempo. Su capacidad disruptiva, su original puesta en escena y el haber creado nuevos patrones sociales ha agitado los cimientos de las redes sociales y los servicios digitales. Con más de 300 millones de usuarios, la mayoría jóvenes e inquietos que desean sentirse alejados de sus padres, es otra de las que más ha crecido. Eso sí, se ha encontrado en la oposición a un gigante en forma de «Me gusta», que ha venido copiando algunas de sus funcionalidades más innovadoras (la mensajería efímera) a sus servicios. Ha llegado a Facebook, a Instagram y también a WhatsApp, de la que es propietario. Porque la conocida «app» de mensajería también ha roto moldes. Fue criticada por su escasa seguridad tecnológica. En sus inicios se colapsaba casi diariamente. Pero ha creado escuela: mandar un mensaje por el móvil, al menos en España, no es mandar un mensaje por el móvil; es mandar un «wassap». Aprovechó la oportunidad de las infraestructuras de red, allanando el camino de las OTT -servicios Over-The-Top, aquellos que se brindan a través de internet- y condenando a los tradicionales SMS o mensajes de texto a un segundo plano, las comunicaciones oficiales. Con más de 1.500 millones de seguidores en todo el mundo, es sin duda uno de los reyes digitales y la primera aplicación que se descargan los españoles cuando encienden por primera vez su dispositivo móvil. Está hermanada con Facebook Messenger (1.200 millones de usuarios), gracias en parte a que se ha convertido en el laboratorio de la compañía para probar futuras funciones y al separarse de la red social. WeChat (980 millones de usuarios), Telegram (100 millones de usuarios), Kik (300 millones de usuarios) Line (220 millones de usuarios), Skype (300 millones de usuarios) o Viber (263 millones de usuarios) son algunas de sus principales competidores, aunque no tienen mucha penetración en España. Twitter, la conocida red de micromensajes, es ese servicio que todo el mundo sabe que existe, pero que pocos están dentro. Casi no crece a nivel de usuarios (330 millones, según el último balance oficial), pero al menos ha logrado que después de doce años la empresa sea rentable. Por primera vez ha ganado dinero (91 millones de dólares), lo que permite tranquilizar a los inversores. Es el patio de recreo, el lugar de la última hora, la red de la información. Pero aún así, no ha cautivado al público masivo. Dice su fundador y actual consejero delegado Jack Dorsey que el servicio es aún difícil de utilizar. Tal vez. En los últimos años ha virado hacia las retransmisiones en directo de eventos, ha creado nuevas formas de interacción, nuevos códigos de conducta, ha aprendido del uso que sus usuarios le han dado a la plataforma. Todo ello en un paquete que quiere diferenciarse en base a su propia naturaleza. Aún así, forma parte del parque de servicios más populares. Entre algunas que se mantienen se encuentran LinkedIn, la red de los profesionales, que acumula unos 467 millones de seguidores; y Pinterest, con unos 200 millones de usuarios. En el cementerio digital se encuentran reposando decenas y centenares redes sociales que tuvieron su minuto de gloria. Marcaron, con todo, el camino al que hemos llegado. Apuntaron maneras, pero se vaciaron. Quién recuerda ya a MySpace, Google Plus, Foursquare, Tuenti o Flickr.
15-02-2018 | abc.es
Facebook, Twitter, Instagram y WhastApp: a la caza del usuario
Dicen que las líneas aéreas tardaron la friolera de 68 años en acumular sus primeros cincuenta millones de usuarios. La televisión, uno de los inventos más reseñables del siglo XX, lo logró en tan solo veintidós. E l teléfono móvil, posiblemente lo más revolucionario que le ha sucedido a la sociedad en siglos de existencia, tuvo que experimentar doce años para escalar hasta ese podio. Las redes sociales, sin embargo, han acortado esos plazos. En la economía de las aplicaciones y servicios digitales, marcas como YouTube, esa plataforma de videos que a su alrededor viran los nuevos creadores de contenido, registró sus primeros cincuenta millones de usuarios en solo cuatro año de existencia. Un gran logro, eclipsado sin embargo por otras marcas como Facebook (lo hizo en tres años) y Twitter (en dos años). Uno de los mayores fenómenos de los últimos años, el videojuego móvil «Pokémon Go», marcó una cifra aún más corta: ¡¡19 días!! El debate es irreal y ficticio, en realidad, puesto que los productos y servicios que alcanzaron con anterioridad al tsunami digital los cincuenta millones de clientes intervenía el pago como elemento diferencial. No es lo mismo, en efecto, pagar por algo que hacerlo de manera supuestamente gratuita. El gran logro de las plataformas sociales ha sido enmascarar un negocio rentable bajo su consumo por necesidad. Las redes sociales han cautivado a la sociedad. La ha empujado a un nuevo hábito que se maneja de manera casi inconsciente; compartir contenido, mirar fotografías publicadas por personas ajenas (algunas, incluso, que no guardan relación de amistad en la vida real), escribir sobre cualquier cosa (la que sea, en efecto). Un mundo del que firmas como Facebook han sacado provecho. La multinacional estadounidense acumula más de 2.130 millones de seguidores en todo el mundo. Que se dice pronto, pero que representa una cuarta parte de ese planeta que siempre ha mirado más allá de la luna. Su crecimiento es de verdad incuestionable. Incuestionable y exponencial, marcando siempre un ritmo vertiginoso, rompiendo récords y siempre apuntando hacia el infinito. No ha habido techo que se le resista en sus catorce años de existencia. Ni tan siquiera la crisis de las «fake news» y su posible complacencia sobre la injerencia rusa en las elecciones presidenciales le ha pasado factura. Al menos en parte, porque en el último trimestre se ha dejado más de un millón de usuarios en su principal territorio, EE.UU. ganado sin embargo a nivel global. Que la plataforma haya reducido en más de 50 millones de horas el tiempo dedicado entre sus usuarios tampoco representa ningún caos. Eso sí, las previsiones no son tan optimistas. Los expertos apuntan a que a partir de ahora (se irá viendo a lo largo de 2018) Facebook se encontrará en un problema gordo por culpa de la brecha generacional. La mayoría de sus usuarios serán personas que rondan los cincuenta años. De nuevo, una cifra redonda, pero que marca un punto de inflexión en su trayectoria. Nadie puede criticar la falta de visión de su fundador, Mark Zuckerberg, en este negocio. La persona que ha creado una necesidad, que de una motivación sexual (acuérdense de cómo surgió Facebook) y que se ha convertido en una de las personas más ricas del mundo tiene muchos ases debajo de la manga. Que luego no digan que el dinero no da la felicidad. La compra de Instagram, conocida red de fotografías, se ha llevado parte del pastel en ese trasvase generacional de usuarios. Con unos 800 millones de usuarios registrados, es uno de los servicios que más ha crecido en los últimos años y ha cautivado a un nuevo público. Su mayor aportación es la de haber creado una nuevas narrativas sobre algo que ya formaba parte de la vida de millones de personas, la fotografía. Y como en cualquier aspecto de la vida hay quien le encuentra el negocio, la camada de «instagramers» e «influencers» que ha aparecido han ganado dinerito gracias a acumular seguidores y a las marcas comerciales que encuentran ahí a su público potencial. No hay que olvidarse de Snapchat, una de las pocas aplicaciones que ha puesto nervioso a «Zuck» en todo este tiempo. Su capacidad disruptiva, su original puesta en escena y el haber creado nuevos patrones sociales ha agitado los cimientos de las redes sociales y los servicios digitales. Con más de 300 millones de usuarios, la mayoría jóvenes e inquietos que desean sentirse alejados de sus padres, es otra de las que más ha crecido. Eso sí, se ha encontrado en la oposición a un gigante en forma de «Me gusta», que ha venido copiando algunas de sus funcionalidades más innovadoras (la mensajería efímera) a sus servicios. Ha llegado a Facebook, a Instagram y también a WhatsApp, de la que es propietario. Porque la conocida «app» de mensajería también ha roto moldes. Fue criticada por su escasa seguridad tecnológica. En sus inicios se colapsaba casi diariamente. Pero ha creado escuela: mandar un mensaje por el móvil, al menos en España, no es mandar un mensaje por el móvil; es mandar un «wassap». Aprovechó la oportunidad de las infraestructuras de red, allanando el camino de las OTT -servicios Over-The-Top, aquellos que se brindan a través de internet- y condenando a los tradicionales SMS o mensajes de texto a un segundo plano, las comunicaciones oficiales. Con más de 1.500 millones de seguidores en todo el mundo, es sin duda uno de los reyes digitales y la primera aplicación que se descargan los españoles cuando encienden por primera vez su dispositivo móvil. Está hermanada con Facebook Messenger (1.200 millones de usuarios), gracias en parte a que se ha convertido en el laboratorio de la compañía para probar futuras funciones y al separarse de la red social. WeChat (980 millones de usuarios), Telegram (100 millones de usuarios), Kik (300 millones de usuarios) Line (220 millones de usuarios), Skype (300 millones de usuarios) o Viber (263 millones de usuarios) son algunas de sus principales competidores, aunque no tienen mucha penetración en España. Twitter, la conocida red de micromensajes, es ese servicio que todo el mundo sabe que existe, pero que pocos están dentro. Casi no crece a nivel de usuarios (330 millones, según el último balance oficial), pero al menos ha logrado que después de doce años la empresa sea rentable. Por primera vez ha ganado dinero (91 millones de dólares), lo que permite tranquilizar a los inversores. Es el patio de recreo, el lugar de la última hora, la red de la información. Pero aún así, no ha cautivado al público masivo. Dice su fundador y actual consejero delegado Jack Dorsey que el servicio es aún difícil de utilizar. Tal vez. En los últimos años ha virado hacia las retransmisiones en directo de eventos, ha creado nuevas formas de interacción, nuevos códigos de conducta, ha aprendido del uso que sus usuarios le han dado a la plataforma. Todo ello en un paquete que quiere diferenciarse en base a su propia naturaleza. Aún así, forma parte del parque de servicios más populares. Entre algunas que se mantienen se encuentran LinkedIn, la red de los profesionales, que acumula unos 467 millones de seguidores; y Pinterest, con unos 200 millones de usuarios. En el cementerio digital se encuentran reposando decenas y centenares redes sociales que tuvieron su minuto de gloria. Marcaron, con todo, el camino al que hemos llegado. Apuntaron maneras, pero se vaciaron. Quién recuerda ya a MySpace, Google Plus, Foursquare, Tuenti o Flickr.
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