Noticias de "facebook"

01-01-1970 | abc.es
¿Neutrales y objetivos? Los algoritmos informáticos también son racistas y machistas
Como trabajan con datos y realizan operaciones matemáticas, impera la idea de que los algoritmos son objetivos y neutrales, pero pueden reproducir sesgos y prejuicios humanos: a veces sus resultados están impregnados de machismo, racismo o información no veraz. Servicios de imágenes que etiquetan como gorilas a personas de raza negra, anuncios de puestos de trabajo de alta cualificación que se muestran más a hombres que a mujeres, predicciones de reincidencia criminal que castigan el doble a la población afroamericana, propagación de noticias falsas o posicionamiento de webs antisemitas son algunos ejemplos de estos sesgos. Un algoritmo es un programa de software que funciona como una receta de cocina: a partir de unos ingredientes (un input de datos), sigue unas instrucciones determinadas para hacer algo. Así trabajan el buscador de Google -que destaca unos resultados de búsqueda sobre otros-, el muro de Facebook -que determina el orden en que aparecen las publicaciones- o las recomendaciones de compra de Amazon. Los algoritmos se utilizan en medicina, en procesos penales, en investigación policial, en concesión de hipotecas o en procesos de selección de personal. La industria tecnológica defiende que la actividad algorítmica está libre de desviaciones, pero es una afirmación incorrecta. Los algoritmos los programan seres humanos subjetivos y funcionan con datos que no siempre son veraces ni representativos de la realidad. «Los algoritmos pueden generar resultados sesgados en función de distintos factores tales como su diseño e implementación y los datos que utilizan. La información con la que funcionan puede contener prejuicios o sesgos», explica a Efe la investigadora de la Universidad de Nueva York y de Microsoft Research Kate Crawford. «Al igual que en otro tipo de diseños, como la arquitectura, la perspectiva subjetiva del diseñador cala las estructuras y reglas del sistema», continúa. La élite de Silicon Valley está integrada en su mayoría por hombres jóvenes de raza blanca y eso tiene un impacto en la creación de estas herramientas. Además un algoritmo puede ofrecer resultados sesgados por trabajar con conjuntos de datos imprecisos o no representativos por no tener en cuenta, infrarrepresentar o sobrerrepesentar a determinados colectivos. «Por ejemplo, si el algoritmo está aprendiendo a predecir complicaciones quirúrgicas de un subgrupo de población en el que no se incluye ninguna raza minoritaria, el sistema no aprenderá nada relativo a las peculiaridades de ese grupo», advierte la profesora de la Duke University Katherine Heller. Sesgos que, denuncia, pueden tener graves consecuencias para los individuos que quedan al margen de sus resultados o salen peor parados en ellos, que suelen ser minorías o colectivos que sufren sexismo, racismo u homofobia. Google ha tenido que dar varias veces explicaciones por la actividad de sus algoritmos. La última, la semana pasada, cuando el diario «The Guardian» alertó de que sus recomendaciones de autocompletado de la caja de búsqueda, que pretenden predecir las frases buscadas a partir de la primera palabra tecleada, asociaban a mujeres, judíos y musulmanes con el adjetivo «malos». Google insiste en que la función de autocompletar es automática y refleja la actividad de búsqueda de otros usuarios y del contenido de las webs. La automatización le ha dado otros disgustos a esta tecnológica: en 2015, el etiquetado de Google Photos clasificó a personas de raza negra como primates. «El algoritmo aprende a partir de las imágenes con las que trabaja, que suelen elegir los ingenieros, y el sistema construye una representación del mundo a partir de esas imágenes. Si se le entrena con fotos de gente mayoritariamente blanca, le costará mas identificar los rostros de personas que no lo sean», precisa Crawford. NMe preocupan las consecuencias que puedan tener los sesgos. Surgen problemas serios si afectan de forma desproporcionada a poblaciones vulnerables, en áreas como el empleo, la salud o la justicia» Investigadores de la universidad Carnegie Mellon detectaron que mostraba anuncios de puestos profesionales altamente cualificados más a hombres que a mujeres. También se encontró que las búsquedas de nombres más asociados a la comunidad afroamericana devolvían con más frecuencia publicidad sobre servicios de registros criminales que las de nombres típicos de la población blanca. Ambas investigadoras piden mayor diversidad en los equipos de desarrollo, algo que contribuiría a detectar las desviaciones y «minimizar los potenciales puntos ciegos culturales». «Propublica» descubrió que el algoritmo judicial estadounidense Compas, que predice la tasa de reincidencia de los criminales, atribuía a los ciudadanos de raza negra el doble de probabilidad de delinquir que a los blancos. «Me preocupan las consecuencias que puedan tener los sesgos. Surgen problemas serios si afectan de forma desproporcionada a poblaciones vulnerables, especialmente en áreas como el empleo, la vivienda, la salud o la justicia», reflexiona. Es muy difícil detectar la falta de objetividad de los algoritmos porque poco se sabe de su funcionamiento, son cajas negras: ¿cómo puede un usuario afectado ser consciente de que el algoritmo lo está tratando peor que a otro? Crawford es consciente de que hay «mucho camino por recorrer» y considera que el primer paso ha de ser estudiar cómo el distinto acceso a la información, la riqueza y los servicios básicos de comunidades diferentes modela los datos que sirven de entrenamiento a los sistemas de inteligencia artificial.
01-01-1970 | abc.es
Consejos de Facebook para padres
La preocupación por el acceso de los menores a las redes sociales ha llevado a las compañías a idear controles parentales para evitar que los hijos pequeños actúen de manera incorrecta y puedan, con ello, caer en manos extrañas. Facebook, como propietaria de la mayor plataforma social, ha lanzado un Portal para Padres. Est servicio forma parte de una nueva sección dentro del Centro de Seguridad, que incluye una recopilación de enlaces prácticos y sugerencias para ayudar a los padres en su experiencia con la plataforma, así como consejos que pueden resultarles de utilidad cuando se planteen cómo hablar con sus hijos sobre seguridad en internet. La propia compañía ha elaborado una serie de recomendaciones prácticas: Mismas reglas dentro y fuera de internet Dede Facebook apuntan que es necesario trasladar a los menores un mensaje esperanzador de marcada sensatez. Y, para ello, es recomendable hacerles saber que las reglas son igual de válidas tanto dentro como fuera de las actividades en internet. «No les hagas a los demás lo que no quieres que te hagan a ti. De la misma manera que les adviertes de que deben mirar a ambos lados antes de cruzar una calle o que es necesario ponerse casco para montar en bicicleta, enséñales a pensar antes de compartir contenido en internet», relata Antigone Davis, Jefa de seguridad global de Facebook, en un comunicado. Un niño actúa por imitación: sé un buen ejemplo Otro aspecto a tener en cuenta a la hora de comunicarse con los hijos es recordar que hay que prestarles atención no solo a ellos, sino a nuestros propios comportamientos, puesto que hasta el gesto más inocente puede ser intepretado de una forma negativa. Con ello, es importante intentar ser un buen ejemplo para ello. «El viejo dicho de que tus hijos ?harán lo que tú hagas; no lo que tú digas? se cumple también en la actividad en internet. Si estableces restricciones horarias sobre cuándo pueden usar las redes sociales o navegar por internet (por ejemplo, no chatear después de las 22.00), tú también deberías adoptar ese comportamiento», explica Davis. Interactuar con ellos La base es sencilla para cumplir con este objetivo de educar a los hijos en un buen entorno: empezar a interactuar con ellos cuanto antes. Los padres -señala Davis- deben empezar a interactuar con sus hijos en internet el momento en el que estos comienzan a usar las redes sociales. Y como principal medida es recomendable añadirles como amigos cuando se unen a Facebook, aunque posiblemente los menores deseen que esto no suceda. «De igual forma que debes sentar las bases para el diálogo y la conversación con tus hijos a una edad temprana sobre otros temas, también debes hacerlo para hablar sobre el uso de internet. Cuanto más esperes, más complicado te resultará. Habla con ellos sobre la tecnología en general incluso antes de que empiecen a usar las redes sociales. Así sentarás las bases para conversaciones futuras», añade. Educar en los momentos clave Facebook insta a los padres, en ese sentido, a identificar y aprovechar los momentos clave para intentar ayudar a sus hijos a tener una buena higiene en las redes sociales y en internet en general. Por ejemplo, el momento en que tus hijos reciben su primer teléfono móvil es ideal para establecer una serie de normas básicas. «Cuando los niños cumplen los 14 años y, por tanto, ya tienen la edad mínima para unirse a redes sociales es un buen momento para tocar el tema de compartir contenido de forma segura. Por otra parte, cuando los jóvenes consiguen el permiso de conducir es el momento idóneo para recordarles la importancia de no usar el móvil mientras conducen», sostiene Davis. Aprender también de los hijos Aunque la sociedad cada vez es más consciente de las oportuidades y virtudes de las nuevas tecnologías, el temor permanente a ser atacados o captados por delincuentes es una realidad también. Actualmente conviven varias generaciones al mismo tiempo, algunas de ellas nativas digitales que cuentan con unos conocimientos más avanzados sobre informática e internet. Es neceario, en efecto, interesarse por lo que hacen y dejan de hacer los niños con los ordenadores conectados o teléfonos móviles inteligentes. Y un buen paso para ello también es hablar con ellos para aprender. ¿No tienes cuenta de Facebook? ¿Te interesaría probar un servicio de transmisión de música? Si tus hijos ya están familiarizados con estos servicios y aplicaciones ellos mismos pueden ser un recurso excelente. «La conversación también puede servir para hablar sobre temas de seguridad y privacidad». Por ejemplo, quizá puedas preguntarles sobre la configuración de privacidad mientras configuras tu propia cuenta en una red social. «Como la mayoría de los padres sabe muy bien, a tus hijos les encantará tener la oportunidad de poder enseñarte».
01-01-1970 | abc.es
Twitter permite hacer vídeo en directo sin Periscope
Twitter ha anunciado este miércoles que los usuarios pueden ya retransmitir vídeo en directo desde sus aplicaciones directamente. Impulsado por Periscope, el vídeo en directo en Twitter permite a los usuarios compartir todos los momentos significativos de su vida cotidiana simplemente a través de un tuit, sin utilizar Periscope. «Creamos Periscope porque queríamos darle a la gente la capacidad para compartir vídeo en directo. Ofrecer esta capacidad directamente en la aplicación de Twitter es un paso importante», ha explicado Kayvon Beykpour, CEO de Periscope. «Twitter es el lugar donde la gente va a ver lo que está pasando -continua-. Con esta actualización, cualquiera podrá retransmitir en directo todo lo que está sucediendo». Comparte con el ? lo que está pasando desde dónde estés. Ya puedes retransmitir en directo sin salir de @Twitter ? #GoLive pic.twitter.com/EXy4MTsq3U? Twitter España (@TwitterSpain) 14 de diciembre de 2016La audiencia que esté disfrutando de un vídeo en directo en Twitter podrá interactuar con el emisor comentando y enviando corazones para mostrar su apoyo. Los tuits que contengan vídeo en directo podrán ser retuiteados, dar a «Me gusta» y compartirlos como cualquier otro tuit. En definitiva, se trata de una nueva funcionalidad en Twitter pero no para los usuarios puesto que Instagram o Facebook permiten retransmitir en directo desde hace tiempo. Twitter también lo permitía pero a través de la aplicación Periscope. Cualquiera en Twitter podrá crear y tuitear vídeo en directo con las últimas actualizaciones de Android y iOS.
01-01-1970 | abc.es
WhatsApp permitirá eliminar mensajes enviados
El mandar por error unas palabras equivocadas a un destinatario se acabará. Por fin. WhatsApp, popular aplicación de mensajería instantánea, está probando la posibilidad de eliminar los mensajes enviados de manera permanente, tanto de la ventana del emisor como en el dispositivo del receptor. Así consta en la versión en fase de pruebas 2.17.1.869 (para dispositivos basados en el sistema operativo iOS), esta opción estará disponible en un futuro, según adelantan desde «WABetaInfo». una vez pasados los ensayos. De esta forma, esta función se incorporará próximamente a la conocida aplicación de chat que cuenta con más de mil millones de usuarios en todo el mundo. Dará la opción, por tanto, de darle a «revocar» una vez enviado un mensaje equivocado, ya sea porque la persona se lo ha pensado dos veces, por accidente, que está fuera de lugar o sencillamente que quiere replantearse si desea enviar esas palabras, una característica muy demandada por los usuarios de esta «app» propiedad de Facebook desde hace tiempo y que ya se encuentran en otros servicios digitales como el gestor de correo Gmail. Con ello se podrá sacarle de algún aprieto a muchos usuarios que utilizan WhatsApp permanentemente. En las capturas que se han filtrado se desconoce, sin embargo, la mecánica para eliminar el mensaje enviado. Todo apunta que una vez eliminado se ocultará el mensaje y se informará a emisor y destinatario que el remitente lo «ha revocado», de forma que en el momento en el que entre en vigor dicha opción se podrá eliminar por completo el mensaje, no como sucede en la actualidad que desaparecer del dispositivo del usuario que lo envía.
01-01-1970 | abc.es
WhatsApp prueba eliminar mensajes enviados
El mandar por error unas palabras equivocadas a un destinatario podría tener los días contados. Por fin. WhatsApp, popular aplicación de mensajería instantánea, está probando la posibilidad de eliminar los mensajes enviados de manera permanente, tanto de la ventana del emisor como en el dispositivo del receptor. Así consta en la versión en fase de pruebas 2.17.1.869 (para dispositivos basados en el sistema operativo iOS), cuya opción estará disponible en un futuro, según adelantan desde «WABetaInfo», una vez pasados los ensayos. De esta forma, la función se incorporaría próximamente a la conocida aplicación de chat que cuenta con más de mil millones de usuarios en todo el mundo. En caso de ser cierto (normalmente, las versiones betas acaban en la aplicación oficial), dará la opción, por tanto, de darle a «revocar» una vez enviado un mensaje equivocado, ya sea porque la persona se lo ha pensado dos veces, por accidente, que está fuera de lugar o sencillamente porque quiere replantearse si desea enviar esas palabras, una característica muy demandada por los usuarios de esta «app», propiedad de Facebook, desde hace tiempo y que ya se encuentran en otros servicios digitales como el gestor de correo Gmail. Con ello, muchos usuarios de WhatsApp podrán salir de algún que otro aprieto. En las capturas que se han filtrado se desconoce, sin embargo, la mecánica para eliminar el mensaje enviado. Todo apunta que una vez eliminado se ocultará el mensaje y se informará a emisor y destinatario que el remitente lo «ha revocado», de forma que en el momento en el que entre en vigor dicha opción, se podrá eliminar por completo el mensaje, no como sucede en la actualidad que solo desaparece del dispositivo del usuario que lo envía, no de quien los recibe.
01-01-1970 | abc.es
¿Somos más felices sin redes sociales?
El Instituto de Investigación de la Felicidad (The Happiness Research Institute), un think tank de origen danés ha realizado un estudio entre 1095 usuarios de redes sociales, en el que ha concluido que quienes dan el paso de cerrar sus cuentas en redes sociales se sienten más felices y con menos preocupaciones. En concreto, este centro de estudios danés, dividió a los participantes en dos grupos: uno siguió utilizando habitualmente Facebook mientras el otro abandonaba esta red social durante una semana. En este sentido, el 94% de quienes tomaron parte en el estudio señalaron que usaban esta red social diariamente y 78% al menos media hora al día. Precisamente, en este segundo segmento se produjo un significativo incremento en el nivel de satisfacción de los participantes desde los 7,56 puntos alos 8,12 puntos. Además también se incrementó su actividad social y lo que es más curioso, su satisfacción respecto a esta faceta de su vida desde los 3,86 puntos hasta los 4,08 puntos, según el estudio. En porcentajes, entre los voluntarios que no usaron Facebook durante 7 días el 88% se declaró feliz por un 81% de quienes siguieron compartiendo contenidos en esta red social. Del mismo modo el 84% estaban satisfechas con su vida frente al 75% de quienes seguían en Facebook. Un 61% de quienes tenían prohibido usar la citada red social se mostraban entusiasmados con su vida contra el 49% de quienes seguían con su uso. Sólo un 22% de los participantes del segundo grupo se consideraban tristes. Además, entre los participantes que no usaron la red social creada por Zuckerberg disminuyeron sus dificultades para concentrarse y tendían a considerar que estaban perdiendo menos el tiempo. Para explicar estos resultados, los investigadores de este instituto han constatado que existe distancia entre lo que mostramos en las redes sociales y nuestra auténtica realidad. En concreto, dos datos vendrían a confirmar esta conclusión de los autores del estudio: el 61% de los 1095 participantes en el experimento declaraban que preferían subir a Facebook cosas positivas de su vida ordinaria y un 69% optaban por compartir imágenes de los grandes acontecimientos de su vida. A juicio de los investigadores, esto demostraría un importante cuidado de la imagen personal, que se quiere mostrar en las redes socialies incluso una cierta tendencia a maquillarla. Lo que podría llevar a distorsionar nuestra percepción de la realidad.
01-01-1970 | abc.es
Super Mario Run: conexión permanente, básico y adictivo
Hay videojuegos de consola de esos «machacabotones» que ofrecen mecánicas sencillas pero altamente adictivas. Esa fórmula se ha trasladado al mundo del «smartphone» con algunos juegos de sencilla ejecución pero diversión garantizada. En su desafío por reinventarse, Nintendo ha caminado con paso firme sobre el fenómeno del juego móvil, esos pequeños divertimentos de bolsillo que cubren porciones de tiempo pero que, con todo, han generado un importante negocio alrededor en los últimos años. Y Super Mario Run (disponible para iOS; se desconoce si llegará a Android el próximo año) viene a cubrir esa parcela con una fórmula sencilla en su dominio, pero pensada para atrapar al usuario desde el primer momento. La mecánica consiste en superar los obstáculos que el personaje se encuentra a su paso, sorteando los enemigos que se encuentra, recopilar las monedas y objetos que están disponibles. El juego se desarrolla a través de un scroll horizontal. En parte, recuerda a otras propuestas como Lep?s World Plus, Run Tappy Run o Incredible Jack. La aplicación está diseñada para poder utilizar, si se desea, un solo dedo, incluso con el pulgar bastaría. Bajo un concepto conocido como «endless run». en este juego Mario corre de manera automática (si la posibilidad de retroceder), salta también por defecto los obstáculos pequeños, pero con suaves golpecitos sobre la pantalla da saltos; si se mantiene presionado el salto es más pronunciado y hay gestos que permiten dar volteretas justo en el momento en que estés a punto de saltar sobre un enemigo. En caso de fallar el personaje aparecerá dentro de una burbuja para darle la oportunidad al jugador de volver a intentarlo nuevamente. El primer juego móvil del célebre fontanero de Nintendo cumple con lo prometido. Sin demasiados artificios pero manteniendo la estética de la franquicia el juego consta de seis mundos -como llama la compañía- compuesto por cuatro niveles cada uno. Cada uno de ellos sigue una curva ascendente de dificultad pero moderada y accesible. Incluye una serie de retos para, por ejemplo, recoger determinada cantidad de monedas virtuales a lo largo de cada partida. La «app», además, ofrece un modo carrera que plantea desafíos contra otros contrincantes, aunque en esta primera versión no cuenta con un apartado multijugador. El reto es superar el la puntuación del rival. Durante la partida se compite contra el fantasma del rival, un método para dotarle de mayor competitividad. Otro aspecto desacato es el apartado denominado «Mi Reino», en donde el jugador toma posiciones en un minijuego cuyo objetivo es la obtención de regalos en forma de monedas y otros objetos. A pesar de que no se trata de un juego multijugador «ad hoc», Super Mario Run requiere de conexión permanente a internet, lo que puede conllevar gastos adicionales en la tarifa de datos móviles. Ofrece la aplicación también de vincular la aplicación con una cuenta de Twitter y Facebook, lo que permitirá consultar otros amigos sugeridos. Una medida muy común en la industria pero que puede generar conflictos entre los defensores de la privacidad. Es posible invitar o añadir otros contactos introduciendo un código identificativo. Otro de los aspectos que puede generar controversia es en lo relativo a su modelo de negocio. La descarga del juego es gratuita, pero esta primera versión está diseñada a la captación de público, puesto que ofrece funciones limitadas. Para desbloquear todos los mundos y niveles es necesario el desembolso de un pago único de 9.99 euros.
01-01-1970 | abc.es
«Super Mario Run»: conexión permanente, básico y entretenido
Hay videojuegos de consola de esos «machacabotones» que ofrecen mecánicas sencillas pero altamente adictivas. Esa fórmula se ha trasladado al mundo del «smartphone» con algunos juegos de sencilla ejecución pero diversión garantizada. En su desafío por reinventarse, Nintendo ha caminado con paso firme sobre el fenómeno del juego móvil, esos pequeños divertimentos de bolsillo que cubren porciones de tiempo pero que, con todo, han generado un importante negocio alrededor en los últimos años. Y Super Mario Run (disponible para iOS; se desconoce en qué momento llegará a Android el próximo año) viene a cubrir esa parcela con una fórmula sencilla en su dominio, pero pensada para atrapar al usuario desde el primer momento. La mecánica consiste en superar los obstáculos que el personaje se encuentra a su paso, sorteando los enemigos que se encuentra, recopilar las monedas y objetos que están disponibles. El juego se desarrolla a través de un scroll horizontal. En parte, recuerda a otras propuestas como Lep?s World Plus, Run Tappy Run o Incredible Jack. La aplicación está diseñada para poder utilizar, si se desea, un solo dedo, incluso con el pulgar bastaría. Bajo un concepto conocido como «endless run». en este juego Mario corre de manera automática (si la posibilidad de retroceder), salta también por defecto los obstáculos pequeños, pero con suaves golpecitos sobre la pantalla da saltos; si se mantiene presionado el salto es más pronunciado y hay gestos que permiten dar volteretas justo en el momento en que estés a punto de saltar sobre un enemigo. En caso de fallar el personaje aparecerá dentro de una burbuja para darle la oportunidad al jugador de volver a intentarlo nuevamente. El primer juego móvil del célebre fontanero de Nintendo cumple con lo prometido. Sin demasiados artificios pero manteniendo la estética de la franquicia el juego consta de seis mundos -como llama la compañía- compuesto por cuatro niveles cada uno. Cada uno de ellos sigue una curva ascendente de dificultad pero moderada y accesible. Incluye una serie de retos para, por ejemplo, recoger determinada cantidad de monedas virtuales a lo largo de cada partida. La «app», además, ofrece un modo carrera que plantea desafíos contra otros contrincantes, aunque en esta primera versión no cuenta con un apartado multijugador. El reto es superar el la puntuación del rival. Durante la partida se compite contra el fantasma del rival, un método para dotarle de mayor competitividad. Otro aspecto desacato es el apartado denominado «Mi Reino», en donde el jugador toma posiciones en un minijuego cuyo objetivo es la obtención de regalos en forma de monedas y otros objetos. A pesar de que no se trata de un juego multijugador «ad hoc», Super Mario Run requiere de conexión permanente a internet, lo que puede conllevar gastos adicionales en la tarifa de datos móviles. Este es uno de sus principales problemas. Precio elevado Ofrece la aplicación también de vincular la aplicación con una cuenta de Twitter y Facebook, lo que permitirá consultar otros amigos sugeridos. Una medida muy común en la industria pero que puede generar conflictos entre los defensores de la privacidad. Es posible invitar o añadir otros contactos introduciendo un código identificativo y la sincronización de los datos se realiza a través de una cuenta registrada en la página de Nintendo, una maniobra que puede resultar controvertida para muchos usuarios casuales. Otro de los aspectos que puede generar controversia es en lo relativo a su modelo de negocio. La descarga del juego es gratuita, pero esta primera versión está diseñada a la captación de público, puesto que ofrece funciones limitadas. Para desbloquear todos los mundos y niveles es necesario el desembolso de un pago único de 9.99 euros, un precio demasiado elevado para lo que realmente ofrece este entretenido y rejugable Super Mario Run que deja, sin embargo, sensaciones agridulces.
01-01-1970 | abc.es
El mecanismo de Facebook para atajar las noticias falsas: colaborativo y visual
Colaborativo y visual. El mecanismo que considera Facebook más adecuado para convertirse en una de las soluciones para atajar la propagación de informaciones y noticias de contenido falso y con una acuciante falta de rigor pasa por activar una notificación visual en estas publicaciones. La compañía norteamericana, envuelta en una agria polémica acerca del tratamiento y difusión de este tipo de contendios virales que confuden a los usuarios, proporcionará a los usuarios la oportunidad de informar acerca de la veracidad de los mensajes. Ya ha comenzado a probar este sistema entre algunos usuarios a modo de ensayo, aunque no se descarta, al igual que sucede en anteriores ocasiones, que se despliegue a todos los miembros de la comunidad (1.850 millones, según los últimos datos conocidos) en próximos meses. Con ello, Facebook busca acabar con la información falsa publicada en su plataforma, un tema que se ha abierto el debate acerca de la implicación de las redes sociales en el tratamiento de la información. Fue, precisamente, uno de los momentos clave durante la pasada campaña presidencial de EE.UU. en donde fue elegido el controvertido Donald Trump como presidente electo. El sistema, aparentemente, es simple y viene a corregir los desmanes de algunos usuarios y empresas que aprovechan la concepción de la plataforma social para lanzar mensajes falsos y engañar. El problema para articular algún tipo de mecanismo de censura se debe a que Facebook, técnicamente, es una red social donde participan los usuarios de manera voluntaria, aunque en los últimos años se ha convertido en un importante contenedor de información. De hecho, el propio dueño de la empresa, Mark Zuckerberg, ha reconocido en su perfil que la red social tiene «más responsabilidad que un simple distribuidor de noticias». Lo que ensayan es un mecanismo de alerta visual. Es decir, básicamente, informar al usuario que existe una información controvertida o errónea, algo que ya está presente en algunos agregadores de noticias como Menéame. Para ello, hay que hacer clic en la parte superior derecha del mensaje, que ya permite marcar el contenido como «aburrido» o «basura», ha señalado en un comunicado Adam Mosseri, vicepresidente de News Feed, el departamento de la compañía que se encarga de gestionar la actualidad. Además de esta medida, la compañía garantiza que este tipo de informaciones poco rigurosas o sencillamente falsas tendrán menor relevancia en el muro principal y, por tanto, menor probabilidad de que lleguen a los usuarios. Cuando existan este tipo de alertas, Facebook también se basará en «otras señales», aunque no se ha especificado en qué modo llegará, tal vez presentarse una serie de páginas y sitios reconocidos por el trabajo de elaborar información. Si tras la verificación y comprobación del artículo, y si este contiene información incorrecta, se marcará la publicación con una alerta (un triángulo con un signo de exclamación) y estará acompañado de los términos «en disputa por auditores independientes». Aún así, este tipo de mensajes podrán compartirse independientemente, aunque la alerta se mantendrá cada vez. A mediados de noviembre, Facebook adelantó que, después del lío montado, ya no permitiría a sitios o aplicaciones de difusión de información engañosa o falsa pudieran hacer publicidad, pero no había especificado qué criterios de evaluación utilizaría para cumplir con esa promesa. «Esta actualización es sólo un paso y habrá otros más», añade. «Si bien no escribimos las noticias que lees y compartes, reconocemos que somos más que un distribuidor de noticias. Somos una nueva clase de plataforma para el discurso público y eso significa que tenemos una responsabilidad para permitir que la gente tenga las conversaciones más importantes».
01-01-1970 | abc.es
Instagram supera los 600 millones de usuarios al mes
Instagram también quiere escribir su propia carrera de éxito. Y desde que Facebook la compró, está en ello introduciendo mejoras día a día con el objetivo de atraer a más y más gente. Hasta ahora lo consigue. Ya son más de 600 millones de usuarios los que reune la «app» al mes, un hito que la compañía ha celebrado recordando las últimas novedades que ha introducido. «La compañía ha aumentado su comunidad de 'instagrammers' en 100 millones en sólo 6 meses, el mayor ritmo de crecimiento hasta la fecha», informa Instagram en un comunicado, duplicando así su tamaño en solo dos años (en 2014 tenía 300 millones de usuarios). «Han cambiado muchas cosas este año, pero la comunidad de Instagram y la diversidad de expresión que proporciona han permanecido constantes. En estos momentos, puedes compartir de más formas que nunca gracias a las nuevas funcionalidades como Instagram Stories o videos y fotos en directo», recuerda la compañía, que se fundó en octubre de 2010. «Además -continua-, hemos actualizado las herramientas de seguridad para que tengas más control sobre los comentarios y otras partes de tu experiencia. Y seguimos trabajando para que Instagram sea cada vez más seguro tanto para conectar como para expresarte libremente».
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