Noticias de "facebook"

01-01-1970 | abc.es
Quién es Alex Jones, el periodista conspiranoico vetado por YouTube, Facebook y Apple
Cada cierto tiempo, el nombre de Alex Jones se convierte en tendencia en la red: extremadamente polémico, sus teorías conspiranoicas llegan a millones de personas a través de sus podcast, que cada vez lo tienen más difícil para salir a la luz. De hecho, en los últimos días, Jones ha vuelto a ocupar titulares porque YouTube, Facebook y Apple le han vetado de sus plataformas. Pero, ¿quién es en realidad este personaje que está en boca de todos? Alex Jones es un periodista, locutor y presentador de televisión conocido por sus teorías conspiranoicas y sus opiniones ligadas con la extrema derecha (no en vano, el propio Donald Trump le calificaba de «musa» en sus campañas y se declaraba fan de su trabajo). A través de su programa de radio, llamado «The Alex Jones Show», aunque es más popular con el nombre de «Infowars», llegaba hasta ahora a través de sus podcast a cuatro millones de oyentes, la mitad a través de YouTube, aunque también emite en 60 estaciones de radio AM, FM y onda corta por todo Estados Unidos. «Musa» de Donald Trump Entre sus teorías, Jones ha afirmado que el atentado de las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001 fue idea del gobierno de George Bush; que detrás del atentado en la escuela Sandy Hook de Connecticut, en el que murieron 28 personas (incluidos 20 niños) en 2012 estuvo el expresidente Barack Obama; o que el cambio climático es una «farsa» destinada, como todos los demás episodios, a la supresión de las libertades individuales y encaminada a la creación de una dictadura a nivel planetario. Todos estos mensajes han provocado que Facebook, Apple y YouTube hayan vetado primero a Infowars y, luego, las páginas personales de Jones, por promover la incitación al odio. En concreto, la compañía de la manzana ha difundido un comunicado en el que se señala que «no tolera» este tipo de prácticas y recuerda que tiene «pautas claras que los creadores de contenido deben seguir para garantizar un entorno seguro para todos los usuarios». «Los podcast que infringen estas pautas se eliminan de nuestro directorio y ya no se pueden buscar ni descargar o transmitir», se afirma en la nota refiriéndose a iTunes, la principal plataforma de podcast de la firma de Cupertino. De la misma forma, Facebook y Youtube también han emitido comunicados similares alegando que Jones violó las normas de sus redes sociales: «Cuando los usuarios infringen estas políticas en repetidas ocasiones, como nuestras políticas contra la incitación al odio y el acoso, terminamos sus cuentas», afirman los responsables de la plataforma de vídeos de Google. La respuesta de Jones A través de su cuenta de Twitter, Jones reconoció que había sido vetado «completamente» por Facebook, Apple, así como Spotify, plataforma a la que también subía sus programas de radio. «¿Qué medio conservador será el próximo (en vetar su contenido)?», se preguntó Jones en ese tuit, en el que adjuntó un enlace a una página web en la que todavía se pueden seguir sus teorías de la conspiración. Además, ha puesto en marcha el «hashtag» #Freeinfowars (Infowars libre, en inglés), para protestar acerca de los vetos de las tecnológicas. ? World Exclusive: Alex Jones Responds To Being Banned On The Internet ? ?Tune in M-F 11am-3pm central at: https://t.co/OQtch0tDED ?? #AlexJonesShow #MondayMotivation #Censorship? #infowars #USA ?? #1A ?Download: https://t.co/3x2h5pP4Yg https://t.co/qczLctgMch? Alex Jones (@RealAlexJones) 6 de agosto de 2018
01-01-1970 | abc.es
WhatsApp dejará de ser gratis para todos los usuarios
WhatsApp está dando un giro de 180 grados a todas sus políticas y términos de servicio con el fin de sacar rentabilidad a la aplicación de mensajería instantánea por excelencia. Hace unos meses incluía una cláusula por la que podría insertar anuncios visibles para los usuarios en su interfaz, que parece que llegarán intercalados con los estados efímeros el próximo año. Y WhatsApp Business, la versión para empresas, acabará con otra de las máximas de la «app»: se acabará el «gratis para todos» y los negocios empezarán a pagar por enviar mensajes y como «multa» por no contestar en tiempo a sus clientes. Aunque no está muy claro el modelo que WhatsApp quiere seguir con Business (al principio se habló de pago por privilegios; ahora Facebook, compañía a la que pertenece la aplicación desde 2014, afirma que cada mensaje empresarial tendrá un precio individual), lo que parece cristalino es su intención de sacar rédito a una aplicación que utilizan la friolera de 2.000 personas en todo el mundo. De momento, tres millones de negocios se han interesado por el incierto modelo de Business, que echaba a andar el pasado mes de abril. Dependiendo del país, las compañías pagarán una cuota de entre 5,5 y 0,9 dólares (entre 0,4 y 0,7 euros) por mensaje y así podrán comunicar estados de pedido, recibir entradas a eventos, recordatorios a citas u otros servicios a sus clientes directamente por la aplicación. Así, en vez de recibir al correo electrónico el aviso de que tu encargo llegará a tu casa el próximo lunes, por ejemplo, las empresas te avisarán directamente por WhatsApp. Además, la compañía ha anunciado que también cobrará por la demora de las empresas en dar información a los clientes: si la constestación a una petición se demora más de 24 horas, la aplicación interpondrá una «multa» a la empresa con el objetivo de agilizar sus comunicaciones. De momento, WhatsApp Business es gratuito, aunque no se espera mucha demora para que Facebook empiece a cobrar por dichos servicios. Otras funcionalidades de WhatsApp Business Las diferencias de WhatsApp y WhatsApp Business son que en esta última se puede incluir un perfil de empresa en el que se refleja desde la web corporativa, ubicación, contacto, etc. Al parecer, próximamente se incluirán las cuentas verificadas, para darle mayor credibilidad a las cuentas (si bien no se sabe si este punto será previo pago). También incluyen herramientas de mensajería de empresa, en el que indicar los «fuera de la oficina» y las respuestas automáticas. En la misma versión también se incluye la posibilidad de utilizar como soporte teléfonos fijos o convencionales, a los que los clientes podrán enviar mensajes. Y, además, las empresas podrán acceder a estadísticas para saber el impacto de la aplicación en su comunidad de usuarios. WhatsApp también ha permitido el uso de dos cuentas a la vez (Business y Messenger) en un solo terminal, si bien tienen que tener números de teléfono asociados distintos.
01-01-1970 | abc.es
Con esta aplicación pueden estar espiándote en WhatsApp
La tentación de espiar WhatsApp es, para muchos, demasiado grande. Y los desarrolladores de aplicaciones lo saben. Por eso proliferan muchas «apps» que prometen revelar datos de conversaciones, con quién habla tu pareja o a qué hora se fue a dormir tu mejor amiga. La mayoría de estas herramientas no dan lo que prometen e incluso pueden contenter «malware». Sin embargo, en los últimos meses ha saltado a los titulares de medio mundo una aplicación en concreto que permite descargarse gráficos de uso, correlacionar datos de contactos o deducir la probabilidad de que dos personas estuvieran hablando entre ellas, entre otras muchas «tentadoras» opciones. Se trata de la polémica ChatWatch. Entre sus opciones, la aplicación permite rastrear la actividad de nuestros contactos y saber cuándo duermen, cuándo despiertan, cuánto tiempo están trabajando, las veces que se conectan o cuánto tiempo permanecen en WhatsApp. También es posible comparar los datos de dos personas y saber si coinciden juntos en la aplicación de mensajería instantánea (lo que podrá ser indicio de que han estado manteniendo una conversación). Y todo aunque se haya deshabilitado la función de certificar lectura, ya que esta herramienta detecta cada vez que el contacto aparece «en línea», una opción de WhatsApp que es complicado sortear (aunque existen algunos trucos). En realidad, la tarea que desempeña ChatWatch es sencilla: es como si el usuario tuviese constantemente una conversación de WhatsApp abierta y apuntase las veces que este contacto se conecta a la aplicación (es decir, que sale «en línea»), una operación que puede realizar cualquier persona (con mucha paciencia y dedicación, claro). La «trampa» para no ser bloqueada Disponible tanto para Android como iOS, la polémica ha sido tal que los creadores han tenido que recurrir a una «treta». Tanto en Google Play como en la App Store, ChatWatch enfoca su descripción hacia el análisis del tiempo que pasas en WhatsApp. Y, en principio, se puede descargar de manera gratuita. «Esta aplicación ha sido creada con el objetivo de mostrar de una manera divertida cuánto puedes aprender de tu estado en línea (..) Puedes ver cosas simples como la hora en la que estás durmiendo o cuando te despiertas; o incluso mejorar tus hábitos midiendo y reduciendo la adicción a tu teléfono inteligente», aseguran desde la aplicación, alineado con los últimos argumentos que gigantes como Apple o la propia Facebook están esgrimiendo con sus últimas actualizaciones. Sin embargo, una vez descargada, el usuario se encuentra que la única función que puede utilizar es un juego en el que aparece un chico rubio mirando el móvil y cuya misión es esquivar iconos que caen del cielo con forma de logo de ChatWatch (un triángulo con un ojo encajado en el centro). Si se quiere disfrutar de las opciones para espiar al prójimo en WhatsApp, la aplicación remite a una web en la que hay que darse de alta y desde donde, efectivamente, se realiza el servicio. Además, hay una prueba gratuita de 24 horas, tiempo tras el cual la «app» empieza a producir análisis. Tras este periodo de un día, la página web pedirá el pago de sus servicios por unos 2 dólares (1,75 euros). De hecho, en la web advierten que es necesario de un ordenador y una cuenta de WhatsApp para «monitorizar» la actividad de esta app. La compañía decidió usar este canal sortear decisiones como las de Apple, que eliminó la herramienta de su tienda de aplicaciones tras las quejas de los usuarios. Veremos si el truco vuelve a resultarle a ChatWatch, que camina en el filo de la navaja de la privacidad.
01-01-1970 | abc.es
Trump, contra las marcas chinas: prohíbe usar dispositivos Huawei y ZTE
Que Donald Trump no confía en los fabricantes chinos es un hecho. Desde que truncara las esperanzas de Huawei de desembarcar por todo lo alto en Estados Unidos gracias a una alianza con una de las mayores operadoras del país y, poco tiempo después, impusiese una multa millonaria a ZTE, apenas han pasado ocho meses. Mientras, no han dejado de proliferar informes que afirman una supuesta «conexión comunista» de estas compañías con el gobierno de China. El eco ha llegado tan lejos que ya no se trata de una teoría de la conspiración defendida únicamente por Trump: ante las próximas elecciones para decidir quién será el candidato demócrata a la Presidencia, el Comité Nacional Demócrata ha pedido a los aspirantes que ni ellos ni sus colaboradores operen con equipos de estas marcas. Es más, fuera de EE. UU., los gobiernos de otros países , como Australia o Reino Unido, empiezan a compartir las mismas sospechas: los dispositivos chinos no son fiables en el terreno de la seguridad. Este lunes, EE.UU. ha llegado a la culminación oficial de su rechazo a estos grandes fabricantes. Su actual presidente ha firmado la nueva ley de Defensa, donde se incluye la prohibición de utilizar tecnología de Huawei (que se ha colocado como segunda compañía en ventas mundiales de smartphones, por detrás de la surcoreana Samsung y adelantando a la norteamericana Apple) y ZTE. Ningún funcionario del Gobierno o contratista del mismo podrá usar dispositivos ni sistemas de estas compañías, que estarán vetadas de forma efectiva dentro de dos años, cuando la ley entre en vigor. Pero esta prohibición no afecta únicamente a estos fabricantes. Hytera Communications, Hangzhou Hikvision Digital Technology o Dahua Technology, y, en general, cualquier otra entidad que la Secretaría de Defensa considere que se trata de una entidad «propiedad de o controlada por, o conectada» con el Gobierno de la República de China se encuentran en el punto de mira del gobierno de Trump. Los investigadores, que también han contado con el apoyo de directores de Inteligencia Nacional y el FBI , recelan de estas empresas por posibles «deudas» con la administración de su país, quien tiene claramente el onjetivo de regular y controlar las nuevas tecnologías. Por ejemplo, plataformas como Facebook o Google se encuentran vetadas en el país, o tienen versiones «censuradas» adaptadas para el público chino, como Linkedin. Telecomunicaciones y vigilancia En concreto, la sección 889 de la ley de Defensa, que autoriza el gasto militar, prohíbe ciertos servicios o equipos de telecomunicaciones y videovigilancia tanto para su uso como su adquisición fabricados por Huawei y ZTE, así como sus filiales. Estas prohibiciones se justifican en la seguridad pública, de las instalaciones gubernamentales, la vigilancia física de infraestructuras físicas y otros propósitos de seguridad nacional. Afectan a su uso o adquisición por parte del Gobierno, de la Comisión Federal de Comunicaciones o los contratistas. Se suman así a la reciente prohibición por parte del Departamento de Defensa que, en el terreno de tecnología, ha vetado a sus funcionarios utilizar aplicaciones de geolocalización, lo que incluye herramientas que contabilizan el ejercicio físico o pulseras de actividad, además de teléfonos móviles o dispositivos inteligentes. Los recelos ante estos aparatos y programas vienen por la polémica causada por la filtración de datos de las herramientas de fitness Strava y Polar, que revelaron localizaciones de bases secretas norteamericanas e información personal de agentes militares estadounidenses como nombres completos, ubicaciones e incluso direcciones físicas. China pide que no se frene a sus empresas La respuesta por parte del Ejecutivo chino se ha hecho esperar. El gobierno ha reclamado que Trump trate a sus inversores de forma «objetiva y justa» y que no utilice «la censura de la seguridad nacional como un obstáculo» para frenar la cooperación en inversión entre las compañías de ambos países. «China llevará a cabo una evaluación exhaustiva del contenido de la propuesta de ley y seguirá de cerca el impacto que tenga su implementación en las compañías chinas», afirmó el Ministerio en un comunicado, ahondando en el potencial que ambas potencias tienen para «profundizar en su cooperación de inversión». «Los gobiernos de los dos países deben responder a sus peticiones y ofrecerles un buen ambiente y unas expectativas estables», reivindicó. Por su parte, las tecnológicas siempre se han querido desvincular de las sospechas de espionaje, afirmando que se trata de empresas privadas que en ningún caso operan bajo los mandatos del gobierno chino.
01-01-1970 | abc.es
Qué hay detrás de «Momo», el peligroso viral de WhatsApp que ya ha llegado a España
«Momo» es la nueva forma de chantaje a jóvenes a través de las redes sociales, principalmente para obtener imágenes de índole sexual, y poco después de ser detectado en Japón, este mismo año, ya hay constancia de casos en España. Así lo ha asegurado a EFE el perito judicial Eduardo San Rufo, que colabora con diferentes despachos de abogados en casos de delitos informáticos y que ha ofrecido en Logroño un curso dirigido a padres sobre los nuevos retos de la red para los jóvenes. Muchos de esos padres, ha explicado, llegan a sus charlas alertados por «La ballena azul», un «juego» creado hace años en Rusia y que consta de 50 «retos» para los participantes . El primero es realizarse cortes en el cuerpo «y de ahí los niveles van subiendo» hasta «el reto final, que es el suicidio». Las Fuerzas de Seguridad españolas, ha detallado San Rufo, han investigado diferentes casos relacionados con esta práctica en España y, de hecho, hace días una adolescente riojana denunció haber sido víctima de una presunta violación por un grupo de jóvenes que «jugaban» a la Ballena Azul. Tras «La ballena azul» los jóvenes ya se enfrentan a otra práctica de este tipo, denominada «Momo» y poco conocida, dado que su origen se remonta, según diferentes estudios, a este mismo año en Japón y otros países asiáticos. Ya se ha certificado su extensión en todo el mundo, en especial en hispanoamérica y «también ha llegado a España», asegura. Ciberacoso más que un juego de retos En realidad, esta práctica es más un delito de ciberacosos, «phishing» y estafa que un «juego de retos». Llega a los jóvenes a través de mensajes de WhatsApp o Facebook y «siempre lo hace a una hora fija, las tres de la madrugada», asegura San Rufo. El primer mensaje de «Momo» es, precisamente, una obra de arte japonesa, con ese nombre y representa a «una muñeca terrorífica». Los creadores de «Momo», una vez que han captado a un joven, le conminan a que realice diferentes «pruebas» y les envíe archivos de audio o de vídeo demostrando que las ha completado. «Primero son gamberradas, algunas simples, pero suben de nivel hasta pedir, principalmente, imágenes de índole sexual», detalla. Y es en ese momento cuando el joven descubre el verdadero objetivo de quien dirige «Momo», la extorsión «sobre todo para obtener imágenes de pornografía». Porque entonces «convencen al joven de que le están observando y siguiendo, juegan con su miedo a veces con datos que él ha facilitado antes de forma inocente, y, con ellos, le chantajean y le amenazan con revelar lo que tienen de él si no les obedece». De hecho, en Argentina se investiga un caso en el que una joven se suicidó en el patio trasero de su casa y que podría estar relacionado con este viral, ya que otro joven podría haberla alentado a cometer tal acto. Qué hacer si hay sospechas San Rufo reconoce que ante este tipo de prácticas «no es fácil actuar jurídicamente» tanto porque «los autores operan desde otros países y por cuestiones de privacidad». Por ello lo que recomienda a los padres en primer lugar es «observar a sus hijos» porque «si un chaval de 14 o 15 años está preocupado o tiene estrés, como puede suceder en estos casos, se lo van a notar». Otra «pista» es «comprobar qué hacen por la noche, cuando todo el mundo duerme» porque «es cuando se extienden estas prácticas». «Si en el ordenador un chaval se conecta a internet de noche, siempre a la misma hora, es una pista», detalla, al tiempo que cree que también hay que ver «si su hijo tiene marcas en el cuerpo que no son normales o qué graba con su móvil». Lo primero, admite, es «sentarse a hablar» y «intentare que diga si está en una de estas cosas o haciendo algo en internet que le puede perjudicar». Pero, admite, «también hay una complicación para detectar estas prácticas, el que no existe un perfil concreto de los chavales a los que llegan, pueden ser muy vulnerables o todo lo contrario y empezar porque se sienten muy atrevidos», concluye el perito judicial.
01-01-1970 | abc.es
Europa quiere que Facebook, Twitter y YouTube eliminen los mensajes de extremistas en una hora
Los medios sociales han cambiado el mundo. Para bien o para mal, forman parte de las sociedades avanzadas y extienden sus tentáculos en los países emergentes en la búsqueda de la otra porción de internautas que quedan. Aunque se revelaban como intocables, el último año los ha puesto en su sitio: desventuras con los grupos extremistas, la crisis de las «fake news» y un sistema de publicidad cuestionado han servido para colocarlos en la picota. Cuestionadas y acechadas por el tratamiento que han despachado a los datos personales de sus usuarios y su dejadez hacia los mensajes inapropiados, las grandes estructuras gubernamentales empiezan a mover ficha para evitar que todo se vaya de madre. La Unión Europea (UE), en ese sentido, plantea tomar medidas drásticas contra las empresas tecnológicas como Facebook, YouTube o Twitter mediante la imposición de cuantiosas multas si no eliminan con una mayor rapidez (en un tiempo máximo de una hora) todo ápice de material terrorista que albergan sus servicios digitales. Una de sus principales lacras que eclipsa el resto de virtudes. Así lo ha dejado caer el comisario de Seguridad de la UE, Julian King, que en una entrevista con «Financial Times» ha adelantado que el próximo mes se presentará un borrador en donde se plantean cambios regulatorios para establecer una «línea más dura» contra estas prácticas de las firmas tecnológicas, en su mayoría con sede en Estados Unidos. Esta medida, en caso de que finalmente salga adelante (deberá ratificarse por los países miembro), rompería con una de sus premisas: hasta la fecha la UE ha abogado por una autorregulación de estas plataformas. Es decir, se deja en manos de estas plataformas la voluntad de eliminar propaganda extremista. Sin embargo, el escenario ha cambiado al entender el organismo que no se ha producido el «suficiente progreso» por parte de estas empresas de cara a una mayor protección de los ciudadanos europeos. Una de las medidas para combatir la propagación de mensajes de grupos extremistas en servicios como Facebook o Twitter es establecer un límite de tiempo para eliminar este contenido. Y, para ello, deberá ser calificado por las autoridades competentes y la policía como «contenido terrorista». «No podemos permitirnos el lujo de relajarnos o volvernos complacientes frente a un fenómeno tan sombrío y destructivo», apunta King, quien ha anticipado que esta regulación se aplicará a todas las páginas web independientemente de su dimensión.
01-01-1970 | abc.es
Inteligencia Artificial, amigo o enemigo del sistema financiero
Para que la transformación digital sea efectiva un sector debe primero transformarse con una mentalidad aperturista pero realista y, luego, incorporar a sus procesos industriales las innovaciones que realmente sean necesarias. En un mundo de marketing que se mueve a costa del «hype», el sistema financiero se aferra a todo lo que viene casi sin replantearse las verdaderas intenciones de la tecnología. Que si el futuro es el «Blockchain», que si las monedas digitales lo coparán todo, que si el pago móvil es ya el presente. Transacciones «peer to peer». ¿Big Data? Por supuesto, si los «facebook» o «twitter» de turno analizan a sus usuarios, ¿por qué un banco no podría aprovechar la información recopilada en las transacciones de sus clientes -siempre disociadas- para tomar decisiones? Y luego están los avances en materia de inteligencia artificial, el nuevo tótem al que adorar aunque ello implique miedos y reticencias. No es posible rechazar que, en cualquier caso, las «máquinas pensantes» en las que se trabaja en la actualidad todavía están en pañales. Todavía no hemos alcanzado un nivel de autonomía total, pero lo más seguro que en los próximos años se avance en esta cuestión. Los servicios financieros, la banca en general, no están exentos de cómo la tecnología y los nuevos hábitos de los consumidores están cambiando su forma de operar y de relacionarse con su entorno, los clientes. Pero, como en todo lo que intervienen los avances, no es oro todo lo que reluce. Un extenso informe (PDF en inglés) del Foro Económico Mundial sobre la innovación disruptiva en los servicios financieros considera que la inteligencia artificial (IA) está «debilitando los lazos que han mantenido unidos los componentes de las instituciones financieras existentes». La razón esgrimida: se ha abierto la puerta a modelos operativos completamente nuevos y a dinámicas competitivas que «premiarán a las instituciones enfocadas en la escala y sofisticación de datos» en lugar de la apuesta por la escala o complejidad del capital. Y predice, en ese sentido, la eliminación de los pequeños agentes financieros dado que la IA favorecerá a los grandes jugadores del sector. Así, la AI proporcionará a través del uso de datos «grandes e inigualables ventajas competitivas», aunque se teme que la industria todavía no esté preparada para hacer frente a los retos que se plantean. El informe identifica hasta nueve maneras en que AI está cambiando la estructura tradicional de la industria de servicios financieros, creando una nueva competencia, lo que inaugurará nuevas estrategias que tendrán un impacto en la estructura de las organizaciones y la atención a los consumidores. Entre ellos, una mayor personalización, más velocidad en las relaciones, mejores servicios de asesoramiento, soluciones colaborativas o el aprovechamiento de los datos. Pero, pese a todo, el documento, realizado a partir de la opinión de varios expertos en diversas especialidades, establece que la IA propondrá un nuevo campo de batalla para conseguir la fidelidad de los clientes al introducir, entre otras cosas, nuevas formas de relacionarse con ellos. Otra de las posibilidades de estos avances tecnológicos aplicados a un sector tan tradicional y arraigado en la sociedad es que permitirán «automatizar parte de la vida financiera de los clientes», mejorando, a su vez, sus resultados económicos. Un potencial -recoge el informe- que permitirá poner en marcha servicios basados en «aprendizaje automático» alojados en la nube para favorecer a los usuarios de las entidades bancarias. No todo destila tanto amiguismo, puesto que los expertos también creen que estas conexiones entre los bancos con las plataformas en la nube podrán provocar futuros ciberataques al tiempo que anticipan futuros dilemas éticos. La IA -creen- exigirá un continuo análisis colaborativo acerca de las técnicas de supervisión de las finanzas en medio del huracán de incertidumbres planteadas por los reguladores en esta materia. Sin hablar de los posibles sesgos y comportamientos controlados de la IA cuando operen en el mundo financiero o la bolsa. «La AI creará nuevos tipos de riesgo en los sistemas de servicios financieros, tanto a nivel nacional y niveles internacionales, por lo que se requerirán de nuevas estrategias de gestión de riesgos y mitigación de problemas».
01-01-1970 | abc.es
Facebook identifica nuevas campañas de desinformación desde Irán y Rusia
Facebook ha anunciado este martes que ha desactivado varios cientos de perfiles y páginas de su red social y de Instagram con origen en Irán y Rusia que estaban involucradas presuntamente en varias campañas de desinformación. «Hoy eliminamos múltiples páginas, grupos y cuentas por comportamiento coordinado y falso en Facebook e Instagram. Parte de esta actividad se originó en Irán y parte se originó en Rusia. Eran campañas diferentes y no hemos identificado ningún enlace o coordinación entre ellas», dijo este martes Facebook en un comunicado de prensa. La red social fundada por Mark Zuckerberg se vio en el centro de la polémica en las elecciones presidenciales de Estados Unidos de 2016 por el uso de su plataforma para difundir bulos y noticias falsas con el fin de influir en los resultados. A finales de julio, Facebook anunció que había desactivado 32 cuentas y páginas en su red social y en Instagram (de su propiedad) que estaban coordinadas en una presunta campaña de desinformación identificada a escasos meses de que en noviembre próximo se celebren las elecciones legislativas de medio mandato en Estados Unidos. «Es un desafío continuo porque las personas responsables (de estas campañas) están decididas y bien financiadas. Tenemos que mejorar constantemente para ir un paso por delante», añadió este martes la compañía. Facebook precisó que han eliminado 652 páginas, grupos y cuentas con origen en Irán que se dirigieron a usuarios de internet en Estados Unidos, América Latina, Reino Unido y Oriente Medio. El gigante tecnológico aseguró haber encontrado, por ejemplo, vínculos entre medios públicos de Irán y unas presuntas cuentas de desinformación agrupadas bajo una red llamada «Liberty Front Press». Al margen de esta investigación que apunta a Irán, Facebook dijo además que ha eliminado páginas, grupos y cuentas de su red relacionadas con los servicios militares rusos. Facebook no detalló cuántos perfiles ha eliminado en este sentido, pero sí aclaró que esta actividad con origen en Rusia no está relacionada con la identificada desde Irán.
01-01-1970 | abc.es
Hasta el año 2016 es posible que más de uno no hubiera escuchado apilados los términos «injerencia» y «extranjera». Las elecciones presidenciales norteamericanas que elevaron a la figura de Donald Trump a la Casa Blanca marcaron un punto de inflexión en el tratamiento informativo y la perspectiva acerca de las redes sociales. Nada ha sido igual desde entonces. La pérdida de confianza hacia los «facebook» y «twitter» de turno han provocado un seísmo de tal magnitud que han tenido que desplegar las velas de su reconversión. Porque ya tocaba. Habían vivido por encima de sus posibilidades, cada vez más centrándose en datos económicos abandonando a sus usuarios, que son el realidad el magma que hace explosionar sus crecimiento. Como se han quitado la careta, los internautas por fin han conocido sus intenciones: sus comentarios en estos servicios, las imágenes que publican voluntariamente, las páginas que siguen y las amistades que se encuentran solo les sirve a estos gigantes de la tecnología como arma para lograr atraer anunciantes. En esa perturbación de sus objetivos iniciales -conectar a la mayor gente posible- las redes sociales han tenido que mover ficha para sacudirse sus miserias, el gran porcentaje de «trolls» que provocan el éxodo de personas famosas, las «fake news» que desinforman a los parroquianos y el aprovechamiento de la marca para intentar engañar por parte de grupos extranjeros interesados. La prueba de fuego se producirá en noviembre, coincidiendo con las elecciones legislativas en Estados Unidos. Las tecnológicas tienen una nueva oportunidad para demostrar que están en condiciones de garantizar una seguridad y limpieza en sus servicios. Se juegan mucho. No pueden volver a cometer el mismo error ni la misma dejadez mientras ven cómo grupos malintencionados aprovechan las redes sociales para engañar y manipular a los potenciales votantes. Repunte de artimañas en Facebook Una de las empresas que más inquietud genera es Facebook. Pero la multinacional estadounidense tiene un plan para proteger las elecciones de un desastre electoral como el que lo golpeó en 2016. El temor, de nuevo, es que alguien desde regiones como Rusia -uno de los países en el punto de mira- intente usar la red social para sembrar la división entre los votantes. Para ello, según el medio especializado «Recode», se duplicará el número de empleados en seguridad y protección al usuario. La cifra que ha trascendido, aunque algo descabellada, ronda las 20.000 personas colaborando a tiempo parcial en su mayoría para evitar que se «cuelen» mensajes malintencionados. Dado el temor acerca de que una posible injerencia extranjera lleve ya mucho tiempo trabajando, los expertos dudan, sin embargo, que a Facebook le dé tiempo en blindarse ante estas prácticas que han empañado su larga trayectoria. Entre otras medidas en las que se pretende llevar a cabo, la red social quiere localizar y eliminar perfiles falsos o, al menos, no verdaderos, disminuir en la medida de lo posible la presencia de enlaces informativos que incluyan contenidos erróneos y, sobre todo, hacer más difícil la compra de anuncios políticos que promuevan a candidatos. Lucha contra «agentes malos» Un paquete de actuaciones que lleva tiempo introduciendo en su plataforma -eliminó casi 1.300 millones de cuentas falsas solo en los últimos seis meses-, aunque la principal prioridad de Facebook -según relata la publicación- es acabar de una vez por todas con las cuentas gestionadas por «bots» y automatizadas. «Lo más importante es buscar cuentas falsas», reconoció en junio la jefa de operaciones de Facebook, Sheryl Sandberg: «Si nos fijamos en las cosas que sucedieron en los anuncios rusos en nuestra plataforma en 2016 todo se hizo a través de cuentas falsas». A principios de agosto, Facebook destapó un plan forjado con continuos y «sofisticados» intentos de influir en estas elecciones a través del empleo de perfiles y páginas falsas en la red social. Según anunció un portavoz de la compañía, la firma americana eliminó 32 cuentas de «agentes malos» y que, supuestamente, estaban involucradas a un «comportamiento coordinado de desinformación». Todo ello coincide en el tiempo: esta misma semana Facebook ha desactivado varios cientos de perfiles y páginas de su red social y de Instagram con origen en Irán y Rusia que estaban involucradas presuntamente en varias campañas de desinformación. «Hoy eliminamos múltiples páginas, grupos y cuentas por comportamiento coordinado y falso en Facebook e Instagram. Parte de esta actividad se originó en Irán y parte se originó en Rusia. Eran campañas diferentes y no hemos identificado ningún enlace o coordinación entre ellas», dijo este martes Facebook en un comunicado de prensa. Frente a las artimañas y trucos de hace unos años, queda claro una premisa básica: lo que demostraron las «fake news» en 2016 es que por poco dinero se puede utilizar con beneficio propio una red social tan importante como Facebook, que alberga a más de 240 millones de usuarios solo en Estados Unidos. Republicanos críticos con Putin Un debate envenenado puesto que puede llevarse por delante numerosos usuarios y, por ende, ralentizar su crecimiento de usuarios. Algo que también le ha sucedido a Twitter en su «limpieza» de trolls y cuentas no confirmadas que ha provocado que el contador de los seguidores -«followers» disminuya a los «tuiteros». Pero la guerra ya ha empezado. También Microsoft ha tenido que eliminar al menos cinco páginas web creadas para engañar a los estadounidenses. Para ello, se hacían pasar por sitios oficiales en una campaña de «phishing» -suplantación de identidad- proveniente, según las investigaciones, de grupos rusos. Esta revelación tras meses de sospechas y advertencias por parte de funcionarios estadounidenses por la posible injerencia rusa en las elecciones. Lo curioso del asunto es que, aunque parezca extraño, este caso representa un cambio en los comportamientos de agentes externos. El grupo de cibercriminales vinculado a Rusia perpetró estos ataques contra organizaciones de corte conservador y, atención, críticas con el gobierno de Vladímir Putin. Entre las víctimas del ataque está el Hudson Institute, un centro de ideas conservador que en los últimos años ha investigado supuestos casos de corrupción en Rusia.
01-01-1970 | abc.es
Por qué Facebook empezará a puntuar también la credibilidad de sus usuarios
El gigante tecnológico Facebook ha lanzado una herramienta para calificar la fiabilidad de sus usuarios en aras de combatir las noticias falsas, un problema que ha sufrido esa red social en los últimos años. Según informó el diario «The Washington Post», la compañía ha desarrollado un algoritmo que puntúa la credibilidad de los usuarios en una escala de 0 a 1 como parte de su estrategia para encontrar a aquellas personas que reportan noticias falsas erróneamente y a propósito. Desde enero, los propios usuarios son capaces de valorar y clasificar noticias y medios de comunicación por su veracidad, pero esa libertad ha provocado que cierta gente se aproveche de ello. «No es raro que personas nos digan que algo es falso simplemente porque no están de acuerdo con la historia o porque intencionalmente intentan apuntar a un editor en particular», señaló en una entrevista con el Post la encargada de esta sección en Facebook, Tessa Lyons. Sin embargo, esta herramienta «no pretende ser un indicador absoluto de la credibilidad», sino otro instrumento para erradicar las noticias falsas de Facebook, de acuerdo a Lyons. La medida servirá para que la plataforma detecte qué usuarios tienen propensión a señalar que el contenido publicado por otros es problemático y qué editores son considerados «de confianza». La ejecutiva de Facebook no precisó los detalles de los criterios que la red social mide para determinar la puntuación del usuario ni si todos los usuarios tienen una. En enero, la compañía comenzó a preguntar a sus usuarios acerca de su familiaridad con ciertos medios de comunicación y su confianza en ellos, unos cuestionarios que se fueron extendiendo para dar prioridad a medios que sean «de confianza, informativos y locales». Facebook ha estado en los últimos meses en el centro de un escándalo de filtración masiva de datos a la empresa de consultoría política Cambridge Analytica, que accedió a la información de un aproximado de 87 millones de usuarios.
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