Noticias de "google"

08-06-2020 | abc.es
WhatsApp: cinco trucos para personalizar la «app» a tu manera y exprimirla al máximo
WhatsApp cuenta con un enorme número de usuarios alrededor del mundo y, para muchos, se ha convertido en el medio predilecto para conectar con los más cercanos. Sin embargo, esto no implica que la mayoría conozcan todos los servicios que la aplicación esconde y que permiten adecuarla a los gustos y necesidades de cada uno. Como, por ejemplo, crear tus propios emojis, ocultar las fotos y las conversaciones de miradas indiscretas o dictar mensajes. Crear tu propio avatar Una de las funcionalidades más divertidas del servicio de mensajería. Quienes empleen terminales iPhone cuentan con la posibilidad de ponerle su cara a los emojis que empleen en sus mensajes desde dentro de WhatsApp. Lo único que hace falta es abrir una conversación cualquiera dentro de la «app» de mensajería. Si pulsa sobre el icono de emoji, que aparece en la esquina inferior izquierda del teclado, encontrará tres puntos suspensivos («..» ) que deberá pulsar para comenzar a diseñar su propio avatar. En caso de que su dispositivo sea Android, puede optar por descargar alguna de las aplicaciones que permiten su diseño y que se pueden encontrar en Google Store. Si, ademñas, es de gama alta, también es probable que cuente con una funcionalidad para diseñarlos, como es el caso de los AR Emojis de Samsung. Cabe recordar que Facebook implementó recientemente un servicio similar que permite crear emojis de forma rápida y sencilla desde dentro de la plataforma. Si quiere saber más, aquí lo explicamos. Para dictar Si le da pereza escribir o, simplemente, la opción de dictar mensajes le resulta más cómoda, debe saber que WhatsApp cuenta con una funcionalidad que lo permite. Tan solo tiene que abrir la conversación en la que quiere enviar el mensaje, hacer «click» sobre la barra de escritura y pulsar encima del icono con forma de micrófono alojado en la parte inferior de la pantalla. En es mismo instante, se abrirá la opción de grabador de voz que irá transcribiendo todas las palabras que el usuario dice. También es posible poner signos de puntuación, como comas o puntos, simplemente mencionándolos. Asimismo, se puede editar el resultado final antes de enviar el texto. Para escribir en negrita, cursiva y tachado Si quiere enviar una frase en negrita en WhatsApp, tiene que asegururarse de que el mensaje vaya acompañado por dos símbolos de asterisco. Uno al principio y otro al final del texto (*mensaje*). En caso de que quiera enviar un mensaje en cursiva, el procedimiento que debe seguir es similar al que hemos seguido para escribir en negrita. La única diferencia es que, en vez de utilizar asteriscos, tendrá que empleas guiones bajos (_mensaje_) Asimismo, para enviar un mensaje tachado tendrá que cambiar los guiones bajos por virgulillas, (~mensaje~). Por último, si quiere cambiar el tipo de letra el único alternativo es el monoespaciado. Para conseguirlo, solo tiene que colocar tres comas voladas al principio y al final del texto (```mensaje```). Si ve que se lía con tanto símbolo, también es posible realizar los cambios desde la misma barra de escritura. Para ello, tiene que escribir el texto y, antes de enviarlo, pulsar encima y seleccionar todas las palabras. A continuación verá como se le dan varias opciones de edición entre las que figura cambiar la letra. Para que no fisguen tus conversaciones.. Puede ser que viva con una persona que es curiosa de más y les gusta fisgar. En esos caso, debe saber que WhatsApp cuenta con funcionalidades que le permiten proteger sus mensajes. Para lograrlo, uno de los mejores mecanismos es el de ponerle contraseña a la plataforma, algo que impedirá que cualquier persona ajena pueda acceder a la aplicación. Ni tus fotografías Cabe recordar, a su vez, que WhatsApp es uno de los medios predilectos para enviar fotografías y vídeos entre contactos. Es posible que alguno de ellos resulte especialmente intimo, por lo que, si el usuario es especialmente pudoroso, lo ideal es que no se descarguen en el «smartphone» por defecto. Tan solo hay que abrir la aplicación y entrar en el apartado de «Configuración» o «Ajustes». Una vez ahí, debe dirigirse a «Datos y almacenamiento», donde los usuarios se encontrarán con algunas opciones sobre el uso de datos del teléfono móvil. La idea es entrar en cada una de las categorías (Fotos, Audio, Vídeo y Documentos) que hacen referencia a las descargas automáticas de distintos archivos y activar la opción «Nunca». En teoría se trata de una función para ahorrar datos móviles, pero completada esta tarea, todo el material recibido (excepto los mensajes) habrá que darle «permiso» para su descarga. Esto no quiere decir que no puedas verlo: pulsándolo podrás acceder a su contenido. Esta medida, sin embargo, no se aplica a la versión para navegadores web de escritorio WhatsApp Web.
05-06-2020 | enter.co
¿Quieres tener un respaldo de tus fotos en en caso de que decidas abandonar la red social? Te contamos cómo puedes transferir fotos de Facebook a Google.
05-06-2020 | abc.es
Piratas informáticos vinculados a China e Irán atacan las campañas de Biden y Trump
En el año 2016 las redes sociales y la injerencia extranjera jugaron un papel preponderante en las elecciones presidenciales. Hasta entonces, el uso de internet para fines propagandísticos no estaba tan generalizado. El cruce de acusaciones con países de la «lista negra» de Estados Unidos fue flagrante. Este año se vuelve a repetir la historia. Un grupo de piratas informáticos con origen en Irán y China atacaron las campañas electorales de los candidatos a la presidencia en las elecciones de noviembre, Donald Trump y Joe Biden. La técnica empleada fue «phishing», suplantación de identidad. Un tipo de acción malintencionada muy extendida y que sigue ofreciendo un gran gran impacto al cibercrimen. El director del grupo de análisis de Amenazas de Google, Shane Huntley, explica en un comunicado que estos ataques se dirigieron a las cuentas de correo electrónico de Gmail de trabajadores de ambas campañas. De momento, no ha trascendido si los ciberdelincuentes accedieron a las cuentas para acceder a información privada. «Hemos enviado a los usuarios afectados (en referencia a las campañas electorales) una alerta de ataque gubernamental y hemos informado de ello a la Policía federal», sostiene Huntley, quien especificó que los grupos iraníes y chinos involucrados han sido identificado con los nombres APT35 y APT31, respectivamente. El grupo llamado APT31 está vinculado al gobierno chino, aunque se sabe poco sobre sus tácticas y técnicas. En el caso de APT35, también conocido como Charming Kitten, se cree que es un grupo dirigido al personal de campaña de Trump, añaden desde el medio «Threapost», que está asociado a un grupo piratería vinculado a Irán que utiliza «phishing» como un vector de ataque. En febrero se descubrió que atacaba a figuras públicas y, a principios de este año, Microsoft también reconoció que había tenido incidencia en un centenar de webs. Google asegura que desde 2012 ha mostrado notificaciones desde Gmail a los usuarios que pueden ser objetivos de este tipo de intentos de «phishing» hasta el punto que detectan miles de intentos cada mes. El gigante de internet advierte, de esta manera, del incremento de nuevos ciberataques en las últimas semanas a consecuencia de la cercanía de una cita importante, la convocatoria de elecciones presidenciales en donde, además, se juega la reelección Trump en un clima de crispación y tensiones sociales. La sombra de la injerencia extranjera vuelve a salir a pasear. De ahí que, Huntley, además, haya advertido a los responsables de las campañas electorales que sus cuentas personales pueden ?convertirse en objetivo? de cibercriminales, instándolos a utilizar sistemas de protección como la verificación de dos pasos. Este tipo de ataques extranjeros a campañas políticas de EE.UU. vienen siendo relativamente habituales en los últimos años, y en la mayoría de casos, se trata de intentos de «phishing», una táctica consistente en ganarse la confianza de la víctima fingiendo la identidad del emisario del correo y pidiendo que se faciliten datos personales. «Somos conscientes de que un actor foráneo ha tratado infructuosamente de acceder a las cuentas de correo electrónico personales de nuestra campaña. Sabíamos desde el principio que nuestra campaña sería objeto de estos ataques y estamos preparados para ellos», indicaron en un comunicado desde el equipo de Biden. Las campañas electorales son un escenario goloso para los ciberdelincuentes que buscan este tipo de información. El pasado año, de hecho, otro grupo de piratas informáticos vinculados a Irán intentó acceder en cuentas vinculadas a la campaña del presidente Trump. Investigadores del Centro de Inteligencia de Amenazas de Microsoft asociaron la actividad con un grupo llamado Phosphorus. «El phishing es un tipo de ataque muy extendido y se ha utilizado ampliamente tanto para particulares, como a empresas y gobiernos, con diferentes finalidades», explica a este diario Lorenzo Martínez, experto en seguridad informática de Securízame. Y añade: «Desde el robo de credenciales de acceso a diferentes servicios, hasta ataques más elaborados que permiten la ejecución remota en los ordenadores víctima, mediante la ejecución de malware adjunto en un fichero o en un enlace que se invita al usuario a pulsar».
04-06-2020 | abc.es
Edge, la gama alta de Motorola llega a España con 5G
Han hecho falta cuatro años para que Motorola se decidiera a volver a la gama alta. Y lo ha hecho con un terminal que, por tener, lo tiene absolutamente todo. 5G, pantalla envolvente, sonido espectacular, dos días de batería, triple cámara.. Su nombre es Motorola Edge, y fue presentado a finales del pasado mes de abril junto a un modelo Plus que, por ahora, no llegará a España. El Edge, sin embargo, estará disponible en nuestro país a partir del día 8 de este mes. Lo primero que llama la atención en este terminal es la pantalla OLED de 6,7 pulgadas, que se curva sobre ambos laterales en un ángulo de 90 grados, lo que elimina por completo los bordes. Con una resolución de 1080 x 2340 píxeles, HDR10, una densidad de 385 ppi y una tasa de refresco de 90 Hz (lo que permite transiciones de imagen más suaves en vídeos y juegos), la pantalla ocupa el 95,9% de la superficie del teléfono y tiene un ratio de aspecto de 19,5:9. Los bordes superior e inferior son mínimos, y eso se nota en las dimensiones, que son de 161.6 x 71.1 x 9.3 mm. En la mano parece un teléfono mucho más pequeño de lo que es en realidad. Su peso es de 188 g. Aparte de la elegancia de la pantalla curvada, algo que otras marcas llevan años haciendo, los laterales también sirven para desplegar, con solo pasar el dedo, una mini lista de aplicaciones o las notificaciones recibidas. Los bordes, además, se iluminan con una luz, las «edge lights», que se presenta en diversos colores al cargar o al recibir llamadas o sonar alarmas. Otra utilidad es el «Edge gaming», que permite tener controles virtuales a los lados de la pantalla mientras jugamos. Eso además de un modo «Game time» que detecta cuándo se está jugando y adapta automáticamente varios parámetros para mejorar la experiencia. En cuanto a los materiales, la parte frontal es de cristal, protegido con Gorilla Glass 5, mientras que la trasera es de plástico, algo que se ha generalizado entre los terminales 5G, ya que el cristal interfiere con la conectividad. Los bordes son de aluminio. El Motorola Edge no cuenta con una certificación específica de resistencia al agua, aunque el fabricante asegura que resiste salpicaduras a un nivel que equivale a X2. Ofrece la posibilidad de tener una doble SIM (o una SIM más una tarjeta Micro SD de memoria) e incluye una entrada de 3,5 mm para auriculares. Y un detalle: incorpora radio FM, algo que muchos usuarios siguen demandando. Triple cámara para todos El terminal ofrece un sistema fotográfico integrado por tres sensores. El principal, de 64 megapíxeles y una apertura focal de f/1,8, incorpora píxeles de 1,72 pulgadas, mucho más grandes que los convencionales (que son de 1,2 pulgadas). Y eso permite, además de una mayor resolución y detalle, que el sensor sea capaz de captar mucha más luz, un aspecto que marca la diferencia a la hora de hacer fotos nocturnas. El sistema cuenta, además, con la tecnología Quad Pixel, gracias a la que se combina la información recogida por cuatro píxeles diferentes para que actúen como uno solo, lo que contribuye a una ulterior mejora de las fotografías. La segunda cámara es un telefoto de 8 megapíxeles y f/2,4 con un zoom óptico de x2 (y digital de x10). Y la tercera es un ultra gran angular de 16 megapíxeles y f/2.2 que, combinada con el telefoto, también es capaz de hacer fotos en macro, a una distancia de apenas 2 cm del sujeto que vayamos a fotografiar. Además, el Motorola Edge viene equipado con un sensor TOF 3D para captar la profundidad y permitir efectos como el desenfoque de fondo en el modo retrato. El sistema de cámaras, asimismo, permite la grabación de vídeos en calidad 4K a 30 frames por segundo. En la parte delantera, y bajo un pequeño orificio apenas perceptible en la pantalla, está la cámara de selfies, de 25 megapíxeles y f/2,0. También permite el desenfoque del fondo e incluye un Modo belleza con el que es posible suavizar cualquier imagen (por ejemplo para eliminar arrugas del rostro). Permite grabar vídeos a 120 frames por segundo en calidad Full HD y a 240 fps en calidad HD. El terminal cuenta con un software ya utilizado antes por Motorola y gracias al que se pueden aplicar efectos de cinemagrafía o seleccionar un objeto para que permanezca en color mientras que el resto de la imagen está en blanco y negro. Sonido estéreo de gran potencia Según Motorola, el sonido del nuevo Edge resulta espectacular para un móvil. De hecho, la música se escucha excepcionalmente bien, con todos sus matices y solo con los dos altavoces estereo, situados en la parte superior e inferior de la carcasa. El fabricante indica que los altavoces, desarrollados por la firma Wave, son los más potentes que hay en el mercado ahora mismo. Tanto que con ellos no hacen falta altavoces bluetooth. 5G en toda la gama alta El nuevo Motorola Edge es 5G. Lo cual significa que podrá descargar series completas en segundos o jugar prácticamente sin latencia. A partir de ahora todos los terminales de gama alta de la compañía podrán conectarse a esa red ultrarápida. El proceador elegido es el Qualcomm Snapdragon 765 un chip de ocho núcleos, velocidades de reloj de hasta 2,4 GHz y construido con tecnología de 7 nanómetros, de los más rápidos y solventes del fabricante norteamericano. El terminal cuenta con 6 GB de RAM y 128 GB de memoria interna, expandible con tarjetas micro SD externas. La batería, de 4.500 miliamperios, permite una autonomia de dos días de uso ininterrumpido. Pero si aún así necesitamos una recarga urgente, Motorola ha incorporado un sistema de carga rápida de 18 watios gracias al que, en apenas15 minutos, tendremos ocho horas extras de uso. Android 10 «casi» original El sistema operativo del Motorola Edge es Android 10, o lo que el fabricante califica como una «versión optimizada» del mismo. Sin software añadido que suele ser innecesario y engorroso, todo se integra perfectamente a los servicios de Google. Como suele hacer, Motorola se ha limitado a incluir unas mínimas capas de personalización. Entre ellas las ya célebres y realmente útiles Moto Actions, gracias a las que, por ejemplo, podremos encender la linterna agitando el teléfono, o la cámara rotándolo rápidamente. Por si acaso esas funciones llegan a molestarnos en algún momento, como puede suceder en determinados juegos, existe una opción que permite desactivarlas temporalmente. También el aspecto del teléfono es ligeramente distinto al original de Android. Bajo la denominación genérica de My UX, en efecto, podremos ver pequeñas modificaciones que afectan a los temas originales, la forma de los iconos, el color de resaltado y los tipos de letra. Como ya se ha dicho, la versión Plus, disponible en otros mercados, no se lanzará por ahora en España. Por lo tanto tendremos que conformarnos con un único modelo, el de 6 GB de RAM y 128 GB de memoria, en color negro, que estará disponible a partir del 8 de este mismo mes de junio a un precio de 599 euros.
04-06-2020 | abc.es
Llega Gaia-X, una «nube» europea para romper la hegemonía de Amazon, Microsoft y Google
El término «nube» implica uno de los negocios tecnológicos de mayor rentabilidad de los últimos años. Concepto más que simple innovación, los grandes gigantes estadounidenses han extendido, silenciosamente y como si nada, su hegemonía a nivel mundial. Lo vieron venir. Y apostaron a caballo ganador. Y tiene grandes implicaciones en los procesos industriales. Pero este reinado ha reducido la fuerza de otras iniciativas. La respuesta es Gaia-X, un proyecto europeo de infraestructura que nace con el objetivo de «favorecer la soberanía de los datos». El desafío de esta propuesta es encontrar la «nube» europea que permita a las empresas y administraciones públicas del Viejo Continente eliminar la dependencia de Amazon Web Services, Microsoft Azure y Google Cloud. Es decir, los cimientos sobre los que se sustentan proyectos digitales de toda índole. La idea es evitar la dependencia tecnológica de tecnologías estadounidenses basadas en la «nube». El proyecto, según la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula Von der Layen, quien lo presentó la semana pasada, promete enmarcarse en el paquete de medidas para reactivar la economía continental tras la crisis sanitaria de la pandemia Covid-19. Está impulsado por el ministerio alemán de Economía y Energía. De esta manera, Francia y Alemania quieren aliarse frente a la migración de las infraestructuras de datos de sus instituciones y empresas a las llamadas plataformas en la «nube» («cloud computing»). Además de Francia y Alemania, el proyecto cuenta con el apoyo de una veintena de empresas europeas, que se encargarán de ponerlo en marcha. Entre ellos, De-Cix, uno de operadores de intercambio de tráfico más importantes del mundo, con sede en Frankfurt (Alemania), así como las empresas españolas Amadeus y Gigas. A juicio de Diego Cabezudo, director general de Gigas, este proyecto «supone una apertura de mercado y reduce el riesgo de que Europa se vuelva dependiente de un grupo de gigantes tecnológicos» de tal manera que «los usuarios podrán elegir productos, servicios y proveedores cloud acorde a sus necesidades». En la misma línea se sitúa Denis Lacroix, vicepresidente de Amadeus, quien en declaraciones a ABC añade: «Al unirnos a Gaia-X, esperamos desempeñar un papel activo en la configuración del futuro digital de Europa; necesitamos ver el surgimiento en Europa de una infraestructura de nube de alto rendimiento, competitiva, segura y fiable». El objetivo de Gaia-X es «favorecer la soberanía de los datos, la disponibilidad de los mismos y la innovación digital a nivel europeo», y pretende agrupar las soluciones «cloud» existentes en Europa, así como desarrollar nuevos métodos y criterios sobre los datos y la infraestructura de acuerdo con las normas de la UE. Los miembros fundadores del proyecto aseguran que se va a crear «una infraestructura de nube competitiva, segura y fiable para Europa». «Es importante que la distribución y almacenamiento de datos tenga un control del usuario y del propietario de los datos más efectivo. Por eso, junto con miembros de la esfera política, pedimos un esfuerzo europeo para establecer la soberanía sobre los datos de la región - especialmente los datos industriales y de producción», afirma en un comunicado Harald A. Summa, director general de De-Cix Group. A través de esta iniciativa, se pretende promover el crecimiento de los proveedores europeos de la «nube» al unirlos en torno a unos estándares y normas comunes, promoviendo así su interoperabilidad con los gigantes estadounidenses y asiáticos. De hecho, las empresas no europeas no serán excluidos del uso de Gaia-X, pero tendrán que respetar las reglas, aseguran los impulsores. La soberanía de los datos es la clave de Gaia-X. «Especialmente dado que nuestra sociedad depende cada vez más en gran medida en los servicios digitales, es de interés para un estado o una región permitir un cierto nivel de independencia de los proveedores de servicios externos», aducen desde De-Cix, quienes creen que el proyecto permitirá agrupar a los europeos existentes soluciones en la «nube» y generar soluciones tecnológicas innovadoras. Europa necesita un combinación inteligente de proveedores de infraestructura digital y un fortalecimiento de la ubicación de los proveedores, insisten desde el proyecto. «Creemos que las empresas usuarias, ya sean pymes, actores globales o incluso la propia administración pública necesita esa orientación con respecto a la disponibilidad de infraestructuras fiables, desde ?edge computing? hasta ?computación en la nube? para tomar decisiones empresariales óptimas en tiempos de transformación digital», añaden las mismas fuentes. Francia y Alemania se han mostrado preocupadas por las leyes extracomunitarias vigentes en Estados Unidos y China, que en determinados casos podrían obligar a los operadores de estos países a proporcionar datos almacenados en sus servidores. Las reglas operativas serán definidas en los próximos meses por un conjunto de de 22 compañías (francesas y alemanas). Gaia-X operará bajo una ley belga.
04-06-2020 | abc.es
Europa arranca Gaia-X, una «nube» europea para romper la hegemonía de Amazon, Microsoft y Google
El término «nube» implica uno de los negocios tecnológicos de mayor rentabilidad de los últimos años. Concepto más que simple innovación, los grandes gigantes estadounidenses han extendido, silenciosamente y como si nada, su hegemonía a nivel mundial. Lo vieron venir. Y apostaron a caballo ganador. Y tiene grandes implicaciones en los procesos industriales. Pero este reinado ha reducido la fuerza de otras iniciativas. La respuesta es Gaia-X, un proyecto europeo de infraestructura que nace con el objetivo de «favorecer la soberanía de los datos». El desafío de esta propuesta es encontrar la «nube» europea que permita a las empresas y administraciones públicas del Viejo Continente eliminar la dependencia de Amazon Web Services, Microsoft Azure y Google Cloud. Es decir, los cimientos sobre los que se sustentan proyectos digitales de toda índole. La idea es evitar la dependencia tecnológica de tecnologías estadounidenses basadas en la «nube». El proyecto, según la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula Von der Layen, quien lo presentó la semana pasada, promete enmarcarse en el paquete de medidas para reactivar la economía continental tras la crisis sanitaria de la pandemia Covid-19. Está impulsado por el ministerio alemán de Economía y Energía. De esta manera, Francia y Alemania quieren aliarse frente a la migración de las infraestructuras de datos de sus instituciones y empresas a las llamadas plataformas en la «nube» («cloud computing»). Además de Francia y Alemania, el proyecto cuenta con el apoyo de una veintena de empresas europeas, que se encargarán de ponerlo en marcha. Entre ellos, De-Cix, uno de operadores de intercambio de tráfico más importantes del mundo, con sede en Frankfurt (Alemania), así como las empresas españolas Amadeus y Gigas. A juicio de Diego Cabezudo, director general de Gigas, este proyecto «supone una apertura de mercado y reduce el riesgo de que Europa se vuelva dependiente de un grupo de gigantes tecnológicos» de tal manera que «los usuarios podrán elegir productos, servicios y proveedores cloud acorde a sus necesidades». En la misma línea se sitúa Denis Lacroix, vicepresidente de Amadeus, quien en declaraciones a ABC añade: «Al unirnos a Gaia-X, esperamos desempeñar un papel activo en la configuración del futuro digital de Europa; necesitamos ver el surgimiento en Europa de una infraestructura de nube de alto rendimiento, competitiva, segura y fiable». El objetivo de Gaia-X es «favorecer la soberanía de los datos, la disponibilidad de los mismos y la innovación digital a nivel europeo», y pretende agrupar las soluciones «cloud» existentes en Europa, así como desarrollar nuevos métodos y criterios sobre los datos y la infraestructura de acuerdo con las normas de la UE. Los miembros fundadores del proyecto aseguran que se va a crear «una infraestructura de nube competitiva, segura y fiable para Europa». «Es importante que la distribución y almacenamiento de datos tenga un control del usuario y del propietario de los datos más efectivo. Por eso, junto con miembros de la esfera política, pedimos un esfuerzo europeo para establecer la soberanía sobre los datos de la región - especialmente los datos industriales y de producción», afirma en un comunicado Harald A. Summa, director general de De-Cix Group. A través de esta iniciativa, se pretende promover el crecimiento de los proveedores europeos de la «nube» al unirlos en torno a unos estándares y normas comunes, promoviendo así su interoperabilidad con los gigantes estadounidenses y asiáticos. De hecho, las empresas no europeas no serán excluidos del uso de Gaia-X, pero tendrán que respetar las reglas, aseguran los impulsores. La soberanía de los datos es la clave de Gaia-X. «Especialmente dado que nuestra sociedad depende cada vez más en gran medida en los servicios digitales, es de interés para un estado o una región permitir un cierto nivel de independencia de los proveedores de servicios externos», aducen desde De-Cix, quienes creen que el proyecto permitirá agrupar a los europeos existentes soluciones en la «nube» y generar soluciones tecnológicas innovadoras. Europa necesita un combinación inteligente de proveedores de infraestructura digital y un fortalecimiento de la ubicación de los proveedores, insisten desde el proyecto. «Creemos que las empresas usuarias, ya sean pymes, actores globales o incluso la propia administración pública necesita esa orientación con respecto a la disponibilidad de infraestructuras fiables, desde ?edge computing? hasta ?computación en la nube? para tomar decisiones empresariales óptimas en tiempos de transformación digital», añaden las mismas fuentes. Francia y Alemania se han mostrado preocupadas por las leyes extracomunitarias vigentes en Estados Unidos y China, que en determinados casos podrían obligar a los operadores de estos países a proporcionar datos almacenados en sus servidores. Las reglas operativas serán definidas en los próximos meses por un conjunto de de 22 compañías (francesas y alemanas). Gaia-X operará bajo una ley belga.
04-06-2020 | abc.es
Las dos caras de los «bots» en redes sociales: una herramienta para ayudar utilizada para polarizar al usuario
Si ha estado pendiente de las noticias durante los últimos meses, seguramente, en más de una ocasión se habrá encontrado referencias sobre las cuentas automatizadas, o «bots», que proliferan por Facebook o Twitter. Ya sea por el reciente escándalo de los vídeos del Ministerio de Sanidad, o por aquel que salpicó a Josep María Bartomeu, presidente del F.C. Barcelona, a mediados de febrero. El objetivo que se perseguía en ambos casos era, presuntamente, el de polarizar a los usuarios e incitarles a pensar u opinar de una forma concreta. Sin embargo, un «bot» es mucho más que eso, y no necesariamente tiene por qué tener fines maliciosos. «Estos asistentes permiten a las empresas gestionar de forma sencilla y ágil todas las interacciones que tienen con sus clientes a través de cualquier canal» «No todas las formas de automatización son necesariamente violaciones de las reglas de Twitter. Vemos usos innovadores y creativos de la automatización para enriquecer la experiencia de Twitter, por ejemplo, cuentas como @pentametron y @tinycarebot. La automatización también puede ser una herramienta poderosa  en las interacciones de los servicios de atención al cliente, donde un bot de conversación puede ayudar a encontrar información sobre pedidos o reservas de viajes de manera automática. Esto resulta increíblemente útil y eficiente para las pequeñas empresas, más aún en un momento de distanciamiento social», explica en un comunicado la red social del pajarito. Mejorar la comunicación con el consumidor Efectivamente, los «chatbots», o bots de conversación, se han convertido en una herramienta extendida y útil para el comercio online y los servicios de atención al cliente. Ya sea dentro de redes sociales o desde los propios sitios web de las compañías que los emplean. «Estos asistentes permiten a las empresas gestionar de forma sencilla y ágil todas las interacciones que tienen con sus clientes a través de cualquier canal. Además, ofrecen la posibilidad de trabajar las 24 horas del día los 365 días del año sin distinción, hablan decenas de idiomas, tienen la posibilidad de interactuar con cientos de miles de humanos simultáneamente, y su velocidad de respuesta es inmediata», expone en un comunicado David Fernández, director de consumo de la empresa de Inteligencia Artificial Inbenta. «El uso de chatbots permite dar un servicio muy rápido y ofrecer información al cliente en los aspectos más básicos. Como, por ejemplo, ?aquí puede encontrar este producto? o ?la entrega de su pedido se está tramitando?» «El uso de chatbots permite dar un servicio muy rápido y ofrecer información al cliente en los aspectos más básicos. Como, por ejemplo, ?aquí puede encontrar este producto? o ?la entrega de su pedido se está tramitando?. También permiten que la compañía pueda comunicarse sin depender tanto del personal humano. Siempre que se haga un uso razonable de esta tecnología tiene sentido y, además, merece la pena. Una automatización bien hecha puede denotar interés por el consumidor. Hay usuarios que incluso te lo agradecen, en buena medida por la velocidad de respuesta», dice a ABC el experto en marketing digital Pablo Herreros. Asimismo, el uso de esta tecnología ha permitido la creación de perfiles realmente novedosos en redes sociales. Desde Twitter, destacan, por ejemplo, a @pentametron, una cuenta automatizada que, gracias al empleo de algoritmos, es capaz de buscar y retuitear publicaciones de terceros que riman entre sí. También sirven para informar con rapidez e, incluso, en algunos casos, para educar. «Existen programas de este tipo que son capaces de redactar noticias de forma automatizada, como serían los resultados de partidos de fútbol o cualquier otro deporte» «Tienen muchas utilidades. Por ejemplo, los bots pueden realizar retuits y buscar información interesante para el usuario. También existen programas de este tipo que son capaces de redactar noticias de forma automatizada, como serían los resultados de partidos de fútbol o cualquier otro deporte. Al fin y al cabo, son algoritmos. También sirven como elemento educativo, como se hace a través de la "gamificación", que consiste en convertir el aprendizaje en un juego», explica a este diario Ofelia Tejerina, abogada y directora de la Asociación de Internautas. En este sentido, recientemente la plataforma de mensajería WhatsApp, propiedad de Facebook, implementó un «chatbot» que tiene por finalidad ayudar al usuario a diferenciar la información sobre el coronavirus de los bulos. Su funcionamiento es simple y es capaz de conectar a los internautas con los grupos de verificación independientes de más de 70 países. Polarizar al internauta Sin embargo, hay usuarios, empresas e, incluso, partidos políticos, que, saltándose las normas, emplean estas herramientas para polarizar y perseguir a los internautas con mensajes de «spam». También para ganar seguidores de forma artificial y, de este modo, conseguir más influencia. Prácticas que están prohibidas y perseguidas dentro de redes sociales como Facebook y Twitter. «Este tipo de uso pone en riesgo la credibilidad de quien lo emplea. También, evidentemente, lo empobrece mucho. Especialmente después de la pandemia, cuando la gente lo que está buscando en empresas y personalidades, sobre todas las cosas, es ética humana. Entonces, meter, por ejemplo, a bots en una discusión en redes sociales para ganar influencia y ganar por goleada, o comprar seguidores, supone poner en riesgo tu marca. Además, a quienes lo hacen más tarde o temprano se les coge», apunta Herreros. El experto señala, a su vez, que existen varios medios a través de los cuales un usuario puede conseguir una legión de bots o seguidores falsos: «Por un lado se pueden comprar sin más. Si escribes en Google comprar seguidores en cualquier red social te encontrarás facilmente con empresas que lo ofertan. También los puedes encontrar de más calidad. Aquellos a los que los programadores se han preocupado de ponerles un foto y rellenarles la biografía. El precio, evidentemente, sube según se van sofisticando».
03-06-2020 | enter.co
La mayor pregunta de muchos al momento de comprar su dispositivo Huawei es si extrañarán los servicios de Google. No realmente.
03-06-2020 | enter.co
Aunque la demanda asegura que el modo incognito de Google realiza seguimiento de la actividad del usuario, Google precisamente no esconde esto.
03-06-2020 | abc.es
¿Espionaje? ¿Geolocalización? Lo que debes saber de la herramienta de contagios Covid-19 de Apple y Google
Una de las lecciones que deja la pandemia de coronavirus Covid-19 ha sido que la tecnología es un gran aliado para mantener la productividad. La digitalización ya no es una excusa sino una necesidad. El ejemplo de algunos países asiáticos como China o Corea del Sur de emplear herramientas de rastreo de contagios ha despertado algunos recelos por sus posibles intromisiones a la intimidad de las personas, pero son iniciativas que han interesado a numerosos países, entre ellos España. Como respuesta, la histórica alianza entre Google y Apple. Un proyecto que ya ha generado algunas opiniones controvertidas. Una cadena de mensajes a través de la aplicación de chat WhatsApp ha empezado a alertar a los usuarios españoles de que los teléfonos móviles con sistemas operativos iOS y Android de Google y Apple han comenzado a instalar supuestamente en secreto y sin su permiso aplicaciones de notificación de contacto cercano con contagiados de Covid-19. Sin embargo, en realidad se trata de un bulo. ¿Espía? ¿Falta de privacidad? Estas iniciativas, que han proliferado en las últimas semanas con ejemplos de todo tipo, tienen un aspecto en común: el «smartphone» puede ser utilizado para controlar la propagación del virus. Pero con matices. ¿De dónde surge el proyecto? Tras varias semanas de desarrollo y pruebas conceptuales con autoridades sanitarias, Google y Apple lanzaron la semana pasada su API conjunta de notificación de contacto de coronavirus. Lo primero que hay que tener en cuenta es qué es una «API». Es un conjunto de definiciones y protocolos usados principalmente por desarrolladores que se utiliza para desarrollar e integrar el software de las aplicaciones. Es decir, una especie de «puerta entrada» para acceder a datos que la empresa propietaria del software principal (en este caso, iOS y Android, los dos principales sistemas operativos) decide compartir. En la primera fase ha contado con el respaldo de 22 países, entre ellos, España, que ha pensado en realizar un programa piloto en Canarias. ¿Han instalado una aplicación secreta? Se trata de una herramienta compatible con ambos sistemas que pueden utilizar las aplicaciones desarrolladas por las instituciones sanitarias de todo el mundo. Para que sea compatible con las posibles aplicaciones desarrolladas por autoridades sanitarias se requiere de actualizar las últimas versiones de los sistemas operativos, iOS 13.5 y Android 10. Esto quiere decir que el software, propiedad de Apple y Google, han introducido la «compatibilidad» para que las «apps» del Covid-19 que se desarrollen a partir de ahora por autoridades sanitarias puedan funcionar. Por el momento, no se ha instalado ninguna aplicación. solo Suiza ha desarrollado una «app» con la API de Google y Apple. En España, la competencia recae en el Ministerio de Sanidad, que hasta el momento no ha lanzado ninguna aplicación de notificación. El aviso de que ya es compatible se encuentra en el sistema, no significa que haya ninguna aplicación instalada. ¿Cómo funciona exactamente? Lo primero que hay que tener en cuenta es que para su funcionamiento se debería descargar una «app» compatible - desarrollada por autoridades sanitarias- que debería darle permiso y activarla el propio usuario. Es decir, las características que han introducido iOS y Android solamente se pueden utilizar por parte de aplicaciones oficiales que el usuario descargue de forma voluntaria. A diferencia de otros proyectos internacionales en los que sí se accede a la geolocalización del terminal, el proyecto conjunto entre Apple y Google requiere de acceso al Bluetooth. Esto es una tecnología inalámbrica que permite la comunicación sin cables entre dispositivos electrónicos. Así, se puede conectar un altavoz a un móvil, por ejemplo. Su funcionamiento es simple: un código de identificación anonimizado (que no permitirá conocer datos personales de los usuarios) de generación aleatoria (cada dos semanas, lo que dura la cuarentena) se podrá intercambiar cuando dos móviles se crucen por ejemplo por la calle. Dudas en privacidad y efectividad Otro aspecto a tener en cuenta es que este tipo de «apps» de rastreo deben ser vistos como complementos. Su efectividad también puede presentar algunas dudas porque, por ejemplo, debe ser alimentada con información por parte del propio usuario para que tenga sentido y una notificación recibida no implica que el usuario esté contagiado. Puede darse el caso que el aviso se reciba por parte de un vecino de pared colindante con el que, posiblemente, en ningún momento te hayas cruzado con la persona. ¿Se pueden falsear los datos para crear incertidumbre? No se sabe de momento. Desde Xnet, asociación que defiende los derechos digitales, critican que Google y Apple «no han mantenido la promesa de apertura y auditabilidad» que hicieron sobre el código de programación de las aplicaciones. «Sin esta auditabilidad no podemos saber si se extraen y utilizan los datos que se generan y recogen para combatir el Covid-19. Ni estaban prometiendo mucho ni estamos pidiendo mucho. No pretendemos que cambien su modelo de negocio y abran el código. Solo que se cumpla con lo que nos diferencia de regímenes autoritarios que rompen la privacidad de sus ciudadanos», consideran en un comunicado fuentes del grupo. «Solo el código de la app está abierto. El resto no se puede auditar. Y han optado para no poner en la parte de la app los procesos principales y cruciales para la privacidad. La respuesta presumiblemente es que esto es por razones de seguridad. Pero los protocolos de seguridad abiertos son los más utilizados y existen otras opciones para no poner esta parte del código en la app si realmente no quieren, por ejemplo vincularla a Android y no a Google Play siendo el primero auditable y el segundo no», sostienen. Además, en la presentación del proyecto en los términos de uso de Google se incluye que para empezar se debe activar la ubicación, pero la empresa insiste en que «el sistema necesita tener acceso a la ubicación para buscar señales Bluetooth, pero no recopila ni realiza un seguimiento de tu ubicación». Sin embargo, desde Xnet dicen: «No se deja claro que esta no es la aplicación. Se tiene que clicar en más informaciones para entenderlo mejor. Dicen que para que funcione el Bluetooth debes activar también la geolocalización básicamente «porque si no no funciona». «No tenemos modo de saber realmente por qué, ni de auditar el motivo real. Y esto después de haber declarado estar de acuerdo con que el traceo y la geolocalización deben estar alejado», aducen.
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