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24-10-2018 | abc.es
Amazon presenta Alexa en español
Después de más de dos años en los mercados de habla inglesa, donde ha vendido ya decenas de millones de dispositivos, Alexa, el famoso asistente de Amazon, ha aprendido por fin español y aterriza, hoy, en nuestro país. Y ha llegado a lo grande, de la mano no de uno, sino de seis diferentes dispositivos de la familia Echo. Todo un «echosistema» que, además, va más allá de los altavoces inteligentes y que pretende instalarse para siempre en nuestros hogares. Como sabemos muy bien, Alexa es un asistente de voz «inteligente», basado en su capacidad de aprendizaje (Machine learning) y la tecnología Cloud, que se nutre de las «experiencias» de millones de usuarios y que es capaz de transmitir todo ese conocimiento a cada nuevo dispositivo que se conecta. El más famoso de esos dispositivos, aunque no el único, es el Echo altavoz inteligente Echo, que da nombre a toda la familia. De forma cilíndrica, 821 g de peso y dimensiones reducidas (148 mm de alto por 88 mm. de ancho), está equipado con una serie de siete micrófonos omnidireccionales que son capaces de detectar la voz de una persona en cualquier lugar de una habitación. Se interactúa con él a través de la voz, incluso si nos encontramos en un ambiente ruidoso, como puede ser la cocina o una reunión de amigos en el salón. Gracias a su tecnología de cancelación de ruido, Alexa nos oirá, nos entenderá y nos dará una respuesta. La palabra que deberemos pronunciar para activar Echo es «Alexa». Solo después de ese momento el altavoz empezará a «escuchar» lo que decimos y podrá comprender y obedecer nuestras órdenes. Sin ese comando «llave» para activarlo, el dispositivo permanecerá inerte y mudo, de forma que no comprometerá nuestra privacidad. Incluso existe un botón físico en su parte superior, llamado «Mute», con el que podemos silenciar por completo el dispositivo. Al hacerlo, el borde superior se ilumina con un llamativo anillo de luz roja que nos permite saber, desde lejos, si el altavoz está o no escuchando. Cuando está activdo, el anillo de luz pasa a ser azul. El equipo incorpora también un Woofer de 2,5 pulgadas y un Tweeter de 0,6 pulgadas, dos altavoces (uno de graves y otro de agudos) con sistema Dolby que están especialmente pensados para escuchar música. Se le puede pedir que ponga cualquier canción de Amazon Prime Music, que incluye dos millones de títulos para usuarios de Amazon Prime, pero también es posible integrar nuestras cuentas de Spotify (puede reproducir listas completas) o Deezer. Se quedan fuera, por ahora, los servicios de música de Apple y de Google. Ambas compañías, en efecto, han puesto en el mercado sus propios altavoces inteligentes. Si queremos tener una calidad musical superior, Amazon también ha presentado un potente subwafer, Echo Sub, que dará mucha más profundidad a los graves. No solo música Por supuesto, sus funciones no se quedan ahí. De hecho, podremos hacer preguntas e incluso entablar breves conversaciones con Alexa sobre asuntos tan dispares como Deportes o Gastronomía. A través de los dispositivos Echo, Alexa nos responderá al instante con un lenguaje natural, y haciendo alarde de un fino sentido del humor. No es broma. Podemos incluso pedirle que nos cuente un chiste, y «ella» lo hará. Responsables de Alexa en España explican que Amazon detectó muy pronto la necesidad de formar un equipo que enseñara al asistente a hablar en nuestro idioma. La simple traducción del inglés, en efecto, no era suficiente. Y es que cada idioma tiene su propia estructura y características, diferentes a las de todos los demás. En España, por ejemplo, existen múltiples acentos y dejes, de forma que un gallego no pronunciará una frase igual que un andaluz o un catalán. Además, un gran número de vocablos ambiguos dificultan aún más la tarea. Palabras como «pon», por ejemplo, pueden ser utilizadas en contextos tan diferentes como «pon el agua a calentar» y «pon algo de música de los ochenta». El equipo de Amazon fue entrenando a distintos modelos de reconocimiento de voz y, en la actualidad, la tasa de comprensión de nuestro idioma por parte de Alexa es superior al 90 por ciento, similar a la de un ser humano. Gracias a su capacidad de aprendizaje, además, Alexa se hace cada día más y más inteligente. Cuanto más se utilice, más aprende. La voz de Alexa es femenina, y fue necesario que los expertos escucharan un gran número de voces para construirla y perfeccionarla hasta el punto de sonar natural, como la de una persona más. Según Amazon, ahora Alexa es española, habla muy bien el idioma y tiene, incluso, su propia personalidad. El asistente lleva ya más de un año aprendiendo las ciudades, las diferencias entre comunidades, las personalidades destacadas de nuestro país, nuestro peculiar sentido del humor, el refranero y los resultados deportivos, por poner solo algunos ejemplos. Si le decimos «buenos días», Alexa nos saludará y nos «regalará» una efeméride, o una noticia del día. También podemos pedirle que nos haga un resumen de las principales noticias, e incluso especificar si queremos escuchar el último boletín de noticias de RTVE o si preferimos que nos cuente lo más destacado que publica el diario ABC. Por supuesto, Alexa también hace gala de amplios conocimientos de contenidos generales. Apoyándose en fuentes como el diccionario de la RAE o Wikipedia, entre otras, podemos preguntarle desde «qué es un agujero negro» a «Quién es Pedro Sánchez». Cuando se le formula una pregunta, Alexa busca en la red múltiples respuestas, compara las reacciones a cada respuesta en el las diversas fuentes y selecciona la que le parece mejor o más acertada. La familia, al completo Echo PlusJunto a Echo, Amazon también trae a España un modelo más sofisticado y potente, que responde al nombre de Echo Plus. Algo más bajo y ligero (780 g), pero más grueso que Echo (148 mm de alto por 99 de ancho), dispone de mejores altavoces (Woofer de 3 pulgadas y Tweeter de 0,8) y tiene la capacidad de controlar otros dispositivos del hogar digital (luces, climatización, etc) sin necesidad de pasar por un Hub externo, ya que lleva uno incorporado. Echo Plus, además, cuenta con su propio sensor de temperatura, por lo que nos puede decir en cualquier momento los grados que hay en la habitación. Mucho más compacto y reducido, apenas algo más ancho que Echo (99 mm), pero no más alto que un donut (43 mm), llega también Echo Dot, que con sus 300 g de peso es el más pequeño de la familia. Tiene todas las funcionalidades de Alexa, pero con un único altavoz de 1,6 pulgadas, mucho menos potente, por lo que no es el ideal para aquellos que quieren escuchar música, aunque sí para todos los que prefieran centrarse en las capacidades inteligentes de Alexa. La nueva familia de dispositivos de Amazon incluye también a Echo Echo Spot Spot, el único que cuenta con una pantalla (de 2,5 pulgadas). A primera vista recuerda a un reloj despertador (la pantalla, en efecto, muestra por defecto un reloj), pero cuenta exactamente con las mismas funciones que los demás. De forma que si le preguntamos por el tiempo, además de escuchar la respuesta, podremos verla también en la pantalla. Terminada la consulta, volverá a apafrecer el reloj. Las dimensiones de Echo Spot son 104 x 97 x 91 mm, y su peso de 419 g. Cuenta con cuatro micrófonos y es posible conectarlo a otros dispositivos, como cámaras de vigilancia, y pedirle que nos muestre lo que está pasando en otra habitación. También podremos hacer videoconferencias. Por último, Amazon presentó un enchufe, llamado Echo Smart Plug, que tiene la virtud de convertir en «inteligente» a cualquier dispositivo que conectemos a través de él, de forma que podremos controlarlo con Alexa a través de cualquier otro miembro de la familia Echo. De esta forma, podfemos tener varios dispositivos Echo en diferentes lugares de la casa. Cuando queramos preguntar algo, siempre nos contestará el que esté más cerca de nosotros en ese momento. Divertidos y muy fáciles de usar, todos los dispositivos irán adquiriendo más funciones y capacidades a medida que Alexa aprende. Algo que puede hacer gracias a la colaboración de desarrolladores externos, que pueden crear nuevas aplicaciones y capacidades (Amazon las llama «skills») para Alexa. Hasta el momento, Amazon ha llegado ya a acuerdos con más de 300 compañías en español, entre ellas nuestro periódico, ABC, Cabify, Uber, Renfe o Iberia. De hecho, podemos preguntar a Alexa por el estado de nuestro vuelo o tren, aunque aún no es posible realizar compras directamente. En cuanto a los precios, el altavoz Echo cuesta 99,99 euros, Echo Dot 59,99 euros, Echo Plus 149,99 euros, Echo Spot 129, 99 euros, Echo Sub 129,99 euros y el enchufe inteligente Echo Smart Plug, 29,99 euros.
24-10-2018 | abc.es
Amazon Alexa ya habla español, y presenta sus dispositivos de la familia Echo
Después de más de dos años en los mercados de habla inglesa, donde ha vendido ya decenas de millones de dispositivos, Alexa, el famoso asistente de Amazon, ha aprendido por fin español y aterriza, hoy, en nuestro país. Y ha llegado a lo grande, de la mano no de uno, sino de seis diferentes dispositivos de la familia Echo . Todo un «echosistema» que, además, va más allá de los altavoces inteligentes y que pretende instalarse para siempre en nuestros hogares. Como sabemos muy bien, Alexa es un asistente de voz «inteligente», basado en su capacidad de aprendizaje (Machine learning) y la tecnología Cloud, que se nutre de las «experiencias» de millones de usuarios y que es capaz de transmitir todo ese conocimiento a cada nuevo dispositivo que se conecta. EchoEl más famoso de esos dispositivos, aunque no el único, es el altavoz inteligente Echo , que da nombre a toda la familia. De forma cilíndrica, 821 g de peso y dimensiones reducidas (148 mm de alto por 88 mm. de ancho), está equipado con una serie de siete micrófonos omnidireccionales que son capaces de detectar la voz de una persona en cualquier lugar de una habitación. Se interactúa con él a través de la voz, incluso si nos encontramos en un ambiente ruidoso, como puede ser la cocina o una reunión de amigos en el salón. Gracias a su tecnología de cancelación de ruido, Alexa nos oirá, nos entenderá y nos dará una respuesta. La palabra que deberemos pronunciar para activar Echo es «Alexa». Solo después de ese momento el altavoz empezará a «escuchar» lo que decimos y podrá comprender y obedecer nuestras órdenes. Sin ese comando «llave» para activarlo, el dispositivo permanecerá inerte y mudo, de forma que no comprometerá nuestra privacidad. Incluso existe un botón físico en su parte superior, llamado «Mute», con el que podemos silenciar por completo el dispositivo. Al hacerlo, el borde superior se ilumina con un llamativo anillo de luz roja que nos permite saber, desde lejos, si el altavoz está o no escuchando. Cuando está activdo, el anillo de luz pasa a ser azul. El equipo incorpora también un woofer de 2,5 pulgadas y un tweeter de 0,6 pulgadas, dos altavoces (uno de graves y otro de agudos) con sistema Dolby que están especialmente pensados para escuchar música. Se le puede pedir que ponga cualquier canción de Amazon Prime Music, que incluye dos millones de títulos para usuarios de Amazon Prime, pero también es posible integrar nuestras cuentas de Spotify (puede reproducir listas completas) o Deezer. Se quedan fuera, por ahora, los servicios de música de Apple y de Google. Ambas compañías, en efecto, han puesto en el mercado sus propios altavoces inteligentes. Si queremos tener una calidad musical superior, Amazon también ha presentado un potente subwafer, Echo Sub , que dará mucha más profundidad a los graves. No solo música Por supuesto, sus funciones no se quedan ahí. De hecho, podremos hacer preguntas e incluso entablar breves conversaciones con Alexa sobre asuntos tan dispares como Deportes o Gastronomía. A través de los dispositivos Echo, Alexa nos responderá al instante con un lenguaje natural, y haciendo alarde de un fino sentido del humor. No es broma. Podemos incluso pedirle que nos cuente un chiste, y «ella» lo hará. Responsables de Alexa en España explican que Amazon detectó muy pronto la necesidad de formar un equipo que enseñara al asistente a hablar en nuestro idioma. La simple traducción del inglés, en efecto, no era suficiente. Y es que cada idioma tiene su propia estructura y características, diferentes a las de todos los demás. En España, por ejemplo, existen múltiples acentos y dejes, de forma que un gallego no pronunciará una frase igual que un andaluz o un catalán. Además, un gran número de vocablos ambiguos dificultan aún más la tarea. Palabras como «pon», por ejemplo, pueden ser utilizadas en contextos tan diferentes como «pon el agua a calentar» y «pon algo de música de los ochenta». El equipo de Amazon fue entrenando a distintos modelos de reconocimiento de voz y, en la actualidad, la tasa de comprensión de nuestro idioma por parte de Alexa es superior al 90 por ciento, similar a la de un ser humano. Gracias a su capacidad de aprendizaje, además, Alexa se hace cada día más y más inteligente. Cuanto más se utilice, más aprende. La voz de Alexa es femenina, y fue necesario que los expertos escucharan un gran número de voces para construirla y perfeccionarla hasta el punto de sonar natural, como la de una persona más. Según Amazon, ahora Alexa es española, habla muy bien el idioma y tiene, incluso, su propia personalidad. El asistente lleva ya más de un año aprendiendo las ciudades, las diferencias entre comunidades, las personalidades destacadas de nuestro país, nuestro peculiar sentido del humor, el refranero y los resultados deportivos, por poner solo algunos ejemplos. Si le decimos «buenos días», Alexa nos saludará y nos «regalará» una efeméride, o una noticia del día. También podemos pedirle que nos haga un resumen de las principales noticias, e incluso especificar si queremos escuchar el último boletín de noticias de RTVE o si preferimos que nos cuente lo más destacado que publica el diario ABC. Por supuesto, Alexa también hace gala de amplios conocimientos de contenidos generales. Apoyándose en fuentes como el diccionario de la RAE o Wikipedia, entre otras, podemos preguntarle desde «qué es un agujero negro» a «Quién es Pedro Sánchez». Cuando se le formula una pregunta, Alexa busca en la red múltiples respuestas, compara las reacciones a cada respuesta en el las diversas fuentes y selecciona la que le parece mejor o más acertada. Diferentes estilos Echo PlusJunto a Echo, Amazon también trae a España un modelo más sofisticado y potente, que responde al nombre de Echo Plus. Algo más bajo y ligero (780 gramos), pero más grueso que Echo (148 mm de alto por 99 de ancho), dispone de mejores altavoces (Woofer de 3 pulgadas y Tweeter de 0,8) y tiene la capacidad de controlar otros dispositivos del hogar digital (luces, climatización, etc) sin necesidad de pasar por un Hub externo, ya que lleva uno incorporado. Echo Plus, además, cuenta con su propio sensor de temperatura, por lo que nos puede decir en cualquier momento los grados que hay en la habitación. Mucho más compacto y reducido, apenas algo más ancho que Echo (99 milímetros), pero no más alto que un donut (43 milímetros), llega también Echo Dot , que con sus 300 gramos de peso es el más pequeño de la familia. Tiene todas las funcionalidades de Alexa, pero con un único altavoz de 1,6 pulgadas, mucho menos potente, por lo que no es el ideal para aquellos que quieren escuchar música, aunque sí para todos los que prefieran centrarse en las capacidades inteligentes de Alexa. Echo SpotEcho Spot, el más pequeño La nueva familia de dispositivos de Amazon incluye también a Echo Spot, el único que cuenta con una pantalla (de 2,5 pulgadas). A primera vista recuerda a un reloj despertador (la pantalla, en efecto, muestra por defecto un reloj), pero cuenta exactamente con las mismas funciones que los demás. De forma que si le preguntamos por el tiempo, además de escuchar la respuesta, podremos verla también en la pantalla. Terminada la consulta, volverá a apafrecer el reloj. Las dimensiones de Echo Spot son 104 x 97 x 91 milímetros, y su peso de 419 gramos. Cuenta con cuatro micrófonos y es posible conectarlo a otros dispositivos, como cámaras de vigilancia, y pedirle que nos muestre lo que está pasando en otra habitación. También podremos hacer videoconferencias. Adquiriendo más funciones Por último, Amazon presentó un enchufe, llamado Echo Smart Plug , que tiene la virtud de convertir en «inteligente» a cualquier dispositivo que conectemos a través de él, de forma que podremos controlarlo con Alexa a través de cualquier otro miembro de la familia Echo. De esta forma, podemos tener varios dispositivos Echo en diferentes lugares de la casa. Cuando queramos preguntar algo, siempre nos contestará el que esté más cerca de nosotros en ese momento. Divertidos y muy fáciles de usar, todos los dispositivos irán adquiriendo más funciones y capacidades a medida que Alexa aprende. Algo que puede hacer gracias a la colaboración de desarrolladores externos, que pueden crear nuevas aplicaciones y capacidades (Amazon las llama «skills») para Alexa. Hasta el momento, Amazon ha llegado ya a acuerdos con más de 300 compañías en español, entre ellas nuestro periódico, ABC, Cabify, Uber, Renfe o Iberia. De hecho, podemos preguntar a Alexa por el estado de nuestro vuelo o tren, aunque aún no es posible realizar compras directamente. En cuanto a los precios, el altavoz Echo cuesta 99,99 euros, Echo Dot 59,99 euros, Echo Plus 149,99 euros, Echo Spot 129, 99 euros, Echo Sub 129,99 euros y el enchufe inteligente Echo Smart Plug, 29,99 euros.
23-10-2018 | abc.es
Amazon presenta Alexa en español
Después de más de dos años en los mercados de habla inglesa, donde ha vendido ya decenas de millones de dispositivos, Alexa, el famoso asistente de Amazon, ha aprendido por fin español y aterriza, hoy, en nuestro país. Y ha llegado a lo grande, de la mano no de uno, sino de seis diferentes dispositivos de la familia Echo. Todo un «echosistema» que, además, va más allá de los altavoces inteligentes y que pretende instalarse para siempre en nuestros hogares. Como sabemos muy bien, Alexa es un asistente de voz «inteligente», basado en su capacidad de aprendizaje (Machine learning) y la tecnología Cloud, que se nutre de las «experiencias» de millones de usuarios y que es capaz de transmitir todo ese conocimiento a cada nuevo dispositivo que se conecta. El más famoso de esos dispositivos, aunque no el único, es el Echo altavoz inteligente Echo, que da nombre a toda la familia. De forma cilíndrica, 821 g de peso y dimensiones reducidas (148 mm de alto por 88 mm. de ancho), está equipado con una serie de siete micrófonos omnidireccionales que son capaces de detectar la voz de una persona en cualquier lugar de una habitación. Se interactúa con él a través de la voz, incluso si nos encontramos en un ambiente ruidoso, como puede ser la cocina o una reunión de amigos en el salón. Gracias a su tecnología de cancelación de ruido, Alexa nos oirá, nos entenderá y nos dará una respuesta. La palabra que deberemos pronunciar para activar Echo es «Alexa». Solo después de ese momento el altavoz empezará a «escuchar» lo que decimos y podrá comprender y obedecer nuestras órdenes. Sin ese comando «llave» para activarlo, el dispositivo permanecerá inerte y mudo, de forma que no comprometerá nuestra privacidad. Incluso existe un botón físico en su parte superior, llamado «Mute», con el que podemos silenciar por completo el dispositivo. Al hacerlo, el borde superior se ilumina con un llamativo anillo de luz roja que nos permite saber, desde lejos, si el altavoz está o no escuchando. Cuando está activdo, el anillo de luz pasa a ser azul. El equipo incorpora también un Woofer de 2,5 pulgadas y un Tweeter de 0,6 pulgadas, dos altavoces (uno de graves y otro de agudos) con sistema Dolby que están especialmente pensados para escuchar música. Se le puede pedir que ponga cualquier canción de Amazon Prime Music, que incluye dos millones de títulos para usuarios de Amazon Prime, pero también es posible integrar nuestras cuentas de Spotify (puede reproducir listas completas) o Deezer. Se quedan fuera, por ahora, los servicios de música de Apple y de Google. Ambas compañías, en efecto, han puesto en el mercado sus propios altavoces inteligentes. Si queremos tener una calidad musical superior, Amazon también ha presentado un potente subwafer, Echo Sub, que dará mucha más profundidad a los graves. No solo música Por supuesto, sus funciones no se quedan ahí. De hecho, podremos hacer preguntas e incluso entablar breves conversaciones con Alexa sobre asuntos tan dispares como Deportes o Gastronomía. A través de los dispositivos Echo, Alexa nos responderá al instante con un lenguaje natural, y haciendo alarde de un fino sentido del humor. No es broma. Podemos incluso pedirle que nos cuente un chiste, y «ella» lo hará. Responsables de Alexa en España explican que Amazon detectó muy pronto la necesidad de formar un equipo que enseñara al asistente a hablar en nuestro idioma. La simple traducción del inglés, en efecto, no era suficiente. Y es que cada idioma tiene su propia estructura y características, diferentes a las de todos los demás. En España, por ejemplo, existen múltiples acentos y dejes, de forma que un gallego no pronunciará una frase igual que un andaluz o un catalán. Además, un gran número de vocablos ambiguos dificultan aún más la tarea. Palabras como «pon», por ejemplo, pueden ser utilizadas en contextos tan diferentes como «pon el agua a calentar» y «pon algo de música de los ochenta». El equipo de Amazon fue entrenando a distintos modelos de reconocimiento de voz y, en la actualidad, la tasa de comprensión de nuestro idioma por parte de Alexa es superior al 90 por ciento, similar a la de un ser humano. Gracias a su capacidad de aprendizaje, además, Alexa se hace cada día más y más inteligente. Cuanto más se utilice, más aprende. La voz de Alexa es femenina, y fue necesario que los expertos escucharan un gran número de voces para construirla y perfeccionarla hasta el punto de sonar natural, como la de una persona más. Según Amazon, ahora Alexa es española, habla muy bien el idioma y tiene, incluso, su propia personalidad. El asistente lleva ya más de un año aprendiendo las ciudades, las diferencias entre comunidades, las personalidades destacadas de nuestro país, nuestro peculiar sentido del humor, el refranero y los resultados deportivos, por poner solo algunos ejemplos. Si le decimos «buenos días», Alexa nos saludará y nos «regalará» una efeméride, o una noticia del día. También podemos pedirle que nos haga un resumen de las principales noticias, e incluso especificar si queremos escuchar el último boletín de noticias de RTVE o si preferimos que nos cuente lo más destacado que publica el diario ABC. Por supuesto, Alexa también hace gala de amplios conocimientos de contenidos generales. Apoyándose en fuentes como el diccionario de la RAE o Wikipedia, entre otras, podemos preguntarle desde «qué es un agujero negro» a «Quién es Pedro Sánchez». Cuando se le formula una pregunta, Alexa busca en la red múltiples respuestas, compara las reacciones a cada respuesta en el las diversas fuentes y selecciona la que le parece mejor o más acertada. La familia, al completo Echo PlusJunto a Echo, Amazon también trae a España un modelo más sofisticado y potente, que responde al nombre de Echo Plus. Algo más bajo y ligero (780 g), pero más grueso que Echo (148 mm de alto por 99 de ancho), dispone de mejores altavoces (Woofer de 3 pulgadas y Tweeter de 0,8) y tiene la capacidad de controlar otros dispositivos del hogar digital (luces, climatización, etc) sin necesidad de pasar por un Hub externo, ya que lleva uno incorporado. Echo Plus, además, cuenta con su propio sensor de temperatura, por lo que nos puede decir en cualquier momento los grados que hay en la habitación. Mucho más compacto y reducido, apenas algo más ancho que Echo (99 mm), pero no más alto que un donut (43 mm), llega también Echo Dot, que con sus 300 g de peso es el más pequeño de la familia. Tiene todas las funcionalidades de Alexa, pero con un único altavoz de 1,6 pulgadas, mucho menos potente, por lo que no es el ideal para aquellos que quieren escuchar música, aunque sí para todos los que prefieran centrarse en las capacidades inteligentes de Alexa. La nueva familia de dispositivos de Amazon incluye también a Echo Echo Spot Spot, el único que cuenta con una pantalla (de 2,5 pulgadas). A primera vista recuerda a un reloj despertador (la pantalla, en efecto, muestra por defecto un reloj), pero cuenta exactamente con las mismas funciones que los demás. De forma que si le preguntamos por el tiempo, además de escuchar la respuesta, podremos verla también en la pantalla. Terminada la consulta, volverá a apafrecer el reloj. Las dimensiones de Echo Spot son 104 x 97 x 91 mm, y su peso de 419 g. Cuenta con cuatro micrófonos y es posible conectarlo a otros dispositivos, como cámaras de vigilancia, y pedirle que nos muestre lo que está pasando en otra habitación. También podremos hacer videoconferencias. Por último, Amazon presentó un enchufe, llamado Echo Smart Plug, que tiene la virtud de convertir en «inteligente» a cualquier dispositivo que conectemos a través de él, de forma que podremos controlarlo con Alexa a través de cualquier otro miembro de la familia Echo. De esta forma, podfemos tener varios dispositivos Echo en diferentes lugares de la casa. Cuando queramos preguntar algo, siempre nos contestará el que esté más cerca de nosotros en ese momento. Divertidos y muy fáciles de usar, todos los dispositivos irán adquiriendo más funciones y capacidades a medida que Alexa aprende. Algo que puede hacer gracias a la colaboración de desarrolladores externos, que pueden crear nuevas aplicaciones y capacidades (Amazon las llama «skills») para Alexa. Hasta el momento, Amazon ha llegado ya a acuerdos con más de 300 compañías en español, entre ellas nuestro periódico, ABC, Cabify, Uber, Renfe o Iberia. De hecho, podemos preguntar a Alexa por el estado de nuestro vuelo o tren, aunque aún no es posible realizar compras directamente. En cuanto a los precios, el altavoz Echo cuesta 99,99 euros, Echo Dot 59,99 euros, Echo Plus 149,99 euros, Echo Spot 129, 99 euros, Echo Sub 129,99 euros y el enchufe inteligente Echo Smart Plug, 29,99 euros.
23-10-2018 | abc.es
Cómo escapar de los atascos gracias a Google Maps
Todas las mañanas te levantas con la misma rutina. Toca ir a trabajar y, si vas en coche, los atascos en las grandes ciudades son muchas veces inevitables. Pero, ¿y si pudieras evitarlos? Con Google puedes. Google Maps es un gran aliado para conocer el estado del tráfico casi en tiempo real. De tal manera que puede avisarte de si hay algún incidente que pueda provocar que llegues tarde a tu cita o a trabajar en tu recorrido habitual. Así podrás buscar otras rutas alternativas y llegar a tiempo. Para ello, entra en «Ajustes de desplazamiento» en la aplicación. Ahí, configura las rutas que habitualmente hagas, como la de casa al trabajo. Después, elige el medio de transporte: en coche (si vas en transporte público, activa esta opción y tendrás el mismo servicio: Google Maps te avisará de los retrasos que pueda haber en trenes, autobuses, etc.). Pulsa «Siguiente» y rellena los campos que te indica: horario de salida y llegada al trabajo, para que Maps pueda adaptarse a tus rutinas con el tiempo. Regresa a «Ajustes de desplazamiento» y activa la opción «Recibir notificaciones sobre desplazamientos habituales». A partir de este momento, y a medida que Google Maps vaya aprendiendo de tus rutinas, recibirás notificaciones en el que caso de que, por ejemplo, haya atasco en tu camino habitual, por lo que podrás buscar una ruta alternativa.
23-10-2018 | abc.es
Modo avión o apagado: ¿qué hago con mi móvil cuando me vaya a dormir?
Es hora de irse a la cama. El móvil nos acompaña hasta la mesita de noche. Y, ¿para qué? Todo depende de cómo dejemos el «smartphone» a la hora de irnos a dormir. Hay quien opta por dejarlo encendido, sin sonido, por si sucede algo. Otros, prefieren desconectarlo. Pero «¿lo apago directamente o activo el modo avión?», se pregunta más de uno, especialmente los usuarios de mayor edad. Para ayudarte a elegir qué opción es mejor, vamos a explicarte cada una de ellas con detalle. Para empezar, si eres de los que se lleva el móvil a la cama, deja de hacerlo. Según un estudio, estar delante de la pantalla del terminal mirando Facebook, Instagram o Google, interfiere con la región del cerebro que nos prepara el sueño, de tal manera que cualquier actividad excitante, hace que tengamos menos ganas de dormir. Apagar el terminal es la opción más radical y simple por la que podemos optar, que corta de raíz con la posibilidad de que alguien pueda llamarte por la noche o mandarte un mensaje que pueda interferir en tu descanso. Por unas horas, volverás a estar «incomunicado». De hecho, ya no hay la más mínima excusa para apagarlo porque los terminales más actuales te permiten poner la alarma aunque lo desconectes. Antiguamente, esta opción no era posible y si desconectabas el teléfonos, la alarma no sonaba. Pero ahora, echa un vistazo a las opciones de la alarma porque existe una opción que puedes activar que se llama «Apagado de alarma» para que suene con el teléfono apagado. Si a ello le añades que ahorras batería, se trata de una opción a tener muy en cuenta. Pero debes saber que, a no ser que tengas un teléfono fijo, si surge una emergencia, nadie podrá contactarte. El modo avión, sin embargo, no es tan radical. Se puso en marcha en 2013 para permitir que los aparatos electrónicos no fuesen apagados durante todas las fases del vuelo. De esta manera, los usuarios pueden ir trabajando, por ejemplo, con documentos mientras realizan ese viaje de negocios, escuchar música o leer. Y es que esta opción corta las conexiones inalámbricas del terminal. Es decir, un «smartphone» se queda sin datos y línea cuando activa este modo, pero sí podemos realizar otras acciones,. Incluso activar el wifi pero, si te vas a dormir, de poco te servirá. Este modo tampoco te permitirá recibir llamadas ni mensajes pero, sin embargo, gastarás batería. Menos que si no lo tuvieras activado pero más que si lo apagaras.
22-10-2018 | abc.es
Cómo convertir en «mágicos» tus auriculares para que te traduzcan en tiempo real cuando viajes a otro país
Seguro que en numerosas ocasiones has utilizado el traductor de Google cuando te has visto en algún que otro apuro y no te podías hacer entender. Y es que la traducción en tiempo real es un gran aliado de cara a situaciones imprevistas, tal y como sucede con los Pixel Buds, los auriculares de Google, gracias al Asistente que llevan integrado. Los de Mountain View presentaron estos dispositivos con traducción simultánea en 2017 y que solo funcionaba con sus teléfonos Pixel. De esta manera, dos usuarios que hablen diferentes idiomas pueden entenderse entre sí porque traducen al momento lo que dice el otro interlocutor. Es decir, si el emisor habla francés y dice una frase, los auriculares del receptor, que habla español, escuchan primero para traducir a continuación del francés al español lo que ha dicho el emisor. Si además, esas dos personas tienen los Pixel Buds, pueden hablar en su idioma directamente porque los auriculares van traduciendo al momento. Esta función necesita, al menos, que los auriculares estén conectados a un «smartphone» Pixel, así como la última versión de las aplicaciones Google y Traductor. Evidentemente, la traducción de más de 40 idiomas, se lleva a cabo gracias a la Inteligencia Artificial a partir del traductor de Google. Ahora, la compañía ha anunciado que va a actualizar esta herramienta y ampliarla el resto de auriculares compatibles con Google Assistant. Tal y como informa la página de la compañía, Google ha extendido el soporte para la traducción instantánea con su asistente a todos los auriculares optimizados para Assistant. «Google Translate está disponible en todos los auriculares y teléfonos con Android optimizados para asistentes», según se lee. De momento, por parte de Google, no hay una lista concreta con los auriculares que puedan ser compatibles con Google Assistant. Sin embargo, en el mercado ya existen algunas opciones como los LG Tone Platinum SE o los Bosé QuietComfort 35 II, por lo que la nueva funcionalidad debería estar lista. Tampoco será necesario que el usuario necesite tener un Google Pixel para beneficiarse de la traducción, ya que se realizará a través de cualquier «smartphone» Android conectado a los auriculares. Los que sí incorporarán la traducción simultánea será, muy probablemente, los auriculares Tipo C que llegarán con los nuevos Pixel 3 y Pixel 3 XL. La traducción instantánea está disponible en 40 idiomas. Entre ellos, está el español, alemán, francés, griego o nepalí.
22-10-2018 | abc.es
Los usuarios de Android podrían pagar más por sus teléfonos tras la multa de Europa a Google
Si Europa le complica las cosas a Google, el gigante de internet se las va a complicar a los fabricantes. Y estos, a los usuarios. Así de simple. Todo apunta a que esta va a ser la «ecuación» que se desarrolle en los próximos meses después de que Google se haya visto obligada a pagar la multa impuesta por el Tribunal General de la UE por su posición dominante en el mercado dentro de dispositivos Android. Google aseguró la semana pasada que pagará la multa cobrando a los fabricantes de móviles. Hasta ahora, no se sabía cómo ni cuánto pero según «The Verge», que ha tenido acceso a documentos confidenciales, los de Mountain View cobrará a Samsung, LG, Huawei y compañía 4 0 dólares por terminal, unos 35 euros. Hasta ahora, y en la mayoría de los países, cualquier móvil Android traía ya preinstaladas por defecto las aplicaciones de Google (Gmail, Maps, Youtube, Chrome..). Sin embargo, esto que se ha considerado como algo normal hasta ahora, ya no lo es. El gigante de internet está obligado a dar vía libre a los fabricantes, a partir del 1 de febrero de 2019, de introducir el paquete de aplicaciones en sus terminales. Eso sí, si quieren hacerlo, tendrán que pagar por ello. Y por separado. «Los fabricantes de Android tendrán que pagar a Google un coste sorprendentemente alto en Europa para incluir la Play Store de Google y otras aplicaciones móviles en sus dispositivos», asegura «The Verge», aunque las tarifas variarán en función del dispositivo y país. De hecho, Reino Unido, Suecia, Alemania, Noruega y los Países Bajos serán los que establezcan las tarifas más altas. Esto afecta al conjunto de «apps» Google Play Services. El problema es que es evidente que si los fabricantes tienen que pagar un nuevo extra, este nuevo gasto podría repercutir en el precio final del terminal, por lo que los usuarios serán quienes, al final, ayuden a Google a pagar su multa. Sin embargo, cabe la posibilidad de que Google ofrezca acuerdos a los fabricantes para instalar sus aplicaciones. Por país y píxeles En principio, todos tendrían que pagar a Google por instalar «Google Mobile Services» (el paquete completo de «apps»), que sin embargo no incluye las licencias para instalar Chrome y Google Search, que los fabricantes tendrían que comprar por separado. Sin embargo, Google negociaría condiciones con los fabricantes que quieran incorporar en sus terminales estos dos servicios primero. «En declaraciones públicas, Google se ha mostrado cauteloso sobre cómo se estructurarán las nuevas tarifas de licencia, pero los documentos revelan que el acuerdo con los fabricantes de la UE se establecerá por país y densidad de píxeles», explica «The Verge». Así, los países que tienen las tarifas más altas, un dispositivo con una densidad de píxeles superior a 500 ppi tendría que pagar una tarifa de 40 dólares para obtener la licencia del conjunto de aplicaciones de Google. Los dispositivos de 400 a 500 ppi pagarían una tarifa de 20 dólares, mientras que los dispositivos de menos de 400 ppi solo pagarían 10. En algunos países, para teléfonos de gama baja, la tarifa puede ser de tan solo 2.50 dólares por dispositivo. «No está claro por qué la densidad de píxeles es tan importante para el esquema de precios», añade «The Verge», «pero es probable que se utilice como un 'proxy' para el precio del dispositivo en general, ya que los dispositivos con mayor densidad de píxeles suelen costar más». Por ejemplo, el Samsung Galaxy S9 tiene una densidad de píxeles de 570 ppi. Las tabletas tendrían unos precios diferentes, «aplicado de manera uniforme en todos los países y con un límite de 20 dólares por dispositivo». Google Chrome y Search, las claves La situación empeora para aquellos fabricantes que no preinstalen Chrome, ya que perderán los ingresos de búsqueda que obtienen desde el navegador. «Si la compañía decide no colocar el navegador Google Chrome en el cajón de aplicaciones para cualquier dispositivo suministrado en el EEE [Área Económica Europea], la compañía no tendrá derecho a ninguna parte de los ingresos generados de Google Chrome», asegura el documento confidencial al que ha tenido acceso «The Verge». El fallo de la Comisión Europea no requiere explícitamente que Google cobre tarifas de licencia, pero sí que Google rompa su paquete tradicional de aplicaciones. Y es que los de Mountain View han sido obligados por Europa a ofertar por separado los permisos de aplicaciones móviles Google, la aplicación de búsqueda y el navegador Chrome. La Comisión Europea cree que de esta manera se favorece la competencia. Pero el gigante de internet sabe muy bien cómo jugar sus cartas. Google Chrome y Google Search son las aplicaciones principales de donde provienen las ganancias de Google, de ahí que vayan por separado. Se trata de una forma con la que «obligar» a los fabricantes de «smartphones» a llegar a acuerdos. Así, lo más normal es que paguen para contar con la Play Store en los dispositivos y, luego acordar la instalación de los otros dos servicios. Al final, ahora que las compañías pagarán una serie de costes extras por dispositivo en Europa, existe una gran posibilidad de que se traduzcan en un incremento del precio final de cada terminal para poder compensar la pérdida de ingresos. Y ese plus lo acabará pagando muy probablemente el usuario, ya que en la actualidad, el margen con el que cuentan los fabricantes es muy limitado.
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