Noticias de "google"

15-02-2018 | abc.es
Lo nuevo de Google: llegan las «stories» y podrás navegar sin salir de Gmail
El término «mobile first» (o «los móviles primero», en español) es una tendencia que ha llegado para quedarse. Cada vez más personas en todo el mundo se conectan directamente desde su smartphone a internet, dejando de lado al ordenador. Para este año se espera que la mitad de los jóvenes españoles de entre 15 y 24 años pasen entre el 90 y el 100 por cien de su tiempo en la red mirando a través del móvil, según el último informe de la Fundación Telefónica «Sociedad Digital en España». Las compañías son cada vez más conscientes de este cambio, y una de las más grandes, Google, no se quiere quedar atrás. La firma ha anunciado a través de su blog que incorporará la tecnología AMP (siglas que responden a «Accelerated Mobile Pages», un sistema que permite cargar las páginas casi de forma inmediata y con un consumo de datos inferior) a su servicio de correo electrónico estrella, Gmail. Además, también utilizará esta tecnología para implementar sus propias «Stories», al estilo de Instagram, WhatsApp o Facebook. Todo para enriquecer la experiencia de navegar a través del móvil. Navegar sin salir de un correo Google sabe que los enlaces incluidos en los correos muchas veces propician que el usuario se salga de la aplicación y divague por la red, saltando de un enlace a otro. O, por el contrario, que le de «pereza» pincharlos, pues al abandonar la herramienta, tendrá que retomarla más tarde desde cero. Para ello, y teniendo en cuenta la popularidad tanto de su buscador como de su correo, utilizará la tecnología AMP para integrarlo en una sola interfaz. Este sistema se implanta no para lograr una navegación más ágil, sino más interactiva. La intención es que, desde el mismo correo electrónico, se puedan llevar a cabo acciones como confirmar tu asistencia a un evento, actualizar agendas o rellenar cuestionarios. Por ejemplo, para reservar un hotel a través de Booking.com, no necesitarás salir del mensaje: desde el propio email podrás definir todos los campos y terminar la acción sin salir de Gmail. Pasará lo mismo con plataformas como Pinterest (la red social de fotografías de Google) o Doodle (el sitio de encuestas personalizadas de la compañía). Las historias efímeras llegan al buscador Nacidas en Snapchat y «copiadas» por las principales redes sociales, las historias efímeras o «stories» también llegan al buscador de Google. Así, en vez de ver una lista de las noticias como pasa en la actualidad, podrás disfrutar de un carrusel con la información más relevante del momento, incluidos imágenes a todo color, vídeos, gifs y gráficos. «El deseo colectivo era que este formato ofreciera formas de narración nuevas, creativas y visualmente ricas específicamente diseñadas para dispositivos móviles», han afirmado desde la compañía, que ha dejado esta tecnología en manos de las empresas que quieran indagar en su potencial. Este tipo de publicaciones mantendrá la «esencia» de las páginas AMP originales, optimizadas para una carga ultrarrápida en dispositivos móviles incluso en conexiones a internet de baja velocidad. La diferencia versa en todas las opciones adicionales que permite, y que podrán utilizar las compañías desde ya mismo gracias una serie de plantillas determinadas (aunque también podrán crear desde cero sus propias historias). En un mundo en el que existen 5.000 millones de líneas móviles repartidas por todo el globo (y creciendo), la estrategia de Google de potenciar la experiencia a través del smartphone no parece tan descabellada.
15-02-2018 | abc.es
Facebook y Twitter aún no cumplen con la nueva ley europea de protección de datos
La Comisión Europea (CE) aseguró que Facebook y, sobre todo, Twitter, no cumplen con la normativa comunitaria de consumo y protección de datos, a diferencia de Google, a pesar de los cambios anunciados por las tres empresas para adaptarse a la legislación de la Unión Europea (UE). «Las últimas propuestas de Google cumplen con las recomendaciones de las autoridades, pero Facebook y Twitter sólo han abordado parcialmente cuestiones sobre cómo informan a los usuarios de la eliminación de contenido cuando termina su contrato», señaló la CE en un comunicado. La situación de Google es la más favorable, ya que ha creado un protocolo y unos plazos para responder a las demandas de los usuarios en este sentido. Por su parte, Facebook y Twitter sólo han proporcionado un correo al que las autoridades nacionales pueden trasladar sus quejas por infracciones, pero no se comprometen a responder en un plazo determinado. La CE también emplazó a Facebook y Twitter a «no suprimir fotos o publicaciones de los usuarios sin justificación», así como a notificar previamente estas decisiones a los internautas y a eliminar de sus términos y condiciones de uso «el poder ilimitado para eliminar contenido generado por los usuarios». Deben cumplir en el primer trimestre de 2018 Más allá de esta preocupación, Bruselas celebró que, a raíz de una reunión entre las autoridades comunitarias de consumo y estas compañías en marzo de 2017, Facebook, Twitter y Google «hayan accedido a implementar estos cambios en sus términos y condiciones de uso durante el primer trimestre de 2018», según su comunicado. Estas modificaciones permitirán que los usuarios puedan presentar sus reclamaciones a las tres redes sociales ante los juzgados de los Estados miembros en vez de tener que recurrir a un tribunal de California (EEUU), donde tienen su sede estas empresas. Otras modificaciones pasan por obligar a esas redes sociales a identificar claramente publicaciones comerciales y contenido patrocinado. «Ya que las redes sociales se utilizan como plataformas publicitarias y comerciales, deben respetar plenamente las reglas del consumidor», afirmó la comisaria europea de Consumo, Vera Jourová, quien aseguró que, si las compañías no cumplen con la normativa europea, deberán «enfrentarse a sanciones». Jourová consideró «inaceptable» que la adaptación de los términos y condiciones de las redes sociales a la normativa europea «aún esté incompleta y tome tanto tiempo», lo que, a su modo ver, «confirma que necesitamos ya el 'Nuevo Acuerdo para los Consumidores'». Dicho acuerdo, que será presentado el próximo mes de abril, busca modernizar las actuales directivas europeas de consumo y garantizar la protección de los usuarios europeos. La aplicación de las medidas tomadas por estas empresas y anunciadas por la CE será supervisada por las autoridades nacionales de consumidores y por la propia Comisión y podrán aplicar medidas coercitivas en caso de incumplimiento.
15-02-2018 | elpais.com
Chrome estrena un bloqueador de anuncios propio en su última versión
Google quiere persuadir a los usuarios de instalar programas de terceros para mantener cierto control sobre su principal negocio: la venta de publicidad
15-02-2018 | abc.es
Facebook, Twitter, Instagram y WhastApp: ¿cuántos seguidores tienen?
Dicen que las líneas aéreas tardaron la friolera de 68 años en acumular sus primeros cincuenta millones de usuarios. La televisión, uno de los inventos más reseñables del siglo XX, lo logró en tan solo veintidós. E l teléfono móvil, posiblemente lo más revolucionario que le ha sucedido a la sociedad en siglos de existencia, tuvo que experimentar doce años para escalar hasta ese podio. Las redes sociales, sin embargo, han acortado esos plazos. En la economía de las aplicaciones y servicios digitales, marcas como YouTube, esa plataforma de videos que a su alrededor viran los nuevos creadores de contenido, registró sus primeros cincuenta millones de usuarios en solo cuatro año de existencia. Un gran logro, eclipsado sin embargo por otras marcas como Facebook (lo hizo en tres años) y Twitter (en dos años). Uno de los mayores fenómenos de los últimos años, el videojuego móvil «Pokémon Go», marcó una cifra aún más corta: ¡¡19 días!! El debate es irreal y ficticio, en realidad, puesto que los productos y servicios que alcanzaron con anterioridad al tsunami digital los cincuenta millones de clientes intervenía el pago como elemento diferencial. No es lo mismo, en efecto, pagar por algo que hacerlo de manera supuestamente gratuita. El gran logro de las plataformas sociales ha sido enmascarar un negocio rentable bajo su consumo por necesidad. Las redes sociales han cautivado a la sociedad. La ha empujado a un nuevo hábito que se maneja de manera casi inconsciente; compartir contenido, mirar fotografías publicadas por personas ajenas (algunas, incluso, que no guardan relación de amistad en la vida real), escribir sobre cualquier cosa (la que sea, en efecto). Un mundo del que firmas como Facebook han sacado provecho. La multinacional estadounidense acumula más de 2.130 millones de seguidores en todo el mundo. Que se dice pronto, pero que representa una cuarta parte de ese planeta que siempre ha mirado más allá de la luna. Su crecimiento es de verdad incuestionable. Incuestionable y exponencial, marcando siempre un ritmo vertiginoso, rompiendo récords y siempre apuntando hacia el infinito. No ha habido techo que se le resista en sus catorce años de existencia. Ni tan siquiera la crisis de las «fake news» y su posible complacencia sobre la injerencia rusa en las elecciones presidenciales le ha pasado factura. Al menos en parte, porque en el último trimestre se ha dejado más de un millón de usuarios en su principal territorio, EE.UU. ganado sin embargo a nivel global. Que la plataforma haya reducido en más de 50 millones de horas el tiempo dedicado entre sus usuarios tampoco representa ningún caos. Eso sí, las previsiones no son tan optimistas. Los expertos apuntan a que a partir de ahora (se irá viendo a lo largo de 2018) Facebook se encontrará en un problema gordo por culpa de la brecha generacional. La mayoría de sus usuarios serán personas que rondan los cincuenta años. De nuevo, una cifra redonda, pero que marca un punto de inflexión en su trayectoria. Nadie puede criticar la falta de visión de su fundador, Mark Zuckerberg, en este negocio. La persona que ha creado una necesidad, que de una motivación sexual (acuérdense de cómo surgió Facebook) y que se ha convertido en una de las personas más ricas del mundo tiene muchos ases debajo de la manga. Que luego no digan que el dinero no da la felicidad. La compra de Instagram, conocida red de fotografías, se ha llevado parte del pastel en ese trasvase generacional de usuarios. Con unos 800 millones de usuarios registrados, es uno de los servicios que más ha crecido en los últimos años y ha cautivado a un nuevo público. Su mayor aportación es la de haber creado una nuevas narrativas sobre algo que ya formaba parte de la vida de millones de personas, la fotografía. Y como en cualquier aspecto de la vida hay quien le encuentra el negocio, la camada de «instagramers» e «influencers» que ha aparecido han ganado dinerito gracias a acumular seguidores y a las marcas comerciales que encuentran ahí a su público potencial. No hay que olvidarse de Snapchat, una de las pocas aplicaciones que ha puesto nervioso a «Zuck» en todo este tiempo. Su capacidad disruptiva, su original puesta en escena y el haber creado nuevos patrones sociales ha agitado los cimientos de las redes sociales y los servicios digitales. Con más de 300 millones de usuarios, la mayoría jóvenes e inquietos que desean sentirse alejados de sus padres, es otra de las que más ha crecido. Eso sí, se ha encontrado en la oposición a un gigante en forma de «Me gusta», que ha venido copiando algunas de sus funcionalidades más innovadoras (la mensajería efímera) a sus servicios. Ha llegado a Facebook, a Instagram y también a WhatsApp, de la que es propietario. Porque la conocida «app» de mensajería también ha roto moldes. Fue criticada por su escasa seguridad tecnológica. En sus inicios se colapsaba casi diariamente. Pero ha creado escuela: mandar un mensaje por el móvil, al menos en España, no es mandar un mensaje por el móvil; es mandar un «wassap». Aprovechó la oportunidad de las infraestructuras de red, allanando el camino de las OTT -servicios Over-The-Top, aquellos que se brindan a través de internet- y condenando a los tradicionales SMS o mensajes de texto a un segundo plano, las comunicaciones oficiales. Con más de 1.500 millones de seguidores en todo el mundo, es sin duda uno de los reyes digitales y la primera aplicación que se descargan los españoles cuando encienden por primera vez su dispositivo móvil. Está hermanada con Facebook Messenger (1.200 millones de usuarios), gracias en parte a que se ha convertido en el laboratorio de la compañía para probar futuras funciones y al separarse de la red social. WeChat (980 millones de usuarios), Telegram (100 millones de usuarios), Kik (300 millones de usuarios) Line (220 millones de usuarios), Skype (300 millones de usuarios) o Viber (263 millones de usuarios) son algunas de sus principales competidores, aunque no tienen mucha penetración en España. Twitter, la conocida red de micromensajes, es ese servicio que todo el mundo sabe que existe, pero que pocos están dentro. Casi no crece a nivel de usuarios (330 millones, según el último balance oficial), pero al menos ha logrado que después de doce años la empresa sea rentable. Por primera vez ha ganado dinero (91 millones de dólares), lo que permite tranquilizar a los inversores. Es el patio de recreo, el lugar de la última hora, la red de la información. Pero aún así, no ha cautivado al público masivo. Dice su fundador y actual consejero delegado Jack Dorsey que el servicio es aún difícil de utilizar. Tal vez. En los últimos años ha virado hacia las retransmisiones en directo de eventos, ha creado nuevas formas de interacción, nuevos códigos de conducta, ha aprendido del uso que sus usuarios le han dado a la plataforma. Todo ello en un paquete que quiere diferenciarse en base a su propia naturaleza. Aún así, forma parte del parque de servicios más populares. Entre algunas que se mantienen se encuentran LinkedIn, la red de los profesionales, que acumula unos 467 millones de seguidores; y Pinterest, con unos 200 millones de usuarios. En el cementerio digital se encuentran reposando decenas y centenares redes sociales que tuvieron su minuto de gloria. Marcaron, con todo, el camino al que hemos llegado. Apuntaron maneras, pero se vaciaron. Quién recuerda ya a MySpace, Google Plus, Foursquare, Tuenti o Flickr.
15-02-2018 | abc.es
Facebook, Twitter, Instagram y WhastApp: a la caza del usuario
Dicen que las líneas aéreas tardaron la friolera de 68 años en acumular sus primeros cincuenta millones de usuarios. La televisión, uno de los inventos más reseñables del siglo XX, lo logró en tan solo veintidós. E l teléfono móvil, posiblemente lo más revolucionario que le ha sucedido a la sociedad en siglos de existencia, tuvo que experimentar doce años para escalar hasta ese podio. Las redes sociales, sin embargo, han acortado esos plazos. En la economía de las aplicaciones y servicios digitales, marcas como YouTube, esa plataforma de videos que a su alrededor viran los nuevos creadores de contenido, registró sus primeros cincuenta millones de usuarios en solo cuatro año de existencia. Un gran logro, eclipsado sin embargo por otras marcas como Facebook (lo hizo en tres años) y Twitter (en dos años). Uno de los mayores fenómenos de los últimos años, el videojuego móvil «Pokémon Go», marcó una cifra aún más corta: ¡¡19 días!! El debate es irreal y ficticio, en realidad, puesto que los productos y servicios que alcanzaron con anterioridad al tsunami digital los cincuenta millones de clientes intervenía el pago como elemento diferencial. No es lo mismo, en efecto, pagar por algo que hacerlo de manera supuestamente gratuita. El gran logro de las plataformas sociales ha sido enmascarar un negocio rentable bajo su consumo por necesidad. Las redes sociales han cautivado a la sociedad. La ha empujado a un nuevo hábito que se maneja de manera casi inconsciente; compartir contenido, mirar fotografías publicadas por personas ajenas (algunas, incluso, que no guardan relación de amistad en la vida real), escribir sobre cualquier cosa (la que sea, en efecto). Un mundo del que firmas como Facebook han sacado provecho. La multinacional estadounidense acumula más de 2.130 millones de seguidores en todo el mundo. Que se dice pronto, pero que representa una cuarta parte de ese planeta que siempre ha mirado más allá de la luna. Su crecimiento es de verdad incuestionable. Incuestionable y exponencial, marcando siempre un ritmo vertiginoso, rompiendo récords y siempre apuntando hacia el infinito. No ha habido techo que se le resista en sus catorce años de existencia. Ni tan siquiera la crisis de las «fake news» y su posible complacencia sobre la injerencia rusa en las elecciones presidenciales le ha pasado factura. Al menos en parte, porque en el último trimestre se ha dejado más de un millón de usuarios en su principal territorio, EE.UU. ganado sin embargo a nivel global. Que la plataforma haya reducido en más de 50 millones de horas el tiempo dedicado entre sus usuarios tampoco representa ningún caos. Eso sí, las previsiones no son tan optimistas. Los expertos apuntan a que a partir de ahora (se irá viendo a lo largo de 2018) Facebook se encontrará en un problema gordo por culpa de la brecha generacional. La mayoría de sus usuarios serán personas que rondan los cincuenta años. De nuevo, una cifra redonda, pero que marca un punto de inflexión en su trayectoria. Nadie puede criticar la falta de visión de su fundador, Mark Zuckerberg, en este negocio. La persona que ha creado una necesidad, que de una motivación sexual (acuérdense de cómo surgió Facebook) y que se ha convertido en una de las personas más ricas del mundo tiene muchos ases debajo de la manga. Que luego no digan que el dinero no da la felicidad. La compra de Instagram, conocida red de fotografías, se ha llevado parte del pastel en ese trasvase generacional de usuarios. Con unos 800 millones de usuarios registrados, es uno de los servicios que más ha crecido en los últimos años y ha cautivado a un nuevo público. Su mayor aportación es la de haber creado una nuevas narrativas sobre algo que ya formaba parte de la vida de millones de personas, la fotografía. Y como en cualquier aspecto de la vida hay quien le encuentra el negocio, la camada de «instagramers» e «influencers» que ha aparecido han ganado dinerito gracias a acumular seguidores y a las marcas comerciales que encuentran ahí a su público potencial. No hay que olvidarse de Snapchat, una de las pocas aplicaciones que ha puesto nervioso a «Zuck» en todo este tiempo. Su capacidad disruptiva, su original puesta en escena y el haber creado nuevos patrones sociales ha agitado los cimientos de las redes sociales y los servicios digitales. Con más de 300 millones de usuarios, la mayoría jóvenes e inquietos que desean sentirse alejados de sus padres, es otra de las que más ha crecido. Eso sí, se ha encontrado en la oposición a un gigante en forma de «Me gusta», que ha venido copiando algunas de sus funcionalidades más innovadoras (la mensajería efímera) a sus servicios. Ha llegado a Facebook, a Instagram y también a WhatsApp, de la que es propietario. Porque la conocida «app» de mensajería también ha roto moldes. Fue criticada por su escasa seguridad tecnológica. En sus inicios se colapsaba casi diariamente. Pero ha creado escuela: mandar un mensaje por el móvil, al menos en España, no es mandar un mensaje por el móvil; es mandar un «wassap». Aprovechó la oportunidad de las infraestructuras de red, allanando el camino de las OTT -servicios Over-The-Top, aquellos que se brindan a través de internet- y condenando a los tradicionales SMS o mensajes de texto a un segundo plano, las comunicaciones oficiales. Con más de 1.500 millones de seguidores en todo el mundo, es sin duda uno de los reyes digitales y la primera aplicación que se descargan los españoles cuando encienden por primera vez su dispositivo móvil. Está hermanada con Facebook Messenger (1.200 millones de usuarios), gracias en parte a que se ha convertido en el laboratorio de la compañía para probar futuras funciones y al separarse de la red social. WeChat (980 millones de usuarios), Telegram (100 millones de usuarios), Kik (300 millones de usuarios) Line (220 millones de usuarios), Skype (300 millones de usuarios) o Viber (263 millones de usuarios) son algunas de sus principales competidores, aunque no tienen mucha penetración en España. Twitter, la conocida red de micromensajes, es ese servicio que todo el mundo sabe que existe, pero que pocos están dentro. Casi no crece a nivel de usuarios (330 millones, según el último balance oficial), pero al menos ha logrado que después de doce años la empresa sea rentable. Por primera vez ha ganado dinero (91 millones de dólares), lo que permite tranquilizar a los inversores. Es el patio de recreo, el lugar de la última hora, la red de la información. Pero aún así, no ha cautivado al público masivo. Dice su fundador y actual consejero delegado Jack Dorsey que el servicio es aún difícil de utilizar. Tal vez. En los últimos años ha virado hacia las retransmisiones en directo de eventos, ha creado nuevas formas de interacción, nuevos códigos de conducta, ha aprendido del uso que sus usuarios le han dado a la plataforma. Todo ello en un paquete que quiere diferenciarse en base a su propia naturaleza. Aún así, forma parte del parque de servicios más populares. Entre algunas que se mantienen se encuentran LinkedIn, la red de los profesionales, que acumula unos 467 millones de seguidores; y Pinterest, con unos 200 millones de usuarios. En el cementerio digital se encuentran reposando decenas y centenares redes sociales que tuvieron su minuto de gloria. Marcaron, con todo, el camino al que hemos llegado. Apuntaron maneras, pero se vaciaron. Quién recuerda ya a MySpace, Google Plus, Foursquare, Tuenti o Flickr.
14-02-2018 | abc.es
Cómo evitar que usen tu WhatsApp si te roban el móvil
Perder el móvil o que te lo roben es una «tragedia» que conlleva, más allá del disgusto, una posible intromisión en la intimidad del «damnificado». Aunque los actuales smartphones cuentan con varios métodos para ser bloqueados, algunos delincuentes expertos averiguan cómo acceder a los datos. Posiblemente, una de las aplicaciones más sensibles por su uso cotidiano y volumen de información acerca del usuario es WhatsApp, por lo que es importante saber cómo proceder ante esta situación. Para asegurarnos de que nadie pueda entrar en tu cuenta, lo primero es bloquear la tarjeta SIM. Para ello, es necesario llamar al operador de telefonía con el que tienes contratada la línea de ese dispositivo. Tras este bloqueo, ya no será posible verificar de nuevo la cuenta en ese teléfono, ya que se requiere recibir un mensaje de texto o una llamada para corroborar los datos (asunto imposible con la SIM bloqueada). El problema es que los «cacos» podrían utilizar una conexión Wifi y acceder a tu cuenta, ya que no está bloqueada por WhatsApp. Así que aún debes llevar a cabo un paso más. Un nuevo perfil Después de esta acción, existen dos posibilidades. Por un lado, que actives de nuevo tu cuenta de WhatsApp en otro dispositivo con una copia de tu SIM (adquirida en la tienda de tu operador), con lo que te asegurarás de que sea el único dispositivo en el que se pueda abrir tu usuario (la aplicación solo permite estar conectada en un solo terminal a la vez). Aunque esta es la opción más común, existe una segunda vía más desconocida y mucho más segura. La compañía desactivará tu cuenta si les mandas un email que incluya la siguiente frase: «Teléfono robado/extraviado: Por favor, desactiva mi cuenta» además de tu número de teléfono en el formato internacional completo. En el caso de que optes por esta solución, debes conocer que la cuenta no está borrada. De hecho, tus contactos podrán ver tu perfil y enviarte mensajes, que recibirás cuando vuelvas a activar tu cuenta. Sin embargo, si no lo haces antes de 30 días desde que desactivaste tu usuario, la cuenta se borrará por completo. En cuanto a los chats, si has creado una copia de seguridad en Google Drive, iCloud o OneDrive antes de que te robaran o perdieras tu teléfono, es posible que aún puedas restaurar tu historial de conversaciones.
14-02-2018 | abc.es
Airbus se une a la carrera de los drones repartidores con «Skyways»
El de las aeronaves de reparto con funciones autónomas es una de las tecnologías más candentes de la actualidad. Empresas distribuidoras de productos y logística se han quedado prendados de las oportunidades que les brindan estos avances. Aunque hasta su implantación final se hace necesario introducir la cuchara legal en las normativas de seguridad aérea, las previsiones de los expertos pegan el tiro muy alto: en los próximos años las sociedades convivirán con estos drones que vuelan solos y te llevan tus compras directamente a tu domicilio. La autopista hacia el cielo va cobrando forma. Airbus es conocido, principalmente, por ser el mayor fabricante de aviones comerciales del mundo, pero desde ahora también es uno de los aspirantes a subirse a bordo de los drones de reparto que otras firmas tecnológicas (Amazon o Google) o de logística (DHL y MRW) ya han empezado a experimentar. Ese futuro que proclaman los gurús tecnológicos empieza a ser una realidad. De momento, la firma europea ha logrado superar con éxito su primera prueba de fuego. Un octocóptero despegó sin incidentes de su centro de mantenimiento y aterrizó en el techo de una estación de mensajería especialmente diseñada para este reto tecnológico. Lo que contempla la iniciativa es que estos drones no tripulados, de unos 25 kilogramos de peso, surquen el vuelo a partir del segundo semestre del año. Mediante un brazo robótico desplegable, «Skyways» -que así se denomina el proyecto- recogerá una valija, la transportará, se moverá como un pajarillo silvestre entre la fauna de los edificios y la colocará como por arte de magia en un casillero individual para su posterior recogida. Eventualmente, estarán destinados a entregar paquetes de pequeñas dimensiones (entre 2 y 4 kilogramos de peso) a diversas estaciones de servicio ubicadas en un campus de la Universidad Nacional de Singapur, que tiene el tamaño de 150 campos de fútbol. Estará destinado a estudiantes y personal del centro universitario. Pero el proyecto, además, aspira a lograr una dimensión global. La Autoridad de Aviación Civil de Singapur asegura que el objetivo a largo plazo es implementar un sistema de entrega de paquetes a través de estos aparatos autónomos por toda la ciudad en los próximos años, aunque se desplegará por fases para evitar problemas. Forma parte de los intereses del organismo que desde 2016 estudian cómo abordar la problemática de la sostenibilidad y la seguridad del negocio de las entregas aéreas en ciudades de gran densidad poblacional como Singapur, que alberga a más de 5,5 millones de ciudadanos.
14-02-2018 | elpais.com
Google revitaliza el correo electrónico con la tecnología AMP
Gmail facilitará al usuario la consulta de los contenidos de un mensaje sin salir de este
13-02-2018 | abc.es
Streaming de videojuegos, ¿el adiós definitivo al formato físico?
Lo que verdaderamente une a Netflix, Spotify o Apple Music es su capacidad de ofrecer el contenido multimedia sin la necesidad de disponer del formato físico. Una realidad imperante que todavía no ha cuajado en la industria de los videojuegos. Se descargan, eso sí, cada vez más títulos a través de plataformas online. Microsoft, PlayStation o Steam son las principales, pero al final la papeleta se resuelve brindando en bandeja el producto, que previamente hay que instalarlo en la plataforma en la que se desea consumir. Pero la venta digital parece imparable. Ya es un primer, y muy importante, paso. Los datos de la Asociación Española de Distribuidores y Editores de Software de Videojuegos (AEVI) ponen de manifiesto que de los 1.163 millones de euros que mueve el sector en España, 382 millones pertenecen al consumo online, un 32% del total. Una oportunidad que las empresas desarrolladoras no quieren perder, por lo que trabajan a pico y pala para ofrecer contenido digital periódicamente, lanzar actualizaciones en forma de contenido adicional (los DLC en el argot de los aficionados). La presencia de modos multijugador online, que ofrece una tremenda rejugabilidad de los videojuegos, es una pata importante dentro de la industria y que ha incentivado, a su vez, a la aparición del fenómeno de los deportes electrónicos o «eSports». Un escenario que cada vez va a más pero que no se ha logrado el éxito en un área determinada, la distribución «streaming». Y eso que la tecnología está preparada para ello. Por esta razón, a firmas como Google le ha picado el gusanillo para querer meterse en este negocio en el que ya se han metido Nvidia, PlayStation y Microsoft. El gigante de las búsquedas, según las primeras filtraciones a las que tuvo acceso «The Information», prepara un servicio «streaming» para el consumo de videojuegos. Con ello, los usuarios no necesitarán de discos físicos para disfrutar de ciertas experiencias virtuales y toda la información circulará por la «nube». Algo que, para ello, cobrará gran importancia la solvencia y latencia de las conexiones de red. Se trata de una plataforma similar a PlayStation Now cuyo nombre en clave se conoce como Yeti. Por ahora, solo ha trascendido que será compatible también con su reproductor multimedia Chromecast, pero se desconoce el contenido que puede albergar. En el caso de la plataforma de Sony, a través de una suscripción los usuarios tienen acceso a una librería formada por 600 títulos de relumbrón como «Red Dead Redemption», «Mafia II» o «Fallout New Vegas», así como algunos exclusivos de la talla de «The Last of Us» o «God of War III». Algo parecido es lo que ha impulsado Microsoft con Xbox Game Pass. Mediante un pago mensual (9,99 euros), los videojugadores tienen acceso a una especie de «Netflix para los videojuegos». Desde ahí se puede incluso disfrutar de los nuevos juegos exclusivos para Xbox en el momento de su lanzamiento, aunque es necesario descargarlo previamente. Una marca que sí parece que ha dado en el clavo es la firma especializada en componentes Nvidia. Con su sistema GeForce Now, los usuarios también pueden comprar los títulos de manera individual. Por ahora se pueden encontrar un centenar de títulos como «Outlast 2», «Borderlands 2», «The Witcher III», «The Surge» o «Torment». Una de sus virtudes es haber soportado esta infraestructura mediante sus tarjetas gráficas más avanzadas y su dispositivo Nvidia Shield.
13-02-2018 | abc.es
Android se prepara para incluir la odiada «ceja» del iPhone X
Dicen que quien ríe el último ríe mejor. Cuando se desveló oficialmente el diseño final del iPhone X, el teléfono móvil inteligente más avanzado de Apple hasta la fecha, el apéndice superior de la pantalla causó sensación y fue la comidilla entre los aficionados a la tecnología de consumo. Una pestaña que, sin embargo, puede llegar a algunos modelos de la competencia este año. Esta «ceja» se convirtió en un «meme» en redes sociales, fue odiada por muchos aficionados y se hicieron mofas y gracias entre los internautas, que criticaban directamente al fabricante norteamericano de eliminar parte del espacio de la pantalla. Sin embargo, en el año en el que la industria de la telefonía móvil apostó por las pantallas casi sin bordes, el iPhone X cuenta con un exterior diferencial y personal en comparación con sus rivales. Este «notch» o «ceja», como se le ha conocido coloquialmente, forma parte de la pantalla del dispositivo. Allí se ubican los ocho sensores que conforman la cámara frontal y el sistema de reconocimiento facial. Bien, pues esta pestaña puede llegar este año a algunos modelos basados en Android, una ocasión idónea para ajustar algunos parámetros de la plataforma. Según informa «Bloomberg», Google se encuentra en la fase de desarrollo de la próxima versión del software para dispositivos móviles y en ella se incluirá soporte para un diseño similar al iPhone X. La futura plataforma, conocida por el momento por su nombre en clave Android P, se anunciará de manera oficial durante la conferencia para desarrolladores Goolge i/O que se celebrará en mayo. Todo apunta que el software permitirá adoptar la estética de la pantalla para ajustarse a esta pestaña. Esta filtración viene a confirmar los planes de algunas marcas como Huawei, Xiaomi o ZTE de incorporar una «ceja» similar a la del terminal de Apple en alguno de sus modelos de este año. Las novedades de Android empiezan a llegar por goteo. Entre algunas de sus caracteríticas que más fuerza tienen se encuentra una nueva función para grabar las llamadas telefónicas, una mejora del asistente virtual Assistant, un diseño de interfaz de usuario renovada con más opciones como la búsqueda interna.
130