Noticias de "google"

01-01-1970 | abc.es
Rupert Murdoch: «Si Facebook quiere reconocer publicaciones de confianza, debería pagarles una tarifa»
Nuevo capítulo de las «fake news» y primer rechazo social a las nuevas medidas propuestas por Mark Zuckerberg. En pleno debate acerca de la influencia de las redes sociales en la sociedad y dentro de las nuevas políticas de algunos servicios de reducir la cantidad de información, el magnate australiano Rupert Murdoch ha exhortado este lunes a Facebook, propietaria de la mayor red social del mundo, a pagar una compensación a los editores de noticias «de confianza». En un comunicado difundido por la compañía que preside, News Corp., propietaria de los medios «The Wall Street Journal» y «The Times», Murdoch ha sugerido la creación de un sistema similar al empleado por las compañías de cable norteamericanas, una medida encaminada a combatir la información falsa y la difusión de bulos que ha empañado la trayectoria de la plataforma desde las pasadas elecciones presidenciales. El anuncio de Facebook de dejar en manos de los usuarios de la plataforma la elección de las publicaciones de relevancia ha cogido con el pie cambiado a los editores de medios de comunicación. En los últimos tiempos, las redes sociales se han convertido en un apartado más dentro de su estrategia digital de cara a llegar a nuevas audiencias y aumentar su tráfico. «Si Facebook quiere reconocer publicaciones de confianza, entonces debería pagarles una tarifa similar al modelo adoptado por las compañías de cable», insiste Murdoch. En su opinión, tanto Facebook como Google han catapultado a fuentes de noticias difamatorias a través de su sistema informático basado en algoritmos «que son rentables para estas plataformas, pero intrínsecamente de escasa fiabilidad». Murdoch cree que el debate acerca de los modelos de suscripción está todavía candente, pero asegura que todavía no se ha encontrado con ninguna propuesta que «realmente reconozca la inversión y el valor social del periodismo profesional». El magnate insiste en que las nuevas políticas de organización de los contenidos introducida por Facebook son «inadecuadas, tanto comercial, social y periodísticamente». Al igual que lo sucedido en algunas regiones como España, que se llegó a introducir un canon digital (conocido como «tasa Google»), para Murdoch es necesario equilibrar la balanza sobre la redistribución de los ingresos publicitarios después del auge y popularización de los medios sociales. «Los editores, obviamente, están mejorando el valor y la integridad de Facebook a través de sus noticias y contenido, pero no están siendo recompensados adecuadamente por esos servicios. Las retribuciones de distribución tendrían un escaso impacto en los beneficios de Facebook, pero un gran impacto en las perspectivas de editores y periodistas», asegura el magnate, quien sostiene que la interacción de los usuarios realmente puede relegar a un segundo plano los contenidos informativos de calidad.
01-01-1970 | abc.es
Apple prepara su inminente asalto a los altavoces inteligentes (pero no esperes verlo en España)
El de los altavoces inteligentes es uno de los segmentos tecnológicos más candentes y con mayor proyección en la actualidad. Aunque su existencia no llama tanto la atención como podría ser un teléfono móvil inteligente, lo cierto es que poco a poco se va abriendo camino. Por el momento, se estima que se han vendido más de 39 millones de estos dispositivos que aspiran a potenciar la voz como una nueva forma de interactuar con las máquinas. [Gráfico elaborado por Statista] Un escenario atractivo para las empresas tecnológicas que, como Amazon y Google, ya cuentan con sus propios asistentes digitales. Y estos altavoces inteligentes están definidos para convertirse en el nuevo centro de la vida digital. Dadas sus prestaciones más extendidas, mediante el uso de comandos de voz los usuarios pueden gestionar y controlar algunas tareas domésticas (iluminación, televisión, calefacción, hacer la compra, tener acceso a contenidos de internet.. ). Una oportunidad para concentrar numerosos servicios bajo un mismo lugar, pero que ha despertado ciertas dudas por sus posibles riesgos en materia de privacidad y seguridad. ¿Podrán almacenar todo lo que digamos? ¿Nos espiarán? STATISTA Pese a esas reticencias, su adopción va viento en popa, por lo que Apple quiere poner las velas a punto para llegar cuanto antes al mercado. Tras varios meses de retrasos (estaba previsto para noviembre), su propuesta de altavoces inteligente, HomePod, prepara su asalto comercial. Por el momento, y como ha sucedido en anterior ocasiones cuando se ha inaugurado una línea de producto, solo estará disponibles en una serie de mercados estratégicos como EE.UU., Reino Unido y Australia a partir del próximo 9 de febrero por un precio de 349 dólares, un precio más elevado que sus más directos competidores, Google Home y Amazon Echo. Otros países europeos como Alemania y Francia tendrán que esperar hasta primavera, dejando al margen en la primera fase a España, uno de los mercados más importantes en penetración de teléfonos móviles inteligentes. Contra todo pronóstico, el dispositivo llegará sin un indicador o pantalla táctil para gestionar algunas tareas. Todo se controlará por voz o por pequeños toques al estilo de los auriculares AirPods, aunque también es posible que mediante una aplicación disponible para dispositivos basados en el sistema operativo iOS. Dada la aparente premura para su comercialización, el HomePod llegará con dos funciones interesantes descartadas; la de sincronizar dos dispositivos para porudicr audio etéreo (no hay que olvidar que se trata de un altavoz al fin y al cabo) y la del sistema de conectividad inalámbrica AirPlay 2, nueva versión del protoloco instaurado por la compañía en 2010 y que permite compartir y retransmitir contenido multimedia entre dispositivos de la misma marca. El HomePod servirá para solicitar contenido y reproducirlo a través de la aplicación de música Apple Music, conocer información útil como el estado de la climatología, apuntar anotaciones, organizar la agenda o crear eventos, mandar mensajes a través de iMessage o aplicaciones de mensajería como WhatsApp, así como controlar algunos aparatos domésticos en caso de ser compatibles con el ecosistema HomeKit. Su «corazón» será el asistente digital Siri.
01-01-1970 | abc.es
El iPhone X: entre 29 millones de unidades vendidas y su posible desaparición
Ha sido, sin lugar a dudas, uno de los teléfonos móviles más esperados del pasado año. Generó una gran euforia entre los aficionados a la marca de la manzana y ha formado parte de las listas de mejores terminales del último periodo. Pero puede tener fecha de caducidad. Apple vendió unos 29 millones de unidades del iPhone X en cuatro trimestre de 2017. Un dato que lo convirtió, según las estimaciones extraídas por la consultora Canalys, en el «smartphone» que logró la mayor cifra de ventas en el periodo navideño. Y con China a la cabeza, con más de 7 millones de unidades vendidas. A pesar de su gran acogida, según el analista Ming-Chi Kuo de la firma KGI Securities, Apple dejará de producir este modelo que ha incorporado una pantalla casi sin bordes, doble cámara y sistema de reconocimiento facial como método para desbloquear la pantalla. Aunque por el momento se desconocen las cifras oficiales, los analistas creen que el iPhone X supuso el 20% de las ventas totales de la línea de teléfonos de la compañía, pero los modelos iPhone 8, que salieron un mes antes, han amasado un 40%. Desde Canalys recogen que también algunos modelos anteriores como el iPhone SE, el iPhone 6S y el iPhone 7 han tenido un gran interés entre los consumidores. Otro informe, en este caso de Kantar Worldpanel, recoge que el iPhone 8 se ha vendido más que el dispositivo que celebra los diez años del producto. Un escenario que demuestra, una vez más, que los teléfonos más antiguos de la compañía siguen siendo populares entre los usuarios de iPhone que buscan una buena relación calidad-precio. «Apple está buscando su mejor desempeño hasta la fecha, todo gracias a los cambios que hizo en su inventario en el tercer trimestre», apunta en un comunicado el analista de Canalys, TuanAnh Nguyen. «Esta estrategia ha cubierto el riesgo de Apple a medida que actualiza el iPhone, tanto en el diseño como en la experiencia del usuario. Mientras que algunas de sus nuevas tecnologías como Face ID y pantallas sin bordes han ayudado a justificar el precio de 999 dólares y mantienen la competitividad con Samsung, Huawei y Google, disponer de un catálogo más amplio le permite cumplir sus objetivos de envíos y mantener así su liderazgo en el mercado en el segmento premium», señala. Aún así, los analistas creen que pese a que el rendimiento y potencia de este terminal es «impresionante», el iPhone X se ha colocado por ddebajo de las expetactivas glboales de la industria, en opinión de Ben Stanton, analista de Canalys. «Apple tuvo problemas de suministro a principios de noviembre, pero logró un gran impulso en su producción desde finales de ese mes y durante todo diciembre. Esto le ayudó a cumplir, e incluso superar, la demanda en algunos mercados», considera. «Una estrategia importante para Apple es que los clientes se dan cuenta cada vez más del valor de sus viejos teléfonos, optando por programas de intercambio para compensar el alto precio del iPhone X. Pero ese elevado precio además de su estrategia de lanzamiento ha dividido a los consumidores».
01-01-1970 | abc.es
Más impuestos y responsabilidad: las tecnológicas entonan el «mea culpa» en Davos
Las críticas a las nuevas tecnologías siempre han tenido un componente «conspiranoico» que provocaba que las voces que se atrevían a levantarse contra gigantes como Google, Facebook, Apple o Microsoft fueran acusadas de no favorecer el desarrollo de la sociedad de la información y la comunicación a favor de un estancamiento del progreso. Ese «nos vigilan» que más tenía que ver con películas de ciencia ficción que con la realidad. Sin embargo, el 2017 y fenómenos como las «fake news» -noticias falsas que incidieron en las elecciones presidenciales de Estados Unidos y que se investigan si tuvieron algo que ver también en el Brexit-, ciberataques como el del virus WannaCry han puesto en evidencia que las compañías tecnológicas -y sus flaquezas- tienen un poder apabullante en el devenir del mundo, y un lado oscuro que compromete desde la seguridad de los individuos a su libre albedrío. El Foro Económico Mundial de la localidad suiza de Davos ha servido para que estas cuestiones hayan sido debatidas: de un lado, la postura crítica que reprueba el modelo de negocio de gigantes como Google o Facebook, «que no se responsabiliza de sus contenidos», afirmaba el magnate George Soros durante su intervención este jueves. De otra, las tecnológicas, cuyo discurso se encuentra en entredicho por difundir desinformación, distribuir contenido extremista, la protección de la privacidad de sus usuarios, su monopolismo, cómo invaden impuestos y la amenaza de la pérdida de empleos por el avance de una de las banderas de moda: la inteligencia artificial. Una opinión que se extiende a esferas mucho más mundanas que las de Silicon Valley y que está afectando a la reputación de las tecnológicas, incluso con dispositivos y soluciones que ya, solo por el nombre, tienen las ventas aseguradas. Para minimizar el impacto negativo, estos gigantes han utilizado Davos para entonar el «mea culpa» y prometer que lo harán mejor: aceptarán más impuestos, acatarán las normas y se harán responsables de su poder. En definitiva, se portarán bien. Las tecnológicas se disculpan «En Google, queremos servir a todas las personas en el mundo, miles de millones de usuarios todos los días, y eso conlleva una gran responsabilidad», afirmó el presidente ejecutivo de Google, Sundar Pichai, durante una entrevista. «Así que tenemos que estar abiertos a los comentarios y participar más con el mundo externo». Por su parte, Sheryl Sandberg, directora de Operaciones de Facebook y mano derecha de Mark Zuckerberg, admitió que «aún queda mucho por hacer» y que su plataforma ya ha dado los primeros pasos para «arreglar» el sistema: el cambio de algoritmo que intentará proporcionar a los usuarios «calidad» en vez de «cantidad» a sus usuarios, entendiendo esta última como número de noticias de páginas privadas que se mostrarán, en favor de las publicaciones de «amigos», con lo que intentarán favorecer el carácter social de Facebook. Para ello, sumarán equipo humano y tecnológico, con especial mención al papel de la inteligencia artificial para luchar contra este problema: «La tecnología debe ser parte de la solución», aseguró en Bruselas Sandberg, que se reunió con el primer ministro francés, Emmanuel Macron, para hablar de la subida de tasas que planea el Gobierno. Pichai repitió el encuentro, aunque por separado. En tono conciliador también se mostró Dara Khosrowshahi, quien asumió el cargo de CEO de Uber el año pasado en medio de varias investigaciones gubernamentales relacionadas con las agresivas tácticas comerciales de la compañía. Ahora, la aplicación de transporte se encargará de hablar con los gobiernos y los agentes implicados (los taxistas), para pasar «del crecimiento a toda costa a uno responsable». «Somos lo mismo que cualquier otra industria. Servicios financieros, productos de consumo, alimentos: en tecnología, el gobierno tendrá que participar. Hay algo de regulación, pero probablemente tendrá que haber más», manifestó por su parte Marc Benioff, fundador de la empresa de software empresarial Salesforce.com Inc, que proporciona servicios en la nube. Esta última afirmación venía tras la demanda de la Comisión Europea para que Irlanda recuperara 13.000 millones de euros que Apple dejó de pagar en tributos por las ventajas fiscales que le concedió este país. Sin embargo, Irlanda todavía no ha reclamado nada de esa ayuda fiscal, según Bruselas. Las filiales europeas de Apple desvían su actividad a Irlanda para así pagar menos impuestos y reducir su factura fiscal, aunque ahora la firma de la manzana asegura que pagará impuestos en España y en sus otras filiales, desviadas a Irlanda. El peligro de la inteligencia artificial Aunque el propio Pichai comparó la inteligencia artificial con el descubrimiento del fuego o la electricidad, lo cierto es que esta nueva tecnología se mira con recelo. «Los riesgos son sustanciales. Pero la forma en que se resuelve es mirando hacia adelante, pensando en la seguridad de la inteligencia artificial desde el primer día, y siendo transparente y abierto sobre cómo lo llevamos a cabo». Mike Gregoire, director ejecutivo de la empresa de software empresarial CA Inc., también se hizo eco del «malestar social» por la posible ursurpación del trabajo a manos de las máquinas. Ginni Rometty, CEO de IBM, abogó por la responsabilidad para impulsar este tipo de tecnologías. «Hay que guiarlas con propósito y transparencia, o no nos gustará dónde vamos a terminar», vaticinó Rommetty en Davos.
01-01-1970 | abc.es
Cuando la televisión es mucho más que una pantalla
Philips es una de esas marcas europeas de toda la vida que ha formado parte de los salones de las familias españolas desde siempre. Hace cinco años que la fabricación y distribución de sus televisores es responsabilidad de TP Vision, una «joint venture» o «empresa conjunta». Entre ambas marcas ha supuesto un crecimiento en ventas del 20% durante el 2017. Un indicador de que las cosas se están haciendo bien. En los últimos años la «caja tonta» de la toda la vida, el televisor, ha cambiado de forma radical con la llegada de internet y la experimentación con nuevos materiales. La tecnología ha evolucionado y sigue avanzando a pasos agigantados hacia la fidelidad de imagen y color. El objetivo: hacerlos prácticamente reales y cada vez más espectaculares. Las economías de escala necesarias para la producción de los paneles ultradelgados de los que disfrutamos hoy en día ha provocado que no existan más que unos pocos fabricantes en todo el mundo capaces de suministrarlos, por lo que obliga a otros fabricantes como Philips a comprarlos. Entonces las dudas asaltan a los consumidores: ¿dónde está la diferenciación si todas las marcas incorporan los mismos paneles o pantallas orgánicas OLED? En conversación con ABC, el consejero delegado de TPV Kostas Vouzas lo explica: hay cuatro aspectos clave; diseño de la pantalla, calidad de imagen, software y luz de ambientación. No es un televisor, es un mueble de diseño La televisión no es un mero elemento tecnológico sino que se ha convertido en un mueble de diseño más en el salón. Mientras que en la mayoría de las marcas de televisiones asiáticas prima un diseño más próximo a su cultura y gustos, Philips defiende un diseño europeo que forma parte de su oferta de producto. Para ello, minimiza al máximo todo aquello que no sea pantalla, hasta el punto de que su logotipo ha desaparecido y no es visible en los reducidos marcos de las televisiones. Creando un estilo de diseño propio llamado «simpleza monolítica» en un solo bloque. El único elemento a tener en cuenta, además de las limitaciones en electrónica, es que no es posible reducir el tamaño de la barra de sonido. En algunos televisores de gama alta, el sistema de audio se separa del cuerpo de la televisión y se conecta de forma inalámbrica para aligerar el conjunto y contribuir en mayor medida al efecto de pantalla mínima ultradelgada. Se suma a la batalla de los asistentes El software, por otro lado, también ha evolucionado exponencialmetne para que la televisión actúe como centro neurálgico del hogar. Y la batalla está muy candente, puesto que empresas de internet y desarrolladores han potenciado el uso de sus propios sistemas operativos para «mover» la «inteligencia» de los televisores. De Android TV, Tizen, WebOS.. Cada fabricante ha optado por uno u otro. En el caso de Philips, desde hace un tiempo sus televisores utilizan Android TV como sistema operativo, que está diseñado para enviar contenido del móvil al televisor e instalar aplicaciones de forma sencilla como las populares Netflix o YouTube. Otros fabricantes como Sony, LG o Samsung, por citar solo algunos, se han ido por otros caminos. Pero, ahora, se ha sumado en esta batalla un nuevo componente, los asistentes virtuales con los que firmas como Amazon o Google quieren colarse en su interir. En este caso, la marca Philips ha apotado este año por el asistente de Google, Assistant. Aunque ahora mismo están preparados para conectarse con el asistente que se encuentre instalado en el teléfono u otro dispositivo, serán los modelos de este año los que ya lleven el asistente incorporado, convirtiendo a la «smart TV» en un dispositivo realmente inteligente capaz de adaptarse al contexto, responder cualquier pregunta y controlar la domótica del hogar. Su ecosistema de luz El sistema Ambilight, creado por la propia Philips, ha sido desde hace años una de las características distintivas del fabricante holandés. Se trata de un juego de luces LED de ambientación dinámica que iluminan la pared tras el televisor dependiendo de la imagen para generar un mayor contraste. Una diferenciación respecto a otros modelos del mercado. Ahora, la marca quiere acompañar todo el ecosistema lumúnico con la familia de luces HUE, de tal manera que el objetivo es claro: que el televisor ya no esté dedicado solo a la imagen sino a crear un cierto ambiente en el salón. Por ejemplo, si se reproduce un fuego en el televisor, el sistema creará unas luces anaranjadas en la pared mientras que las bombillas en la estancia harán lo mismo para intentar crear una sensación más real. Y la guinda del pastel: la calidad y procesado En los últimos tiempos los paneles orgánicos tipo OLED han cautivado al espectador. Sin embargo, tienen varios problemas. Por un lado, el proceso de fabricación es difícil, si se detectan fallos se rechaza con la consiguiente pérdida de material, deben ser calibrados de manera manual, lo que lleva a que en sus primeros años en las tiendas tengan precios demasiado elevados. Y, por otro, la diversidad de opiniones entre los consumidores dado que producen colores muy saturados y negros profundos, no siempre del agrado de todos. Eso sí, la imagen es espectacular. LG y Samsung se han convertido en los principales proveedores de estas pantallas, que nutren a otros fabricantes. El problema viene cuando se habla de escasa durabilidad, de puntuales «quemados» de imagen, lo que ha permitido a las marcas experimentar con otras fuetnes e ideas para superar al OLED. Un camino que se ha abierto en este aspecto ha sido mejorar la fuente de entrada de la imagen. Un procesado inteligente de la señal que, junto al sistema de imagen HDR10, mejora considerablemente el resultado que vemos en la pantalla. El mayor avance de Philips, asegura el directivo, se encuentra en el responsable del procesamiento de imagen, su procesador P5, el cuál marca un antes y después en calidad de imagen. Con él, la empresa promete mejorar los colores, la definición, el contraste, reducir el ruido y el efecto de movimiento de la fuente conectada al televisor. Hasta ahora, este «cerebro» sólo se podía encontrar en los televisores de alta gama, pero durante el 2018 saltará a la gama media,hasta llegar a las 28 televisiones que equiparan este revolucionario procesador.
01-01-1970 | abc.es
En casa del tecnólogo, cuchillo de palo
Hoy en día se da una paradoja, coexisten dos generaciones separadas no solo en franjas de edad, sino también por el tiempo tecnológico al que han caído. Por un lado, aquellos que han llegado por las buenas (o por las malas) al mundo de los dispositivos móviles y, por otro, los que han nacido en un entorno donde internet domina nuestra vida casi al completo. En esta situación los patrones de conducta han cambiado. También en la cuestión más importante de los padres, educar a sus hijos. Las dudas que les asaltan en materia educativa doméstica son muy amplias. Es cierto que cada maestrillo tiene su librillo, pero en aspectos tan aparentemente banales como decidir el tiempo de exposición sobre las pantallas y los dispositivos electrónicos no hay consenso que valga. La situación es delicada puesto que los niños de hoy en día acceden a los móviles fácilmente y con mayor frecuencia. Un escenario que va a más. El número de niños españoles de entre 4 y 13 años de edad que se conectan a internet ha aumentado en un 6,8% en los últimos cinco años, según datos del Estudio General de Medios. Aunque existe cierta preocupación social, la gran mayoría de padres desconoce la existencia de filtros parentales y dejan expuestos, sin vigilancia, a menores. Esta situación ha introducido nuevas preocupaciones a la hora de plantearse la educación, y más teniendo en cuenta los nuevos hábitos que ha generado internet como la multitarea, que ha desembocado en una reducción de las capacidades de concentración y atención. Una muestra inquietante en opinión de personas que, curiosamente, han enfocado sus negocios en el campo de las nuevas tecnologías y en encontrar la fórmula secreta para convertir a la sociedad en adicta a internet. En casa del herrero, cuchillo de palo. Esta es la máxima que pretende aplicar a su vida personal Tim Cook, consejero delegado de Apple, quien recientemente ha mostrado sus preocupaciones sobre el abuso de la tecnología entre los jóvenes. «No quiero que mi sobrino esté en redes sociales», sostuvo durante una visita a Harlow College en Essex (Reino Unido), una de las setenta instituciones europeas que aplicará un programa para impartir conocimientos de programación. «No creo en el abuso de la tecnología. No soy una persona que dice que hemos logrado el éxito si los utilizas todo el tiempo» Con el debate sobre la influencia negativa en la sociedad de las plataformas digitales al rojo vivo, empiezan a surgir voces autorizadas que animan, al menos, a hacer una reflexión acerca de los efectos perniciosos del abuso de las nuevas tecnológicas. Cook se posiciona a favor de inculcar conocimientos y aptitudes para sacar provecho de la innovación en lugar de utilizar por inercia dispositivos electrónicos. «No creo en el abuso de la tecnología. No soy una persona que dice que hemos logrado el éxito si los utilizas todo el tiempo», puntualiza. En su opinión, incluso en materias asistidas por equipos informáticos como el diseño «la tecnología no debe dominar». Chamath Palihapitiya, antiguo presidente de Facebook, una de las empresas tecnológicas que han basado su negocio en crear necesidad y adicción entre las personas, lleva tiempo haciendo una campaña anti redes sociales. La premisa que defiende ahora es alertar de los riesgos de una sustitución de los periodos de interacción social en favor de las comunicaciones digitales. Un problema que se va repitiendo en edades cada vez más tempranas y que ha modificado las conductas adolescentes. Por esta razón, anima a los niños a salir a la calle y a realizar actividades de cualquier tipo («que se pelen las rodila, que se caigan, que jueguen», sugiere). Este gurú, que en la actualidad dirige un fondo de inversión en Palo Alto (California), desvela el método educativo que aplica a sus tres hijos: «Ni iPad ni iPhone ni ordenador. En casa no hay tiempo para pantallas. Quiero que estén con sus amigos. En ocasiones vemos películas», señalaba en una reciente entrevista para la cadena de televisión «CNBC». «Ni iPad ni iPhone ni ordenador. En casa no hay tiempo para pantallas. Quiero que estén con sus amigos. En ocasiones vemos películas» Algo debe rondarle por la cabeza a Mark Zuckerberg, fundador de Facebook y buen conocedor de los trucos para crear adicción a las redes sociales, cuando su cuenta personal la gestiona un equipo de 12 personas. Entre otros aspectos más contradictorios es que cualquier usuario puede bloquear a otro cuando guste, pero no a «Zuck». Pero tampoco los ejecutivos más importantes de la compañía tienen una presencia en esta red social como lo haría el común de los mortales. Según desvela «The Guardian», nadie puede agregarlos como amigos, rara vez publican contenido y, para colmo, mantienen en privado cierta información que la plataforma sugiere que se haga pública de manera predeterminada como la cantidad de amigos que tienen. Gestores de redes sociales pero, a su vez, ajenos al medio. De los directivos de Twitter, la mayor red de «microblog», se le ha cuestionado en muchas ocasiones que casi ninguno «tuitea». Es decir, aquellos que tienen que convencer a millones de personas a utilizar su plataforma no son «tuiteros». Únicamente cuatro de los principales ejecutivos publican más de una vez al día. Una excepción que rompe el cofundador Jack Dorsey, que ha compartido unos 23 mil mensajes desde que iniciara sus andadas en 2006 como el primer «tuitero», pero se trata de una cifra muy inferior de la media de usuarios que han estado unos diez años. Lo paradójico es que, también, no suele responder y evita meterse en berenjenales dialécticos, la salsa de la plataforma. «Amo todavía la tecnología informática, pero si queremos mejorar nuestras vidas debemos ocuparnos de cuestiones más elementales, como la supervivencia de los niños y los recursos alimenticios» A los 20 años ya era multimillonario gracias a expandir el uso de su software por todo el planeta. Desde entonces, pocas veces se ha descolgado de la lista de personas más ricas del mundo. Pero, al contrario de lo que se podría presuponer, algunos de los mayores expertos en tecnología han defendido su uso razonable. Otro de ellos ha sido Bill Gates, cofundador de Microsoft, padre de tres hijos, aseguraba en 2014 que «Internet no salvará al mundo» y nunca ha ocultado sus postura crítica de «llevar internet a todos como prioridad». Desde que abandonara el cargo hace diez años se ha dedicado a la filantropía. Su mensaje: «amo todavía la tecnología informática, pero si queremos mejorar nuestras vidas debemos ocuparnos de cuestiones más elementales, como la supervivencia de los niños y los recursos alimenticios». Es más, ha reconocido en múltiples ocasiones que no dejó a sus hijos que fueran propietarios de un teléfono móvil hasta que cumplieran los 14 años de edad, si quiera utilizar la consola Xbox, de la que la empresa es propietaria. Tampoco les permitía utilizarlos en las comidas y cenas. Impuso límites de horarios, una decision que psicólogos expertos en adicciones digitales han recalcado como una labor importante en la educación de los hijos. En su lugar, ha defendido la idea de inculcar procedimientos de enseñanza personalizados e inculcar aptitudes ante los cambios tecnológicos. Otro de los líderes tecnológicos más conocidos en el sector, Pierre Laurent, exgerente de marketing de empresas como Microsoft o Intel, adora la informática. Algo lógico por otra parte, puesto que pueden producir y hacer cosas útiles y facilitarnos la vida. Siempre que se usen correctamente, porque si se abusa de la tecnología se corre el riesgo de ser esclavo de ella. A sus dos hijas, en edades jóvenes, ha querido inculcarles un uso responsable. «Puede ofrecer una hora de pantalla por hora al día, pero los productos multimedia están diseñados para mantener la atención de las personas. No es que haya un intento de dañar a los niños, pero hay una intención de mantenerlos comprometidos», relataba en «The Guardian». «Es importante que aprendan cómo controlar su comportamiento ellos mismos. Simplemente restringir el acceso hace que lo deseen más» También el malogrado Steve Jobs, cofundador de Apple, quiso que ninguno de sus cuatro hijos utilizara algunos de los productos que había inventado. Es más, llegó a prohibir el uso del iPad, la tableta que la compañía presentó en 2010. «Limitamos la cantidad de tecnología que nuestros hijos utilizan en casa», llegó a decir en una entrevista con «The New York Times». Dentro de la propia empresa, el que fuera uno de sus hombres de confianza, Jonathan Ive, cuyos diseños industriales como el del iPad son tan simples que hasta los niños pequeños pueden utilizarlo con facilidad, dijo al «New Yorker» que había establecido límites muy estrictos a sus gemelos de 13 años para evitar exposiciones prolongadas sobre las pantallas. En esa batalla no está solo. Otros talentos tecnológicos pretenden equilibrar la balanza entre uso y adicción en su vida personal. Anne Wojcicki es la directora de la compañía de genómica personal 23andMe, pero también es madre de dos hijos, uno de ellos de su expareja, el cofundador de Google Sergey Brin. Educar es su mayor desafío. «Es importante que aprendan cómo controlar su comportamiento ellos mismos. Simplemente restringir el acceso hace que lo deseen más. Sí, me preocupa a qué podrían estar expuestos en Internet, pero creo que es más importante enseñar a los niños a juzgar. No puedes protegerlos de todo, por lo que debes enseñarles a tomar buenas decisiones», apuntaba.
01-01-1970 | abc.es
Los «youtubers» españoles asumen su «responsabilidad» en los contenidos
«Nadie nace odiando a otra persona por el color de su piel, o su origen, o su religión. La gente tiene que aprender a odiar, y si ellos pueden aprender a odiar, también se les puede enseñar a amar, el amor llega más naturalmente al corazón humano que su contrario». Con esta frase de Nelson Mandela presentaba la responsable de prensa de YouTube España, Vicky Campetella, la segunda fase de la campaña #YoMeSumo, que busca eliminar los mensajes de odio y violencia de las redes sociales. Como aliados en su cometido, Google cuenta con «youtubers» como Ramia -creadora del canal Ramia?s Channel, donde habla de su día a día como musulmana y mujer-; La Familia TV -un grupo de cuatro chicos musulmanes que se dedican a hacer vídeos de experimentos sociales, como por ejemplo, pedir abrazos en medio de Barcelona-; Yu- una china afincada en España que explica las diferencias culturales entre nuestro país y el suyo-; Doris Ikuga -detrás del canal Miss Black Glamour, donde cuenta sus experiencias y da consejos de belleza-; Yellow Mellow -una de las «youtubers» más populares en España y que aborda temas como la homofobia-; Andrea Compton -«youtuber» y locutora de radio, y que trata frecuentemente asuntos relacionados, por ejemplo, con el sexismo- y los artistas Arkano -conocido por batir el Récord Guinness tras pasar 24 horas improvisando y muy comprometido con el bullying y la homofobia- y Rayden -uno de los raperos más conocidos en la actualidad y muy activo en redes sociales-. Los «youtubers» han debatido acerca del pasado, presente y futuro de una herramienta que llega a millones de jóvenes, todos los días. «No te mojes o verás cuántos "unfollows"» «Muchas veces utilizamos un lenguaje machista, tan arraigado que ni nos damos cuenta. Y tenemos que tener en cuenta que llegamos a mucha gente joven, por lo que hay que intentar ser responsables del discurso que soltamos», ha afirmado Yellow Mellow durante su intervención, quien admitió que, en alguna ocasión, le habían aconsejado no tratar sobre determinados temas. «Es algo común que te digan cosas como ?no te mojes o ya verás la de unfollows -usuarios que dejan de seguir las cuentas- te vas a llevar». Por su parte, Andrea Compton ha asegurado que, al principio, los youtubers no son conscientes del impacto de sus vídeos. «Cuando veo mis primeras imágenes me doy cuenta de que utilizo palabras que ahora ni se me ocurriría. Con el tiempo, te vas educando y tus seguidores te van enseñando. Tenemos que ser conscientes de que YouTube es una ventana muy grande», ha señalado, afirmando que también la responsabilidad de estos nuevos creadores «en educar en todo lo que se pueda». El rapero Arkano ha calificado como la «época de la desafección» el momento actual: «En la política pasa, cuando pensamos que ?todos nos roban?; o en el amor, cuando existe la apreciación de que todo es de usar y tirar». Su compañero, Rayden, ha añadido que todas las reacciones de gente que utiliza las redes sociales para insultar «en realidad lo que buscan es llenar un vacío, por ser reconocidos aunque sea por algo malo con lo que te señalen con el dedo». Por ello, ha invitado a todos aquellos jóvenes que se encuentren en esta situación, a que se «abran»: «Cuando sales de esa cámara del eco, te das cuenta de la realidad a tu alrededor». «+1» para sumarse a la iniciativa Todos han reconocido a la plataforma YouTube por haberse convertido en su medio de expresión. «Puedo llegar a muchas personas y todo sin ningún filtro». Precisamente, aprovechando este altavoz, la campaña #YoMeUno (creada en colaboración con el Gobierno de España, la Red Aware, FeSP UGT y la ONG Jóvenes y Desarrollo), pretende llegar a 28.000 jóvenes de todo el país con charlas en centros educativos y a través de las redes sociales para luchar contra el discurso del odio en todas sus facetas. En su parte online, invita a todos los que quieran sumarse a la iniciativa a dibujar un «+1» en la palma de su mano, para después compartir la imagen a través de sus redes sociales. Los «youtubers» involucrados, además, subirán diferente contenido a sus redes sociales debatiendo sobre estos temas.
01-01-1970 | abc.es
La inteligencia artificial descifra el manuscrito Voynich
Científicos de la Universidad de Alberta están utilizando la inteligencia artificial para descifrar el misterioso Códice Voynich, un escrito que se cree que data del siglo XV pero que fue descubierto en el XIX y, hasta la fecha, no ha podido ser traducido. Después de que el pasado mes de septiembre unos investigadores asegurasen de que se trataba de un compendio ginecológico -y el rechazo de esta teoría por una parte de la comunidad científica-, es ahora cuando el profesor de ciencias de la computación Greg Kondrak, un experto en procesamiento del lenguaje natural, y su estudiante Bradley Hauer, han llegado a la conclusión de que se trataría de una guía de herbología y que estaría escrito en hebreo antiguo. Su primer reto se centró en averiguar en qué idioma se había elaborado el código, cuestión que alimenta polémicas entre los expertos desde hace dos siglos. Para ello, la inteligencia artificial estudió 400 idiomas diferentes sacados de la «Declaración Universal de los Derechos Humanos» para identificar sistemáticamente el idioma. Inicialmente, se formuló la hipótesis de que el manuscrito Voynich estaba escrito en árabe pero, después de ejecutar sus algoritmos, resultó que el idioma más probable era el hebreo. «Eso fue sorprendente. Y solo decir 'esto es hebreo' es el primer paso. El siguiente paso es cómo lo desciframos», afirmó Kondrak para Folio, el medio de la Universidad de Alberta. Kondrak y Hauer formularon la hipótesis de que el manuscrito fue creado utilizando alfagramas (palabras a las que se ha alterado el orden de sus letras, de modo que no es reconocible), definiendo una frase con otra, ejemplar de las ambigüedades en el lenguaje humano. Asumiendo eso, intentaron encontrar un algoritmo para descifrar ese tipo de texto codificado. «Resultó que más del 80 por ciento de las palabras estaban en un diccionario hebreo, pero no sabíamos si tenían sentido juntas», dijo Kondrak. Después de buscar infructuosamente a eruditos hebreos para validar sus hallazgos, los científicos recurrieron a Google Translate. Así, la primera frase sería «Ella hizo recomendaciones al sacerdote, al hombre de la casa, a mí y a la gente», «frase rara para comenzar un manuscrito, pero que tiene sentido», asegura el investigador.
01-01-1970 | abc.es
¿Ha logrado la inteligencia artificial descifrar el enigmático manuscrito Voynich?
Un grupo de científicos de la Universidad de Alberta han empezado a emplear sistemas informáticos basados en inteligencia artificial para descifrar el misterioso Códice Voynich. Para los que no lo sepan, se trata de un misterioso escrito que desde hace siglos se intenta conocer su contenido, pero hasta la fecha nunca ha sido posible. Las primeras investigaciones conocidas relatan que data del siglo XV pero que fue descubierto en el XIX y, hasta la fecha, no ha podido ser traducido. Después de que el pasado mes de septiembre unos investigadores asegurasen de que se trataba de un compendio ginecológico -y el rechazo de esta teoría por una parte de la comunidad científica-, es ahora cuando el profesor de ciencias de la computación G reg Kondrak, experto en procesamiento del lenguaje natural, y su estudiante Bradley Hauer, han llegado a la conclusión de que se trataría de una guía de herbología y que estaría escrito en hebreo antiguo. Su primer reto se centró en averiguar en qué idioma se había elaborado el código, cuestión que alimenta polémicas entre los expertos desde hace dos siglos. Para ello, la inteligencia artificial estudió 400 idiomas diferentes sacados de la «Declaración Universal de los Derechos Humanos» para identificar sistemáticamente el idioma. Inicialmente, se formuló la hipótesis de que el manuscrito Voynich estaba escrito en árabe pero, después de ejecutar sus algoritmos, resultó que el idioma más probable era el hebreo. «Eso fue sorprendente. Y solo decir 'esto es hebreo' es el primer paso. El siguiente paso es cómo lo desciframos», afirmó Kondrak para Folio, el medio de la Universidad de Alberta. Kondrak y Hauer formularon la hipótesis de que el manuscrito fue creado utilizando alfagramas (palabras a las que se ha alterado el orden de sus letras, de modo que no es reconocible), definiendo una frase con otra, ejemplar de las ambigüedades en el lenguaje humano. Asumiendo eso, intentaron encontrar un algoritmo para descifrar ese tipo de texto codificado. «Resultó que más del 80 por ciento de las palabras estaban en un diccionario hebreo, pero no sabíamos si tenían sentido juntas», dijo Kondrak. Después de buscar infructuosamente a eruditos hebreos para validar sus hallazgos, los científicos recurrieron a Google Translate. Así, la primera frase sería «Ella hizo recomendaciones al sacerdote, al hombre de la casa, a mí y a la gente», «frase rara para comenzar un manuscrito, pero que tiene sentido», asegura el investigador.
01-01-1970 | abc.es
La inteligencia artificial de Google puede predecir muertes con dos días de antelación
Entrar por el hospital y, en cuestión de segundos, llega a nuestro smartphone un informe con el tiempo de espera, si necesitaremos ingreso y la gravedad de nuestra dolencia. Este es el futuro que vislumbra Google, compañía que ha publicado un estudio preliminar en el que, mezclando 46.000 millones de datos e inteligencia artificial, podrá predecir el futuro del enfermo. No es el primer software que en su clase, y la llamada eHealth (aplicaciones tecnológicas que ayudan al diagnóstico y tratamiento de los pacientes) ya se han desarrollado en muchos ámbitos. Lo interesante de este nuevo estudio, aparte de contener una inmensa cantidad de datos extraídos de más de 200.000 adultos en once años -y en dos hospitales distintos, el Centro médico de la Universidad de California en San Francisco y en la Universidad de Medicina de Chicago-, es que podrá predecir la mortalidad de los pacientes en una horquilla de entre 24 y 48 horas antes que si los médicos utilizan los métodos actuales, según explican en el medio especializado Quarz, quien se hace eco del estudio. Gracias a este tiempo «extra» que ofrece la inteligencia artificial, los doctores podrán suministrar procedimientos que salven la vida de millones de pacientes. Entrenamiento para la inteligencia artificial El problema de este estudio es que aún no ha sido validado de forma independiente, aunque desde Google se afirma que se trata de un salto cualitativo con respecto a anteriores sistemas de su misma índole. El reto se encuentra también en que habrá que seguir «entrenando» los algoritmos de esta tecnología, para que pueda ser más precisa en sus diagnósticos. Otro de los escollos que se encuentra es que la información de los pacientes está normalmente escrita a mano, por lo que habría que homogeneizar todo el proceso, además de pasarlo al lenguaje del ordenador. La base de este proyecto son tres complejas redes neuronales que determinan los datos más importantes de cara a la evolución del paciente, y que ha «aprendido» a descartar los «datos extraños» pero poco relevantes a la hora de diagnosticar al enfermo. Un proceso muy delicado, ya que se encuentra en juego la salud de las personas. Los autores afirman que la inteligencia artificial toma estas decisiones en base a un proyecto previo de Google llamado Vizier. Así, la inteligencia artificial se sigue postulando como el futuro en hospitales y centros médicos futuros, y su proyección no hace más que aumentar.
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