Noticias de "google"

03-07-2018 | diarioti.com
Desarrolladores de aplicaciones pueden leer correo de usuarios de Gmail
Contrariamente a lo que se suponía, no solo computadoras, sino también los desarrolladores de aplicaciones pueden leer el correo electrónico de los usuarios del servicio Gmail de Google.Ampliar
03-07-2018 | abc.es
Ya están aquí los robots que reemplazan a funcionarios y políticos
La tecnología está presente en muchos ámbitos diarios, por no decir en casi todos. En plena era de la inteligencia artificial y todo lo que esta nueva tecnología promete, muchos ven un nuevo campo al que podrían llegar estos «cerebros cibernéticos» hasta convertirse en dirigentes de sociedades por delante del ser humano. Recientemente, un androide llamado Michihito Matsuda se ha convertido en el primer robot en presentarse a unas elecciones en Japón. Su candidatura fue la tercera más votada gracias, en gran parte, a su promesa de ser justo e imparcial con todos los ciudadanos. De hecho, el candidato robot contaba con importantes apoyos para su campaña, como Tetsuzo Matsumoto (vicepresidente de la empresa de telecomunicaciones SoftBank) o Norio Murakami (antiguo representante de Google en Japón). De forma paralela, en Portugal, el gobierno implementará en 2019 el primer robot funcionario, Lola, con el fin de agilizar los trámites burocráticos de la administración. Así, será la encargada de recibir a los visitantes de la Oficina del Ciudadano de Oporto, quienes podrán contarle al robot qué tipo de trámite quieren hacer para que el robot les lleve al lugar más indicado. También facilitará la tarea que pueda ser realizada online, sin pasar por intermediario humano si no es necesario. Del mimo modo, un robot tipo humanoide hace las veces de policía de tráfico en las calles de algunas ciudades de China, regulando el paso de motocicletas. Si bien es cierto que un gobierno gestionado por máquinas puede parecer todavía algo lejano, lo que es una realidad es que los organismos públicos, cada vez más, aprovechan la tecnología, los datos y la Inteligencia Artificial para optimizar sus procesos, mejorar los servicios de atención al ciudadano y tomar mejores decisiones. Un futuro que los españoles ven cada vez más cercano. El 10% de los españoles confía más en los robots que en los políticos De acuerdo al estudio «Una mirada al futuro de la inteligencia artificial» elaborado por OpenText, el 10% de los españoles ya cree que los robots podría tomar mejores decisiones que los miembros del Gobierno. Sin embargo, también genera algunas dudas. Según OpenText, el 28% de los encuestados considera que los robots nunca trabajarán en las Administraciones Públicas. No obstante, el informe también revela cierto grado de optimismo entre los ciudadanos respecto a este proceso de integración de la IA en el sector público. De esta forma, el 20% de los españoles señala que la incorporación de la tecnología robótica en las AAPP se producirá en los próximos diez años y tendrá grandes ventajas como reducir los tiempos de espera, minimizar los errores y ofrecer respuestas más rápidas a las consultas. «En los últimos años, hemos asistido a una oleada de innovación que está revolucionando todos los aspectos de nuestra sociedad. Lo que hace un tiempo parecía una utopía hoy es una realidad. Vehículos que interactuan con sus conductores, sistemas de automatización inteligentes en las cadenas de producción de las empresas e incluso robots candidatos al gobierno son algunas muestras de que la inteligencia artificial ha llegado para quedarse», señala Jorge Martínez, director regional de OpenText para España y Portugal. En la nueva era digital, la incorporación de la inteligencia artificial y la robótica en las Administraciones Públicas aún genera cierta desconfianza. No obstante, las instituciones son conscientes de que la Inteligencia Artificial, la analítica avanzada de datos o la tecnología robótica serán factores imprescindibles para mejorar su productividad y optimizar su rendimiento.
02-07-2018 | abc.es
He probado las gafas de realidad virtual Oculus GO y ya no quiero volver
Sin cables, cómodas, accesibles. La realidad virtual está en disposición de convertirse en algo popular con Oculus Go, las nuevas gafas de realidad virtual que es el dispositivo más interesante que ha creado Facebook en mucho tiempo. A priori, y pese a desconocer la acogida que tendrá en el mercado, lo tiene todo para conquistar a un público de masas. Uno de sus aspectos más relevantes es que la compañía ha dado en el clavo con un producto de realidad virtual de corte «mainstream». Es bueno, bonito y barato. Su objetivo es, por tanto, desarrollar una tecnología para el público de masas. Se vende por 199 dólares. Una cifra ostensiblemente inferior a los 700 u 800 euros que cuestan las gafas para PC, tales como HTC Vive o las Oculus Rift. El gran sueño de Mark Zuckerberg, fundador de Facebook, es precisamente que más de mil millones de personas experimenten con esta tecnología que permite a los usuarios meterse en universos paralelos, «engañando» al cerebro. Con este nuevo modelo de Oculus, Facebook aspira a avanzar rápidamente en el mercado de la realidad virtual, una de las tecnologías más calientes en estos momentos a pesar que sus dos primeros años no ha triunfado como se esperaba. La falta de contenido y software, sumado al alto precio de los primeros dispositivos compatibles, ha provocado que muchos potenciales consumidores no se hayan lanzado en tromba a adquirirlas para su uso doméstico. Tampoco ha contribuido el hecho de que la percepción social es de estar ante una tecnología prescindible, sin tanto gancho como pueden ser los teléfonos móviles. Otro de los frenos a la tecnología se ha encontrado en su propia naturaleza. Las gafas más potentes y avanzadas se deben enchufar a un ordenador a través de una maraña de farragosos cables que dificultan, en ocasiones, la experiencia. Uno de los grandes retos de esta porción del sector de la innovación es eliminar el cableado. Algo que ya empieza a verse en el mercado. Tampoco ha ayudado el hecho que, en general, el espectro de oferta de realidad virtual se sitúe en dos campos. Por un lado, la realidad virtual avanzada, que representan Oculus Rift, Oculus Rift o, con cierta distancia, PlayStation VR. Y, por otro, la realidad virtual móvil, que tiene la virtud de no necesitar más que un móvil para hacerlo funcionar. Las DayDream de Google o las Gear VR de Samsung son sus principales exponentes. Pero las Oculus GO suponen n punto intermedio. Creadas por Facebook y Xiaomi, las gafas no necesitan de nada más para funcionar, ni ordenador, ni teléfono móvil. Según lo sacamos de la caja están listas para disfrutar de una experiencia de realidad virtual de alta calidad. Además, incluyen un mando inalámbrico de cuatro botones, sencillo pero funcional. Viene en dos formatos, de 32 GB y 64 GB, aunque 32 GB es más que suficiente para almacenar decenas de juegos y aplicaciones. La gracia de sus pantallas Y hablemos de uno de los aspectos más interesantes y necesarios, sus lentes. El dispositivo emplea dos pantallas de 5.5 pulgadas, las cuales gestionan una resolución de 1.280 x 1.440 píxeles. Unos guarismos que logran que la calidad de imagen se sitúe más cerca de las gafas de alta gama que de la realidad virtual móvil. Superan, con ello, los modelos anteriores. Para lograr la inmersión, Oculus Go utiliza una serie de cámaras y sensores internos diseñados para realizar un seguimiento de los movimientos que se reproducen en el entorno virtual. Su meta es muy ambiciosa. Eso sí, estamos hablando de un sistema de realidad virtual con un movimiento de 360 grados que no es posicional con las Oculus Rift. Es decir, que de nada sirve agacharnos para esquivar las balas en los juegos. El diseño es más práctico que vanguardista, es decir, funcional y muy ergonómico. De estética elegante, ofrece acabados en sobrio plástico gris. Pero eso sí, el dispositivo es tremendamente ligero: sólo 468 gramos de peso. Cuenta con una salida micro USB y un jack de auriculares. Se ha corregido, además, el pésimo sonido del modelo original. Ahora, está muy bien logrado, sólo en el caso de que necesitemos algo más de intimidad. Fácil de configurar Otro de sus aspectos positivos es su facilidad de uso. Se configura con mucha facilidad mediante una aplicación móvil, compatible con los sistemas operativos iOS y Android, y conectarlo a la red Wifi doméstica. Ajustar la imagen es algo rudimentario, pese a todo. Hablando de los puntos negativos, donde peor se mueven las Oculus Go son en su autonomía. Demasiado escasa. Si utilizamos juegos intensos en gráficos, en menos de una hora se quedará sin batería. Aunque hay que reconocer que la excesiva exposición a esta tecnología no es demasiado aconsejable. La ligereza del conjunto ha obligado a prescindir de baterías de mayor duración pero mucho más pesadas. La solución, llevar siempre una batería portátil. La tienda de aplicaciones de Oculus también es bastante escueta. De momento, no hay mucha oferta de aplicaciones y juegos de calidad. Nada que ver con la oferta de aplicaciones para realidad virtual que hay para PC. Esperemos que más y más estudios se animen a crear para Oculus GO. Por fin nos encontramos ante un producto de realidad virtual autónomo, de calidad, muy sencillo de utilizar y al alcance de todos los bolsillos.
28-06-2018 | elpais.com
Google presenta sus nuevas marcas para anunciantes y editores
La compañía norteamericana presenta hoy unas marcas y unas soluciones más sencillas para sus productos publicitarios.
28-06-2018 | abc.es
Facebook se estrella en su proyecto de conectar el mundo con drones
Era un proyecto de notable calado, cuyas intenciones (ocultas) tenían una doble lectura al margen de sus deseos filantrópicos. Uno de los mayores sueños de Mark Zuckerberg es conectar al mundo con su red social, Facebook. De momento, ha conseguido que un cuarto de la población mundial sean miembros de su comunidad. Pero sus ambiciosos objetivos fueron a más con la puesta en marcha de un proyecto, Aquila, por el cual se pretendía tejer una red de drones impulsados por energía solar para enviar conexiones WiFi a las regiones subdesarrolladas y zonas poco accesibles. Se calcula que dos tercios del mundo no tiene acceso a internet. Una idea brillante, a priori, que se sumó a una batalla para controlar el cielo de internet. Pero ha tenido que cancelarse. Otras iniciativas como Project Loon de Google, los satélites de SpaceX o las conexiones vía satélite de diferentes operadores internacionales han querido que todo el planeta, independientemente de su ubicación, tenga acceso a un medio, considerado como un bien necesario para el progreso de la Humanidad, internet. Todo ello se enmarca dentro de los compromisos adquiridos en internet.org, una iniciativa impulsada por Facebook que propone la creación de diversos mecanismos de conectividad, tanto terrestre como aérea. Facebook se encontró con diversos problemas casi desde el primer momento. Su primer prototipo de drone solar alzó el vuelo hace casi dos años, pero desde entonces no se ha podido articular un proyecto solvente que garantice que son perfectamente capaces de transmitir la señal necesaria a los distintos puntos de esas regiones a las que las infraestructuras de Red no alcanzan. Los planes iniciales establecían que esos drones estarían sobrevolando las regiones durante tres meses y transmitirían información usando tecnología láser. Los días de explorar la ingeniería aeroespacial han acabado para Facebook. En un comunicado, la compañía ha confirmado que sus intenciones de no diseñar ni construir ninguna nueva aeronave no tripulada para transmitir conectividad de internet con acceso limitado. Un proyecto en el que había estado trabajando desde el año 2014, pero que técnicamente no ha cuajado y han cambiado, definitivamente, el rumbo. Este anuncio coincide con la salida en mayo de Andrew Cox, jefe del proyecto Aquila. Las razones para justificar esta decisión son algo ambiguas, puesto que por un lado reconoce que pese a que se pudo probar el dron Aquila, pero nunca pudo mantenerlo ni desplegarlo para lograr este objetivo. Asume la compañía, por otro lado, que hay una gran inversión por parte de empresas de la competencia en el sector aeroespacial para potenciar una tecnología similar. De momento, lo que sí ha trascendido es que el gigante de internet prestará su experiencia a empresas como Airbus, que también persigue desarrollar tecnologías inalámbricas a gran altitud. Uno de los mejores aspectos es el legado que deja este proyecto, aparentemente viable. La consecuencia es que, de nuevo, las zonas remotas se quedan al margen del futuro.
27-06-2018 | abc.es
Google Wifi: así funciona el mejor router que vas a encontrar
Hay veces que las mejores cosas pasan casi desapercibidas. En la tecnología sucede, a menudo, que algunas de las mayores aportaciones a la innovación son silenciosas, no llaman demasiado la atención y resultan casi invisibles. Con forma de bote de crema facial o de un tapón de grandes dimensiones, este invento es lo que un router siempre debió ser por diseño, por potencia y por prestaciones; un aparato distribuidor de redes inalámbricas pero con aspectos para la pesonalización. Google Wifi es un pequeño dispositivo que, gracias a la tecnología OnHub, es capaz de proporcionar una cobertura inalámbrica mejorada y fiable para los hogares, independientente de donde se encuentre. Su mejor aspecto es que logra replicar la señal a cualquier parte de la casa, permitiendo, además, que el usuario pueda decidir en qué regiones y zonas se refuerza la señal. Di diseño minimalista, es un artilugio útil y práctico que puede pasar desapercibido dado que ha desembarcado en España al mismo tiempo que Google Home, el altavoz inteligente del gigante de las búsquedas. Y la tarea de hacerlo es sencilla. Los usaurios pueden consultar fácilmente desde una aplicación los dispositivos que están conectados y cuánto ancho de banda consumen. Con ello, se puede priorizar la señal de mayor velocidad para el dispositivo que más necesite en determinado momento. Es decir, se redistribuye mejor la Wifi. Esto suple uno de los problemas más habituales de los routers tradicionales, que manda la señal independientemente de la naturaleza de la vivienda. Se coloca en el salón, por ejemplo, y listo, pero a veces veces los routers fallan y provocan que existan zonas donde la conexión no llega. Y esto es algo frustrante. Frustrante para el Primer Mundo, evidentemente, pero la necesidad de internet es cada vez mayor en los países desarrollados. Otro de sus aspectos más interesantes es que da la posibilidad de compartir la contraseña del Wifi de manera rápida y sin complicaciones. La situación es muy visual: viene algún amigo o familiar a casa y te pide, cómo no, tener acceso a la red inalámbrica. Ya no podemos vivir sin internet, así que se le da, pero la tarea normal en los routers tradicionales es consultar las claves o bien en la caja o bien debajo del dispositivo. Es cierto que muchas personas la cambian, algo que debería ser lo habitual para mejorar su seguridad, pero gran parte de los consumidores optan por dejar la que viene de fábrica. Y eso es posible que dificulte su memorización. Pues bien, con Google Wifi se puede compartir esta información desde la propia «app» del terminal móvil asociado. Además, incluye una serie de configuraciones para la familia que permiten administrar el tiempo que los niños pasan conectados, por ejemplo pausando la señal durante la hora de la cena o la hora de dormir, consultar el consumo de datos, así como administrar varios dispositivos haciendo «streaming», descargas o compartiendo contenido multimedia. Otro de los mejores aspectos es que dada su naturaleza, el router se actualiza con todas las mejoras y protocolos de seguridad. Precio: 139 euros. Cómo configurarlo 1.- Se necesita una unidad o unidades de Google Wifi 2.- Estar registrado en una cuenta de Google 3.- Descargar la aplicación Google Wifi para Android o iOS 4.- Disponer de conexión de banda ancha 5.- La unidad de Google Wifi no es un módem. Para utilizarla, debes conectarla a un módem mediante un cable Ethernet. Puede ser un módem normal o una combinación de módem y router que te proporcionará tu proveedor de internet. 6.- Se concta a a la corriente mediante un cable que viene incluido. Si la unidad emite una luz azul intermitente, significa que está encendida y lista para configurarse. Es recomendable colocarlo en un lugar que esté a la vista, como una estantería o un mueble de TV, para obtener la mejor señal. 7.- La «app» encontrará automáticamente tu unidad de Google Wifi. Cuando se te solicite, escanea con la cámara de tu teléfono el código QR que encontrarás en la base de la unidad de Google Wifi. Tu teléfono se conectará automáticamente a la unidad. Entonces, habrá que seleccionar una ubicación en la aplicación para poder identificarla más tarde. También puedes crear una etiqueta personalizada. 8.- Cuando se te solicite, crea un nombre para la red WiFi. A continuación, toca «Siguiente». Crea una contraseña. A continuación, toca «Crear». Toca Sí, acepto para activar los servicios en la nube.
27-06-2018 | abc.es
Google Wifi: así funciona este router que lleva la señal a toda la casa
Con forma de bote de crema facial o un tapón de grandes dimensiones, este invento es lo que un router siempre debió ser. Por diseño, por potencia y por prestaciones. Google Wifi es un pequeño dispositivo que, gracias a la tecnología OnHub, proporciona una cobertura inalámbrica mejorada para los hogares. Su mejor aspecto es que logra replicar la señal a cualquier parte de la casa, permitiendo, además, que el usuario pueda decidir en qué regiones y zonas se refuerza la señal. Di diseño minimalista, es un artilugio útil y práctico que puede pasar desapercibido dado que ha desembarcado en España al mismo tiempo que Google Home, el altavoz inteligente del gigante de las búsquedas. Y la tarea de hacerlo es sencilla. Los usaurios pueden consultar fácilmente desde una aplicación los dispositivos que están conectados y cuánto ancho de banda consumen. Con ello, se puede priorizar la señal de mayor velocidad para el dispositivo que más necesite en determinado momento. Es decir, se redistribuye mejor la Wifi. Esto suple uno de los problemas más habituales de los routers tradicionales, que manda la señal independientemente de la naturaleza de la vivienda. Se coloca en el salón, por ejemplo, y listo, provocando que a veces que fallen y existan zonas donde la conexión no llega. Y esto es algo frustrante. Otro de sus aspectos más interesantes es que da la posibilidad de compartir la contraseña del Wifi de manera rápida y sin complicaciones. La situación es muy visual: viene algún amigo o familiar a casa y te pide, cómo no, tener acceso a la red inalámbrica. Ya no podemos vivir sin internet, así que se le da, pero la tarea normal en los routers tradicionales es consultar las claves o bien en la caja o bien debajo del dispositivo. Es cierto que muchas personas la cambian, algo que debería ser lo habitual para mejorar su seguridad, pero gran parte de los consumidores optan por dejar la que viene de fábrica. Y eso es posible que dificulte su memorización. Pues bien, con Google Wifi se puede compartir esta información desde la propia «app» del terminal móvil asociado. Además, incluye una serie de configuraciones para la familia que permiten administrar el tiempo que los niños pasan conectados, por ejemplo pausando la señal durante la hora de la cena o la hora de dormir, consultar el consumo de datos, así como administrar varios dispositivos haciendo «streaming», descargas o compartiendo contenido multimedia. Otro de los mejores aspectos es que dada su naturaleza, el router se actualiza con todas las mejoras y protocolos de seguridad. Precio: 139 euros. Cómo configurarlo 1.- Se necesita una unidad o unidades de Google Wifi 2.- Estar registrado en una cuenta de Google 3.- Descargar la aplicación Google Wifi para Android o iOS 4.- Disponer de conexión de banda ancha 5.- La unidad de Google Wifi no es un módem. Para utilizarla, debes conectarla a un módem mediante un cable Ethernet. Puede ser un módem normal o una combinación de módem y router que te proporcionará tu proveedor de internet. 6.- Se concta a a la corriente mediante un cable que viene incluido. Si la unidad emite una luz azul intermitente, significa que está encendida y lista para configurarse. Es recomendable colocarlo en un lugar que esté a la vista, como una estantería o un mueble de TV, para obtener la mejor señal. 7.- La «app» encontrará automáticamente tu unidad de Google Wifi. Cuando se te solicite, escanea con la cámara de tu teléfono el código QR que encontrarás en la base de la unidad de Google Wifi. Tu teléfono se conectará automáticamente a la unidad. Entonces, habrá que seleccionar una ubicación en la aplicación para poder identificarla más tarde. También puedes crear una etiqueta personalizada. 8.- Cuando se te solicite, crea un nombre para la red WiFi. A continuación, toca «Siguiente». Crea una contraseña. A continuación, toca «Crear». Toca Sí, acepto para activar los servicios en la nube.
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