Noticias de "google"

29-05-2018 | abc.es
Esto es lo que quiere Apple para el iPhone del próximo año: tres modelos, pantalla OLED y tres cámaras
Superado el primer trimestre del año, uno de los periodos, junto con el final de año, más fuerte para las ventas de teléfonos móviles, Apple quiere seguir acelerando la máquina de su dispositivo estrella, el iPhone. La compañía, envuelta en su desarrollo tecnológico, pretende encontrar una nueva fórmula que incentive el consumo. Y, como sucede en esta industria, la etiqueta de «novedad» debe acompañarse de algo muy innovador. Y esa capacidad de innovación puede que se haya perdido, pero la maquinaria económica no puede desacelerarse porque el mercado del «smartphone», ya maduro, sigue siendo una gran fuente de ingresos para compañías como Samsung y Apple. En un escenario de debilidad del mercado chino, ambas firmas quieren dar un golpe sobre la mesa y distanciarse de nuevo de sus más directos competidores. Huawei, tercero en discordia, es la única marca que a día de hoy puede hacer ver las orejas al lobo. Mientras tanto, los rumores sobre la posible renovación en otoño del iPhone cobra cada vez mayor intensidad. Las primeras hipótesis apuntan a que el gigante estadounidense prepara la llegada de hasta tres modelos distintos de teléfono móvil. Todos ellos, según el medio especializado «Electronic Times» de Corea del Sur, vendrán con pantallas tipo OLED, unos paneles que producen colores intensos y negros profundos. El iPhone X ha sido el primer teléfono de Apple en contar con una pantalla de tales características. Pero se trata de una combinación no siempre del agrado de todos los consumidores, pero que se ha convertido en la tecnología más deseada por los fabricantes de telefonía. Sin ir más lejos, algunos de los modelos más avanzados del mercado (Samsung Galaxy S9, Google Pixel 2, Huawei P20 Pro y OnePlus 6) incorporan este tipo de pantallas orgánicas, que Samsung ha impulsado en los últimos años. De tal forma, que la decisión de montar estas pantallas cobra mayor fuerza, aunque hasta ahora se daba por hecho que Apple solo lo haría en dos de los tres modelos de iPhone previstos para este año. Sin embargo, los primeros informes dudan que este movimiento que permita la transición hacia estas pantallas no producirá hasta el próximo año. Es decir, los planes iniciales sugieren que esta temporada habrá tres modelos, sí, pero no todos serán OLED. Según ha trascendido, la empresa encargada de la producción de estos paneles es Japan Display, uno de los tres principales proveedores de estos componentes. Otra de las cuestiones a resolver es su apartado fotográfico. Los primeros rumores apuntan a que el iPhone más avanzado (y caro) de esta temporada vendrá con hasta tres cámaras, algo similar a lo que ha desarrollado Huawei en el P20 Pro. Así, los usuarios podrán hacer zoom de tres aumentos de manera óptica como una de sus novedades. Desde noviembre del pasado año se lleva diciendo que, para la renovación anual del iPhone para 2018, Apple tiene previsto lanzar tres modelos este año. Un informe de la consultora KGI Securities señaló que dos de ellos presentarían pantallas OLED, mientras que el otro -una variante más accesible de 6,1 pulgadas- apostaría por una pantalla LCD. En cualquier caso, la compañía estadounidense revelará detalles acerca de la próxima versión de iOS en su evento WWDC que se celebrará la próxima semana.
28-05-2018 | abc.es
Espiar WhatsApp: ¿es posible colarse en conversaciones ajenas con una aplicación?
Una de las entradas más populares en los buscadores es la frase «espiar WhatsApp». Un hecho que se ha convertido en un filón para muchos desarrolladores avispados y con malas intenciones, que han creado aplicaciones que prometen poder monitorizar la actividad de cualquier usuario de nuestros contactos solo con descargarnos su herramienta, disponible en muchos casos a través de su propia página web, que nos sale en las primeras entradas nada más ingresar en el navegador esta frase. Pero, ¿es posible «hackear» WhatsApp? La respuesta es que, si eres un usuario medio con conocimientos básicos, descargándote una simple «app» en tu móvil no vas a conseguir mucho más que las horas de conexión y un informe de actividad. Eso en el mejor de los casos. «El cifrado de WhatsApp hace casi imposible que puedas acceder a una conversación en la que no estás involucrado», explica para ABC Luis Corrons, experto en ciberseguridad de Avast, que cuenta que su experiencia con este tipo de aplicaciones no fue muy productiva. No espían y encima son un timo «Las aplicaciones que probé prometían espiar a otros usuarios, pero en realidad eran un timo. Al final, lo que hacían era apuntarte a una página que te cobraba por mandarte mensajes y no funcionaban para lo que se supone que eran», asegura. El método era fácil: un enlace web te redirigía a una página, que podía ser sospechosamente parecida a la de Google Play (la tienda de aplicaciones de Android), y desde donde era posible descargarse la aplicación «milagrosa». Una vez instalada, pedía un correo para el registro y un número de teléfono. Para validar la cuenta, había que introducir un código que llegaba vía SMS una vez que se introducían los datos. Lo que el usuario no sabía es que a la vez que llegaba esta contraseña también se enviaba a un servicio de mensajería «premium» que le cobraba al usuario cada vez que periódicamente le llegaba uno de sus SMS. El sistema se refinó tanto que estas aplicaciones maliciosas conseguían evitar que las notificaciones de los mensajes aparecieran en los móviles, por lo que el usuario la mayoría de las veces solo se enteraba cuando le llegaba el susto de la factura. «Los SMS estaban en la bandeja de entrada como leídos, por lo que si no te metías directamente, no te percatabas», afirma Corrons. «Apps» que intuyen conversaciones En los últimos tiempos han proliferado las aplicaciones tipo «registro». Es decir, herramientas a terceros que monitorizan la actividad de tus contactos en WhatsApp desde tu propia cuenta y crean informes sobre lo que intuyen que son horas de sueño o conversaciones entre varias personas al comparar los horarios de conexión de los números que tienes registrados en tu agenda. Algo así como automatizar tablas que podrías hacer tú mismo mirando si tus contactos están en línea o no cada vez que te conectas. «En realidad estos datos son "públicos" -porque tienes acceso solo con tener la aplicación instalada- , pero en ningún caso se pueden meter en conversaciones con otras personas ajenas a quien la está utilizando», señala el experto en ciberseguridad. Además, el hecho de que dos personas coincidan hablando a las mismas horas en una aplicación tan utilizada y cotidiana como WhatsApp no asegura que las predicciones sean totalmente fiables. Instaladas en el móvil espiado Después de todo esto. ¿Acaso la tecnología para «pinchar» conversaciones de WhatsApp no ha llegado a nuestras manos? En este caso, la respuesta es la contraria: sí que existen aplicaciones que pueden controlar todo lo que hace un móvil desde otro distinto (ya sea desde otro smartphone «Mata Hari» o desde un ordenador), pero para ello se necesita instalar una «app» en el terminal que se va a espiar. «Existen aplicaciones espía, que normalmente son de pago, que su objetivo es hacer una copia de toda la actividad del móvil en el que están instaladas y hacérsela llegar al ?atacante?», explica Corrons. Ya se han visto casos en el que este tipo de aplicaciones buscan un fin más allá del simple «cotilleo», como la herramienta que permitía a los padres controlar los móviles de sus hijos (que saltó a los medios por revelar información de sus usuarios por una agujero de seguridad), si bien fue duramente criticada por la intromisión en la privacidad que suponen este tipo de «apps». Espiar WhatsApp puede ser delito Más allá de la capacidad técnica para llevar a cabo el espionaje en WhatsApp, es importante conocer que el hecho de acceder a conversaciones privadas (incluso por parte de padres preocupados por díscolos hijos) está penado por la ley. Se trata de un delito de descubrimiento y revelación de secretos recogido en el artículo 197 y puede conllevar hasta penas de prisión. Así que si después de leer este artículo te sientes tentado, ya sea de manera analógica o tecnológica, a controlar la actividad de alguien en WhatsApp, piénsatelo dos veces porque puede que salgas escaldado.
28-05-2018 | abc.es
Google, Instagram, WhatsApp y Facebook, denunciados por forzar al usuario a aceptar los términos de uso
Desde el viernes pasado el Reglamento General de Protección de Datos (RPGD o GPDR, por sus siglas en inglés) es de obligado cumplimiento, con lo que las empresas infractoras se exponen a multas que pueden ascender en los casos más graves al 4% de la facturación anual o 20 millones de euros. Una consecuencia que ha obligado a las firmas comerciales a apresurarse a adaptarse al marco legal, pero que puede hacer que las tecnológicas se busquen las mañas para saltárselo a la torera. No han trascurrido ni dos días y las principales empresa del sector ya han recibido las primeras quejas. None Of Your Business, una organización sin ánimo de lucro liderada por el activista austriaco Max Schrems ha presentado una denuncia en la que reclama a Google, Facebook, Instagram y WhatsApp unos 7.000 millones de euros argumentando en un comunicado que todas ellas están actuando al margen de la ley de privacidad. La denuncia se ha presentado en las autoridades de protección de datos en Francia, Bélgica, Alemania y Austria, aunque este litigio puede derivarse hacia Irlanda, donde Facebook y Google tienen su sede europea. Su petición se centra en que las plataformas están «forzando a los usuarios a aceptar los términos del servicio o perder su acceso». Es decir, «excluye a los usuarios que se niegan a aceptar la política de uso». Un concepto centrado en la idea de «o lo tomas o lo dejas», critica Schrems en declaraciones a la agencia Reuters, quien ha insistido que los principales gigantes del sector obligan a los usuarios a aceptar recibir publicidad personalizada para utilizar las plataformas digitales. Algo que entiende que no es una decisión «libre». A su juicio, debería haber una opción de «sí o no» en ese sentido, dado que «muchas de estas compañías te obligan a aceptar la nueva política de privacidad, lo cual es totalmente contrario a la ley». Scherms ha asegurado que su objetivo es que la legación pueda mitigar la capacidad de los titanes tecnológicos a la hora de recopilar datos que, posteriormente, utilizan para vender publicidad personalizada, la principal fuente de ingresos de empresas como Facebook. La multinacional estadounidense, sin embargo, ha defendido que este tipo de publicidad permite operar con libertad. En el caso de Google, la denuncia presentada está relacionada con los teléfonos inteligentes que usan su sistema operativo Android, el de mayor penetración del mundo. «Los consumidores están obligados a entregar sus datos o a poseer "un ladrillo de 1.000 euros" que no pueden utlizar», critica Schrems.
28-05-2018 | elpais.com
Cómo redoblar las ventas de un nuevo producto con una estrategia de vídeo online
Maybelline New York Cejas combinó varios formatos de anuncios en YouTube y Google Display, con segmentaciones de audiencia personalizadas. El resultado: alza de ventas del 130%.
27-05-2018 | abc.es
Los secretos de Frida Kahlo a un «clic» de distancia gracias a esta aplicación
Sus cejas, sus vestidos, su peinado y sobre todo su impactante obra. Frida Kahlo se ha erigido como icono y despierta el interés de muchos. Pero, ¿qué hay detrás de las obras de las obras de Frida? ¿Cómo afrontó los problemas en su vida y cómo los plasmó en su arte? ¿Cuáles fueron los hitos que marcaron su vida? ¿Por qué es importante su trabajo y su legado para el arte latinoamericano y los movimientos feministas? Estas son algunas de las preguntas que podrás responder a través de una nueva exposición online de Google Arts & Culture, «Las Caras de Frida», que ya se puede visitar sin salir de casa y a golpe de «clic». Tomando como epicentro América Latina y con la contribución de 33 aliados en 7 países, instituciones y expertos de todo el mundo se comparte, por primera vez, gran parte del trabajo de la artista mexicana a través de distintos formatos que permitirán acercarse al visitante digital a su vida y obra desde una perspectiva amplia y profunda. Se trata de una colección de más de 800 piezas, entre las que se incluyen 69 obras de arte, fotos, cartas, exposiciones online y ensayos inspirados en Frida. Además, varios expertos han interpretado sus obras desde múltiples perspectivas, así como su vestuario, accesorios y otros objetos, y los pasillos de los museos dedicados a Frida Kahlo, Dolores Olmedo y Diego de Rivera están disponibles de forma virtual. De tu salón a Ciudad de México. La colección ofrece piezas de arte que normalmente no están disponibles al público, como obras de colecciones privadas que nunca antes han estado disponibles en internet. Es el caso de «Vista de New York», dibujada cuando Kahlo miraba por la ventana del Hotel Barbizon Plaza en 1932, o algunas de las primeras versiones de los trabajos de Frida, dibujados en algunos casos en la parte de atrás de otras pinturas ya terminadas. Además, gracias a la alta resolución de la tecnología Art Camera de Google, el usuario podrá acercarse a detalles que hasta ahora eran imperceptibles al ojo humano, como en la obra «Autorretrato dedicado a Leon Trotsky», donde se puede leer la carta que sostiene la Frida pintada y dirigida al político comunista con el que mantuvo un fugaz romance. Una forma diferente y sencilla de acercarse a la obra y los secretos de la intensa vida de la artista mexicana.
26-05-2018 | elpais.com
Manual para ?startups?: requisitos para enamorar a una gran empresa
Responsables de Google, Telefónica y Amadeus debaten sobre los factores que buscan para invertir en proyectos tecnológicos incipientes.
26-05-2018 | elpais.com
La innovación está sobrevalorada y ser el primero te llevará al fracaso
El evento Techpreneurs, organizado por EL PAÍS RETINA en colaboración con Google, reunió este jueves a 'startups' y empresas para debatir sobre los procesos de innovación.
25-05-2018 | elpais.com
Manual para ?startups?: requisitos para enamorar a una gran empresa
Responsables de Google, Telefónica y Amadeus debaten sobre los factores que buscan para invertir en proyectos tecnológicos incipientes.
25-05-2018 | abc.es
Lo mejor y lo peor de la nueva normativa de privacidad, según los expertos
Ha llegado el «día D»: entra en vigor «de facto» la nueva normativa europea de privacidad, bautizada como Reglamento General de Protección de Datos (RGPD). Este conjunto de reglas intenta poner algo de orden en el controvertido terreno del uso que las compañías dan a la información que brinda el ciudadano europeo de a pie de forma online, la mayoría de las veces de forma gratuita e inconsciente. Entre sus «beneficios», muchos apuntan a que el usuario estará más protegido y tendrá el control de lo que las empresas, sobre todo las grandes tecnológicas como Google, Facebook o Microsoft, conocen de su alter ego en internet. El hecho de que tengan que responder ante la justicia europea aunque estén afincadas en países extracomunitarios es otro de los motivos por los que este reglamento se ha llevado aplausos. Pero también hay quien critica su imprecisión en muchos de sus apartados, o que la normativa, a pesar de haber nacido en 2016 (las empresas han tenido dos años de plazo para «aclimatarse» a esta nueva realidad), ha sufrido cambios hasta hace apenas unas semanas. Por ello, ABC se ha puesto en contacto con cuatro expertos en Derecho especializados en protección de datos que señalan, en su opinión, lo mejor y lo peor del recién llegado RGPD. Borja Adsuara, experto en Derecho, Estrategia y Comunicación Digital Lo mejor: «Obliga a las multinacionales norteamericanas y asiáticas que prestan servicios en Europa y, por ello, tratan datos personales de ciudadanos europeos, a someterse a la legislación, a las agencias de protección de datos y a los tribunales de la UE. Por ende, pueden ser sancionados con multas que pueden ser muy importantes (miles de millones de euros). Ya no se pueden "escapar", como hacían antes». Lo peor: «"Degrada" el principio y la regla general del consentimiento del titular para el tratamiento de sus datos personales y lo pone al mismo nivel de lo que eran y deberían seguir siendo unas excepciones, muy fundamentadas: el "interés público" o el "interés legítimo" de una empresa por tratar nuestros datos personales SIN nuestro consentimiento. Habrá que estar muy vigilantes, porque puede ser una "puerta de atrás" o un auténtico "agujero negro" para evitar pedir el consentimiento de los titulares de los datos». Samuel Parra, jurista experto en protección de datos Lo mejor: «La ampliación del ámbito territorial de aplicación. Hasta ahora, la protección que confería la normativa se basaba en la ubicación de la empresa que tratase los datos personales, de forma que si esa empresa no estaba establecida en España o algún otro país de la UE, no le eran exigibles las garantías establecidas en la normativa de protección de datos. Esto dejaba a los europeos desprotegidos cuando, por ejemplo, una gran corporación de Estados Unidos trataba nuestros datos pero no tenía sede en Europa. Ahora, con el RGPD, el criterio a tener en cuenta es la residencia de la persona titular de los datos, de suerte que si es europea el manto protector del RGPD le acompañará en todo momento, aunque la empresa que trate los datos se encuentre en un lugar recóndito del planeta». Lo peor: «El gran número de imprecisiones del RGPD. Hay numerosas disposiciones que utilizan expresiones como "medidas razonables", "sin dilaciones", "no más tiempo del necesario", "a gran escala", "cuando sea técnicamente posible", etc. Esto se traduce en una gran inseguridad jurídica pues el destinatario de la norma no va a tener claro si está cumpliendo o no con la normativa. Un par de ejemplos. ¿Durante cuánto tiempo se pueden mantener los datos que permitan la identificación de los interesados? Durante no más tiempo del necesario dice el RGPD, ¿pero cuánto tiempo es eso? Otro más: en relación al tratamiento de menores de edad, ¿cómo debe el responsable del tratamiento asegurarse que el consentimiento fue dado por sus padres? El RGPD dice que mediante "esfuerzos razonables", ¿pero qué es un esfuerzo razonable?». Sergio Carrasco, experto en derecho digital de Fase Consulting Lo mejor: «Introduce una serie de aspectos positivos en la protección de derechos, pudiendo destacar entre ellos las obligaciones de prevención impuestas a las organizaciones a la hora de tratar datos. Pasamos de un modelo reactivo a uno proactivo, con la existencia de medidas como la protección de datos desde el diseño y por defecto, además de la obligación de notificación de violaciones de seguridad. Además, se regula de manera más estricta la figura del consentimiento, exigiendo ahora una declaración de los interesados o una acción positiva e impidiendo que pueda utilizarse el mero silencio o inacción para entender que el titular de derechos ha dado su consentimiento para el tratamiento de sus datos, además de deber dar la opción de consentir las diversas finalidades (lo que llamamos un consentimiento granular). La información que se debe facilitar, y el derecho a la portabilidad de los datos, van más allá de la regulación actual. Por otro lado, la existencia de sanciones que tienen en cuenta el volumen de negocio total anual global a la hora de establecer el importe favorecerá la búsqueda del cumplimiento de la norma incluso entre entidades de gran relevancia y volumen». Lo peor: «Respecto a los aspectos negativos, existen múltiples opiniones. Desde algunos sectores se habla de nuevas cargas para cumplir con el Reglamento. De hecho, pese a que ha transcurrido un periodo de tiempo amplio para la adaptación desde la entrada en vigor del Reglamento, existen muchas entidades que aún no han realizado el trabajo interno necesario para adaptarse al mismo. Además, el Reglamento introduce una serie de conceptos jurídicos como el ?interés legítimo?, que han planteado dudas sobre cómo deben interpretarse y su alcance a la hora de legitimar un determinado tratamiento. Por otro lado, y aunque no haya sido causado por el texto en sí de la norma, la introducción del Reglamento ha llevado en algunos casos a un miedo a las sanciones tal (en parte causado por los importes mencionados) que en los últimos días se realizan notificaciones y peticiones de consentimiento que van mucho más allá de lo que exige el Reglamento. Se trata de una materia amplia y compleja, y podemos encontrar incluso grandes empresas que están llevando a cabo actuaciones que denotan que el asesoramiento que se ha recibido no es el más adecuado». Pablo Fernández Burgueño, abogado especializado en «blockchain», ciberseguridad, eGames y marketing online Lo mejor: «Una de las novedades más positivas del RGPD es la libertad que otorga a los empresarios para que ellos mismos puedan elegir sin barreras las medidas de seguridad que consideren idóneas para proteger los datos personales. Con ello se pretende generar consciencia sobre el valor de los datos para que, a continuación, se implementen las medidas de seguridad físicas, lógicas y organizativas adecuadas para mitigar el riesgo con soluciones seguras y configuradas con privacidad por defecto. El RGPD es un antes y un después en la concienciación sobre los datos y en el impulso a la seguridad proactiva». Lo peor: «Lo peor del RGPD no es su contenido sino que ha pasado desapercibido desde su entrada en vigor, en 2016, hasta prácticamente el día a partir del que es obligatorio su cumplimiento, el 25 de mayo de 2018. El problema lo hemos encontrado en una preocupante dejadez por parte de la Agencia Española de Protección de Datos, de la que he llegado a recibir respuestas telefónicas indicando que el reglamento no había entrado en vigor o que aún tenía que ser objeto de transposición. La desinformación y la desidia, hasta tiempos recientes, por parte de la autoridad de control han conducido a que un número importante de empresas españolas no hayan podido abordar adecuadamente sus adecuaciones o lo hayan hecho de forma precipitada y con errores graves que les ha llevado a, por ejemplo, pedir innecesarias renovaciones de consentimientos para el envío de comunicaciones publicitarias por vía electrónica. El RGPD es correcto; pero no lo ha sido tanto la forma de impulsar su cumplimiento».
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