Noticias de "google"

25-05-2018 | elpais.com
Manual para ?startups?: requisitos para enamorar a una gran empresa
Responsables de Google, Telefónica y Amadeus debaten sobre los factores que buscan para invertir en proyectos tecnológicos incipientes.
25-05-2018 | abc.es
Lo mejor y lo peor de la nueva normativa de privacidad, según los expertos
Ha llegado el «día D»: entra en vigor «de facto» la nueva normativa europea de privacidad, bautizada como Reglamento General de Protección de Datos (RGPD). Este conjunto de reglas intenta poner algo de orden en el controvertido terreno del uso que las compañías dan a la información que brinda el ciudadano europeo de a pie de forma online, la mayoría de las veces de forma gratuita e inconsciente. Entre sus «beneficios», muchos apuntan a que el usuario estará más protegido y tendrá el control de lo que las empresas, sobre todo las grandes tecnológicas como Google, Facebook o Microsoft, conocen de su alter ego en internet. El hecho de que tengan que responder ante la justicia europea aunque estén afincadas en países extracomunitarios es otro de los motivos por los que este reglamento se ha llevado aplausos. Pero también hay quien critica su imprecisión en muchos de sus apartados, o que la normativa, a pesar de haber nacido en 2016 (las empresas han tenido dos años de plazo para «aclimatarse» a esta nueva realidad), ha sufrido cambios hasta hace apenas unas semanas. Por ello, ABC se ha puesto en contacto con cuatro expertos en Derecho especializados en protección de datos que señalan, en su opinión, lo mejor y lo peor del recién llegado RGPD. Borja Adsuara, experto en Derecho, Estrategia y Comunicación Digital Lo mejor: «Obliga a las multinacionales norteamericanas y asiáticas que prestan servicios en Europa y, por ello, tratan datos personales de ciudadanos europeos, a someterse a la legislación, a las agencias de protección de datos y a los tribunales de la UE. Por ende, pueden ser sancionados con multas que pueden ser muy importantes (miles de millones de euros). Ya no se pueden "escapar", como hacían antes». Lo peor: «"Degrada" el principio y la regla general del consentimiento del titular para el tratamiento de sus datos personales y lo pone al mismo nivel de lo que eran y deberían seguir siendo unas excepciones, muy fundamentadas: el "interés público" o el "interés legítimo" de una empresa por tratar nuestros datos personales SIN nuestro consentimiento. Habrá que estar muy vigilantes, porque puede ser una "puerta de atrás" o un auténtico "agujero negro" para evitar pedir el consentimiento de los titulares de los datos». Samuel Parra, jurista experto en protección de datos Lo mejor: «La ampliación del ámbito territorial de aplicación. Hasta ahora, la protección que confería la normativa se basaba en la ubicación de la empresa que tratase los datos personales, de forma que si esa empresa no estaba establecida en España o algún otro país de la UE, no le eran exigibles las garantías establecidas en la normativa de protección de datos. Esto dejaba a los europeos desprotegidos cuando, por ejemplo, una gran corporación de Estados Unidos trataba nuestros datos pero no tenía sede en Europa. Ahora, con el RGPD, el criterio a tener en cuenta es la residencia de la persona titular de los datos, de suerte que si es europea el manto protector del RGPD le acompañará en todo momento, aunque la empresa que trate los datos se encuentre en un lugar recóndito del planeta». Lo peor: «El gran número de imprecisiones del RGPD. Hay numerosas disposiciones que utilizan expresiones como "medidas razonables", "sin dilaciones", "no más tiempo del necesario", "a gran escala", "cuando sea técnicamente posible", etc. Esto se traduce en una gran inseguridad jurídica pues el destinatario de la norma no va a tener claro si está cumpliendo o no con la normativa. Un par de ejemplos. ¿Durante cuánto tiempo se pueden mantener los datos que permitan la identificación de los interesados? Durante no más tiempo del necesario dice el RGPD, ¿pero cuánto tiempo es eso? Otro más: en relación al tratamiento de menores de edad, ¿cómo debe el responsable del tratamiento asegurarse que el consentimiento fue dado por sus padres? El RGPD dice que mediante "esfuerzos razonables", ¿pero qué es un esfuerzo razonable?». Sergio Carrasco, experto en derecho digital de Fase Consulting Lo mejor: «Introduce una serie de aspectos positivos en la protección de derechos, pudiendo destacar entre ellos las obligaciones de prevención impuestas a las organizaciones a la hora de tratar datos. Pasamos de un modelo reactivo a uno proactivo, con la existencia de medidas como la protección de datos desde el diseño y por defecto, además de la obligación de notificación de violaciones de seguridad. Además, se regula de manera más estricta la figura del consentimiento, exigiendo ahora una declaración de los interesados o una acción positiva e impidiendo que pueda utilizarse el mero silencio o inacción para entender que el titular de derechos ha dado su consentimiento para el tratamiento de sus datos, además de deber dar la opción de consentir las diversas finalidades (lo que llamamos un consentimiento granular). La información que se debe facilitar, y el derecho a la portabilidad de los datos, van más allá de la regulación actual. Por otro lado, la existencia de sanciones que tienen en cuenta el volumen de negocio total anual global a la hora de establecer el importe favorecerá la búsqueda del cumplimiento de la norma incluso entre entidades de gran relevancia y volumen». Lo peor: «Respecto a los aspectos negativos, existen múltiples opiniones. Desde algunos sectores se habla de nuevas cargas para cumplir con el Reglamento. De hecho, pese a que ha transcurrido un periodo de tiempo amplio para la adaptación desde la entrada en vigor del Reglamento, existen muchas entidades que aún no han realizado el trabajo interno necesario para adaptarse al mismo. Además, el Reglamento introduce una serie de conceptos jurídicos como el ?interés legítimo?, que han planteado dudas sobre cómo deben interpretarse y su alcance a la hora de legitimar un determinado tratamiento. Por otro lado, y aunque no haya sido causado por el texto en sí de la norma, la introducción del Reglamento ha llevado en algunos casos a un miedo a las sanciones tal (en parte causado por los importes mencionados) que en los últimos días se realizan notificaciones y peticiones de consentimiento que van mucho más allá de lo que exige el Reglamento. Se trata de una materia amplia y compleja, y podemos encontrar incluso grandes empresas que están llevando a cabo actuaciones que denotan que el asesoramiento que se ha recibido no es el más adecuado». Pablo Fernández Burgueño, abogado especializado en «blockchain», ciberseguridad, eGames y marketing online Lo mejor: «Una de las novedades más positivas del RGPD es la libertad que otorga a los empresarios para que ellos mismos puedan elegir sin barreras las medidas de seguridad que consideren idóneas para proteger los datos personales. Con ello se pretende generar consciencia sobre el valor de los datos para que, a continuación, se implementen las medidas de seguridad físicas, lógicas y organizativas adecuadas para mitigar el riesgo con soluciones seguras y configuradas con privacidad por defecto. El RGPD es un antes y un después en la concienciación sobre los datos y en el impulso a la seguridad proactiva». Lo peor: «Lo peor del RGPD no es su contenido sino que ha pasado desapercibido desde su entrada en vigor, en 2016, hasta prácticamente el día a partir del que es obligatorio su cumplimiento, el 25 de mayo de 2018. El problema lo hemos encontrado en una preocupante dejadez por parte de la Agencia Española de Protección de Datos, de la que he llegado a recibir respuestas telefónicas indicando que el reglamento no había entrado en vigor o que aún tenía que ser objeto de transposición. La desinformación y la desidia, hasta tiempos recientes, por parte de la autoridad de control han conducido a que un número importante de empresas españolas no hayan podido abordar adecuadamente sus adecuaciones o lo hayan hecho de forma precipitada y con errores graves que les ha llevado a, por ejemplo, pedir innecesarias renovaciones de consentimientos para el envío de comunicaciones publicitarias por vía electrónica. El RGPD es correcto; pero no lo ha sido tanto la forma de impulsar su cumplimiento».
24-05-2018 | abc.es
Las claves para entender el nuevo reglamento de protección de datos europeo
Cada vez que abre su bandeja de entrada en el correo electrónico encuentra un nuevo email del tipo «Hola, somos la empresa X y necesitamos que nos otorgue su consentimiento para guardar su información debido a la entrada en vigor del nuevo Reglamento General de Protección de Datos (RGPD)». Lo mismo ocurre con las aplicaciones instaladas en su móvil, que le indican que revise los términos de privacidad de su cuenta. No es casualidad: hoy es el «día D» en el tratamiento de la información que los europeos facilitan a las empresas, y las firmas se exponen a multas millonarias si no ajustan a la nueva ley. Pero, ¿cuáles serán los efectos de cara al usuario? 1. Consentimiento expreso, no tácito La razón de los correos electrónicos que ha recibido es que la nueva normativa establece que las empresas deben contar con su permiso expreso para disponer y utilizar sus datos. Hasta ahora valía con el permiso tácito, es decir, la presunción de que el usuario aceptaba lo que no rechazaba. «Más alla de percibirse como un obstáculo, se tiene que ver como una oportunidad para que las compañías generen más confianza, algo que hemos visto como se pierde de la noche a la mañana en el caso de Facebook», explica Eduard Blasi, experto en derecho digital de Marimón Abogados. 2. Tiempo y uso concreto Las compañías no solo están obligadas al consentimiento expreso, sino que deben especificar el uso y el tiempo concreto que tienen pensado disponer de estos datos. «En este aspecto existen muchas imprecisiones. El RGPD establece que se deben guardar no más del "tiempo necesario", pero ¿cuánto es eso?», critica Samuel Parra, jurista experto en protección de datos. 3. Legalidad de los emails El citado aluvión de correos es, muchas veces, innecesario e incluso ilegal, fruto del desconocimiento general de las empresas. «Si se contaba con un consentimiento adecuado, no hace falta volver a pedirlo. Lo que está permitiendo saber tanto email es el gran número de entidades que cuentan con esta información, pese a no haber tenido relación alguna con los usuarios», asegura Sergio Carrasco, experto en derecho digital de Fase Consulting. ¿Y qué ocurre si no se da el consentimiento expreso? Que la firma en cuestión tendrá que eliminar dichos datos si no quiere enfrentarse a sanciones que pueden suponer hasta 20 millones de euros. 4. Aplicación sin que importe el país de origen Las compañías que operen en Europa deberán acatar el RGPD, independientemente de que estén registradas en países que no pertenecen a la Unión Europea. En esta misma línea, la normativa protege también a aquellas personas que se encuentren en territorio comunitario en el momento en que alguna de estas empresas ha infrigido la ley y los ciudadanos europeos podrán denunciar desde cualquier país de la UE aunque su residencia esté en otro distinto. 5. Robo de datos El RGPD promete una mayor transparencia: además de informar claramente a los ciudadanos para qué y cómo procesan sus datos personales, deberán informar acerca de posibles brechas de seguridad en un plazo máximo de 72 horas. Si, por ejemplo, un banco sufre un ciberataque, sus clientes deberán conocerlo antes de tres días. 6. Descarga de toda la información a un «clic» Además de los emails, han proliferado los botones en las plataformas de Google, WhatsApp o Apple que permiten la descarga de todos los datos que la compañía tiene del usuario. Se trata de otro de los requerimientos del RGPD, que introduce esta opción como obligatoria: los europeos tienen derecho a saber toda la información que las compañías poseen sobre ellos y a tener una copia electrónica. 7. El derecho al olvido Aunque ya estaba en vigor, a partir de ahora se refuerza el llamado «derecho al olvido» y podrán solicitar a servicios de internet y empresas que tratan datos personales que borren todos sus datos o que se establezca el límite de tiempo que el usuario da permiso de uso de su información. 8. Mayor protección de los menores La edad mínima aumenta de los 14 a los 16 años para acceder a los diferentes servicios digitales. 9. La letra pequeña, reflejada de forma clara El nuevo reglamento establece que los términos de uso y las políticas de privacidad de datos deben redactarse y publicarse de una manera más sencilla y clara, es decir, comprensible para todos. 10. También los organismos públicos La misma normativa se aplica de igual manera para las administraciones públicas. «Los datos personales serán recogidos con fines determinados y legítimos, y no serán tratados de manera incompatible con dichos fines», se recoge en la guía de la Agencia Española de Protección de Datos dirigida a los organismos públicos para que adecuen el tratamiento de la información ciudadana que recogen en padrones, documentos para subvenciones, bolsas de trabajo, recaudación de tasas o incluso actas de defunción. Cada apartado tiene su propio objetivo, pero además pueden ser utilizados con «fines de archivo de interés público, fines de investigación científica e histórica o fines estadísticos», por lo que pueden acabar en estudios de miles de personas. Con restricciones, eso sí: que la información procesada se limite al mínimo imprescindible y que se evite que se pueda identificar directamente a la persona. «Por ejemplo, en ningún caso sería proporcional realizar una clasificación del número de ciudadanos por el tipo de orientación sexual de los establecimientos de una determinada zona de un municipio o el tratamiento del número de personas que se encuentran en un determinado espacio de culto religioso», se especifica en la guía.
24-05-2018 | abc.es
Lo mejor y lo peor de la nueva normativa de privacidad, según los expertos
Ha llegado el «día D»: entra en vigor «de facto» la nueva normativa europea de privacidad, bautizada como Reglamento General de Protección de Datos (RGPD). Este conjunto de reglas intenta poner algo de orden en el controvertido terreno del uso que las compañías dan a la información que brinda el ciudadano europeo de a pie de forma online, la mayoría de las veces de forma gratuita e inconsciente. Entre sus «beneficios», muchos apuntan a que el usuario estará más protegido y tendrá el control de lo que las empresas, sobre todo las grandes tecnológicas como Google, Facebook o Microsoft, conocen de su alter ego en internet. El hecho de que tengan que responder ante la justicia europea aunque estén afincadas en países extracomunitarios es otro de los motivos por los que este reglamento se ha llevado aplausos. Pero también hay quien critica su imprecisión en muchos de sus apartados, o que la normativa, a pesar de haber nacido en 2016 (las empresas han tenido dos años de plazo para «aclimatarse» a esta nueva realidad), ha sufrido cambios hasta hace apenas unas semanas. Por ello, ABC se ha puesto en contacto con cuatro expertos en Derecho especializados en protección de datos que señalan, en su opinión, lo mejor y lo peor del recién llegado RGPD. Borja Adsuara, experto en Derecho, Estrategia y Comunicación Digital Lo mejor: «Obliga a las multinacionales norteamericanas y asiáticas que prestan servicios en Europa y, por ello, tratan datos personales de ciudadanos europeos, a someterse a la legislación, a las agencias de protección de datos y a los tribunales de la UE. Por ende, pueden ser sancionados con multas que pueden ser muy importantes (miles de millones de euros). Ya no se pueden "escapar", como hacían antes». Lo peor: «"Degrada" el principio y la regla general del consentimiento del titular para el tratamiento de sus datos personales y lo pone al mismo nivel de lo que eran y deberían seguir siendo unas excepciones, muy fundamentadas: el "interés público" o el "interés legítimo" de una empresa por tratar nuestros datos personales SIN nuestro consentimiento. Habrá que estar muy vigilantes, porque puede ser una "puerta de atrás" o un auténtico "agujero negro" para evitar pedir el consentimiento de los titulares de los datos». Samuel Parra, jurista experto en protección de datos Lo mejor: «La ampliación del ámbito territorial de aplicación. Hasta ahora, la protección que confería la normativa se basaba en la ubicación de la empresa que tratase los datos personales, de forma que si esa empresa no estaba establecida en España o algún otro país de la UE, no le eran exigibles las garantías establecidas en la normativa de protección de datos. Esto dejaba a los europeos desprotegidos cuando, por ejemplo, una gran corporación de Estados Unidos trataba nuestros datos pero no tenía sede en Europa. Ahora, con el RGPD, el criterio a tener en cuenta es la residencia de la persona titular de los datos, de suerte que si es europea el manto protector del RGPD le acompañará en todo momento, aunque la empresa que trate los datos se encuentre en un lugar recóndito del planeta». Lo peor: «El gran número de imprecisiones del RGPD. Hay numerosas disposiciones que utilizan expresiones como "medidas razonables", "sin dilaciones", "no más tiempo del necesario", "a gran escala", "cuando sea técnicamente posible", etc. Esto se traduce en una gran inseguridad jurídica pues el destinatario de la norma no va a tener claro si está cumpliendo o no con la normativa. Un par de ejemplos. ¿Durante cuánto tiempo se pueden mantener los datos que permitan la identificación de los interesados? Durante no más tiempo del necesario dice el RGPD, ¿pero cuánto tiempo es eso? Otro más: en relación al tratamiento de menores de edad, ¿cómo debe el responsable del tratamiento asegurarse que el consentimiento fue dado por sus padres? El RGPD dice que mediante "esfuerzos razonables", ¿pero qué es un esfuerzo razonable?». Sergio Carrasco, experto en derecho digital de Fase Consulting Lo mejor: «Introduce una serie de aspectos positivos en la protección de derechos, pudiendo destacar entre ellos las obligaciones de prevención impuestas a las organizaciones a la hora de tratar datos. Pasamos de un modelo reactivo a uno proactivo, con la existencia de medidas como la protección de datos desde el diseño y por defecto, además de la obligación de notificación de violaciones de seguridad. Además, se regula de manera más estricta la figura del consentimiento, exigiendo ahora una declaración de los interesados o una acción positiva e impidiendo que pueda utilizarse el mero silencio o inacción para entender que el titular de derechos ha dado su consentimiento para el tratamiento de sus datos, además de deber dar la opción de consentir las diversas finalidades (lo que llamamos un consentimiento granular). La información que se debe facilitar, y el derecho a la portabilidad de los datos, van más allá de la regulación actual. Por otro lado, la existencia de sanciones que tienen en cuenta el volumen de negocio total anual global a la hora de establecer el importe favorecerá la búsqueda del cumplimiento de la norma incluso entre entidades de gran relevancia y volumen». Lo peor: «Respecto a los aspectos negativos, existen múltiples opiniones. Desde algunos sectores se habla de nuevas cargas para cumplir con el Reglamento. De hecho, pese a que ha transcurrido un periodo de tiempo amplio para la adaptación desde la entrada en vigor del Reglamento, existen muchas entidades que aún no han realizado el trabajo interno necesario para adaptarse al mismo. Además, el Reglamento introduce una serie de conceptos jurídicos como el ?interés legítimo?, que han planteado dudas sobre cómo deben interpretarse y su alcance a la hora de legitimar un determinado tratamiento. Por otro lado, y aunque no haya sido causado por el texto en sí de la norma, la introducción del Reglamento ha llevado en algunos casos a un miedo a las sanciones tal (en parte causado por los importes mencionados) que en los últimos días se realizan notificaciones y peticiones de consentimiento que van mucho más allá de lo que exige el Reglamento. Se trata de una materia amplia y compleja, y podemos encontrar incluso grandes empresas que están llevando a cabo actuaciones que denotan que el asesoramiento que se ha recibido no es el más adecuado». Pablo Fernández Burgueño, abogado especializado en «blockchain», ciberseguridad, eGames y marketing online Lo mejor: «Una de las novedades más positivas del RGPD es la libertad que otorga a los empresarios para que ellos mismos puedan elegir sin barreras las medidas de seguridad que consideren idóneas para proteger los datos personales. Con ello se pretende generar consciencia sobre el valor de los datos para que, a continuación, se implementen las medidas de seguridad físicas, lógicas y organizativas adecuadas para mitigar el riesgo con soluciones seguras y configuradas con privacidad por defecto. El RGPD es un antes y un después en la concienciación sobre los datos y en el impulso a la seguridad proactiva». Lo peor: «Lo peor del RGPD no es su contenido sino que ha pasado desapercibido desde su entrada en vigor, en 2016, hasta prácticamente el día a partir del que es obligatorio su cumplimiento, el 25 de mayo de 2018. El problema lo hemos encontrado en una preocupante dejadez por parte de la Agencia Española de Protección de Datos, de la que he llegado a recibir respuestas telefónicas indicando que el reglamento no había entrado en vigor o que aún tenía que ser objeto de transposición. La desinformación y la desidia, hasta tiempos recientes, por parte de la autoridad de control han conducido a que un número importante de empresas españolas no hayan podido abordar adecuadamente sus adecuaciones o lo hayan hecho de forma precipitada y con errores graves que les ha llevado a, por ejemplo, pedir innecesarias renovaciones de consentimientos para el envío de comunicaciones publicitarias por vía electrónica. El RGPD es correcto; pero no lo ha sido tanto la forma de impulsar su cumplimiento».
24-05-2018 | abc.es
Las diez claves del nuevo reglamento de protección de datos europeo
Cada vez que abre su bandeja de entrada en el correo electrónico encuentra un nuevo email del tipo «Hola, somos la empresa X y necesitamos que nos otorgue su consentimiento para guardar su información debido a la entrada en vigor del nuevo Reglamento General de Protección de Datos (RGPD)». Lo mismo ocurre con las aplicaciones instaladas en su móvil, que le indican que revise los términos de privacidad de su cuenta. No es casualidad: hoy es el «día D» en el tratamiento de la información que los europeos facilitan a las empresas, y las firmas se exponen a multas millonarias si no ajustan a la nueva ley. Pero, ¿cuáles serán los efectos de cara al usuario? 1. Consentimiento expreso, no tácito La razón de los correos electrónicos que ha recibido es que la nueva normativa establece que las empresas deben contar con su permiso expreso para disponer y utilizar sus datos. Hasta ahora valía con el permiso tácito, es decir, la presunción de que el usuario aceptaba lo que no rechazaba. «Más alla de percibirse como un obstáculo, se tiene que ver como una oportunidad para que las compañías generen más confianza, algo que hemos visto como se pierde de la noche a la mañana en el caso de Facebook», explica Eduard Blasi, experto en derecho digital de Marimón Abogados. 2. Tiempo y uso concreto Las compañías no solo están obligadas al consentimiento expreso, sino que deben especificar el uso y el tiempo concreto que tienen pensado disponer de estos datos. «En este aspecto existen muchas imprecisiones. El RGPD establece que se deben guardar no más del "tiempo necesario", pero ¿cuánto es eso?», critica Samuel Parra, jurista experto en protección de datos. 3. Legalidad de los emails El citado aluvión de correos es, muchas veces, innecesario e incluso ilegal, fruto del desconocimiento general de las empresas. «Si se contaba con un consentimiento adecuado, no hace falta volver a pedirlo. Lo que está permitiendo saber tanto email es el gran número de entidades que cuentan con esta información, pese a no haber tenido relación alguna con los usuarios», asegura Sergio Carrasco, experto en derecho digital de Fase Consulting. ¿Y qué ocurre si no se da el consentimiento expreso? Que la firma en cuestión tendrá que eliminar dichos datos si no quiere enfrentarse a sanciones que pueden suponer hasta 20 millones de euros. 4. Aplicación sin que importe el país de origen Las compañías que operen en Europa deberán acatar el RGPD, independientemente de que estén registradas en países que no pertenecen a la Unión Europea. En esta misma línea, la normativa protege también a aquellas personas que se encuentren en territorio comunitario en el momento en que alguna de estas empresas ha infrigido la ley y los ciudadanos europeos podrán denunciar desde cualquier país de la UE aunque su residencia esté en otro distinto. 5. Robo de datos El RGPD promete una mayor transparencia: además de informar claramente a los ciudadanos para qué y cómo procesan sus datos personales, deberán informar acerca de posibles brechas de seguridad en un plazo máximo de 72 horas. Si, por ejemplo, un banco sufre un ciberataque, sus clientes deberán conocerlo antes de tres días. 6. Descarga de toda la información a un «clic» Además de los emails, han proliferado los botones en las plataformas de Google, WhatsApp o Apple que permiten la descarga de todos los datos que la compañía tiene del usuario. Se trata de otro de los requerimientos del RGPD, que introduce esta opción como obligatoria: los europeos tienen derecho a saber toda la información que las compañías poseen sobre ellos y a tener una copia electrónica. 7. El derecho al olvido Aunque ya estaba en vigor, a partir de ahora se refuerza el llamado «derecho al olvido» y podrán solicitar a servicios de internet y empresas que tratan datos personales que borren todos sus datos o que se establezca el límite de tiempo que el usuario da permiso de uso de su información. 8. Mayor protección de los menores La edad mínima aumenta de los 14 a los 16 años para acceder a los diferentes servicios digitales. 9. La letra pequeña, reflejada de forma clara El nuevo reglamento establece que los términos de uso y las políticas de privacidad de datos deben redactarse y publicarse de una manera más sencilla y clara, es decir, comprensible para todos. 10. También los organismos públicos La misma normativa se aplica de igual manera para las administraciones públicas. «Los datos personales serán recogidos con fines determinados y legítimos, y no serán tratados de manera incompatible con dichos fines», se recoge en la guía de la Agencia Española de Protección de Datos dirigida a los organismos públicos para que adecuen el tratamiento de la información ciudadana que recogen en padrones, documentos para subvenciones, bolsas de trabajo, recaudación de tasas o incluso actas de defunción. Cada apartado tiene su propio objetivo, pero además pueden ser utilizados con «fines de archivo de interés público, fines de investigación científica e histórica o fines estadísticos», por lo que pueden acabar en estudios de miles de personas. Con restricciones, eso sí: que la información procesada se limite al mínimo imprescindible y que se evite que se pueda identificar directamente a la persona. «Por ejemplo, en ningún caso sería proporcional realizar una clasificación del número de ciudadanos por el tipo de orientación sexual de los establecimientos de una determinada zona de un municipio o el tratamiento del número de personas que se encuentran en un determinado espacio de culto religioso», se especifica en la guía.
24-05-2018 | elpais.com
La innovación está sobrevalorada y ser el primero te llevará al fracaso
El evento Techpreneurs, organizado por EL PAÍS RETINA en colaboración con Google, reunió este jueves a 'startups' y empresas para debatir sobre los procesos de innovación.
24-05-2018 | abc.es
Samsung Galaxy A6 y A6+, ¿próximos reyes de la gama media?
El único misterio era el precio. De hecho, Samsung no quiso revelarlo cuando anunció, a primeros de este mismo mes de mayo, sus nuevos terminales Galaxy A6 y A6+. Desde luego, se comentó entonces, esos precios estarían por debajo de los cerca de 400 euros del Galaxy A8 y los 500 euros del A8+, presentados a finales de 2017 y que están en lo más alto de la gama media de la firma coreana. Pero las altísimas especificaciones de los dos nuevos terminales, bastante similares (aunque no iguales) a las de sus «hermanos mayores», sembró un mar de dudas entre los analistas. Dudas que terminan ahora mismo, el día en que Samsung ha anunciado la comercialización de sus dos nuevos «smartphones» de la gama A, inaugurada en 2015 y que, según Celestino García, vicepresidente de Samsung, «está liderando las ventas de dispositivos de gama media en España». ¿Su baza? El precio: 299 euros para el Galaxy A6 y 369 euros para el A6+. Todo un reto a la oleada de fabricantes (la mayoría chinos) que durante estas semanas han estado anunciando sus apuestas. Y también una cura preventiva ante el inminente (será el 19 de junio) desembarco de OPPO, el gigante chino que faltaba, en el mercado europeo. Ficha ténica Pantalla 5.6 y 6 pulgadas, respectivamente Resolución 720 x 1480 pixeles para el modelo «normal» y 2.220 x 1.08o píxeles para el más grande Chip Exynos 7870 octa-core 1.6 GHz para el modelo «normal» y Qualcomm Snapdragon 450 a 1,8 GHz para el otro RAM 3 y 4 GB Memoria 32 y 64 GB (ampliable) Cámara 16 MP y F1.7 para el «normal» y doble (de 16 y 5 megapixeles) para el grande. Batería 3.000 mAh y 3.500 mAh, respectivamente SO Android 8.0 Oreo Los nuevos terminales incorporan pantallas sin marcos de 5,6 y de 6 pulgadas, respectivamente, ambas de formato alargado, 18,5:9. Las dos son Súper AMOLED, aunque la del A6 es HD+ (1.480 x 720 píxeles), mientras que la calidad de la del A6+ sube hasta Full HD+ (2.220 x 1.080 píxeles). Sorprendentemente, los dos nuevos terminales no cuentan con la certificación IP68, es decir, que ninguno de los dos es resistente al agua. En cuanto a la fotografía, sólo el A6+ ofrece una doble cámara trasera (con sensores de 16 y 5 megapixeles), mientras que el A6 se queda con un único sensor de 16 megapixeles. En ambos casos, las cámaras cuentan con un sistema de enfoque automático y una apertura máxima de F1.7. El A6+, además, dispone de un novedoso sistema de enfoque dinámico que permite controlar la profundidad de campo y el desenfoque de fondo algo muy útil para los retratos con efecto «Bokeh». En la cámara frontal, la ventaja vuelve a ser para el modelo A6+, con un sensor de 24 megapíxeles, que en el A6 se queda en 16 megapixeles. Tampoco el procesador es el mismo en los dos modelos. En ambos casos, estamos ante un chip de ocho núcleos, pero la frecuencia varía: Exymos 7880 a 1,6 GHz en el A6 y un Qualcomm Snapdragon 450 a 1,8 GHz en el A6+. Eso sí, ambos modelos contarán con 3 GB de memoria RAM y 32 GB para almacenamiento. En ambos casos, ampliables a 256 GB con tarjetas MicroSD. Por lo que respecta a las baterías, el. He o Galaxy A6 cuenta con una de 3.000 miliamperios, mientras que el A6+ monta una de 3.500 miliamperios. Las dos con sistema de carga rápida. Por supuesto, ambos modelos cuentan con la última versión del sistema operativo de Google, Android Oreo 8.0.
24-05-2018 | abc.es
Google trae a España su buscador de empleo, un ataque al modelo Infojobs
Google lanza este jueves en España una nueva funcionalidad en su buscador para ayudar a los usuarios a localizar la ofertas de empleo que más se ajusten a sus necesidades y preferencias, y a las empresas a conectar con posibles candidatos para cubrir los puestos que ofertan. España es el primer país europeo donde Google lanza esta funcionalidad, que ya está operativa desde el pasado verano en EE.UU. y desde hace unos meses en Argentina, Colombia, Chile, México, Brasil, Nigeria, Kenia y Sudáfrica. A la elección de nuestro país ha contribuido que la búsqueda de empleo a través del buscador de Google en España «es más activa que en otros países», ha explicado a Efe el responsable de Alianzas Estratégicas de Google España, Luis Collado. A la iniciativa se han sumado agencias de trabajo temporal o agregadores, como Linkedin, Adecco, Opcionempleo, Hosteleo, Asempleo, Jobatus, Hostelo o Buscador de trabajo.com, para las que no tiene ningún coste y lo único que tienen que hacer es un marcado técnico específico de su contenido para que Google pueda indexarlo, organizarlo y mostrarlo a los usuarios. Así, desde hoy, cuando un usuario inicie una búsqueda y Google interprete que lo que trata de localizar son ofertas de empleo, podrá visualizar «de forma resaltada» los resultados que más se ajustan a la búsqueda. Además, podrá definir más esa búsqueda con filtros como categoría, ubicación, fecha de publicación, tipo de contrato y empresa; iniciar el proceso de solicitud de esas ofertas; crear alertas según sus necesidades y tendrá la posibilidad de retomar en cualquier momento la búsqueda realizada. En caso de tener la geolocalización activada, el usuario podrá conocer las distancias a las que se encuentra la oferta e, incluso, gracias a las sinergias con Google Maps, tener información de como llegar a ese puesto de trabajo de la manera más eficaz. El usuario podrá buscar empleos en toda España, pero también en los otros países donde está operativa la funcionalidad. Google se convierte así en el «el paso previo a un portal» de búsqueda de empleo, porque «la solicitud de aplicación de una oferta de trabajo eso ya lo hacen en la página de un tercero», ya que hay un «botoncito» para optar al empleo y si el usuario hace clic en él, le redirige a la página que lanza esa oferta, añade. El usuario «lo único que tiene que hacer es iniciar una búsqueda en la cajita de búsqueda» y no tiene que añadir a Google su currículum, ha recalcado Collado, que ha asegurado que la información personal de la que dispone el buscador, como la geolocalización, se utiliza para optimizar los resultados. «Estos datos no van a ningún sitio» y »ese historial de navegación no se utiliza para nada más», asegura. «Nosotros llevamos trabajando en este producto y en la adecuación de todos los productos de Google a la nueva legislación de protección de datos muchos, muchos meses, con lo cual este producto está absolutamente adaptado a la nueva legislación», ha añadido en referencia al nuevo Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), de obligado cumplimiento desde el viernes. A su juicio, esta experiencia podrá añadir «transparencia» al mercado laboral, ya que en otros países, por ejemplo, los usuarios dejan opiniones sobre las empresas que ofertan puestos de trabajo.
24-05-2018 | diarioti.com
Google y Microsoft detectan brecha en la ejecución especulativa de los procesadores
Funcionalidad especulativa en procesadores podría facilitar a malware leer datos pertenecientes a otro software, incluyendo contraseñas. La incidencia ha sido denominada ?la cuarta brecha? de los procesadores. Ampliar
24-05-2018 | elpais.com
Google incorpora una función para buscar empleo
El buscador conecta a los usuarios con las ofertas de trabajo de diferentes plataformas y permite establecer filtros
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