Noticias de "google"

22-07-2019 | abc.es
Por qué incluso el jefe de Apple apaga esta función de su iPhone
No es necesario descargar toda la culpa a los usuarios de la posible adicción hacia los teléfonos móviles actuales. En la mayoría de las veces, los servicios digitales que utilizamos estudian los comportamientos humanos para ofrecer funciones para generar interés. Las notificaciones, por ejemplo, de una de las principales causas que empujan a muchas personas a abrir el «smartphone». Son útiles, es cierto; prácticas, también es verdad. Pero acumulamos tantas que, en lugar de ayudar a estar por ejemplo al día genera una sensación de ansiedad. Recibir una notificación puede ser un motivo de nerviosismo, de desear abrirla. Y más si se trata de una alerta procedente de un mensaje de una aplicación como WhatsApp. Si llevamos esta situación al interior del coche, puede ser incluso un motivo de distracción. De ahí a que muchos desarrolladores de sistemas operativos y fabricantes de móviles hayan pensado en funciones para silenciarlas mientras se conduce. En los últimos años, tanto Google con Android como Apple con iOS han mostrado cierta consciencia para que los usuarios puedan desintoxicarse del móvil. Lo hacen por medio de opciones para conocer estadísticas de uso. Eso contribuye a reducir el tiempo de uso. Lo curioso es que hasta Tim Cook, consejero delegado de Apple, también está por la labor de evitar el tiempo excesivo delante de su producto estrella, el iPhone. En una intervención en abril con motivo de un evento organizado por la revista «Time», el directivo deslizó un comentario que, lejos de pasar por alto, puede ayudar a hacer una reflexión sobre las interacciones entre el ser humano y los «smartphones». En la mayoría de ocasiones roza hasta el «spam». Cook reconoció que silencia las notificaciones de su terminal en los últimos meses porque le distrae. «Si no están haciendo esto, si tienen un iPhone y no lo están haciendo, les animaría a que realmente hagan esto, supervisen estas [notificaciones]», sugirió el máximo responsable de Apple. «Eliminé una gran cantidad de notificaciones», dijo entonces. «Me pregunté: "¿Realmente necesito recibir miles de notificaciones al día?" No es algo que esté añadiendo valor a mi vida o que me haga mejor persona». Conforme más «apps» se instalan, es posible que los usuarios se sientan invadidos. Servicios que mandan alertas cuando se ha producido una actualización; servicios de chat que advierten al usuario cuando ha recibido un mensaje; servicios de que informan que se ha publicado un nuevo contenido. Vivimos en un mar de notificaciones y, aunque los sistemas operativos más utilizados cuentan con la posibilidad de gestionar los permisos, a la hora de la verdad son pocos los que realmente se interesan por bloquearlas. En su mayoría, además, se puede decidir si bloquear o no las notificaciones «push», pero los expertos creen que se debería dar un paso para que se ajustaran las alertas en función de la importancia.
22-07-2019 | elpais.com
La herramienta de IA de Google para ayudar a salvar las dificultades del habla
Google ha presentado su proyecto Parrotron, una aplicacion de inteligencia artificial que estudia los patrones de habla de cada persona para convertirlos en un lenguaje sintetizado y fluido.
21-07-2019 | elpais.com
Google escucha conversaciones privadas de usuarios en español y portugués
La revisión de audios se realiza, en principio, para mejorar el funcionamiento del ?software?, aunque despierta recelos al tratarse de información sensible
19-07-2019 | abc.es
Huawei no entiende su sistema HongMeng OS como una alternativa a Android
A pesar de que Huawei lleva un tiempo preparando su propio sistema operativo móvil, que previsiblemente sustituiría a Android en caso de que el veto del Departamento de Comercio de Estados Unidos no hubiese sido aplazado, parece ser que, al menos por el momento, no se plantea abandonar la plataforma. Así lo ha reconocido Catherine Chen, vicepresidenta senior de la compañía, que ha asegurado que el sistema HongMeng OS no está pensado para ser utilizado en los «smartphone» de la compañía, que seguirán empleando Android. La directiva señaló a varios periodistas en Bruselas, según señala la agencia china Xinhua, que HongMeng OS no está ideado para ser una alternativa a Android, sino que está pensado para «uso industrial». Al mismo tiempo, Chen señaló que el sistema operativo desarrollado por la compañía cuenta con menos líneas de código que Android, lo que lo haría, al menos sobre el papel, más seguro. Esta noticia llega tan solo un mes después de que se aplazase el veto a la firma asiática. Cabe recordar que en mayo Google anunció que prohibía a Huawei utilizar el sistema operativo Android, el de mayor penetración del mundo y el que emplea la mayoría de teléfonos móviles de la marca china. Desde entonces, numerosas firmas estadounidenses se sumaron al bloqueo. El gobierno estadounidense, entonces, y tras varios pulsos en las negociaciones, concedió una prórroga de tres meses fijada hasta el 19 de agosto.
19-07-2019 | abc.es
La empresa israelí que hackeó Whatsapp puede entrar en Google, Amazon e iCloud, según FT
NSO, la empresa israelí que la primavera pasada logró hackear Whatsapp, afirma que está preparada para hacer lo mismo con otras importantes plataformas digitales, como Facebook, Google, Amazon o el servicio de almacenamiento de Apple: iCloud. Así lo afirma el diario británico Financial Times, que ha entrado en contacto con la compañía. Según recoge el diario, Pegasus, el «malware» con el que la empresa logró realizar el ataque a Whatsapp, ha evolucionado «para capturar el mayor número de información almacenada más allá del teléfono en la nube , como un historial completo de los datos de ubicación de un objetivo, mensajes archivados o fotos». A pesar de haber evolucionado su «malware», NSO niega que esté comerciando con Pegasus con el fin de atacar los servidores en la nube. Por el contrario, sostienen que la finalidad de su servicio es ayudar a los gobiernos a combatir el terrorismo y la delincuencia. Desde Financial Times explican que tampoco han hecho hincapié en desmentir que hayan desarrollado dicha tecnología. En caso de haber logrado desarrollar Pegasus, el virus permitiría a la empresa acceder a las contraseñas de los usuarios de plataformas como Facebook, Google Driver o iCloud. Esto no ha pasado desapercibido para las grandes compañías de Silicon Valley, que, según el diario británico, se encuentran estudiando realizar una reclamación a la compañía israelí.
19-07-2019 | abc.es
La empresa israelí que hackeó WhatsApp puede entrar en Google, Amazon e iCloud
NSO, la empresa israelí que la primavera pasada logró hackear Whatsapp, afirma que está preparada para hacer lo mismo con otras importantes plataformas digitales, como Facebook, Google, Amazon o el servicio de almacenamiento de Apple: iCloud. Así lo afirma el diario británico Financial Times, que ha entrado en contacto con la compañía. Según recoge el diario, Pegasus, el «malware» con el que la empresa logró realizar el ataque a Whatsapp, ha evolucionado «para capturar el mayor número de información almacenada más allá del teléfono en la nube , como un historial completo de los datos de ubicación de un objetivo, mensajes archivados o fotos». A pesar de haber evolucionado su «malware», NSO niega que esté comerciando con Pegasus con el fin de atacar los servidores en la nube. Por el contrario, sostienen que la finalidad de su servicio es ayudar a los gobiernos a combatir el terrorismo y la delincuencia. Desde Financial Times explican que tampoco han hecho hincapié en desmentir que hayan desarrollado dicha tecnología. En caso de haber logrado desarrollar Pegasus, el virus permitiría a la empresa acceder a las contraseñas de los usuarios de plataformas como Facebook, Google Driver o iCloud. Esto no ha pasado desapercibido para las grandes compañías de Silicon Valley, que, según el diario británico, se encuentran estudiando realizar una reclamación a la compañía israelí.
19-07-2019 | abc.es
La polémica con FaceApp reabre el debate sobre la seguridad de los datos personales
FaceApp ha reabierto el debate sobre la comercialización de los datos personales de los usuarios por parte de las aplicaciones y los servicios digitales más populares. La «app» está arrasando en internet gracias a su filtro de retoque digital, que permite simular el paso del tiempo en una persona: envejecerla en cuestión de segundos. Sus resultados son sorprendentes, hasta el punto que es el fenómeno viral del momento, especialmente entre los famosos. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce. Y es que el servicio genera numerosas dudas, especialmente en lo que se refiere a su política de privacidad. Esta, de entrada, no se ajusta al completo a las exigencias vigentes en el Reglamento General de Protección de Datos. La letra pequeña de la «app» oculta detalles preocupantes; ya que se reserva el derecho de usar la información personal de los usuarios y las fotos que hagan con fines comerciales, aunque promete que no los vende a terceros sin el consentimiento del usuario. A su vez, se garantiza el acceso a dichos datos a todas las firmas del grupo ruso Wireless Lab, la propietaria de FaceApp, así como a aquellas compañías desconocidas que se conviertan en «afiliadas». Las cláusulas de uso de la aplicación establecen, de una manera bastante ambigua y superficial, que los usuarios otorgan a la empresa una «licencia perpetua, irrevocable, no exclusiva, sin royalties, totalmente pagada y con licencia transferible» para «usar, reproducir, modificar, adaptar, publicar, traducir, crear trabajos derivados, distribuir, realizar públicamente y mostrar» los resultados obtenidos. La «app» solicita, entre otras cosas, acceso al carrete fotográfico, según apuntario grupos de analistas de seguridad en los primeros días, aunque una investigación posteriormente lo puso en duda: en principio, solo accede a la imagen que se va a tratar digitalmente. No obstante, el servicio permite utilizarse sin la necesidad de registrarse, aunque ofrece, siendo este su verdadero modelo de negocio, la posibilidad de suscribirse para obtener mejoras. Disponible 48 horas Sin embargo, Wireless Lab ha defendido que la mayoría de las fotos subidas se eliminan de sus servidores a las 48 horas . Los expertos creen que el problema adicional de este tipo de aplicaciones es que obligan al usuario a entregar demasiados datos personales. «Los términos de uso son una plantilla que aparece por internet. Lo tienen miles de páginas. Son términos genéricos que aparecen por la Red. No incluye nada sobre la normativa de protección de datos actual, recogida por el Reglamento General de Protección de Datos, ni tampoco de lo que obliga la ley a incluir. Fiabilidad no me ofrece ninguna», dice a ABC Samuel Parra, jurista digital. «Cuando los usuarios descargan esta aplicación no tienen un acceso fácil a sus términos y condiciones y a su política de privacidad, la cual no se actualiza desde enero de 2017, tienen que consultarlo en la web. Esto hace que casi nadie se pare a consultar qué información se va a compartir con la aplicación y cuál es el uso que va a hacer de ella», añade a este diario Sergio Maldonado, director de la firma de gestión de datos en PrivacyCloud. Rusia, detrás Wireless Lab se esconde tras la aplicación. Esta compañía, fundada en 2014 por Yaroslav Goncharov, se ubica en Rusia, aunque en las tiendas de aplicaciones se presenta con sede en el estado de Delaware, Estados Unidos. Esta zona del país norteamericano está considerada en la práctica un «paraíso fiscal», motivo que ha llevado al senador del Partido Demócrata de Estados Unidos, Chuck Schumer, a solicitar al FBI y a la Comisión Federal de Comercio (FTC) que inicien una investigación sobre la «app» por motivos de seguridad. «La aplicación requiere que los usuarios proporcionen acceso total e irrevocable a sus fotos y datos personales, lo que podría plantear un problema de seguridad nacional y riesgos de privacidad para millones de ciudadanos de los EE.UU.», asegura en una carta enviada al director del FBI, Christopher Wray, y al presidente de la FTC, Joe Simons. Por su parte, la compañía ha tratado de dar carpetazo a la polémica suscitada por su política de privacidad. De este modo, ha negado que las imágenes procesadas sirvan para «entrenar» sistemas de inteligencia artificial rusos. «No usamos fotos para el entrenamiento de reconocimiento facial», explicó Goncharov, que añadió que la «app» está pensada exclusivamente para «editar y mejorar las imágenes». Al mismo tiempo, la firma ha enviado un comunicado en el que sostiene que su principal motivación a la hora de guardar las imágenes de los usuarios es la de «asegurar que el usuario no cargue una foto repetidamente cada vez que quiera realizar una edición». La empresa también niega cualquier relación con el gobierno ruso: «Aunque el equipo central de I + D se encuentra en Rusia, los datos del usuario no se transfieren a Rusia». A pesar de las crecientes dudas acerca de sus políticas, parece que la compañía no está perdiendo el apoyo de los usuarios. Así lo demuestra el que la aplicación cuente con más de 80 millones de usuarios en todo el mundo y haya escalado rápidamente en España hasta convertirse en la aplicación más descargada en los móviles Android. Pese a que no es la única que solicita acceso a información personal, la polémica ha servido para recordar la importancia de la protección de datos El hermetismo y las dudas acerca del tráfico de datos se han convertido en un problema recurrente entre los servicios digitales, que suelen solicitar más información de la necesaria. Además, lo hacen saltándose las leyes de privacidad y aprovechándose, en muchas ocasiones, de los usuarios con menos conocimientos en la materia. Es algo que motivó el escándalo de Cambridge Analytica, que ha provocado las dudas y pérdida de confianza sobre Facebook. Miles de apps recaban información sin permiso Una investigación del Instituto Internacional de Ciencias de la Computación, entre los que se encuentra un investigador español, detectó recientemente la presencia en la tienda Google Play, en Android, de más de mil aplicaciones que recopilan datos personales de sus usuarios incluso después de haber desactivado los permisos. De esas 1.325 aplicaciones que violaban los permisos en Android, la mayoría usaban técnicas ocultas en su código que les permitía consultadas datos personales de fuentes, como las redes Wi-Fi conectadas y los metadatos almacenados en las fotografías. Tras analizar unas 88.000 aplicaciones, los investigadores hallaron pruebas que demuestran que muchos servicios digitales tienen restricciones limitadas, lo que les permite recopilar información precisa de los usuarios, acceder a su ubicación, así como consultar datos del teléfono. Y lo hacen a espaldas del afectado, sin recibir el necesario consentimiento expreso que exige el marco legal. Pese a la incapacidad de acceder a información como la ubicación por GPS, los investigadores explican que estas «apps» pueden consultar otros apartados ocultos donde se almacenan estos detalles, con lo que pueden explotarlo para beneficio propio. Respuestas para iniciados ¿Qué es FaceApp? No es una aplicación nueva. Saltó a la palestra en el año 2017 debido a su polémico «filtro de etnicidad», que tuvo que ser retirado al poco tiempo debido a numerosas acusaciones de racismo. Desde entonces, la «app» se ha limitado a ofrecer la posibilidad al usuario de envejecer sus fotografías y de transformar las expresiones. La empresa detrás del desarrollo de su desarrollo es Wireless Lab, una compañía de origen ruso dirigida por el ingeniero Yaroslav Goncharov desde 2014. A pesar de ello, la firma se ubica en la localidad de Wilminton, perteneciente a Delaware, Estados Unidos. ¿Por qué tanta polémica? FaceApp, así como el resto de empresas del grupo Wireless Lab y sus afiliados, se reserva el derecho de emplear la información que le otorga el usuario, así como las fotos que edita. Todo ello con fines netamente comerciales, aunque desde la aplicación se comprometen a no vender este contenido a terceros siempre que no se cuente con permiso, lo que ha originado una gran tormenta social, incluso política. ¿Cómo funciona la «app»? Durante los últimos días ha crecido el temor de que FaceApp tuviese como finalidad emplear las imágenes de los usuarios para mejorar los algoritmos de reconocimiento facial. Sin embargo, desde la empresa propietaria desmienten que se esté trabajando en ello. «No, no usamos fotos para el entrenamiento de reconocimiento facial. Solo para editar imágenes», dijo a la BBC el director ejecutivo de la compañía, Yaroslav Goncharov. El servicio, aunque de procedencia rusa, emplea servidores de Google y Amazon para procesar las imágenes, según confirmó «Forbes».
17-07-2019 | abc.es
Así es el Xiaomi Mi A3: los chinos se agarran fuerte a la fórmula «cazachollos»
Si alguien tuviera una bola de cristal, es posible que el futuro de este teléfono inteligente sea muy halagüeño. Por varias razones. Una de ellas porque la gama ha funcionado a nivel de ventas anteriormente. Y, por otra, porque el Xiaomi Mi A3 es un crisol de especificaciones con las que se puede dar por sentado que puede arrasar. Y eso que la marca, sin embargo, ha continuado incrementado ligeramente los precios de sus productos. Tal vez forma parte de la estrategia de algunas marcas: entrar con fuerza en el mercado, posicionarse e incrementar el margen de beneficio. Pero tirando con solidez hacia un modelo más básico, la firma china apuesta por un dispositivo que cumple con muchas de las peticiones de los consumidores. Al menos, técnicamente. El nuevo terminal continúa como la infantería de Android One, el programa para facilitar que el sistema operativo se ejecute de manera más óptima en equipos con menor potencia. Estéticamente presenta grandes novedades respecto a su predecesor. Es una profunda revisión del Mi A2. Y se nota, de entrada, en su pantalla, en la que se han reducido los marcos y se ha añadido un ?notch? o pestaña superior en forma de gota de agua. Una solución siempre controvertida pero que bajo este diseño es más minimalista. El panel, de 6 pulgadas, es de tipo Amoled y consigue una resolución de 1.560 x 720 píxeles. Otro de los aspectos más destacados del nuevo dispositivo es su triple cámara trasera compuesta por sensores de 48 megapíxeles -el principal- con una apertura focal muy luminosa de F1.79, que viene acompañado de un gran angular de 8 megapíxeles y un pequeño teleobjetivo de 2 megapíxeles, que se encargará de gestionar la profundidad de campo a la hora de disparar en modo retrato. Además, dispone de algoritmos de inteligencia artificial que promete realizar algunos parámetros de las escenas. En la parte frontal, el ?smartphone? emplea en la cámara selfie un sensor de 32 megapíxeles con IA, que une cuatro píxeles para formar otros más grandes de 1,6 micras, lo que puede capturar más detalles en condiciones de poca luz. La solución escogida para gestionar la seguridad viene encomendada a un sensor de huellas dactilares que, por primera vez en la gama, se implementa directamente bajo la propia pantalla, siguiendo así la estela de otros miembros del catálogo de la marca. El móvil cuenta, además, con otras funciones interesantes como una bautizada como ?palm shutter? por la cual los usuarios pueden activar un temporizador con solo un simple gesto, evitando así que la cámara se mueva al presionar el botón del obturador. Con un precio inferior a 250 euros, el Xiaomi Mi A3 cuenta con una batería de 4.030 mAh. Peso de 173,8 gramos y un grosor de 8,475 milímetros, su tamaño compacto es perfecto para quienes buscan realizar múltiples tareas con una sola mano. El nuevo smartphone es uno de los primeros que incorpora tecnología Qualcomm Snapdragon 665, lo que puede conferir un rendimiento más suave, mayor velocidad y capacidades de IA mejoradas a quienes hacen uso de características como AI Beautify o Google Lens. Le acompaña configuraciones de 4 GB de memoria RAM.
17-07-2019 | abc.es
Google Photos permite que cualquiera pueda ver tus imágenes sin que te enteres
Desde hace unos años, en la sociedad está calando la idea de que hay que tener cuidado con lo que se publica en internet. De que nunca sabes dónde puede acabar la foto que subas en la playa o el «post» que publicas en un momento de enfado. Incluso cuando el contenido se comparte a través de un medio fiable. Ahora un investigador australiano ha descubierto que cualquiera puede tener acceso a las imágenes que se suben a una cuenta de Google Photos . Según recoge este en su cuenta de Medium, cada vez que una persona comparte una imagen en este espacio con otro usuario, Google crea un enlace que permite que cualquiera, ya sea el remitente o un tercero, consiga acceder al contenido. Cabe recordar que esta aplicación resulta sumamente popular, ya que permite compartir imágenes con otros usuarios enviando un enlace por correo electrónico o Wahtsapp, sin necesidad de que tengan cuenta en Google Photos. Al mismo tiempo, las fotos quedan guardadas indefinidamente como copia de seguridad, por lo que podemos permitirnos borrarlas en nuestros dispositivos y, de esta forma, liberar espacio. La vulnerabilidad en el sistema se revela cuando intentamos abrir dicho enlace empleando una cuenta ajena. Cosa que Google Photos permite. El investigador también demuestra que es posible acceder a dicho contenido, que, sobre el papel, debería ser privado, si abrimos en Google el modo incógnito. Algo que implica que, independientemente de quien tenga acceso al código, se podrá visualizar el contenido. A pesar de que, en principio, el enlace no tendría porque caer en manos de terceros, existen muchas formas en las que esto podría ocurrir. Como a través de un hilo de correos electrónicos o el pirateo del dispositivo desde el que se envía el código. Entre las alternativas a Google Photos a la hora de compartir imágenes de forma segura, la principal, posiblemente, es Google Drive. Una aplicación que permite compartir todo tipo de contenido con una serie de usuarios de forma totalmente privada, ya que el código que se crea no funciona en las cuentas de terceros.
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