Noticias de "google"

10-07-2018 | abc.es
YouTube usará la Wikipedia para combatir las noticias falsas
YouTube anunció este martes que invertirá 25 millones de dólares para luchar contra la propagación de noticias falsas, especialmente en coberturas urgentes y de última hora YouTube, que es propiedad de Google, dijo en su blog oficial que esta inversión será parte de la plataforma Google News Initiative (GNI), presentada en marzo por el gigante tecnológico para ayudar a los medios y para hacer frente a las noticias falsas. Además, YouTube presentó una serie de novedades en su web para ayudar a los usuarios a que no caigan en bulos. A partir de las próximas semanas, los usuarios de YouTube en Estados Unidos, cuando busquen vídeos sobre temas de última hora, verán en el portal enlaces con pequeños extractos de noticias sobre esos asuntos publicadas en diferentes medios de comunicación. Además, YouTube proporcionará enlaces a Wikipedia o la Enciclopedia Británica en vídeos de temas controvertidos o dados a las conspiraciones, como la llegada del hombre a la Luna. «Seguimos comprometidos a trabajar con la comunidad periodística para construir un ecosistema de vídeo más sostenible para los medios de comunicación», afirmaron el director de producto de YouTube, Neal Mohan, y el director de negocio de la compañía, Robert Kyncl. Estos ejecutivos añadieron que son conscientes de que queda «mucho trabajo por hacer» pero subrayaron su interés por proporcionar a los usuarios de YouTube «una mejor experiencia» cuando busquen información y noticias en su sitio web.
09-07-2018 | diarioti.com
Google responde a las acusaciones sobre lectura de correo electrónico
Aunque admite que las aplicaciones de terceros tienen acceso al correo electrónico de Gmail, Google asegura que tales programas deben cumplir un exhaustivo proceso de revisión y aprobación. Asimismo, son los propios usuarios quienes autorizan el acceso de las aplicaciones a su correo electrónico.Ampliar
09-07-2018 | abc.es
Alicia Richart, directora general de DigitalES: «España tiene un déficit de profesionales en materia digital»
Hace más de un año se produjo un punto de inflexión. Empresas de telecomunicaciones junto con firmas tecnológicas que abandonaron Ametic se dieron la mano para el nacimiento de DigitalES, asociación española para la digitalización y erigida como la patronal del sector tecnológico. Ahora, celebrará su puesta de largo con un gran evento en el que se abordará la digitalización del modelo económico y social en España. Alicia Richart, directora general, cree necesario una reforma fiscal para no perjudicar a las empresas frente a los gigantes digitales como Google o Facebook. Los días 10 y 11 de julio se celebrará un gran evento sobre transformación digital en Madrid. Este es el primer evento asociativo que hacemos por primera vez. Nos creamos hace trece meses. Somos la patronal del sector tecnológico. Empezamos 16 empresas. Somos ahora 41. Empezamos representando 1.5% del PIB y, ahora, 44% del total. Es un encuentro en el que vamos a repasar los principales retos, los desafíos de nuestro sector y de nuestra sociedad y del mundo en el que vivimos. Los temas que vamos a tratar con mayor relevancia cuál es la hoja de ruta de la estrategia digital para España, en donde contaremos con la presencia de la ministra de Industria, la presencia del Secretario de Estado para la Agenda Digital, intervención de la directora general de la Agencia Española de Protección de Datos Mar España. Hablaremos de las tendencias en inversión, el reto del empleo, de la revolución tecnológica, de democracia y digitalización. ¿En qué lugar está España dentro de la economía digital europea? Hay dos índices. Uno de ellos, el Índice sobre Economía y Sociedad Digital (DESI), sitúa a España en la posición diez, por encima de la media de los países de la Unión Europea. Si miramos otras fuentes como el World Economic Forum, estamos en la posición 35 a nivel mundial. Pero estas estadísticas son más subjetivas. En mi opinión, estamos bien porque estamos por delante de la media, pero no es suficiente. Precisamente, Europa no es el continente que lidera esta revolución tecnológica. ¿Qué sector sobresale sobre todos los demás? Más que poner un sector de referencia pondría ejemplos de empresas, que creo que es más visual. Por ejemplo, el caso de Inditex. Una empresa que ha pasado de un modelo tradicional a uno disruptivo. ¿Pero cuáles son los puntos flacos? En el proceso de digitalización, las empresas van más lentas de lo que van los ciudadanos. Es verdad que España es un país digital, en penetración de «smartphones» se encuentra en un nivel elevadísimo, estamos acostumbrados a interactuar con cualquier tipo de servicios en internet. Lo más importante es el aspecto cultural. Es importante que las empresas estén motivadas a digitalizarse. Si el director general de una empresa no cree en los impactos que va a tener la revolución tecnológica esa empresa nunca a va a ser digital. Otro aspecto es la formación de las personas. España tiene un déficit en profesionales formados en materia digital. Y eso es uno de los handicaps que tenemos. Otro de los puntos débiles es la regulación. Estamos en una situación en la que hay una distorsión de la competencia puesto que para los mismos servicios no se tienen las mismas reglas. Queremos promover ese mismo campo de actuación para que ese negocio no se vea favorecido o penalizado por una regulación restrictiva que todavía a unos sí se les regula y a otros no. ¿En qué casos? En Europa tenemos miles de ejemplos, pero desde llamadas de teléfono que puedes hacer a través de aplicaciones OTT que no tienen la misma regulación que las llamadas telefónicas que haces a través de los servicios tradicionales. ¿Cómo se balancea eso? ¿Favorecer a unos o penalizar a otros? El objetivo es equilibrar. El objetivo no es castigar a las empresas, sino eliminar esa regulación que penaliza a los tradicionales. -Según diversos informes, el aumento de los niveles de digitalización puede generar un incremento del PIB per cápita y puede reducir las tasas de desempleo. Sin embargo, todo lo relacionado con la innovación en robótica industrial y avances en inteligencia artificial se mira con recelo por el posible impacto negativo en los trabajadores. ¿Cómo casa todo eso? La revolución tecnológica genera cambios profundos en la sociedad y la forma de relacionarnos. Esto genera ansiedad, miedos. Keynes, en los años treinta, ya acuñó el término «paro tecnológico». Cada vez que se automatiza todo tipo de proceso que esas tareas más susceptibles de ser repetitivas y de poco valor son las que primero se van a eliminar, pero como ha sucedido a lo largo de la historia. ¿Qué pasará con la revolución tecnológica? Que también vamos a ver ese periodo de transición, pero el 65% de los nuevos empleos están por crear. Tenemos que ser lo suficientemente hábiles para enfocarnos en actividades que sean difícilmente automatizables. Y esas son en las que priman la creatividad, la destreza manual y la relación interpersonal. Ahí entra la formación? Una persona que debe elegir una carrera en estos momentos, si sabe que hay un riesgo de pérdida de empleos en tareas más repetitivas, lo lógico es que se centre en actividades en las se promueven esas habilidades que difícilmente pueden ser copiadas por robots. ¿Cómo se hace eso? Si tuviera un hijo en edades tempranas trataría de inculcarle pasión, amor por las matemáticas, la física o la química, así como pensamiento computacional, que es muy importante para que a la hora de programar se sientan cómodos. Le inculcaría a vivir en época de cambios. Eso va a ser una constante en nuestras vidas. El saber trabajar en entornos cambiantes es muy necesario. También que se estuviera formando constantemente. Lo que es verdad es que la demanda de profesionales en esta materia es muy superior a la oferta. Entonces, hay muchos estudios que han quedado obsoletos o con dificultades para que esas personas encuentren un empleo razonable, pero en cambio las empresas que forman parte de DigitalES estamos evaluando cuál es el impacto de esas vacantes de puestos que no consiguen encontrar. Y esos suelen ser expertos en ciberseguridad, inteligencia artificial, programación? son los principales conocimientos que echan en falta en el mercado. ¿Ese cambio tiene que liderarlo la universidad? ¿Reforzar los estudios de posgrado? La universidad tiene que hacer el esfuerzo de estar permanentemente actualizada y mirando al mercado sobre los perfiles que faltan. Los estudiantes, por su parte, tiene que hacer el esfuerzo de estar permanentemente reciclandose y estudiando toda la vida. Tiene que ser un esfuerzo compartido. Desde los ciclos de primaria y secundaria hay que promover el pensamiento computacional, que las matemáticas se expliquen de forma clara, porque además de que te estructuran el cerebro te abren un mundo de oportunidades para ser científico de datos. Las matemáticas dan miedo porque no se explican bien. No deberían ser una asignatura ahí aislada, sino que sea algo transversal y aplicado a todas las materias. Si das clases de Historia, Geografía, Literatura, el profesor tiene que ser creativo para saber incorporar elementos o manejar herramientas digitales que están a su disposición, para que el niño vea que la tecnología es un medio para llegar a esos conocimientos. Como ingeniera industrial de formación, ¿cree que hay o no hay mujeres en sector? Hay un estudio de la Comisión Europea, Women in Digital, que me quedé impresionada porque yo era la primera que no era consciente de esa falta de mujeres formadas en ingeniería. En el sector hay un 33% de mujeres. Y solamente el 13% de las carreras técnicas son ingenieras. ¿Cuáles son los motivos de este escenario? Principalmente, por temas de estereotipos, de educación, familiar, por no saber transmitir esa pasión por las carreras técnicas que hace que las niñas no tengan esa tendencia a estudiar estas carreras, lamentablemente. ¿Hay una brecha de género en este sector? No tengo datos para decir si hay una brecha salarial debido al género. Las empresas de DigitalES son principalmente multinacionales y están muy claras las políticas de recursos humanos, y me costaría creerlo. Si la hubiera lo que haría sería visualizarlo porque ello vendría acompañado de una medida correctiva. ¿Cree que existe precariedad en este sector? En las empresas de DigitalES no creo que haya precariedad. La asociación engloba a más de 150.000 empleos y la mayoría son estables, por encima de la remuneración media española y en la que te permiten hacer una buena carrera profesional. ¿Cuáles son los retos de la asociación más a corto plazo? Consolidarse en un interlocutor de referencia en materia de digitalización en España. Ese es el gran reto principal. ¿Qué retos pendientes tiene el nuevo Gobierno? Todos los gobiernos del mundo tienen que poner el foco en los grandes retos de la digitalización. El debate regulatorio en el sector tecnológico va a estar encima de la mesa durante tiempo. Hay muchos temas que tratar. El primero es la fiscalidad. Es un tema que hay que revisar. Las reglas fiscales internacionales se definieron en un momento en el que internet no existía. Ahora se tienen que adaptar. La privacidad es otro gran tema que estará en el centro del debate regulatorio. Otro de los temas es la competencia y los monopolios. También las «fake news», que tiene mucha incidencia en elecciones. Cómo van a hacer frente los países en su lucha contra el cibercrimen es otro de los temas que debe estar en la agenda. Y otra la desigualdad laboral que genera la transformación digital. ¿Cómo valora la separación de Industria y Agenda Digital? Que la Agenda Digital dependa del ministerio de Economía es una buena noticia. Uno de los motivos es porque Nadia Calviño viene la Comisión Europea, y en este organismo la digitalización es un tema nuclear. También porque Economía es un ministerio transversal. Creemos que la transformación digital afecta a todos los ministerios. Hoy en día no hay una economía digital y una analógica. ¿Cree que el tratamiento de las administraciones públicas al sector digital es insuficiente? A mí me gustaría que fuera más. Ha habido críticas sobre los presupuestos públicos de I+D. Lo importante es que las ayudas que se den realmente se ejecuten. El problema es que haya más o menos recortes, sino que lleguen a los proyectos que se lo merecen. ¿Cree necesario abordar una reforma fiscal solo para este sector? Nuestro sector está muy tasado y fuertemente penalizado. Las empresas de DigitalES pagan 8.000 millones de euros en tributación fiscal, que es cifra relevante. Los operadores, en concreto, además se ven impactados por la tasa de radio televisión española, que son unos 300 millones de euros aproximadamente, que no se entiende por qué tiene que ser las telecomunicaciones y no otros sectores. En su momento se legisló así, pero no tiene ningún sentido. ¿Por qué no lo paga la automoción o las eléctricas? Pagan también otro impuesto sobre la tasa de espectro, unos impuestos en materia de antenas móviles. ¿Es necesario implantar una «tasa Google» a las tecnológicas y empresas digitales? El esfuerzo que se dedica al impacto fiscal es dinero que esas empresas no dedican a la innovación e investigación. Y eso es perder competitividad como país. Cuando se definieron las reglas de fiscalidad internacional no existía internet. Ahora existe una economía digital muy potente. Los beneficios que generan en un país las empresas digitales no tributan por ellos. No es ilegal, es perfectamente legal porque hay lugares como Irlanda o Luxemburgo que permiten que sea posible. Pero hay preocupación porque esto aumenta la presión fiscal. Todo el mundo comprende que no es normal que unas empresas paguen hasta 8.000 millones de euros en impuestos y que otras prácticamente no paguen nada. Es una distorsión claramente de la competencia porque estás favoreciendo a unas en detrimento de otras que también invierten y emplean a muchas personas en nuestro país. Con la posición de Europa estaría de acuerdo, porque entendemos que allá donde se generen los ingresos es donde tiene que haber tributación. No estaríamos de acuerdo con dobles imposiciones.
06-07-2018 | abc.es
Yandex, el «Google ruso», puede haber publicado tus documentos online sin que lo sepas
El pánico en internet surgió el pasado 4 de julio: los usuarios alertaban de que Yandex, el mayor buscador online ruso, estaba indexando archivos de Google Docs que incluían datos confidenciales y comprometidos de particulares y empresas. Es decir, que cualquiera poniendo en la barra de búsquedas la palabra correcta se podría encontrar acceso directo a archivos privados como, por ejemplo, registros de bancos rusos, listas de morosos o incluso una tabla con miles de enlaces a webs de pornografía, tal y como pudo comprobar la editorial Rusbase. Aunque al principio se apuntó a una filtración de datos, el buscador ruso alegó que solo tiene en cuenta los archivos públicos online, por lo que le pasó la pelota a Google. «Yandex indexa solo la parte abierta de internet: las páginas que están disponibles al hacer clic en los enlaces sin ingresar un nombre de usuario y contraseña», alegó en un comunicado la compañía, afirmando que ya se había reportado el problema a los técnicos de Google para que investigaran el suceso. Dos días después, desde Google se rechazaba cualquier tipo de fallo o ataque y se aseguraba que los documentos que aparecían en el buscador no estaban protegidos por la configuración de privacidad, lo que significa que sus creadores permitieron la visualización, o incluso la edición, de cualquiera que tuviese el enlace requerido, ya sea de manera voluntaria o involuntaria. Es decir, estaban marcados como públicos o alguien había difundido el enlace directo al documento en cuestión de la misma manera que los usuarios comparten archivos desde Google Docs, incluido dentro de Google Drive (el servicio de alojamiento en la nube). Google ha definido a su plataforma como una herramienta «altamente segura», y ha asegurado que los motores de búsqueda solo pueden indexar los documentos que sus propietarios han hecho públicos de modo intencional, como ha explicado en un comunicado en su blog oficial ruso. Horas después de que se descubriera el percance con Google Docs, Yandex dejó de mostrar resultados al buscar la herramienta de Google. Cómo evitar que tus documentos online sean públicos En cualquier archivo de Google Docs existe un botón en la parte superior derecha del documento, en la pestaña «compartir». Al pulsar, aparece la privacidad del documento y cómo compartirlo con otros. Esta acción se puede llevar a cabo a través de un enlace privado que se manda a los contactos especificados que el creador quiera; o a través de un enlace, la opción más «problemática». Al utilizar la función de crear un enlace, por defecto se crea un link público. Sin embargo, se puede cambiar en las opciones a que solo los usuarios específicos puedan ver el archivo, lo que es muy recomendable si quieres que tus archivos stén protegidos.
05-07-2018 | abc.es
Cómo detectar radares mientras usas Google Maps
Con el perido estival y las vacaciones en marcha, para la mayoría el GPS se ha convertido en elemento indispensable tanto en escapadas como en viajes largos. Y, sin duda alguna, Google Maps es el rey del camino: ya no es necesario contar con un dispositivo de geolocalización porque los «smartphones» y las aplicaciones de ubicación han desbancado a los pesados antiguos aparatos. Pero existe una pega: hay una función que la herramienta aún no ha integrado entre sus servicios. Se trata de la detección de radares en marcha y la indicación de velocidad máxima de las carreteras. Sin embargo, podemos encontrar múltiples «apps» que nos prometen esta opción, si bien su compatibilidad con el GPS dejaba mucho que desear. Sin embargo, existe una aplicación que se integra a la perfección con Google Maps: Radarbot (disponible tanto para Android como para iOS) . Aunque existe una versión gratuita que nos avisa de radares fijos, posibles radares móviles (de los que avisan otros usuarios), radares de tramo, de túner, cámaras de límite de velocidad en semáforos o puntos peligrosos, si bien está plagada de anuncios y no podemos utilizarla en conjunción con Google Maps. En cambio, su versión Pro desbloquea dicha función, convirtiéndola en una inversión muy fructífera de cara a múltiples viajes. Para disfrutar la característica, es tan sencillo como, una vez descargada la aplicación, activar la opción «alertas visuales en segundo plano», lo que conllevará que se instale un «widget» en la pantalla del teléfono. Así se podrá navegar sobre Google Maps a la vez que recibimos las notificaciones sobre radares de Radarbot. De igual manera, si tenemos activadas las notificaciones sonoras, se reproducirán a la vez que Google Maps nos da indicaciones. Una gran herramienta de información siempre y cuando se esté dispuesto a pagar unos euros.
05-07-2018 | abc.es
Alerta ante la proliferación de versiones falsas del videojuego «Fortnite» en Android
Que «Fortnite» es el videojuego del momento es algo indudable: con más de 125 millones de usuarios registrados (cuando el pasado octubre apenas contaba con 9 millones), el juego de batalla campal online está conquistando a toda una generación, independientemente del género. Una de las claves de su éxito es su carácter multiplataforma, ya que se puede jugar desde el ordenador, en las principales videoconsolas e incluso por el móvil. Esta última modalidad, de momento, solo está disponible para el sistema operativo iOS (iPhone), pero la compañía ha anunciado que este verano también llegará a Android, una noticia que los usuarios esperan desde hace tiempo. Precisamente esta impaciencia ha creado un nicho de oportunidad para los ciberdelincuentas: a través de versiones falsas del famoso videojuego que circulan por internet e incluso en la plataforma oficial de Google Play, se «cuelan» programas maliciosos que pueden desde robar información de los dispositivos a suscribir al usuario en servicios «premium» que pueden tener como consecuencia una factura de teléfono más que abultada a final de mes y el consecuente susto. Los usuarios jóvenes son el objetivo principal, ya que millones de menores ya juegan a «Fortnite», siendo un «caramelo» muy tentador su versión en Android. Teniendo en cuenta que su lanzamiento en iOS ha obtenido ingresos por encima de los 15 millones de dólares en las tres primeras semanas, superando, por ejemplo, al revolucionario Pokemon Go, el éxito en Android, en el que se basan miles de millones de dispositivos en todo el mundo, puede abrumar. Pero precisamente esa variedad de teléfonos y tabletas está retrasando su salida y alimentando la impaciencia de los usuarios. Las cuatro estafas más recurrentes Por ello proliferan docenas de vídeos, portales y tutoriales de cómo instalar el videojuego de moda en un dispositivo Android. Se trata en realidad de vídeos fraudulentos que están diseñados para engañar a los jugadores más jóvenes y que solo pretenden que sus víctimas acaben instalando distintos tipos de aplicaciones maliciosas. Existen varias estafas vinculadas a esta práctica, pero hay algunas que sobresalen por encima de las demás, según ha remarcado la compañía de ciberseguridad G Data. La primera tiene que ver con webs aparentemente oficiales que ofrecen versiones Android de «Fornite» en donde hay que introducir un número de móvil. La letra pequeña informa de la suscripción a un servicio de mensajería Premium cuyo coste oscila entre los 3 y 7 euros a la semana. En algún caso se realiza una suscripción simultánea a tres servicios diferentes. Por otro lado, existen aplicaciones manipuladas con un troyano (Remote Access Trojan, RAT) capaz de ofrecer a los cibercriminales acceso completo al dispositivo. Esto implica, básicamente, el robo de datos y la posibilidad de descargar nuevo «malware». También se puede dar el caso de un virus que recopile toda la información del dispositivo. U otras que, con un nombre parecido, «solo pretenden aprovechar el entusiasmo generado por la aplicación original para colarse en dispositivos de jóvenes, inexpertos o poco cuidadosos a la hora de descargar la aplicación», aseguran desde G Data. Para no caer en la trampa de los «Fortnite» falsos - Descarga apps solo de fuentes oficiales. Google verifica que las apps contenidas en su Play Store no contienen malware y las aplicaciones maliciosas o simplemente sospechosas son eliminadas con cierta rapidez. Sin embargo, en aquellas plataformas no controladas por Google o por los fabricantes de dispositvios móviles, los filtros son menores y las posibilidades de encontrar apps fraudulentas crecen considerablemente. - Bloquea las suscripciones a números «premium» a través de tu operador móvil. - Instala una solución de seguridad capaz de bloquear websites maliciosos, detectar apps maliciosas o impedir el acceso de los menores a aplicaciones inapropiadas. - Supervisa el uso que hacen los más pequeños de los dispositivos móviles. Es recomendable que los padres sepan que apps instalan sus hijos y en qué invierten su tiempo cuando usan smartphone y/o tableta. - Bloquea las compras integradas o bien establezca una contraseña para llevarlas a cabo.
05-07-2018 | abc.es
Un estudio revela que tu móvil no te espía por el micro, pero hace algo peor
Los investigadores de la Northeastern University de Massachusetts (Estados Unidos) han presentado un estudio en el que han alertado sobre la presencia de aplicaciones para dispositivos Android que hacen capturas de pantalla para enviarlas a terceros, como es el caso de GoPuff. La investigación, que ha publicado el estudio, trata de averiguar si las aplicaciones de los 'smartphones' envían de modo encubierto audio o vídeo, para lo que han analizado más de 17.000 'apps' populares de Android, incluyéndose aplicaciones que pertenecen a Facebook y más de 8.000 que envían información a la red social. En el documento, titulado 'Panoptismo: caracterización de la filtración de audio y vídeo de aplicaciones de Android', los expertos han analizado en busca de riesgos de seguridad en aplicaciones de Android, así como 'software' que requiere permisos no justificados o que comparte imagen y video con terceros sin el conocimiento de los usuarios. Sobre este último aspecto, los investigadores han descubierto que existen 'apps' que guardan y envían registros de la pantalla del teléfono a terceros. Sin embargo, en el estudio no han encontrado evidencias de que las aplicaciones activen el micrófono o envíen grabaciones sin permiso. De las 17.260 'apps' examinadas, más de 9.000 contaban con permiso para acceder a la cámara y al micrófono, y de ellas algunas enviaban las capturas de pantalla y grabaciones de vídeo a dominios pertenecientes a terceros. Uno de los ejemplos es GoPuff, una 'app' de mensajería para personas con antojos de comida basura que registraba las interacciones del usuario y enviaba los datos a un dominio afiliado a AppSee, una compañía dedicada al análisis móvil. En este caso, el vídeo enviado incluía una pantalla en la que se ingresaba información personal. Tras el descubrimiento, el equipo de investigadores se puso en contacto con GoPuff, por lo que posteriormente la compañía añadió a sus políticas que AppSee podría recibir Información Personalmente Identificable (PII) de los usuarios y eliminó la SDK de AppSee de sus aplicaciones para iOS y Android. En relación con este problema, la política de Google Play establece que siempre se debe revelar a los usuarios la forma en la que se recopilará su información, una práctica que no cumplirían aplicaciones como GoPuff. Los investigadores han utilizado para el estudio programas automatizados que efectuaron las acciones en los teléfonos móviles, en lugar de humanos. Además, durante los primeros meses de la investigación los terminales estaban cerca de estudiantes de la universidad y rodeados de conversaciones, pero posteriormente se mantuvieron aislados en un armario, lo que podría haber afectado a las conclusiones del estudio.
04-07-2018 | abc.es
Las claves para entender la normativa europea de copyright que puede cambiar internet
Por su naturaleza, internet ha funcionado hasta la fecha como un caos que ha enarbolado la vitola de la libertad de expresión. Con el tiempo, se ha querido controlar y poner coto. Este jueves el Parlamento Europeo vota una nueva directiva sobre propiedad intelectual y derechos de autor en el Mercado Único Digital que puede instaurar en el entorno europeo una censura previa en internet. Una propuesta que se ha encontrado con la oposición de las plataformas digitales y organizaciones de defesa por su posible impacto en el desarrollo de la Red. La directiva entrará en fase de debate parlamentario después de ser preaprobada por la Comisión de Asuntos Jurídicos del Parlamento Europeo, pero aunque salga finalmente adelante (todo apunta a que saldrá adelante) deberá habar una transposición a cada país miembro respetando los derechos de la ley. Algoritmos censores, adiós a la figura judicial El artículo 13 o el «filtrado de carga obligatorio» requerirán que plataformas online como YouTube, Instagram, Twitter y eBay deban instalar filtros automáticos y algoritmos para evitar que los usuarios suban materiales protegidos por derechos de autor o soliciten licencias para mostrar contenido. El objetivo, por tanto, es detectar localizar material que infrinja las leyes de copyright. Hasta la fecha, las leyes de propiedad intelectual contemplan la posibilidad de intervención judicial para dirimir un caso de posible vulneración de este derecho. Ante una denuncia del propietario del copyright, las plataformas de internet pueden censurar o eliminar un contenido (imagen, video, audio) que lo reclame su autor. En YouTube, por ejemplo, si una discográfica denuncia que un video infringe la ley al publicar un videoclip de uno de sus artistas, el servicio propiedad de Google establece un filtro impidiendo que ese contenido pueda reproducirse. Es una medida que funciona a posteriori. Sin embargo, la directiva europea que entra en fase parlamentaria pretende instaurar una censura previa, según explica a este diario Carlos Sánchez Almeida, experto en derecho digital del bufete Almeida. Todo en base de unos algoritmos informáticos capaces de detectar cuando un contenido vulnera la ley de derechos de autor. «Todas las actividades cotidianas de los ciudadanos de a pie en Instagram, YouTube o Twitter se verán afectadas a partir del momento en el que entre en vigor porque supondrá una censura previa por algoritmos», apunta. En ese sentido, las empresas que estarán obligadas a implantar esos sistemas de censura previa rechazarán automáticamente los contenidos que estén protegidos por derechos de autor. «El principal problema es que esa censura no la dictamina un juez, sino que es directamente un algoritmo un software automatizado que toma la decisión directa y sin posibilidad de reconsideración. Esto va a limitar las posibilidades de creatividad de los ciudadanos», considera. Los «memes», en el punto de mira Lo que se decide es un nuevo escenario legal. Estas medidas pueden trastocar uno de los hábitos habituales de los usuarios de nuevas tecnologías, los llamados «memes», aunque en principio están protegido por el Derecho de Parodia en España. Los casos son múltiples y se dan a diario. Son un fenómeno impresionante en las redes sociales y destacan, en su mayoría, la creatividad y original de los usuarios. Futbolistas como Neymar o De Gea en el Mundial, gobernantes de todas las ideologías, artistas de todo tallaje. Casi nadie se escapa de aprovechar su imagen y convertirla en un viral. El gran problema -aduce Sánchez Almeida- es que hay determinados usos lícitos de las obras, como la parodia o la cita. En nuestra legislación se autorizan los ?memes?, pero en caso de que finalmente se pusiera en marcha este mecanismo se haría forma automatizada. Pese a que la directiva contempla la censura previa, los expertos creen que articular una medida compensatoria a este fenómeno es un proceso algo difuso. «Con la tecnología actual no puede saber si es un filtro de parodia», valora a este diario Sergio Carrasco, jurista experto en derecho digital de Fase Consulting. A su juicio, el juez puede dictaminar que no existe vulneración de la propiedad intelectual pero, pese a que existe una excepción que protege a los usuarios, «cómo se lo digo a un filtro informático», se pregunta este experto. Una «tasa Google» para las noticias Otro de los puntos controvertidos viene del artículo 11 de la directiva, que establece la creación de una tasa Google. «Lo que quiere decir es que las empresas de noticias podrían recibir una compensación por el uso de que hagan otros enlazando dichas noticias. Se hará una explotación de los contenidos», añade Carrasco. El problema -insiste- es el hecho de cómo se regule este nuevo derecho. «Si tú vas a cobrar a los usuarios, a la plataformas, incorporando solo un fragmento. Eso puede llevar a que los prestadores (las empresas digitales) impidan compartir dichos enlaces», apunta. Esta medida, al final, «puede perjudicar a los editores», entiende este experto. Por su parte, Sánchez Almeida considera esta directiva como «un virus para el derecho de libertad de expresión y no sabemos, cuando la cepa prospere, de los efectos que puede tener. Esta censura mediante algoritmos podría equipararse a una enfermedad que produce la degradación de las neuronas; una lobotomía de la internet que conocemos y de nuestra conciencia creativa», lamenta. Impacto en la música Otro de los aspectos controvertidos se enmarca dentro de los contenidos online que afectan a los músicos y artistas. Es un eterno debate acerca de la distribución de este tipo de archivos. Las asociaciones de músicos han puesto en cuestión cómo se aprovechan sus creaciones sin respetar su autoría. Plataformas como YouTube o Facebook han permitido el acceso a los contenidos culturales, pero estas compañías, habitualmente con residencia en Estados Unidos, miran hacia otro lado en la responsabilidad de los usuarios. Los artistas y músicos han criticado en los últimos años a estas empresas por enriquecerse a partir de sus creaciones. El texto del Comité de Asuntos Jurídicos del Parlamento Europeo, sin embargo, cree que estas firmas «son responsables y deben remunerar a los autores de forma justa y equitativa, actuar como socios en este mercado y crear así un mercado en condiciones equitativas para todos los servicios». De tal forma, que lo que se pretende es que una plataforma como YouTube filtre y borre de manera automática los contenidos que vulneren sus derechos de autor de igual manera que se hace con contenidos violentos o inapropiados.
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