Noticias de "google"

21-05-2019 | abc.es
La incertidumbre del bloqueo de EE.UU. a Huawei y Honor marca el lanzamiento de los nuevos Honor 20, 20 Pro y 20 Lite
Era el primer lanzamiento después de la «bomba», apenas un par de días después de que Google anunciara que se sumaba al bloqueo impuesto a Huawei y a su segunda marca, Honor, por la administración de Donald Trump. Un bloqueo que impide a las empresas norteamericanas tener acuerdos o firmar contratos con el gigante asiático, acusado de actividades de espionaje. De modo que la presentación de los nuevos Honor 20, Honor 20 Pro y Honor 20 Lite, celebrada este martes en Londres, fue de todo menos una fiesta. La preocupación y la incertidumbre, en efecto, flotaban en el ambiente, a pesar de que el nuevo «statement» de las autoridades norteamericanas rebajara hace apenas unas horas la tensión, dándose un plazo de varios meses antes de adoptar una solución definitiva . ¿Podrán o no los futuros compradores de estos terminales actualizar a las próximas versiones de Android? Tendrán o no acceso a la Play Store para seguir descargando y actualizando aplicaciones? Podrán o no seguir utilizando las apps más famosas de Google, como Gmail, Mapas, Traductor o YouTube? Sin embargo, y a pesar de que entre bambalinas no se hablaba de otra cosa, George Zhao, presidente de Honor, no dedicó ni una sola palabra a la cuestión. Algo que, por supuesto, no contribuyó a despejar las dudas sobre la delicada situación en la que ha quedado la compañía tras el bloqueo. Con gesto serio y una actitud muy diferente a la habitual, Zhao subió al escenario y se limitó a desgranar, una por una, las características de los terminales. Un portavoz de Honor aseguraba a ABC que es aún pronto para sacar conclusiones, y que «el desenlace de esta crisis está aún abierto a cualquier posibilidad». Entre bastidores, en efecto, se dejaba entrever la posibilidad de que al final todo se resolverá con el pago de una gran suma de dinero, algo similar a lo que sucedió hace un año con la marca, también china, ZTE, que tuvo que suspender la venta de teléfonos móviles en Estados Unidos tras ser acusada de incorporar «puertas traseras» a sus teléfonos. El sentir general, sin embargo, era de auténtica tristeza y resignación. Una auténtica pena, porque lo cierto es que los nuevos Honor 20 incorporan, especialmente en el terreno fotográfico, un paquete de mejoras quemes hace únicos entre sus competidores, y a unos precios realmente asequibles para tratarse de una gama alta. Honor 20 Pro: llegan las super fotos El nuevo buque insignia de Honor, en efecto, incorpora una cuádruple cámara trasera, con un sensor principal de 48 Mpx IMX586 de Sony, que llega equipado con dos nuevos modos de Ultra Claridad y Ultra noche gobernados por Inteligencia Artificial. La cámara cuádruple también incluye un gran angular de 16 Mpx, con un ángulo de visión de 117 grados, un teleobjetivo de 8 Mpx y un objetivo macro de 2 Mpxcapaz de captar detalles nítidos a una distancia de apenas 4 cm. Cabe destacar que el sensor principal cuenta con la mayor apertura focal del mercado: f/1.4, lo que asegura una mayor captura de luz y una espectacular mejora de la calidad de las fotos nocturnas. Y que el teleobjetivo permite un zoom óptico x3, uno híbrido de x5 y uno digital de hasta x30, valores más altos de los que ofrecen otras marcas, pero que no llegan a los del último Huawei P30 Pro. La pantalla es de 6,26 pulgadas y ocupa el 91,7% de la superficie frontal, en cuya esquina superior derecha se abre un orificio de 4,5 mm que alberga la cámara frontal, que es de 32 Mpx. En cuanto a procesador, estamos ante un Kirin 980 con tecnología de 7 nanómetros y doble unidad de procesamiento neural, lo último en chips inteligentes de Huawei. El procesador recopila los mejores detalles de cada fotografía en una «Super foto de 48 Mpx» en la que los detalles y los colores se ajustan automáticamente para componer una imagen final que tiene una calidad muy superior a la de otras imágenes «normales» con la misma resolución. La memoria RAM es de 4 GB en la versión Lite, de 6 GB en Honor 20 y de 8 GB en la version Pro. La capacidad de almacenamiento puede ser de 128 ó 256 GB, según la versión elegida. El sensor de huellas, que se encuentra en uno de los botones laterales, es capaz de desbloquear la pantalla en apenas 0,3 segundos. La batería es de 4.000 mAh, con sistema de carga rápida Honor Supercharge, que en sólo media hora proporciona un 50% de carga. En cuanto a sonido, cuenta con la función de sonido envolvente Virtual 9.1 con la tecnología de Histen 6.0, que se aplica ahora por primera vez a un smartphone. Los precios, como se indicaba al principio, no puedes ser más atractivos: El Honor 20 costará 499 euros (6GB + 128 GB), mientras que el Honor 20 PRO saldrá por 599 euros (8GB + 256GB). Por su parte, el Honor 20 Lite tendrá un precio de salida de 299 euros (4GB + 128GB).
21-05-2019 | abc.es
¿Por qué los chinos no usan Google? Porque no lo necesitan
Los chinos no usan Google, ni tampoco lo necesitan. Mientras millones de usuarios tiemblan por cómo cambiarían sus vidas si no pudieran acceder con sus móviles Huawei a las herramientas del gigante estadounidense, los chinos viven en su propio ciberecosistema y ni se acuerdan de que existe. Tras meses de polémica por la cada vez mayor censura ejercida por las autoridades chinas, en 2010 Google cesaba la mayoría de sus operaciones en China continental a raíz de los ataques cibernéticos contra usuarios de Gmail y de los desacuerdos con el Gobierno sobre el control a los resultados de búsqueda. Nueve años después ya casi nadie en China recuerda lo que era Google y para buscar información (censurada) en Internet utilizan Baidu, el segundo buscador más usado del mundo. Hay que recordar que, con más de 772 millones de usuarios de internet (datos de 2017), China es el país del mundo con más internautas (casi el triple que en EEUU, que cuenta con 287 millones), un quinto del total mundial. ¿Cómo afectaría así a los usuarios chinos el hecho de que Google suspendiera los negocios con Huawei? En (casi) nada, cuentan los expertos, pues podrían seguir utilizando todas las aplicaciones con las que sobreviven y disfrutan de la vida. «No veo que la decisión vaya a afectar a la navegación de los internautas chinos, ya que todas las herramientas que provee Google en China son provistas por empresas como Tencent, Baidú, Huawei.. Absolutamente todo, los mapas, la música, los vídeos, los buscadores..Siempre hay una compañía que hace lo mismo en China, si no son varias», explica a Efe Ervis Micukaj, ingeniero informático que trabaja en la ciudad de Shanghái (este del país). Y, por encima de todas las aplicaciones posibles, recuerda, está WeChat, que en China «importa más que cualquier sistema operativo». Aunque es conocido popularmente como el equivalente de WhatsApp, la aplicación de Tencent cuenta con cada vez más funciones necesarias para la vida diaria de los chinos: red social, herramienta de pago, intermediaria de servicios.. «A los chinos les das a elegir entre un móvil muy evolucionado, con muchas aplicaciones pero sin WeChat y uno más sencillo con WeChat, eligen el segundo porque cada vez está más presente en sus vidas», asegura. Tal y como insiste otro ingeniero que trabaja en China, el español José Luis Sánchez Jiménez, «para ellos Google no es nada» pues toda su vida gira en torno a aplicaciones chinas y cada marca de teléfono tiene su tienda propia donde se descargan las actualizaciones de las mismas. Ni Gmail, ni Youtube, hijos de Google. Para el correo utilizan Tencent QQ (la más popular) y para los vídeos entran en Youku. Así, ni siquiera en el caso más extremo de que Huawei se decidiera por abandonar por completo a Android y lanzar su propio sistema operativo, los usuarios chinos se verían afectados. «A un chino le da igual qué sistema operativo utilice, es más, si les dices que es uno chino y propio de Huawei, estarán más orgullosos y nunca perderían ninguna de sus aplicaciones», añade Sánchez Jiménez. Así, en los hipotéticos nuevos Huawei sin Android, habría versión de la aplicación de taxis DiDi con la que se desplazan, de la del gigante del comercio electrónico Taobao con la que hacen sus compras y del Ele.me que les lleva la comida a sus casas.
21-05-2019 | elmundo.es
Gadgets | Huawei omite el veto de Google en la presentación de los Honor 20
Honor, la segunda marca de Huawei a nivel global, ha anunciado tres nuevos teléfonos de la gama Honor 20, uno para cada tipo de bolsillo según su potencia 
21-05-2019 | abc.es
Google guarda un historial de compras de sus usuarios con información de Gmail
Google recopila el historial de compras de sus usuarios a través de los de recibos almacenados en el buzón de entrada del correo electrónico en el cliente de mensajería Gmail y guarda en una página llamada «Compras». «Mi cuenta» es una página vinculada a la cuenta de correo electrónico de Google donde los usuarios pueden gestionar la privacidad de los datos que comparten. En ella, hay un apartado, denominado «Compras», donde la compañía tecnológica recopila los registros de las compras realizadas por los usuarios, a través de Internet y de aplicaciones móviles. Ni siquiera hace falta que las compras se hayan realizado a través de Google, con tal de que el recibo electrónico se haya depositado en el buzón Gmail, la adquisición aparecerá en la lista. Compras es «un espacio privado» que solo el usuario puede ver, desde el que puede «acceder de forma sencilla a todas sus compras y hacer un seguimiento de las mismas», como ha indicado la compañía en un comunicado. «No hacemos uso de la información de los mensajes de Gmail - incluyendo facturas y correos de confirmación que recibes y que aparecen en la página de Compras- para ofrecer anuncios». Desde la compañía explican que desde «Mi Cuenta» se puede gestionar la información. En la página del Centro de Ayuda, se indica que los pedidos se pueden eliminar de la lista, de forma manual. Para ello, hay que ir al origen de ese registro, a partir de los detalles del pedido y de la opción «¿de donde es esto?», que remitirá al servicio de origen para gestionarlo. No obstante, no se indica que haya una opción para desactivar este historial.
21-05-2019 | abc.es
Ciberespionaje, vetos y robo de patentes: Huawei en el punto de mira de la balcanización de internet
El teléfono móvil inteligente es uno de los productos que representa el capitalismo moderno. Hasta que llega a manos del consumidor, las políticas de deslocalización, las negociaciones, la mecanización de procesos industriales y la ampliación de la oferta han hecho de las suyas. A medida que China abría sus murallas al libre comercio, la guerra tecnológica se ha recrudecido dando paso, además, a la balcanización de internet. Como objetivo, el dominio del mundo. Lo que se está dirimiendo en estos momentos es el bloque que dominará internet y, por ende, el planeta. Con Europa mirando de reojo desde el banquillo, Estados Unidos y China se disputan este partido. Los vetos, cruces de acusaciones y contramedidas han elevado la tensión en los últimos tiempos. Como sucede a menudo, el ciudadano, principal perjudicado del choque de trenes, no tiene ni voz ni voto en este asunto. Huawei es la marca que se ha colocado en la primera línea de fuego de las nuevas tecnologías. Fundada por Ren Zhengfei, exoficial de las Fuerzas Terrestres del Ejército Popular de Liberación chino, se encuentra en una posición muy fuerte en el desarrollo y despliegue de la tecnología móvil 5G, las nuevas redes que conectar todos los objetos electrónicos. Un espacio que Estados Unidos no está dispuesto a ceder. «La carrera del 5G es una carrera en la que tiene que ganar Estados Unidos», reconocía Donald Trump, presidente estadounidense, hace unas semanas. La zancadilla de Google a la firma china tiene un trasfondo económico y comercial más allá del impacto directo sobre el consumidor final. Y que no pilla de nuevas. Esta medida, retrasada noventa días tras desatarse un caos tecnológico sin precedentes, amenaza no únicamente a la división de móviles de Huawei sino a todas las compañías que dependen directamente de la industria. Y parte de las razones para llegar a este desenlace se encuentran en las reiteradas acusaciones de ciberespionaje de la compañía a través de sus dispositivos electrónicos. Antecedentes truculentos La primera fase fue prohibirse en departamentos de defensa y agencias de inteligencia; la siguiente ha sido un verdadero órdago que va a medir la fuerza geopolítica. Pero el 2019 empezó revuelto. El Gobierno de EE.UU acusó a Huawei de fraude bancario por la presunta violación de las sanciones a Irán, de espionaje industrial y del robo de secretos comerciales a un rival estadounidense, al tiempo que confirmó su petición de extradición de su directora financiera a Canadá, posteriormente detenida en Canadá. Pero ha habido otros muchos casos: hace unos años Vodafone descubrió en Italia un «software espía» en los routers que la multinacional fabricaba para sus clientes. Más recientemente, el desembarco de Huawei en Estados Unidos se frustró hace dos ediciones de la feria tecnológica CES de Las Vegas. «No hay base demostrada de espionaje, pero es cierto que empresas tan aparentemente seguras tenían puertas traseras» «El trasfondo es una guerra económica, pero otra cosa es que empresas chinas, y especialmente Huawei, han tenido problemas con la justicia norteamericana con temas de propiedad intelectual como con Cisco. Estaba acusada de copiar sus productos. Y eso ha hecho que estén en el punto de mira», apunta a este diario Eusebio Nieva, director técnico de la firma de seguridad informática Check Point. «Nada es tan simple como parece», apunta Paloma Llaneza, jurista digital y autora de «Datanomics». «Lo que nos estamos jugando es que, primero, hay una tensión entre Estados unidos y China por una guerra comercial. EE.UU. es el principal exportador de bienes a China y China es uno de los principales compradores de deuda americana. Lo que tenemos delante es un presidente que había prometido a sus votantes tomar una postura preteccionista y que EE.UU. iba a estar por delante, y en un año y medio se presenta a la reelección. En ese sentido, es cumplir una promesa electoral mostrándose firme con el principal enemigo y contra el que se culpa como principal responasable de la desaparición de empleo». ¿Por qué han elegido a Huawei? Llaneza da en la clave: «Porque lleva invirtiendo muchos años en tecnología 5G y está muy por delante de sus rivales, no solo en pñatentes, sino en estandarización; han impuesto al mercado su modelo. Nos encontramos que el 5G en desarrollo es fuertementte dependiente de los chinos y especialmente de Huawei». Sospechas de espionaje aunque sin pruebas Aunque Huawei no es la empresa más transparente del mundo, «no hay base demostrada de espionaje, pero es cierto que empresas tan aparentemente seguras tenían puertas traseras», sostiene Nieva. «Unas empresas tecnológicas de este tipo arriesgan mucho metiéndose en estos juegos de espionaje. Es más fácil para las agencias de inteligencia meter topos para asegurarse que las diferentes versiones de software existan puertas traseras. Pero es más fácil sospechar de empresas como Huawei porque han nacido en un régimen autoritario. Aquí hay más de una guerra encubierta comercial y un objetivo fácil que era Huawei». «No podemos estar seguro de que no espíen, pero al final como usuarios, entregamos conscientemente nuestra información a las grandes corporaciones. Para usar Android normalmente se requiere de una cuenta de Google para sacarle partido y, al final, le estás dando los datos a otra compañía», reconoce por su parte Lorenzo Martínez, experto en seguridad informática de Securízame. «Le estamos dando conscientemente a muchas compañías y no sólo al fabricante de teléfonos. No podemos estar seguro que no sea haga, pero sí sabes que hay muchas empresas que utilizan tu información para muchas cosas como publicidad personalizada». «La falta de músculo tecnológico de Europa nos deja a merced de las demás potencias» En la misma línea se sitúa Yago Jesús, experto en seguridad, quien considera que «hay antecedentes muy serios que justifican el pensar que la tecnología china que va a llegar a Europa y Estados Unidos vaya a tener puertas traseras y funcionalidades ocultas para acceder a los datos». A su juicio, «lo que tienen que decidir es quién quiere que te espíe, si el aliado americano o China, y Europa es rehén de los dos. Es seguro que ningún hardware de telecomunicaciones a ese nivel que venga de Estados Unidos y de China va a estar libre de funcionalidades ocultas. La falta de músculo tecnológico de Europa nos deja a merced de las demás potencias». «Se han producido múltiples acusaciones de espionaje, y desde Estados Unidos se realizaron comunicaciones al más alto nivel notificando de ello a las instituciones europeas, pero hasta el momento no se conocen pruebas tangibles sobre ello. Huawei participa en sectores tan críticos como es el desarrollo de las nueves redes 5G, y está claro que una sospecha de este tipo afecta a la imagen pública que la marca tiene», agrega Sergio Carrasco, jurista digital de Fase Consulting. En su opinión, tras la última prórroga realizada a Huawei, «parece claro que la verdadera preocupación no es la protección de los usuarios, empresas e instituciones que utilizan dispositivos de esta marca, sino que se trata de una medida que busca dar ventaja a empresas propias del país, olvidando que estas también tienen importantes intereses en China, y una decisión así puede tener consecuencias». Sobre el veto a Huawei por parte de Google, Jesús cree que va a suponer un problema de seguridad por el hecho de no poder acceder a próximas actualizaciones de seguridad, aunque con ciertos matices: las licencias de código fuente de Android, que funciona como software libre, va a permitir a la marca a adaptar y seguir utilizando parte de la plataforma en el futuro. «Si Huawei quiere puede sobrepasar cualquier limitación que intente imponer Google puede hacerlo porque es posible crear una tienda de aplicaciones. Técnicamente, Google no puede impedir que incluya sus aplicaciones», sugiere. «Meter al enemigo en casa» Para Javier Molina Acebo, miembro del Consejo de la Escuela de Ventas de Esic Business & Marketing School, hay un convencimiento por parte de Trump y parte de sus acólitos quienes consideran que «que trabajar con material chino sería como el caballo de Troya: meter al enemigo dentro de casa». Una sensación, ha comentado este experto, que resulta especialmente «sensible» en lo referente a los sistemas de inteligencia estadounidenses. Es decir, hay temor a que Huawei esté vinculado al gobierno chino y que, a través de sus equipamientos, se pueda estar haciendo espionaje. En cualquier caso, ha apuntado este analista, «todas las compañías chinas están superditadas al Partido Comunista Chino (PCCh)». Para Molina, «el tema comercial es un medio para lograr un fin: el control económico». En esta línea, ha mencionado que en un ámbito como el 5G, «Estados Unidos está a expensas de cómo empresas chinas y europeas lo vayan desarrollando». En este sentido, ha reconocido que «la apuesta de Trump es muy delicada: si Estados Unidos no es capaz de arrastrar a otros muchos países aliados en esta cruzada, puede quedar muy por detrás en el despliegue del 5G». Lo que perjudicaría a las empresas y consumidores estadounidenses. Precisamente, ha concluido, este experto es «el principal argumento» que China y Huawei están utilizando para «remover» a la ciudadanía estadounidense contra Trump.
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