Noticias de "instagram"

01-01-1970 | abc.es
La herramienta definitiva para saber cuánto tiempo pierdes a diario en Facebook e Instagram
A principios de año, antes de que todo el escándalo de Cambridge Analytica estallara y que las noticias falsas volvieran a resurgir con fuerza, Mark Zuckerberg afirmó que su propósito para 2018 era «arreglar Facebook». Esta idea incluía el hecho de que los usuarios pasaran un tiempo más productivo en sus dominios online, incluso si eso significaba que estuvieran menos pendientes que de costumbre de las redes sociales. Así, en la conferencia de desarrolladores de la compañía, F8, se adelantó que habría una herramienta que indicaría los minutos que pasamos (o gastamos) mirando las comunidades online en posesión de Zuckerberg (de momento, Facebook e Instagram) y es ahora, a principios de agosto, cuando se materializará la idea. En los próximos días, los usuarios verán una nueva opción disponible (en Instagram, «Tu Actividad» y, en Facebook, «Tu Tiempo en Facebook»), que informará acerca el tiempo promedio diario que pasas en la aplicación, los minutos por día específico y dispositivo desde el que ves estas plataformas -no sabemos nada aún de la versión web- o en el que podrás ponerte alertas para saber cuándo te estás pasando de la raya mirando las redes sociales -aunque será una mera notificación y podrás ignorarla solo con deslizar el dedo, por lo que no impondrá ninguna restriccion real-. Todo con una intención clara: «Que el tiempo que la gente pasa en Facebook e Instagram sea intencionado, positivo e inspirador», afirman desde la compañía. «Facebook ha sido diseñado para conectar a las personas con amigos, familiares y las cosas que más les importan, y ese es el propósito con el que se toman todas las decisiones sobre el diseño de la plataforma. Ayudando a las personas a ver el tiempo que pasan en nuestra aplicación también les ayudamos a tomar decisiones sobre cómo gestionar ese tiempo. Queremos que el tiempo que las personas pasan en Facebook sea intencionado, positivo e inspirador», asegura al respecto Natalia Basterrechea, directora de Asuntos Públicos de Facebook en España y Portugal, en refuerzo de esta idea que, además, no será el único cambio que veamos en nuestros muros digitales. Por otro lado, entre las nuevas herramientas tendremos la posibilidad de silenciar las notificiaciones durante un tiempo determinado. Hasta ahora, la única opción era o todo o nada. A partir de la próxima actualización podremos escoger quince minutos, una, dos, cuatro u ocho horas de silencio. «No se trata sólo del tiempo que dedicas a Instagram y Facebook, sino de cómo pasas ese tiempo. Es nuestra responsabilidad hablar abiertamente sobre cómo el tiempo en Internet afecta a las personas, y nos tomamos esa responsabilidad muy en serio. Estas nuevas herramientas son un primer paso importante y nos comprometemos a seguir trabajando para fomentar comunidades seguras, amables y solidarias para todos», concluyen desde Facebook.
01-01-1970 | abc.es
La publicidad llegará finalmente a WhatsApp en 2019
La compra de WhatsApp por parte de Facebook por cerca de 22.000 millones de dólares en 2014 no le ha salido tan redonda a Mark Zukckerberg como parecía en un principio, a tenor de los intentos por rentabilizar esta aplicación desde hace tiempo. Al parecer, el próximo gran cambio que veremos los usuarios será el aterrizaje de la publicidad, a pesar de ser una de las líneas rojas que sus creadores, quienes abandonaron hace unos meses la compañía por «desacuerdos» con los directivos, rechazaron de pleno. Según The Wall Street Journal, los usuarios empezarán a ver anuncios entre los estados efímeros de sus contactos, algo así como la publicidad que se puede ver intercaladas en las «historias» de Instagram (plataforma social que también pertenece a Facebook). Y la fecha establecida para que esta intención sea una realidad es cercana: 2019. Así, sus 1.500 millones de usuarios empezarán a ver anuncios al bucear entre los estados de sus contactos, intercalados entre uno y otros. A pesar de que esta función no es una de las más populares de WhatsApp, la estrategia parece haber funcionado bien en Instagram. De hecho, el gigantesco volumen de usuarios de la aplicación de mensajería instantánea provoca que se publiquen 450 millones de estados mensuales, frente a los 400 millones de «historias» que se suben a Instagram. La publicidad llega a WhatsApp después de que el pasado mes de febrero la compañía cambiara los términos de servicio, en los que se incluía una nueva cláusula por la que la compañía podría incluir anuncios, si bien no se desconocía de qué manera las empresas podrían incluir su información en la aplicación. De hecho, las empresas también serán otra fuente de ingresos gracias a la versión para negocios de WhatsApp, WhatsApp Business, que trata de ser un vínculo directo entre estas firmas privadas y sus clientes. Así, además de funciones exclusivas, las compañías pagarán una «multa» si no contestan las demandas de los usuarios en un tiempo prudencial, tal y como se ha hecho público en los últimos días.
01-01-1970 | abc.es
A partir de 2019 verás anuncios en los estados de WhatsApp
La compra de WhatsApp por parte de Facebook por cerca de 22.000 millones de dólares en 2014 no le ha salido tan redonda a Mark Zukckerberg como parecía en un principio, a tenor de los intentos por rentabilizar esta aplicación desde hace tiempo. Al parecer, el próximo gran cambio que veremos los usuarios será el aterrizaje de la publicidad, a pesar de ser una de las líneas rojas que sus creadores, quienes abandonaron hace unos meses la compañía por «desacuerdos» con los directivos, rechazaron de pleno. Según The Wall Street Journal, los usuarios empezarán a ver anuncios entre los estados efímeros de sus contactos, algo así como la publicidad que se puede ver intercaladas en las «historias» de Instagram (plataforma social que también pertenece a Facebook). Y la fecha establecida para que esta intención sea una realidad es cercana: 2019. Así, sus 1.500 millones de usuarios empezarán a ver anuncios al bucear entre los estados de sus contactos, intercalados entre uno y otros. A pesar de que esta función no es una de las más populares de WhatsApp, la estrategia parece haber funcionado bien en Instagram. De hecho, el gigantesco volumen de usuarios de la aplicación de mensajería instantánea provoca que se publiquen 450 millones de estados mensuales, frente a los 400 millones de «historias» que se suben a Instagram. La publicidad llega a WhatsApp después de que el pasado mes de febrero la compañía cambiara los términos de servicio, en los que se incluía una nueva cláusula por la que la compañía podría incluir anuncios, si bien no se desconocía de qué manera las empresas podrían incluir su información en la aplicación. De hecho, las empresas también serán otra fuente de ingresos gracias a la versión para negocios de WhatsApp, WhatsApp Business, que trata de ser un vínculo directo entre estas firmas privadas y sus clientes. Así, además de funciones exclusivas, las compañías pagarán una «multa» si no contestan las demandas de los usuarios en un tiempo prudencial, tal y como se ha hecho público en los últimos días.
01-01-1970 | abc.es
Snapchat pierde tres millones de usuarios por primera vez en su historia
El rediseño de la red social de contenido efímero Snapchat no es del agrado de sus usuarios. Así lo demuestran los datos aportados por Mashable, en los que la plataforma perdió tres millones de personas activas solo en el segundo trimestre de 2018. La nueva estrategia de la compañía, que está perdiendo terreno en favor de Instagram, no parece repercutir en sus ingresos, que crecieron hasta los 262 millones de dólares, por encima de sus propias estimaciones. En concreto, Snapchat ha pasado de 191 millones de seguidores a 188 en el segundo trimestre. El dato ha sorprendido a los analistas, que esperaban una ganancia de dos millones de usuarios. «Siempre será una plataforma de nicho, así que el cambio, modesto, no es remarcable», ha afirmado Brian Wieser, de Pivotal Research. Desde la compañía apuntaron a un rediseño de la aplicación para explicar la caída, así como los cambios en la privacidad por la entrada en vigor el pasado mes de mayo nueva legislación en la Unión Europea (RGPD). Un príncipe saudí compra el 2,3% De hecho, a pesar de su pérdida de seguidores por primera vez desde su fundación, la red social recibirá una inversión de 250 millones de dólares (unos 215 millones de euros) por parte del príncipe saudí Alwaleed Bin Talal, quien se ha hecho con el 2,3% de la compañía. La compra, cerrada en mayo y anunciada este martes, se argumenta por el hecho de que la red social apenas ha empezado a «arañar la superficie de su verdadero potencial». «Snapchat es una de las redes sociales más innovadoras del mundo y creemos que apenas ha comenzado a arañar la superficie de su verdadero potencial y tenemos la suerte de ser parte de ella», ha asegurado el príncipe en un comunicado.
01-01-1970 | abc.es
Fembots: los estereotipos femeninos marcan la tecnología
Piensen en robots en el cine o en las series. Seguramente su imaginario les lleve hasta un fornido Arnold Schwarzenegger en «Terminator» o al ciborg-policía «Robocop». Como ejemplos más actuales, tenemos a los moradores de la serie «Westworld», toda una sociedad de androides creados para dar rienda suelta a los instintos más bajos del hombre, desde perversiones sexuales a la violencia extrema. Ahora busquen entre todos estos referentes robots con aspecto femenino. Continuando con la moderna serie de HBO, el papel de la «fembot» se limita a damiselas en apuros o prostitutas. Lo mismo que ocurre en películas consideradas «de culto» como «Blade Runner», donde sus protagonistas femeninas son o bien modelos «de placer» y entrenados para la prostitución; o secretarias que se ven envueltas en una guerra que les queda muy grande y para la que necesitan ser salvadas. En la actualidad, este patrón servil de la mujer que se refleja en las películas ha traspasado la pantalla: los asistentes virtuales tienen nombres y voces femeninas, como Alexa o Siri; triunfan en internet modelos digitales como Shudu, que acumula 130.000 seguidores en Instagram y es parte de una agencia que solo trabaja con maniquíes que existen únicamente en el plano online; o el negocio de las muñecas sexuales a las que se las puede dar diferentes personalidades y que cuentan con inteligencia artificial para responder a los estímulos como si fueran mujeres reales (con la «ventaja» que no lo son y el terreno de la legalidad es mucho más difuso). Caras y voces bonitas «No es el cine o la tecnología los que cosifican, sino la sociedad. Y lo hace a través de la concepción androgénica que construye lo que cada cual debe ser», explica Isabel Tajahuerce, profesora de Comunicación y Género de Universidad Complutense de Madrid y directora del Seminario de Investigación sobre biotecnología, bioética, robótica y simulaciones, donde se abordan este tipo de cuestiones desde una perspectiva de género y de la comunicación. Continuando con el ejercicio imaginativo, Tajahuerce propone pensar acerca de robots que se utilizan en el rescate de personas, por ejemplo. «A estos no hace falta ponerles una cara bonita o una voz agradable, y encima se les presuponen unos rasgos varoniles», señala. «A estos no hace falta ponerles una cara bonita o una voz agradable, y encima se les presuponen unos rasgos varoniles» Por el contrario, algunas máquinas de tabaco nos dan las gracias por nuestra compra con voz melosa y femenina; o incluso Sophia, el robot humanoide más avanzado del mundo, responde de forma dulce y su cara está dentro del canon que la sociedad actual reconoce como atractivo para una mujer. ¿Cuál es el motivo de que esto ocurra? Que hay que ponerle cara al papel de servilismo que ese robot va a desempeñar, según la experta. «Se establece una imagen para el rol que no es necesaria en los robots de rescate, porque no están construidos para eso», incide alegando que, a pesar de todo, la mayoría de las veces se cae en esta «?cosificación» de la mujer, incluso la robótica, «por desconocimiento, no por intencionalidad. Y eso es muy peligroso». Sin embargo, para Tajahuerce, la tecnología no es el nuevo yugo esclavizador de la mujer. De hecho, es al contrario. «Imagina lo que era para una madre con seis hijos tener que lavar la ropa de toda la familia. La lavadora para las mujeres significó la salvación. Las máquinas no son malas y me da miedo esa visión catastrofista del futuro», sentencia. Visión de futuro Volviendo al plano cinematográfico, las creaciones audiovisuales devuelven imágenes de mañanas apocalípticos en los que la tecnología ha deshumanizado al hombre y ha convertido a la mujer en un objeto que se muestra en futuristas lupanares, precisamente como los de «?Blade Runner». «¿Por qué tiene que ser irremediablemente una visión desastrosa y profundamente machista?», se pregunta la experta, quien cree que la educación, a nivel de universidades que crean a futuros maestros, así como la responsabilidad de los medios de comunicación, es la clave. «Todo depende de que haya una formación con perspectiva de género, que hasta ahora no se ha dado, y que se aplique a todos los niveles: desde la universidad a los estudios sobre aplicaciones de inteligencia artificial». Y quizá así los robots pierdan una sexualización que solo el ser humano percibe. Mujeres que quieren ser robots Aparte de robots que tienen rasgos de «mujeres perfectas», las mujeres reales también están abrazando la tecnología como forma de llegar a la excelencia, sobre todo física. Muchas chicas sueñan con ser «influencers» a pesar de que algunas de estas nuevas «gurús» adolescentes que retransmiten su día a día en internet y redes sociales han alertado sobre la mentira que encierran sus idílicas imágenes. Miles de instantáneas con el móvil último modelo y cámara dual, retoques digitales que hacen cuellos kilométricos, pieles perfectas y piernas que solo salen en dibujos animados son algunas cuestiones con las que conviven de forma regular y gracias a las cuales ganan seguidores y dinero a partes iguales. Su máximo exponente: Kylie Jenner, quien tiene en su haber un imperio de 900 millones de dólares según recoge Forbes en su último número. Como los robots, con pose estática estudiada hasta el milímetro, ella y millones de usuarios de las redes sociales posan delante de espejos con la cabeza ladeada, los labios entreabiertos y una postura que difícilmente se aprecia en chicas de la calle. A no ser que estén delante de su teléfono móvil, claro.
01-01-1970 | abc.es
Facebook identifica nuevas campañas de desinformación desde Irán y Rusia
Facebook ha anunciado este martes que ha desactivado varios cientos de perfiles y páginas de su red social y de Instagram con origen en Irán y Rusia que estaban involucradas presuntamente en varias campañas de desinformación. «Hoy eliminamos múltiples páginas, grupos y cuentas por comportamiento coordinado y falso en Facebook e Instagram. Parte de esta actividad se originó en Irán y parte se originó en Rusia. Eran campañas diferentes y no hemos identificado ningún enlace o coordinación entre ellas», dijo este martes Facebook en un comunicado de prensa. La red social fundada por Mark Zuckerberg se vio en el centro de la polémica en las elecciones presidenciales de Estados Unidos de 2016 por el uso de su plataforma para difundir bulos y noticias falsas con el fin de influir en los resultados. A finales de julio, Facebook anunció que había desactivado 32 cuentas y páginas en su red social y en Instagram (de su propiedad) que estaban coordinadas en una presunta campaña de desinformación identificada a escasos meses de que en noviembre próximo se celebren las elecciones legislativas de medio mandato en Estados Unidos. «Es un desafío continuo porque las personas responsables (de estas campañas) están decididas y bien financiadas. Tenemos que mejorar constantemente para ir un paso por delante», añadió este martes la compañía. Facebook precisó que han eliminado 652 páginas, grupos y cuentas con origen en Irán que se dirigieron a usuarios de internet en Estados Unidos, América Latina, Reino Unido y Oriente Medio. El gigante tecnológico aseguró haber encontrado, por ejemplo, vínculos entre medios públicos de Irán y unas presuntas cuentas de desinformación agrupadas bajo una red llamada «Liberty Front Press». Al margen de esta investigación que apunta a Irán, Facebook dijo además que ha eliminado páginas, grupos y cuentas de su red relacionadas con los servicios militares rusos. Facebook no detalló cuántos perfiles ha eliminado en este sentido, pero sí aclaró que esta actividad con origen en Rusia no está relacionada con la identificada desde Irán.
01-01-1970 | abc.es
Hasta el año 2016 es posible que más de uno no hubiera escuchado apilados los términos «injerencia» y «extranjera». Las elecciones presidenciales norteamericanas que elevaron a la figura de Donald Trump a la Casa Blanca marcaron un punto de inflexión en el tratamiento informativo y la perspectiva acerca de las redes sociales. Nada ha sido igual desde entonces. La pérdida de confianza hacia los «facebook» y «twitter» de turno han provocado un seísmo de tal magnitud que han tenido que desplegar las velas de su reconversión. Porque ya tocaba. Habían vivido por encima de sus posibilidades, cada vez más centrándose en datos económicos abandonando a sus usuarios, que son el realidad el magma que hace explosionar sus crecimiento. Como se han quitado la careta, los internautas por fin han conocido sus intenciones: sus comentarios en estos servicios, las imágenes que publican voluntariamente, las páginas que siguen y las amistades que se encuentran solo les sirve a estos gigantes de la tecnología como arma para lograr atraer anunciantes. En esa perturbación de sus objetivos iniciales -conectar a la mayor gente posible- las redes sociales han tenido que mover ficha para sacudirse sus miserias, el gran porcentaje de «trolls» que provocan el éxodo de personas famosas, las «fake news» que desinforman a los parroquianos y el aprovechamiento de la marca para intentar engañar por parte de grupos extranjeros interesados. La prueba de fuego se producirá en noviembre, coincidiendo con las elecciones legislativas en Estados Unidos. Las tecnológicas tienen una nueva oportunidad para demostrar que están en condiciones de garantizar una seguridad y limpieza en sus servicios. Se juegan mucho. No pueden volver a cometer el mismo error ni la misma dejadez mientras ven cómo grupos malintencionados aprovechan las redes sociales para engañar y manipular a los potenciales votantes. Repunte de artimañas en Facebook Una de las empresas que más inquietud genera es Facebook. Pero la multinacional estadounidense tiene un plan para proteger las elecciones de un desastre electoral como el que lo golpeó en 2016. El temor, de nuevo, es que alguien desde regiones como Rusia -uno de los países en el punto de mira- intente usar la red social para sembrar la división entre los votantes. Para ello, según el medio especializado «Recode», se duplicará el número de empleados en seguridad y protección al usuario. La cifra que ha trascendido, aunque algo descabellada, ronda las 20.000 personas colaborando a tiempo parcial en su mayoría para evitar que se «cuelen» mensajes malintencionados. Dado el temor acerca de que una posible injerencia extranjera lleve ya mucho tiempo trabajando, los expertos dudan, sin embargo, que a Facebook le dé tiempo en blindarse ante estas prácticas que han empañado su larga trayectoria. Entre otras medidas en las que se pretende llevar a cabo, la red social quiere localizar y eliminar perfiles falsos o, al menos, no verdaderos, disminuir en la medida de lo posible la presencia de enlaces informativos que incluyan contenidos erróneos y, sobre todo, hacer más difícil la compra de anuncios políticos que promuevan a candidatos. Lucha contra «agentes malos» Un paquete de actuaciones que lleva tiempo introduciendo en su plataforma -eliminó casi 1.300 millones de cuentas falsas solo en los últimos seis meses-, aunque la principal prioridad de Facebook -según relata la publicación- es acabar de una vez por todas con las cuentas gestionadas por «bots» y automatizadas. «Lo más importante es buscar cuentas falsas», reconoció en junio la jefa de operaciones de Facebook, Sheryl Sandberg: «Si nos fijamos en las cosas que sucedieron en los anuncios rusos en nuestra plataforma en 2016 todo se hizo a través de cuentas falsas». A principios de agosto, Facebook destapó un plan forjado con continuos y «sofisticados» intentos de influir en estas elecciones a través del empleo de perfiles y páginas falsas en la red social. Según anunció un portavoz de la compañía, la firma americana eliminó 32 cuentas de «agentes malos» y que, supuestamente, estaban involucradas a un «comportamiento coordinado de desinformación». Todo ello coincide en el tiempo: esta misma semana Facebook ha desactivado varios cientos de perfiles y páginas de su red social y de Instagram con origen en Irán y Rusia que estaban involucradas presuntamente en varias campañas de desinformación. «Hoy eliminamos múltiples páginas, grupos y cuentas por comportamiento coordinado y falso en Facebook e Instagram. Parte de esta actividad se originó en Irán y parte se originó en Rusia. Eran campañas diferentes y no hemos identificado ningún enlace o coordinación entre ellas», dijo este martes Facebook en un comunicado de prensa. Frente a las artimañas y trucos de hace unos años, queda claro una premisa básica: lo que demostraron las «fake news» en 2016 es que por poco dinero se puede utilizar con beneficio propio una red social tan importante como Facebook, que alberga a más de 240 millones de usuarios solo en Estados Unidos. Republicanos críticos con Putin Un debate envenenado puesto que puede llevarse por delante numerosos usuarios y, por ende, ralentizar su crecimiento de usuarios. Algo que también le ha sucedido a Twitter en su «limpieza» de trolls y cuentas no confirmadas que ha provocado que el contador de los seguidores -«followers» disminuya a los «tuiteros». Pero la guerra ya ha empezado. También Microsoft ha tenido que eliminar al menos cinco páginas web creadas para engañar a los estadounidenses. Para ello, se hacían pasar por sitios oficiales en una campaña de «phishing» -suplantación de identidad- proveniente, según las investigaciones, de grupos rusos. Esta revelación tras meses de sospechas y advertencias por parte de funcionarios estadounidenses por la posible injerencia rusa en las elecciones. Lo curioso del asunto es que, aunque parezca extraño, este caso representa un cambio en los comportamientos de agentes externos. El grupo de cibercriminales vinculado a Rusia perpetró estos ataques contra organizaciones de corte conservador y, atención, críticas con el gobierno de Vladímir Putin. Entre las víctimas del ataque está el Hudson Institute, un centro de ideas conservador que en los últimos años ha investigado supuestos casos de corrupción en Rusia.
01-01-1970 | abc.es
Irán se suma a Rusia en la «cibercampaña» de desinformación
Ríos de tinta han corrido encabezados por el título de «injerencia rusa». Una práctica que consistía en la creación de decenas, centenares, miles de cuentas falsas en las que se compartía información tendenciosa destinada a desinformar y crear ruido entre la opinión pública en temas tan controvertidos como el racismo, la xenofobia, la inmigración o cualquier tema relacionado con el extremismo político. Y todas las investigaciones apuntaban a Rusia como el origen del fenómeno de las «fake news» («noticias falsas» en su traducción al español), donde ha quedado probado que existen granjas de «trolls» (personas que se dedican a gestionar cuentas falsas) que llevan operando años para influir en procesos políticos como las elecciones de Estados Unidos en 2016, en las que Donald Trump se erigió presidente. Sin embargo, habría un nuevo jugador en el tablero de la desinformación: Irán. Según han hecho público tanto Facebook como Twitter, centenares de perfiles habrían sido eliminados por sendas plataformas. En concreto, el equipo de Mark Zuckerberg ha suprimido «652 páginas, grupos y cuentas (tanto de Facebook como de Instagram, la otra red social del gigante tecnológico) por comportamientos no auténticos coordinados que se originaron en Irán», afirmó el martes de madrugada la red social a través de un comunicado. Twitter, por su parte, eligió su propia red social para informar de la clausura de 284 cuentas previstas para una «manipulación coordinada». Ejemplos de publicaciones de las cuentas eliminadas - Facebook Alertas La voz de alarma de esta nueva campaña de desinformación la habría dado la compañía de ciberseguridad FireEye, quien les alertó sobre la red «Liberty Front Press», un grupo de páginas que estaban promoviendo propaganda iraní, en la que se incluía la discusión de temas antisaudíes, antisraelíes y propalestinos. Además, desde FireEye alertaban que la campaña no se limitaba solo a influir en EE.UU. apoyando políticas favorables a Irán (como el acuerdo nuclear entre ambos países), sino que muchas se especializaban en crear ruido en Oriente Medio, Reino Unido o América Latina. Estas cuentas normalmente se presentaban como organizaciones civiles que compartían noticias en varios países, aunque siempre sin revelar su verdadera identidad. De forma paralela, Facebook también informó de que se eliminaron cuentas de procedencia rusa y apunta a los servicios secretos de este país como «maestros de orquesta» de la campaña de desinformación, si bien por el momento no se han aportado datos precisos de cuántos perfiles se han visto afectados. «Si bien identificamos algunos de los mismos malos actores que eliminamos en los ataques de ciberseguridad antes de las elecciones estadounidenses de 2016, esta actividad más reciente se centró en la política en Siria y Ucrania», informa el equipo de Zuckerberg, dejando claro que Irán y Rusia operaron por separado en estas acciones. Se da el caso de que Microsoft ha eliminado recientemente al menos cinco páginas web creadas para engañar a los estadounidenses y que también habrían sido gestionadas por los militares rusos. Para ello, se hacían pasar por sitios oficiales en una campaña de «phishing» -suplantación de identidad- proveniente, según las investigaciones, de grupos rusos. Esta revelación tras meses de sospechas y advertencias por parte de funcionarios de este país por la posible injerencia rusa en las próximas elecciones de noviembre, donde se elegirá a los candidatos que aspiran a presidir la Casa Blanca. El Kremlin niega tajantemente estas afirmaciones a pesar de que cada vez más dedos apuntan hacia su interferencia virtual en asuntos internacionales.
01-01-1970 | abc.es
Hasta el año 2016 es posible que más de uno no hubiera escuchado apilados los términos «injerencia» y «extranjera». Las elecciones presidenciales norteamericanas que elevaron a la figura de Donald Trump a la Casa Blanca marcaron un punto de inflexión en el tratamiento informativo y la perspectiva acerca de las redes sociales. Nada ha sido igual desde entonces. La pérdida de confianza hacia los «facebook» y «twitter» de turno han provocado un seísmo de tal magnitud que han tenido que desplegar las velas de su reconversión. Porque ya tocaba. Habían vivido por encima de sus posibilidades, cada vez más centrándose en datos económicos abandonando a sus usuarios, que son el realidad el magma que hace explosionar sus crecimiento. Como se han quitado la careta, los internautas por fin han conocido sus intenciones: sus comentarios en estos servicios, las imágenes que publican voluntariamente, las páginas que siguen y las amistades que se encuentran solo les sirve a estos gigantes de la tecnología como arma para lograr atraer anunciantes. En esa perturbación de sus objetivos iniciales -conectar a la mayor gente posible- las redes sociales han tenido que mover ficha para sacudirse sus miserias, el gran porcentaje de «trolls» que provocan el éxodo de personas famosas, las «fake news» que desinforman a los parroquianos y el aprovechamiento de la marca para intentar engañar por parte de grupos extranjeros interesados. La prueba de fuego se producirá en noviembre, coincidiendo con las elecciones legislativas en Estados Unidos. Las tecnológicas tienen una nueva oportunidad para demostrar que están en condiciones de garantizar una seguridad y limpieza en sus servicios. Se juegan mucho. No pueden volver a cometer el mismo error ni la misma dejadez mientras ven cómo grupos malintencionados aprovechan las redes sociales para engañar y manipular a los potenciales votantes. Repunte de artimañas en Facebook Una de las empresas que más inquietud genera es Facebook. Pero la multinacional estadounidense tiene un plan para proteger las elecciones de un desastre electoral como el que lo golpeó en 2016. No quiere que vuelva a suceder lo mismo. El temor, de nuevo, es que alguien desde regiones como Rusia -uno de los países en el punto de mira- intente usar la red social para sembrar la división entre los votantes. Para ello, según el medio especializado «Recode», se duplicará el número de empleados en seguridad y protección al usuario. La cifra que ha trascendido, aunque algo descabellada, ronda las 20.000 personas colaborando -a tiempo parcial en su mayoría- para evitar que se «cuelen» mensajes malintencionados. Dado el temor acerca de que una posible injerencia extranjera lleve ya tiempo trabajando, los expertos dudan, sin embargo, que a Facebook le dé tiempo en blindarse ante estas prácticas que han empañado su larga trayectoria. Entre otras medidas en las que se pretende llevar a cabo, la red social quiere localizar y eliminar perfiles falsos o, al menos, no verdaderos, disminuir en la medida de lo posible la presencia de enlaces informativos que incluyan contenidos erróneos y, sobre todo, hacer más difícil la compra de anuncios políticos que promuevan a candidatos. Lucha contra «agentes malos» Un paquete de actuaciones que lleva tiempo introduciendo en su plataforma -eliminó casi 1.300 millones de cuentas falsas solo en los últimos seis meses-, aunque la principal prioridad de Facebook -según relata la publicación- es acabar de una vez por todas con las cuentas gestionadas por «bots» y automatizadas. «Lo más importante es buscar cuentas falsas», reconoció en junio la jefa de operaciones de Facebook, Sheryl Sandberg: «Si nos fijamos en las cosas que sucedieron en los anuncios rusos en nuestra plataforma en 2016 todo se hizo a través de cuentas falsas». A principios de agosto, Facebook destapó un plan forjado con continuos y «sofisticados» intentos de influir en estas elecciones a través del empleo de perfiles y páginas falsas en la red social. Según anunció un portavoz de la compañía, la firma americana eliminó 32 cuentas de «agentes malos» y que, supuestamente, estaban involucradas a un «comportamiento coordinado de desinformación». Todo ello coincide en el tiempo: esta misma semana Facebook ha desactivado varios cientos de perfiles y páginas de su red social y de Instagram con origen en Irán y Rusia que estaban involucradas presuntamente en varias campañas de desinformación. Irán recoge el testigo de Rusia Uno de los cambios que se están produciendo es que la oleada de ciberataques empiezan a venir desde Irán, otro de los territorios en la lista negra del gobierno norteamericano. «Hoy eliminamos múltiples páginas, grupos y cuentas por comportamiento coordinado y falso en Facebook e Instagram. Parte de esta actividad se originó en Irán y parte se originó en Rusia. Eran campañas diferentes y no hemos identificado ningún enlace o coordinación entre ellas», dijo este martes Facebook en un comunicado. En total, Facebook y Twitter han eliminado más de 600 cuentas, la mayoría de origen iraní, que estaban involucradas con un comportamiento no auténtico coordinado. En otras palabras, las cuentas borradas estaban promoviendo propaganda iraní, en la que se incluía la discusión de temas antisaudíes, antisraelíes y propalestinos. Frente a las artimañas y trucos de hace unos años, queda claro una premisa básica: lo que demostraron las «fake news» en 2016 es que por poco dinero se puede utilizar con beneficio propio una red social tan importante como Facebook, que alberga a más de 240 millones de usuarios solo en Estados Unidos. Republicanos críticos con Putin Un debate envenenado puesto que puede llevarse por delante numerosos usuarios y, por ende, ralentizar su crecimiento de usuarios. Algo que también le ha sucedido a Twitter en su «limpieza» de trolls y cuentas no confirmadas que ha provocado que el contador de los seguidores -«followers» disminuya a los «tuiteros». Pero la guerra ya ha empezado. También Microsoft ha tenido que eliminar al menos cinco páginas web creadas para engañar a los estadounidenses. Para ello, se hacían pasar por sitios oficiales en una campaña de «phishing» -suplantación de identidad- proveniente, según las investigaciones, de grupos rusos. Esta revelación tras meses de sospechas y advertencias por parte de funcionarios estadounidenses por la posible injerencia rusa en las elecciones. Lo curioso del asunto es que, aunque parezca extraño, este caso representa un cambio en los comportamientos de agentes externos. El grupo de cibercriminales vinculado a Rusia perpetró estos ataques contra organizaciones de corte conservador y, atención, críticas con el gobierno de Vladímir Putin. Entre las víctimas del ataque está el Hudson Institute, un centro de ideas conservador que en los últimos años ha investigado supuestos casos de corrupción en Rusia.
01-01-1970 | abc.es
Estos son los códigos secretos de los jóvenes para comunicarse en las redes sociales
Las redes sociales son el ecosistema virtual de los jóvenes: han nacido al calor de las publicaciones, los «selfies» (que antes se llamaban «autofotos»), los «hashtag» o los «emojis» e interactúan con ellos como con su idioma nativo. La mayoría está a la última de las novedades en las redes sociales y cada vez se interesan antes por su «yo online», al que miman casi más que al real. De forma paralela, las generaciones adultas no han sido ajenos a todos estos movimientos, y rara es la persona que en Occidente no cuenta con, al menos, un perfil en alguna red social. Así se crea una «convivencia» entre perfiles de hijos y padres, lo que ha propiciado que los menores a los que no les hace ni pizca de gracia que sus progenitores estén al tanto de sus andanzas virtuales, creen su propio lenguaje o códigos secretos. Varias cuentas en una misma red social Una de las «tretas» que utilizan los jóvenes es abrir varios perfiles a la vez. Por lo general, tienen una «pública» y otra «privada», pero que no tiene que estar directamente relacionada con los permisos de privacidad que permite la red social. «Se da una curiosa paradoja, puesto que la cuenta que ellos denominan ?pública? suele tener muy cuidados los permisos de privacidad, para que solo puedan ver sus fotos personas conocidas. De esta manera, hacen que sus padres se queden tranquilos viendo las imágenes y vídeos que esperan ver», explica al respecto Hervé Lambert, Global Consumer Operations Manager de Panda Security. Por otro lado, la cuenta que los adolescentes denominan «privada», en realidad es aquella en la que cuentan a sus amigos lo que para ellos es más íntimo y personal. «Curiosamente, este perfil suele estar en abierto, porque gran cantidad de adolescentes siente la necesidad de sumar miles de ?amigos? en sus redes para sentir mayor aceptación social», advierten desde Panda. Otros adolescentes optan por una única cuenta en la que vetan la entrada a sus padres a sus «stories» de Instagram, por ejemplo. En este caso, sus progenitores solo verán las publicaciones de su muro, pero las imágenes efímeras (porque solo duran 24 horas) no estarán visibles para ellos. ¿Qué significa el «emoji» del gato? ¿Ha visto una fila larga de iconos en la descrpción sin aparente sentido? Es posible que no sea tan aleatorio como piensa. Desde Panda afirman que estos símbolos son una especie de «código secreto» con el que los jóvenes pueden contar desde quiénes son sus amigos, a qué tribu urbana pertenecen, si tienen pareja o quién es el chico o chica que le gusta. «Si por ejemplo, la pandilla de un chaval usa el emoticono de una tortuga y un oso para identificarse, todos sus amigos también lo pondrán en su ?bío?. Si además, tiene otro emoticono, por ejemplo un perro, ese es su pseudónimo en la pandilla y si tiene otro más, por ejemplo, un gato, lo más probable es que sea el de su novio/a o del chico o chica que le gusta», explican. Redes sociales ocultas en redes sociales Otra forma de socializar digitalmente entre adolescentes sin que sus padres se percaten de sus comunicaciones es el uso de redes sociales que se integran con otras redes sociales. El primer paso se dio con Ask.fm, aunque esta app ha sido superada por la moda de ThisCrush. Se trata de una red social en la que se puede escribir de forma anónima en el perfil de otros usuarios. Aunque ThisCrush fue creada para hacer posibles los amores platónicos (por su significado semántico en inglés) la realidad es que es el ecosistema perfecto para el «cyberbullying» (como de hecho, ya ha ocurrido), debido a que muchos menores la usan para insultar e incluso acosar a otros sin ser identificados. «Los padres de la era digital ya no podemos excusarnos diciendo que no nos interesa la tecnología ni internet. Es la realidad en la que viven nuestros hijos y tenemos el deber de conocer ese entorno para poder aconsejarles, guiarles y advertirles de los peligros que se esconden detrás de las redes sociales. Al igual que ningún padre permite a su hijo salir desnudo a la calle, nadie debería permitir que sus hijos usen sus móviles sin ningún tipo de control», apostilla Lambert.