Noticias de "instagram"

01-01-1970 | abc.es
Facebook identifica nuevas campañas de desinformación desde Irán y Rusia
Facebook ha anunciado este martes que ha desactivado varios cientos de perfiles y páginas de su red social y de Instagram con origen en Irán y Rusia que estaban involucradas presuntamente en varias campañas de desinformación. «Hoy eliminamos múltiples páginas, grupos y cuentas por comportamiento coordinado y falso en Facebook e Instagram. Parte de esta actividad se originó en Irán y parte se originó en Rusia. Eran campañas diferentes y no hemos identificado ningún enlace o coordinación entre ellas», dijo este martes Facebook en un comunicado de prensa. La red social fundada por Mark Zuckerberg se vio en el centro de la polémica en las elecciones presidenciales de Estados Unidos de 2016 por el uso de su plataforma para difundir bulos y noticias falsas con el fin de influir en los resultados. A finales de julio, Facebook anunció que había desactivado 32 cuentas y páginas en su red social y en Instagram (de su propiedad) que estaban coordinadas en una presunta campaña de desinformación identificada a escasos meses de que en noviembre próximo se celebren las elecciones legislativas de medio mandato en Estados Unidos. «Es un desafío continuo porque las personas responsables (de estas campañas) están decididas y bien financiadas. Tenemos que mejorar constantemente para ir un paso por delante», añadió este martes la compañía. Facebook precisó que han eliminado 652 páginas, grupos y cuentas con origen en Irán que se dirigieron a usuarios de internet en Estados Unidos, América Latina, Reino Unido y Oriente Medio. El gigante tecnológico aseguró haber encontrado, por ejemplo, vínculos entre medios públicos de Irán y unas presuntas cuentas de desinformación agrupadas bajo una red llamada «Liberty Front Press». Al margen de esta investigación que apunta a Irán, Facebook dijo además que ha eliminado páginas, grupos y cuentas de su red relacionadas con los servicios militares rusos. Facebook no detalló cuántos perfiles ha eliminado en este sentido, pero sí aclaró que esta actividad con origen en Rusia no está relacionada con la identificada desde Irán.
01-01-1970 | abc.es
Hasta el año 2016 es posible que más de uno no hubiera escuchado apilados los términos «injerencia» y «extranjera». Las elecciones presidenciales norteamericanas que elevaron a la figura de Donald Trump a la Casa Blanca marcaron un punto de inflexión en el tratamiento informativo y la perspectiva acerca de las redes sociales. Nada ha sido igual desde entonces. La pérdida de confianza hacia los «facebook» y «twitter» de turno han provocado un seísmo de tal magnitud que han tenido que desplegar las velas de su reconversión. Porque ya tocaba. Habían vivido por encima de sus posibilidades, cada vez más centrándose en datos económicos abandonando a sus usuarios, que son el realidad el magma que hace explosionar sus crecimiento. Como se han quitado la careta, los internautas por fin han conocido sus intenciones: sus comentarios en estos servicios, las imágenes que publican voluntariamente, las páginas que siguen y las amistades que se encuentran solo les sirve a estos gigantes de la tecnología como arma para lograr atraer anunciantes. En esa perturbación de sus objetivos iniciales -conectar a la mayor gente posible- las redes sociales han tenido que mover ficha para sacudirse sus miserias, el gran porcentaje de «trolls» que provocan el éxodo de personas famosas, las «fake news» que desinforman a los parroquianos y el aprovechamiento de la marca para intentar engañar por parte de grupos extranjeros interesados. La prueba de fuego se producirá en noviembre, coincidiendo con las elecciones legislativas en Estados Unidos. Las tecnológicas tienen una nueva oportunidad para demostrar que están en condiciones de garantizar una seguridad y limpieza en sus servicios. Se juegan mucho. No pueden volver a cometer el mismo error ni la misma dejadez mientras ven cómo grupos malintencionados aprovechan las redes sociales para engañar y manipular a los potenciales votantes. Repunte de artimañas en Facebook Una de las empresas que más inquietud genera es Facebook. Pero la multinacional estadounidense tiene un plan para proteger las elecciones de un desastre electoral como el que lo golpeó en 2016. El temor, de nuevo, es que alguien desde regiones como Rusia -uno de los países en el punto de mira- intente usar la red social para sembrar la división entre los votantes. Para ello, según el medio especializado «Recode», se duplicará el número de empleados en seguridad y protección al usuario. La cifra que ha trascendido, aunque algo descabellada, ronda las 20.000 personas colaborando a tiempo parcial en su mayoría para evitar que se «cuelen» mensajes malintencionados. Dado el temor acerca de que una posible injerencia extranjera lleve ya mucho tiempo trabajando, los expertos dudan, sin embargo, que a Facebook le dé tiempo en blindarse ante estas prácticas que han empañado su larga trayectoria. Entre otras medidas en las que se pretende llevar a cabo, la red social quiere localizar y eliminar perfiles falsos o, al menos, no verdaderos, disminuir en la medida de lo posible la presencia de enlaces informativos que incluyan contenidos erróneos y, sobre todo, hacer más difícil la compra de anuncios políticos que promuevan a candidatos. Lucha contra «agentes malos» Un paquete de actuaciones que lleva tiempo introduciendo en su plataforma -eliminó casi 1.300 millones de cuentas falsas solo en los últimos seis meses-, aunque la principal prioridad de Facebook -según relata la publicación- es acabar de una vez por todas con las cuentas gestionadas por «bots» y automatizadas. «Lo más importante es buscar cuentas falsas», reconoció en junio la jefa de operaciones de Facebook, Sheryl Sandberg: «Si nos fijamos en las cosas que sucedieron en los anuncios rusos en nuestra plataforma en 2016 todo se hizo a través de cuentas falsas». A principios de agosto, Facebook destapó un plan forjado con continuos y «sofisticados» intentos de influir en estas elecciones a través del empleo de perfiles y páginas falsas en la red social. Según anunció un portavoz de la compañía, la firma americana eliminó 32 cuentas de «agentes malos» y que, supuestamente, estaban involucradas a un «comportamiento coordinado de desinformación». Todo ello coincide en el tiempo: esta misma semana Facebook ha desactivado varios cientos de perfiles y páginas de su red social y de Instagram con origen en Irán y Rusia que estaban involucradas presuntamente en varias campañas de desinformación. «Hoy eliminamos múltiples páginas, grupos y cuentas por comportamiento coordinado y falso en Facebook e Instagram. Parte de esta actividad se originó en Irán y parte se originó en Rusia. Eran campañas diferentes y no hemos identificado ningún enlace o coordinación entre ellas», dijo este martes Facebook en un comunicado de prensa. Frente a las artimañas y trucos de hace unos años, queda claro una premisa básica: lo que demostraron las «fake news» en 2016 es que por poco dinero se puede utilizar con beneficio propio una red social tan importante como Facebook, que alberga a más de 240 millones de usuarios solo en Estados Unidos. Republicanos críticos con Putin Un debate envenenado puesto que puede llevarse por delante numerosos usuarios y, por ende, ralentizar su crecimiento de usuarios. Algo que también le ha sucedido a Twitter en su «limpieza» de trolls y cuentas no confirmadas que ha provocado que el contador de los seguidores -«followers» disminuya a los «tuiteros». Pero la guerra ya ha empezado. También Microsoft ha tenido que eliminar al menos cinco páginas web creadas para engañar a los estadounidenses. Para ello, se hacían pasar por sitios oficiales en una campaña de «phishing» -suplantación de identidad- proveniente, según las investigaciones, de grupos rusos. Esta revelación tras meses de sospechas y advertencias por parte de funcionarios estadounidenses por la posible injerencia rusa en las elecciones. Lo curioso del asunto es que, aunque parezca extraño, este caso representa un cambio en los comportamientos de agentes externos. El grupo de cibercriminales vinculado a Rusia perpetró estos ataques contra organizaciones de corte conservador y, atención, críticas con el gobierno de Vladímir Putin. Entre las víctimas del ataque está el Hudson Institute, un centro de ideas conservador que en los últimos años ha investigado supuestos casos de corrupción en Rusia.
01-01-1970 | abc.es
Irán se suma a Rusia en la «cibercampaña» de desinformación
Ríos de tinta han corrido encabezados por el título de «injerencia rusa». Una práctica que consistía en la creación de decenas, centenares, miles de cuentas falsas en las que se compartía información tendenciosa destinada a desinformar y crear ruido entre la opinión pública en temas tan controvertidos como el racismo, la xenofobia, la inmigración o cualquier tema relacionado con el extremismo político. Y todas las investigaciones apuntaban a Rusia como el origen del fenómeno de las «fake news» («noticias falsas» en su traducción al español), donde ha quedado probado que existen granjas de «trolls» (personas que se dedican a gestionar cuentas falsas) que llevan operando años para influir en procesos políticos como las elecciones de Estados Unidos en 2016, en las que Donald Trump se erigió presidente. Sin embargo, habría un nuevo jugador en el tablero de la desinformación: Irán. Según han hecho público tanto Facebook como Twitter, centenares de perfiles habrían sido eliminados por sendas plataformas. En concreto, el equipo de Mark Zuckerberg ha suprimido «652 páginas, grupos y cuentas (tanto de Facebook como de Instagram, la otra red social del gigante tecnológico) por comportamientos no auténticos coordinados que se originaron en Irán», afirmó el martes de madrugada la red social a través de un comunicado. Twitter, por su parte, eligió su propia red social para informar de la clausura de 284 cuentas previstas para una «manipulación coordinada». Ejemplos de publicaciones de las cuentas eliminadas - Facebook Alertas La voz de alarma de esta nueva campaña de desinformación la habría dado la compañía de ciberseguridad FireEye, quien les alertó sobre la red «Liberty Front Press», un grupo de páginas que estaban promoviendo propaganda iraní, en la que se incluía la discusión de temas antisaudíes, antisraelíes y propalestinos. Además, desde FireEye alertaban que la campaña no se limitaba solo a influir en EE.UU. apoyando políticas favorables a Irán (como el acuerdo nuclear entre ambos países), sino que muchas se especializaban en crear ruido en Oriente Medio, Reino Unido o América Latina. Estas cuentas normalmente se presentaban como organizaciones civiles que compartían noticias en varios países, aunque siempre sin revelar su verdadera identidad. De forma paralela, Facebook también informó de que se eliminaron cuentas de procedencia rusa y apunta a los servicios secretos de este país como «maestros de orquesta» de la campaña de desinformación, si bien por el momento no se han aportado datos precisos de cuántos perfiles se han visto afectados. «Si bien identificamos algunos de los mismos malos actores que eliminamos en los ataques de ciberseguridad antes de las elecciones estadounidenses de 2016, esta actividad más reciente se centró en la política en Siria y Ucrania», informa el equipo de Zuckerberg, dejando claro que Irán y Rusia operaron por separado en estas acciones. Se da el caso de que Microsoft ha eliminado recientemente al menos cinco páginas web creadas para engañar a los estadounidenses y que también habrían sido gestionadas por los militares rusos. Para ello, se hacían pasar por sitios oficiales en una campaña de «phishing» -suplantación de identidad- proveniente, según las investigaciones, de grupos rusos. Esta revelación tras meses de sospechas y advertencias por parte de funcionarios de este país por la posible injerencia rusa en las próximas elecciones de noviembre, donde se elegirá a los candidatos que aspiran a presidir la Casa Blanca. El Kremlin niega tajantemente estas afirmaciones a pesar de que cada vez más dedos apuntan hacia su interferencia virtual en asuntos internacionales.
01-01-1970 | abc.es
Hasta el año 2016 es posible que más de uno no hubiera escuchado apilados los términos «injerencia» y «extranjera». Las elecciones presidenciales norteamericanas que elevaron a la figura de Donald Trump a la Casa Blanca marcaron un punto de inflexión en el tratamiento informativo y la perspectiva acerca de las redes sociales. Nada ha sido igual desde entonces. La pérdida de confianza hacia los «facebook» y «twitter» de turno han provocado un seísmo de tal magnitud que han tenido que desplegar las velas de su reconversión. Porque ya tocaba. Habían vivido por encima de sus posibilidades, cada vez más centrándose en datos económicos abandonando a sus usuarios, que son el realidad el magma que hace explosionar sus crecimiento. Como se han quitado la careta, los internautas por fin han conocido sus intenciones: sus comentarios en estos servicios, las imágenes que publican voluntariamente, las páginas que siguen y las amistades que se encuentran solo les sirve a estos gigantes de la tecnología como arma para lograr atraer anunciantes. En esa perturbación de sus objetivos iniciales -conectar a la mayor gente posible- las redes sociales han tenido que mover ficha para sacudirse sus miserias, el gran porcentaje de «trolls» que provocan el éxodo de personas famosas, las «fake news» que desinforman a los parroquianos y el aprovechamiento de la marca para intentar engañar por parte de grupos extranjeros interesados. La prueba de fuego se producirá en noviembre, coincidiendo con las elecciones legislativas en Estados Unidos. Las tecnológicas tienen una nueva oportunidad para demostrar que están en condiciones de garantizar una seguridad y limpieza en sus servicios. Se juegan mucho. No pueden volver a cometer el mismo error ni la misma dejadez mientras ven cómo grupos malintencionados aprovechan las redes sociales para engañar y manipular a los potenciales votantes. Repunte de artimañas en Facebook Una de las empresas que más inquietud genera es Facebook. Pero la multinacional estadounidense tiene un plan para proteger las elecciones de un desastre electoral como el que lo golpeó en 2016. No quiere que vuelva a suceder lo mismo. El temor, de nuevo, es que alguien desde regiones como Rusia -uno de los países en el punto de mira- intente usar la red social para sembrar la división entre los votantes. Para ello, según el medio especializado «Recode», se duplicará el número de empleados en seguridad y protección al usuario. La cifra que ha trascendido, aunque algo descabellada, ronda las 20.000 personas colaborando -a tiempo parcial en su mayoría- para evitar que se «cuelen» mensajes malintencionados. Dado el temor acerca de que una posible injerencia extranjera lleve ya tiempo trabajando, los expertos dudan, sin embargo, que a Facebook le dé tiempo en blindarse ante estas prácticas que han empañado su larga trayectoria. Entre otras medidas en las que se pretende llevar a cabo, la red social quiere localizar y eliminar perfiles falsos o, al menos, no verdaderos, disminuir en la medida de lo posible la presencia de enlaces informativos que incluyan contenidos erróneos y, sobre todo, hacer más difícil la compra de anuncios políticos que promuevan a candidatos. Lucha contra «agentes malos» Un paquete de actuaciones que lleva tiempo introduciendo en su plataforma -eliminó casi 1.300 millones de cuentas falsas solo en los últimos seis meses-, aunque la principal prioridad de Facebook -según relata la publicación- es acabar de una vez por todas con las cuentas gestionadas por «bots» y automatizadas. «Lo más importante es buscar cuentas falsas», reconoció en junio la jefa de operaciones de Facebook, Sheryl Sandberg: «Si nos fijamos en las cosas que sucedieron en los anuncios rusos en nuestra plataforma en 2016 todo se hizo a través de cuentas falsas». A principios de agosto, Facebook destapó un plan forjado con continuos y «sofisticados» intentos de influir en estas elecciones a través del empleo de perfiles y páginas falsas en la red social. Según anunció un portavoz de la compañía, la firma americana eliminó 32 cuentas de «agentes malos» y que, supuestamente, estaban involucradas a un «comportamiento coordinado de desinformación». Todo ello coincide en el tiempo: esta misma semana Facebook ha desactivado varios cientos de perfiles y páginas de su red social y de Instagram con origen en Irán y Rusia que estaban involucradas presuntamente en varias campañas de desinformación. Irán recoge el testigo de Rusia Uno de los cambios que se están produciendo es que la oleada de ciberataques empiezan a venir desde Irán, otro de los territorios en la lista negra del gobierno norteamericano. «Hoy eliminamos múltiples páginas, grupos y cuentas por comportamiento coordinado y falso en Facebook e Instagram. Parte de esta actividad se originó en Irán y parte se originó en Rusia. Eran campañas diferentes y no hemos identificado ningún enlace o coordinación entre ellas», dijo este martes Facebook en un comunicado. En total, Facebook y Twitter han eliminado más de 600 cuentas, la mayoría de origen iraní, que estaban involucradas con un comportamiento no auténtico coordinado. En otras palabras, las cuentas borradas estaban promoviendo propaganda iraní, en la que se incluía la discusión de temas antisaudíes, antisraelíes y propalestinos. Frente a las artimañas y trucos de hace unos años, queda claro una premisa básica: lo que demostraron las «fake news» en 2016 es que por poco dinero se puede utilizar con beneficio propio una red social tan importante como Facebook, que alberga a más de 240 millones de usuarios solo en Estados Unidos. Republicanos críticos con Putin Un debate envenenado puesto que puede llevarse por delante numerosos usuarios y, por ende, ralentizar su crecimiento de usuarios. Algo que también le ha sucedido a Twitter en su «limpieza» de trolls y cuentas no confirmadas que ha provocado que el contador de los seguidores -«followers» disminuya a los «tuiteros». Pero la guerra ya ha empezado. También Microsoft ha tenido que eliminar al menos cinco páginas web creadas para engañar a los estadounidenses. Para ello, se hacían pasar por sitios oficiales en una campaña de «phishing» -suplantación de identidad- proveniente, según las investigaciones, de grupos rusos. Esta revelación tras meses de sospechas y advertencias por parte de funcionarios estadounidenses por la posible injerencia rusa en las elecciones. Lo curioso del asunto es que, aunque parezca extraño, este caso representa un cambio en los comportamientos de agentes externos. El grupo de cibercriminales vinculado a Rusia perpetró estos ataques contra organizaciones de corte conservador y, atención, críticas con el gobierno de Vladímir Putin. Entre las víctimas del ataque está el Hudson Institute, un centro de ideas conservador que en los últimos años ha investigado supuestos casos de corrupción en Rusia.
01-01-1970 | abc.es
Estos son los códigos secretos de los jóvenes para comunicarse en las redes sociales
Las redes sociales son el ecosistema virtual de los jóvenes: han nacido al calor de las publicaciones, los «selfies» (que antes se llamaban «autofotos»), los «hashtag» o los «emojis» e interactúan con ellos como con su idioma nativo. La mayoría está a la última de las novedades en las redes sociales y cada vez se interesan antes por su «yo online», al que miman casi más que al real. De forma paralela, las generaciones adultas no han sido ajenos a todos estos movimientos, y rara es la persona que en Occidente no cuenta con, al menos, un perfil en alguna red social. Así se crea una «convivencia» entre perfiles de hijos y padres, lo que ha propiciado que los menores a los que no les hace ni pizca de gracia que sus progenitores estén al tanto de sus andanzas virtuales, creen su propio lenguaje o códigos secretos. Varias cuentas en una misma red social Una de las «tretas» que utilizan los jóvenes es abrir varios perfiles a la vez. Por lo general, tienen una «pública» y otra «privada», pero que no tiene que estar directamente relacionada con los permisos de privacidad que permite la red social. «Se da una curiosa paradoja, puesto que la cuenta que ellos denominan ?pública? suele tener muy cuidados los permisos de privacidad, para que solo puedan ver sus fotos personas conocidas. De esta manera, hacen que sus padres se queden tranquilos viendo las imágenes y vídeos que esperan ver», explica al respecto Hervé Lambert, Global Consumer Operations Manager de Panda Security. Por otro lado, la cuenta que los adolescentes denominan «privada», en realidad es aquella en la que cuentan a sus amigos lo que para ellos es más íntimo y personal. «Curiosamente, este perfil suele estar en abierto, porque gran cantidad de adolescentes siente la necesidad de sumar miles de ?amigos? en sus redes para sentir mayor aceptación social», advierten desde Panda. Otros adolescentes optan por una única cuenta en la que vetan la entrada a sus padres a sus «stories» de Instagram, por ejemplo. En este caso, sus progenitores solo verán las publicaciones de su muro, pero las imágenes efímeras (porque solo duran 24 horas) no estarán visibles para ellos. ¿Qué significa el «emoji» del gato? ¿Ha visto una fila larga de iconos en la descrpción sin aparente sentido? Es posible que no sea tan aleatorio como piensa. Desde Panda afirman que estos símbolos son una especie de «código secreto» con el que los jóvenes pueden contar desde quiénes son sus amigos, a qué tribu urbana pertenecen, si tienen pareja o quién es el chico o chica que le gusta. «Si por ejemplo, la pandilla de un chaval usa el emoticono de una tortuga y un oso para identificarse, todos sus amigos también lo pondrán en su ?bío?. Si además, tiene otro emoticono, por ejemplo un perro, ese es su pseudónimo en la pandilla y si tiene otro más, por ejemplo, un gato, lo más probable es que sea el de su novio/a o del chico o chica que le gusta», explican. Redes sociales ocultas en redes sociales Otra forma de socializar digitalmente entre adolescentes sin que sus padres se percaten de sus comunicaciones es el uso de redes sociales que se integran con otras redes sociales. El primer paso se dio con Ask.fm, aunque esta app ha sido superada por la moda de ThisCrush. Se trata de una red social en la que se puede escribir de forma anónima en el perfil de otros usuarios. Aunque ThisCrush fue creada para hacer posibles los amores platónicos (por su significado semántico en inglés) la realidad es que es el ecosistema perfecto para el «cyberbullying» (como de hecho, ya ha ocurrido), debido a que muchos menores la usan para insultar e incluso acosar a otros sin ser identificados. «Los padres de la era digital ya no podemos excusarnos diciendo que no nos interesa la tecnología ni internet. Es la realidad en la que viven nuestros hijos y tenemos el deber de conocer ese entorno para poder aconsejarles, guiarles y advertirles de los peligros que se esconden detrás de las redes sociales. Al igual que ningún padre permite a su hijo salir desnudo a la calle, nadie debería permitir que sus hijos usen sus móviles sin ningún tipo de control», apostilla Lambert.
01-01-1970 | abc.es
Cómo verificar tu cuenta de Instagram
Una de las primeras redes sociales que apostó por asociar unos iconos especiales a los perfiles de usuarios verificados o que se consideraban importantes -para evitar suplantaciones de identidad en el caso de personas famosas- fue Twitter. Su emblema azul también forma parte de la arquitectura de otras plataformas como Facebook e Instagram. Sin embargo, hasta este mes de agosto era imposible que un usuario digamos «normal» de Instagram solicitara la insignia de color azul para sus perfiles. Ahora, la red de fotografía propiedad de Facebook se ha rendido abriendo un formulario de solicitudes, aunque exige el cumplimiento de ciertos requisitos para su autorización. La operación se realiza a través de la propia aplicación, aunque por ahora solo está disponible para el sistema operativo iOS. La compañia advierte en un comunicado (en inglés) que esta insignia verificada es una marca que aparece junto al nombre de algunas cuentas «para indicar que representa la presencia auténtica de un personaje público, famoso, marca internacional o entidad destacados». Pese a la apertura de esta opción, la plataforma deja claro que «el envío de una solicitud de verificación no garantiza que la cuenta se verifique». De hecho, la compañía se reserva las razones por las que van a proceder a revisar las solicitudes de verificación «para confirmar la autenticidad, exclusividad, integridad y notoriedad de cada cuenta». Este icono, que muchos famosos y personas «influencers» ya disponen, tiene más importancia de lo que se cree, puesto que evita suplantaciones de identidad y se puede mejorar la audiencia. «Debes tratar de asegurarte de que las personas que sigues y las cuentas con las que interactúas son quienes dicen que son», explica Mike Krieger, miembro fundador de Instagram, quien añade que además de esto también puede «detener a las personas malintencionadas antes de que causen daño». En su opinión, la comunidad de «instagramers» ha demandado que «es importante para ellos» tener «una comprensión más profunda de las cuentas que llegan a muchas personas», particularmente cuando esas cuentas están compartiendo información relacionada con eventos actuales, causas políticas o sociales. Para verificar el perfil 1.- Acceder a la aplicación 2.- Ir a «Configuración», un apartado que se localiza en la parte de abajo de la ventana emergente tras pulsar la esquina superior derecha. 3.- Entonces, hay que acceder a «Solicitar verificación» 4.- Instagram pedirá el nombre de usuario, nombre completo de la persona y adjuntar una imagen de un documento de identidad oficial (pasaporte, tarjeta nacional de identificación o permiso de conducir) o bien docuementos oficiales de la emrpesa (declaración de impuestos, factura de servicios públicos recientes o estadutos de la sociedad).
00-00-0000 | diarioti.com
Microsoft alcanza hito del millón de usuarios de Office 365
A 100 días del lanzamiento, compara su número de suscriptores con Instagram y Facebook.Ver mas