Noticias de "instagram"

27-09-2018 | abc.es
A Zuckerberg le crecen los enanos: cuando los gurús de Instagram y WhatsApp salieron escaldados
O estás conmigo o contra mí. Esa bien podría ser la mentalidad en los negocios de Mark Zuckerberg, fundador y líder de Facebook, la mayor corporación de servicios digitales del momento. Su inexhaurible dedicación hacia sus «hijos» ha derivado en un profundo recelo hacia la estrategia que mantienen sus directivos. En el último año, a razón de tensiones internas difíciles de solucionar, han salido las cabezas pensantes de dos de sus principales servicios, WhatsApp e Instagram. Los dos, por cierto, que más crecen de su catálogo. De «Zuck» -como lo llaman sus allegados- son casi todo halagos. Una mente brillante y atenta. Un trabajador nato que no descuida ninguna decisión y que ha logrado adelantarse a su competencia en la gestación de su imperio. Pero, a su vez, y sin llegar a los extremos del otrora fundador de Apple Steve Jobs, se le asocia a comportamientos obsesivos. Tal vez es el precio de ser un genio antes de los treinta años. Porque lo fue gracias a una red social, Facebook, que ha roto todos los moldes. A su «annus horribilis» a consecuencia de los problemas de la red social -injerencia extranjera, escándalo de la fuga de datos, crisis de las noticias falsas- se ha sumado una serie de episodios que va camino de empañar su legado. Zuckerberg, es cierto, los hizo millonarios -más bien, multimillonarios- al adquirir sus servicios, pero los creadores de Instagram y WhatsApp se han desvinculado totalmente de la compañía matriz. Los analistas apuntan a tensiones internas irreconciliables y visiones muy diferentes entre Zuckerberg y sus ejecutivos a tenor del modelo de negocio a seguir en estas plataformas en este tiempo. Una temporada marcada, además, por los movimientos silenciosos de una parte de su comité ejecutivo para apartarle de la dirección. Con estos enanos creciéndoles por todas partes, el empresario tiene, sin embargo, vía libre para hacer lo que más le plazca en los servicios digitales que controla. No tardarán en proceder cambios drásticos. Las salidas de Kevin Systrom y Mike Krieger, fundadores de Instagram, coinciden en un momento en el que Facebook depende cada vez más de los ingresos publicitarios de la red de fotografía. Según «The Wall Street Journal», una de las causas de estas renuncias se debe a que Zuckerberg ha venido tomando más peso en al dirección de este servicio, que se traduce en que su visión global de cómo se debe dirigir una empresa de estas características debe ser el principal motor. Según el medio «Business Insider», el futuro ahora de Instagram queda en entredicho porque hasta ahora sus creadores habían jugado un papel importante para equilibrar su evolución y mantenerla casi al margen de los escándalos de Facebook. Su partida, en efecto, puede cerrar el paso a una aplicación que estaba atrayendo a un público joven; el que realmente necesita Facebook para garantizarse el futuro. «Vendí la privacidad de mis usuarios» A esto hay que sumar que WhatsApp, otro de los principales servicios de la compañía, también quedó descabezada este año. Primero fue Brian Acton quien anunció en septiembre de 2017 que abandonaba la compañía. Pero luego, su amigo y compañero Jan Koum, hizo lo propio a principios de este año; escaldado y sintiéndose anulado por su «jefe». Precisamente, el propio Acton ha roto por primera vez su silencio y ha contado en una entrevista para «Forbes» la manera en que Facebook se aprovechó de él. En sus declaraciones se muestra contunedente: «Vendí la privacidad de mis usuarios». Por supuesto, ningún ejecutivo ha aireado las verdaderas razones de sus salidas de Facebook. Lo que sí han adelantado es que buscan proyectos «más creativos». Algunos, incluso, como Jan Koum ha pretendido dedicarse a la vida contemplativa y a su colección de coches de alta gama. Normal teniendo en cuenta la cantidad de ceros que debe haber en su cuenta después de que Zuckerberg comprara su creación en 2014 por 19.000 millones de euros. «Construir cosas nuevas requiere que demos un paso atrás, entender lo que nos inspira y combinarlo con lo que el mundo necesita. Eso es lo que planeamos hacer» «Construir cosas nuevas requiere que demos un paso atrás, entender lo que nos inspira y combinarlo con lo que el mundo necesita. Eso es lo que planeamos hacer». Estas fueron algunas de las palabras extraídas del comunicado de Kevin Systrom, hasta ahora director general de Instagram, para anunciar su dimisión. Pero los rumores le dan una vuelta más; Zuckerberg quería (o quiere) implementar nuevos servicios dentro de la aplicación para lograr aumentar sus ingresos, algo que chocaría frontalmente contra el espíritu inicial de la compañía. Razones opuestas o no, Facebook también se ha quedado sin su jefe de seguridad. Alex Stamos renunció a su puesto en marzo coincidiendo con el escándalo de Cambridge Analytica, en donde se robaron datos a unos 87 millones de perfiles. Los motivos: el directivo abogaba por ser más transparente en esta crisis, pero chocó frontalmente con dos pesos pesados, el propio Zuckerberg y la actual número dos, Sheryl Sandberg, que después de todo sale más reforzada que nunca. «Arreglar Facebook» fue el mensaje de año nuevo de Zuckerberg, pero tal vez por el camino se queda sin amigos pero con varios enemigos que quieren destruirle.
25-09-2018 | abc.es
La mitad de los pequeños «influencers» aspira a vivir de las redes sociales
En su día, Dulceida, Lovely Pepa o Gala González empezaron siendo pequeñas «influencers» hasta convertirse en auténticos referentes. Y como ellas, el 50% de los «microinfluencers» tiene como meta vivir de las redes sociales. Esta es una de las principales conclusiones del «I Estudio Global de Microinfluencers» elaborado por SocialPubli.com, la plataforma automatizada que conecta a las marcas con pequeños «influencers» (hasta 10.000 seguidores) de las redes sociales para promover su contenido, presentado este martes y en el que han participado 1.000 usuarios de su plataforma de España, Estados Unidos, México, Colombia y varios países más, ofreciendo un análisis del sector del marketing de «influencers» desde la perspectiva de los usuarios, y detectando las principales motivaciones y preferencias de los «microinfluencers» a nivel global. El marketing de «influencers» está en auge. Cada día vemos cómo promocionan, aconsejan, nombran, en definitiva, publicitan determinados productos. Muchas veces, los seguidores se quejan de esta práctica, al calificarla de publicidad encubierta y acusan a sus ídolos de promocionar cualquier cosa porque a cambio reciben dinero. Y es que precisamente el éxito de los «influencers» reside en la cercanía que proyectan, en los creíbles y auténticos que resultan como personas. Si esto lo pierden, pierden todo. De ahí la razón de ser de este estudio. Los «microinfluencers», que no viven de sus redes sociales, ganan credibilidad y están alejados del prototipo de celebrities, porque son más auténticos, más parecidos al estilo de vida de sus seguidores y aspiran a que sus opiniones y recomendaciones adquieran influencia a través de las redes sociales. Tienen conocimientos especializados en un sector concreto, son usuarios reales y auténticos porque no van a promocionar productos en los que no creen, a diferencia de los grandes «influencers». En definitiva, se trata del «boca a boca» de toda la vida pero a través de Facebook, Twitter o Instagram. De hecho, uno de los retos más preciados y difíciles para una marca en redes sociales es lograr un buen grado de «engagement», es decir, la capacidad del producto de crear relaciones sólidas y duraderas con sus usuarios, de tal manera que se cree una relación larga y estable entre la marca y los consumidores. Según reflejan los datos del estudio, para los «microinfluencers», la clave para conseguir «engagement» es mostrarse a sus seguidores tal y como son. La clave del «Engagement» Los pequeños «influencers» eligen en qué campañas participan y en cuáles no. Su presencia en las redes sociales es un hobby, no viven de ello, sino que más bien lo tienen como complemento económico, aunque la mitad pretenda vivir de ello. De hecho, según el estudio, ahora mismo para casi el 50% de ellos, el dinero se ha convertido en la principal motivación para seguir con esta actividad, seguido de invitaciones a eventos y experiencias de las marcas o regalos de productos. Después del dinero, la concordancia con los valores de las marcas es el segundo factor que valoran los «microinfluencers» para volver o no a trabajar con una de ellas; prácticamente para la totalidad de ellos (un 99,11%) creen en los productos que promocionan. Sin embargo, un 78,38% opina que el trabajo de «influencer» no está suficientemente reconocido. Instagram es la red social por la que se decantan los «microinfluencers», acaparando un 60,8% de las preferencias, seguida de Facebook (17,4%) y Twitter (12,4%). En cuanto a los momentos del día en los que suelen comunicarse con sus seguidores, la tarde y noche son los tramos preferidos frente al mediodía, que es cuando menos se conectan. A diario, el 47,4% reconoce que se conecta a las redes más de cinco horas, seguido del 32,5%, que le dedica entre 2 y 3 horas y el 14,0% que pasa menos de una hora. La frecuencia con la que recomiendan productos o servicios en sus perfiles suele ser de 2 a 4 veces por semana para el 26,6% frente al 17,5% que lo hace una vez al día. El 77% de los encuestados suelen publicar a diario mientras la periodicidad del 23% es semanal. Así, además de mostrarse a sus seguidores tal y como son, interaccionar con la comunidad, compartir contenido de calidad y publicar a diario, son otras de las claves básicas para conseguir «engagement». En cuanto a la medición de las campañas, la mayoría de los usuarios con influencia en redes sociales está de acuerdo en que los éxitos de las mismas se midan con cifras tangibles. Por ello, el 47,7% coincide con que los buenos resultados de su trabajo con marcas tienen que evaluarse en función a los clics, seguidores nuevos y las visitas e interacciones que se consiguen para esa marca o campaña. Los «trolls» también tiene su hueco en «I Estudio Global de Microinfluencers»: los comentarios negativos de los «haters» -muy presentes en las redes sociales- afectan a más de la mitad de los «microinfluencers», concretamente al 54,1%, mientras que al 45,9% no les influyen. Áreas temáticas Moda, viajes, belleza y tecnología son las principales temáticas en las que se desenvuelven los principales «influencers». Son los sectores que más demandan a los embajadores de marca en sus campañas de marketing digital y es en este ámbito donde más futuro tienen. Sin embargo, las áreas que menos trabajan con los «influencers» -puntualiza el estudio- son ciencia y medio ambiente, formación y economía y empresas. La mayoría de los usuarios con influencia en redes sociales considera estos los ámbitos más complicados en los que colaborar, captar oportunidades o crear contenido. Ciencia y medio ambiente, son, además, los sectores en los que menos desarrollado está el marketing en este sentido y por ello no ponen mucho interés en invertir en ellos. Por otro lado, a la hora de posicionarse como «influencers» los sectores más complicados son, según los encuestados, belleza, ciencia y medio ambiente, economía y empresa, moda y deporte.
24-09-2018 | abc.es
Acusan a Instagram de albergar vídeos porno y posibles abusos infantiles en IGTV
Los algoritmos informçáticos no son perfectos. Pero eso ya se sabía. Los servicios digitales se han centrado en desarrollarlos para mostrar sugerencias y recomendaciones a usuarios. Pese a que se han perfeccionado con el tiempo, también se producen casos sangrantes en los que fallan estrepitosamente. Al igual que sucediera con otras plataformas como YouTube Kids, en IGTV, servicio independiente de videos de la red de fotografía Instagram, también se «cuela» contenido inapropiado. Una investigación del medio especializado «Business Insider» ha descubierto que la aplicación recomendaba una serie de videos inquietantes, «cuyo contenido parecía incluir la explotación infantil y mutilación genital». Un escenario preocupante que demuestra, de nuevo, que todavía es pronto para sustituir los servicios de verificación empleados por revisores por sistemas automatizados. Por fortuna, fueron escasos los videos que podían calificarse como inapropiados. La mayoría se difundieron en su pestaña de videos populares. Aún así, dos de los videos descubiertos fueron denunciados a la policía por parte de la Sociedad Nacional para la Prevención de la Crueldad hacia los Niños, organización benéfica para niños británica. Entonces, Instagram los eliminó cinco días de la denuncia presentada. De media, estos contenidos inapropiados estuvieron publicados al menos durante cinco días. El servicio IGTV, propiedad de Facebook, debutó en junio como alternativa a YouTube, plataforma líder de videos. Aunque también está integrada dentro de Instagram, este servicio permite a sus usuarios crear sus propios canales de videos y cargar videos de hasta una hora de duración. ¿Problema? Que cualquier usuario de Instagram puede abrirse un canal en esta nueva plataforma, que cuenta con tres apartados de recomendación: «para ti» -que muestra videos en función de tu perfil-, «popular» -una selección de lo más viral del momento- y «videos de amigos» -que muestra contenido de tus amigos-.
22-09-2018 | abc.es
Cómo usar los «hashtags» más populares de Instagram
Fueron invención de Twitter, pero los «hashtag» se han extendido en otras redes sociales como sistema para organizarse las conversaciones y los contenidos publicados. Instagram, conocida red de fotografías, los ha hecho suyos desde hace tiempo y sus usuarios son capaces de compartir una docena de estos términos que vienen precedido de almohadillas cada vez que publican una imagen. Y hay propuestas que suelen ser muy recurrentes en esta plataforma. Términos como «love», «happy», «selfie», «summer», «family» o «girl» son algunos de los más populares de lo que llevamos de año, según estimaciones de firmas de análisis consultados. A falta de conocer la lista oficial que la red social proporciona a final del año, nos podemos hacer una idea de lo que usan más a menudo los usuarios. El pasado año, el término «amor» en inglés fue el que más veces se utilizó. Pero hay otros muy recurrentes, que a veces se desconoce realmente cuándo usarlos. #Selfie El término «selfie» significa básicamente autorretrato. Las redes sociales y en especial los teléfonos móviles inteligentes que suelen contar con cámaras frontales han permitido que se popularicen las fotos tomadas de uno mismo en diversas situaciones. Es todo un fenómeno. «Tiene ya más de 360 millones de capturas en la red social que más crece en usuarios. Se coloca así en el número 14 de los hashtags más usados en Instagram», relatan fuentes de la compañía Kaiku Caffè Latte, una de las marcas que explota esta red social para sus estrategias comerciales. Su uso resulta algo obvio: cuando quieres etiquetar una foto tuya personal. #TBT En ocasiones, en cambio, un término que responde a una actitud viral se eleva a la categoría «hashtag». Este es el caso, dado que significa «Throwback Thursday» -otra vez jueves, en español-. Según diversos estudios, esta en la lista de los diez más utilizados por los 1.000 millones de usuarios que tiene la plataforma propiedad de Facebook. «Todo comenzó cuando una revista especializada en zapatillas empezó a mostrar "sneakers" antiguas todos los jueves. Lo que surgió en una revista pasó a las redes sociales rápidamente y los usuarios de Instagram cada jueves postean fotos o recuerdos de hace años», recuerdan fuentes desde la firma gastronómica, quien recalcan que se puede emplear de manera libre para expresas nostalgia entre otras cosas. #instagood Es, según las estimaciones de la firma websta.me, el segundo «hashtag» más utilizado en Instagram en lo que llevamos de año. Y no sorprende, porque esta plataforma evoca el positivismo y la alegría. A diferencia de otras redes como Twitter o Facebook en las que se desprende una mayor negatividad, en la red de fotografía todo es aparentemente «cool» y felicidad. Es gracias a las imágenes y al tratamiento que suelen dar los usuarios con mayores audiencias, los llamados «influencers», quienes aprovechan sus perfiles para relatar sus viajes y eventos sociales que despierta la envidia y admiración de sus aficionados. Por ello, su uso se suele aplicar a fotografías que tienen un significado importante y que están bien tratadas fotográficamente. Al igual que destacar la alegría desbordante, los usuarios también suelen emplear con gran frecuencia #happy o #travel, según datos recopilados por metricool. #photooftheday Los usuarios de Instagram, los «instagramers», suelen dar a conocer en sus cuentas imágenes muy representativas. Y «photooftheday» -foto del día, en español- se recurre para presentarlas. Una situación que se produce cada vez más con más frecuencia dado que es otro de los «hashtag» más importantes del momento. Para usarlo -subrayan los expertos en medios sociales- hay que esperar a una imagen contundente de la que se esté orgulloso o se quiera reinvindicar algo. #OOTD o #fashion Instagram es una red de imágenes, y ya se sabe: una imagen vale más que mil palabras. Por esta razón, los usuarios «influencers» han generado alrededor de su figura y su comunidad una de las mayores herramientas de marketing personal que se conocen en la actualidad. Les sirve para darse a conocer y promocionar productos comericales de todo tipo. Sobre todo, de moda y complementos, que en la red está lleno. Así que muchos de los usuarios con más seguidores suelen acompañar sus imágenes publicitarias o recomendaciones con este «hashtag» que significa «Outfit Of The Day» -look del día, en español-. También #fashion es otra de las etiquetas más recurrentes, al igual que #beautiful.
18-09-2018 | abc.es
Instagram hace más infelices a los chavales
Vinieron a conectar el mundo, hacerlo más pequeño, pero han acabado por introducir en nuestras vidas una obsesión permanente: consultarlas constantemente. Las redes sociales también tienen su lado negativo. Explotan la faceta más cotilla y fisgón de las personas que, refugiadas en la distancia que favorece el anonimato, pueden ir saltando en segundos a los diferentes perfiles que componen su comunidad. Una acción que esconde, sin embargo, un problema: esa obsesión provoca en los usuarios con carencias afectivas una frustración. Con poco significado ulterior, la gran recompensa de las plataformas digitales se encuentra en la fría conexión con otras personas, más o menos conocidas, sin más miramientos que el hecho de comportarse como una ventana hacia lo desconocido. Porque tenemos que asumirlo; en estos servicios se miente. Y mucho. ¿Quién no ha subido una foto de un lugar paradisiaco cuando estaba tranquilo en su casa? ¿Quién no ha resaltado su felicidad cuando, sin embargo, no la sentía como tal? ¿Quién no revisa los perfiles de sus amigos o exparejas para ver si tienen unas vidas más divertidas? Un interesante artículo de «The Guardian» aduce a esas «vidas perfectas» que intentan comunicar muchos usuarios de redes sociales. Y pone un ejemplo, Instagram, la mayor red de fotografía que está en estos momentos canibalizando el crecimiento del que antes gozaba Facebook, su empresa matriz. La plataforma, que cuenta con más de 800 millones de usuarios, se ha convertido en la travesía de los usuarios hastiados de la red social de Mark Zuckerberg. Sobre todo los jóvenes. No le encuentran interés alguno en su diseño y, según diversos informes estadísticos recientes, una de cada cuatro personas se ha borrado la aplicación de sus teléfonos. Aunque esta acción no implica darse de baja del servicio puede indicar que su consumo va a menos. La mayoría de redes sociales tradicionales se han aplatanado; no crecen al mismo ritmo que hace unos años. Algo lógico, por otra parte, al ir acercándose al techo de internautas. Las marcas de nicho y especializadas como Instagram, en cambio, han experimentado una mayor atracción entre las nuevas generaciones. No es para menos, puesto que su diseño está concebido para ser fácil e intuitivo: solo subir fotos. Así de rápido. Así de simple. Es una dinámica de «happy hour» en donde todo el mundo quiere gustar. «Es una comunidad visualmente donde el método principal de interacción es hacer doble clic en una imagen para agradar, donde las publicaciones que se vuelven virales tienden a hacerlo por un sentido de positividad en lugar de la indignación y donde muchas de las cuentas más influyentes publican imágenes de perros y gatos», relata el artículo del medio británico. «Si Facebook demuestra que todos los usuarios son aburridos y Twitter que todos son terribles, Instagram te hace preocuparte de que todos son perfectos, excepto tú» Sin embargo, lo que aparentemente es su gran virtud también es su mayor atrocidad: Expertos en salud mental consideran que ese excesivo positivismo de Instagram alienta a sus usuarios a presentar una imagen atractiva y optimista que otros puedan encontrar, en el mejor de los casos, engañosa y, en el peor de los casos, perjudicial. «Si Facebook demuestra que todos los usuarios son aburridos y Twitter que todos son terribles, Instagram te hace preocuparte de que todos son perfectos, excepto tú», subraya. Una encuesta (en inglés) realizada por la Real Sociedad para la Salud Pública en Reino Unido (RSPH) a 1.500 jóvenes entre 14 y 24 años situaba a Instagram como una red negativa que afectaba al sueño, a su imagen corporal y que desarrollaba el llamado Síndrome Fomo, una patología psicológica que se produce por el miedo a quedarse fuera del mundo tecnológico. «En apariencia, Instagram puede parecer muy amigable», apunta Niamh McDade, portavoz de este organismo benéfico. «Pero ese desplazamiento sin fin sin mucha interacción en realidad no deriva en un gran impacto positivo en la salud mental y el bienestar. No tienes control sobre lo que estás viendo. Y a menudo ves imágenes que dicen mostrarte realidad, pero que no lo son. Y eso es especialmente dañino para los jóvenes». Parte de ese problema -aducen los expertos- se debe a las dinámicas existentes en esta plataforma tan visual en la que los usuarios llamados «influencers» han logrado obtener grandes cuantías de dinero por publicar imágenes con productos regalados por marcas, imágenes de viajes retocadas previamente por filtros que han ocasionado el deseo de mucha gente de querer esas vidas tan felices. La consecuencia es preocupante: en lugar de potenciar el bienestar de los usuarios puede disminuirlo.
12-09-2018 | abc.es
Cómo cambiar la tipografía en Instagram
Si eres usuario de Instagram, seguro que hay un detalle en los comentarios que en algún momento te ha llamado la atención. Y es que muchos utilizan en sus publicaciones y textos un tipo de letra que nada tiene que ver con la que a ti, por defecto, te sale. «¿Cómo es posible?», te habrás preguntado una y mil veces al mismo tiempo que has buceado por todas las opciones de configuración de la «app», sin dar con la clave. Evidentemente, se trata de una opción que la popular aplicación de fotografías no permite. Aún así, si quieres darle a tu perfil un toque más personal, toma nota de cómo puedes cambiar la letra de tu biografía en Instagram. La única opción es valerte de aplicaciones externas. Las hay de pago y gratuitas pero especialmente hay dos «apps» con las que podrás cambiar el tipo de letra con el que escribas en Instagram: 1. Cool Fonts for Instagram Bio. Con más de 100 tipos de fuentes, esta aplicación te permitirá no sólo cambiar los textos de tu Instagram, sino también de Facebook o WhatsApp. Es gratuita aunque existen opciones de compra dentro de la «app». Está disponible tanto para iOS como para Android. 2. Fonts-Letras para Chat. Con más de 80 tipos de letras diferentes, incluida la de las letras al revés, esta «app» está disponible sólo para los usuarios de Android. Las nuevas tipografías las puedes usar igualmente en cualquiera de tus redes sociales.