Noticias de "instagram"

19-02-2019 | abc.es
El cambio en los Estados que planea WhatsApp y que no te va a gustar
No gustó cuando sucedió en Instagram. Tampoco en Facebook. Pero el mismo cambio llega ahora a WhatsApp. Las tres aplicaciones son propiedad de Mark Zuckerberg y aunque mantengan entre sí la independencia, hay una máxima que comparten: los algoritmos mandan. Por esta razón, es muy probable que WhatsApp lleva a cabo un cambio muy pronto que no va a ser del agrado de los usuarios porque nunca lo ha sido. Y es que los Estados de WhatsApp van a dejar de mostrarse de forma cronológica. Es decir, de momento, los usuarios ven primero el contenido que otros comparten teniendo en cuenta que los más nuevos son los últimos que se suben. Pero dejará de ser así. Según publica «Mashable», WhatsApp está probando un nuevo algoritmo para que los Estados se ordenen por relevancia y no por orden cronológico. De momento, la compañía está probando este cambio con un pequeño grupo de usuarios de iPhone en Brasil, España e India, pero «planea implementarlo más ampliamente en el futuro, según fuentes cercanas a los planes de la compañía». Los Estados de WhatsApp son usados a diario por unos 450 millones de usuarios, de los 1.500 millones que tiene. Más de 500 millones de usuarios utilizan Instagram Stories, una herramienta muy similar que de momento se funciona de acuerdo a un orden cronológico. Sin embargo, cuando la compañía decidió eliminar del «feed» de Instagram dicho orden, los usuarios mostraron su disconformidad y los «influencers» se siguen quejando continuamente de que el algoritmo no muestre correctamente sus publicaciones. WhatsApp sabe cómo usas la «app» La nueva clasificación algorítmica que pretende introducir WhatsApp ordenará las actualizaciones de los Estados en función de su relevancia. Algo que ya causa problemas, ya que el nuevo algoritmo «puede dar preferencia a las personas que publican con mayor frecuencia», apunta el medio especializado, así como quienes más interactúan. Este cambio podría ocasionar algún que otro inconveniente a la compañía teniendo en cuenta sus políticas de privacidad. Y es que en WhatsApp está implantado el cifrado de extremo a extremo y, aunque la compañía no puede leer los mensajes de los usuarios, sí puede saber quienes interactúan más entre sí y cómo (videollamadas, mensajes, Estados o llamadas). De esta manera, el algoritmo sabrá cómo y con quién interactuamos más para mostrarnos el orden de los Estados en base a nuestras preferencias (deducidas de nuestro comportamiento). Después de sus pruebas iniciales con usuarios de iPhone en España, Brasil e India, la compañía comenzará las pruebas con Android, asegura «Mashable». Mostrar el contenido en base a un algoritmo, y no por orden temporal, ofrece un mayor «engagement», es decir, que el usuario permanezca más tiempo en la «app» porque le muestra directamente los contenidos que más le interesan.
14-02-2019 | abc.es
Un error en Instagram provoca que los «influencers» pierdan seguidores
Instagram ha registrado en las últimas horas una incidencia debido a la que usuarios de todo el mundo han registrado cambios en su contador de seguidores, reduciéndose de forma brusca. Las cantantes Selena Gomez o Ariana Grande han sido algunas de las afectadas. La compañía ha reconocido a través de su cuenta de Twitter que las alteraciones en el contador de seguidores corresponden a un «problema que está causando cambios en los números de seguidores de las cuentas de algunas personas», sin dar más detalles. Instagram ha desmentido así las preocupaciones de algunos usuarios que habían asegurado que la reducción en su número de seguidores correspondía a una eliminación masiva de cuentas falsas o que habían sido penalizados por comprar seguidores. Update: we?re expecting to have this issue resolved by 9 a.m. PST tomorrow. We understand this is frustrating, and our team is hard at work to get things back to normal.? Instagram (@instagram) 13 de febrero de 2019La aplicación trabaja para solucionar el error «lo antes posible», según han asegurado desde la cuenta oficial de la plataforma.
13-02-2019 | abc.es
Instagram prepara una nueva función: el envío de mensajes directos desde la web
WhatsApp tiene su versión web. Así que Instagram no va a ser menos. La popular aplicación de fotografías está probando una nueva función de la que, de momento, se desconoce cómo y cuándo se pondrá en marcha. Pero, de hacerlo, permitirá a los usuarios enviar memes y emojis desde el ordenador. Tal y como desvela «Techcrunch», la compañía está probando internamente una versión web de los Mensajes Directos para que los usuarios puedan chatear sin necesidad de tener la aplicación. Sin duda, se trataría de una función muy útil, que seguro tendrá una gran acogida teniendo en cuenta las numerosas quejas de los usuarios sobre las limitaciones de Instagram desde la web. Por ejemplo, los usuarios no pueden publicar historias desde el escritorio, como sí sucede con las historias de Facebook. Además, dicha versión podría hacer de Instagram Direct una alternativa de mensajería más completa. Y es que mientras que en Facebook no se monetiza nada, Zuckerberg sí podría sacar rendimiento económico a esta función. «Podría hacer que los usuarios naveguen a través de más anuncios mientras esperan las respuestas», asegura el medio. Esta nueva función podría allanar el camino hacia la próxima unificación de Messenger, WhatsApp e Instagram, que debería ampliar el cifrado y permitir el chat entre aplicaciones, como también recuerda «The New York Times». De momento, la versión web de los Mensajes Directos en Instagram se está probando internamente para identificar errores o cambios y poder llevar a cabo las mejoras necesarias. Solo se sabe, por las imágenes filtradas, que la función estaría disponible desde el icono de «Direct», en la parte superior derecha de la pantalla.
13-02-2019 | abc.es
Reino Unido vigila si Facebook y Google abusan de su posición dominante en la publicidad digital
Las multinacionales tecnológicas Google y Facebok, junto con Amazon, acaparan el 61% de la publicidad digital a nivel global. Todos ellos superaron los 200.000 millones de dólares en ingresos el pasado año. Un escenario que las previsiones apuntan un mayor aumento a lo largo de 2019. Europa, desde hace un lustro, ha puesto la lupa sobre sus prácticas «opacas» en determinados casos. Pero la presión continúa sin cesiones; el Gobierno de Reino Unido ha instado a la Autoridad de la Competencia y los Mercados de Reino Unido (CMA, por sus siglas en inglés) a investigar la posición de dominio de Google y Facebook en el mercado de la publicidad digital. Google y Facebook acumulan, solo entre ellas, 14.000 millones de euros anuales en concepto de inversión publicitaria. Esta petición, realizada por Jeremy Wright, secretario de Cultura del gobierno británico, muestra la «preocupación» de que las «prácticas opacas» de los gigantes de internet nieguen a los grupos editores «una parte justa» en el reparto de los beneficios procedentes de la publicidad online. En una tribuna de opinión publicada por «The Telegraph», Wrigth considera que hay pruebas suficientes como para iniciar una investigación que acredite el «abuso de posición de dominante» de estas compañías, normalmente procedentes de Estados Unidos pero que por la naturaleza del entorno de internet operan de manera global. Esta petición, además, se suma a la de otras instituciones que hacen referencia a la sostenibilidad del sector editorial y periodístico. La semana pasada, sin ir más lejos, la economista Frances Cairncross acusaba directamente a Google y Facebook de restringir la competencia y sofocar incluso la innovación en Europa. En diciembre, el director ejecutivo del regulador de competencia de Reino Unido, Andrea Coscelli, reconoció estar «considerando activamente» iniciar una investigación en el mercado de publicidad en internet, al tiempo que consideró que, de no poner remedio, una sola compañía como Facebook, presidida por Mark Zuckerberg, podría acumular una inversión publicitaria de 4.300 millones de euros en 2020, un tercio más que actualmente. Los resultados económicos generados en el último trimestre han evidenciado, una vez más, que gigantes como Facebook y Google no han agotado su fase de crecimiento en el mercado de la publicidad digital. Alphabet, matriz del buscador, creció un 23% el pasado año hasta alcanzar unos ingresos de 136.819 millones de dólares, mientras que Facebook, propietaria de servicios populares como WhatsApp o Instagram, cerró el pasado año con unos ingresos de 55.800 millones de dólares, un 37% más que el periodo anterior.
13-02-2019 | abc.es
«Juego de Tronos» en Facebook: la compañía solo quiere un rey
Facebook acaba de cumplir 15 años. Y, sin duda, ha celebrado el cumpleaños más amargo de toda su historia. No todo iba a ser de color de rosas en la corta vida de la red social, cuyo único objetivo -defiende- es conectar el mundo. Sin embargo, su misión se ha visto empañada por los últimos escándalos que han abierto una grave herida que aún está por cicatrizar. Facebook ha vivido momentos muy difíciles, especialmente desde 2016 a causa de la injerencia rusa en las elecciones estadounidenses que llevaron a Donald Trump a ocupar la Casa Blanca. Desde entonces, Mark Zuckerberg dedica gran parte de su tiempo a «apagar fuegos». Un fiel reflejo de su crisis son los movimientos internos que está viviendo la compañía. O, mejor dicho, las espantadas por una gran parte de quienes han sido sus máximos responsables. Las últimas han sido protagonizadas por Caryn Marooney, responsable de comunicación de Facebook, y Debbie Frost, otra de las responsables del mismo departamento. «Es hora de volver a mis raíces», aseguraba Marooney en su perfil de la red social tras ocho años en la compañía, dejando claro al mismo tiempo que tenía «más fe que nunca en Facebook». Debbie Frost, por su parte, llevaba 11 años en la empresa y era «la más antigua» del área de comunicación, según indicó una portavoz de la red social a la agencia AFP, sin aclarar las razones de su salida. La realidad es que la lista de los directivos y responsables que han decidido abandonar Facebook es ya bastante extensa. Hay que recordar que solo en 2018 han dejado la red social Jan Koum, fundador de WhatsApp; Elliot Schrage, jefe de comunicación; Alex Stamos, responsable de seguridad; Kevin Systrom y Mike Krieger, fundadores de Instagram; y Brendan Iribe, de Occulus. Zuckerberg, último responsable Stamos ha sido precisamente protagonista estos días tras su entrevista, el domingo pasado, emitida en la CNN. El exdirectivo habló sin pelos en la lengua de la situación de la compañía, cuya cultura de liderazgo -dice- es como «Juego de Tronos». Tal y como recoge «Business Insider», las 'maquinaciones' que se producen en los niveles más altos de Facebook le recuerdan a la popular serie de HBO, «por sus intrigas políticas y sus traiciones». «La verdad es que la cultura que hay en el equipo directivo me recuerda en cierto modo a 'Juego de Tronos'», declaró. «Uno de los problemas de tener un conjunto muy unido de personas que toman todas esas decisiones .. es que, si mantienes a esa misma gente durante mucho tiempo en un mismo puesto, es muy difícil admitir que estabas equivocado, ¿no?». Y es que el exresponsable de seguridad reconoció que admitir errores en Facebook es algo que no se da debido a la amplia trayectoria con la que cuentan los responsables. Stamos, un profesional respetado en la industria, trabajó con Mark Zuckerberg de 2015 a 2018. Durante todo este tiempo, se enfrentó -aunque él mismo no lo ha confirmado- a la directora de Operaciones, Sheryl Sandberg, por avisar, sin su consentimiento, al consejo sobre la injerencia rusa en la red social. «La verdadera raíz de las responsabilidad sobre por qué sucedieron estas cosas no estaba bajo el control de Sheryl», explicó a la CNN. «Facebook no estaba midiendo su gran impacto -continuó- ni pensando en las formas en que las personas podían modificarlo para hacer un mal uso». Así, asegura que «el último responsable de todo eso es Mark (Zuckerberg)».
11-02-2019 | abc.es
Instagram, contra las cuerdas por mostrar imágenes explícitas relacionadas con el suicidio y la autolesión
«Todavía no estamos donde debemos estar en los temas de suicidio y autolesión». Así de sincero se muestra Adam Mosseri, CEO de Instagram, en un artículo publicado en «The Telegraph», donde entona el «mea culpa» de la falta de acción de la compañía a la hora de eliminar este tipo de contenido. Mosseri, que apenas lleva unos meses en el cargo, se ha visto obligado a dar la cara después de las declaraciones del padre de la joven británica, Molly Russell, quien con 14 de años se suicidó en 2017. «Instagram ayudó a matar a mi hija», declaró recientemente Ian Russell en una entrevista con la «BBC», que exige a la red social un cambio en sus algoritmos. Para Russell, Instagram es en parte responsable del suicidio de su pequeña porque había consultado mucho contenido relacionado con el suicidio y la autolesión. «Si el algoritmo que hay detrás de una plataforma de redes sociales está programado para sugerir más contenido de ese tipo, deben revisarlo seriamente», dijo, sin olvidar que las leyes británicas estipulan que quien alienta el suicidio de una persona es cómplice del crimen. El revuelo que la entrevista ha generado en Reino Unido ha provocado que incluso el Gobierno de Theresa May haya tenido que salir al frente. Matt Hancock, secretario de Estado de Sanidad, exigió a Instagram tomar medidas para que eliminase ese tipo de contenido. De lo contrario, amenazó con vetar a Facebook e Instagram en Reino Unido, tal y como recogió la prensa local. A Instagram, propiedad de Facebook, no le ha quedado otra salida que la de asumir sus errores y ha anunciado que ha decidido prohibir las imágenes relacionadas con la autolesión y el suicidio con el fin de «garantizar la seguridad de los usuarios de Instagram». Los «hashtags» secretos con los que se siempre se han comunicado los jóvenes que padecen este tipo de trastornos parecen tener, al fin, los días contados. No todo el contenido será eliminado «No permitimos publicaciones que promuevan o fomenten el suicidio o la autolesión. Dependemos en gran medida de nuestra comunidad para informar este contenido y eliminarlo tan pronto como se encuentre», explica Mosseri, que aunque reconoce que aún les queda un largo camino por recorrer, ya han empezado a tomar medidas. Instagram ya ha comenzado a revisar el contenido publicado, así como las políticas de uso de la red social, «invirtiendo en tecnología para identificar mejor las imágenes», explica el responsable. Pero Mosseri advierte que encontrar el equilibrio va a ser «difícil». De momento, están ya prohibidas las publicaciones que promueven el suicidio o las autolesiones así como «imágenes violentas», como los cortes que los suicidas suelen hacerse. En cuanto a las fotos que son menos duras, pero relacionadas también con autolesiones, como cicatrices, por ejemplo, no aparecerán en los resultados de la búsqueda y no serán recomendadas por los algoritmos. Es decir, este tipo de contenido que no es tan explícito no se eliminará. El número total de muertes por suicidio ha aumentado un 6,7 por ciento a nivel mundial entre 1990 y 2016 hasta un total de 817.000 muertes en 2016, según un estudio publicado por «'The British Medical Journal'».
07-02-2019 | abc.es
Alemania prohíbe que WhatsApp e Instagram compartan datos con Facebook sin consentimiento
Facebook vuelve a encontrarse con un nuevo obstáculo interpuesto por las autoridades alemanas y en este caso el obstáculo afecta a la línea de flotación de su negocio de recopilación de datos. La Oficina Federal Antimonopolio de Alemania ha anunciado la prohibición a la red social de recopilar datos a través de terceros, lo que significa que, por ejemplo, no podrá recopilar los datos generados mediante el botón de «Me gusta», los llamados «likes», una práctica que tacha de «abusiva» e «injusta para la competencia». Las autoridades de la competencia alemanas basan su decisión en el hecho de que Facebook desempeña una posición dominante en el mercado y en la valoración de que está abusando de ella. Facebook ha comunicado que tiene previsto recurrir la decisión ante la Justicia y se juega mucho en ese recurso, porque el caso podría sentar un precedente europeo, vinculando por primera vez en la jurisprudencia la protección de datos con la defensa de la competencia. El caso seguramente pasará por numerosas instancias judiciales y lo hará durante años, pero de momento en Alemania Facebook tiene prohibida gran parte de la recopilación de datos que venía efectuando hasta ahora. El organismo antimonopolio también prohíbe a Facebook relacionar losdatos recabados en otras páginas web con las informaciones que recoge sobre los usuarios dentro de la propia red social. Las autoridades alemanas toman como terceras fuentes las aplicaciones pertenecientes al grupo Facebook como Instagram y WhatsApp. Una vez establecidas estas nuevas normas de funcionamiento, emplazan además a Facebook a modificar estasprácticas en el plazo de un año y a presentar propuestas de soluciones en el término de cuatro meses. La red social tiene solamente un mes para apelar la decisión ante el Tribunal Regional de Düsseldorf y los responsables de la empresa en Alemania están ya manos a la obra, argumentando que la red social es popular, pero no dominante en el mercado alemán y asegurando que no viola las disposiciones europeas de protección de datos. Además, alegan que la vigilancia del cumplimiento de estas normas compete a las autoridades de protección de datos y no de defensa de la competencia. Durante las últimas semanas y sin duda buscando un trato más indulgente por parte de las autoridades alemanas, Facebook se había puesto en contacto con el gobierno de Berlín para mostrar su afán por colaborar y ofreciendo su ayuda para proteger la seguridad informática de las próximas elecciones europeas. Sherly Sandberg, jefa de operaciones de la red social en Múnich, explicó que la compañía norteamericana está dispuesta a trabajar junto a la Oficina Federal de Información y Seguridad alemana para evitar las interferencias en los comicios europeos. «Los últimos años han sido muy complicados en Facebook», reconocía, «sabemos que tenemos que hacerlo mejor y anticiparnos a los riesgos que vienen de conectar a tanta gente». En esta línea, llamaba la atención sobre el hecho de que Facebook «no es la misma compañía que era en 2006 o incluso hace un año» y anunciaba una inversión de 7,5 millones de dólares en investigación sobre la ética de la inteligencia artificial junto a la Universidad Técnica de Múnich. Pero, a la luz de los hechos, no ha servido de mucho. El pasado viernes, la canciller Merkel anunció el cierre de su página de Facebook, con más de 2,5 millones de seguidores, augurando así un empeoramiento de las relaciones entre el gobierno de Berlín y la red social. La canciller alemana explicó que lo hacía porque ya no dirige el partido Unión Cristiano Demócrata (CDI), después de que su mano derecha Annegret Kramp-Karrenbauer tomase el relevo de ese puesto el pasado mes de diciembre. Merkel invitó a sus seguidores a que «continúen el seguimiento de mi trabajo como canciller» a través de la cuenta de la «Bundeskanzlerin» (canciller federal) en Instagram. Merkel, muy activa en internet y redes sociales, nunca ha mostrado sin embargo gran interés por Facebook, una red social en la que venía siendo su equipo el que mantenía activa la cuenta. Preguntada en 2015 qué pensaba de Facebook, respondió que «está bien tenerlo, como está bien tener un coche o una lavadora decente». Este desapego se ha traducido en una estrategia distante por parte de las autoridades alemanas y muy crítica con el manejo de datos y de la privacidad de los usuarios que lleva a cabo la red social. La Oficina Federal Antimonopolio ha investigado hasta ahora sólo la recolección de datos fuera de la plataforma principal de Facebook a través del botón de «Me gusta» o de la herramienta de análisis de datos Facebook Analytics. Uno de los principales puntos de crítica del organismo alemán es que el usuario está obligado a aceptar la recolección de datos «en un paquete integral» para poder emplear la red y cuenta con que los responsables de la red social logren encontrar con rapidez una alternativa que permita con efectividad a los usuarios mantener el control sobre los datos que comparten.
07-02-2019 | abc.es
El novedoso sistema que pretende erradicar el ciberacoso, el «sexting» o el «grooming»
Sucesos como el ciberacoso o la pederastia ponen los pelos de punta a los padres. Son situaciones que se les escapan de las manos y los menores suelen ser reacios a compartir su vida online con los progenitores. Pero la realidad es que el 69% de los menores entre 10 y 15 años dispone de un «smartphone» -el 94% en el caso de los adolescentes de 15 años-; un 93% utiliza su dispositivo conectado a internet de forma continua y un 80% admite que conoce casos de ciberacoso en su entorno. Teniendo en cuenta estas cifras, Ciberalarma pone a disposición de padres y tutores el primer servicio de monitorización de redes sociales y mensajería instantánea (WhatsApp) que detecta este tipo de situaciones entre los pequeños de la casa. «Hay que hablar con el menor», explica Federico Yanonne, socio fundador de Virtual Care, la compañía que ha diseñado el servicio. «Los padres tienen que hacerle entender que el servicio es bueno para todos, incluso para él, porque respeta su privacidad y va a estar protegido», añade el experto. Y es que, aunque no lo crea, este servicio no supone una intromisión en su privacidad. «Tras la autorización de los padres o tutores y menor, lo que hacemos es conectarnos a su WhatsApp o redes sociales. A partir de ese momento, la inteligencia artificial (IA), entrenada para interpretar el lenguaje natural o imágenes, lee las conversaciones del menor para detectar las situaciones para las que es entrenada», explica Yanonne a ABC. Y es que el sistema es capaz de detectar ciberacoso; «sexting» (el menor comparte fotos comprometidas de contenido sexual con otros); «grooming» (un adulto se hace pasar por un menor para extorsionarle); juegos de autolesión y comportamientos depresivos como la «ballena azul»; situaciones de bulimia, anorexia, adicción a drogas o pornografía; y comportamientos violentos, racistas, xenófobos, violencia de género, etc. Un proceso anónimo En realidad, el sistema no guarda ni almacena la actividad del menor en la Red. Tampoco es monitorizada por los ciberagentes, el personal encargado de gestionar las alarmas que llegan a la central. Tal y como explica el experto, en el momento en el que el sistema detecta una conversación de violencia, por ejemplo, salta la alarma. El agente tiene que validarla. Para ello, «revisa la conversación o la foto que la ha generado», sin conocer en ningún momento la identidad del menor o de sus progenitores. Si realmente se trata de una situación de violencia, se activa el protocolo de actuación, es decir, «el sistema avisa a los padres o tutores para que puedan tomar las medidas oportunas», enviándoles el contenido que ha generado la alarma al email. «Todo este proceso es anónimo», insiste. «El sistema usa los credenciales de acceso, pero sin entrometerse en la privacidad del menor porque quien lee las conversaciones es la IA», aclara Yanonne. «Ni siquiera los padres se entrometen en lo que hace su hijo en WhatsApp o Instagram», continúa el experto, quien recuerda que sí es intrusivo el hecho de que el padre coja el móvil de su hijo y mire sus conversaciones. «El sistema usa los credenciales de acceso, pero sin entrometerse en la privacidad del menor porque quien lee las conversaciones es la Inteligencia Artificial» Además, cada vez que el menor reciba una nueva conversación, saltará un aviso a la persona que haya contactado con él indicándole que el chat está siendo monitorizado por el servicio de Ciberalarma. «Esto es un componente disuasorio, clave para asuntos como la pederastia», asegura el experto, para quien «hasta ahora, lo que se está haciendo para proteger a los menores de los peligros en la Red tiene que ver con la formación, prevención y concienciación, pero realmente lo que no hemos visto es que haya algo focalizado en la erradicación». Y este es el objetivo del nuevo servicio.
06-02-2019 | abc.es
¿Quieres ser más feliz? Deja Facebook
El escritor y científico Jaron Lanier ya analizó en su libro «Diez razones para borrar tus redes sociales de inmediato» por qué lo usuarios deben apartarse de Facebook, Instagram y compañía. Ahora, en esta misma línea, un nuevo estudio confirma lo que -quizás- muchos ya saben pero nadie se atreve a hacer: cerrar tu cuenta de Facebook te hará más feliz. La investigación «Los efectos de bienestar de las redes sociales», realizada por las universidades de Stanford y Nueva York en EE.UU. el pasado año, evidencia cómo la popular red social es adictiva. Ya lo dijo Sean Parker, ex de Facebook, cuando estaban desarrollando la red social: el objetivo era conseguir que la gente consumiera tanto tiempo y atención consciente como fuera posible. Y así ha sido. Por ello, crearon el botón de «Me Gusta», que da a los usuarios «un pequeño golpe de dopamina» para alentarlos a subir más y más contenido. Abandonar la red social, sin embargo, no es fácil. Toca pasar por un periodo de abstinencia pero, a la larga, los beneficios se notan, tal y como explican los investigadores, que insisten además que se trata del estudio más riguroso elaborado hasta la fecha. Mayor bienestar y menor polarización política Los participantes desactivaron su cuenta de Facebook durante cuatro semanas. Todos ellos experimentaron un mayor bienestar subjetivo ya que, también redujeron su actividad online en otras redes. Además, dedicaron mucho más tiempo a realizar otro tipo de actividades fuera del mundo online, como ver la televisión y socializar con familiares y amigos. Otra de las conclusiones del estudio es que se redujo tanto el consumo de noticias como la polarización política. Y, tras la finalización del experimento, los usuarios regresaron a Facebook, pero en menor medida. «El auge de las redes sociales ha provocado tanto optimismo sobre los posibles beneficios sociales como preocupación por daños como la adición, la depresión y la polarización política», recuerdan los investigadores, quienes añaden que los resultados obtenido «dejan claro que las desventajas» que causa Facebook «son reales», a pesar de ofrecer también «grandes beneficios», ya que la red social es clave, por ejemplo, en «el consumo de noticias» o «como fuente de entretenimiento».
05-02-2019 | abc.es
El huevo más famoso que Kylie Jenner en Instagram es realmente una campaña sobre salud mental
La fotografía del huevo que batió el récord de «me gusta» en Instagram forma parte de una campaña de concienciación sobre salud mental que invita a pedir ayuda para escapar de la presión de las redes sociales. La cuenta @world_record_egg, que publicó la imagen de «Eugene» -como se conoce al huevo- el pasado 4 de enero, ha subido un nuevo vídeo en el que sale con la cáscara agrietada como consecuencia de la gran atención mediática que ha recibido últimamente. «La presión de las redes sociales está pudiendo conmigo. Si tú también estás luchando contra esto, habla con alguien», recoge el vídeo junto a un mensaje que invita a visitar la página talkingegg.info para obtener más información. Este enlace lleva a los seguidores a una página web en la que se encuentra una lista de países con diferentes servicios de salud mental disponibles para tratar el problema. Desde el 4 de enero, el famoso huevo ha recibido más de 50 millones de «me gusta», lo que despertó en la comunidad numerosas especulaciones sobre quién estaba detrás de @world_record_egg y sobre cómo había logrado obtener esa cifra tan rápido. Al principio, se creyó que formaba parte de una estrategia de marketing de una empresa que había comprado seguidores, pero el publicista británico Chris Godfrey aclaró entonces que su propósito no era promocionar ni anunciar nada, sino obtener el mayor número de «me gusta» posibles en la imagen. La primera visión de Eugene en la red social nació con el objetivo de superar a Kylie Jenner en su récord mundial de «likes», de acuerdo a la publicación que compartió la cuenta. Ahora, el huevo tiene más de 10 millones de seguidores, lo que la convierte en una plataforma muy efectiva para llegar a muchas personas alrededor del mundo.