Noticias de "instagram"

12-02-2018 | abc.es
Las aplicaciones que más batería y datos consumen
Son algunas de las más exitosas, pero a su vez son vampiros digitales. Facebook, Google Maps, WhatsApp, Instagram o el servicio de conexión AllShare de Samsung son algunas de las aplicaciones que más drenan la batería de los teléfonos móviles inteligentes. Y, por tanto, aquellas que si se utilizan con mayor frecuencia se corre el riesgo de ver cómo tienes que cargar el dispositivo antes de finalizar el día. Dependiendo del modelo, los «smartphones» por regla general alcanzan el día de duración de la batería. Hay excepciones que llegan, en un uso moderado, a dos días, pero no es lo habitual. Estos aparatos, a diferencia de los teléfonos móviles que no se conectaban a internet, hay que conectarlos a la red eléctrica con frecuencia. La naturaleza de las pantallas táctiles ha generado en un excesivo consumo energético. Si el usuario está continuamente a lo largo de la jornada encendiendo y apagando, recibiendo notificaciones de redes sociales y servicios digitales por doquier, puede comprobar cómo se lleva con facilidad la mitad del consumo. Según un informe de la firma Avast, la aplicación AllShare de Samsung, un servicio de conexión de dispositivos para conectar múltiples aparatos, se encuentra en la lista de las que más batería consumen. Al igual que ChatON, también de la firma surcoreana, que permite comunicarse a través de su sistema de mensajería al igual que haría WhatsApp. E l servicio no llegó a cuajar y ha quedado desactualizado. Tampoco el servicio de notificaciones Push Service que integra esta firma en sus dispositivos pasa el corte, por lo que también se encuentra entre las «apps» que drenan la batería de un plumazo. Twitter Entre las que también consumen muchos recursos se encuentran Google Play Music, Google Maps y Hangouts, todas ellas de Google. Esta última, un servicio de mensajería, acumula el 4% del gasto energético incluso sin utilizarse apenas. Otras más populares como Twitter es flagrante. La versión «app» de la conocida red de micromensajes suele ser uno de esos servicios que se utilizan continuamente en el móvil. Sus usuarios, ávidos consumidores de contenidos en tiempo real, la consultan varias veces al día. Todo ello provoca que solo revisándola de vez en cuando durante una jornada se registre un 12% del consumo de la batería en determinados casos. Gran parte de ese drenaje se debe a que el servicio conlleva una gran actividad en segundo plano, con notificaciones y actualizaciones periódicas. Dado que esta plataforma incluye mucho material audiovisual, revisarlo puede derivar incluso en un excesivo consumo de datos móviles. No obstante, ofrece la posibilidad de configurarlo para que, entre otras cosas, los videos no se reproduzcan hasta que se conecte a una red Wifi. YouTube YouTube es otra de las más populares hasta el punto que en los móviles Android viene preinstalada por defecto. Google la instala en su software, aunque la existencia de «apps» propias dentro de su propio ecosistema ha generado investigaciones en territorio europeo por posible abuso de posición dominante. Aún así, la «app» más famosa de videos está presente en millones de dispositivos. Es práctica, útil, pero a su vez consume muchos recursos. Por lo general, y en un uso normal al cabo del día, puede acumular un 15% del consumo total de la batería, según diversas pruebas realizadas durante varios días en diferentes dispositivos. Dada su naturaleza (videos), también puede llegar a fundir la tarifa de datos móviles en cuestión de dos días. Por esta razón, es conveniente usarla solo cuando se está conectado a una red Wifi doméstica. Afortunadamente, incluye un modo de calidad de reproducción para evitar que sale el video cuando se tira de la tarifa propia. Navegadores, cámaras, Netflix y Spotify Los navegadores también se llevan la palma del consumo, aunque hay casos y casos. Por ejemplo Safari, pude acumular un 15% del consumo energético. Algo de lo que tampoco se libra la cámara, capaz de chupar recursos como un poseso: se lleva el 14% utilizándola solo de vez en cuando. Mientas, servicios de «streaming» como Netflix o Spotify requieren de un 6% o 7% incluso casi sin utilizarse. En caso de utilizarse con frecuencia, el consumo se dispara hasta un 30%. Pero ambas consumen, además, una gran cantidad de datos móviles, por lo que es recomendable usarlas solo cuando se conecta a la red Wifi si no se quiere llevar un susto posteriormente. Ambos servicios cuentan con opciones para reproducir el contenido de manera offline. Tan solo hay que descargar previamente los archivos para evitar el hachazo de la tarifa. Eso sí, en el caso de Spotify esta útil característica solo se encuentra disponible en la versión «premium», es decir, la suscripción. También se puede seleccionar la calidad de recepción y la trasmisión. Lo que se pierde en experiencia se gana en tarifa de datos. Facebook Aparte de las aplicaciones más populares que gran parte de los propietarios de «smartphones» ya tienen instaladas, Facebook, WhatsApp y WeChat también pueden agotar la batería fácilmente. En el caso de Facebook y su aplicación de mensajería es incluso conveniente desinstalarla y utilizar la versión web, lo que puede contribuir a ahorrar recursos. Esta aplicación es un vampiro virtual: no es buena idea tenerla descargada puesto que es una de las que más batería consume, además de tarifa de datos. Solo entrando un par de veces al día escasos segundos y cualquiera verá cómo supera fácilmente el 8% del total del consumo. Es conveniente, sin embargo, desactivar la reproducción automática de videos para evitar reducir la tarifa móvil. WhatsApp Afortunadamente, WhatsApp ha conseguido con el tiempo aligerar la aplicación para que consuma relativamente poco en comparación con otras. Si se usa un par de veces al día para ver un grupo y ya está consume tan solo 1%, pero como el usuario esté continuamente recibiendo y escribiendo mensajes, compartiendo y viendo archivos (GIF, videos) el consumo se dispara también. Es conveniente configurar el servicio para que los archivos no se almacenen en el dispositivo automáticamente y seleccionar que la descarga automática de archivos multimedia solo se produzca cuando esté conectado a la red WiFi. Instagram También Instagram puede quebrar la batería hasta en un 40% en un uso incluso excesivo, pero por lo general puede rondar el 12%. Al tratarse de una red muy específica, solo para fotografías, consume muchos recursos. Pero al menos se puede desactivar el sistema de previsualización y precarga de las imágenes y videos seleccionando «usar menos datos» para estos casos. Con ello, evitaremos que consuma Snapchat Snapchat tampoco se libra. Además de consumir una gran batería (más del 20% en muchos casos), puede llegar a fundir la tarifa de datos en cuestión de días. La razón se debe a las historias que están continuamente mostrando información, pero la aplicación cuenta con un modo viaje que permite que, pese a que tarden más en aparecer, pueda extender tanto la batería como los datos móviles.
10-02-2018 | abc.es
Instagram avisará de los mirones que hagan capturas de pantalla de las stories
Es una práctica habitual que muchos fisgones y curiosos hagan capturas de pantalla de Instagram Stories, ya sea de personas cercanas o de algunos rostros conocidos. Pero la barra libre se va a acabar, ya que la aplicación ha decidido avisar a los usuarios de los mirones. A partir de ahora, Instagram mostrará un aviso al propio creador de la historia: «La próxima vez que hagas una captura o una grabación de pantalla, se enterará la persona que publicó la historia», dice el comunicado que aparece ya en las cuentas de algunos usuarios. Qué es esta broma que acaba de hacer Instagram pic.twitter.com/whR2UYRyn3? Ibai (@LVPibai) 7 de febrero de 2018Una defensa que sigue la estela de la que ya implementó Snapchat y que por el momento no le aparecerá a todos los usuarios de la red social, solo algunos recibirán estos avisos. Los comentarios no se han hecho esperar y algunos usuarios ya han bromeado en las redes sociales con esta nueva determinación. «Ya no le puedes hacer capturas a tías buenas» o «querido WhatsApp nunca sigas los pasos de snap e instagram. No vayas a notificar las capturas de pantalla jamás» son algunos de las críticas. yo ahora que instagram avisa que alguien sacó screenshot de una historia pic.twitter.com/VRl6o2UiIN? soøf (@stydiaftfroy) 8 de febrero de 2018Querido WhatsApp, NUNCA sigas los pasos de snap e instagram. Tú no vayas a notificar los capture de pantalla JAMÁS ??? Achy (@Soad_Ayus) 8 de febrero de 2018
09-02-2018 | abc.es
El «mundo feliz» de Facebook pasa por financiar a «influencers»
Son tiempos de mundanza dentro de Facebook. Primero fue la decisión de la conocida red social, de priorizar las publicaciones de los círculos de amigos y conocidos. Es decir, de nuestros «amigos». Una forma de combatir las «fake news» (noticias falsas), aunque al precio de restar visibilidad a los medios de comunicación tradicionales. Ahora, en el «mundo feliz» que persigue Mark Zuckerber, han anunciado que concederán incentivos para líderes de comunidades o «influencers». Este ha sido el anuncio realizado en Londres por la compañía, dentro de una reunión de comunidades. Para el denominado «Programa de liderazgo comunitario de Facebook» se seleccionarán hasta cinco personas como «líderes comunitarios en residencia». Todas ellas serán premiadas con hasta un millón de dólares (unos 810.000 euros) para financiar sus propuestas, además de recibir una formación específica. Por otra parte, también se elegirán hasta 100 líderes para un programa de becas percibiendo cada uno de ellos 50.000 dólares (unos 40.500 euros), para invertir en diferentes propuestas comunitarias. Para todas estas becas, ya está abierta la inscripción que deberá tener lugar antes del próximo 9 de marzo. «Buscamos comunidades que den significado a las vidas de quienes forman parte de ellas, iniciativas que tengan un impacto positivo y comunidades que reúnan ambas cualidades», ha explicado a Reuters la responsable de Grupos y Comunidades JenniferDulski. Desde la compañía han asegurado que un panel de expertos internacionales y de empleados de Facebook serán los encargados de poner rostro a los «influencers» de esta red. En paralelo, desde la compañía, han anunciado que extenderán más allá de Reino Unido y los Estados Unidos, los «Círculos de Liderazgo de la Comunidad» que reúnen a líderes de comunidades locales y los grupos para los Facebook Power Admnis, con el objetivo de incrementar la formación de los administradores de grupos y convertirlos en un banco de pruebas de nuevas funciones. Además, su máxima responsable para Europa Nicola Mendelsohn, prevé doblar sus 20.000 trabajadores para finales de 2018. 1.400 millones de usuarios Todo ello, en un momento que la actividad de Facebook ha dado señales de cansancio. Con unos 1.400 millones de usurarios activos al día, según un informe de la consultora The Social Media Family, esta red social, la conocida red ha perdido usuarios por primera vez en Estados Unidos y Canada. Mientras en España, concluía el año pasado con 23 millones de usuarios registrados frente a los 24 millones que ostentó en 2016, quebrando su continuo ascenso (-4,16%). Frente a ello, han incrementado su peso sus rivales Twitter e Instagram, un 8,8% y un 35,4%, respectivamente.
09-02-2018 | abc.es
«Ahora dicen que los youtubers somos idiotas porque hay uno que, de repente, nos ha representado a todos»
«Mi nombre es Andrea Compton. Tengo 26 años. Parezco más joven, pero no». Con esta sencilla frase se presenta una de las «youtubers» españolas más conocidas del momento (hasta el mismísimo Bono, de U2, dijo que veía sus vídeos) y que cuenta con más de 500.000 suscriptores y casi 42 millones de visualizaciones. Ella fue la responsable de mandar a Ariadna Grande a la Feria de Albacete, de «pillar» a Lady Gaga a la salida del Lidl, de darle la réplica española a Scarlett Johansson en la película de animación «¡Canta!» o de la retransmisión de la gala de OT por redes sociales. Y en sus «ratos libres» colabora de forma regular en la radio y tiene tiempo para participar en iniciativas sociales como #YoMeSumo, una acción en redes y colegios de YouTube con el Gobierno para acabar con los mensajes de odio en internet. La «youtuber» charla con ABC en la presentación de esta iniciativa en Madrid, quien junto con otros compañeros tratan de ofrecer un contenido positivo en tiempos convulsos para YouTube. ¿Cómo son los comienzos de Andrea Compton en internet? Empiezo en redes sociales un poco como todo el mundo. A mí me gusta mucho hacer doblajes y me gustaba mucho subir historias cortitas. Había una aplicación que se llamaba Vine que te permitía hacer vídeos de seis segundos. Al principio lo hacía para mis amigos, pero fue creciendo. Me empezó a seguir la gente por la voz, creo que porque les daba curiosidad ver quién estaba detrás de las versiones gamberras que hacía de Barbie o de los personajes de Disney. Vine se quedó un poco corto en cuanto a la comunicación con tus seguidores y decidí probar con YouTube, donde hacía más o menos lo mismo, pero con más opinión, más presencia, contenido más largo? Yo soy muy fan de series, de cine, del merchandising? todo este mundo friki. Y comparto todo eso y mis gustos. Fui creciendo y llevo cuatro años dedicándome a esto. En realidad, se da por casualidad. Yo he estudiado fotografía y sonido toda mi vida. Y de repente me encuentro con que ahora hago contenido. Bueno, la vida a veces se da así. ¿Y por qué YouTube? Empecé a conocer a muchos compañeros que se unían a Vine desde YouTube. Yo lo hice al revés. Me decían que por qué no hacía doblajes más largos o explicaba las series que me gustaban y me animaban a comentarlas. Y todo eso solo te lo podía dar YouTube. De hecho, lo primero que comenté fueron videojuegos, haciendo doblajes de Tomb Raider. A partir de ahí, vas subiendo cosas y aprendiendo. «Ah, pues a lo mejor puedo hablar de esto o crear esta sección», piensas. Cuando tienes un canal de YouTube aprendes que va por secciones, días y horarios? No es como la tele, porque no tiene nada que ver, pero sí hay alguna semejanza. Vas aprendiendo la profesión. ¿Cómo se aprende a ser «youtuber»? Por curiosidad. Igual que empiezas en el mundo de la fotografía, que por supuesto existen cursos que te enseñan, pero siempre es la curiosidad la primera que te mueve. Sabes que si vas a hacer una sesión de fotos necesitas ciertos elementos: unos focos, una sala, un fondo? eso lo vas aprendiendo. En YouTube hay muchos compañeros, y te vas fijando: «Ah, mira, este compañero dice que sube contenido todos los lunes», «los hace de más de 10 minutos o menos de 5», «hace retos de este estilo, habla solo de esto», «este solo tiene un canal de tecnología».. Con el crecimiento también llegan las críticas. Todos los que nos exponemos pasamos por comentarios anónimos, ya seas periodista, actor, cantante? En esto, el criterio es tuyo. Si te duele mucho puede ser por dos cosas: que estés más sensible ese día o que estés de acuerdo con ese comentario y por eso te duela más. Y también hay que tener en cuenta que hay gente que es «troll» porque sí. En este caso, puedes echarle un cable dándole tu opinión o puedes eliminarlo si crees que va a dañar a la comunidad. Este punto es algo muy importante que los «youtubers» que deberían hacer. Muchos son partidarios de no eliminar nada pero, ojo, que te sigue mucha gente y a lo mejor ese comentario es muy dañino para ellos. Siempre puedes intentar hablar con él o ella por privado, no todo tiene que ser crítico. ¿Que si duele? Pues claro. A mí a veces me han puesto comentarios que me han dolido mucho y otro comentario parecido me ha dado lo mismo al día siguiente. Soy humana, como Chenoa. Cada día te sientes de una forma. ¿Son más fáciles de lidiar este tipo de situaciones con el tiempo? Sí, pero también es mucha más responsabilidad. Cuanto más creces, más comentarios negativos puede llegar a haber y, a la vez, más responsabilidad de qué imagen quieres dar al mundo, cómo quieres gestionar ese tipo de contenido, cómo quieres que lo vean tus seguidores? Hablando de responsabilidad. La última polémica acerca de los «youtubers» ha venido de la mano de Logan Paul. ¿Qué opinas al respecto? Lo bueno de que cualquiera pueda subir contenido a internet engloba tanto los aspectos positivos como los negativos. De repente, te llega Logan Paul, que lleva un nivel de vida surrealista para tener 22 años, que sube vídeos todos los días y nos la cuela a todos. Incluso a YouTube. El vídeo que hizo exponiendo a una persona que se acaba de suicidar está fuera de lugar. Creo que él no lo ha pensado, porque como está con sus colegas grabandolo y su vida tiene que ser una cosa sin sentido alguna, no le ha dado tiempo a relfexionar. Logan Paul tiene cosas divertidas, pero ese tipo de vídeo refleja su mentalidad, que es de una falta de respeto total. Eso sí, puedes pedir perdón y cada uno tenemos que aprender después de hacer algo mal. En este aspecto, pienso que YouTube ha tomado una buena postura y ha sido rápido. Y Logan Paul es un buen ejemplo de qué no hay que hacer para la comunidad «youtuber». «Ahora todo el mundo dice que somos idiotas porque hay uno que, de repente, nos ha representado a todos. Esto también ha pasado en España, con el «Caranchoa», por ejemplo» Pero ha conseguido poneros a todos en el punto de mira. Claro. Ahora todo el mundo dice que somos idiotas porque hay uno que, de repente, nos ha representado a todos. Esto también ha pasado en España, con el «Caranchoa», por ejemplo. Pero es que hay ciertos creadores que a mí no me representan y, como en cualquier trabajo, aquí también hay gente que es idiota. Sin embargo, a veces se mete en el mismo saco a todo el mundo, cosa que está mal pero que hay que luchar, no mantenerte alejado y dar voz. Por ejemplo, con el tema de Logan Paul, muchísimos «youtubers» hablamos de ello diciendo que no éramos así. En YouTube hay contenido maravilloso que no puede verse representado con este tío, que la ha cagado pero bien. ¿Ha cambiado el modelo de consumir contenido audiovisual e incluso información? Se puede poner de ejemplo lo que ha pasado con Operación Triunfo. Todo el mundo vive por y para un programa que decide poner su 24 horas en un canal de Youtube, no en la tele. Esto habla claramente de la juventud y de la forma de consumir: ahora mismo se ven más horas a los «youtubers» que lo que sale por televisión. Antes tú tenías que ver a Cruz y Raya -que yo soy muy fan, que lo veía con mi yaya- porque era lo que había. Ahora tú eliges cuándo, cómo, en qué idioma, todo. Y en Youtube puedes elegir de todo: da igual cual sea tu orientación, tu sexo, tu raza. Y por eso es tan importante iniciativas como #YoMeSumo, en las que se ve que somos todos diferentes y representamos la diversidad que hay en YouTube. Eso es brutal. Y en la tele, a día de hoy, no pasa. Imagínate ver una presentadora negra, lesbiana, gorda? Sin embargo, en Estados Unidos, me viene a la imagen una mujer que tiene un «morning» que es una tía más gordita, menos «guapa» y nadie la critica. Aunque aquí creo que vamos hacia un buen camino. ¿Y cómo encajan las redes sociales dentro de esta nueva dinámica? Estamos aprendiendo mucho. Igual que hay muchas cosas malas, que son muy fáciles de identificar, también hay muy buenas. Yo veo a mi hermana, que tiene 18 años, y aprendo mucho con ella por cómo va a manifestaciones, cómo lucha por el feminismo. Es algo que a mí, a su edad, me daba vergüenza, no entendía demasiado bien e incluso me daba miedo. Ella lo dice, lo reclama, no tiene miedo y, aparte, no juzga a nadie. Eso es fruto de las redes sociales, porque mi hermana ha crecido con ellas, no ha visto la tele nunca. ¿Y qué opinas del anonimato en las redes? La gente se queja sin más. Cuando alguien te llega de manera agresiva a tu canal o tus redes, da igual que seas famoso o no, denúncialo. Contacta con Instagram, Twitter o lo que sea y haz el favor de moverte. En YouTube tienes herramientas para quitar palabras y evitar insultos, por ejemplo. Puedes poner comentarios fijados, moderarlos.. Pero hay mucho desconocimiento y hace falta hablar mucho entre nosotros, incluidos los creadores. Tú te metes en Twitter y hay tantos «haters» que ya casi te lo tomas a coña. Pero son «trolls» sin sentido, que ni siquiera hacen una crítica constructiva, sino que van a insultar. Fuera, hasta luego. Y siempre te queda la denuncia y contactar con la plataforma.
08-02-2018 | abc.es
Facebook pierde por primera vez usuarios en España
El abrumador e incomparable crecimiento de Facebook ha empezado a dar muestras de agotamiento. El «mundo feliz» que quiere Mark Zuckerberg se ha tambaleado ligeramente. En el último trimestre, ha tropezado con dos piedras, EE.UU. y Canadá, donde por primera vez ha perdido usuarios. Pero en España esa tendencia también se ha producido. Pese a que la red social aglutina unos 23 millones de usuarios registrados en este país, en 2017 se ha dejado un 4,16% de usuarios en comparación con el año anterior. En contraposición con esa situación, Twitter e Instagram han granado usuarios (8,8% y 35,4%, respectivamente), una muestra que cada vez más los internautas se encuentran cada vez más cómodos en otras alternativas sociales a la hora de compartir sus experiencias y publicar fotografías rápidamente. Según el «IV Informe sobre Redes Sociales en las 50 ciudades españolas más pobladas» (PDF), publicado por la consultora The Social Media Family, Instagram alcanzó su cénit durante el año 2016 superando la barrera de los 10 millones de usuarios. En concreto, unos 13 millones de españoles disponen de un perfil de esta plataforma dedicada a subir fotografías, lo que equivale al 28% a la población total de España, aunque eso no quiere decir que un perfil suponga una persona física, dado que un mismo usuario puede gestionar varias cuentas. Aún así, el dato es revelador acerca del panorama actual de las redes sociales en la que, también, se encuentra tercero en discordia Twitter, que se acerca a los cinco millones de perfiles. Según los datos facilitados por la propia plataforma recientemente, Facebook contaba en julio de 2017 con 2.070 millones de usuarios activos mensuales, una «cifra más que respetable» apuntan los expertos, máxime a que se estima que en todo el planeta hay unos 3.500 millones los internautas. En 2014, Facebook contaba aglutinaba a 20 millones de personas; 22 millones, en 2015; y 24 millones en el año 2016. Ahora, se queda en 23 millones. Twitter, por su parte, ha mantenido en los últimos años un incremento de usuarios constante, pasando de los 3,5 millones de perfiles que registraba en 2014 hasta lograr unos 4,9 millones en 2017. El crecimiento de Instagram ha sido, por contra, espectacular: 13 millones de usuarios en tres años. En 2015 se contabilizaban unos 7,4 millones de usuarios, mientras que en 2016 se llegó a 9,6 millones de usuarios. El informe constata además que se han identificado más perfiles de Facebook que habitantes en ciudades como Barcelona, Valencia, Sevilla o Málaga. «A pesar de lo llamativo de dicha cifra, no ha dejado de repetirse a lo largo de las cuatro ediciones del informe, por lo que no se trata de ningún error de cálculo, sino más bien un compendio de coyunturas», apuntan los expertos. Desde el punto de vista cuantitativo, los datos relativos a Instagram presentan «una gran evolución», siendo Barcelona, con un 87%, la ciudad con mayor número de perfiles (2,3 millones). Valencia, con un 22,33% y 980.000 usuarios, es la ciudad que mayor número de perfiles de Twitter, seguido de Sevilla (1,1 millones). Asimismo, la investigación apunta que, en términos cuantitativos, Madrid continúa siendo la ciudad con un mayor número de perfiles en Facebook (3,1 millones de perfiles), Twitter (560.512 perfiles) e Instagram (1,8 millones de perfiles). En el caso de Twitter, después de Madrid, también aparece la ciudad condal (346.248), Valencia (176.457) y Sevilla (152.451); en Instagram, Barcelona cuenta con 1,4 millones de perfiles, Sevilla con 530.000 y Valencia con 500.000. En relación con la edad de los perfiles en cada red social, el estudio concluye que Facebook es la más intergeneracional, con cifras muy similares entre los menores de 39 años (52%) y los mayores de 40 (42%); mientras que Instagram es en la que abundan «millennials» (hasta el 65% de los perfiles tiene entre 18 y 39 años). Otro detalle que se refleja es que solo el 25,7% de los usuarios analizados indican a la red social su estado civil, dejando patente que son más las mujeres que se declaran abiertamente casadas, mientras que por el contrario los hombres son más proclives a revelar su estado de soltería. El 35,7% de los perfiles analizados declaran en su biografía haber finalizado sus estudios universitarios o seguir cursándolos.
08-02-2018 | abc.es
Facebook pierde el 4% de sus usuarios en España en 2017
El abrumador e incomparable crecimiento de Facebook ha empezado a dar muestras de agotamiento. El «mundo feliz» que quiere Mark Zuckerberg se ha tambaleado ligeramente. En el último trimestre, ha tropezado con dos piedras, EE.UU. y Canadá, donde por primera vez ha perdido usuarios. Pero en España esa tendencia también se ha producido. Pese a que la red social aglutina unos 23 millones de usuarios registrados en este país, en 2017 se ha dejado un 4,16% de usuarios en comparación con el año anterior. En contraposición con esa situación, Twitter e Instagram han granado usuarios (8,8% y 35,4%, respectivamente), una muestra que cada vez más los internautas se encuentran cada vez más cómodos en otras alternativas sociales a la hora de compartir sus experiencias y publicar fotografías rápidamente. Según el «IV Informe sobre Redes Sociales en las 50 ciudades españolas más pobladas» (PDF), publicado por la consultora The Social Media Family, Instagram alcanzó su cénit durante el año 2016 superando la barrera de los 10 millones de usuarios. En concreto, unos 13 millones de españoles disponen de un perfil de esta plataforma dedicada a subir fotografías, lo que equivale al 28% a la población total de España, aunque eso no quiere decir que un perfil suponga una persona física, dado que un mismo usuario puede gestionar varias cuentas. Aún así, el dato es revelador acerca del panorama actual de las redes sociales en la que, también, se encuentra tercero en discordia Twitter, que se acerca a los cinco millones de perfiles. Según los datos facilitados por la propia plataforma recientemente, Facebook contaba en julio de 2017 con 2.070 millones de usuarios activos mensuales, una «cifra más que respetable» apuntan los expertos, máxime a que se estima que en todo el planeta hay unos 3.500 millones los internautas. En 2014, Facebook contaba aglutinaba a 20 millones de personas; 22 millones, en 2015; y 24 millones en el año 2016. Ahora, se queda en 23 millones. Twitter, por su parte, ha mantenido en los últimos años un incremento de usuarios constante, pasando de los 3,5 millones de perfiles que registraba en 2014 hasta lograr unos 4,9 millones en 2017. El crecimiento de Instagram ha sido, por contra, espectacular: 13 millones de usuarios en tres años. En 2015 se contabilizaban unos 7,4 millones de usuarios, mientras que en 2016 se llegó a 9,6 millones de usuarios. El informe constata además que se han identificado más perfiles de Facebook que habitantes en ciudades como Barcelona, Valencia, Sevilla o Málaga. «A pesar de lo llamativo de dicha cifra, no ha dejado de repetirse a lo largo de las cuatro ediciones del informe, por lo que no se trata de ningún error de cálculo, sino más bien un compendio de coyunturas», apuntan los expertos. Desde el punto de vista cuantitativo, los datos relativos a Instagram presentan «una gran evolución», siendo Barcelona, con un 87%, la ciudad con mayor número de perfiles (2,3 millones). Valencia, con un 22,33% y 980.000 usuarios, es la ciudad que mayor número de perfiles de Twitter, seguido de Sevilla (1,1 millones). Asimismo, la investigación apunta que, en términos cuantitativos, Madrid continúa siendo la ciudad con un mayor número de perfiles en Facebook (3,1 millones de perfiles), Twitter (560.512 perfiles) e Instagram (1,8 millones de perfiles). En el caso de Twitter, después de Madrid, también aparece la ciudad condal (346.248), Valencia (176.457) y Sevilla (152.451); en Instagram, Barcelona cuenta con 1,4 millones de perfiles, Sevilla con 530.000 y Valencia con 500.000. En relación con la edad de los perfiles en cada red social, el estudio concluye que Facebook es la más intergeneracional, con cifras muy similares entre los menores de 39 años (52%) y los mayores de 40 (42%); mientras que Instagram es en la que abundan «millennials» (hasta el 65% de los perfiles tiene entre 18 y 39 años). Otro detalle que se refleja es que solo el 25,7% de los usuarios analizados indican a la red social su estado civil, dejando patente que son más las mujeres que se declaran abiertamente casadas, mientras que por el contrario los hombres son más proclives a revelar su estado de soltería. El 35,7% de los perfiles analizados declaran en su biografía haber finalizado sus estudios universitarios o seguir cursándolos.
08-02-2018 | elpais.com
Peligro: las redes sociales distorsionan la realidad
El autor reflexiona sobre cómo el uso de Facebook, Instagram o LinkedIn puede incrementar el sentimiento de inseguridad de muchas personas.
07-02-2018 | abc.es
Elon Musk, el genio que de la nada montó el imperio de «Musklandia»
«Creo que es posible para la gente normal elegir ser extraordinaria». Esta frase es una de las máximas de Elon Musk, calificado como «genio», «loco» o « el nuevo Steve Jobs ». Reverenciado por muchos, odiado por otros tantos, es el actual referente de un Silicon Valley en busca de nuevos ídolos que creen la nueva «rueda», el nuevo «fuego», la nueva «electricidad» (y, a ser posible, proporcionen grandes titulares con sus excéntricas personalidades). Y Elon Musk reúne todos esos ingredientes. Es el creador de SolarCity, una compañía dedicada al aprovechamiento de la energía solar; de PayPal, la plataforma de pago online más famosa del mundo; de Tesla Motors, la marca referencia en coches eléctricos; de SpaceX, firma con la que acaba de probar los cohetes más potentes del mundo; de Hyperloop, que son, básicamente, tubos gigantes al vacío pensados para transportar mercancías y pasajeros más rápido que los actuales trenes de alta velocidad; de OpenAI, una organización sin ánimo de lucro que quiere impulsar la inteligencia artificial «amigable»; y de The Boring Company, que vende desde gorras a lanzallamas para uso recreativo. Tiene 46 años y una de sus mayores preocupaciones es que los robots inteligentes destruyan la humanidad. Los comienzos de «Musklandia» «La motivación para crear todas mis empresas ha sido pensar en involucrarme en algo que pensaba que podría tener un impacto significativo en el mundo», afirma Musk, quien vendió su primer programa informático por 500 dólares cuando tenía 12 años. Se trataba de un juego del espacio llamado «Blastar», a semejanza del archiconocido «Space Invaders». Programador autodidacta, creó este videojuego desde su habitación, donde pasó muchas horas debido a que no era muy dado a hacer amigos (incluso sufrió acoso escolar). A los 17 años decidió, en contra de la opinión de sus padres, un ingeniero sudafricano y una nutricionista y modelo canadiense, irse a Estados Unidos para vivir «el sueño americano». «Ahí es donde las grandes cosas son posibles», dijo años después recordando aquella etapa en una entrevista a Florida Today. Titulado en Administración de Empresas y Física por la Universidad de Pensilvania, se podía vislumbrar su doble perfil: ingeniero y empresario. Dio sus primeros pasos en Silicon Valley de la mano de uno de sus profesores y, con Nicola Tesla como referente, fijó sus objetivos en «problemas importantes» como el desarrollo de internet, las energías renovables y el espacio. Este es el principio de «Musklandia», el término que el periodista Ashlee Vance utiliza para calificar todo el emporio creado por el excéntrico ingeniero en su libro «Elon Musk, el empresario que anticipa el futuro» (Ed. Península, 2016). En cuatro años consiguió crear de la nada Zip2, la plataforma de casi 200 sitios web, entre ellos algunos diarios pertenecientes a The New York Times o al gigante Hearst. En 1999 vendió la compañía por 300 millones de dólares y cambió totalmente de tercio. Esta vez ideó una empresa de servicios financieros y pagos vía correo electrónico con un alto nivel de seguridad que se convertiría en el medio de transacciones más famoso del nuevo milenio. Su nombre: PayPal. Tras venderla a Ebay en 2002, pasó al siguiente proyecto. La obsesión con Marte El espacio seguía obsesionado a Musk, quien ya tenía el dinero suficiente para adentrarse en proyectos más personales. En 2002 crea Space Exploration Technologies (conocida como SpaceX) con la intención de mandar un cohete a Marte. La compañía, aún en manos de este ingeniero, acaba de llevar a cabo una proeza histórica: lanzar el cohete más potente de la historia y que, además, es reutilizable. Este martes, a las 10.00 PM (hora española) se retransmitía en directo a través de YouTube cómo el Falcon Heavy despegaba para mandar un Tesla Roadster rojo brillante (pilotado por un maniquí, al son de «Space Oddity» de David Bowie e incluyendo una identificación en la que se leía «hecho en la Tierra por humanos») a la órbita espacial. Minutos después, como en una coreografía sicronizada, dos de estos cohetes aterrizaban en tierra, probando que sus «locuras» son posibles. Sus próximos objetivos: llevar astronautas a la Estación Espacial Internacional y, en un segundo paso, a Marte. De hecho, ya está buscando intrépidos astronautas para que «colonicen» en 2022 el planeta rojo. Un año después de la creación de SpaceX, Musk se interesó por el proyecto de la compañía AC Propulsion, que tenía un prototipo de coche deportivo eléctrico. En 2004 ya estaba invirtiendo más de seis millones de dólares que subieron hasta los 140 de gasto total en 2012. En 2018, Tesla Motors es considerada la primera empresa en comercializar el coche eléctrico y produce 20.000 unidades al año. Y subiendo. La tuneladora, el lanzallamas y las gorras Ya en el capítulo de excentricidades, Musk creó The Boring Company (en español, «la compañía aburrida») para dar cabida a sus proyectos más surrealistas. La iniciativa más llamativa es Hyperloop, un plan para crear túneles de vacío por debajo de las ciudades y «solucionar el problema del tráfico» gracias a cabinas que viajan a gran velocidad. Algo así como la mezcla entre el AVE y el Metro con tecnología punta. Para subvencionar el proyecto, vendió 50.000 gorras negras con el logotipo de la firma (a 20 dólares por pieza) y sorteaba entre los compradores un viaje en la ya famosa tuneladora. Quiso la fortuna que un murciano estuviese entre los agraciados para pilotar en primicia lo nuevo de Musk. Y entre lanzamientos de cohetes y vehículos eléctricos a motor, también ha creado un lanzallamas para «uso recreativo». El arma, que vale unos 500 dólares y que, según la compañía, cumple con todas las normas de seguridad en EE.UU., ha supuesto una facturación de diez millones de dólares y se encuentra agotado. «Cuando llegue el apocalipsis zombi estarás contento de haberte comprado un lanzallamas», afirma el marketing del producto, que viene acompañado de un extintor. Las ventas no hubiesen sido posibles si no contase con toda una estrategia de marketing, sobre todo en redes sociales, donde va desvelando píldoras de sus nuevos proyectos entre sus más de 5,5 millones de seguidores en Instagram. Great for roasting nuts ? ? Una publicación compartida de Elon Musk (@elonmusk) el Ene 27, 2018 at 4:53 PST «Me gustaría morir en Marte, pero no estrellándome. Lo ideal sería ir de visita, volver a la Tierra por un tiempo y, después, regresar allí cuando tenga unos setenta años y quedarme definitivamente», confiesa a Vance en su biografía. Juzguen ustedes mismos si Elon Musk se trata de una persona «normal» convertida en alguien «extraordinario», tal y como él mismo afirma.
05-02-2018 | abc.es
Antiguos miembros de Facebook y Google luchan ahora contra todo aquello que construyeron
Asentaron las bases de algunos de los avances de la tecnología de consumo que, con el tiempo, se han integrado en la vida diaria de millones de personas hasta el punto que, muchas de ellas, casi no despegan los ojos de las pantallas. Pero en los últimos meses se ha producido una quiebra en la percepción social sobre este tipo de servicios a priori tan inocentes. Algunas de las mentes más brillantes y expertos en tecnología han iniciado una cruzada contra los servicios digitales que construyeron, que potenciaron, que desarrollaron y que, por extensión, han provocado atención y adicción en las sociedades actuales. La aparición de diversas voces autorizadas y figuras potentes en el sector que claman a los cuatro vientos aquello por lo que se esforzaron en levantar ha abierto una nueva visión de una sociedad tecnologizada. Un grupo de expertos en tecnología y emprendedores de Silicon Valley, la cuna de la innovación, que estuvieron involucrados en los avances y desarrollos de las grandes firmas Google y Facebook, se han unido para denunciar los «efectos nocivos» de las redes sociales y los teléfonos móviles inteligentes. En un manifiesto fundación del llamado Centro de Tecnología Humana -Center for Humane Technology, en inglés-, estos expertos, pioneros en algunos aspectos de la tecnología que está a nuestro alrededor, se muestran interesados en comprender cómo impacta la transformación digital en la cultura y en la sociedad y de qué manera las técnicas de diseño y las estructuras de las empresa «impulsan la forma en que la tecnología secuestra» las mentes de los usuarios. «Estamos avanzando en soluciones inteligentes para cambiar el sistema», rezan los estatutos de esta institución. «Estamos avanzando en soluciones inteligentes para cambiar el sistema» El grupo incluye a ex empleados de algunas de las compañías tecnológicas más grandes de este momento como Tristan Harris (ex de Google), Sandy Parakilas (exgerente de operaciones de Facebook), Lynn Fox (exejecutiva de comunicaciones de Apple y Google), Dave Morin (que formó parte del plantel ejecutivo de Facebook), Justin Rosenstein (creador del botón «Me Gusta» en Facebook) o Renée DiResta (una tecnóloga experta en comportamientos de los «bots»). El escenario que han perfilado estos expertos es que la tecnología actual ha derivado en una adicción profunda entre los usuarios. «Lo que comenzó como una carrera para monetizar nuestra atención ahora está erosionando los pilares de nuestra sociedad: la salud mental, la democracia, las relaciones sociales y nuestros hijos», sostienen en un comunicado, en el que califican a esta situación como un «problema invisible» que afecta a toda la sociedad. En opinión de estos expertos, empresas como Facebook, Twitter, Instagram y Google han creado productos increíbles que han beneficiado enormemente al mundo. «Pero estas compañías también están atrapadas en una carrera de suma cero por nuestra atención infinita que necesitan para ganar dinero. Por esta razón, están constantemente obligadas a superar a sus competidores, utilizar técnicas cada vez más persuasivas para mantenernos pegados. Señalan en nuestras mentes las noticias, el contenido y las notificaciones impulsadas por la Inteligencia Artificial continuamente aprendiendo métodos para engancharnos aún más profundamente a partir de nuestro propio comportamiento», manifiestan. Los posibles efectos perniciosos y tóxicos de la tecnología actual, especialmente entre los jóvenes, es uno de los debates más candentes que se han puesto en marcha en los últimos tiempos. Chamath Palihapitiya, exejecutivo de Facebook, ha criticado en los últimos meses la forma de operar de la empresa al considerar que está «desgarrando el tejido social de la sociedad». Otros como Sean Parker, primer presidente de Facebook, también se ha manifiestado en contra: «Solo Dios sabe lo que hace en el cerebro de nuestros hijos», dijo. Este grupo de expertos se muestran contrarios a estas estrategias digitales, dado que lo más beneficioso para captar nuestra atención «no es lo mejor para nuestro bienestar». Para relatar su lucha han destacado algunos de los servicios más populares en la actualidad como la aplicación Snapchat, que en su opinión «convierte las conversaciones en rayas redefiniendo cómo nuestros hijos miden la amistad». O la conocida red de fotografía Instagram que creen que «glorifica la vida de la imagen perfecta erosionando nuestro a amor propio». Sobre todo Facebook, la mayor red social del mundo, a la que acusan de «segregar en cámaras de eco, fragmentando nuestras comunidades». No se libra tampoco YouTube, la mayor plataforma de videos caseros, y a la que consideran que forma parte de un sistema «diseñado para crear adicción». Concienciación social Esta iniciativa, además, planea poner en marcha una campaña de cienciencación en más de 55.000 centros educativos públicos en EE.UU. bajo el lema «The Truth About Tech» -La verdad sobre la tecnología, en español-. Para ello, el grupo ha recaudado unos 7 millones de dólares de Common Sense, una plataforma similar, además de recibir la donación de varios socios entre ellos Comcast o DirecTV en una cantidad que asciende a 50 millones de dólares. El proyecto está dirigido a educar a estudiantes, padres y profesores sobre los peligros de la tecnología, incluido la posible depresión que puede generar del uso intensivo de las redes sociales. «Estábamos dentro», apuntaba en una conferencia Tristan Harris, exespecialista en ética de Google y una de las personas que encabeza este proyecto. «Sabemos lo que miden las empresas. Sabemos cómo hablan y sabemos cómo funciona su ingeniería», relata a «The New York Times». Los servicios digitales que han aparecido en los últimos tiempos al calor del auge de internet han modificado las conductas del ser humano en la forma en que se relacionan entre ellos. Un escenario que ha ido cada vez a más, pero empieza a ser cuestionado. Las «apps» de comunicación como WhatsApp han mejorado, en efecto, las formas de interrelación, las ha agilizado y, por su propia naturaleza, han contribuido a tejer puentes en las conversaciones humanas. También servicios como Snapchat y el empleo de «emojis» y todo tipo de emoticonos se utilizan diariamente, modificando los patrones de conducta. El ecostiema digital que ya no se percibe como algo que aporte beneficios. Una encuesta de la consultora Honest Data concluye que uno de cada cuatro ciudadanos norteamericanos cree que Facebook es algo negativo para la sociedad.
01-02-2018 | abc.es
Instagram incorpora el modo «Escritura» en sus «stories»
Es común observar en Instagram «stories» (historias efímeras que solo duran publicadas 24 horas) que no contenían ninguna imagen especial, solo un texto central con un simple fondo, reseñando las «ganas» que los usuarios de esta red social tenían por compartir mensajes escritos. Ahora, Instagram «oficializa» esta opción con el nuevo modo «Escritura», que ofrece varios fondos y tipos de letra para dar rienda suelta a la creatividad de la comunidad. Desde compartir «una letra de su canción favorita» a «pensamientos absurdos», según afirma un comunicado de la plataforma, que desvelaba esta nueva herramienta este jueves, los usuarios pueden publicar «lo que se les ocurra». Tan solo deben pulsar en el menú de «stories» la opción «Escribir», lo que les llevará a una pantalla en la que introducir su texto para después personalizarlo con diferentes estilos, incorporar fondos, incluidos fototografías propias, y destacar palabras. También están incluidos los vídeos y, como en el resto de «stories», estas publicaciones tendrán 24 horas de visibilidad. Estas novedades forman parte de la versión 30 de Instagram y están disponibles en la App Store de Apple para iOS y en Google Play para Android.