Noticias de "instagram"

24-06-2019 | abc.es
Un cofundador de Facebook cree que Libra, su criptomoneda, es «aterradora»
El empresario Chris Hughes, uno de los cofundadores de Facebook junto a Mark Zuckerberg, ha alertado de que la creación de una criptodivisa por parte de la red social implicará poner poder «en manos equivocadas». En una columna publicada en el diario británico «Financial Times», Hughes ha asegurado que si los reguladores no actúan ahora, «muy pronto será demasiado tarde». «Esta divisa insertará una capa corporativa en el control monetario, situada entre los bancos centrales y los individuos. Inevitablemente, estas compañías pondrán sus intereses privados -beneficios e influencia- por encima de los públicos». Libra, la criptodivisa anunciada por Facebook esta semana, será administrada por una asociación radicada en Suiza de la que ya forman parte un total de 28 empresas privadas. Entre ellas se encuentran Mastercard, PayPal, Visa, Uber o Vodafone, además de los fondos de capital riesgo Andreessen Horowitz, Breakthrough Initiatives, Ribbit Capital, Thrive Capital y Union Square Ventures. La crítica de Hughes se centra, además, en el hecho de que los activos y los depósitos que respaldan el valor de Libra estarán denominados en euros y dólares, lo que restará poder a los bancos centrales de los mercados emergentes y países en desarrollo. «Si el suficiente número de personas abandona sus divisas locales, se podría amenazar la capacidad de los Gobiernos de los mercados emergentes de controlar su masa monetaria, los tipos de cambio y, en algunos casos, la posibilidad de establecer controles de capital», ha subrayado el cofundador de la red social estadounidense. El empresario ha recomendado a los países en desarrollo que ralenticen el avance de Facebook prohibiendo de forma temporal a los bancos locales y las redes de procesamiento de pagos aceptar Libras. «Los supervisores han subestimado el poder de Facebook en el pasado, permitiéndola hacerse con rivales potenciales como WhatsApp o Instagram. En esta ocasión, el escrutinio por los reguladores apropiados debe ser exhaustivo», ha apostillado.
23-06-2019 | abc.es
Los cinco «influencers digitales» más seguidos en Instagram
Los modelos generados por ordenador son la última tendencia en el márketing, nacida y respaldada por las empresas de Silicon Valley. Estas son las cinco cuentas de «influencers digitales» con más seguidores en Instagram: 1. Lil Miquela (@lilmiquela): 1, 6 millones de seguidores. Su cuenta está enfocada al «Lifestyle», belleza y moda. 2. Bermuda (@bermudaisbae): 138.000 seguidores. Su cuenta también está enfocada al «Lifestyle», belleza y moda. 3. Blawko (@blawko22): 137.000 seguidores. Su cuenta está dedicada al «Lifestyle» y la moda. 4. Shudu (@shudu.gram): 177.000 seguidores. Cuenta enfocada a la moda y belleza. 5. David Backpacker (@backpackingdavid): 21.300 seguidores. Su cuenta está enfocada a la fotografía y los viajes.
23-06-2019 | abc.es
«Deep Fakes»: la era de la manipulación de la Historia
Era 2016 cuando Barack Obama pronunciaba una frase que podría generar una gran polémica mediática: «El presidente Trump es un total y completo idiota». Las redes sociales se polarizaron. El problema es que no era verdad. No la dijo. Esas palabras no salieron de su boca, pero lo parecía. Fue un simple experimento de la universidad de Washington bautizado Synthesizing Obama, pero empezaba a demostrar la capacidad de manipular un vídeo por medio de algoritmos de inteligencia artificial. El resultado era tan real que asustaba. Esta tecnología ha derivado en una tendencia, las llamadas «deep fakes», una terrorífica variación de las «fake news» que han causado tanto revuelo en los últimos tiempos. En manos de personas malintencionadas pueden alimentar el monstruo de las desinformación en redes sociales. Es la era en la que nuestros enemigos pueden hacer que cualquiera pueda decir algo en un momento. Un arma demasiado poderosa. Esta tecnología empieza a estar al alcance de todo el mundo, incluso sin los conocimientos previos. Mark Zuckerberg, fundador de Facebook, lo ha sufrido también en sus propias carnes recientemente. Bill Posters y Daniel Howe, artistas de la agencia de publicidad Canny, generaron una secuencia manipulada. Instagram, red de fotografía de la que es propietario, se inundó de su siniestro discurso falso, aunque la compañía decidió mantener su difusión al amparo de la libertad de expresión. Con anterioridad, se quiso hacer otra demostración de la capacidad de estas técnicas; un vídeo distribuido en redes sociales fusionaba el cuerpo y voz de la actriz Jennifer Lawrence con la cara de Steve Buscemi con un nivel de realismo que puede asustar. Hasta Scarlett Johansson ha sido víctima del fenómeno «deep fake», aunque en su caso se produjeron vídeos eróticos falsos con su rostro. Algo que también ha empezado a ser muy habitual. Es algo con lo que los ciudadanos deben estar preparados. Y prevenidos, porque a partir de ahora será aún más fácil que nos la «cuelen». La tecnología está preparada para sembrar la confusión como nunca antes se ha hecho. Un algoritmo de Inteligencia Artificial desarrollado por el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), en Estados Unidos, ha sido capaz incluso de reconstruir el aspecto del rostro de una persona tomando como punto de partida únicamente su voz. A través de un extracto breve del habla, la herramienta es capaz de determinar factores como la edad, el género y la etnia de una persona. Y, luego, se da una paradoja: si no te puedes fiar de nada, en nada vas a creer. Aunque puede haber contramedidas. El Pentágono, a través de la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de la Defensa (DARPA, por sus siglas en inglés), está trabajando con varias instituciones de investigación para adelantarse a estos vídeos manipulados. El objetivo de estos nuevos mecanismos es adelantarse al fenómeno, aunque para ello hay que bajar al barro, conocer cómo funcionan. Desde la Universidad de Colorado en Denver, un grupo de investigadores trabajan en un programa informático capaz de generar vídeos manipulados muy convincentes. Crear «deep fakes» en toda regla. Para contrarrestar el envite de las «infoxicación», otros investigadores están desarrollando una tecnología preparada, teóricamente, para detectar qué es real y qué falso. Una medida, sin embargo, que permitiría agilizar la lucha contra los bulos en redes sociales. Pero, de momento, los algoritmos de detección no están tan perfeccionados como para bloquearlos de manera inmediata. El mayor problema es que la mentira ya no tiene las patas cortas; las mentiras van rápido que la verdad.
23-06-2019 | abc.es
Influencers digitales: la era de la falsedad sustituye a la realidad
Se llama Lil Miquela. Es brasileña y vive en Los Ángeles (EE.UU). Tiene 19 años y es «influencer». Para la revista «Time» es una de las 25 personas más influyentes en internet. En Instagram le siguen 1,6 millones de personas y protagoniza campañas publicitarias para grandes marcas como Calvin Klein. Además de ser modelo, es también empresaria. Su propia línea de ropa causa furor y se agota en minutos. Ha sido la reportera oficial del popular festival californiano Coachella, celebrado en abril, en el que entrevistó a Rosalía o J Balvin. Y, por si no fuera suficiente, está valorada en más de 125 millones de dólares. La joven parece tener por delante un futuro prometedor. O quizás no. Todo depende de lo que decidan sus creadores porque Lil Miquela no es real. Es una CGI («Computer Generated Influencer»), es decir, un «influencer» generado por ordenador, la última tendencia en el marketing de influenciadores. «Se sustituye al tradicional prescriptor digital de carne y hueso por un personaje que se ha creado por ordenador. Esto es algo que ya se ha aplicado en cine, videojuegos o música» El 2018 fue la consolidación definitiva de los «influencers» como medio de comunicación y plataforma publicitaria tras el «boom» de las redes sociales y la expansión de la tecnología móvil. Y es que los influenciadores digitales son capaces de difundir mensajes a sus seguidores con una influencia hasta ahora impensable. El negocio es redondo gracias a una ecuación infalible: una marca y un producto en manos de un «influencer» adecuado dan como resultado millones de ventas. De hecho, se prevé que en 2019 la inversión en España en este sector supere los 100 millones de euros, triplicando lo facturado en 2018. «Se sustituye al tradicional prescriptor digital de carne y hueso por un personaje que se ha creado por ordenador. Esto es algo que ya se ha aplicado en cine, videojuegos o música», explica Luis Díaz, director general de la agencia de «influencer» marketing H2H. Una trama bien estructurada Lil Miquela nació en 2016 gracias a Brud, una «startup» de Los Ángeles respaldada por Silicon Valley. Cuando esta CGI empezó su actividad en Instagram, muchos dudaban de su realidad y esa incógnita aumentó aún más su número de seguidores. Sus creadores orquestaron un auténtico guión cinematográfico sobre su vida hasta que decidieron contar la verdad a través de una campaña publicitaria perfectamente orquestada: su amiga Bermuda le «hackeó» la cuenta para desvelar que Miquela no era de carne y hueso, como ella. «La trama mantuvo enganchada a una audiencia que busca entretenimiento cuando consume una red social», explica Díaz. Nadie daba crédito a la dura realidad porque Miquela posa en sus fotos como una auténtica modelo, sube contenido a su perfil, publica Instagram Stories y responde a comentarios y mensajes de sus seguidores. «Las nuevas generaciones no se plantean cuestiones que sí se hacen lo más veteranos», añade Luis Díaz. «Es decir -continua-, un niño le dice al asistente virtual que le ponga sus dibujos y ya está. No se cuestiona si los dibujos se los pone su madre, su padre o un dispositivo. Para él, esa información no es relevante. Interactuar con una máquina no es extraño para las nuevas generaciones». Y así es. El éxito de Lil Miquela no cesa. En su aventura le acompañan Bermuda, otra CGI con más de 138.000 seguidores en Instagram, y Blawko, un hombre con más de 137.000 seguidores, también creados por Brud. Shudu Gram es otro ejemplo de gran éxito. Se trata de la primera supermodelo digital creada por el fotógrafo Cameron-James Wilson en 2017. «En ese momento estaba redirigiendo mi carrera. Había sido fotógrafo durante 10 años y sabía que era hora de hacer algo nuevo», explica. «Nunca pensé que tendría habilidades para trabajar en 3D. Me propuse crear un retrato hiperrealista de mi Barbie favorita, la Princesa de Sudáfrica, mezclando la moda, inspirándome en las modelos Naomi Campbell, Alek Wek e Iman. Tan pronto como publiqué su imagen, se volvió viral». La nueva «diosa de ébano», recuerda el fotógrafo, fue compartida por Tyra Banks, «y a Alicia Keys y a Naomi Campbell les gustó. ¡Dio la vuelta al mundo!». Shudu es imagen de la prestigiosa firma de moda Balmain. Para las marcas, los CGI son un valor añadido a los tradicionales «influencers» porque «les permite tener mayor control sobre la acción publicitaria, sin poner en riesgo su imagen porque en realidad trabajan con el equipo de profesionales que está detrás del avatar», explica este experto. Pero también se trata de una cuestión de innovación y de llegar a un nuevo público. También en España «Creo que los modelos virtuales ofrecen a las marcas la posibilidad de participar en canales sociales de una manera más orgánica», añade por su parte Cameron-James Wilson. En España existe también el primer CGI español. Se llama David, es malagueño y tiene 25 años. Aunque acaba de terminar Derecho, no ejerce. Sus pasiones son viajar y la fotografía, tal y como demuestra en su Instagram ante más de 21.000 seguidores. «Tenemos que dejar los juicios a un lado y poner el foco de manera positiva en qué me aporta y no tanto en quién o qué» «Decidimos crearlo para experimentar de primer mano cómo funcionaba realmente un CGI dado el éxito que tienen en EE.UU.», explica el CEO de H2H. «Y nos ha sorprendido por la alta interacción que tiene», explica Díaz. Aunque no es real, los seguidores comentan sus fotos, le hacen preguntas y dan a «Me gusta» sin parar. Aunque hay quien cree que los CGI vienen para deshumanizar las relaciones humanas, se trata «de una evolución o adaptación del mundo en el que vivimos», indica Laura Ferrer, psicóloga. «Tenemos que dejar los juicios a un lado y poner el foco de manera positiva en qué me aporta y no tanto en quién o qué», apunta. Un futuro lleno de «fakes» Los expertos coinciden en que los CGI no son una moda pasajera. «Han venido para quedarse. Y lo demuestra el hecho de que grandes grupos inversores estén invirtiendo y apostando en estas ?startups? de Silicon Valley. Lo que estamos viendo ahora es solo la punta del iceberg. 2020 va a ser su revolución», asegura Díaz. «Da igual que la acción la haga un CGI. La empresa es la responsable, que es a quien beneficia dicha acción» De momento, son muy pocos. Y por ello, las tarifas de los CGI « son 10 veces más altas que las de un ?influencer? de carne y hueso», añade Díaz. El sector se irá profesionalizando y regularizando. Así, la Comisión Federal de Comercio (FTC) de EE.UU. ha reconocido que «aún no ha abordado específicamente el uso de personas influyentes virtuales», pero recordó que las marcas que utilicen CGI para hacer publicidad debe ser «veraz y no engañosa». En este sentido, Borja Adsuara, jurista digital, recuerda que «los ?influencers? están obligados a identificar los mensajes patrocinados», tal y como contempla la Ley General de la Publicidad, que prohíbe la publicidad engañosa. «Da igual que la acción la haga un CGI. La empresa es la responsable, que es a quien beneficia dicha acción», recuerda.
23-06-2019 | abc.es
Los más influyentes ya no son de carne y hueso
Se llama Lil Miquela. Es brasileña y vive en Los Ángeles (EE.UU). Tiene 19 años y es «influencer». Para la revista «Time» es una de las 25 personas más influyentes en internet. En Instagram le siguen 1,6 millones de personas y protagoniza campañas publicitarias para grandes marcas como Calvin Klein. Además de ser modelo, es también empresaria. Su propia línea de ropa causa furor y se agota en minutos. Ha sido la reportera oficial del popular festival californiano Coachella, celebrado en abril, en el que entrevistó a Rosalía o J Balvin. Y, por si no fuera suficiente, está valorada en más de 125 millones de dólares. La joven parece tener por delante un futuro prometedor. O quizás no. Todo depende de lo que decidan sus creadores porque Lil Miquela no es real. Es una CGI («Computer Generated Influencer»), es decir, un «influencer» generado por ordenador, la última tendencia en el marketing de influenciadores. «Se sustituye al tradicional prescriptor digital de carne y hueso por un personaje que se ha creado por ordenador. Esto es algo que ya se ha aplicado en cine, videojuegos o música» El 2018 fue la consolidación definitiva de los «influencers» como medio de comunicación y plataforma publicitaria tras el «boom» de las redes sociales y la expansión de la tecnología móvil. Y es que los influenciadores digitales son capaces de difundir mensajes a sus seguidores con una influencia hasta ahora impensable. El negocio es redondo gracias a una ecuación infalible: una marca y un producto en manos de un «influencer» adecuado dan como resultado millones de ventas. De hecho, se prevé que en 2019 la inversión en España en este sector supere los 100 millones de euros, triplicando lo facturado en 2018. «Se sustituye al tradicional prescriptor digital de carne y hueso por un personaje que se ha creado por ordenador. Esto es algo que ya se ha aplicado en cine, videojuegos o música», explica Luis Díaz, director general de la agencia de «influencer» marketing H2H. Una trama bien estructurada Lil Miquela nació en 2016 gracias a Brud, una «startup» de Los Ángeles respaldada por Silicon Valley. Cuando esta CGI empezó su actividad en Instagram, muchos dudaban de su realidad y esa incógnita aumentó aún más su número de seguidores. Sus creadores orquestaron un auténtico guión cinematográfico sobre su vida hasta que decidieron contar la verdad a través de una campaña publicitaria perfectamente orquestada: su amiga Bermuda le «hackeó» la cuenta para desvelar que Miquela no era de carne y hueso, como ella. «La trama mantuvo enganchada a una audiencia que busca entretenimiento cuando consume una red social», explica Díaz. Nadie daba crédito a la dura realidad porque Miquela posa en sus fotos como una auténtica modelo, sube contenido a su perfil, publica Instagram Stories y responde a comentarios y mensajes de sus seguidores. «Las nuevas generaciones no se plantean cuestiones que sí se hacen lo más veteranos», añade Luis Díaz. «Es decir -continua-, un niño le dice al asistente virtual que le ponga sus dibujos y ya está. No se cuestiona si los dibujos se los pone su madre, su padre o un dispositivo. Para él, esa información no es relevante. Interactuar con una máquina no es extraño para las nuevas generaciones». Y así es. El éxito de Lil Miquela no cesa. En su aventura le acompañan Bermuda, otra CGI con más de 138.000 seguidores en Instagram, y Blawko, un hombre con más de 137.000 seguidores, también creados por Brud. Shudu Gram es otro ejemplo de gran éxito. Se trata de la primera supermodelo digital creada por el fotógrafo Cameron-James Wilson en 2017. «En ese momento estaba redirigiendo mi carrera. Había sido fotógrafo durante 10 años y sabía que era hora de hacer algo nuevo», explica. «Nunca pensé que tendría habilidades para trabajar en 3D. Me propuse crear un retrato hiperrealista de mi Barbie favorita, la Princesa de Sudáfrica, mezclando la moda, inspirándome en las modelos Naomi Campbell, Alek Wek e Iman. Tan pronto como publiqué su imagen, se volvió viral». La nueva «diosa de ébano», recuerda el fotógrafo, fue compartida por Tyra Banks, «y a Alicia Keys y a Naomi Campbell les gustó. ¡Dio la vuelta al mundo!». Shudu es imagen de la prestigiosa firma de moda Balmain. Para las marcas, los CGI son un valor añadido a los tradicionales «influencers» porque «les permite tener mayor control sobre la acción publicitaria, sin poner en riesgo su imagen porque en realidad trabajan con el equipo de profesionales que está detrás del avatar», explica este experto. Pero también se trata de una cuestión de innovación y de llegar a un nuevo público. También en España «Creo que los modelos virtuales ofrecen a las marcas la posibilidad de participar en canales sociales de una manera más orgánica», añade por su parte Cameron-James Wilson. En España existe también el primer CGI español. Se llama David, es malagueño y tiene 25 años. Aunque acaba de terminar Derecho, no ejerce. Sus pasiones son viajar y la fotografía, tal y como demuestra en su Instagram ante más de 21.000 seguidores. «Tenemos que dejar los juicios a un lado y poner el foco de manera positiva en qué me aporta y no tanto en quién o qué» «Decidimos crearlo para experimentar de primer mano cómo funcionaba realmente un CGI dado el éxito que tienen en EE.UU.», explica el CEO de H2H. «Y nos ha sorprendido por la alta interacción que tiene», explica Díaz. Aunque no es real, los seguidores comentan sus fotos, le hacen preguntas y dan a «Me gusta» sin parar. Aunque hay quien cree que los CGI vienen para deshumanizar las relaciones humanas, se trata «de una evolución o adaptación del mundo en el que vivimos», indica Laura Ferrer, psicóloga. «Tenemos que dejar los juicios a un lado y poner el foco de manera positiva en qué me aporta y no tanto en quién o qué», apunta. Un futuro lleno de «fakes» Los expertos coinciden en que los CGI no son una moda pasajera. «Han venido para quedarse. Y lo demuestra el hecho de que grandes grupos inversores estén invirtiendo y apostando en estas ?startups? de Silicon Valley. Lo que estamos viendo ahora es solo la punta del iceberg. 2020 va a ser su revolución», asegura Díaz. «Da igual que la acción la haga un CGI. La empresa es la responsable, que es a quien beneficia dicha acción» De momento, son muy pocos. Y por ello, las tarifas de los CGI « son 10 veces más altas que las de un ?influencer? de carne y hueso», añade Díaz. El sector se irá profesionalizando y regularizando. Así, la Comisión Federal de Comercio (FTC) de EE.UU. ha reconocido que «aún no ha abordado específicamente el uso de personas influyentes virtuales», pero recordó que las marcas que utilicen CGI para hacer publicidad debe ser «veraz y no engañosa». En este sentido, Borja Adsuara, jurista digital, recuerda que «los ?influencers? están obligados a identificar los mensajes patrocinados», tal y como contempla la Ley General de la Publicidad, que prohíbe la publicidad engañosa. «Da igual que la acción la haga un CGI. La empresa es la responsable, que es a quien beneficia dicha acción», recuerda.
18-06-2019 | abc.es
El 51% de la población mundial ya cuenta con acceso a internet
El 51 por ciento de personas en el mundo ya cuenta con acceso a Internet, un aumento que también se ha visto reflejado en el uso del móvil que se hace en algunos países, como Estados Unidos, donde en el primer trimestre de 2019 el tiempo que los usuarios pasan en el «smartphone» ha superado al dedicado a la televisión, siendo de 226 minutos al día. Según el informe Internet Trends, realizado por la fundadora de Bond Capital, Mary Meeker, que analiza las tendencias en Internet de este pasado 2018 y del primer trimestre de 2019, un 51 por ciento de la población mundial, es decir, 3.800 millones de personas, ya puede acceder a Internet. El mayor porcentaje de usuarios de Internet se encuentra en Asia Pacífico, donde suponen el 53 por ciento de los usuarios a nivel global, con una penetración del 48 por ciento. Europa, por su parte, cuenta con una penetración mayor, del 78 por ciento, pero sus usuarios suponen el 15 por ciento a nivel global. África y Oriente Próximo, juntos, cuentan con el 13 por ciento de los usuarios globales de Internet, con una penetración del 32 por ciento. El porcentaje de acceso a Internet se incrementa en las regiones de América Latina y el Caribe (62%) y América del Norte (89%), si bien se encuentran a la cola de usuarios a nivel global: suponen el 10 por ciento y el 9 por ciento, respectivamente. El volumen de datos también ha crecido, rápida y ampliamente. En este sentido, el informe recoge que el volumen de nuevos datos capturados, creados o replicados en 2018 creció hasta el 13 por ciento, según datos de IDC, pero las predicciones señalan que para 2020 se incrementará hasta el 16 por ciento y que en 2025 se disparará hasta el 32 por ciento. En 2018, los datos almacenados por la empresa y el consumidor estaban igualados (en torno al 40%), situándose por debajo el almacenamiento en la nube (sobre el 20%), pero los datos de IDC reflejan que este servicio irá creciendo hasta situarse en 2024 ligeramente por encima de los datos almacenados por la empresa (que se mantendrá constante), bajando notablemente los almacenados por el consumidor (descenderá en torno al 15%). Hábitos de consumo El informe, además, recoge cambios en los hábitos de consumo de Internet de los usuarios estadounidenses. En el país norteamericano, el tiempo que las personas pasan en Internet ha crecido en este primer trimestre de 2019 con respecto a 2018. El año pasado, un adulto pasaba de media 6,3 horas al día en Internet, de las cuales 3,6 eran en el móvil. En estos primeros meses de 2019 este dato ha aumentado ligeramente, estando ahora 226 minutos al día, es decir, alrededor de 3,7 horas, superando por primera vez al tiempo dedicado a la televisión, que hasta ha descendido hasta los 216 minutos. De estas más de tres horas que los usuarios pasan en la red en su «smartphone», el 30 por ciento lo hace en Facebook, seguido de YouTube (27%) y WhastApp (25%). El tiempo dedicado a ver vídeos también ha variado; el 72 por ciento lo hace en la televisión, frente al 28 por ciento que se decanta por el vídeo digital, si bien esta segunda cifra se ha multiplicado por dos en los últimos cinco años. En Estados Unidos ha aumentado también el porcentaje de adultos que están online «casi constantemente», según el informe, siendo en 2018 un 26 por ciento (frente al 21% de 2015), especialmente las personas de entre 18 y 29 años (39 por ciento), seguidas de aquellas que se sitúan en la franja de edad de entre 30 y 49 años (36%). En cuanto a las redes sociales, a nivel global, los usuarios pasan alrededor de dos horas al día (cerca de un 16 por ciento del tiempo). La mayoría de usuarios asegura que el mayor efecto positivo que tienen las redes sociales sobre ellos es que les permite la expresión propia, y el más negativo es la cantidad o calidad de sueño. El informe resalta que en Estados Unidos en 2018, el 63 por ciento de los adultos ha realizado acciones encaminadas a reducir el tiempo de uso de los «smartphones», frente al 47 por ciento del año anterior. También se ha incrementado el porcentaje de padres que ponen límites al uso que hacen sus hijos de los teléfonos móviles con controles parentales: 57 por ciento frente al 16 por ciento de 2015. En el caso de controlar el uso web de sus hijos, los porcentajes son más similares: 52 por ciento frente al 39 por ciento de tres años antes. Privacidad y seguridad online El informe refleja un crecimiento en la preocupación de los internautas por la privacidad. En este sentido, recoge el incremento del tráfico de mensajería encriptada en 2017, cuando iMessage y WhatsApp ofrecían la encriptación de extremo a extremo por defecto, característica que era opcional o no se había anunciado en Instagram, Facebook Messenger y Gmail. También se ha incrementado el tráfico web encriptado, que en el primer trimestre de 2019 alcanzó el 87 por ciento. El mal comportamiento online también está recogido en el informe. Así, y respecto a los usuarios de Estados Unidos, el 42 por ciento de los jóvenes asegura haber recibido llamadas ofensivas a través de la Red, un 32 por ciento ha experimentado la difusión de falsos rumores online sobre su persona, y un 16 por ciento ha recibido amenazas físicas en Internet. Las empresas, no obstante, han incrementado sus esfuerzos por combatir el contenido problemático. Así, en el primer trimestre de 2019, se eliminaron más del 60 por ciento de contenidos problemático de Facebook, excluyendo el «spam», que coincide con le porcentaje de contenidos con discurso de odio eliminados identificados antes de que el usuario lo comunicara. En YouTube, los vídeos eliminados por violar las normas de la comunidad superaron también el 60 por ciento, siendo más del 70 por ciento los videos eliminados antes de que fueran vistos.
16-06-2019 | abc.es
No te creas lo que ves: no es Mark Zuckerberg, sino un «fake» creado con inteligencia artificial
«Imagina esto por un segundo: un hombre, con un control total de datos robados de miles de millones de personas, todos sus secretos, sus vidas, sus futuros». Este es el espeluznante mensaje de un falso Mark Zuckerberg, CEO de Facebook. A pesar de que sea al mismísimo creador de Facebook a quien estés viendo en este vídeo, has de saber que no es real. Se trata de un «fake». Un vídeo manipulado con inteligencia artificial de Zuckerberg se ha hecho viral estos días. Y a pesar de su impactante mensaje, la compañía ha informado que no tiene intención de censurarlo. El vídeo ha sido creado por la empresa israelí Canny AI, por los artistas Bill Posters y Daniel Howe. Al parecer, se trataba de un supuesto proyecto artístico llamado Spectrum que se exhibió en el festival de cine documental británico Sheffield Doc/Fest. Junto al de Zuckerberg, también presentaron vídeos de este tipo del presidente de EE.UU., Donald Trump, del actor estadounidense Morgan Freeman, de la celebridad Kim Kardashian o de la artista serbia Marina Abramovic. A estos vídeos manipulados se los conoce como «deepfake» por las técnicas de inteligencia artificial que se utilizan para desarrollarlos, obteniendo un resultado extremadamente realista. Ver esta publicación en Instagram [NEW RELEASE] ?I wish I could..? (2019) Mark Zuckerberg, founder of @facebook reveals the ?truth? about privacy on #facebook . This artwork is part of a series of AI generated video works created for ?Spectre? - an immersive exploration of the digital influence industry, technology and democracy. [link in bio] [PLEASE REPOST!] Yesterday we got global press coverage for our art project and Facebook / Instagram have now flagged our AI artworks as #misinformation which isn?t fair. This de-prioritises the videos on news feeds and searches. However we have always labelled them as artworks clearly in all posts. In response to this action by Instagram, we?ve released another digital artwork today. Please help us subvert their algorithms by sharing this post with your friends so we can keep the important conversation about data, privacy and democracy going. Art by Bill Posters & @danyelhau for @sheffdocfest @sitegallery #artnotmisinformation #thefutureisntprivate #deepfakes #deepfake #spectreknows #surveillancecapitalism #privacy #democracy #dataism #contemporaryartwork #digitalart #generativeart #newmediaart #codeart Una publicación compartida de Bill Posters (@bill_posters_uk) el 13 Jun, 2019 a las 5:18 PDT El mes pasado, Facebook no quiso eliminar de su plataforma uno de estos vídeos ultrafalsos de la presidenta de la Cámara Baja de EE.UU., Nancy Pelosi, aunque aseguró que le bajaría la calificación para que apareciese a menos usuarios. Pelosi, en ese momento, dijo a una emisora californiana que el hecho de «no eliminar algo que saben que es falso demuestra que (Facebook) estaba dispuesto a facilitar la injerencia rusa» en las elecciones a la Casa Blanca que ganó Trump en 2016. Ante la disyuntiva de qué hacer con el vídeo ultrafalso de Zuckerberg, un portavoz de Instagram aseguró a medios estadounidenses que tampoco tenían intención de eliminarlo. «Trataremos este contenido de la misma manera que tratamos toda la desinformación en Instagram. Si terceros lo marcan como falso, lo filtraremos de las plataformas de recomendación de Instagram como Explore o las páginas de etiquetas», dijo. Facebook ha vivido los últimos años inmersa en escándalos de privacidad y de propagación de información falsa. Uno de ellos, el de Cambridge Analytica, forzó el año pasado a Zuckerberg a comparecer ante el Congreso de Estados Unidos y la Eurocámara. La consultora utilizó datos de Facebook para elaborar perfiles psicológicos de votantes que supuestamente vendieron, entre otros, a la campaña de Trump durante las elecciones de 2016.
15-06-2019 | abc.es
Facebook prepara su propia moneda: ¿cómo funcionará?
Facebook se ha asociado con varias empresas tecnológicas, financieras y de comercio electrónico para sacar una criptomoneda propia que permita llevar a cabo transacciones entre particulares y con establecimientos. Según publicó «The Wall Street Journal», el proyecto de divisa cuenta con el apoyo, además de la red social, de compañías como Visa, Mastercard, PayPal y Uber, que formarán parte de un consorcio bautizado «Asociación Libra» (la operación ha recibido el nombre de Proyecto Libra) y que actuará como ente supervisor de la criptomoneda. De este modo, Facebook no ejercerá un control directo sobre la divisa, sino que este será colegiado por todos los miembros de la asociación, pese a haber sido la compañía que dirige Mark Zuckerberg la principal impulsora de esta iniciativa, que se hará pública de forma oficial el próximo 18 de junio, según la revista alemana «WirtschaftsWoche». No se podrá utilizar, sin embargo, hasta el año 2020. Cada empresa participante aportará alrededor de 10 millones de dólares al consorcio de gestión de la criptomoneda, cuyo valor irá vinculado a un cesto de distintas divisas internacionales para dotarla de la estabilidad que no tiene, por ejemplo, Bitcoin. Además de las empresas anteriormente citadas, otros de los participantes en el proyecto según el rotativo neoyorquino son la empresa de pagos Stripe, el portal de reservas de viajes Booking.com y la firma argentina de comercio electrónico MercadoLibre. No tener el control directo de la criptomoneda (algo con lo que se había especulado inicialmente) dará a Facebook mayor margen de actuación ante el más que probable intenso escrutinio al que le someterán los Gobiernos y reguladores de todo el mundo, ya especialmente celosos con la empresa en cuestiones de privacidad y gestión de los datos de los usuarios. Pese al relativo poco éxito que han cosechado las criptomonedas hasta ahora, si el proyecto de Facebook y el resto de empresas de la Asociación Libre gana tracción entre los internautas, las implicaciones para la industria financiera mundial podrían ser gigantescas, ya que casi un tercio de la población mundial tiene una cuenta activa en la red social. Según el medio especializado «Techcrunch», todo apunta a que funcionará como una «stablecoin», una criptomoneda creada con la finalidad de que su valor permanezca estable, con lo que no sufrirá, al parecer, de la volatilidad alrededor de otras divisas como el bitcoin. Para conseguirlo, Facebook se tendrá que unir a entidades financieras para establecer un cierto control y evitar así una agresiva fluctuación. Incluso se especula con la posibilidad de crear cajeros para que se puedan realizar este tipo de movimientos. La criptomoneda será un depósito, un «token» diseñado para tener un precio estable. La idea es que los usuarios puedan cambian los «tokens» por una divisa tradicional. ¿Para qué servirá? El debut de Libra podría inaugurar una nueva era de comercio y pagos dentro de la red social. Podría usarse para ofrecer pagos sin comisiones o para hacer transferencias entre amigos o, como ya se ha implementado en otros servicios, para realizar envíos de dinero a familias de los trabajadores inmigrantes que a menudo sufren las restricciones de los servicios de los bancos. Y también se podrá usar para otros servicios de la compañía como WhatsApp o Instagram.
14-06-2019 | elmundo.es
10 trucos de Instagram que harán tu vida más fácil
Aprende a manejar Instagram como si fueras un auténtico influencer gracias a esta decena de consejos 
14-06-2019 | elmundo.es
Diez trucos de Instagram que harán tu vida más fácil
Aprende a manejar Instagram como si fueras un auténtico influencer gracias a esta decena de consejos