Noticias de "microsoft"

04-09-2018 | abc.es
La hija de Steve Jobs carga contra él en sus memorias: «Me dijo que apestaba a retrete»
Admirado por muchos quienes le consideran un gurú de la tecnología, Steve Jobs no cuenta con la misma reputación a nivel personal. El documental de 2015 «Steve Jobs: The Man in the Machine» ya revelaba el lado «oscuro» del genio que creó Apple y la película con su nombre (basada en la biografía autorizada escrita por Walter Isaacson) desveló la complicada relación con su primera hija, Lisa Brennan-Jobs, a la que no reconoció hasta pasada su más tierna infancia. Tres años más tarde es la propia Brennan-Jobs quien lanza este martes un libro contando diferentes experiencias con su progenitor y, a pesar de que ella misma asegura que su objetivo es redimir a su padre, éste no sale precisamente bien parado. El libro, titulado «Small Fry» (algo así como «mocosa» traducido al español) cuenta la historia desde el nacimiento de Lisa cuando Jobs solo contaba con 23 años. Su madre, Chrisann Brennan, conoció al que sería el fundador de la compañía de la manzana en el instituto. Aunque estuvo presente en su nacimiento, en la granja de un amigo en Oregón, no fue hasta los 7 años de Lisa cuando la reconoció como hija -obligado por los tribunales tras una prueba de paternidad positiva-. Vivir gracias a las ayudas estatales Duante años, Lisa y su madre vivieron de ayudas estatales. Sin embargo, la historia no se volvió de color de rosa una vez que Steve Jobs reconoció a su hija, en honor a quien bautizó el primer ordenador de Apple. De hecho, le negó este hecho en varias ocasiones porque pretendía enseñarle a «no sumarse al éxito de otros», asegura Brennan-Jobs para The New York Times. No fue hasta pasados muchos años cuando éste lo reconoció en unas vacaciones con Bono, el cantante de U2, para el que sí admitió la inspiración en el nombre de su hija. Jobs habría sido irregular en los pagos de la manunteción de Lisa, a la que unos vecinos llegaron a pagarle la universidad (si bien después el creador de Apple les devolvería el dinero). También cuenta en «Small Fry» cómo su madre encontró una casa para ambas y le pidió ayuda para pagarla. Al final, Jobs la compró para mudarse con su esposa. La convivencia con Jobs El libro también recoge otros capítulos de la convivencia de Lisa en casa de Jobs y su madrastra, Laurene. Además de separarla de su madre, Jobs le habría negado la calefacción en su cuarto para «inculcarle valores», así como la obligación de presenciar escenas íntimas entre la pareja en las que tocaba los pechos y los muslos de su mujer delante de la joven Lisa, de 9 años. Aún con todo, la primera hija de Jobs, que ahora cuenta con 41 años, visitó asiduamente a su padre durante sus últimas semanas de vida. Llama la atención una escena en la que Lisa asegura que su padre, ya moribundo, le dijo que «apestaba a retrete». Lisa le excusa afirmando que ese día llevaba un perfume caducado y que la pretensión de su padre era ser honesto -y que, además, durante esos días le pidió perdón por tratarla mal en su infancia-. De hecho, afirma que el objetivo del libro es perdonar a su padre y en varias entrevistas ha señalado su preocupación porque la familia no se tome bien «Small Fry». Controversia en la familia El hermanastro de Lisa Brennan-Jobs, Powell Jobs y la hermana de Jobs, Mona Simpson han enviado a The New York Times un comunicado en el que no se muestran muy satisfechos con el resultado de las memorias. «Lisa es parte de nuestra familia, por lo que nos dio tristeza leer su libro, ya que difiere de manera dramática de nuestras memorias de esos tiempos. Su retrato de Steve no es el del esposo y padre que conocimos. Steve amaba a Lisa y se arrepentía de no haber sido el padre que debía ser durante su niñez. Fue muy reconfortante para Steve que Lisa estuviera en casa con todos nosotros en los últimos días de su vida y todos agradecemos el tiempo que pasamos juntos como familia», afirman. De hecho, Jobs dejó varios millones de dólares de herencia a Lisa. Por su parte, su madre afirma que era una persona con un «carácter volátil» e incluso, a veces, negligente. «Fue horrible para mí leerlo», ha declarado Chrisann Brennan, quien, sin embargo, alaba la certeza de su hija. Tras estudiar en la universidad, Brennan-Jobs dejó Estados Unidos para trabajar en finanzas en Londres y en Italia. Allí se pasó al diseño y escribió para revistas y publicaciones literarias. Actualmente está casada y tiene un hijo de cuatro meses con su marido Bill, quien casualmente trabajó durante mucho tiempo para Microsoft. «Veo a mi esposo y cómo es con sus hijas: pendiente y sensible y vivaz, como le hubiera gustado ser a mi padre. Pero él no pudo serlo», sentencia la primogénita de Jobs.
28-08-2018 | elpais.com
Microsoft ofrece ya en España la Surface Go y LG presenta sus nuevos móviles G7
El portatil y tableta se vende a 449 euros y los teléfonos incluyen el sistema operativo Android One
05-08-2018 | elpais.com
Cinco claves para conquistar a Microsoft
El director general de Prodware en España repasa las características que han hecho a su empresa Partner de Año en España del gigante del software
23-07-2018 | abc.es
Facebook, Google, Microsoft y Twitter se unen a un proyecto para facilitar la portabilidad de los datos
Un grupo de empresas de internet encabezado por Facebook, Google, Microsoft y Twitter ha creado una iniciativa para desarrollar una plataforma de código abierto que facilita la portabilidad de datos de los usuarios, como contactos y otros contenidos, entre aplicaciones de diferentes proveedores. El proyecto, conocido como Data Transfer Project (DTP) y formado en 2017, busca desarrollar un marco común para la transferencia de datos entre servicios evitando que el usuario tenga que descargarlos directamente, como se ha explicado a través del libro blanco publicado este viernes. La herramienta del proyecto, que por el momento no está operativa y que se encuentra en desarrollo, es de código abierto y de libre acceso para desarrolladores. Dispone de una versión de prueba para probadores de software, aunque por el momento no se usa en ningún servicio online. DTP contempla el uso de modelos de datos, adaptadores y bibliotecas de gestión de tareas. Entre otros objetivos, aspira a que las compañías de internet utilicen los mismos modelos de datos para la portabilidad de datos. DTP utiliza un ecosistema de adaptadores que convierten los datos almacenados por cada servicio en un modelo de datos común. El sistema requiere de autorización y permite a las empresas mantener control sobre los datos y su seguridad, según aseguran desde el proyecto. Las potenciales aplicaciones de DTP se enfocan a situaciones como el registro en nuevos servicios de Internet o aplicaciones, el cierre de cuentas como las de redes sociales, o la realización de copias de seguridad contra la pérdida de datos. Mediante la aplicación de medidas técnicas entre las que se incluyen varias API externas y mecanismos de autorización, DTP pretende lograr que portabilidad de datos sea «continua y directa» y que la pueda realizar el propio usuario, según la web del proyecto.
23-07-2018 | diarioti.com
Gigantes TI se unen en torno a proyecto de migración de datos
Aunque compiten en diversas áreas, Microsoft, Google, Facebook y Twitter anuncian una iniciativa conjunta que permitirá a los usuarios de servicios Cloud transferir sus datos entre distintas plataformas.Ampliar
23-07-2018 | abc.es
Así afectará al usuario la multa récord a Google
La multa récord a Google de Bruselas por imponer su navegador en móviles con sistema operativo Android frente a otras opciones ha levantado fricciones no sólo entre Europa y EE.UU. sino entre los propios expertos europeos cuyas posiciones son divergentes respecto a si la medida favorecerá o no al usuario. La Comisión Europea impuso esta semana la mayor sanción de la historia por incumplimiento de la normativa de competencia a Google, con una cuantía superior a los 4.300 millones de euros, tras acusar a la empresa de utilizar su sistema operativo Android para reforzar la posición de su buscador. La sanción, que será recurrida por Google ante los tribunales, ha levantado heridas a nivel internacional. El propio presidente de EE.UU., Donald Trump, salió a la palestra para advertir de que la Unión Europea (UE) se aprovecha de su país «pero no por mucho tiempo». Sin embargo, la comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager, considera que Google ha usado Android como vehículo para consolidar el dominio de su motor de búsqueda, con unas prácticas que han negado a sus rivales la oportunidad de innovar y competir por sus méritos. Google defiende la «democratización» móvil Google, por su parte, alega que su tecnología ha creado «más elección para todos, no menos» al hacer disponibles 24.000 dispositivos de todo tipo de precios, de más de 1.300 marcas diferentes. Los expertos tecnológicos difieren sobre lo justificado o no de la decisión de penalizar a Google y de sus posibles efectos sobre el usuario. El director de Análisis de la consultora IDC Research España, José Antonio Cano, explica a Efe que la multa a Google era «previsible» por saltarse la ley antimonopolio europea. Más opciones de búsqueda Con esa penalización a Google quien se verá especialmente favorecido es el usuario, no tanto por el impacto en el sistema operativo Android, que seguirá igual, sino por la posibilidad de disponer ahora de mayores opciones de búsqueda y libertad para retirar aplicaciones del móvil que no le gustan, explica el responsable de IDC. Google «no puede obligar a los fabricantes de móviles a usar sus servicios de forma unidireccional, ni exigir la instalación de sus aplicaciones prefijadas que no se puedan desinstalarse», añade el experto. Ventajas a los fabricantes Por el contrario, el profesor del IE Business School y experto digital Enrique Dans se pregunta en su blog «¿Dónde está el daño por parte de Google?», y explica que los usuarios sin duda están contentos con Android y lo adoptan hasta el punto de convertirlo en líder absoluto del mercado europeo y mundial. Los desarrolladores tienen una plataforma sobre la que ofrecer sus aplicaciones y más de dos millones de ellos trabajan en Europa sistemáticamente sobre ella, continúa Dans. Añade este experto que los fabricantes trabajan con un acuerdo con Google cuyas cláusulas pueden ignorar, y si deciden cumplirlas es porque suponen en general ventajas para aproximarse al mercado. A la pregunta de si la multa a Google supone «matar a la gallina de los huevos de oro» en temas de innovación en Europa, el responsable de IDC contesta con un no rotundo. Al contrario, continúa, tras explicar que dicha acción podría convertirse «en un aliciente» para redefinir el marco de relaciones de la tecnológica con el resto de proveedores de móviles, como ocurrió con la multa también histórica contra Microsoft hace más de una década por exigir la instalación de Explorer junto a su sistema operativo Windows. Elegir qué «apps» mantener o desinstalar Es una «buena noticia» que los fabricantes de móviles con sistema operativo Android puedan decidir a partir de ahora si llevan el navegador de Google u otro, añade. Continúa que el usuario seguirá utilizando Android y los servicios de Google, aunque se verá beneficiado porque podrá elegir qué aplicaciones desea mantener o desinstalar de todas las «apps» de dicha tecnológica prefijadas, que ahora no puede eliminar por ir incorporadas al terminal por defecto, y así podrá personalizar aún más su móvil y mejorar su experiencia de usuario. Frente a ese optimismo, Enrique Dans advierte de que «estamos sin duda ante una de esas medidas políticas que deciden ignorar completamente las bases de toda legislación antimonopolio, es decir que exista un daño al mercado o a la libre competencia», que en este caso no existe. Lamenta esta posición de la UE que sigue «el camino mediático, el de la multa récord, el de la sanción arbitraria independientemente de los efectos sobre ese mercado; un camino que no lleva absolutamente a ninguna parte». Sobre posibles víctimas tecnológicas por temas de competencia en la UE, Apple podría ser la siguiente según se especula en el mercado, aunque sus peculiaridades son muy distintas a las de Google, al tratarse de un ecosistema cerrado, donde desde el terminal, hasta el sistema operativo y las aplicaciones propietarias pertenecen a dicha compañía, recuerda Cano.
18-07-2018 | abc.es
Multa histórica a Google: Bruselas le hará pagar 4.340 millones de euros por prácticas monopolísticas
La Unión Europea ha puesto una multa de 4.340 millones de euros a Google por considerar que ejerce prácticas monopolísticas con Android, el sistema operativo con mayor penetración en dispositivos inteligentes. Bruselas afirma que el gigante tecnológico obliga a los fabricantes a preinstalar en sus móviles y tabletas aplicaciones complementarias, como el navegador Chrome o Google Search si éstos quieren tener acceso a Google Play (la tienda de «apps» de la que se nutre Android). Así lo ha confirmado Margrethe Vestager, comisaria de Competencia de la UE en rueda de prensa. Se trata, aún así, de una multa mucho menor a la que daban las predicciones más altas, que cifraban en 11.000 millones de dólares (9.380 millones de euros y que supone un 10% de su facturación total) la pena impuesta por Europa. La empresa ya ha informado a través de Twitter que recurrirá la sentencia. «Android ha creado más libertad de elección para todos, no menos. Un ecosistema vibrante, innovación rápida y precios más bajos son las características clásicas de una competencia sólida. Recurriremos la decisión de la Comisión», ha afirmado Al Verney, portavoz de la multinacional, en un comunicado posterior. 90 días para «parar y no reincidir» Vestager ha indicado que Google la investigación de la UE, que lleva abierta desde abril de 2016, ha encontrado indicios de que la firma estadounidense impone tres tipos de restricciones «para asegurar que el tráfico de los dispositivos Android va al motor de búsqueda» de la compañía: la presintalación de los servicios de búsqueda, su navegador y ciertos pagos a grandes fabricantes para que instalasen por defecto su buscador, al tiempo que les impidió vender teléfonos inteligentes que tuviesen versiones alternativas de Android no aprobadas por Google. Además, exige a la compañía a «poner fin a su conducta ilegal de forma efectiva en 90 días» a contar desde esta decisión. «Como mínimo Google tiene que parar y no reincidir en ninguno de estos tres tipos de prácticas y también abstenerse de cualquier medida que tenga un fin similar o equivalente a estas», ha señalado Vestager. Si la tecnológica continúa con este modelo, podría hacer frente a nuevas multas de hasta el 5% del volumen de negocio mundial diario de Alphabet, la empresa matriz de Google. El dominio absoluto de Android Hasta ahora, las empresas que querían instalar el sistema operativo para móviles de Google y el acceso a su tienda de aplicaciones (la mayor del mundo y abierta a todo tipo de desarrolladores) debían también incluir un paquete con otras «apps» secundarias, como Google Search o el navegador Chrome, lo que supone en la práctica la imposibilidad de que los fabricantes preinstalen algunas aplicaciones pero no otras. Esto ha provocado, por ejemplo, que en los dispositivos de Android -cuyo código de fuente es abierto, es decir, cualquiera puede acceder a esta tecnología, lo que permite que desarrolladores independientes creen sus propias aplicaciones- más del 95% de todas las búsquedas se realizaran a través de Google Search, mientras que en los dispositivos de Windows Mobile el porcentaje es inferior al 25%. «Es similar a lo que ocurrió con Microsoft y su sistema operativo Windows, que obligaba a los fabricantes a instalar el navegador Internet Explorer en sus equipos», explica para ABC Sergio Carrasco experto en derecho digital en Fase Consulting. Microsoft estuvo litigando durante años hasta llegar a un acuerdo por el que debía abrir su sistema operativo a otras aplicaciones. «Este caso con Google como protagonista puede suponer el cambio de modelo con el que la compañía explota Android», afirma Carrasco, que también observa un «toque de atención» de Bruselas a las tecnológicas «para que se adecúen a la normativa europea». No es la primera multa para Google El pasado año la UE sancionó a la compañía con 2.820 millones de dólares (2.403 millones de euros) por abusar de los resultados de búsqueda en favor de su propio servicio de comparación de compras de productos, Google Shopping. De la misma manera, en 2009 Bruselas sancionó a Intel por su posición dominante en el mercado con una cuantía en 1.060 millones. Sin embargo, después de años de juicios, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea anuló dicha multa el pasado mes de septiembre. En una larga investigación, que se remonta a 2015, los reguladores europeos entienden que la compañía tecnológica discriminó a sus rivales en el mercado móvil forzando a implantar además sus propios servicios y aplicaciones. La compañía siempre ha defendido en anteriores ocasiones que no obliga a las marcas de telefonía a instalar sus «apps» ni el sistema de búsquedas.
18-07-2018 | abc.es
Multa histórica a Google: Bruselas le hará pagar 4.300 millones de euros por prácticas monopolísticas
La Unión Europea ha puesto una multa de 4.300 millones de euros a Google por considerar que ejerce prácticas monopolísticas con Android, el sistema operativo con mayor penetración en dispositivos inteligentes. Bruselas afirma que el gigante tecnológico obliga a los fabricantes a preinstalar en sus móviles y tabletas aplicaciones complementarias, como el navegador Chrome o Google Maps si éstos quieren tener acceso a Google Play (la tienda de «apps» de la que se nutre Android). Se trata, aún así, de una multa mucho menor a la que daban las predicciones más altas, que cifraban en 11.000 millones de dólares (9.380 millones de euros y que supone un 10% de su facturación total) la pena impuesta por la UE. La investigación lleva abierta desde 2016 y la decisión implica una sanción histórica por parte de Bruselas. La mayor multa hasta ahora había recaído en Intel en 2009, también por abusar de su posición dominante en el mercado, fijando la cuantía en 1.060 millones. Sin embargo, después de años de juicios, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea anuló dicha multa el pasado mes de septiembre. El dominio absoluto de Android Hasta ahora, las empresas que querían instalar el sistema operativo para móviles de Google y el acceso a su tienda de aplicaciones (la mayor del mundo y abierta a todo tipo de desarrolladores) debían también incluir otras «apps» secundarias, como Google Maps, el buscador Chrome, lo que supone una competencia casi imposible de superar para otras empresas que ofertan los mismos servicios. Por ejemplo: con la aplicación de geolocalicación de Google muy poca gente se instala una diferente, desplazando a sus competidores y creando lo que la UE opina que son «prácticas monopolísticas». «Es similar a lo que ocurrió con Microsoft y su sistema operativo Windows, que obligaba a los fabricantes a instalar el navegador Internet Explorer en sus equipos», explica para ABC Sergio Carrasco experto en derecho digital en Fase Consulting. Microsoft estuvo litigando durante años hasta llegar a un acuerdo por el que debía abrir su sistema operativo a otras aplicaciones. «Este caso con Google como protagonista puede suponer el cambio de modelo con el que la compañía explota Android», afirma Carrasco, que también observa un «toque de atención» de Bruselas a las tecnológicas «para que se adecúen a la normativa europea». No es la primera multa para Google El pasado año la UE sancionó a la compañía con 2.820 millones de dólares (2.403 millones de euros) por abusar de los resultados de búsqueda en favor de su propio servicio de comparación de compras de productos, Google Shopping. En una larga investigación, que se remonta a 2015, los reguladores europeos entienden que la compañía tecnológica discriminó a sus rivales en el mercado móvil forzando a implantar además sus propios servicios y aplicaciones. La compañía siempre ha defendido en anteriores ocasiones que no obliga a las marcas de telefonía a instalar sus «apps» ni el sistema de búsquedas.
12-07-2018 | abc.es
Magic Leap lleva más de cinco años generando una gran expectación en la industria de la tecnología. Esta «startup» fundada por Rony Abovitz y con sede en Miami ha llamado especialmente la atención por lo desconocido, por un proyecto secreto de dispositivo de realidad aumentada que todavía no ha visto la luz, aunque su gran apuesta está al caer. Un caso de estudio dado que antes de iniciar sus operaciones ya estaba valorada en 4.000 millones de dólares. Tras meses de rumores, la compañía le ha puesto finalmente fecha al lanzamiento de su esperado casco de realidad aumentada, una tecnología que coloca objetos virtuales sobre imágenes estáticas: será el agosto y estará comercializado de momento en el mercado norteamericano a través de la teleoperadora AT&T. Sus continuos retrasos y anuncios inesperados ha provocado que la empresa cabalgue entre la expectación y la decepción a partes iguales. Su gran apuesta, Magic Leap One , está programado para enviarse este año tanto a diseñadores y desarrolladores para aportar las experiencias necesarias que justifiquen su adquisición por parte del público. Todavía no tienen un precio definido, pero se cree que rondarán los 2.000 dólares. Tampoco está clara su estrategia comercial, pero todo apunta a que pondrá el foco en el mercado de consumo como dispositivo de entretenimiento. Entre algunos aspectos que han trascendido a nivel técnico se encuentra el empleo de procesadores Nvidia, Tegra X2, y ARM A57 de cuatro núcleos. El software y el empleo de la red de sensores y cámaras desplegada por todo el visor permiten realizar una detección del entorno, según los primeros detalles conocidos, permitiendo a su vez interactuar con las propias manos y gestos los objetos virtuales que se representan en las lentes. La realidad aumentada es una de las tecnologías más interesantes de los últimos años por sus altas potencialidades. Sectores industriales, el mundo del diseño o, incluso, como herramienta médica son algunas de las posibilidades que ya se han ensayado con otros dispositivos similares. Los analistas apuntan a que la realidad aumentada y virtual crecerá en torno al 56% anual hasta 2021, aunque por el momento sigue siendo una tecnología con escasa acogida entre el público. Los altos precios de los dispositivos de realidad virtual de alta gama fuero, junto con el escaso catálogo de experiencias, factores clave en su adopción. Pero desde la industria de la tecnología se muestran convencidos que en pocos años se llegará a un boom comercial impulsado, en parte, por el software de entretenimiento y dispositivos lúdicos. La tecnología de realidad aumentada, sin embargo, se ha situado como más atracttiva para ciertos fabricantes como Microsoft que cuenta con su propio casco (HoloLens) y una plataforma para el desarrollo de visores para marcas comerciales, entre las que han probado suerte ya Asus o Acer.
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