Noticias de "microsoft"

01-01-1970 | abc.es
«No queremos profesores súper tecnológicos, sino que entiendan la nueva forma de enseñar»
La propuesta de Microsoft para educación siempre ha tenido un gran peso en su estrategia global. Más aún en los últimos años, donde la tecnología ha invadido el aula y cada vez cobra más importancia el papel del hardware y el software. Además, la compañía sabe que los alumnos que conocen herramientas de Office 365, como Word, PowerPoint o Excel, cuando alcancen el mundo laboral, las seguirán utilizando en su puesto de trabajo. El uso de Microsoft empieza desde abajo, desde los más jóvenes, y eso lo deja claro la empresa de Redmond con su propuesta de Windows 10s y los portátiles para educación que pretenden invadir el aula. Sobre este área habla Anthony Salcito, vicepresidente del área de Educación de la firma. ¿Cuáles son los objetivos de Educación de Microsoft? Nosotros nos preocupamos de las personas que van a construir nuestro futuro, e intentamos aprender constantemente lo que es mejor para ellos, con tecnología más fácil de usar y asequible. Un ejemplo lo tenemos en los nuevos portátiles de Lenovo para educación, que se encuentran por debajo de los 200 dólares. Éstos incluyen un bolígrafo para su pantalla táctil y modo retrato. Lo mismo ocurre con los de HP. La tecnología es importante, pero todavía lo es más saber cómo usarla. ¿Qué herramientas son las que usan los estudiantes? Office 365 es la más importante para nosotros ya que lo usan 100 millones de estudiantes todos los días. One Note, por otro lado, ha sido una de las herramientas que más ha crecido el último año. Las notas se pueden compartir, tienen una función de lectura limpia para estudiantes con dificultad lectora, y hemos añadido el soporte para más idiomas. Además, como novedad, One Note estará disponible también en los dispositivos de Apple. ¿Y las herramientas de colaboración? Las escuelas usan Teams para compartir contenidos, además, está disponible para iOS y cada vez se integra con más y más aplicaciones de terceros. La herramienta que usan los profesores en el aula es generalmente Power Point, y ahora ésta también pueden hacer «streaming» directamente desde la aplicación con solo presionar un botón. Es el futuro del aprendizaje. ¿Qué papel tiene el videojuego «Minecraft» en la propuesta de educación de Microsoft? «Minecraft», en su edición para educación, trae a clase una herramientas de creatividad prácticamente infinita. Por ejemplo, junto con el MIT le damos al estudiante la posibilidad de escribir código. O, a partir de ahora, se podrán organizar clases de química, con ejercicios prácticos reales. Además, le hemos integrado Office 365. El profesor y los alumnos podrán acceder a lecciones de matemáticas, física, química o lo que sea. Imagina una clase de las placas tectónicas en «Minecraft». Tenemos un acuerdo muy especial con Lego. Con sus bloques se podrá construir prácticamente cualquier cosa. No sólo es importante la tecnología, ¿qué hay del contenido? Hemos llegado a un acuerdo con la BBC para compartir contenido fácil de consumir. Por ejemplo, la serie «Human Planet» estará integrada con Office 365, y con Power Point. Contenido rico, único y útil para los profesores. Además, en el campo de la realidad mixta, junto a Pearson, tenemos clases de anatomía, ciencia o matemáticas, compatibles con Hololens o todos los nuevos dispositivos de realidad mixta de Microsoft, que tan bien están funcionando en la universidad. ¿Cómo ve el futuro de la educación? Respondemos a un nuevo modelo de trabajo, la forma de aprender y entender la educación han cambiado completamente. Las empresas requieren de nuevas habilidades en sus trabajadores, y por eso es un gran momento para ellas para invertir en educación. Los profesores son los responsables de educar a las siguientes generaciones y la tecnología es un facilicitador. No queremos profesores que sean súper tecnológicos, sino que entiendan esta nueva forma de enseñar.
01-01-1970 | abc.es
Más impuestos y responsabilidad: las tecnológicas entonan el «mea culpa» en Davos
Las críticas a las nuevas tecnologías siempre han tenido un componente «conspiranoico» que provocaba que las voces que se atrevían a levantarse contra gigantes como Google, Facebook, Apple o Microsoft fueran acusadas de no favorecer el desarrollo de la sociedad de la información y la comunicación a favor de un estancamiento del progreso. Ese «nos vigilan» que más tenía que ver con películas de ciencia ficción que con la realidad. Sin embargo, el 2017 y fenómenos como las «fake news» -noticias falsas que incidieron en las elecciones presidenciales de Estados Unidos y que se investigan si tuvieron algo que ver también en el Brexit-, ciberataques como el del virus WannaCry han puesto en evidencia que las compañías tecnológicas -y sus flaquezas- tienen un poder apabullante en el devenir del mundo, y un lado oscuro que compromete desde la seguridad de los individuos a su libre albedrío. El Foro Económico Mundial de la localidad suiza de Davos ha servido para que estas cuestiones hayan sido debatidas: de un lado, la postura crítica que reprueba el modelo de negocio de gigantes como Google o Facebook, «que no se responsabiliza de sus contenidos», afirmaba el magnate George Soros durante su intervención este jueves. De otra, las tecnológicas, cuyo discurso se encuentra en entredicho por difundir desinformación, distribuir contenido extremista, la protección de la privacidad de sus usuarios, su monopolismo, cómo invaden impuestos y la amenaza de la pérdida de empleos por el avance de una de las banderas de moda: la inteligencia artificial. Una opinión que se extiende a esferas mucho más mundanas que las de Silicon Valley y que está afectando a la reputación de las tecnológicas, incluso con dispositivos y soluciones que ya, solo por el nombre, tienen las ventas aseguradas. Para minimizar el impacto negativo, estos gigantes han utilizado Davos para entonar el «mea culpa» y prometer que lo harán mejor: aceptarán más impuestos, acatarán las normas y se harán responsables de su poder. En definitiva, se portarán bien. Las tecnológicas se disculpan «En Google, queremos servir a todas las personas en el mundo, miles de millones de usuarios todos los días, y eso conlleva una gran responsabilidad», afirmó el presidente ejecutivo de Google, Sundar Pichai, durante una entrevista. «Así que tenemos que estar abiertos a los comentarios y participar más con el mundo externo». Por su parte, Sheryl Sandberg, directora de Operaciones de Facebook y mano derecha de Mark Zuckerberg, admitió que «aún queda mucho por hacer» y que su plataforma ya ha dado los primeros pasos para «arreglar» el sistema: el cambio de algoritmo que intentará proporcionar a los usuarios «calidad» en vez de «cantidad» a sus usuarios, entendiendo esta última como número de noticias de páginas privadas que se mostrarán, en favor de las publicaciones de «amigos», con lo que intentarán favorecer el carácter social de Facebook. Para ello, sumarán equipo humano y tecnológico, con especial mención al papel de la inteligencia artificial para luchar contra este problema: «La tecnología debe ser parte de la solución», aseguró en Bruselas Sandberg, que se reunió con el primer ministro francés, Emmanuel Macron, para hablar de la subida de tasas que planea el Gobierno. Pichai repitió el encuentro, aunque por separado. En tono conciliador también se mostró Dara Khosrowshahi, quien asumió el cargo de CEO de Uber el año pasado en medio de varias investigaciones gubernamentales relacionadas con las agresivas tácticas comerciales de la compañía. Ahora, la aplicación de transporte se encargará de hablar con los gobiernos y los agentes implicados (los taxistas), para pasar «del crecimiento a toda costa a uno responsable». «Somos lo mismo que cualquier otra industria. Servicios financieros, productos de consumo, alimentos: en tecnología, el gobierno tendrá que participar. Hay algo de regulación, pero probablemente tendrá que haber más», manifestó por su parte Marc Benioff, fundador de la empresa de software empresarial Salesforce.com Inc, que proporciona servicios en la nube. Esta última afirmación venía tras la demanda de la Comisión Europea para que Irlanda recuperara 13.000 millones de euros que Apple dejó de pagar en tributos por las ventajas fiscales que le concedió este país. Sin embargo, Irlanda todavía no ha reclamado nada de esa ayuda fiscal, según Bruselas. Las filiales europeas de Apple desvían su actividad a Irlanda para así pagar menos impuestos y reducir su factura fiscal, aunque ahora la firma de la manzana asegura que pagará impuestos en España y en sus otras filiales, desviadas a Irlanda. El peligro de la inteligencia artificial Aunque el propio Pichai comparó la inteligencia artificial con el descubrimiento del fuego o la electricidad, lo cierto es que esta nueva tecnología se mira con recelo. «Los riesgos son sustanciales. Pero la forma en que se resuelve es mirando hacia adelante, pensando en la seguridad de la inteligencia artificial desde el primer día, y siendo transparente y abierto sobre cómo lo llevamos a cabo». Mike Gregoire, director ejecutivo de la empresa de software empresarial CA Inc., también se hizo eco del «malestar social» por la posible ursurpación del trabajo a manos de las máquinas. Ginni Rometty, CEO de IBM, abogó por la responsabilidad para impulsar este tipo de tecnologías. «Hay que guiarlas con propósito y transparencia, o no nos gustará dónde vamos a terminar», vaticinó Rommetty en Davos.
01-01-1970 | abc.es
En casa del tecnólogo, cuchillo de palo
Hoy en día se da una paradoja, coexisten dos generaciones separadas no solo en franjas de edad, sino también por el tiempo tecnológico al que han caído. Por un lado, aquellos que han llegado por las buenas (o por las malas) al mundo de los dispositivos móviles y, por otro, los que han nacido en un entorno donde internet domina nuestra vida casi al completo. En esta situación los patrones de conducta han cambiado. También en la cuestión más importante de los padres, educar a sus hijos. Las dudas que les asaltan en materia educativa doméstica son muy amplias. Es cierto que cada maestrillo tiene su librillo, pero en aspectos tan aparentemente banales como decidir el tiempo de exposición sobre las pantallas y los dispositivos electrónicos no hay consenso que valga. La situación es delicada puesto que los niños de hoy en día acceden a los móviles fácilmente y con mayor frecuencia. Un escenario que va a más. El número de niños españoles de entre 4 y 13 años de edad que se conectan a internet ha aumentado en un 6,8% en los últimos cinco años, según datos del Estudio General de Medios. Aunque existe cierta preocupación social, la gran mayoría de padres desconoce la existencia de filtros parentales y dejan expuestos, sin vigilancia, a menores. Esta situación ha introducido nuevas preocupaciones a la hora de plantearse la educación, y más teniendo en cuenta los nuevos hábitos que ha generado internet como la multitarea, que ha desembocado en una reducción de las capacidades de concentración y atención. Una muestra inquietante en opinión de personas que, curiosamente, han enfocado sus negocios en el campo de las nuevas tecnologías y en encontrar la fórmula secreta para convertir a la sociedad en adicta a internet. En casa del herrero, cuchillo de palo. Esta es la máxima que pretende aplicar a su vida personal Tim Cook, consejero delegado de Apple, quien recientemente ha mostrado sus preocupaciones sobre el abuso de la tecnología entre los jóvenes. «No quiero que mi sobrino esté en redes sociales», sostuvo durante una visita a Harlow College en Essex (Reino Unido), una de las setenta instituciones europeas que aplicará un programa para impartir conocimientos de programación. «No creo en el abuso de la tecnología. No soy una persona que dice que hemos logrado el éxito si los utilizas todo el tiempo» Con el debate sobre la influencia negativa en la sociedad de las plataformas digitales al rojo vivo, empiezan a surgir voces autorizadas que animan, al menos, a hacer una reflexión acerca de los efectos perniciosos del abuso de las nuevas tecnológicas. Cook se posiciona a favor de inculcar conocimientos y aptitudes para sacar provecho de la innovación en lugar de utilizar por inercia dispositivos electrónicos. «No creo en el abuso de la tecnología. No soy una persona que dice que hemos logrado el éxito si los utilizas todo el tiempo», puntualiza. En su opinión, incluso en materias asistidas por equipos informáticos como el diseño «la tecnología no debe dominar». Chamath Palihapitiya, antiguo presidente de Facebook, una de las empresas tecnológicas que han basado su negocio en crear necesidad y adicción entre las personas, lleva tiempo haciendo una campaña anti redes sociales. La premisa que defiende ahora es alertar de los riesgos de una sustitución de los periodos de interacción social en favor de las comunicaciones digitales. Un problema que se va repitiendo en edades cada vez más tempranas y que ha modificado las conductas adolescentes. Por esta razón, anima a los niños a salir a la calle y a realizar actividades de cualquier tipo («que se pelen las rodila, que se caigan, que jueguen», sugiere). Este gurú, que en la actualidad dirige un fondo de inversión en Palo Alto (California), desvela el método educativo que aplica a sus tres hijos: «Ni iPad ni iPhone ni ordenador. En casa no hay tiempo para pantallas. Quiero que estén con sus amigos. En ocasiones vemos películas», señalaba en una reciente entrevista para la cadena de televisión «CNBC». «Ni iPad ni iPhone ni ordenador. En casa no hay tiempo para pantallas. Quiero que estén con sus amigos. En ocasiones vemos películas» Algo debe rondarle por la cabeza a Mark Zuckerberg, fundador de Facebook y buen conocedor de los trucos para crear adicción a las redes sociales, cuando su cuenta personal la gestiona un equipo de 12 personas. Entre otros aspectos más contradictorios es que cualquier usuario puede bloquear a otro cuando guste, pero no a «Zuck». Pero tampoco los ejecutivos más importantes de la compañía tienen una presencia en esta red social como lo haría el común de los mortales. Según desvela «The Guardian», nadie puede agregarlos como amigos, rara vez publican contenido y, para colmo, mantienen en privado cierta información que la plataforma sugiere que se haga pública de manera predeterminada como la cantidad de amigos que tienen. Gestores de redes sociales pero, a su vez, ajenos al medio. De los directivos de Twitter, la mayor red de «microblog», se le ha cuestionado en muchas ocasiones que casi ninguno «tuitea». Es decir, aquellos que tienen que convencer a millones de personas a utilizar su plataforma no son «tuiteros». Únicamente cuatro de los principales ejecutivos publican más de una vez al día. Una excepción que rompe el cofundador Jack Dorsey, que ha compartido unos 23 mil mensajes desde que iniciara sus andadas en 2006 como el primer «tuitero», pero se trata de una cifra muy inferior de la media de usuarios que han estado unos diez años. Lo paradójico es que, también, no suele responder y evita meterse en berenjenales dialécticos, la salsa de la plataforma. «Amo todavía la tecnología informática, pero si queremos mejorar nuestras vidas debemos ocuparnos de cuestiones más elementales, como la supervivencia de los niños y los recursos alimenticios» A los 20 años ya era multimillonario gracias a expandir el uso de su software por todo el planeta. Desde entonces, pocas veces se ha descolgado de la lista de personas más ricas del mundo. Pero, al contrario de lo que se podría presuponer, algunos de los mayores expertos en tecnología han defendido su uso razonable. Otro de ellos ha sido Bill Gates, cofundador de Microsoft, padre de tres hijos, aseguraba en 2014 que «Internet no salvará al mundo» y nunca ha ocultado sus postura crítica de «llevar internet a todos como prioridad». Desde que abandonara el cargo hace diez años se ha dedicado a la filantropía. Su mensaje: «amo todavía la tecnología informática, pero si queremos mejorar nuestras vidas debemos ocuparnos de cuestiones más elementales, como la supervivencia de los niños y los recursos alimenticios». Es más, ha reconocido en múltiples ocasiones que no dejó a sus hijos que fueran propietarios de un teléfono móvil hasta que cumplieran los 14 años de edad, si quiera utilizar la consola Xbox, de la que la empresa es propietaria. Tampoco les permitía utilizarlos en las comidas y cenas. Impuso límites de horarios, una decision que psicólogos expertos en adicciones digitales han recalcado como una labor importante en la educación de los hijos. En su lugar, ha defendido la idea de inculcar procedimientos de enseñanza personalizados e inculcar aptitudes ante los cambios tecnológicos. Otro de los líderes tecnológicos más conocidos en el sector, Pierre Laurent, exgerente de marketing de empresas como Microsoft o Intel, adora la informática. Algo lógico por otra parte, puesto que pueden producir y hacer cosas útiles y facilitarnos la vida. Siempre que se usen correctamente, porque si se abusa de la tecnología se corre el riesgo de ser esclavo de ella. A sus dos hijas, en edades jóvenes, ha querido inculcarles un uso responsable. «Puede ofrecer una hora de pantalla por hora al día, pero los productos multimedia están diseñados para mantener la atención de las personas. No es que haya un intento de dañar a los niños, pero hay una intención de mantenerlos comprometidos», relataba en «The Guardian». «Es importante que aprendan cómo controlar su comportamiento ellos mismos. Simplemente restringir el acceso hace que lo deseen más» También el malogrado Steve Jobs, cofundador de Apple, quiso que ninguno de sus cuatro hijos utilizara algunos de los productos que había inventado. Es más, llegó a prohibir el uso del iPad, la tableta que la compañía presentó en 2010. «Limitamos la cantidad de tecnología que nuestros hijos utilizan en casa», llegó a decir en una entrevista con «The New York Times». Dentro de la propia empresa, el que fuera uno de sus hombres de confianza, Jonathan Ive, cuyos diseños industriales como el del iPad son tan simples que hasta los niños pequeños pueden utilizarlo con facilidad, dijo al «New Yorker» que había establecido límites muy estrictos a sus gemelos de 13 años para evitar exposiciones prolongadas sobre las pantallas. En esa batalla no está solo. Otros talentos tecnológicos pretenden equilibrar la balanza entre uso y adicción en su vida personal. Anne Wojcicki es la directora de la compañía de genómica personal 23andMe, pero también es madre de dos hijos, uno de ellos de su expareja, el cofundador de Google Sergey Brin. Educar es su mayor desafío. «Es importante que aprendan cómo controlar su comportamiento ellos mismos. Simplemente restringir el acceso hace que lo deseen más. Sí, me preocupa a qué podrían estar expuestos en Internet, pero creo que es más importante enseñar a los niños a juzgar. No puedes protegerlos de todo, por lo que debes enseñarles a tomar buenas decisiones», apuntaba.
01-01-1970 | abc.es
Gamescom: los anuncios importantes de la mayor feria de videojuegos de Europa
El videojuego es el medio interactivo por excelencia. Historias con guiones imbricados, diversión de pura cepa, recuperación de la nostalgia y la búsqueda de nuevos formatos de consumo son algunas de las ramificaciones más fuertes del sector. Aunque la industria mueve talonarios de grandes ceros, la cultura «indie» todavía es un alma en pena que discurre en medio de la satisfacción y la exploración pese a que, en ocasiones, saltan nombres robustos que cautivan al gran público. Un año más tenemos un nuevo asalto de la industria del ocio electrónico. Tras el E3, el videojuego se da cita en Gamescom, la mayor feria del sector en Europa que se celebrará en Colonia (Alemania) del 21 al 25 de agosto. Esta será su décima edición y contará con España como país invitado. Allí se darán cita las espadas más esperadas para el año, se conocerán más detalles de algunos de los títulos que inundarán las tiendas este año y, además, está la esperanza de ver alguna propuesta nueva. Microsoft, a por todas Las principales distribuidoras y empresas desarrolladoras mostrarán avances y sus ideas para los próximos meses o, incluso, años, puesto que cada vez más la industria vive del «hype». Por estos motivos y la gran inversión destinada a grandes superproducciones las compañías miden detenidamente los tiempos en donde soltar imágenes de su principales juegos. Después de lucirse en el E3, Microsoft llegará con «noticias importantes» y títulos «nunca vistos», según los rumores más fuertes. Por lo pronto, el gigante norteamericano del software mostrará más detalles de la nueva entrega de la saga de conducción «Forza Horizon 4», así como un nuevo capítulo del videojuego de plataformas de corte independiente «Ori and the Will of the Wisps», que hace tres años fue toda una sorpresa. No faltarán otras propuestas ya presentes en el mercado como «State of Decay 2», un mundo abierto que recrea un apocalipsis zombie que pese a lo interesante de la propuesta no ha acabado arrancando todavía. Pero lo que más llamará la atención presumiblemente será su apuesta por «Fortnite», uno de los fenómenos del año, aunque no se puede descartar que finalmente se muestren los primeros detalles de «Age of Empire IV», uno de los reyes de la estrategia y nuevas actualizaciones de «Sea of Thieves», una divertida lucha de piratas que ha sacado todo el jugo a su divertido modo multijugador. Sony se aferra a Spider-Man Por su parte, Sony ha rebajado su interés en Gamescom para centrarse en otros eventos paralelos, aunque la firma japonesa apostará sin lugar a dudas por uno de sus títulos más potentes para final de año, «Spider-Man». Un título llamado a ser el videojuego que se merece el conocido trepamuros. Saldrá el 7 de septiembre para PlayStation 4 y tomará ideas de las series Batman Arkham o Assassins Creed para representar un mundo abierto ubicado en Manhattan. Nintendo va a su bola Nintendo, que suele ir siempre a su ritmo, aprovechará la feria para dar a conocer algunas de sus novedades como «Super Smash Bros. Ultimate», aunque se mostrarán otros títulos «third party» -de compañías de terceros- como la adaptación a la consola Switch de «Fifa 19», «Dragon Ball FighterZ» o «Dark Souls». Además de estas compañías, Gamescom también albergará numerosos títulos multiplataforma. Entre los más esperados se encuentra «Assassins Creed Odyssey», nueva entrega de la conocida serie de acción en tercera persona que en esta ocasión llevará a los jugadores a revivir la Antigua Grecia. Pocos cambios estéticos y jugables pero una trama argumental que dará pie a conocer los secretos del origen del Credo de los Asesinos y la hoja oculta, la arma más carismática de los personajes. Ubisoft no se ha querido perder el evento con lo que mostrará más detalles de «Skull & Bones», «Tom Clancy?s The Division 2» o «Starlink: Battle for Atlas». Capcom, por su parte, no perderá la oportunidad para sacar pecho con la remasterización de «Resident Evil 2», uno de los capítulos mejor recordados por los aficionados a la serie de supervivencia. Y, cómo no, una de sus grandes apuestas, «Devil May Cry 5». Electronic Arts también reforzará su catálogo con «Fifa 19» y «Battlefield V», dos de sus franquicias más aclamadas y, pese a que ya han sido presentadas, se espera que se muestren más minutos jugables. «Anthem», un juego de ciencia ficción desarrollado por BioWare (Mass Effect, Dragon Age), también tiene todas las papeletas para presentar sus credenciales. Saldrá a la venta el 22 de febrero. «Shadow of the Tomb Raider», el cierre de la trilogía de una juvenil Lara Croft, y «Kingdom Hearts III», nueva entrega de la serie de fantasía y rol, y el debut de «Life of Strange 2» serán otras de las bazas más importantes de Square Enix. Por su parte, Activision desvelará «Destiny 2: Los Renegados», nueva expansión del videojuego multijugador que llegará el próximo 4 de septiembre o su apuesta más segura, «Call of Duty: Black Ops IIII», que desembarcará ya el 12 de octubre. «Fallout 76», «Rage 2», «Doom Eternal» -todos de Bethesda-, «Pro Evolution Soccer 2019», «Metro Exodus» o «Jump Force» también estarán presentes. Unas 16 firmas «made in Spain» Por primera vez en la historia de la Gamescom, España será el país invitado. Un mercado potente de potenciales consumidores de ocio electrónico pero que a nivel industrial está todavía a años luz de otros países. A pesar de todo, en los últimos años se han lanzado propuestas interesantes y el sector continúa buscando su crecimiento. Durante estos días se presentará, además, una guía en donde se mostrará el estado del sector. En total estarán presentes unas 16 firmas nacionales: Altered Matter, Estudio Ábrego, Gammera Nest, Herobeat Studios, Blade, Playcom, Raiser Games, Gato Salvaje Studio, Localsoft, Sila Games, Plastic SCM, Playcom, PlayGiga, Playstark Games, Raiser Games, Stage Clear Studios y Therion Games.
01-01-1970 | abc.es
Microsoft desbarata una operación rusa dirigida a instituciones políticas de EE.UU.
Campaña caliente. Las elecciones legislativas de EE.UU. empiezan a caldearse a poner el foco en los posibles chanchullos para corromperlas. Y, de nuevo, la sombra de una injerencia rusa se pasea conforme se acerca a la fecha clave. En ese sentido, Microsoft ha cerrado hasta cinco sitios web falsos que imitaban páginas supuestamente oficiales de grupos del partido Republicano. De esta forma, la firma norteamericana ha desbaratado una imporante campaña de «phishing» -suplantación de identidad- cuyos posibles autores se han vinculado con un importante grupo de piratas informáticos de procedencia rusa. Así lo ha confirmado la Unidad de Delitos Digitales de Microsoft en un comunicado en el que se informa que ejecutó con éxito una orden judicial para «interrumpir y transferir» el control de seis dominios de internet creados por un grupo ampliamente asociado con el gobierno ruso y conocido como Strontium o, alternativamente, Fancy Bear o APT28, que anteriormente había perpetrado otros casos similares. El objetivo de estos sitios falsos, según las investigaciones, era piratear los ordenadores de aquellas personas que las visitaran erróneamente. Este nuevo vínculo con una agencia de inteligencia rusa muestra, una vez más, los intentos de grupos extranjeros en alterar la normalidad de los comicios. De hecho, este grupo ya interfirió activamente en las últimas elecciones presidenciales de EE.UU., de acuerdo con los servicios de inteligencia estadounidenses. La revelación de Microsoft llega tras meses de sospechas y advertencias por parte de funcionarios estadounidenses por la posible injerencia rusa en las elecciones legislativas que tendrán lugar el próximo noviembre en su país. La Unidad de Delitos Digitales de Microsoft asumió el papel principal en la búsqueda y desactivación de los sitios, y la compañía está tomando medidas para proporcionar una mayor protección de seguridad cibernética a campañas y equipos electorales que usan productos de Microsoft. Entre las instituciones afectadas se encuentra el Instituto Hudson, un centro de pensamiento conservador con sede en Washington que ha participado de forma activa en las investigaciones sobre la injerencia en Rusia; y el Instituto Republicano Internacional (IRI), un grupo sin fines de lucro que promueve la democracia en todo el mundo. Las otras tres páginas falsas fueron diseñadas para aparecer como si estuvieran afiliadas al Senado, y el quinto sitio web no tenía contenido político, pero falsificó los propios productos en línea de Microsoft.
01-01-1970 | abc.es
Hasta el año 2016 es posible que más de uno no hubiera escuchado apilados los términos «injerencia» y «extranjera». Las elecciones presidenciales norteamericanas que elevaron a la figura de Donald Trump a la Casa Blanca marcaron un punto de inflexión en el tratamiento informativo y la perspectiva acerca de las redes sociales. Nada ha sido igual desde entonces. La pérdida de confianza hacia los «facebook» y «twitter» de turno han provocado un seísmo de tal magnitud que han tenido que desplegar las velas de su reconversión. Porque ya tocaba. Habían vivido por encima de sus posibilidades, cada vez más centrándose en datos económicos abandonando a sus usuarios, que son el realidad el magma que hace explosionar sus crecimiento. Como se han quitado la careta, los internautas por fin han conocido sus intenciones: sus comentarios en estos servicios, las imágenes que publican voluntariamente, las páginas que siguen y las amistades que se encuentran solo les sirve a estos gigantes de la tecnología como arma para lograr atraer anunciantes. En esa perturbación de sus objetivos iniciales -conectar a la mayor gente posible- las redes sociales han tenido que mover ficha para sacudirse sus miserias, el gran porcentaje de «trolls» que provocan el éxodo de personas famosas, las «fake news» que desinforman a los parroquianos y el aprovechamiento de la marca para intentar engañar por parte de grupos extranjeros interesados. La prueba de fuego se producirá en noviembre, coincidiendo con las elecciones legislativas en Estados Unidos. Las tecnológicas tienen una nueva oportunidad para demostrar que están en condiciones de garantizar una seguridad y limpieza en sus servicios. Se juegan mucho. No pueden volver a cometer el mismo error ni la misma dejadez mientras ven cómo grupos malintencionados aprovechan las redes sociales para engañar y manipular a los potenciales votantes. Repunte de artimañas en Facebook Una de las empresas que más inquietud genera es Facebook. Pero la multinacional estadounidense tiene un plan para proteger las elecciones de un desastre electoral como el que lo golpeó en 2016. El temor, de nuevo, es que alguien desde regiones como Rusia -uno de los países en el punto de mira- intente usar la red social para sembrar la división entre los votantes. Para ello, según el medio especializado «Recode», se duplicará el número de empleados en seguridad y protección al usuario. La cifra que ha trascendido, aunque algo descabellada, ronda las 20.000 personas colaborando a tiempo parcial en su mayoría para evitar que se «cuelen» mensajes malintencionados. Dado el temor acerca de que una posible injerencia extranjera lleve ya mucho tiempo trabajando, los expertos dudan, sin embargo, que a Facebook le dé tiempo en blindarse ante estas prácticas que han empañado su larga trayectoria. Entre otras medidas en las que se pretende llevar a cabo, la red social quiere localizar y eliminar perfiles falsos o, al menos, no verdaderos, disminuir en la medida de lo posible la presencia de enlaces informativos que incluyan contenidos erróneos y, sobre todo, hacer más difícil la compra de anuncios políticos que promuevan a candidatos. Lucha contra «agentes malos» Un paquete de actuaciones que lleva tiempo introduciendo en su plataforma -eliminó casi 1.300 millones de cuentas falsas solo en los últimos seis meses-, aunque la principal prioridad de Facebook -según relata la publicación- es acabar de una vez por todas con las cuentas gestionadas por «bots» y automatizadas. «Lo más importante es buscar cuentas falsas», reconoció en junio la jefa de operaciones de Facebook, Sheryl Sandberg: «Si nos fijamos en las cosas que sucedieron en los anuncios rusos en nuestra plataforma en 2016 todo se hizo a través de cuentas falsas». A principios de agosto, Facebook destapó un plan forjado con continuos y «sofisticados» intentos de influir en estas elecciones a través del empleo de perfiles y páginas falsas en la red social. Según anunció un portavoz de la compañía, la firma americana eliminó 32 cuentas de «agentes malos» y que, supuestamente, estaban involucradas a un «comportamiento coordinado de desinformación». Todo ello coincide en el tiempo: esta misma semana Facebook ha desactivado varios cientos de perfiles y páginas de su red social y de Instagram con origen en Irán y Rusia que estaban involucradas presuntamente en varias campañas de desinformación. «Hoy eliminamos múltiples páginas, grupos y cuentas por comportamiento coordinado y falso en Facebook e Instagram. Parte de esta actividad se originó en Irán y parte se originó en Rusia. Eran campañas diferentes y no hemos identificado ningún enlace o coordinación entre ellas», dijo este martes Facebook en un comunicado de prensa. Frente a las artimañas y trucos de hace unos años, queda claro una premisa básica: lo que demostraron las «fake news» en 2016 es que por poco dinero se puede utilizar con beneficio propio una red social tan importante como Facebook, que alberga a más de 240 millones de usuarios solo en Estados Unidos. Republicanos críticos con Putin Un debate envenenado puesto que puede llevarse por delante numerosos usuarios y, por ende, ralentizar su crecimiento de usuarios. Algo que también le ha sucedido a Twitter en su «limpieza» de trolls y cuentas no confirmadas que ha provocado que el contador de los seguidores -«followers» disminuya a los «tuiteros». Pero la guerra ya ha empezado. También Microsoft ha tenido que eliminar al menos cinco páginas web creadas para engañar a los estadounidenses. Para ello, se hacían pasar por sitios oficiales en una campaña de «phishing» -suplantación de identidad- proveniente, según las investigaciones, de grupos rusos. Esta revelación tras meses de sospechas y advertencias por parte de funcionarios estadounidenses por la posible injerencia rusa en las elecciones. Lo curioso del asunto es que, aunque parezca extraño, este caso representa un cambio en los comportamientos de agentes externos. El grupo de cibercriminales vinculado a Rusia perpetró estos ataques contra organizaciones de corte conservador y, atención, críticas con el gobierno de Vladímir Putin. Entre las víctimas del ataque está el Hudson Institute, un centro de ideas conservador que en los últimos años ha investigado supuestos casos de corrupción en Rusia.
01-01-1970 | abc.es
Irán se suma a Rusia en la «cibercampaña» de desinformación
Ríos de tinta han corrido encabezados por el título de «injerencia rusa». Una práctica que consistía en la creación de decenas, centenares, miles de cuentas falsas en las que se compartía información tendenciosa destinada a desinformar y crear ruido entre la opinión pública en temas tan controvertidos como el racismo, la xenofobia, la inmigración o cualquier tema relacionado con el extremismo político. Y todas las investigaciones apuntaban a Rusia como el origen del fenómeno de las «fake news» («noticias falsas» en su traducción al español), donde ha quedado probado que existen granjas de «trolls» (personas que se dedican a gestionar cuentas falsas) que llevan operando años para influir en procesos políticos como las elecciones de Estados Unidos en 2016, en las que Donald Trump se erigió presidente. Sin embargo, habría un nuevo jugador en el tablero de la desinformación: Irán. Según han hecho público tanto Facebook como Twitter, centenares de perfiles habrían sido eliminados por sendas plataformas. En concreto, el equipo de Mark Zuckerberg ha suprimido «652 páginas, grupos y cuentas (tanto de Facebook como de Instagram, la otra red social del gigante tecnológico) por comportamientos no auténticos coordinados que se originaron en Irán», afirmó el martes de madrugada la red social a través de un comunicado. Twitter, por su parte, eligió su propia red social para informar de la clausura de 284 cuentas previstas para una «manipulación coordinada». Ejemplos de publicaciones de las cuentas eliminadas - Facebook Alertas La voz de alarma de esta nueva campaña de desinformación la habría dado la compañía de ciberseguridad FireEye, quien les alertó sobre la red «Liberty Front Press», un grupo de páginas que estaban promoviendo propaganda iraní, en la que se incluía la discusión de temas antisaudíes, antisraelíes y propalestinos. Además, desde FireEye alertaban que la campaña no se limitaba solo a influir en EE.UU. apoyando políticas favorables a Irán (como el acuerdo nuclear entre ambos países), sino que muchas se especializaban en crear ruido en Oriente Medio, Reino Unido o América Latina. Estas cuentas normalmente se presentaban como organizaciones civiles que compartían noticias en varios países, aunque siempre sin revelar su verdadera identidad. De forma paralela, Facebook también informó de que se eliminaron cuentas de procedencia rusa y apunta a los servicios secretos de este país como «maestros de orquesta» de la campaña de desinformación, si bien por el momento no se han aportado datos precisos de cuántos perfiles se han visto afectados. «Si bien identificamos algunos de los mismos malos actores que eliminamos en los ataques de ciberseguridad antes de las elecciones estadounidenses de 2016, esta actividad más reciente se centró en la política en Siria y Ucrania», informa el equipo de Zuckerberg, dejando claro que Irán y Rusia operaron por separado en estas acciones. Se da el caso de que Microsoft ha eliminado recientemente al menos cinco páginas web creadas para engañar a los estadounidenses y que también habrían sido gestionadas por los militares rusos. Para ello, se hacían pasar por sitios oficiales en una campaña de «phishing» -suplantación de identidad- proveniente, según las investigaciones, de grupos rusos. Esta revelación tras meses de sospechas y advertencias por parte de funcionarios de este país por la posible injerencia rusa en las próximas elecciones de noviembre, donde se elegirá a los candidatos que aspiran a presidir la Casa Blanca. El Kremlin niega tajantemente estas afirmaciones a pesar de que cada vez más dedos apuntan hacia su interferencia virtual en asuntos internacionales.
01-01-1970 | abc.es
El exjefe de seguridad de Facebook advierte que es «demasiado tarde» para blindar las elecciones de EE.UU.
Pese a los esfuerzos de Silicon Valley para evitar una contaminación informativa durante las elecciones legislativas de EE.UU. (de mitad de mandato), la sensación de que no se ha hecho lo suficiente empieza a cobrar fuerza. El ex responsable de seguridad Facebook, Alex Stamos, ha advertido en ese sentido que es «demasiado tarde» para garantizar unos comicios limpios de «fake news». En una publicación personal en la web Lawfare, Stamos cree que existe una gran posibilidad de que se produzca una nueva intromisión por parte de agentes extranjeros vinculados a Rusia o Irán. «Se corre el riesgo de que vuelva a suceder», escribe el antiguo directivo, quien renunció en marzo de su cargo después de saltar el escándalo de la fuga de datos de Cambridge Analytica. Stamos, de hecho, ha sido un fuerte defensor de investigar y divulgar la actividad rusa en Facebook, lo que provocaron tensiones internas con Mark Zuckerberg, fundador, y Sheryl Sandberg, su número dos. Stamos ha insistido en que Estados Unidos se «arriesga» a que sus elecciones «se conviertan en la Copa Mundial de la guerra de la información». Los esfuerzos de Facebook, Twitter o Microsoft para frenar los intentos de manipular la opinión pública iniciada en Rusia e Irán probablemente «no evitarán nuevas campañas» en el período previo a las elecciones legislativas de noviembre en Estados Unidos. Este experto cree que no se han logrado frenar los intentos de grupos extranjeros en intoxicar informativamente las plataformas sociales, que albergan millones de potenciales votantes. «Si bien este fracaso ha dejado a Estados Unidos desprevenido para proteger las elecciones de 2018 todavía hay una posibilidad de defender la democracia estadounidense en 2020», añadió. Las compañías tecnológicas han puesto en marcha diversas medidas en los últimos meses (prohibición de cuentas falsas, eliminación de perfiles de grupos que propagan mensajes extremistas) encaminadas a «limpiar» su imagen por un lado y garantizar que las intentonas de manipulación informativa no caben en sus plataformas. Además de Facebook, Twitter o Microsoft han llevado a cabo sendas respuestas para evitar posibles intromisiones por parte de grupos de procedencia extranjera. Si bien Rusia ha sido pionera en estas técnicas de intoxicación informativa en 2016, en los últimos meses de ha detectado un ague de movimientos procedentes de Irán, otro de los países señalados de EE.UU. Un escenario que preocupa a Stamos dado que ha derivado en que «otros estados-nación» y «agentes maliciosos» se hayan sumado a esta batalla por la desinformación, que puede causar, en su opinión, «resultados devastadores». «De alguna manera, EE.UU. ha transmitido al mundo que no se toma en serio estos temas y que cualquier persona malintencionada puede provocar una guerra de información contra Occidente», escribió. «Existen otros muchos enemigos estadounidenses con capacidades de iniciar una ciberguerra como China o Corea del Norte, que podrían empujar a un candidato u otro», añadió. Además de relatar sus preocupaciones, Stamos ha defendido una serie de medidas para contrarrestar la influencia de las llamadas «fake news» que han enturbiado en el último año la percepción de las redes sociales: la aprobación por parte del Congreso de EE.UU. de un marco legal para abordar la desinformación online, el análisis de las competencias de defensa en ciberseguridad, el desarrollo de sistemas de protección electoral por parte de cada estado y las exigencias de hacer públicos futuros ataques.
01-01-1970 | abc.es
Hasta el año 2016 es posible que más de uno no hubiera escuchado apilados los términos «injerencia» y «extranjera». Las elecciones presidenciales norteamericanas que elevaron a la figura de Donald Trump a la Casa Blanca marcaron un punto de inflexión en el tratamiento informativo y la perspectiva acerca de las redes sociales. Nada ha sido igual desde entonces. La pérdida de confianza hacia los «facebook» y «twitter» de turno han provocado un seísmo de tal magnitud que han tenido que desplegar las velas de su reconversión. Porque ya tocaba. Habían vivido por encima de sus posibilidades, cada vez más centrándose en datos económicos abandonando a sus usuarios, que son el realidad el magma que hace explosionar sus crecimiento. Como se han quitado la careta, los internautas por fin han conocido sus intenciones: sus comentarios en estos servicios, las imágenes que publican voluntariamente, las páginas que siguen y las amistades que se encuentran solo les sirve a estos gigantes de la tecnología como arma para lograr atraer anunciantes. En esa perturbación de sus objetivos iniciales -conectar a la mayor gente posible- las redes sociales han tenido que mover ficha para sacudirse sus miserias, el gran porcentaje de «trolls» que provocan el éxodo de personas famosas, las «fake news» que desinforman a los parroquianos y el aprovechamiento de la marca para intentar engañar por parte de grupos extranjeros interesados. La prueba de fuego se producirá en noviembre, coincidiendo con las elecciones legislativas en Estados Unidos. Las tecnológicas tienen una nueva oportunidad para demostrar que están en condiciones de garantizar una seguridad y limpieza en sus servicios. Se juegan mucho. No pueden volver a cometer el mismo error ni la misma dejadez mientras ven cómo grupos malintencionados aprovechan las redes sociales para engañar y manipular a los potenciales votantes. Repunte de artimañas en Facebook Una de las empresas que más inquietud genera es Facebook. Pero la multinacional estadounidense tiene un plan para proteger las elecciones de un desastre electoral como el que lo golpeó en 2016. No quiere que vuelva a suceder lo mismo. El temor, de nuevo, es que alguien desde regiones como Rusia -uno de los países en el punto de mira- intente usar la red social para sembrar la división entre los votantes. Para ello, según el medio especializado «Recode», se duplicará el número de empleados en seguridad y protección al usuario. La cifra que ha trascendido, aunque algo descabellada, ronda las 20.000 personas colaborando -a tiempo parcial en su mayoría- para evitar que se «cuelen» mensajes malintencionados. Dado el temor acerca de que una posible injerencia extranjera lleve ya tiempo trabajando, los expertos dudan, sin embargo, que a Facebook le dé tiempo en blindarse ante estas prácticas que han empañado su larga trayectoria. Entre otras medidas en las que se pretende llevar a cabo, la red social quiere localizar y eliminar perfiles falsos o, al menos, no verdaderos, disminuir en la medida de lo posible la presencia de enlaces informativos que incluyan contenidos erróneos y, sobre todo, hacer más difícil la compra de anuncios políticos que promuevan a candidatos. Lucha contra «agentes malos» Un paquete de actuaciones que lleva tiempo introduciendo en su plataforma -eliminó casi 1.300 millones de cuentas falsas solo en los últimos seis meses-, aunque la principal prioridad de Facebook -según relata la publicación- es acabar de una vez por todas con las cuentas gestionadas por «bots» y automatizadas. «Lo más importante es buscar cuentas falsas», reconoció en junio la jefa de operaciones de Facebook, Sheryl Sandberg: «Si nos fijamos en las cosas que sucedieron en los anuncios rusos en nuestra plataforma en 2016 todo se hizo a través de cuentas falsas». A principios de agosto, Facebook destapó un plan forjado con continuos y «sofisticados» intentos de influir en estas elecciones a través del empleo de perfiles y páginas falsas en la red social. Según anunció un portavoz de la compañía, la firma americana eliminó 32 cuentas de «agentes malos» y que, supuestamente, estaban involucradas a un «comportamiento coordinado de desinformación». Todo ello coincide en el tiempo: esta misma semana Facebook ha desactivado varios cientos de perfiles y páginas de su red social y de Instagram con origen en Irán y Rusia que estaban involucradas presuntamente en varias campañas de desinformación. Irán recoge el testigo de Rusia Uno de los cambios que se están produciendo es que la oleada de ciberataques empiezan a venir desde Irán, otro de los territorios en la lista negra del gobierno norteamericano. «Hoy eliminamos múltiples páginas, grupos y cuentas por comportamiento coordinado y falso en Facebook e Instagram. Parte de esta actividad se originó en Irán y parte se originó en Rusia. Eran campañas diferentes y no hemos identificado ningún enlace o coordinación entre ellas», dijo este martes Facebook en un comunicado. En total, Facebook y Twitter han eliminado más de 600 cuentas, la mayoría de origen iraní, que estaban involucradas con un comportamiento no auténtico coordinado. En otras palabras, las cuentas borradas estaban promoviendo propaganda iraní, en la que se incluía la discusión de temas antisaudíes, antisraelíes y propalestinos. Frente a las artimañas y trucos de hace unos años, queda claro una premisa básica: lo que demostraron las «fake news» en 2016 es que por poco dinero se puede utilizar con beneficio propio una red social tan importante como Facebook, que alberga a más de 240 millones de usuarios solo en Estados Unidos. Republicanos críticos con Putin Un debate envenenado puesto que puede llevarse por delante numerosos usuarios y, por ende, ralentizar su crecimiento de usuarios. Algo que también le ha sucedido a Twitter en su «limpieza» de trolls y cuentas no confirmadas que ha provocado que el contador de los seguidores -«followers» disminuya a los «tuiteros». Pero la guerra ya ha empezado. También Microsoft ha tenido que eliminar al menos cinco páginas web creadas para engañar a los estadounidenses. Para ello, se hacían pasar por sitios oficiales en una campaña de «phishing» -suplantación de identidad- proveniente, según las investigaciones, de grupos rusos. Esta revelación tras meses de sospechas y advertencias por parte de funcionarios estadounidenses por la posible injerencia rusa en las elecciones. Lo curioso del asunto es que, aunque parezca extraño, este caso representa un cambio en los comportamientos de agentes externos. El grupo de cibercriminales vinculado a Rusia perpetró estos ataques contra organizaciones de corte conservador y, atención, críticas con el gobierno de Vladímir Putin. Entre las víctimas del ataque está el Hudson Institute, un centro de ideas conservador que en los últimos años ha investigado supuestos casos de corrupción en Rusia.
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Un exjefe de Facebook cree que es «demasiado tarde» para blindar las elecciones de EE.UU. de fake news
Pese a los esfuerzos de Silicon Valley para evitar una contaminación informativa durante las elecciones legislativas de EE.UU. (de mitad de mandato), la sensación de que no se ha hecho lo suficiente empieza a cobrar fuerza. El ex responsable de seguridad Facebook, Alex Stamos, ha advertido en ese sentido que es «demasiado tarde» para garantizar unos comicios limpios de «fake news». En una publicación personal en la web Lawfare, Stamos cree que existe una gran posibilidad de que se produzca una nueva intromisión por parte de agentes extranjeros vinculados a Rusia o Irán. «Se corre el riesgo de que vuelva a suceder», escribe el antiguo directivo, quien renunció en marzo de su cargo después de saltar el escándalo de la fuga de datos de Cambridge Analytica. Stamos, de hecho, ha sido un fuerte defensor de investigar y divulgar la actividad rusa en Facebook, lo que provocaron tensiones internas con Mark Zuckerberg, fundador, y Sheryl Sandberg, su número dos. Stamos ha insistido en que Estados Unidos se «arriesga» a que sus elecciones «se conviertan en la Copa Mundial de la guerra de la información». Los esfuerzos de Facebook, Twitter o Microsoft para frenar los intentos de manipular la opinión pública iniciada en Rusia e Irán probablemente «no evitarán nuevas campañas» en el período previo a las elecciones legislativas de noviembre en Estados Unidos. Este experto cree que no se han logrado frenar los intentos de grupos extranjeros en intoxicar informativamente las plataformas sociales, que albergan millones de potenciales votantes. «Si bien este fracaso ha dejado a Estados Unidos desprevenido para proteger las elecciones de 2018 todavía hay una posibilidad de defender la democracia estadounidense en 2020», añadió. Las compañías tecnológicas han puesto en marcha diversas medidas en los últimos meses (prohibición de cuentas falsas, eliminación de perfiles de grupos que propagan mensajes extremistas) encaminadas a «limpiar» su imagen por un lado y garantizar que las intentonas de manipulación informativa no caben en sus plataformas. Además de Facebook, Twitter o Microsoft han llevado a cabo sendas respuestas para evitar posibles intromisiones por parte de grupos de procedencia extranjera. Si bien Rusia ha sido pionera en estas técnicas de intoxicación informativa en 2016, en los últimos meses de ha detectado un ague de movimientos procedentes de Irán, otro de los países señalados de EE.UU. Un escenario que preocupa a Stamos dado que ha derivado en que «otros estados-nación» y «agentes maliciosos» se hayan sumado a esta batalla por la desinformación, que puede causar, en su opinión, «resultados devastadores». «De alguna manera, EE.UU. ha transmitido al mundo que no se toma en serio estos temas y que cualquier persona malintencionada puede provocar una guerra de información contra Occidente», escribió. «Existen otros muchos enemigos estadounidenses con capacidades de iniciar una ciberguerra como China o Corea del Norte, que podrían empujar a un candidato u otro», añadió. Además de relatar sus preocupaciones, Stamos ha defendido una serie de medidas para contrarrestar la influencia de las llamadas «fake news» que han enturbiado en el último año la percepción de las redes sociales: la aprobación por parte del Congreso de EE.UU. de un marco legal para abordar la desinformación online, el análisis de las competencias de defensa en ciberseguridad, el desarrollo de sistemas de protección electoral por parte de cada estado y las exigencias de hacer públicos futuros ataques.
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