Noticias de "smartphone"

15-04-2020 | abc.es
Así funciona el proyecto de aplicación de rastreo de coronavirus de Apple y Google
La pandemia ha visibilizado momentos extraordinarios pese a la dureza de las personas afectadas. Un momento terrible que, sin embargo, ha mostrado extraños compañeros de cama. Apple y Google, dos empresas competidoras, se han unido para desarrollar una tecnología de rastreo de contactos que ayude a controlar la propagación del coronavirus Covid-19 pero «manteniendo una gran privacidad». Pondrán la tecnología a disposición de las autoridades sanitarias. La tecnología ha demostrado en esta crisis sanitaria que juega un papel importante. Servicios digitales y aplicaciones de autoevaluación que se han erigido como una de las «vacunas» para prevenir y monitorizar contagios gracias al uso de un dispositivo electrónico que está presente en millones de bolsillos, el teléfono móvil. El objetivo que persiguen gobiernos y empresas privadas es lograr controlar a los posibles infectados. Las propuestas se han multiplicado pero ha despertado las dudas y recelos de los defensores de la privacidad. La boda de estas dos empresas no es baladí: ultiman un servicio digital para que organismos gubernamentales puedan utilizarlo para analizar nuevos contagios. Y ya dan plazos: mayo. Lanzarán una solución integral que incluye interfaces de programación de aplicaciones (APIs) y tecnología a nivel de sistema operativo para ayudar a permitir el seguimiento de contactos. Será el embrión de una aplicación global que desembarcará en todos los sistemas operativos propietarios, iOS y Android, que cubren el 90% del parque de «smartphones» en el mundo. Pedirá permiso al usuario. Un sistema de alertas por proximidad En un encuentro vía telefónica, ingenieros de Apple y Google explicaron que el proyecto ofrecerá una «gran privacidad». A diferencia de otras herramientas existentes para la lucha del Covid-19, que aprovechan el sistema de geolocalización de los terminales, la idea que les ha unido se basa en Bluetooth. Una tecnología inalámbrica de corto alcance que permitirá intercambiar datos e información cuando dos «smartphones» se encuentren cerca. Es decir, permitirá conectarse entre dispositivos y alertar a otros usuarios si han estado cerca de una persona con síntomas, aunque la clave está en el propio usuario: deberá comunicar y participar en la iniciativa para que sea efectiva. La idea es usar las señales que emiten desde otros móviles y procesarlas en forma de alertas por diferentes niveles de proximidad y peligrosidad. Un aspecto positivo es que seguirá funcionando incluso cuando el GPS no se pueda conectar, por lo que es más eficiente que otras aplicaciones de geolocalización. Para entenderlo: dos móviles que estén cerca intercambiarán un código de identificación, anónimo y aleatorio (que cambiará cada dos semanas, el tiempo de la cuarentena), por lo que ningún usuario podrá conocer el paradero del resto. En el listado de notificaciones un usuario podrá saber si ha estado en contacto con una persona. «No se usa la geolocalización», avanzan los expertos, quienes insisten en que no se conocerá la identificación de los usuarios. «La privacidad, la transparencia y el consentimiento son de suma importancia en esta iniciativa, y esperamos construir esta funcionalidad consultando a las partes interesadas. Publicaremos abiertamente información sobre nuestro trabajo para que otros la analicen», recalcan los expertos. La gran ventaja se encuentra en la participación de los usuarios. Que funcione, debe de ser una respuesta masiva. ¿Lo harán?
15-04-2020 | abc.es
Así funciona la herramienta de rastreo de coronavirus de Apple y Google
La pandemia ha visibilizado momentos extraordinarios pese a la dureza de las personas afectadas. Un momento terrible que, sin embargo, ha mostrado extraños compañeros de cama. Apple y Google, dos empresas competidoras, se han unido para desarrollar una tecnología de rastreo de contactos que ayude a controlar la propagación del coronavirus Covid-19 pero «manteniendo una gran privacidad». Pondrán la tecnología a disposición de las autoridades sanitarias. Se ha dado el pistoletazo de salida a una carrera mundial para desarrollar aplicaciones para teléfonos inteligentes para rastrear y contener la propagación del nuevo coronavirus. Hay muchas instituciones y gobiernos implicados, aunque en su mayoría lo hacen de manera independiente. Lo que se está intentando es encontrar una fórmula estándard. Todo viene de un hecho: la tecnología ha demostrado en esta crisis sanitaria que juega un papel importante. Servicios digitales y aplicaciones de autoevaluación que se han erigido como una de las «vacunas» para prevenir y monitorizar contagios gracias al uso de un dispositivo electrónico que está presente en millones de bolsillos, el teléfono móvil. El objetivo que persiguen gobiernos y empresas privadas es lograr controlar a los posibles infectados. Las propuestas se han multiplicado pero ha despertado las dudas y recelos de los defensores de la privacidad. La boda de estas dos empresas no es baladí: ultiman un servicio digital para que organismos gubernamentales puedan utilizarlo para analizar nuevos contagios. Y ya dan plazos: mayo. Lanzarán una solución integral que incluye interfaces de programación de aplicaciones (APIs) y tecnología a nivel de sistema operativo para ayudar a permitir el seguimiento de contactos. Será el embrión de una aplicación global que desembarcará en todos los sistemas operativos propietarios, iOS y Android, que cubren el 90% del parque de «smartphones» en el mundo. Pedirá permiso al usuario. Las personas que contraen el coronavirus aún necesitarían descargar una aplicación para recibir las alertas, pero incluso aquellos que no la tengan podrían recibirlas. Un sistema de alertas por proximidad En un encuentro vía telefónica, ingenieros de Apple y Google explicaron que el proyecto ofrecerá una «gran privacidad». A diferencia de otras herramientas existentes para la lucha del Covid-19, que aprovechan el sistema de geolocalización de los terminales, la idea que les ha unido se basa en Bluetooth Low Energy. Una tecnología inalámbrica de corto alcance que permitirá intercambiar datos e información cuando dos «smartphones» se encuentren cerca. Es decir, permitirá conectarse entre dispositivos y alertar a otros usuarios si han estado cerca de una persona con síntomas, aunque la clave está en el propio usuario: deberá comunicar y participar en la iniciativa para que sea efectiva. La idea es usar las señales que emiten desde otros móviles y procesarlas en forma de alertas por diferentes niveles de proximidad y peligrosidad. Un aspecto positivo es que seguirá funcionando incluso cuando el GPS no se pueda conectar, por lo que es más eficiente que otras aplicaciones de geolocalización. Los datos de ubicación se pueden usar para controlar si las personas, sea de manera individual o en conjunto, respetan las órdenes de permanecer dentro de sus hogares. Pero, también, se puede usar para el rastreo de contactos: determinar si las personas han estado en contacto con otras personas que tienen el coronavirus para que puedan hacerse la prueba o ponerse en cuarentena. Un código anónimo y aleatorio Para entenderlo: dos móviles que estén cerca intercambiarán un código de identificación, anónimo y aleatorio (que cambiará cada dos semanas, el tiempo de la cuarentena), por lo que ningún usuario podrá conocer el paradero del resto. En el listado de notificaciones un usuario podrá saber si ha estado en contacto con una persona. Aunque tiene una contrapartida: esta idea basada en Bluetooth está lejos de ser perfecta porque los teléfonos pueden iniciar sesión en otro incluso cuando están a pocos metros de distancia o en lados separados de la pared del vecino que, es probable, nunca se crucen en la escalera. Usando Bluetooth, los dispositivos pueden registrar otros en los que han estado cerca. Y si alguien se infecta, existiría una lista lista de sus encuentros anteriores. Los móviles de la lista recibirían notificaciones «push» que los animarían a hacerse un test o a aislarse por su cuenta. Y a diferencia de otras propuestas, no estaría tirando del GPS. «No se usa la geolocalización», avanzan los expertos, quienes insisten en que no se conocerá la identificación de los usuarios. «La privacidad, la transparencia y el consentimiento son de suma importancia en esta iniciativa, y esperamos construir esta funcionalidad consultando a las partes interesadas. Publicaremos abiertamente información sobre nuestro trabajo para que otros la analicen», recalcan los expertos. La gran ventaja se encuentra en la participación de los usuarios. Que funcione, debe de ser una respuesta masiva. ¿Lo harán?
14-04-2020 | abc.es
OnePlus 8: una renovación comedida pero razonable
La trayectoria de OnePlus en el mercado de la telefonía móvil es encomiable. La firma china, durante sus primeras propuestas, apostó por un único modelo que apostaba por una fórmula atractiva y ya asimilada por los consumidores: ofrecer grandes prestaciones a precios más accesibles. La estrategia se fue ampliando hasta que aparecieron dos modelos distintos. Uno impulsado por la categoría «Pro» que lo convierte en un caballo ganador gracias a algunas mejoras técnicas. Ahora, acude a la misma idea con la renovación de sus dispositivos: el OnePlus 8 y el OnePlus 8 Pro. Ambos compatibles con las nuevas redes móviles de quinta generación, el famoso 5G. La versión «normal», es decir, el OnePlus 8, es el más equilibrado de los dos. El más completo, si cabe, en el compendio de altas características que reúne el terminal, que comparte algunas (parte de sus tripas)- con su hermano mayor. A simple vista, es prácticamente idéntico que el anterior modelo, el 7T, pero ha migrado de piel y se le han añadido mejoras importantes como el «cerebro» que mueve todo su ecosistema: un potente microchip Snapdragon 865 que viene jalonado con dos configuraciones de 8 y 12 GB de memoria RAM. Su comportamiento apenas tiene cortapisas y es una gozada lo fluido que es como hemos comprobado durante las pruebas realizadas por este diario en los últimos días. Con una sensacional pantalla de 6.55 pulgadas, el terminal es muy compacto en conjunto. Se maneja bastante bien con una sola mano a diferencia de otros modelos existentes en el mercado como Samsung Galaxy S20 Ultra, cuyo tamaño es bastante monstruoso. En este caso, el mamotreto es manejable (pesa solo 180 gramos), incluso guardado en el bolsillo del pantalón. Un detalle importante a tener en cuenta es que se ha eliminado todo retazo artificial en su superficie táctil. No tiene «notch», ese controvertida pestaña que se ha hecho muy popular en la industria en los últimos años. Ahora no queda rastro. Para incluir la cámara frontal se ha hecho un «agujero» que queda desplazada a la izquierda. El panel escogido mantiene los estándares ofrecidos en anteriores ocasiones con uno de tipo Amoled, bien equilibrado y con una buena reproducción de los colores a pesar de ofrecer una resolución Full HD (2.400 x 1.080 píxeles) que queda algo más encorsetada. Con una relación de aspecto de 20:9, el «smartphone» se adapta a la mayoría de contenidos multimedia. Tiene los bordes ligeramente curvados inspirados en los terminales Galaxy de Samsung aunque en este caso queda algo desaprovechado como espacio interactivos para un submenú. Esa fluidez en su manejo también se aprecia gracias a la tasa de refresco de 90 Hz. Donde se han hecho algunas modificaciones es en su potencia fotográfica. El terminal incluye una triple cámara trasera en forma de semáforo con tres lentes diferenciadas entre sí. Una, la principal, que contiene un sensor de 48 megapíxeles. El zoom ha pasado ahora a esta lente y, a diferencia de otras propuestas, funciona de manera digital en todo momento. No ha dado un paso importante en esta materia pero, en cambio, sí se ha avanzado en los algoritmos de Inteligencia Artificial para lograr mejores resultados que el anterior modelo. Se compagina con un ultra gran angular de 16 megapíxeles muy versátil para añadir más información y, por último, la novedad: una macro-cámara (2 megapíxeles) para captar detalles. En general se sostiene sobre la misma tesitura que todo el móvil en su conjunto: es equilibrado. En la grabación en vídeo se ha apostado por un sistema de estabilización híbrido (óptico y digital). Una función pensada para aquellos usuarios que crean contenido multimedia y buscan un producto que consiga mejores resultados. Aunque viene recortado por defecto, el software permite grabar en calidad 4K a una frecuencia de 60 cuadros por segundo. En cuanto a sus medidas de protección, el OnePlus fía su caja de caudales a varias tecnologías ya asentadas en el mercado como el sensor de huellas dactilares (similar al modelo anterior) y un sensor de reconocimiento facial. Ambos funcionan de manera consistente aunque algo por debajo en rapidez y precisión que otros rivales. La batería es otro de sus puntos fuertes. Aquí se ha dado un gran empujón. Y se nota. Pasa de una 3.600 mAh a una de 4.300 mAh. En poco más de cincuenta minutos se ha cargado al completo gracias a su potente cargador y, además, es compatible con cargadores inalámbricos (aunque no se incluye). Estéticamente bonitos pero sin ser rompedores, vienen en varios colores (negro, verde esmeralda con efectos brillantes una versión llamada «interstellar» inspirado el arco iris).
13-04-2020 | abc.es
Cómo crear tu propio emoticono en WhatsApp y otros trucos para personalizar la «app»
WhatsApp ofrece muchas más funcionalidades de las que el usuario medio conoce. Desde cambiar el tamaño de la letra, hasta diseñar emoticonos o escoger el sonido de los chats para saber quién manda el mensaje. A continuación recogemos algunos de los trucos disponibles para darle un toque personal a la plataforma. Diferentes tonos de chat Si desea diferenciar por el sonido a los contactos que le envían mensajes, WhatsApp permite personalizar los tonos de las notificaciones a su gusto. Tanto para los mensajes que recibe de sus contactos, como los que llegan a los grupos de los que forma parte. También es posible hacerlo de forma general. En este caso, el usuario debe ir a «Ajustes» o «Configuración», dependiendo de si el dispositivo es Android o iOS. Una vez allí, tendrá que hacer «click» sobre «Notificaciones», donde podrá ver diferenciadas las «Notificaciones de Mensajes» y las «Notificaciones de Grupo». Cada una cuenta con una opción en la que se puede leer «Sonido», que es donde se debe pulsar para cambiar el tono que suena cuando se recibe un chat, ya sea de sus contactos o de los grupos. En caso de que quiera que uno de sus contactos cuente con un tono exclusivo, debe hacer «click» sobre la conversación que tiene abierta con él en WhatsApp. Una vez allí, deberá pinchar sobre el nombre del usuario, que, en caso de que tenga su número guardado, lo podrá encontrar en la parte superior de la pantalla, justo al lado de su imagen de perfil. Tras pulsarlo, verá como se despliegan varias opciones, entre las que se encuentra la de «Tono personalizado». Allí podrá cambiar, en concreto, el tono de notificación de ese contacto. WhatsApp cuenta con decenas de tonos diferentes. También existen otras aplicaciones que ofrecen sonidos extra que añadir a la «app», especialmente en Google Store. Sin embargo, desde ABC no recomendamos que las descargue. Hay que ser muy cuidadoso con las aplicaciones que se tienen en el «smartphone», por lo que lo ideal es que solo cuente con las imprescindibles. Pon otro fondo de imagen Uno de los trucos más viejos de la «app» de mensajería. Si quiere que el fondo de sus conversaciones luzca de forma diferente, lo único que tiene que hacer es ir a «Configuración» o «Ajustes». Tras esto, deberá pulsar sobre «Chats», donde encontrará la opción «Fondo de pantalla de los chats». Allí podrá escoger entre «Biblioteca de fondos», «Colores sólidos» y «Fotos». En la primera opción podrá ver una serie de imágenes predeterminadas que ofrece la «app» para darle algo de vidilla a la cuenta del usuario de turno. En la segunda, aparecen diferentes colores. La más interesante, sin embargo, es la tercera, que dirige al usuario a las fotografías que este tiene guardadas en la memoria del móvil, dándole la opción de emplearlas como fondo de pantalla. Una letra más grande A no todo el mundo le resulta igual de fácil leer los mensajes que le llegan a la «app» de mensajería. En caso de que quiera aumentar la fuente para que el texto le resulte más legible, lo que debe hacer, en caso de que su dispositivo tenga sistema operativo Android, es ir a «Ajustes» y después a «Chats». Allí podrá ver la opción «Tamaño de fuente», en la que podrá escoger entre tres tipos diferentes: «Grande», «Mediano» y «Pequeño». Si su «smartphone» es iOS la ruta será algo más complicada. Deberá salir de la aplicación e ir a los «Ajustes» del teléfono. Allí tendrá que pulsar sobre «Pantalla y brillo», donde encontrará «Tamaño del texto», opción en la que podrá regular el tamaño de letra de WhatsApp y del resto de «apps» compatibles con la función. Un emoticono con su cara Los usuarios de dispositivos de la marca Apple pueden crear sus propios emoticonos. Cosa que también se pude hacer desde dentro de WhatsApp de forma rápida. Para ello, lo único que hace falta es abrir una conversación cualquiera dentro de la «app» de mensajería. Si pulsa sobre el símbolo de emoticono, que aparece en la esquina inferior izquierda del teclado, encontrará tres puntos suspensivos («..» ) que deberá pulsar para comenzar a diseñar su propio emoticono. En caso de que su dispositivo sea Android, puede optar por descargar alguna de las aplicaciones que permiten su diseño y que se pueden encontrar en Google Store. En caso de que su dispositivo sea un gama alta, también es probable que cuente con una funcionalidad para diseñarlos, como es el caso de los AR Emojis de Samsung.
06-04-2020 | abc.es
El Gobierno estrena en cinco comunidades una aplicación para el coronavirus que comprueba tu geolocalización
A falta de test masivos, que se han revelado como una de las medidas más efectivas para reducir los casos de infectados por coronavirus Covid-19, una de las «vacunas» más accesibles que han puesto en marcha en algunos países han sido aplicaciones de autoevaluación. Servicios digitales que incluyen la posibilidad de manifestar si una persona presenta síntomas y que ajusta la información por medio del sistema de geolocalización de los teléfonos móviles inteligentes. Tras lanzarse iniciativas similares en Madrid o Barcelona, el Gobierno ha estrenado su aplicación autodiagnóstico, Asistencia Covid19, en cinco comunidades autónomas además de Madrid. Según ha confirmado el Ejecutivo en un comunicado, esta herramienta está disponible desde este lunes en Asturias, Canarias, Cantabria, Castilla-La Mancha y Extremadura, que se suman a Madrid, donde comenzó el pasado 18 de marzo. El servicio, disponible para diferentes plataformas móviles (iOS y Android), promete «contribuir a descongestionar los teléfonos de atención sanitaria» ofreciendo información oficial sobre la enfermedad que ha causado más de trece mil fallecidos en España, uno de los países más afectados del mundo. El objetivo de esta aplicación, que ha sido puesta en marcha por la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, dependiente del Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital dirigido por Nadia Calviño es «descongestionar los teléfonos de atención sanitaria de las diferentes comunidades autónomas». Para ello, la «app» requiere del acceso al sistema de geoposicionamiento de los «smartphones» para comprobar la ubicación real del usuario de cara a ofrecerle la información ajustada a su comunidad. Una decisión que ha causado preocupación por las posibles implicaciones en la privacidad de la ciudadanía. En ese sentido, la aplicación requiere de la solicitud de una serie de datos de identificación y de salud relacionados con los síntomas experimentados. El aspecto más polémico es que, a través del sistema de geolocalización vía GPS del móvil y "con permiso del usuario» -dice el Gobierno- se validará la comunidad autónoma en la que se encuentra para personalizar las respuestas en función de los protocolos de cada una de ellas. «Todos los datos que recaba la aplicación son necesarios para poder asesorar a cada persona. En ningún caso se utilizan para realizar un control del cumplimiento de las medidas de contención. Solo se permitirá el acceso a los datos a los profesionales sanitarios y a las autoridades competentes autorizadas», aseguran desde el Gobierno. A su vez, insisten, los datos personales serán conservados durante el tiempo que perdure la crisis sanitaria y, una vez finalizada, serán «agregados de forma anónima» para tratarlos con fines estadísticos, de investigación o de planteamiento de políticas públicas, durante un período máximo de dos años. Consultado por este diario, Jorge J. Ramos, experto en desarrollo y movilidad, ha valorado positivamente la iniciativa, aunque cree que se tendría que haber hecho una propuesta más ambiciosa. "Piensa en un hormiguero: puedes hacer una foto a gran escala y saber mas o menos lo que hay, pero si quieres saber cómo se mueven esas hormigas en términos generales, necesitas posicionamiento consentido en tiempo real que es muy sencillo de implementar técnicamente", sostiene. En ese sentido, cree que "si tuviéramos estos datos, podríamos explotarlos y gestionar de manera mas eficiente los recursos en una posible segunda oleada, datos siempre anónimos y con la colaboración de toda la población". Esta herramienta permite realizar autodiagnósticos, acceder a recomendaciones e información actualizada, así como recibir recordatorios para realizar un seguimiento periódico del estado de salud. El Gobierno especifica que «en ningún caso constituye un servicio de diagnóstico médico, de atención de urgencias o de prescripción de tratamientos farmacológicos».
06-04-2020 | abc.es
Aplicaciones contra el coronavirus: ¿qué hacen otros países para defender la privacidad?
La proliferación de aplicaciónes móviles sobre el seguimiento del coronavirus Covid-19 ha levantado las dudas sobre la privacidad de estas «vacunas» digitales que están diseñadas para la autoevaluación de los ciudadanos de cara a la descongestión de los servicios sanitarios. En países asiáticos como Corea el Sur, Singapur o China, donde se originó el primer foco de contagios, se han utilizado por parte de una gran mayoría de personas. El miedo es perder privacidad. ¿Qué están haciendo en otros países? España En España se han multiplicado las propuestas. Una de las más relevantes es Coronamadrid. A través de un formulario y una serie de datos, los usuarios pueden analizar su estado de salud a través de un sencillo test evitando así el colapso de las líneas telefónicas abiertas para la atención ciudadana. Mediante unas preguntas, es posible saber cuáles de los síntomas. Pero se han multiplicado por doquier en las últimas semanas bajo la misma idea. Necesitan de geolocalizar para comprobar que el usuario se encuentra en la región. El Gobierno español prepara una para el territorio nacional. La Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, dependiente del Ministerio de Asuntos Económicos dirigido por Nadia Calviño, ha autorizado la creación de una herramienta para permitir a las autoridades sanitarias obtener datos de la geolocalización de los usuarios de cara a asegurarse que se encuentran en la comunidad donde asegura estar y que sea más efectivo. Reino Unido El Servicio Nacional de Salud Británico (NHS) también está planteándose llevar a cabo una evaluación central de los datos de los «smartphones». Hace una semana el Gobierno dio luz verde para crear «mapas de movimiento» utilizando datos anónimos de ubicación para saber si los británicos cumplen la cuarentena. Las operadoras participan en el estudio de movilidad. Alemania El Instituto Rolandk Koch está involucrado, junto con 180 investigadores de otros países, en el desarrollo del proyecto «Pan-European Privacy Preserving Proximity Tracing» (PEPP-PT), un aplicación que se descarga en el móvil y que permitiría al usuario por saber por Bluetooth si está cerca de alguna persona que esté o haya estado infectada. Está diseñada para facilitar el trabajo de las autoridades sanitarias y proteger la privacidad de los ciudadanos y ha sido ya probada en las instalaciones del cuartel militar de Berlín Julius Leber ,tanto en interiores como en exteriores. «Cada encuentro dentro de una distancia crítica de más de unos minutos se guarda durante 20 días», explica Thomas Wiegand, jefe del Instituto Fraunhofer Heinrich Hertz. Los algoritmos reconocen incluso si hay un muro o un panel entre los usuarios. El Ministerio de Sanidad está modificando la ley de Protección contra Infecciones para poder usarl Por Rosalía Sánchez, corresponsal de Alemania. Austria El operador de telefonía móvil A1 ha proporcionado al Gobierno de Austria datos anónimos de los movimientos de sus usuarios para verificar el cumplimiento colectivo de las medidas contra la expansión del coronavirus y perfilar patrones de contagio, lo que ha desatado gran controversia. «A1 pone estos datos a disposición de los organismos gubernamentales en tiempos de crisis, para el beneficio del público en general», ha dicho la empresa austríaca Telekom. El objetivo es determinar el comportamiento de los ciudadanos en cuanto a sus movimientos, para comprobar si las masas están cumpliendo con las regulaciones del Gobierno. Los datos habrían revelado que los desplazamientos en general se han reducido entre un 40% y un 50%, según el diario «Kronen Zeitung», Por Rosalía Sánchez. EE.UU. El Gobierno de Donald Trump se puso en contacto con las principales empresas tecnológicas como Facebook, Apple o Google para intentar atajar el coronavirus para usar los datos de los «smartphones» y emplear los patrones de movimiento y localización en aras de asegurarse que la población cumple las condiciones de distanciamiento social. Japón La propuesta nipona ha defendido, igual que Corea o Singapur, en un servicio que monitorice la ubicación de una persona para indicarle si puede salir a la calle en función de varios parámetros: la edad del individuo, si ha dado positivo en los test, si está inmunizado o si se ha tomado la temperatura. De esta manera se crea un certificado con códigos visulaes como un semáforo para volver a la «normalidad». Corea del Sur El país ha sido un caso de éxito en este campo. Entre sus medidas crearon una «app» llamada Corona100m que dispone de una tecnología llamada «geofencing» que ejerce de «valla virtual» para que los usuarios, mediante la recepción de una alerta móvil, pueda saber si está entrando en una zona con casos masivos de contagios, permitiéndole así extremar las precauciones. Singapur A este país se le ha puesto de ejemplo en la lucha contra el coronavirus, aunque ahora ya piensa en un confinamiento de la población más duro por el aumento de nuevos contagios. También, al igual que Corea del Sur, ha utilizado servicios digitales entre su estrategia nacional, en el que se ha incluido el registro de test masivos. Una de las más avanzadas es TraceTogether. Un proyecto permite reducir a grandes niveles el número de nuevas infecciones. A diferencia de otras herramientas, emplea la tecnología inalámbrica Bluetooth para ayudar al gobierno a localizar y notificar a las personas que han estado en contacto con un infectado. Permite detectar a usuarios que se encuentraban a 5 metros. China El país diseñó un software en donde se introducen unos pocos datos personales para saber si tienen síntomas. Alipay Health Code, gestionado por el gobierno chino, genera un código QR con el nivel de riesgo (rojo, amarillo, verde). Una información que le puede servir a las autoridades sanitarias para hacer una monitorización de los posibles infectados y saber si se cumple la cuarentena.
06-04-2020 | abc.es
Las aplicaciones «espía», una vacuna contra el coronavirus que invade la privacidad
La guerra contra el coronavirus Covid-19 ha cambiado la manera de enfrentarse a los problemas de la sociedad. Este enemigo invisible que ha sumido al planeta en una profunda crisis sanitaria no tiene visos todavía de claudicar. Las medidas de distanciamiento social han sido muy eficientes para reducir la pandemia. Un desafío que ha llevado al desarrollo de aplicaciones móviles «espía» capaces de geolocalizar a los ciudadanos para controlar la epidemia. Su uso ha sido capital en la respuesta en los países asiáticos, que se han revelado como más inteligentes que Europa y Estados Unidos a la hora de proteger sus servicios sanitarios y reactivar la economía. En Corea del Sur, China o Singapur lo pusieron en marcha en tiempo récord con resultados óptimos. Pero estas iniciativas que han contribuido a reducir los infectados y aplicar de manera controlada las medidas de cuarentena ha despertado un intenso debate en materia de protección de datos. La falta de un consenso y de una dirección clara en Europa ha llevado a la multiplicación de herramientas de autodiagnóstico a través del móvil. En las últimas semanas, han florecido en países como España, en donde en la comunidad de Madrid, regiones como Alicante o iniciativas privadas han desarrollado servicios similares para un bien común, descongestionar las urgencias y ayudar a los ciudadanos a conocer los síntomas. El Gobierno española ha estudiado poner en marcha una aplicación similar en territorio nacional. Este proyecto independiente, impulsado por la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, dependiente de Nadia Calviño, podría sumarse al estudio de movilidad nacional para rastrear más de 40 millones de móviles con datos anónimos y agregados facilitados por las tres principales operadoras de telefonía (Telefónica, Vodafone y Orange). Esta iniciativa es posible tras la reciente derogación de la Ley de Protección de Datos Personales como respuesta la excepcional situación de la crisis. Respuesta rápida en Asia Aprovechando los sistemas de geoposicionamiento de los «smartphones», Asia se ha mostrado más ágil. Por su cultura, idiosincrasia y leyes, sus habitantes han descargado «apps» del coronavirus. La idea es controlar a la población para determinar los focos de contagio a través de un dispositivo electrónico que llevan a cuestas millones de personas. Algunas de estas herramientas incluyen alertas para que el ciudadano conozca si se aproxima a una zona de riesgo, pero también puede contribuir a que las autoridades sanitarias se aseguren del obligado cumplimiento del confinamiento. Se trata de soluciones digitales de monitorización que permiten aplicar de manera controlada las medidas de cuarentena en los focos necesarios. A falta de una vacuna, estos servicios pueden facilitar una reanudación progresiva de la actividad económica en el mejor tiempo. Uno de los grandes logros de Corea del Sur en la lucha contra la pandemia está siendo, además de la realización de test masivos, su capacidad de hacer seguimiento de los ciudadanos infectados y de su entorno. Para ello, han venido creando servicios digitales y aprovechando los patrones de movimiento procedentes de los teléfonos móviles para lograr romper la cadena de transmisión del coronavirus. ravés de aplicaciones que se encargan de que no nos saltemos la cuarentena. En el caso de Singapur, la idea se ha plasmado a través de una aplicación que almacena los contactos para poder alertar de aquellos con mayor riesgo de contagio en caso de que alguien de su entorno se infecte. Estos servicios digitales permiten monitorizar los movimientos de los ciudadanos para indicarle si pueden salir a la calle o no cruzando varios parámetros, como si se ha realizado la prueba, si está inmunizado, si se ha tomado la temperatura. Se expide un certificado con una especie de semáforo (rojo, amarillo y verde) en función de los resultados, lo que permite a las autoridades seguir el rastro de personas portadoras del virus. Estas herramientas de autodiagnóstico están proliferando a nivel mundial. Según diversos estudios consultados, en Corea del Sur ha tenido más de un millón de descargas. De tal manera, que la sociedad coreana ha conseguido aislar todo lo que está siendo posible a los infectados, reduciendo así la propagación del virus. Las restricciones en materia de protección de datos en Europa, más garantista con el ciudadano, dificulta la implantación de una herramienta estandarizada en todos los territorios porque puede implicar una invasión a la privacidad, aunque los primeros proyectos se han empezado a aplicar de manera anónima y de manera voluntaria. Dudas en privacidad La privacidad de los ciudadanos está en el centro del debate. «Lo que hay es un riesgo porque en situaciones de crisis hay una mayor flexibilidad por parte de la sociedad a la hora de ceder su privacidad a cambio de esta lucha contra el coronavirus. La normativa actual permite determinar tratamientos específicos como en una crisis sanitaria. Lo que habrá que mirar es hasta dónde permite», sostiene en declaraciones a este diario Sergio Carrasco, experto en derecho digital. En opinión de este experto, en caso de introducir una medida similar en Europa es necesario «respetar la proporcionalidad, el Reglamento General de Protección de Datos no se deroga» aunque se establece una excepción. En caso de introducir una medida similar en Europa es necesario «respetar la proporcionalidad, el Reglamento General de Protección de Datos no se deroga» aunque se establece una excepción. «Estamos avanzando tímidamente sobre proyectos de Big Data y Inteligencia Artificial», declara Borja Adsuara, abogado especialista en derecho digital y exdirector general de Red.es. «El Big Data salva vidas. Ha salvado vidas como en Corea, también en China. Lo malo es la finalidad; si es para salvar vidas bien, pero si es para controlar a los ciudadanos, mal», añade. Fuentes de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) han asegurado que esta situación de emergencia no puede suponer una suspensión del derecho fundamental a la protección de datos personales. «La normativa de protección de datos no puede utilizarse para obstaculizar o limitar la efectividad de las medidas que adopten las autoridades competentes, especialmente las sanitarias, en la lucha contra la epidemia». Medidas extraordinarias en tiempos difusos. Martín Varsavsky, fundador de Goggo Network: «Estamos perdiendo privacidad para salvar vidas» «Esta pandemia podría ser más peligrosa que cambio climático». Así de tajante se muestra Martín Varsavsky, empresario conocido por ser fundador de Jazztel o Goggo y dueño de Prelude Fertility, la mayor cadena de clínicas de fertilidad en EE.UU. En las últimas semanas ha coordinado el proyecto Coronamadrid, un software para dispositivos móviles destinado a evitar la sobrecarga a los servicios sanitarios. Un servicio que emplea el GPS del móvil para asegurarse que el usuario se encuentra en la región y que está sirviendo de inspiración para un proyecto escalable a nivel nacional. «Nuestras medidas han sido muy relajadas con los ancianos, que es la población de riesgo, y muy estrictas con los niños», explica Varsavsky en un encuentro con medios al que asistió ABC. El tratamiento contra la pandemia pasa, según empresario argentino, en varias medidas como la realización de test masivos, el confinamiento y el empleo de herramientas digitales que permitan detectar los casos infectados y las personas inmunizadas de cara a reactivar la economía. En estos momentos, insiste, considera que se está «luchando contra un enemigo con los ojos tapados», por lo que se muestra convencido que es razonable ceder algo de intimidad: «Estamos perdiendo privacidad para salvar vidas». La mayoría de aplicaciones que están surgiendo en Europa no están siguiendo a la gente. «No geolocaliza. Solo se pide la dirección pero sí creo que hay que geolocalizar a las personas en esta pandemia», recalca. Tenemos diferentes tipos de ciudadanos (inmunizados, asintomáticos e infectados) . Si tiene síntomas ya he ir ver si se mueven y pedirles que no se mueva, ayudando a su entorno para que se haga la prueba.
06-04-2020 | abc.es
WhatsApp: así es la funcionalidad para programar la eliminación de mensajes
WhatsApp no para. Según ha informado el portal especializado WABetaInfo, la aplicación está testando, dentro de la beta 2.20.110 para Android, varias funcionalidades que llegarán en los próximos meses a la plataforma. Entre ellas se encuentra la posibilidad de tener una misma cuenta en varios dispositivos, muy demandada por los usuarios desde hace tiempo, así como la de programar la autodestrucción de los mensajes. Respecto a esta última, WABetaInfo destaca que recibirá como nombre «mensajes que expiran», y ha mostrado, a través de una imagen, los pasos que se tendrá que dar para utilizarla. WABetaInfo De este modo, nos encontramos con que dentro de la configuración de grupos de WhatsApp para dispositivos Android, aparece una opción en la que se puede leer «Expiring messages» («mensajes que expiran»). Si se hace «click» encima, será posible programar la destrucción de todos los mensajes que envíe un usuario dentro del grupo. Hay tres periodos de tiempo posibles: un día, una semana y un mes. A su vez, e ncaso de que un usuario la emplee, el resto de miembros del grupo podrán verlo gracias al empleo de un icono con forma de reloj. A pesar de que la imagen aportada por el medio especializado solo hace referencia a la eliminación de mensajes grupales, hace unas semanas WABetaInfo ya adelantó que la funcionalidad también estará disponible en los chats individuales. Su llegada, permitirá a los usuarios ahorrar memoria de su «smartphone» de una forma sencilla.
04-04-2020 | abc.es
Consejos para encontrar buen fondo e iluminación en tus videollamadas
Una de las consecuencias del auge de las videollamadas ha sido descubrir algunos retazos de los salones de los personajes famosos y no tan famosos. Nos hemos convertido en «youtubers» temporales. Y muchos de nosotros hemos querido presumir de biblioteca, que alguien podría llegar a pensar que o sales con libros a tu espalda o no lo estás haciendo bien. Es preferible hacerlo desde un ordenador portátil o webcam por su estabilidad y que no se produzcan molestos movimientos, aunque es posible que desde un smartphone se tenga una cámara de mayor resolución. Aunque desde un punto de vista casero nadie debería poner ningún tipo de pegas, este tipo de «apps» que están triunfando debido al confinamiento se utilizan en muchas ocasiones a nivel profesional. Y ahí hay que mantener un poco las formas y los detalles estéticos. Nadie te juzgará si llevas pantalón corto o pijama porque, lo más seguro, no lo cogerá el tiro de cámara. Aparecer presentable. Pero sí te verán la cara. Esos primeros planos y planos cortos -hasta la mitad del torso- pueden cuidarse gracias a un fondo apropiado y apoyo de la iluminación. Luz frontal, no por detrás En este aspecto, lo más recomendable es emplear una luz cenital, que supone una Iluminación proveniente de un único punto de luz situado verticalmente encima del sujeto, acompañado de una fuente de luz directa a la cara, preferiblemente en un ambiente natural. Es decir, compensar las sombras en tu cara que aparecerán con la lámpara en el techo con una luz directa que ofrecerá una imagen más natural. De esta manera se apreciarán todos los detalles de manera consistente durante la videollamada. Y, por supuesto, evitar a toda costa que la ventana se sitúe justo detrás del sujeto porque podría provocar contraluces. También se puede intentar equilibrar con luz más suave en dos puntos laterales, aunque esto ya sería casi si vas a grabarlo a nivel profesional como un «youtuber». Pero vamos, que es cuestión de necesidades y recursos. Alguien que tenga unas nociones de cine podrá sacarle bastante juego. Olvídate de la librería En cuanto al fondo, uno de los aspectos más importantes, es preferible espacios neutros y limpios, recomiendan desde Flock, otra plataforma de videollamadas. Aunque muchos han aprovechado para sacar a pasear su imponente librería. Hay herramientas digitales como Zoom, que se ha hecho muy popular en los últimos mese a costa de la pandemia de coronavirus, que permiten ponerle un fondo distinto a partir de una imagen del carrete de fotografía. El software, en este caso, perfila al sujeto y, aunque es mejorable, ofrece un resultado bastante adecuado. En el caso de Skype, en cambio, se puede desenfocar el fondo, que es otro aspecto interesante porque ofrece un resultado fantástico. Es como el efecto «bokeh» o retrato de los teléfonos móviles, es decir, jugar con la profundidad de campo. En cualquier caso, lo más recomendable es evitar la saturación de objetos y un ambiente demasiado recargado porque puede reducir la atención del interlocutor.
03-04-2020 | abc.es
WhatsApp podrá utilizarse en varios dispositivos
Después de meses especulando con la posibilidad de que WhatsApp comenzase a permitir utilizar la «app» en varios dispositivos, ya sean tablets u otros «smartphones». Ahora parece que la funcionalidad está cada vez más cerca. Según ha descubierto el portal especializado WABetaInfo, la aplicación ya la está testando. En estos momentos se encuentra en la versión 2.20.110 de la beta para Android. Cómo se puede ver en la imagen publicada por dicho medio, la aplicación pide un código porque, al parecer, se ha abierto la cuenta en diferentes dispositivos. «Tu código de seguridad con X ha cambiado porque ha iniciado o cerrado sesión desde múltiples dispositivos», se puede leer en inglés. Dicho código sería una medida de seguridad para evitar que terceros suplanten al usuario. Por el momento, se desconoce cuando estará disponible y si llegará al mismo tiempo a dispositivos iOS y Android. Aunque, atendiendo a la importancia de la funcionalidad, y al ejemplo del lanzamiento del modo oscuro , lo más probable es que sea así. Recordemos que, hasta el momento, más allá del dispositivo en el que esté activa la cuenta, solo es posible utilizar WhatsApp de forma remota en la versión web de escritorio para el ordenador. Se trata de una funcionalidad muy interesante. Especialmente para aquellos usuarios que utilicen esta plataforma de mensajería para comunicarse con sus compañeros de trabajo. Para utilizar este recurso, es necesario entrar en la página web de WhatsApp, pinchar sobre la opción «WhatsApp Web» y abrir la aplicación en el «smartphone» para escanear un código QR.
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