Noticias de "smartphone"

10-09-2018 | abc.es
La nueva ambición humana: ser inmortales en el mundo digital
La obsesión por superar la muerte física es un objetivo en el que trabajan compañías tecnológicas tan importantes como Google. Hasta que este «pequeño problema técnico», -como algunos expertos lo definen-, se resuelva gracias a la inteligencia artificial, queda otro tipo de muerte pendiente también por resolver: la digital. Es lo que se conoce como «e-death». A menudo, perfiles en Facebook de usuarios fallecidos se quedan en el aire. Y sus seres queridos los nombran en su «timeline» porque «te echo de menos», «hoy sería tu cumpleaños» o «se cumple otro año si ti». El aludido, por desgracia, jamás responde. Pero, ¿qué pasaría si lo hiciera? Esta es la idea en la que trabaja Eterni.me, una compañía cuyo objetivo es conseguir que los usuarios de la Red vivan para siempre. Para conseguirlo, la empresa recoge -de forma voluntaria- todos los pensamientos, historias y recuerdos de un usuario concreto. Crea, así, un avatar inteligente que se le parezca, al que tendrá que entrenar mientras viva para que aprenda todo sobre él: las interacciones que realiza, su vocabulario, habilidades a la hora de conversar? Se trata de una inteligencia artificial superior a Siri o Cortana, capaz de entender e imitar al humano, a quien «sustituirá» casi a la perfección. Este avatar pasaría a la acción después de que el usuario fallezca. Más de 40.000 personas se han unido a este proyecto que, de momento, está en fase beta. «De ellos, la mayoría son ?millennials? de habla inglesa, mientras que los hispanohablantes son el tercer grupo más grande», asegura a este periódico Marius Ursache, fundador de esta curiosa «startup». Los participantes -vivos- dan permiso a Eterni.me para que acceda a su vida digital completa. Es decir, desde un perfil en Instagram, Facebook o Linkedin hasta su correo electrónico, cuenta en Amazon, «smartphone» o los dispositivos inteligentes que use. De esta manera, el avatar aprende cada paso que el usuario da en la Red gracias a la inteligencia artificial. Solo así sabrá cómo moverse cuando él muera: conocerá a la perfección cuáles son los amigos de Facebook con los que más interactúa, la manera en la que se comunica o las imágenes que más le gustan en Instagram. La opción de vivir para siempre como un avatar digital nace de este profesor del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) como respuesta a una necesidad del nuevo siglo: dar una salida a la actividad online de cualquier persona. «Cuando alguien fallece, más allá del círculo familiar o de amigos, no mucha más gente se interesa por esa persona, pero todos los recuerdos de generaciones preservados para siempre gracias a Eterni.me ofrecerán mucha información sobre un determinado periodo histórico. Una especie de historia ?oral? generada por el usuario, pero de mayor poder para sus seres queridos», explica a este diario Ursache. Una biblioteca humana 2.0 El objetivo, según apunta el profesor, no es reemplazar por un avatar a la persona fallecida sino crear una biblioteca digital pero, en vez de libros, de gente, una especie de historia interactiva de las generaciones actuales y futuras. «En este momento, la gente sólo puede inscribirse en nuestra lista de espera ?beta? a través de nuestra página web. Una vez que Eterni.me se vaya a lanzar, enviaremos a los interesados invitaciones por correo electrónico con las instrucciones y el enlace a la aplicación». Y es que una vez que la persona muera, los familiares y amigos que deseen seguir interactuando con él, tendrán que descargarse la «app» de Eterni.me. «Es lo que llamamos el confort psicológico», apunta su creador, un «beneficio» del que la familia y amigos de un ser querido fallecido disfrutarán todos los días del resto de sus vidas. De momento, poca información más desvela Marius Ursache sobre su proyecto, ya que la compañía trabaja día a día en perfeccionar los algoritmos que permitan a esa inteligencia artificial simular nuestra identidad y hacerla, al fin, realidad. ¿Qué pasa con las cuentas de un fallecido? ¿Facebook me deja decidir qué hacer con mi perfil cuando muera? Todo usuario vivo puede configurar que su cuenta se convierta en conmemorativa cuando fallezca o, de lo contrario, eliminarla. En el primer caso, se convierte en una página estática identificada como «En memoria de (nombre)» que conserva las fotos y publicaciones hechas. Se trata de una especie de punto de encuentro en el que amigos y familiares pueden compartir recuerdos. ¿Qué pasa con mi correo de Gmail? Google cuenta con la opción «Administrador de cuentas inactivas» para que el usuario decida si quiere compartir sus datos con un amigo o un familiar, o bien eliminar la cuenta por completo, tras un periodo determinado de inactividad. ¿Hay que comunicar a Twitter el fallecimiento de un usuario? Sí. La red de «microblogging» no permite decidir en vida al tuitero qué quiere hacer con su perfil. La compañía exige el envío de un formulario para solicitar la eliminación de la cuenta de un fallecido. Solo una persona autorizada o un familiar pueden llevar a cabo este procedimiento. «Cuando presentes tu solicitud, te enviaremos instrucciones por correo electrónico para que nos proporciones más detalles, como información sobre el fallecido, una copia de tu DNI y una copia del certificado de defunción. Este es un paso necesario para evitar denuncias falsas o no autorizadas», explica la compañía. ¿Cómo se denuncia la cuenta de un difunto en Instagram? Al igual que Facebook, la popular red social de fotografía ofrece la posibilidad de convertir el perfil en cuenta conmemorativa, algo que puede configurar el usuario en vida o, tras su fallecimiento, un familiar puede solicitarlo. La otra opción es que «los familiares directos verificados» pidan la eliminación de la cuenta.
06-09-2018 | abc.es
La tecnología para el hogar abraza su futuro con inteligencia artificial
A pesar de los esfuerzos de la industria en superar la excesiva dependencia del teléfono móvil en nuestras vidas, su visión acerca de cómo será el hogar en el futuro pasa, irremediablemente, por este aparato. Por mucho que se intente, los «smartphones» seguirán siendo el centro de la experiencia. Pero se empieza a abrir el árbol de opciones. Asistentes digitales hasta en la sopa, televisores con resoluciones mayores y un árbol de infinidad de productos conectados son los que traccionan hacia nuevas formas de interactuar con la vivienda. Los grandes fabricantes del sector se la tecnología de consumo han dibujado en IFA de Berlín (Alemania), la mayor feria de electrónica de Europa, los nuevos cachivaches que pretenden conquistar al público. Unos inventos que resultan familiares porque en los últimos años todos los electrodomésticos empiezan a aumentar sus capacidades gracias a conectarse a internet. Uno de los espacios del cambio es lograr que «hablen» entre ellos. De nada tiene sentido tener una persiana automática si no existe un mayordomo digital que transfiera esa orden para ejecutarla. De ahí que los asistentes digitales empiecen a integrarse en los dispositivos domésticos, aunque se aprecia más una visión «marketiniana» del asunto que satisfacer las verdaderas necesidades de los consumidores. Lavadoras que se pueden programar desde el móvil, hornos que por medio de un software de inteligencia artificial que tiene en cuenta los horarios del usuario y calientan dos platos a diferentes temperaturas, aspiradores que te envían una notificación al móvil cuando ya ha recogido el polvo o frigoríficos con los que consultar recetas desde una pantalla digital. Muchos inventos que ponen el foco en intentar hacerla vida más cómoda al usuario, pero que demuestra que la solución encontrada por la industria es crecer aún más la filosofía de «Internet de las Cosas», aunque en ese esfuerzo surjan grandes dudas acerca de la privacidad y seguridad de los productos. La Inteligencia Artificial es el mantra al que se han aferrado las marcas para lograr una vivienda «inteligente», pero las compatibilidades entre marcas todavía representa un futuro muy difuso. Cada compañía cuenta con sus propios acuerdos. Pero lo que más fuerza ha cobrado en esta edición del evento berlinés es que, al igual que lo manifestado en el CES de Las Vegas o el Congreso Mundial de Móviles, la personalización de los productos es otro de sus pilares. Adecuar los contenidos al perfil de usuario es el desafío. Los asistentes digitales empiezan a disociar al receptor incorporando sistemas de reconocimiento de voz para entregar un resultado u otro en función de la persona que emite la orden. Es también, un año más, un ejemplo de la intensidad de los fabricantes en lanzar sus productos con la mayor celeridad posible. Un desafío perenne pese a los avances de estos sistemas, puesto que no son totalmente fiables y, en realidad, tienen muchas limitaciones como para afirmar con rotundidad de que estamos ante un robot que actúa de manera autónoma como se ha representado en infinidad de novelas y películas de ciencia ficción. Todavía, es cierto, no se ha alcanzado ese nivel. Aunque otra cosa es cierta, el teléfono móvil y el televisor siguen siendo los reyes de la fiesta. El móvil porque es lo que más nos pilla de cerca. Es el año en que se ha roto el mercado. No hace falta ya gastarse mil euros en un terminal porque los productos, principalmente de firmas procedentes de China, han dado un vuelco al mercado. Se inspiran en productos de firmas más veteranas, es cierto, y resulta a simple vista casi distinguir unos de otros, pero han tirado los precios para intentar conquistar al público con modelos de altas prestaciones que, en muchos casos, no superan los cuatrocientos euros. Una tendencia que va en aumento: en 2017 se vendieron en todo el mundo 1.478 millones de teléfonos inteligentes, con un precio medio de 276 euros en un mercado en el cada vez hay más competidores y menos beneficios salvo para las grandes firmas como Apple o Samsung. Los relojes inteligentes también han apreciado un reflote gracias al empuje de marcas, tanto procedentes de la esfera tecnológica como relojeras tradicionales, que han renovado sus colecciones para esta temporada con diseños más elegantes, con capacidades independientes y un enfoque más deportivo. Luego está la «caja tonta», que continúa explorando nuevas tecnologías de imagen. Desterrados ya los diseños extravagantes y las curvas, los fabricantes se han volcado en los dos últimos años a mejorar las resoluciones y mejorar la experiencia. Este es el año de la llegada de los primeros televisores con 8K , una resolución que duplica las de las pantallas con el 4K o UHD. Una nitidez, sin embargo, que viene acompañado de un problema adicional: los primeros contenidos no estarán disponibles antes de 2020. Pero para sacarles partido se ha pensado en un truco técnico. Dada la carencia de contenido adaptado a este formato, los fabricantes han incorporado un software especial basado en Inteligencia Artificial que logra un reescalado de imagen. Lo que consigue es «pintar» los píxeles que faltan cuando se agranda la retransmisión hasta reproducir a 8K. El resultado, según lo mostrado por las marcas, es impecable y evita de esta manera que se vuelvan a cometer los mismos errores de antaño. Y, para colmo, la «tele» cuanto más grande, mejor. Sus dimensiones no dejan de crecer; las pantallas de más de 65 pulgadas, monstruosas, se empiezan a vender con más asiduidad.
01-09-2018 | abc.es
Así es el Motorola One: con sistema Android puro y un diseño renovado con la controvertida pestaña
Motorola ha anunciado su nuevo teléfono móvil inteligente Motorola One en IFA 2018, que funciona con el sistema operativo Android One en su versión pura y que incorpora un diseño renovado con respecto al resto de gamas de Motorola, con «notch» -la pestaña superior- pantalla con marcos reducidos. Motorola One emplea por primera ocasión en un móvil de la marca la versión One de Android, sin modificaciones del sistema operativo por parte del fabricante, y se pondrá a la venta en España por un precio que partirá de los 299 euros, según un comunicado de la compañía. El terminal reduce las aplicaciones en esta versión, y la compañía garantiza que se actualizará con la versión Android 9 Pie poco después de su lanzamiento oficial. El teléfono tendrá también actualizaciones de seguridad en su sistema operativo de forma mensual durante un periodo de tres años. Ficha técnica Pantalla 6,2 pulgadas Resolución FullHD+ (2.280 x 1.080) Chip Snapdragon 636 RAM 4 GB Memoria 64 GB (ampliable) Cámara: Dual (16 MP y 8 MP) y frontal de 12 MP SO Android 8.1 Oreo Batería 4.850 mAh El dispositivo monta el procesador Qualcomm Snapdragon 625 y cuenta con una pantalla expandida Max Vision HD de 5.9 pulgadas. A su vez, el «smartphone» integra una opción de pantalla dividida que facilita la lectura y escritura en el dispositivo y es capaz de grabar video en calidad 4K. El terminal ofrece un diseño completamente renovado respecto al resto de familias de Motorola, con un ratio de aspecto de pantalla alargado de 19:9, enmarcada en un cuerpo curvo de cristal. Se trata, además, del primer modelo de la marca con «notch» para albergar su cámara frontal. Respecto a las cámaras, cuenta con una principal dual de 13 megapíxeles, con dos sensores alineados en vertical, y otra delantera de 8 megapíxeles con modos retrato, cinemagrafía o «time-lapse» para mejorar la calidad de los autorretratos. La Inteligencia Artificial también está incorporada en las cámaras por medio de Google Lens, herramienta que permite identificar y conseguir información sobre aquello a lo que la cámara enfoca. El Motorola One incorpora un software basado en Inteligencia Artificial también a través de otras herramientas como Google Fotos y el Asistente de voz de Google. Por otro lado, la batería integrada, según la empresa, será capaz de aguantar un día y el teléfono integra un cargador «Turbo Power» que otorgará seis horas de batería en 20 minutos de conexión. El teléfono estará disponible por 299 euros en varios países de Europa, entre los que se incluye España, Latinoamérica y en la zona Asia-Pacífico, aunque todavía no tiene fijada una fecha de lanzamiento, que se producirá «en los próximos meses».
01-09-2018 | abc.es
Honor Play: un «smartphone» para «gamers» que aspira a robar terreno a Xiaomi
Honor ha presentado en el marco de la feria IFA su nuevo Honor Play, un «smartphone» pensado para un público joven y enfocado especialmente al sector de los videojuegos, que llegará al mercado por 329 euros (4 GB de RAM y 64 GB de almacenamiento). Asimismo, ha aprovechado la ocasión para dar unas pequeñas pinceladas de su «próximo gran lanzamiento», el Honor Magic 2, un móvil que integrará un procesador Kirin 980, tendrá una «verdadera pantalla completa» «fullview» y hará que se deslice la pantalla para mostrar la cámara frontal (que se esconde en el interior). Ficha técnica Pantalla 6.3 pulgadas Resolución 2.280 x 1.080 (Full HD+) Chip Kirin 970 de ocho núcleos RAM 4 / 6 GB Memoria 64 GB (ampliable) Cámara dual 16 MP y 2 MP y frontaa de 16 MP SO Android 8.1 Oreo Batería 3.750 mAh El Honor Play, que sí sale a la venta este mismo 30 de agosto, implementa GPU Turbo, la nueva herramienta de Huawei y Honor para aumentar hasta un 60% la potencia gráficos de sus móviles, al tiempo que reduce un 30% el consumo, lo que sumado a sus 3.750 mAh de batería garantiza 4,6 horas de juego continuado a máxima calidad, según afirma la compañía. Para mejorar la experiencia de juego, el terminal cuenta con efectos de sonido en 3D, que permite, por ejemplo, detectar por que lugar vienen las balas en un juego de acción. Incluye también un protector de pantalla profesional para «gamers» y un diseño compacto que permite «un agarre perfecto» Las especificaciones se completan con un procesador Kirin 970 y EMUI 8.2. Durante el evento de la compañía en Berlín, la marca china ha revelado que Honor Play cuenta con una pantalla de 6.3 pulgadas, que ocupa el 89% de la parte frontal del móvil, e incorpora el «notch» en la parte superior. Además, destaca su diseño «unibody» metálico, que se lanzará al mercado en cinco colores: midnight black, nNavy blue, ultra violet, además de dos ediciones especiales para »gamers» en rojo y negro con un diseño más futurista. En cuanto a la imagen, Honor Play incorpora una cámara trasera de 16 MP con Inteligencia Artificial, poniendo especial atención en el modo retrato y en el estabilizador para la fotografía nocturna, tal y como ha explicado durante la presentación el presidente de Honor, George Zhao. «Hoy estamos muy orgullosos de tener cerca de 120 millones de usuarios y fans en todo el mundo, de crear una comunidad y andar de la mano de la gente joven», añade, que promete «una nueva experiencia digital para la nueva generación» y celebra el crecimiento de la compañía a nivel mundial (500% en el mercado español).
01-09-2018 | elpais.com
Sony, ZTE y HTC renuevan sus ?smartphones? en Berlín
El Sony Xperia XZ3 presume de que solo necesita una mano para todo su manejo
31-08-2018 | elpais.com
Honor Play: un móvil pensado para jugones
La segunda marca de Huawei presenta su ?smartphone? para videojuegos y avanza en el Honor Magic 2 de pantalla total, su nuevo buque insignia
20-08-2018 | elpais.com
?Los móviles Samsung con pantalla flexible estarán muy pronto en el mercado?
El presidente de Samsung Electronics advierte de que los ?smartphones? del futuro no necesitarán ?apps? y conectarán cosas en lugar de personas
09-08-2018 | elpais.com
Samsung Galaxy Note 9: el lápiz electrónico se transforma en mando a distancia
El nuevo ?smartphone? de la marca surcoreana reconvierte su S Pen en un control remoto con bluetooth para hacer fotos o reproducir música
30-07-2018 | abc.es
Cinco días con el Xiaomi Mi A1: este móvil lo tiene todo para triunfar
Tengo sentimientos encontrados en lo que se refiere al mercado móvil actual. Se lanzan muchos móviles al cabo del año. Hay numerosas marcas implicadas, pero solo unas pocas son las que hacen verdaderamente negocio de esto. Unas de ellas son Apple y Samsung, pero en los últimos tiempos hemos visto cómo firmas «made in China» crecían tanto que ha cambiado radicalmente el panorama del sector. Su gran baza: tirar los precios y ofrecer altas prestaciones. Pero si hacemos un vistazo a las tendencias, con la excepción de las «pantallas sin bordes» y esas «flamantes cámaras dobles», a nivel de diseño industrial hay poco que contar, la verdad. Los «smartphones» actuales son difíciles de distinguir. Se parecen mucho entre sí. Lo que triunfa, al poco tiempo se copia por un rival. Pero, si echamos un vistazo más detenidamente, se encuentran matices y aspectos diferenciales que pueden decantar la balanza sobre uno u otro. Al Xiaomi Mi A2 le pasa tres cuartos de lo mismo. En líneas generales, ofrece un diseño poco rompedor respecto a sus competidores. Pero es como todo producto de consumo: si los fijamos en el precio, el nuevo terminal de la firma china cumple a rajatabla con su cometido. Porque en estos momentos es difícil encontrar un terminal que dé tanto por tan poco. Y eso que se han subido los precios en comparación con su predecesor, el Mi A1, que ha sido uno de los más vendidos en el mercado español. El acabado exterior del terminal, sin embargo, recuerda al de otros muchos. Incluso la configuración y colocación de la doble cámara trasera (en vertical) tiene clara su inspiración en el iPhone X. De chasis metálico y fabricado en un cuerpo «unibody» que le confiere un buen agarre a la par que cierta belleza, el dispositivo tiene situado el lector de huellas dactilares en la parte central de la cara trasera. Una ubicación muy popular en la industria. Su funcionamiento es verdaderamente rápido una vez introducida y registrada la huella. Es ultrasensible. Aún así, se puede desbloquear igualmente mediante una contraseña. Ficha técnica Pantalla 5.99 pulgadas Resolución 2.160 x 1.080 p Dimensiones 158 x 75 x 7,3 mm Peso 166 gramos Chip Snapdragon 660 a 2.2 GHz RAM 4 GB+32 GB de memoria, 4 GB+64 GB y 6 GB+128 GB Cámara 12+20 MP (apertura F.1.75) y frontal de 20 MP Batería 3.010 mh SO Android One Aunque prescinde de todo botón físico en la parte frontal, la relación de aspecto no es de las más altas, dado que existe unos marcos superiores e inferiores muy pronunciados. Sí se ha ganado espacio, en cambio, al colocar una pantalla de mayor tamaño, de 5.99 pulgadas. Un panel tipo LCD que ofrece buenas sensaciones gracias, entre otras cosas, a una resolución de 2.160 x 1.080 píxeles. La iluminación y la reproducción de los colores están bien logrados y se muestran muy nítidos, aunque tal vez le falta ser más brillante. Con pocas renuncias, el terminal es un gama media con arrojo. Es un terminal de poco más de doscientos euros y, evidentemente, tiene limitaciones, pero estos son menores que otros modelos de la competencia en su rango. Hay varios modelos (el probado estos días es el de 4 GB de RAM y 32 GB de memoria), pero reúne características internas más que decentes. El «motor» escogido es el Snapdragon 660 de ocho núcleos, un chip fabricado por Qualcomm, que sin ser el más potente del mercado, ofrece un buen desempeño. A pleno rendimiento, sin embargo, como por ejemplo jugando a juegos o utilizando aplicaciones exigentes, se aprecian sus carencias si las comparamos con los principales buques insignia de otras marcas. Entonces, es cuando se vislumbran pequeñas ralentizaciones en las imágenes. El dispositivo viene con Android One, una versión del sistema operativo limpia y muy jugosa que ofrece al consumidor lo más estrictamente necesario, es decir, las aplicaciones y servicios básicos de Google y alguna propia de Xiaomi, como la destinada a los «fans» de la marca asiática. Y eso es una virtud porque te ahorras el hecho de tener programas duplicados y llenar más la memoria con cosas que son, para muchos, prescindibles. Gran cámara Pero una de sus extraordinarias aportaciones se encuentra en su apartado fotográfico. Una doble cámara cuya lente principal tiene un sensor de 12 megapíxeles, acompañado de otra lente de 20 megapíxeles. Ambas con una apertura focal de F1.75. Combinadas permiten jugar con la profundidad de campo y disparar en modo retrato. Su resultado, aunque decente, no se encuentra al nivel de otros terminales más avanzados y requiere de tener un fondo muy pronunciado para aprovecharlo. El recorte de los objetos no llega a la perfección y es algo cuestionable al no hacerlo con total precisión. En general, actúa de manera equilibrada a la hora captar con bastante fidelidad la realidad. Incluye varias funciones interesantes como un modo belleza para realizar la fisonomía del sujeto o un modo noche que intenta mejorar el resultado aunque sufre en diversos escenarios. La frontal llega a 20 megapíxeles y cumple con las expectativas. A la hora de captar imágenes con poca luz, el sensor de 20 megapíxeles se activa de manera automática en estas situaciones. Su manera de trabajar es sencilla: convierte cuatro píxeles en uno para aumentar la cantidad de luz para, posteriormente, aplicar un software. Tiene muchas opciones, como la posibilidad de disparar en formato cuadrado e, incluso, en manual (si se tienen los conocimientos apropiados). Inicialmente su batería, de 3.010 mAh, era uno de sus puntos flacos. Y ha sorprendido. A la hora de la verdad se ha comportado de manera recia y consecuente, alcanzando perfectamente el día y medio hasta la siguiente carga con un uso moderado. Lo bueno es que tiene sistema de carga rápida. Eso sí, se sobrecalienta a menudo si se le exprime aunque se sitúa en un estado aparentemente normal. El conector de carga es del tipo USB-C, con lo que tenemos, además, una clavija que empieza a estandarizarse en el mercado. Más controvertida ha sido la decisión de abandonar la clavija «minijack» de 3,5 milímetros para auriculares. Otro aspecto efímero y limitado se encuentra en su sistema de audio compuesto por un altavoz en el borde inferior pero que no tiene sonido estéreo. El resultado va acorde a su propia naturaleza, así que es imposible pedirle más peras al olmo. Tampoco cuenta con conexión NFC, la encargada de realizar pagos móviles por contacto, y a diferencia de otros modelos, no soporta tarjeta de microSD. Una funcionalidad interesante es que se puede utilizar como mando a distancia tradicional dado que existe un sensor de infrarrojos en la parte superior.
30-07-2018 | abc.es
Cinco días con el Xiaomi Mi A2: este móvil lo tiene todo para triunfar
Tengo sentimientos encontrados en lo que se refiere al mercado móvil actual. Se lanzan muchos móviles al cabo del año. Hay numerosas marcas implicadas, pero solo unas pocas son las que hacen verdaderamente negocio de esto. Unas de ellas son Apple y Samsung, pero en los últimos tiempos hemos visto cómo firmas «made in China» crecían tanto que ha cambiado radicalmente el panorama del sector. Su gran baza: tirar los precios y ofrecer altas prestaciones. Pero si hacemos un vistazo a las tendencias, con la excepción de las «pantallas sin bordes» y esas «flamantes cámaras dobles», a nivel de diseño industrial hay poco que contar, la verdad. Los «smartphones» actuales son difíciles de distinguir. Se parecen mucho entre sí. Lo que triunfa, al poco tiempo se copia por un rival. Pero, si echamos un vistazo más detenidamente, se encuentran matices y aspectos diferenciales que pueden decantar la balanza sobre uno u otro. Al Xiaomi Mi A2 le pasa tres cuartos de lo mismo. En líneas generales, ofrece un diseño poco rompedor respecto a sus competidores. Pero es como todo producto de consumo: si los fijamos en el precio, el nuevo terminal de la firma china cumple a rajatabla con su cometido. Porque en estos momentos es difícil encontrar un terminal que dé tanto por tan poco. Y eso que se han subido los precios en comparación con su predecesor, el Mi A1, que ha sido uno de los más vendidos en el mercado español. El acabado exterior del terminal, sin embargo, recuerda al de otros muchos. Incluso la configuración y colocación de la doble cámara trasera (en vertical) tiene clara su inspiración en el iPhone X. De chasis metálico y fabricado en un cuerpo «unibody» que le confiere un buen agarre a la par que cierta belleza, el dispositivo tiene situado el lector de huellas dactilares en la parte central de la cara trasera. Una ubicación muy popular en la industria. Su funcionamiento es verdaderamente rápido una vez introducida y registrada la huella. Es ultrasensible. Aún así, se puede desbloquear igualmente mediante una contraseña. Ficha técnica Pantalla 5.99 pulgadas Resolución 2.160 x 1.080 p Dimensiones 158 x 75 x 7,3 mm Peso 166 gramos Chip Snapdragon 660 a 2.2 GHz RAM 4 GB+32 GB de memoria, 4 GB+64 GB y 6 GB+128 GB Cámara 12+20 MP (apertura F.1.75) y frontal de 20 MP Batería 3.010 mh SO Android One Aunque prescinde de todo botón físico en la parte frontal, la relación de aspecto no es de las más altas, dado que existe unos marcos superiores e inferiores muy pronunciados. Sí se ha ganado espacio, en cambio, al colocar una pantalla de mayor tamaño, de 5.99 pulgadas. Un panel tipo LCD que ofrece buenas sensaciones gracias, entre otras cosas, a una resolución de 2.160 x 1.080 píxeles. La iluminación y la reproducción de los colores están bien logrados y se muestran muy nítidos, aunque tal vez le falta ser más brillante. Con pocas renuncias, el terminal es un gama media con arrojo. Es un terminal de poco más de doscientos euros y, evidentemente, tiene limitaciones, pero estos son menores que otros modelos de la competencia en su rango. Hay varios modelos (el probado estos días es el de 4 GB de RAM y 32 GB de memoria), pero reúne características internas más que decentes. El «motor» escogido es el Snapdragon 660 de ocho núcleos, un chip fabricado por Qualcomm, que sin ser el más potente del mercado, ofrece un buen desempeño. A pleno rendimiento, sin embargo, como por ejemplo jugando a juegos o utilizando aplicaciones exigentes, se aprecian sus carencias si las comparamos con los principales buques insignia de otras marcas. Entonces, es cuando se vislumbran pequeñas ralentizaciones en las imágenes. El dispositivo viene con Android One, una versión del sistema operativo limpia y muy jugosa que ofrece al consumidor lo más estrictamente necesario, es decir, las aplicaciones y servicios básicos de Google y alguna propia de Xiaomi, como la destinada a los «fans» de la marca asiática. Y eso es una virtud porque te ahorras el hecho de tener programas duplicados y llenar más la memoria con cosas que son, para muchos, prescindibles. Gran cámara Pero una de sus extraordinarias aportaciones se encuentra en su apartado fotográfico. Una doble cámara cuya lente principal tiene un sensor de 12 megapíxeles, acompañado de otra lente de 20 megapíxeles. Ambas con una apertura focal de F1.75. Combinadas permiten jugar con la profundidad de campo y disparar en modo retrato. Su resultado, aunque decente, no se encuentra al nivel de otros terminales más avanzados y requiere de tener un fondo muy pronunciado para aprovecharlo. El recorte de los objetos no llega a la perfección y es algo cuestionable al no hacerlo con total precisión. En general, actúa de manera equilibrada a la hora captar con bastante fidelidad la realidad. Incluye varias funciones interesantes como un modo belleza para realizar la fisonomía del sujeto o un modo noche que intenta mejorar el resultado aunque sufre en diversos escenarios. La frontal llega a 20 megapíxeles y cumple con las expectativas. A la hora de captar imágenes con poca luz, el sensor de 20 megapíxeles se activa de manera automática en estas situaciones. Su manera de trabajar es sencilla: convierte cuatro píxeles en uno para aumentar la cantidad de luz para, posteriormente, aplicar un software. Tiene muchas opciones, como la posibilidad de disparar en formato cuadrado e, incluso, en manual (si se tienen los conocimientos apropiados). Inicialmente su batería, de 3.010 mAh, era uno de sus puntos flacos. Y ha sorprendido. A la hora de la verdad se ha comportado de manera recia y consecuente, alcanzando perfectamente el día y medio hasta la siguiente carga con un uso moderado. Lo bueno es que tiene sistema de carga rápida. Eso sí, se sobrecalienta a menudo si se le exprime aunque se sitúa en un estado aparentemente normal. El conector de carga es del tipo USB-C, con lo que tenemos, además, una clavija que empieza a estandarizarse en el mercado. Más controvertida ha sido la decisión de abandonar la clavija «minijack» de 3,5 milímetros para auriculares. Otro aspecto efímero y limitado se encuentra en su sistema de audio compuesto por un altavoz en el borde inferior pero que no tiene sonido estéreo. El resultado va acorde a su propia naturaleza, así que es imposible pedirle más peras al olmo. Tampoco cuenta con conexión NFC, la encargada de realizar pagos móviles por contacto, y a diferencia de otros modelos, no soporta tarjeta de microSD. Una funcionalidad interesante es que se puede utilizar como mando a distancia tradicional dado que existe un sensor de infrarrojos en la parte superior.
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