Noticias de "smartphone"

29-05-2018 | abc.es
La segunda edad dorada del podcast: el formato de audio que nunca se fue
En la era de la imagen, el audio sigue mostrando su capacidad para cautivar al gran público. Y el podcast vive, en estos momentos, su segunda edad dorada. Pese a no tratarse de algo nuevo, cada vez hay más interesados en producir este tipo de archivos sonoros descargables Su gran baza es poderse consumir en cualquier momento desde ordenadores o teléfonos móviles conectados. Los medios de comunicación, las cadenas de radio y «startups» que desarrollan comunidades y redes especializadas han apostado por intentar llevar este formato al lugar que se merece. «El podcast ha vivido varios auges a lo largo de los últimos 15 años pero esta vez hay elementos únicos. Por un lado todo el mundo tiene ahora un dispositivo en el bolsillo permanentemente conectado y en el que está acostumbrado a consumir audio. Esto ha hecho que sea mucho más fácil llegar a una audiencia importante que antes no existía o que dependía de un reproductor MP3 que tenía que conectar a un PC. Por otro, se ha encontrado un lenguaje propio y temáticas variadas que resuenan mejor con la audiencia», responde por correo electrónico Ángel Jiménez de Luis, cofundador de Cuonda, una red de podcast en español y en la que se albergan múltiples temáticas que van desde la historia, la tecnología, los videojuegos o la divulgación científica. Este resurgir no se debe únicamente al formato en sí mismo, sino a una tendencia mayor y más general en cuanto al consumo de contenidos, donde se ha pasado de un modelo de «broadcast» (donde uno emite y el resto recibe) a otro «on-demand» (a la carta, donde cada uno elige qué consumir) «que se ha venido a incrementar con la popularidad de los servicios de video por streaming tipo Netflix y demás, cuyo hábito se ha extendido a los podcasts», destaca por su parte Juan Ignacio Solera, fundador de Ivoox, plataforma para reproducir, descargar y compartir audios de todo tipo de temáticas y géneros. «Es por tanto dentro de este contexto en el que la tendencia es que los usuarios decidan qué, cuándo y cómo acceder a lo les interesa, donde el podcast ha tomado verdadero empuje», agrega. Los expertos destacan, ese sentido, que el podcast tiene mucho potencial que aportar a los medios digitales y que gana peso en audiencia. «Es un canal diferente, más íntimo y al que los oyentes demuestran una gran lealtad. Permite experimentar con nuevas narrativas y formatos y hacerlo además con un coste de producción menor, por ejemplo, que el del vídeo. Es un medio perfecto también para dar nuevas dimensiones a reportajes e investigaciones que se han publicado en papel o en web», subraya Jiménez de Luis, quien coincide con José Antonio Gelado, autor de uno de los primeros podcast en español en 2004, al afirmar que se trata de un «soplo de aire fresco respecto a otros medios». La aportación y diferenciación respecto la emisión lineal es amplia: «Claramente la ventaja del ahorro de tiempo, en tanto que te permite acceder a un contenido de la temática que más te interese (desde humor a historia, pasando por ciencia o espiritualidad), mientras realizas otras actividades como el conducir, planchar, running o pasear al perro. Además, la voz del podcaster, su forma personal de contar las cosas, una vez que te "engancha", genera una complicidad y recurrencia muy superior a otros medios», valora Solera. El podcast, como continuación de la capacidad disruptora que surgió a partir de los blogs, supone una «alternativa a la radio tradicional» al permitir escuchar «otras voces» que, a juicio de Gelado, «de otra forma no tendrían acceso a una audiencia». Una facultad que ha animado a los creadores de audio a «aventurarse y crear contenidos específicos para ser consumidos como podcasts». De hecho, este experto pone el acento en la «fase de madurez del fenómeno». «Aparecen nuevas iniciativas surgidas específicamente como podcast y no solo como volcado de programas de radio. Se han consolidado redes de podcasts y la producción independiente goza de su mejor momento en muchos años», añade. El móvil lo reinventa Según los últimos datos del informe anual Sociedad de la Información elaborado por Telefónica, el 50% de los jóvenes españoles son «mobile first»: consumen entre el 90% y el 100% de su tiempo en red sobre una pantalla móvil; de hecho, el 86% de los jóvenes posee un «smartphone» y lo usa como dispositivo de referencia para mensajería instantánea, redes sociales y consumo de música y vídeos en «streaming». Un escenario propicio para el auge de los contenidos multimedia. Pero la «escucha» de radio por canales digitales todavía no ha hecho explosión. El Estudio General de Medios establece que el 6,5% de los españoles escucha la radio a través de internet, aunque el consumo de podcasts en España representa el 1,6% del total. Otro estudio, en este caso elaborado por la consultora Edison Research, recalca que el 44% de los estadounidenses han escuchado alguna vez algún podcast, lo que equivale a unos 124 millones de usuarios. Una cifra que se reduce, sin embargo, entre el público fiel, aquel que consultan sus podcast favoritos mensualmente; se estima que 73 millones de usuarios han escuchado este tipo de archivos de audio (un 26% de la población) en los primeros meses de año. La conclusión es que la audiencia se ha venido incrementando de manera continua en los últimos años. Los servicios digitales y la tecnología en su conjunto ha incentivado una forma de consumo de contenidos distinta a la de anteriores generaciones. La manida frase de «a ver qué echan por la tele» va camino de enterrarse, con la excepción de las retransmisiones de eventos en directo. Ha crecido la audiencia, pero «no de la forma exponencial que nos gustaría», aunque «sí de forma constante y sostenida», destaca Solera. Pero la alternativa a consumir no solo películas y series desde cualquier lugar y en cualquier momento también se ha extendido en el audio, donde cada vez más los usuarios buscan y encuentran podcast que traten temas que les resultan familiares. Las compañías tecnológicas no han sido ajenos a esta disrupción y llevan muchos años ofreciendo plataformas para consumir estos archivos de audio, como la aplicación Podcast de Apple, que permite suscribirse y escuchar el contenido en cualquier momento. Echando la vista atrás, el podcast ha estado presente de manera permanente, aunque nunca que ha convertido en un fenómeno de grandes masas. «La oferta de podcasts ha crecido de forma considerable y las temáticas y formatos también. Se ha desarrollado un lenguaje propio y diferente del de otros medios, como la radio. Y, sobre todo, se ha comprobado que es un medio capaz de llegar a millones de personas con propuestas que en otros medios no tendrían sentido. El caso de "Serial" suele ponerse como ejemplo y es realmente un ejemplo muy bueno», sostiene, en ese snetido, Jiménez de Luis. Serial es un caso de éxito sin precedentes. Producido por la radio pública de EE.UU., un documental distribuido por capítulos mantuvo conectado a millones de personas mientras relataba el asesinato en 1999 de la adolescente Hae Min Lee en un suburbio en la ciudad de Baltimore. Fue todo un paradigma de la comunicación y de cómo el podcast puede ser un fenómeno viral. Precisamente, Gelado apunta a este ejemplo y a otros proyectos realizados por medios de comunicación unido a las nuevas formas de acercarse al audio como el control por voz de móviles y altavoces inteligentes como determinantes para lograr que el podcast no haya perecido en la era de la imagen. «Estos factores han atraído a su vez la atención de medios y agencias de todo el mundo y especialmente en España que han vuelto a ver después de 14 años desde su aparición que el podcast sigue siendo un formato válido para captar audiencias masivas y generalistas y no sólo nichos», matiza. Buscar nuevos podcast, un obstáculo La fórmula del éxito, sin embargo, es desconocida. Existen temáticas más amplias, pero otras más específicas tienen poco recorrido para mantener en vilo a millones de personas. ¿Cuáles son los atributos que pueden introducirse en este formato de audio para incrementar su audiencia? «Los ingredientes que ya existen son suficientes y la prueba es que cada año aumenta de forma considerable el número de oyentes de podcast», insiste Jiménez de Luis. A su juicio, «el mayor obstáculo para acelerar más aún su implantación es que todavía no resulta fácil descubrir nuevos podcasts, en parte porque muchos teléfonos vienen sin una aplicación preinstalada para hacerlo, pero la inclusión de podcasts en aplicaciones de música frecuentemente utilizadas, como Spotify por ejemplo, está cambiando también esta situación».
28-05-2018 | abc.es
Espiar WhatsApp: ¿es posible colarse en conversaciones ajenas con una aplicación?
Una de las entradas más populares en los buscadores es la frase «espiar WhatsApp». Un hecho que se ha convertido en un filón para muchos desarrolladores avispados y con malas intenciones, que han creado aplicaciones que prometen poder monitorizar la actividad de cualquier usuario de nuestros contactos solo con descargarnos su herramienta, disponible en muchos casos a través de su propia página web, que nos sale en las primeras entradas nada más ingresar en el navegador esta frase. Pero, ¿es posible «hackear» WhatsApp? La respuesta es que, si eres un usuario medio con conocimientos básicos, descargándote una simple «app» en tu móvil no vas a conseguir mucho más que las horas de conexión y un informe de actividad. Eso en el mejor de los casos. «El cifrado de WhatsApp hace casi imposible que puedas acceder a una conversación en la que no estás involucrado», explica para ABC Luis Corrons, experto en ciberseguridad de Avast, que cuenta que su experiencia con este tipo de aplicaciones no fue muy productiva. No espían y encima son un timo «Las aplicaciones que probé prometían espiar a otros usuarios, pero en realidad eran un timo. Al final, lo que hacían era apuntarte a una página que te cobraba por mandarte mensajes y no funcionaban para lo que se supone que eran», asegura. El método era fácil: un enlace web te redirigía a una página, que podía ser sospechosamente parecida a la de Google Play (la tienda de aplicaciones de Android), y desde donde era posible descargarse la aplicación «milagrosa». Una vez instalada, pedía un correo para el registro y un número de teléfono. Para validar la cuenta, había que introducir un código que llegaba vía SMS una vez que se introducían los datos. Lo que el usuario no sabía es que a la vez que llegaba esta contraseña también se enviaba a un servicio de mensajería «premium» que le cobraba al usuario cada vez que periódicamente le llegaba uno de sus SMS. El sistema se refinó tanto que estas aplicaciones maliciosas conseguían evitar que las notificaciones de los mensajes aparecieran en los móviles, por lo que el usuario la mayoría de las veces solo se enteraba cuando le llegaba el susto de la factura. «Los SMS estaban en la bandeja de entrada como leídos, por lo que si no te metías directamente, no te percatabas», afirma Corrons. «Apps» que intuyen conversaciones En los últimos tiempos han proliferado las aplicaciones tipo «registro». Es decir, herramientas a terceros que monitorizan la actividad de tus contactos en WhatsApp desde tu propia cuenta y crean informes sobre lo que intuyen que son horas de sueño o conversaciones entre varias personas al comparar los horarios de conexión de los números que tienes registrados en tu agenda. Algo así como automatizar tablas que podrías hacer tú mismo mirando si tus contactos están en línea o no cada vez que te conectas. «En realidad estos datos son "públicos" -porque tienes acceso solo con tener la aplicación instalada- , pero en ningún caso se pueden meter en conversaciones con otras personas ajenas a quien la está utilizando», señala el experto en ciberseguridad. Además, el hecho de que dos personas coincidan hablando a las mismas horas en una aplicación tan utilizada y cotidiana como WhatsApp no asegura que las predicciones sean totalmente fiables. Instaladas en el móvil espiado Después de todo esto. ¿Acaso la tecnología para «pinchar» conversaciones de WhatsApp no ha llegado a nuestras manos? En este caso, la respuesta es la contraria: sí que existen aplicaciones que pueden controlar todo lo que hace un móvil desde otro distinto (ya sea desde otro smartphone «Mata Hari» o desde un ordenador), pero para ello se necesita instalar una «app» en el terminal que se va a espiar. «Existen aplicaciones espía, que normalmente son de pago, que su objetivo es hacer una copia de toda la actividad del móvil en el que están instaladas y hacérsela llegar al ?atacante?», explica Corrons. Ya se han visto casos en el que este tipo de aplicaciones buscan un fin más allá del simple «cotilleo», como la herramienta que permitía a los padres controlar los móviles de sus hijos (que saltó a los medios por revelar información de sus usuarios por una agujero de seguridad), si bien fue duramente criticada por la intromisión en la privacidad que suponen este tipo de «apps». Espiar WhatsApp puede ser delito Más allá de la capacidad técnica para llevar a cabo el espionaje en WhatsApp, es importante conocer que el hecho de acceder a conversaciones privadas (incluso por parte de padres preocupados por díscolos hijos) está penado por la ley. Se trata de un delito de descubrimiento y revelación de secretos recogido en el artículo 197 y puede conllevar hasta penas de prisión. Así que si después de leer este artículo te sientes tentado, ya sea de manera analógica o tecnológica, a controlar la actividad de alguien en WhatsApp, piénsatelo dos veces porque puede que salgas escaldado.
25-05-2018 | abc.es
Superado con creces un año, el 2017, en el que las cámaras dobles y las pantallas sin marcos se convirtió en el tótem a adorar por los fabricantes de teléfonos móviles, este año la Liga de Campeones de la tecnología ha fichado a un nuevo jugador, la Inteligencia Artificial. Una tecnología que las marcas han abrazado con todas las de la ley en sus propuestas para esta temporada sin renunciar, eso sí, a alinear en en sus equipos las funciones más avanzadas y demandas por los consumidores. La batalla del «smartphone» se recrudece cada vez más. El podio de los principales vendedores se estrecha cada vez más, y por ahí acecha Huawei, actual tercero en discordia, que en estos momentos es la única marca en condiciones de romper la tradicional dupla formada por Samsung y Apple. Pero tampoco hay que descuidarse porque aprietan fuerte en la tabla firmas asiáticas como Vivo, Oppo o Xiaomi. China rompe moldes Pese al embuste chino, los envíos de teléfonos inteligentes en China han sufrido un tremendo golpe en el primer trimestre de este año, según un informe de la firma de análisis Canalys, que cifra la caída en un 21%. En Europa, el partido se encuentra en sus minutos más candentes, puesto que es sorprendente cómo Xiaomi se ha colocado en la cuarta posición de los mayores vendedores -el tercero en España, por delante de Apple- superando a la veterana Nokia, que regresa al top cinco después de unos años a la deriva. En la actualidad, se dan dos escenarios en la jungla del móvil. Por un lado, Samsung y Apple han subido un nuevo listón. Han roto moldes al ofrecer sus terminales más avanzados por encima de los mil euros. Sin embargo, el iPhone X ha sido el teléfono más vendido en este periodo, según las estadísticas de Strategy Analytics, lo que indica que una parte de los consumidores están dispuestos a rascarse el bolsillo. Pero otra parte no, con lo que muchos fabricantes han optado por precios contenidos y ofrecer, como en el caso del nuevo OnePlus 6, una relación calidad-precio agresiva y muy ajustada. Potencia con control Pero la principal idea que mueve el mercado del móvil es incrementar la potencia y las prestaciones en cada generación. En la parrilla de salida de los principales bólidos se encuentran el iPhone X, el OnePlus 6, el Samsung Galaxy S9 Plus, el Huawei P 20 Pro y el LG G7 ThinQ. Todos ellos no escatiman en rendimiento, pero sí se encuentran ligeras e importantes diferencias. Mientras Apple ha continuado explotando sus propios procesadores, en este caso el A11 Bionic, otros fabricantes que apuestan por el sistema operativo Android optan por componentes de Qualcomm o, como en el caso del Huawei P20 Pro, un chip de creación propia, el Kirin 970. El resto se han acercado al Snapdragon 845, el «cerebro» de unas bestias tecnológicas que funcionan, salvo con pequeños detalles, de manera solvente y dan un manejo fluido. Da verdaderamente gusto utilizarlos. Además, dado que se ha venido incrementando la memoria RAM, todos ellos permiten abrir y cerrar aplicaciones, navegar, manejarlas de una manera rápida. Una experiencia que se aprecia considerablemente si se viene de «smartphones» de hace varios años. Si bien es cierto que a más guarismos no existe la garantía suprema que el móvil va a ir mejor (que se lo digan al iPhone X que ofrece, según diversos análisis, 3 GB de memoria RAM), los teléfonos más avanzados se mueven entre los 4 y 6 GB de memoria RAM. En una versión, el OnePlus 6 cuenta con hasta 8 GB, pero a día de hoy es una característica casi imperceptible. Pantalla casi sin bordes Tanto el tamaño como la calidad de la pantalla ofrecen resultados dispares. Aunque si bien es cierto que todos ellos han abrazado la tendencia de las pantallas casi sin bordes, cada fabricante ha articulado sus propias prestaciones y mejoras diferentes. La idea transversal que mueve ahora la industria es ofrecer mucha más superficie en un menor tamaño. Y la mayoría acierta, aunque ello puede provocar que se asemejen estéticamente entre ellos. En el caso del iPhone X, Apple quiso diferenciarse con la inclusión de una pestaña o «notch» en la parte superior de la pantalla. Una decisión controvertida pero que, a lo largo de este año, se ha venido copiando por otros rivales Android como en el caso del OnePlus 6, el Huawei P20 Pro o el LG G7 ThinQ. Samsung, por el contrario, ha mantenido su diseño icónico en el Galaxy S9 Plus, que le confiere una gran belleza exterior. Por tamaños y relación de aspecto nos encontramos con aspectos diferenciales. Así, en el caso del OnePlus 6 su panel se ha agrandado respecto a su antecesor alcanzando las 6.29 pulgadas. Estéticamente, pese a que recuerda en parte al iPhone X, es compacto y manejable. Más alargado resulta, no obstante, el Galaxy S9 Plus pese a moverse en una diagonal de 6.2 pulgadas, mientras que el Huawei P20 Pro se queda en unas 6.1 pulgadas. Todos ellos han apostado por integrar paneles de tipo OLED, que ofrecen negros profundos y colores intensos. De gran calidad La calidad, en estos casos, es sorprendente. Eso se aprecia cuando se reproducen contenidos audiovisuales, pero estamos ante una decisión algo controvertida, puesto que esta tecnología puede saturar demasiado los colores ofreciendo una imagen menos real de la que gusta un perfil de usuarios. En el caso del iPhone X, además, ofrece una mayor calidez de las imágenes, pero incluye una sensacional función llamada TrueTone que es capaz de adaptar el brillo a las condiciones de iluminación de la habitación. El LG G7 ThinQ se ha distanciado del resto y ha decidido incorporar una pantalla LCD, una tecnología muy perfeccionada, pero que alcanza los 1.000 nits de brillo. Es una medida empleada para describir la brillantez y que, en este caso, logra que el terminal ofrezca una luminosidad suprema, algo que se aprecia cuando le da el sol directo. En cuanto a la resolución obtenida, solo el Huawei P20 Pro y el OnePlus 6 chirrían ligeramente en este apartado al apostar por el Full HD, mientras el resto se ha lucido algo más, sobre todo en el caso del G7 que consigue una densidad alta (563 píxeles por pulgada). Una cámara diferenciada y particular Notables diferencias se descubren en todos ellos. Cada modelo ha apostado por una configuración propia, lo que ofrece una mayor variedad a la hora de cumplir con las demandas de cada uno. Yendo por partes, el iPhone X se ha mantenido en las dobles cámaras con lentes de 12 megapíxeles y aperturas focales de F1.8 y F2.4. Ambas vienen estabilizadas ópticamente, lo que permite captar sin movimientos las imágenes. Su resultado es muy bueno, sobre todo, en dos de los escenarios habituales, cuando se dispara en modo retrato y en la foto de escenarios. Pero en cuanto a la imagen nocturna, el zoom y las panorámicas el terminal de la firma norteamericana flaquea en comparación con sus rivales. El Huawei P20 Pro se lleva la palma. Tiene tres cámaras, una de 40 megapíxeles (F1.7), otra de 20 megapíxeles monocromo (F1.6) y una de 8 megapíxeles (F2.4), pero a día de hoy es el rey en acercar la imagen gracias a la incorporación de un triple zoom (óptico de 3 aumentos, híbrido de 5 aumentos y digital de 10 aumentos). Aquí no hay territorio que no supere la firma china. Por su parte, el Galaxy S9 Plus representa el salto de Samsung a las dobles cámaras en esta gama. Y lo ha hecho con sentimientos encontrados, puesto que en general ofrece buenas sensaciones, pero también queda ligeramente por debajo en comparación con otros rivales. En este caso, incorpora dos sensores de 12 megapíxeles cada una. Un gran angular tiene apertura variable de F1.5 y F2.4, mientras que la secundaria tiene apertura fija de F2.4. Con esta cámara se logran, sobre todo, imágenes nocturnas muy detalladas y se capta una gran luminosidad. En el caso del LG G7 ThinQ, hay que destacar que la firma surcoreana ha mantenido su propia configuración técnica. A saber, una cámara normal (apertura F1.6) y otra gran angular (F1.9), con lo que le otorga una experiencia muy particular. Ambas son de 16 megapíxeles y se pueden activar indistintamente. Además, afortunadamente, ha incorporado un modo retrato que no se encontraba en sus predecesores y, al igual que el Galaxy S9 Plus, permite ajustar el nivel de desenfoque antes de tomar la imagen. En el caso del OnePlus 6, la fotografía puede chocar en comparación con el resto, puesto que incluye una doble cámara de 16 y 20 megapíxeles con apertura de F1.7 cada una. Si hablamos de la grabación de video, todos ellos graban en calidad 4K (a 30 cuadros por segundo en el LG G7 ThinQ y Huawei P20 Pro, el resto a 60 cuadros por segundo), pero no todos pueden lograr una función que puede ser muy vistosa, el super slow motion o super cámara lenta que ofrece resultados muy divertidos. El terminal que mejor lo trata e sel Galaxy S9 Plus, que alcanza los 960 frames por segundo en alta definición. Pero la inteligencia artificial ha tomado la fotografía en algunos casos como en el Huawei P20 Pro y el LG G7 ThinQ que son capaces de automatizar ciertos procesos y devolver sugerencias en ciertas escenas de cara a mejorar el resultado de la imagen. Los gestos como canalizador y otros detalles Si algo ha aportado el iPhone X ha sido, sin lugar a dudas, un aspecto casi invisible, su revolucionaria interfaz gestual. Es intuitivo, natural, cómodo y, una vez que pasas por aquí, es difícil volver a una pantalla con botones aunque estos sean digitales. Es algo que, por ejemplo, Android no ha logrado enderezar en algunos modelos como el Galaxy S9 Plus. Son pequeños detalles que muestran un avance en la interacción humano-máquina. El OnePlus 6, por contra, ha introducido una función similar para manejarlo, pero es más bien limitada y viene desactivada por defecto. En cuanto a las baterías, todos ellos superan con creces el día de duración, pero el terminal de la firma surcoreana se extiende mucho más. Otros detalles a tener en cuenta es que el OnePlus 6 no es sumergible ni dispone de sistema de carga inalámbrica, mientras que uno de los puntos flacos del iPhone X es la lentitud a la hora de recargar la batería. Como curiosidad, cabe recordar que el dispositivo de Apple tiene FaceID, un sistema de reconocimiento facial para desbloquear la pantalla y autorizar pagos móviles, y ha conservado su idea de prescindir de la clavija para auriculares (como se ha sumado Huawei) algo que sí conserva Samsung.
25-05-2018 | abc.es
Superado con creces un año, el 2017, en el que las cámaras dobles y las pantallas sin marcos se convirtió en el tótem a adorar por los fabricantes de teléfonos móviles, este año la Liga de Campeones de la tecnología ha fichado a un nuevo jugador, la Inteligencia Artificial. Una tecnología que las marcas han abrazado con todas las de la ley en sus propuestas para esta temporada sin renunciar, eso sí, a alinear en en sus equipos las funciones más avanzadas y demandas por los consumidores. La batalla del «smartphone» se recrudece cada vez más. El podio de los principales vendedores se estrecha cada vez más, y por ahí acecha Huawei, actual tercero en discordia, que en estos momentos es la única marca en condiciones de romper la tradicional dupla formada por Samsung y Apple. Pero tampoco hay que descuidarse porque aprietan fuerte en la tabla firmas asiáticas como Vivo, Oppo o Xiaomi. China rompe moldes Pese al embuste chino, los envíos de teléfonos inteligentes en China han sufrido un tremendo golpe en el primer trimestre de este año, según un informe de la firma de análisis Canalys, que cifra la caída en un 21%. En Europa, el partido se encuentra en sus minutos más candentes, puesto que es sorprendente cómo Xiaomi se ha colocado en la cuarta posición de los mayores vendedores -el tercero en España, por delante de Apple- superando a la veterana Nokia, que regresa al top cinco después de unos años a la deriva. En la actualidad, se dan dos escenarios en la jungla del móvil. Por un lado, Samsung y Apple han subido un nuevo listón. Han roto moldes al ofrecer sus terminales más avanzados por encima de los mil euros. Sin embargo, el iPhone X ha sido el teléfono más vendido en este periodo, según las estadísticas de Strategy Analytics, lo que indica que una parte de los consumidores están dispuestos a rascarse el bolsillo. Pero otra parte no, con lo que muchos fabricantes han optado por precios contenidos y ofrecer, como en el caso del nuevo OnePlus 6, una relación calidad-precio agresiva y muy ajustada. Potencia con control Pero la principal idea que mueve el mercado del móvil es incrementar la potencia y las prestaciones en cada generación. En la parrilla de salida de los principales bólidos se encuentran el iPhone X, el OnePlus 6, el Samsung Galaxy S9 Plus, el Huawei P 20 Pro y el LG G7 ThinQ. Todos ellos no escatiman en rendimiento, pero sí se encuentran ligeras e importantes diferencias. Mientras Apple ha continuado explotando sus propios procesadores, en este caso el A11 Bionic, otros fabricantes que apuestan por el sistema operativo Android optan por componentes de Qualcomm o, como en el caso del Huawei P20 Pro, un chip de creación propia, el Kirin 970. El resto se han acercado al Snapdragon 845, el «cerebro» de unas bestias tecnológicas que funcionan, salvo con pequeños detalles, de manera solvente y dan un manejo fluido. Da verdaderamente gusto utilizarlos. Además, dado que se ha venido incrementando la memoria RAM, todos ellos permiten abrir y cerrar aplicaciones, navegar, manejarlas de una manera rápida. Una experiencia que se aprecia considerablemente si se viene de «smartphones» de hace varios años. Si bien es cierto que a más guarismos no existe la garantía suprema que el móvil va a ir mejor (que se lo digan al iPhone X que ofrece, según diversos análisis, 3 GB de memoria RAM), los teléfonos más avanzados se mueven entre los 4 y 6 GB de memoria RAM. En una versión, el OnePlus 6 cuenta con hasta 8 GB, pero a día de hoy es una característica casi imperceptible. Pantalla casi sin bordes Tanto el tamaño como la calidad de la pantalla ofrecen resultados dispares. Aunque si bien es cierto que todos ellos han abrazado la tendencia de las pantallas casi sin bordes, cada fabricante ha articulado sus propias prestaciones y mejoras diferentes. La idea transversal que mueve ahora la industria es ofrecer mucha más superficie en un menor tamaño. Y la mayoría acierta, aunque ello puede provocar que se asemejen estéticamente entre ellos. En el caso del iPhone X, Apple quiso diferenciarse con la inclusión de una pestaña o «notch» en la parte superior de la pantalla. Una decisión controvertida pero que, a lo largo de este año, se ha venido copiando por otros rivales Android como en el caso del OnePlus 6, el Huawei P20 Pro o el LG G7 ThinQ. Samsung, por el contrario, ha mantenido su diseño icónico en el Galaxy S9 Plus, que le confiere una gran belleza exterior. Por tamaños y relación de aspecto nos encontramos con aspectos diferenciales. Así, en el caso del OnePlus 6 su panel se ha agrandado respecto a su antecesor alcanzando las 6.29 pulgadas. Estéticamente, pese a que recuerda en parte al iPhone X, es compacto y manejable. Más alargado resulta, no obstante, el Galaxy S9 Plus pese a moverse en una diagonal de 6.2 pulgadas, mientras que el Huawei P20 Pro se queda en unas 6.1 pulgadas. Todos ellos han apostado por integrar paneles de tipo OLED, que ofrecen negros profundos y colores intensos. De gran calidad La calidad, en estos casos, es sorprendente. Eso se aprecia cuando se reproducen contenidos audiovisuales, pero estamos ante una decisión algo controvertida, puesto que esta tecnología puede saturar demasiado los colores ofreciendo una imagen menos real de la que gusta un perfil de usuarios. En el caso del iPhone X, además, ofrece una mayor calidez de las imágenes, pero incluye una sensacional función llamada TrueTone que es capaz de adaptar el brillo a las condiciones de iluminación de la habitación. El LG G7 ThinQ se ha distanciado del resto y ha decidido incorporar una pantalla LCD, una tecnología muy perfeccionada, pero que alcanza los 1.000 nits de brillo. Es una medida empleada para describir la brillantez y que, en este caso, logra que el terminal ofrezca una luminosidad suprema, algo que se aprecia cuando le da el sol directo. En cuanto a la resolución obtenida, solo el Huawei P20 Pro y el OnePlus 6 chirrían ligeramente en este apartado al apostar por el Full HD, mientras el resto se ha lucido algo más, sobre todo en el caso del G7 que consigue una densidad alta (563 píxeles por pulgada). Una cámara diferenciada y particular Notables diferencias se descubren en todos ellos. Cada modelo ha apostado por una configuración propia, lo que ofrece una mayor variedad a la hora de cumplir con las demandas de cada uno. Yendo por partes, el iPhone X se ha mantenido en las dobles cámaras con lentes de 12 megapíxeles y aperturas focales de F1.8 y F2.4. Ambas vienen estabilizadas ópticamente, lo que permite captar sin movimientos las imágenes. Su resultado es muy bueno, sobre todo, en dos de los escenarios habituales, cuando se dispara en modo retrato y en la foto de escenarios. Pero en cuanto a la imagen nocturna, el zoom y las panorámicas el terminal de la firma norteamericana flaquea en comparación con sus rivales. El Huawei P20 Pro se lleva la palma. Tiene tres cámaras, una de 40 megapíxeles (F1.7), otra de 20 megapíxeles monocromo (F1.6) y una de 8 megapíxeles (F2.4), pero a día de hoy es el rey en acercar la imagen gracias a la incorporación de un triple zoom (óptico de 3 aumentos, híbrido de 5 aumentos y digital de 10 aumentos). Aquí no hay territorio que no supere la firma china. Por su parte, el Galaxy S9 Plus representa el salto de Samsung a las dobles cámaras en esta gama. Y lo ha hecho con sentimientos encontrados, puesto que en general ofrece buenas sensaciones, pero también queda ligeramente por debajo en comparación con otros rivales. En este caso, incorpora dos sensores de 12 megapíxeles cada una. Un gran angular tiene apertura variable de F1.5 y F2.4, mientras que la secundaria tiene apertura fija de F2.4. Con esta cámara se logran, sobre todo, imágenes nocturnas muy detalladas y se capta una gran luminosidad. En el caso del LG G7 ThinQ, hay que destacar que la firma surcoreana ha mantenido su propia configuración técnica. A saber, una cámara normal (apertura F1.6) y otra gran angular (F1.9), con lo que le otorga una experiencia muy particular. Ambas son de 16 megapíxeles y se pueden activar indistintamente. Además, afortunadamente, ha incorporado un modo retrato que no se encontraba en sus predecesores y, al igual que el Galaxy S9 Plus, permite ajustar el nivel de desenfoque antes de tomar la imagen. En el caso del OnePlus 6, la fotografía puede chocar en comparación con el resto, puesto que incluye una doble cámara de 16 y 20 megapíxeles con apertura de F1.7 cada una. Si hablamos de la grabación de video, todos ellos graban en calidad 4K (a 30 cuadros por segundo en el LG G7 ThinQ y Huawei P20 Pro, el resto a 60 cuadros por segundo), pero no todos pueden lograr una función que puede ser muy vistosa, el super slow motion o super cámara lenta que ofrece resultados muy divertidos. El terminal que mejor lo trata e sel Galaxy S9 Plus, que alcanza los 960 frames por segundo en alta definición. Pero la inteligencia artificial ha tomado la fotografía en algunos casos como en el Huawei P20 Pro y el LG G7 ThinQ que son capaces de automatizar ciertos procesos y devolver sugerencias en ciertas escenas de cara a mejorar el resultado de la imagen. Los gestos como canalizador y otros detalles Si algo ha aportado el iPhone X ha sido, sin lugar a dudas, un aspecto casi invisible, su revolucionaria interfaz gestual. Es intuitivo, natural, cómodo y, una vez que pasas por aquí, es difícil volver a una pantalla con botones aunque estos sean digitales. Es algo que, por ejemplo, Android no ha logrado enderezar en algunos modelos como el Galaxy S9 Plus. Son pequeños detalles que muestran un avance en la interacción humano-máquina. El OnePlus 6, por contra, ha introducido una función similar para manejarlo, pero es más bien limitada y viene desactivada por defecto. En cuanto a las baterías, todos ellos superan con creces el día de duración, pero el terminal de la firma surcoreana se extiende mucho más. Otros detalles a tener en cuenta es que el OnePlus 6 no es sumergible ni dispone de sistema de carga inalámbrica, mientras que uno de los puntos flacos del iPhone X es la lentitud a la hora de recargar la batería. Como curiosidad, cabe recordar que el dispositivo de Apple tiene FaceID, un sistema de reconocimiento facial para desbloquear la pantalla y autorizar pagos móviles, y ha conservado su idea de prescindir de la clavija para auriculares (como se ha sumado Huawei) algo que sí conserva Samsung.
24-05-2018 | abc.es
Samsung Galaxy A6 y A6+, ¿próximos reyes de la gama media?
El único misterio era el precio. De hecho, Samsung no quiso revelarlo cuando anunció, a primeros de este mismo mes de mayo, sus nuevos terminales Galaxy A6 y A6+. Desde luego, se comentó entonces, esos precios estarían por debajo de los cerca de 400 euros del Galaxy A8 y los 500 euros del A8+, presentados a finales de 2017 y que están en lo más alto de la gama media de la firma coreana. Pero las altísimas especificaciones de los dos nuevos terminales, bastante similares (aunque no iguales) a las de sus «hermanos mayores», sembró un mar de dudas entre los analistas. Dudas que terminan ahora mismo, el día en que Samsung ha anunciado la comercialización de sus dos nuevos «smartphones» de la gama A, inaugurada en 2015 y que, según Celestino García, vicepresidente de Samsung, «está liderando las ventas de dispositivos de gama media en España». ¿Su baza? El precio: 299 euros para el Galaxy A6 y 369 euros para el A6+. Todo un reto a la oleada de fabricantes (la mayoría chinos) que durante estas semanas han estado anunciando sus apuestas. Y también una cura preventiva ante el inminente (será el 19 de junio) desembarco de OPPO, el gigante chino que faltaba, en el mercado europeo. Ficha ténica Pantalla 5.6 y 6 pulgadas, respectivamente Resolución 720 x 1480 pixeles para el modelo «normal» y 2.220 x 1.08o píxeles para el más grande Chip Exynos 7870 octa-core 1.6 GHz para el modelo «normal» y Qualcomm Snapdragon 450 a 1,8 GHz para el otro RAM 3 y 4 GB Memoria 32 y 64 GB (ampliable) Cámara 16 MP y F1.7 para el «normal» y doble (de 16 y 5 megapixeles) para el grande. Batería 3.000 mAh y 3.500 mAh, respectivamente SO Android 8.0 Oreo Los nuevos terminales incorporan pantallas sin marcos de 5,6 y de 6 pulgadas, respectivamente, ambas de formato alargado, 18,5:9. Las dos son Súper AMOLED, aunque la del A6 es HD+ (1.480 x 720 píxeles), mientras que la calidad de la del A6+ sube hasta Full HD+ (2.220 x 1.080 píxeles). Sorprendentemente, los dos nuevos terminales no cuentan con la certificación IP68, es decir, que ninguno de los dos es resistente al agua. En cuanto a la fotografía, sólo el A6+ ofrece una doble cámara trasera (con sensores de 16 y 5 megapixeles), mientras que el A6 se queda con un único sensor de 16 megapixeles. En ambos casos, las cámaras cuentan con un sistema de enfoque automático y una apertura máxima de F1.7. El A6+, además, dispone de un novedoso sistema de enfoque dinámico que permite controlar la profundidad de campo y el desenfoque de fondo algo muy útil para los retratos con efecto «Bokeh». En la cámara frontal, la ventaja vuelve a ser para el modelo A6+, con un sensor de 24 megapíxeles, que en el A6 se queda en 16 megapixeles. Tampoco el procesador es el mismo en los dos modelos. En ambos casos, estamos ante un chip de ocho núcleos, pero la frecuencia varía: Exymos 7880 a 1,6 GHz en el A6 y un Qualcomm Snapdragon 450 a 1,8 GHz en el A6+. Eso sí, ambos modelos contarán con 3 GB de memoria RAM y 32 GB para almacenamiento. En ambos casos, ampliables a 256 GB con tarjetas MicroSD. Por lo que respecta a las baterías, el. He o Galaxy A6 cuenta con una de 3.000 miliamperios, mientras que el A6+ monta una de 3.500 miliamperios. Las dos con sistema de carga rápida. Por supuesto, ambos modelos cuentan con la última versión del sistema operativo de Google, Android Oreo 8.0.
24-05-2018 | abc.es
El FBI infló la «amenaza» de los sistemas de encriptación de los teléfonos móviles
En los últimos años, los dispositivos móviles y, en especial, los teléfonos móviles inteligentes, han acumulado ingentes cantidades de datos personales y sensibles que, en manos de personas malintencionadas, pueden provocar un severo caos. En estos aparatos millones de personas guardan, casi literalmente, su vide al completo. Pero, a su vez, representan un lugar muy goloso en las investigaciones de la policía, sobre todo para esclarecer crímenes. Pero los investigadores se han topado con las cada vez más robustas medidas de seguridad que han venido incorporando los fabricantes. Unas medidas que, en efecto, dificultan los acceso a los datos almacenados en estos dispositivos. Según publica «The Washington Post», el FBI ha proporcionado en los últimos años estadísticas infladas al Congreso y a los medios de comunicación exagerando así los problemas de seguridad planteados por los sistemas de seguridad y las comunicaciones cifradas de los «smartphones». Los investigadores, recoge el texto, aseguraron en 2017 que no pudieron acceder ni extraer información procedente de unos 7.800 dispositivos conectados y bloqueados, y que se enmarcaban como prueba de delitos. Un posible escenario que el FBI reclamaba que eran necesarias herramientas de investigación forense muy avanzadas y a la que no tenían acceso. Frente a ello, la agencia ha reconocido que esa cifra era menor, entre 1.000 o 2.000 terminales. Durante un período de siete meses, el director del FBI, Christopher Wray, exageró la cifra para intentar presionar a los fabricantes y administraciones para que se rebajara el software de seguridad de los «smartphones» que incluye sistemas de encriptación. La agencia, que ha iniciado una investigación interna, se percató del error hace aproximadamente un mes, pero todavía no ha logrado adaptar las estadísticas a la realidad. Una estrategia que, denuncia el diario, estaba dirigida a solucionar el problema conocido como «Going Dark», por el cual los investigadores se quejan de ser incapaces de desbloquear la información digital, con o sin una orden judicial. Una reclamación histórica por parte de la policía al entender que ralentiza una investigación. Fuentes del organismo han declarado a «The Washington Post» que la razón de esta diferencia en las estadísticas se debe a un error de programación en las bases de datos. Este anuncio coincide en un momento delicado para el FBI, cuya credibilidad se ha puesto en cuestión por parte del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, en las investigaciones acerca de la posible injerencia extranjera en las pasadas elecciones presidenciales. Para la agencia, pese a todo, reconoce que va a continuar «buscando una solución que garantice que las fuerzas del orden puedan acceder a las pruebas de actividades delictivas con la autorización legal adecuada». En unas declaraciones de Wray en enero, «mientras el FBI y la fuerzas de seguridad estén en la primera línea de este problema es un problema de seguridad nacional que hay que abordar de manera urgente». Organizaciones defensoras de la privacidad como Electronic Frontier Foundation han argumentado, por su parte, que el sistema de cifrado previene el crimen al proteger los datos de las personas de los piratas informáticos, mostrándose así en contra de la existencia de puertas traseras para los investigadores. El FBI libró una contienda legal en 2016 en un intento de obligar a Apple a tener acceso a un iPhone que había pertenecido al autor del tiroteo de San Bernardino (California), algo a lo que el fabricante de tecnología se negó al considera que rebajar la seguridad de sus productos podría poner en riesgo a sus usuarios. Inicialmente, los investigadores aseguraron ser incapaces de tener acceso al terminal, aunque posteriormente contrataron un software específico a la empresa israelí Cellebrite para romper el sistema de bloqueo gracias a explotar un agujero de seguridad existente en una versión del sistema operativo iOS antigua. Ese mismo año se produjo un caso similar en una investigación de narcotráfico en Nueva York.
24-05-2018 | elpais.com
HTC ?estruja? su nuevo móvil U12+ bajo la tutela de Google
La marca taiwanesa estrena un ?smartphone? premium que se puede manejar con una mano pulsando o presionando en sus bordes
23-05-2018 | abc.es
HTC U12+ sube la apuesta en la gama alta con cuatro cámaras en un solo móvil y bordes táctiles
Ni una ni dos, sino hasta cuatro cámaras (dos delanteras y dos traseras) presenta el nuevo HTC U12+, buque insignia de la compañía que ya se encuentra en preventa. La compañía taiwanesa ha querido diferenciarse del resto subiendo la apuesta en fotografía incluyendo dos cámaras duales dentro de un formato de 18:9 de 6 pulgadas. Además, llega con la tecnología «Edge Sense 2», que lleva la tecnología táctil a los bordes y la posibilidad de utilizar realidad virtual. Pasen y vean lo nuevo de HTC. Sin duda, HTC ha apostado por las cámaras. Las fotografías con el famoso «efecto bokeh» (que nos permite difuminar selectivamente en función de la imagen que queramos tomar) ya es posible tanto con la cámara dual trasera como con la frontal. Además, el UltraSpeed Autofocus 2 incluye un sensor autofocus de detección de fase y un nuevo laser autofocus que asegurará que puedas hacer cualquier foto, mientras que el HDR Boost 2 permitirá capturar las imágenes con bajas condiciones luminosas. La cámara principal tiene zoom óptico 2x y zoom digital de 10x, mientras que el vídeo con Sonic Zoom podrás realizar zoom en sonidos o voces específicas para realizar un montaje ya desde el momento de la grabación. «El U12+ ha recibido una puntuación de 103 en DxOMark, siendo así la cámara con mayor calificación de la industria para un smartphone con cámara dual», aseguran desde la firma taiwanesa. Por dentro, lo nuevo de HTC tiene un procesador Qualcomm Snapdragon 845 Mobile Platform con X20 LTE, preparado para conexiones de Gigabit LTE sin necesidad de comprometer la duración de la batería. Se presenta con 6GB de RAM y hasta 128GB de almacenamiento. Por otro lado encontramos la tecnología «Edge Sense 2», que convierte los bordes en un panel táctil que reconoce qué mano estás utilizando, y realizar acciones como navegar por el dispositivo, bloquear la orientación de la pantalla, tomar fotos o vídeos, hacer zoom en los mapas, y «prácticamente cualquier interacción». Otro de los puntos fuertes es su compatibilidad con la realidad virtual gracias a Vive Focus, con una sincronización de notificaciones y llamadas telefónicas, y además un modo espejo para convertir este smartphone en un Cine VR. En el apartado de sonido, este nuevo «monstruo» de HTC lleva integrado el sistema HTC BoomSound, USonic y audio Qualcomm aptX HD, previstos para los altavoces BoomSound y los auriculares USonic que incorporan un sistema de cancelación de ruido. En cuanto a diseño, el U12+ destaca marcos ultrafinos y los anteriormente nombrados botones sensibles en colores brillantes, para que no pases desapercibido. Está disponible en tres tonos diferentes: Translucent Blue, Titanium Black y Flame Red. Y todo por un precio de 799 euros.
17-05-2018 | abc.es
Xiaomi Redmi Note 5: un móvil «rompeprecios» que quiere conquistar España
Cada vez más grandes. Esa es la idea que Xiaomi ha querido transmitir en su presentación de sus nuevos teléfonos móviles inteligentes que vienen con un propósito, romper los precios. En efecto, llegan para reforzar una tendencia al alza que ha llevado a la compañía china a consolidarse en Europa en un tiempo récord. Hace sólo dos días que Honor presentaba su nuevo terminal en Londres, OnePlus hacía lo propio con el que será su caballo de batalla para este año. Está claro que la otra gran firma china no podía permanecer callado. Y, a nivel estético, recuerda al iPhone X. Los mejores componentes, pero a la mitad de precio. Esa es la filosofía que ha llevado a la firma a ser considerada como «el Apple chino». Para colmo, Xiaomi acaba de anunciar que, a partir de este mismo año, limitará sus beneficios netos a un escueto 5%, lo que permitirá una novedosa política de contención de precios que tiene muy pocos precedentes en el mercado. Todo lo que exceda de ese porcentaje se revertirá, de un modo u otro, a los consumidores. Donovan Sung, director global de marketing y producto, saca pecho: Xiaomi se ha convertido en el cuarto fabricante de móviles del mundo y su cuota en Europa, dónde entró el año pasado, es ya superior al 5%. En otras palabras, el fabricante de «smartphones» que más y más rápido esta creciendo en todo el planeta. Con solo seis meses de presencia en España, la firma cuenta ya con cinco tiendas en nuestro país, todas ellas en Madrid, una cifra que se multiplicará por tres este mismo año. Pero veamos los dispositivos. El primero de ellos es el Redmi Note 5, un smartphone de líneas impecables y equipado, como no, con una cámara dual controlada por Inteligencia Artificial. Su pantalla, de 5,99 pulgadas, tiene una resolución Full HD+ (2.160 x 1.080 Píxeles). Los dos sensores de la cámara dual, de 12 y 5 megapixeles, constan de píxeles mucho mayores de lo habitual, de 1,4 nanómetros, lo que hace que reciban más luz que los convencionales. Eso, unido a un algoritmo de IA que optimiza los resultados, da como resultado fotos más brillantes y coloridas incluso en los ambientes más oscuros. Ficha técnica Pantala 5,99 pulgadas Resolución Full HD+ (2.160 x 1.080 p) Cámara Doble (12 y 5 MP) y frontal de 13 MP Chip Qualcomm Snapdragon 636 RAM 4 GB Memoria 64 GB Batería 4.000 miliamperios SO Android Un sistema de detección de bordes garantiza que los sujetos de las fotos resalten del resto de la imagen, lo que permite retratos con un efecto «bokeh» realmente espectacular. La cámara frontal es de 13 megapixeles y también cuenta con la misma tecnología. Y permite, además, hacer selfies con HDR. Una función llamada AI Beuty, mide los tonos del rostro y consigue mejorar la textura y el brillo de la piel en cada retrato. El procesador es el Qualcomm Snapdragon 636, considerado como el mejor de la serie 6 del fabricante de chips norteamericano. La batería es de 4.000 miliamperios mas que suficiente para dos dias sin pasar por el cargador. La memoria RaM es de 4 GB y la de almacenamiento de 64 GB. El precio, realmente increíble, es de 249 euros, que se quedan en 199 euros si elegimos la opción de 3 GB y 33 GB de almacenamiento. El terminal estará disponible a partir del 23 de mayo. Pero Xiaomi se guardaba una sorpresa. El nuevo Mi Mix 2S, un terminal diseñado por Philip Stark. Según Sung, es una Mezcla de arte y tecnología. De hecho el Mi Mix 2 hecho en cerámica se encuentra ya expuesto en el museo nacional de Artes Decorativas como un ejemplo de la mezcla de ambas disciplinas. El nuevo terminal está, también, construido en cerámica. Cuenta con pantalla infinita y su doble cámara trasera (dos sensores de 13 megapixeles), no sobresale del cuerpo del teléfono. También cuenta con píxeles de 1,4 nanómetros y un sistema de enfoque ultra rápido y preciso. Su sistema de reconocimiento de ruido multi frame hace que el móvil analice el ruido de varias imágenes (las que hace al disparar) y lo elimine de la foto final. El resultado son fotografías perfectamente definidas, prácticamente en cualquier condición de luz. La cámara cuenta con sistema de reconocimiento de escena por inteligencia artificial, que reconoce 205 escenas en 25 categorías. Y también con un efecto de Bokeh dinámico que cuenta con seis posibilidades de personalización. La cámara frontal también permite hacer selfies de gran calidad. En palabras de Sung, «es la mejor cámara que nunca» ha montado Xiaomi. El Procesador es un Snapdragon 845, el más poderoso de Qualcomm, con velocidades de hasta 2,8 GHz. Se trata de uno de los smartphones más rápidos del mercado. La memoria ram es de 6GB y la de almacenamiento de 128 GB. El móvil llega con un sistema de carga rápida inalámbrica, algo que muy pocos ofrecen todavía. Su precio? 599 euros, la mitad que otros móviles con prestaciones parecidas. El modelo con 64 GB de memoria, pero con 6 GB de RAM, se queda en 499 euros. El nuevo Mi Mix 2S se pondrá a la venta el próximo 25 de mayo.
17-05-2018 | elpais.com
El OnePlus 6 llega para revolucionar el mercado de los móviles
La marca china lanza un potente ?smartphone? que copia la estética de Apple, supera las especificaciones de Samsung, y mejora el precio de Huawei
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