Noticias de "smartphone"

11-09-2017 | elpais.com
iPhone X: el nuevo ?smartphone? que presentará Apple
Nuevas filtraciones adelantan el nombre y algunas características de los esperados nuevos teléfonos de la compañía
11-09-2017 | elpais.com
iPhone X: así será el nuevo ?smartphone? que presentará Apple
Nuevas filtraciones adelantan el nombre y algunas características de los esperados nuevos teléfonos de la compañía
11-09-2017 | elmundo.es
Todo lo que sabemos sobre el nuevo iPhone X antes de que Apple lo anuncie
Las constantes filtraciones dejan poco a la imaginación sobre el nuevo smartphone 
09-09-2017 | enter.co
Top 10 semanal de ENTER.CO
Esta semana estuvo llena de buenas noticias para los amantes de los smartphones. Pero para quienes descargan música de Internet, las noticias no son tan buenas. En videojuegos, EA Sports reveló nuevos detalles de los mejores 100 jugadores que harán parte de ‘FIFA 18’. Y por último, tuvimos las novedades de WhatsApp, Mario Bros y la […]
08-09-2017 | abc.es
No se puede hablar de Apple sin que venga a la memoria la figura de Steve Jobs. A pesar de no ser el creador realmente del primer ordenador de la compañía, sí fue el maestro de orquesta del despertar de una necesidad en los consumidores. No una ni dos, sino varias veces a lo largo de su trayectoria. Un ordenador particular en sus hogares parecía imposible desearlo en los ochenta. Logró que lo «necesitaran». Apple no solo es fruto de sus inventos, es mucho más: una de las marcas más distinguidas, una marca diferente, atractiva para el consumidor, aspiracional a la par que elegante. Era la particular visión de uno de los genios más recientes que tuvo que convivir con sus propios demonios. De «pensar diferente» y ese perfeccionismo del que trató de hacer gala también quedó plasmado todos sus productos. Ya ha dejado de ser una compañía tecnológica; es una manera de ver la vida para muchos consumidores. Su mayor logro no es la percepción que la propia compañía necesita de sus consumidores. Al contrario, una de sus grandes aportaciones a la mercadotecnia es la capacidad para que los consumidores «necesiten» a Apple. Unos seres convertidos en «fan boys» que compran todo su mensaje y que, pese a que la marca no ha sido siempre la primera en llegar, son capaces de atribuirles el perdón de la innovación en detrimento de una mayor satisfacción con sus productos. Diversos informes consultados apuntan a que los usuarios con un iPhone se sienten mejor. Aunque solo se tratase de una pincelada más en esta era del consumismo atroz. Es todo un «branding» establecido desde lo más profundo de la personalidad ególatra de Steve Jobs, pero que siempre ha sabido moverse en la línea de entender que el consumidor no necesita aparatos demasiado sofisticados ni complicados. Es el ejemplo práctico de una empresa con halo de personalidad de su «jefe». Solo hay que echar una mirada atrás, al 9 de enero de 2007, y recordar ese momento histórico en que Jobs se subió a una tarima para la presentación de un nuevo y distinguido producto. Fue una exclusiva fiesta de la compañía que ahora todos conocen como Keynote, antes MacWorld. El fundador de la manzanita se acogió a sus clásicos discursos soberbios y brillantes. Y cautivó al público. Porque Apple quería, tras romper moldes con el iPod, volver a revolucionar. En este caso con el aparato más pequeño de sus bolsillos, el «smartphone». Antes que el iPhone ya existían los teléfonos conectados, pero Apple lo envolvió en misterio, en un paquete solvente y robusto que todo lo que pretendía hacer lo hacía, y bien. Sobradamente bien. Fue el primer dispositivo en introducir una pantalla capacitiva. El mundo se quedó patidifuso. El iPhone fue algo más; tenía a sus dos grandes productos estrellas integrados, el Macintosh de 1984 y el iPod de 2001. La simbología de la manzana como mano creadora bien puede no implicar la revolución total desde cero, tal y como comentó en su día el cofundador de la compañía Steve Wozniak, pero sí contribuyó al desarrollo de un concepto. De una idea y un modelo a seguir. Ese dispositivo móvil representaba el todo y nada. Tenía incluida el sistema de reproducción de música del iPod, el ordenador con el que tener acceso a internet y la función de llamadas y mensajes del móvil. Todo en uno. Tres aparatos en un solo producto. Y se ganó la premisa desde su lanzamiento: Apple había revolucionado el móvil. Según la visión de Steve Jobs, los «smartphones» existentes entonces eran demasiado complicados de usar. El iPhone aspiraba a solucionar los problemas de usabilidad de los dispositivos, introduciendo dos valores permanentes, el minimalismo y la sencillez. Con su habitual ironía, incluso lo comparó entonces con los dispositivos de otras compañías como el Moto Q, BlackBerry, Palm Treo y Nokia E62, ya que sus teclados eran, en su opinión, pequeños y pesados para trabajar. Para ser diferentes, decía, el iPhone no debía tener teclado físico sino una pantalla totalmente táctil permitiendo tener una visualización mayor. La idea era que fuese el primer dispositivo sin botones físicos, aunque técnicamente no lo ha sido, puesto que varios pulsadores se han mantenido, como el botón Home, el circular, que le ha acompañado desde sus inicios y que, ahora, con el iPhone 8 o iPhone X tocando el timbre, puede llegar a desaparecer. Las «apps» como forma de vida El primer modelo de la compañía, el 2G en su primera generación, solo se vendió en Estados Unidos. En su particular forma de hacer las cosas, la filosofía Jobs era «ser imprescindible». Sin embargo, el «smartphone» implicó mucho más para las empresas y para internet. Por aquel entonces, no había páginas webs bien adaptadas al entorno móvil, pero el surgimiento de un nuevo concepto de móvil revolucionó la visualización de las páginas y un nuevo modo de transmitir información, entretenimiento y realizar actividades: las «apps». Cuando las empresas vieron el potencial del iPhone y la nueva deriva de los fabricantes de los dispositivos, se volcaron en desarrollar aplicaciones, todas las empresas grandes querían una «app» propia. Sin embargo, el primer iPhone no es el que actualmente se conoce en los mercados. Ni contenía los mismos elementos que se esperan del próximo iPhone X o iPhone 8 ni era, ni por asomo, tan potente como los actuales. Por no tener, la primera generación no tenía una App Store por la carencia de aplicaciones. El único color era el negro, no existía la opción de copiar y pegar, se necesitaba un ordenador para configurarlo, solo se podía escribir en vertical, no se podía adjuntar una foto a un mensaje y no podía grabar. Se ha dicho que el iPad se desarrolló con antelación al iPhone a pesar que no llegó al mercado en 2010. Pero dada la experiencia cosechada con el iPhone se decidió apostar por el nacimiento de un hermano mayor, el iPad, que permitía disponer de una pantalla grande como la de una ordenador y comodidad de transportar como un móvil. Al principio fue visto como un «iPhone grande», pero ha permitido agitar el mercado de los portátiles y ayudar al consumo de contenidos audiovisuales. Sin embargo, desde el fallecimiento de Steve la compañía se ha visto relegada a un competidor fuerte que se le ha adelantado en la carrera tecnológica, Samsung. La percepción social es que Apple ha dejado de vender innovación porque ya no inventa. Ha venido copiando y tomando prestado elementos y propuestas ya vistas con anterioridad en otros terminales. Pero hay algunos detalles en los que han apostado y les ha salido bien la jugada, como el lector de huellas -ahora presente en todos los teléfonos de alta gama e, incluso, algunos de gama media-. Posible retraso del nuevo iPhone El mercado de los móviles está cada vez más apretado. Actualmente, se puede decir que existen dos competidores claros arriba, Samsung y Apple, y muchos en el pelotón, con firmas chinas como Vivo, Oppo, OnePlus o Xiaomi con los más avanzados. Sin embargo, los últimos datos apuntan a un nuevo enemigo, Huawei, que ha superado en ventas a la compañía que dirige Tim Cook, al menos en los meses estivales. ¿Será que los consumidores ya no quieren un iPhone? ¿Apple ya no inventa nada nuevo? Otras opiniones de expertos apuntan a que los consumidores no cambian de iPhone cuando sale otro modelo, si funciona bien. Así lo indica Francisco Jerónimo, analista de IDC, en declaraciones a ABC. En su opinión, rechaza la idea de que Apple se esté quedando atrás en la carrera tecnológica. «La compañía ofrece algunos de los mejores móviles del mercado» a muchas personas, así como también es una de las «locomotoras» que «dirigen el mercado» en este sector. «Eso se observa en el impacto de sus móviles, como en el caso de la música a través del móvil. En cierto modo, está lejos de sus competidores, pero todavía es la marca preferida de muchos en el mundo, en todo caso está lejos de la competencia», dice. «En cierto modo, está lejos de sus competidores, pero todavía es la marca preferida de muchos en el mundo, en todo caso está lejos de la competencia»Francisco Jerónimo, de IDC Según este experto, que Huawei haya superado temporalmente a Apple en ventas de teléfonos responde únicamente a una cuestión de precio, no de tecnología. «El precio de Huawei es más bajo que Apple, pero claramente hay una fuerte demanda por Apple», indica. En este sentido, desde el punto de vista de los elementos premium que Apple integra en el iPhone, Huawei no tiene una cuota de mercado entre los consumidores que demandan este tipo de características en un dispositivo. Los consumidores que quieren eso van a Apple o Samsung, aunque «Huawei está creciendo en ese sentido», lo que no quiere decir que los consumidores estén rechazando el iPhone como «smartphone». «Apple es la marca más grande en el consumo de electrónica, no se puede asociar las caídas en ventas con el desamor por la marca». Sin embargo, «no se puede esperar que la gente compre, compre y compre, si estás contente con tu móvil», opina este analista. Tal vez, la respuesta esté ahí, que los consumidores no necesitan cambiar a menudo a un nuevo modelo de iPhone si se encuentran satisfechos con tener en sus bolsillos una pequeña parte de Apple.
08-09-2017 | abc.es
iPhone 8: todo lo que esperamos que presente Apple
¿Qué presentará? ¿Habrá sorpresas? El momento ha llegado. Durante dos horas, todas las miradas de la industria de la tecnología y la innovación hacen un parón a sus vidas para dirigirlas hacia un lugar, el auditorio de Apple Park, la futurista sede circular de la compañía americana que se convertirá en el escenario este martes de la presentación Keynote de sus nuevos dispositivos electrónicos. Lo más probable es que, por supuesto, y tras meses de rumores, se presente el nuevo modelo de iPhone y la renovación de otro producto, aunque sin la misma acogida comercial, el Apple Watch. Y las quinielas apuntan a tres modelos distintos, es decir, la renovación de los iPhone 7 y iPhone 7 Plus además de uno nuevo más diferente coincidiendo con el décimo aniversario del producto. Lo que sí se sabe es el día y la hora. Será a las 19.00 horas. En ese momento está previsto que el gigante de la tecnología encienda las luces de su fiesta en un evento siempre exclusivo y glamuroso que, en términos económicos, representa el espejo donde mirar por parte de la industria. El iPhone cumple diez años. Marcó un punto de inflexión en 2007 cuando la marca, entonces liderada por el malogrado Steve Jobs, decidió entrar en el negocio de la telefonía móvil que dominada Nokia, hoy en día una marca ausente. Convertirse, para muchos analistas y expertos, en el invento más importante y revolucionario de las últimas décadas no le ha valido para mantenerse siempre ajena a las críticas y acusar la crisis que empieza a agitar los cimientos del «smartphone». El iPhone es, por méritos propios, la punta de lanza de la compañía. Su dispositivo estrella. El producto que paga sus facturas. Y tal trascendencia merece su momento especial. Ni uno ni dos, hasta tres versiones Durante su presentación, que bien podríamos definirla como su fiesta de cumpleaños, Apple tiene previsto anunciar no uno ni dos, sino tres modelos distintos de iPhone. Aún con el nombre oficial en interrogante, se espera que se renueven los dos modelos «normales», un iPhone 7S y un iPhone 7S Plus, diferenciados por tamaño y posiblemente por la configuración de sus cámaras, pero será el iPhone 8 o iPhone X el que llame especialmente la atención. Diseño rompedor, con el que Apple demuestra su esfuerzo por sumarse a la actual corriente dentro de la industria que apela a las pantallas «infinitas», es decir, ampliar el ratio pantalla-cuerpo para lograr que la parte frontal del dispositivo venga cubierta casi totalmente por una pantalla interactiva. La maquinaria de la rumorología y las filtraciones -que no ha podido la compañía pararla a pesar de haber contratado a todo un equipo- ya se ha encargado de perfilar las ideas y características principales. Pero siempre queda la confirmación y verlo para creerlo. La idea que más se ha sostenido en el tiempo y que más fuerza ha tenido es que ese nuevo iPhone vendrá con pantalla tecnología OLED, la misma que emplean firmas como Samsung, y que promete un resultado arrebatador: colores intensos y negros profundos. Además de este esperado debut, el nuevo dispositivo continuará sin la clavija «minijack», retirada el pasado año para potenciar los auriculares inalámbricos, los AirPods, que tan bien se ha recibido en el mercado, sobre todo el norteamericano. Pero se esperan aún muchas sorpresas. Además del tipo de pantalla, que ya de por sí es una novedad, la firma liderada por Tim Cook puede también romper con una de las señas de identidad que le ha acompañado al producto desde sus inicios. Es el botón Inicio. Sí, ese circular que desde 2013 sirve además para integrar el sensor biométrico destinado a las huellas dactilares. Ha sido evolucionado con el tiempo y ha ofrecido un buen resultado. ¿Momento de pasar página? ¿Adiós al Touch ID? En un extraño movimiento -Apple siempre trabaja sobre lo que tiene para intentar mejorarlo-, se espera que se prescinda finalmente de ese botón para incluirlo dentro de la propia pantalla, pero esa decisión puede condicionar la existencia del lector de huellas. A lo largo del año se ha hablado acerca de la posibilidad de llevarlo por debajo de la propia pantalla, pero los problemas registrados y las dudas sobre su ejecución pueden habérselo quitado de la cabeza. Frente a ello, se habla que el nuevo iPhone 8 contará con un revolucionario sistema de reconocimiento facial, aunque es difícil atender a un cambio de hábito por parte del consumidor, acostumbrado ya a colocar el dedo para desbloquear el móvil. Siri, el asistente por voz de la compañía, también tendrá más peso en la experiencia. Se especula acerca de la posibilidad de invocarlo desde el botón físico de apagado-encendido, ubicado en el marco derecho del dispositivo. Nos encontramos en pleno auge de este tipo de software, que empieza a integrarse ya en otros aparatos electrónicos como neveras, altavoces inteligentes y todo tipo de inventos. Es la era de la voz frente a las formas tradicionales de interactuar con las pantallas. Además de todas estas características, los nuevos iPhone apostarán por dobles lentes, sistemas de carga inalámbrica y un acercamiento hacia la tecnología de realidad aumentada gracias a la evolución sustancial de la aplicación de cámara. No será barato, la verdad; los más avispados del sector apuntan a un precio de salida por encima de los mil euros. Un Apple Watch más independiente Apple aprovechará la ocasión para anunciar la tercera generación del reloj inteligente Apple Watch, cuyo principal atractivo será una versión que ofrece soporte a las conexiones LTE o 4G, con lo que se podrá utilizar de manera independiente del dispositivo matriz al que se conecta. El nuevo reproductor multimedia Apple TV contará, por fin, con definición 4K y soportará HDR, que ganará enteros en una era donde la calidad visual es otro de los desafíos de la industria.
08-09-2017 | abc.es
iPhone X: todo lo que esperamos que presente Apple
¿Qué presentará? ¿Habrá sorpresas? El momento ha llegado. Durante dos horas, todas las miradas de la industria de la tecnología y la innovación hacen un parón a sus vidas para dirigirlas hacia un lugar, el auditorio de Apple Park, la futurista sede circular de la compañía americana que se convertirá en el escenario este martes de la presentación Keynote de sus nuevos dispositivos electrónicos. Lo más probable es que, por supuesto, y tras meses de rumores, se presente el nuevo modelo de iPhone y la renovación de otro producto, aunque sin la misma acogida comercial, el Apple Watch. Y las quinielas apuntan a tres modelos distintos, es decir, la renovación de los iPhone 7 y iPhone 7 Plus además de uno nuevo más diferente coincidiendo con el décimo aniversario del producto. Lo que sí se sabe es el día y la hora. Será a las 19.00 horas. En ese momento está previsto que el gigante de la tecnología encienda las luces de su fiesta en un evento siempre exclusivo y glamuroso que, en términos económicos, representa el espejo donde mirar por parte de la industria. El iPhone cumple diez años. Marcó un punto de inflexión en 2007 cuando la marca, entonces liderada por el malogrado Steve Jobs, decidió entrar en el negocio de la telefonía móvil que dominada Nokia, hoy en día una marca ausente. Convertirse, para muchos analistas y expertos, en el invento más importante y revolucionario de las últimas décadas no le ha valido para mantenerse siempre ajena a las críticas y acusar la crisis que empieza a agitar los cimientos del «smartphone». El iPhone es, por méritos propios, la punta de lanza de la compañía. Su dispositivo estrella. El producto que paga sus facturas. Y tal trascendencia merece su momento especial. Ni uno ni dos, hasta tres versiones Gracias a un desliz de Apple se ha podido conocer muchos de los detalles que se presentarán el martes. Un despiste ha permitido tenerlos a mano gracias a la publicación de una versión preliminar de iOS 11, la próxima actualización del sistema operativo que lo tendría que haber llegado hasta como mínimo después de la Keynote. Así, se puede saber antes que se haga oficial que en lugar de bautizarse a la renovación de los IPhone 7 y iPhone 7 Plus como iPhone 7S y IPhone 7S Plus será, sorprendente, iPhone 8 y iPhone 8 Plus. Estos serán los digamos «normales», pero habrá un tercer y más innovador modelo llamado iPhone X. Un par de características que ya han trascendido es que el sistema de reconocimiento facial se llamará FaceID y promete funcionar incluso en condiciones de baja luminosidad y en diferentes ángulos, así como a llegada de unos nuevos avatares animados llamados «animojis». Durante su presentación, que bien podríamos definirla como su fiesta de cumpleaños, Apple tiene previsto anunciar no uno ni dos, sino tres modelos distintos de iPhone. Aún con el nombre oficial en interrogante, se espera que se renueven los dos modelos «normales», un iPhone 7S y un iPhone 7S Plus, diferenciados por tamaño y posiblemente por la configuración de sus cámaras, pero será el iPhone 8 o iPhone X el que llame especialmente la atención. Diseño rompedor, con el que Apple demuestra su esfuerzo por sumarse a la actual corriente dentro de la industria que apela a las pantallas «infinitas», es decir, ampliar el ratio pantalla-cuerpo para lograr que la parte frontal del dispositivo venga cubierta casi totalmente por una pantalla interactiva. La maquinaria de la rumorología y las filtraciones -que no ha podido la compañía pararla a pesar de haber contratado a todo un equipo- ya se ha encargado de perfilar las ideas y características principales. Pero siempre queda la confirmación y verlo para creerlo. La idea que más se ha sostenido en el tiempo y que más fuerza ha tenido es que ese nuevo iPhone vendrá con pantalla tecnología OLED, la misma que emplean firmas como Samsung, y que promete un resultado arrebatador: colores intensos y negros profundos. Además de este esperado debut, el nuevo dispositivo continuará sin la clavija «minijack», retirada el pasado año para potenciar los auriculares inalámbricos, los AirPods, que tan bien se ha recibido en el mercado, sobre todo el norteamericano. Pero se esperan aún muchas sorpresas. Además del tipo de pantalla, que ya de por sí es una novedad, la firma liderada por Tim Cook puede también romper con una de las señas de identidad que le ha acompañado al producto desde sus inicios. Es el botón Inicio. Sí, ese circular que desde 2013 sirve además para integrar el sensor biométrico destinado a las huellas dactilares. Ha sido evolucionado con el tiempo y ha ofrecido un buen resultado. ¿Momento de pasar página? ¿Adiós al Touch ID? En un extraño movimiento -Apple siempre trabaja sobre lo que tiene para intentar mejorarlo-, se espera que se prescinda finalmente de ese botón para incluirlo dentro de la propia pantalla, pero esa decisión puede condicionar la existencia del lector de huellas. A lo largo del año se ha hablado acerca de la posibilidad de llevarlo por debajo de la propia pantalla, pero los problemas registrados y las dudas sobre su ejecución pueden habérselo quitado de la cabeza. Frente a ello, se habla que el nuevo iPhone 8 contará con un revolucionario sistema de reconocimiento facial, aunque es difícil atender a un cambio de hábito por parte del consumidor, acostumbrado ya a colocar el dedo para desbloquear el móvil. Siri, el asistente por voz de la compañía, también tendrá más peso en la experiencia. Se especula acerca de la posibilidad de invocarlo desde el botón físico de apagado-encendido, ubicado en el marco derecho del dispositivo. Nos encontramos en pleno auge de este tipo de software, que empieza a integrarse ya en otros aparatos electrónicos como neveras, altavoces inteligentes y todo tipo de inventos. Es la era de la voz frente a las formas tradicionales de interactuar con las pantallas. Además de todas estas características, los nuevos iPhone apostarán por dobles lentes, sistemas de carga inalámbrica y un acercamiento hacia la tecnología de realidad aumentada gracias a la evolución sustancial de la aplicación de cámara. No será barato, la verdad; los más avispados del sector apuntan a un precio de salida por encima de los mil euros. Un Apple Watch más independiente Apple aprovechará la ocasión para anunciar la tercera generación del reloj inteligente Apple Watch, cuyo principal atractivo será una versión que ofrece soporte a las conexiones LTE o 4G, con lo que se podrá utilizar de manera independiente del dispositivo matriz al que se conecta. El nuevo reproductor multimedia Apple TV contará, por fin, con definición 4K y soportará HDR, que ganará enteros en una era donde la calidad visual es otro de los desafíos de la industria.
08-09-2017 | abc.es
iPhone X: lo que se sabe y no se sabe
¿Qué presentará? ¿Habrá sorpresas? El momento ha llegado. Durante dos horas, todas las miradas de la industria de la tecnología y la innovación hacen un parón a sus vidas para dirigirlas hacia un lugar, el auditorio de Apple Park, la futurista sede circular de la compañía americana que se convertirá en el escenario este martes de la presentación Keynote de sus nuevos dispositivos electrónicos. Lo más probable es que, por supuesto, y tras meses de rumores, se presente el nuevo modelo de iPhone y la renovación de otro producto, aunque sin la misma acogida comercial, el Apple Watch. Y las quinielas apuntan a tres modelos distintos, es decir, la renovación de los iPhone 7 y iPhone 7 Plus además de uno nuevo más diferente coincidiendo con el décimo aniversario del producto. Lo que sí se sabe es el día y la hora. Será a las 19.00 horas. En ese momento está previsto que el gigante de la tecnología encienda las luces de su fiesta en un evento siempre exclusivo y glamuroso que, en términos económicos, representa el espejo donde mirar por parte de la industria. El iPhone cumple diez años. Marcó un punto de inflexión en 2007 cuando la marca, entonces liderada por el malogrado Steve Jobs, decidió entrar en el negocio de la telefonía móvil que dominada Nokia, hoy en día una marca ausente. Convertirse, para muchos analistas y expertos, en el invento más importante y revolucionario de las últimas décadas no le ha valido para mantenerse siempre ajena a las críticas y acusar la crisis que empieza a agitar los cimientos del «smartphone». El iPhone es, por méritos propios, la punta de lanza de la compañía. Su dispositivo estrella. El producto que paga sus facturas. Y tal trascendencia merece su momento especial. Ni uno ni dos, hasta tres versiones Gracias a un desliz de Apple se ha podido conocer muchos de los detalles que se presentarán el martes. Un despiste ha permitido tenerlos a mano gracias a la publicación de una versión preliminar de iOS 11, la próxima actualización del sistema operativo que lo tendría que haber llegado hasta como mínimo después de la Keynote. Así, se puede saber antes que se haga oficial que en lugar de bautizarse a la renovación de los IPhone 7 y iPhone 7 Plus como iPhone 7S y IPhone 7S Plus será, sorprendente, iPhone 8 y iPhone 8 Plus. Estos serán los digamos «normales», pero habrá un tercer y más innovador modelo llamado iPhone X. Un par de características que ya han trascendido es que el sistema de reconocimiento facial se llamará FaceID y promete funcionar incluso en condiciones de baja luminosidad y en diferentes ángulos, así como a llegada de unos nuevos avatares animados llamados «animojis». Durante su presentación, que bien podríamos definirla como su fiesta de cumpleaños, Apple tiene previsto anunciar no uno ni dos, sino tres modelos distintos de iPhone. Aún con el nombre oficial en interrogante, se espera que se renueven los dos modelos «normales», un iPhone 7S y un iPhone 7S Plus, diferenciados por tamaño y posiblemente por la configuración de sus cámaras, pero será el iPhone 8 o iPhone X el que llame especialmente la atención. Diseño rompedor, con el que Apple demuestra su esfuerzo por sumarse a la actual corriente dentro de la industria que apela a las pantallas «infinitas», es decir, ampliar el ratio pantalla-cuerpo para lograr que la parte frontal del dispositivo venga cubierta casi totalmente por una pantalla interactiva. La maquinaria de la rumorología y las filtraciones -que no ha podido la compañía pararla a pesar de haber contratado a todo un equipo- ya se ha encargado de perfilar las ideas y características principales. Pero siempre queda la confirmación y verlo para creerlo. La idea que más se ha sostenido en el tiempo y que más fuerza ha tenido es que ese nuevo iPhone vendrá con pantalla tecnología OLED, la misma que emplean firmas como Samsung, y que promete un resultado arrebatador: colores intensos y negros profundos. Además de este esperado debut, el nuevo dispositivo continuará sin la clavija «minijack», retirada el pasado año para potenciar los auriculares inalámbricos, los AirPods, que tan bien se ha recibido en el mercado, sobre todo el norteamericano. Pero se esperan aún muchas sorpresas. Además del tipo de pantalla, que ya de por sí es una novedad, la firma liderada por Tim Cook puede también romper con una de las señas de identidad que le ha acompañado al producto desde sus inicios. Es el botón Inicio. Sí, ese circular que desde 2013 sirve además para integrar el sensor biométrico destinado a las huellas dactilares. Ha sido evolucionado con el tiempo y ha ofrecido un buen resultado. ¿Momento de pasar página? ¿Adiós al Touch ID? En un extraño movimiento -Apple siempre trabaja sobre lo que tiene para intentar mejorarlo-, se espera que se prescinda finalmente de ese botón para incluirlo dentro de la propia pantalla, pero esa decisión puede condicionar la existencia del lector de huellas. A lo largo del año se ha hablado acerca de la posibilidad de llevarlo por debajo de la propia pantalla, pero los problemas registrados y las dudas sobre su ejecución pueden habérselo quitado de la cabeza. Frente a ello, se habla que el nuevo iPhone 8 contará con un revolucionario sistema de reconocimiento facial, aunque es difícil atender a un cambio de hábito por parte del consumidor, acostumbrado ya a colocar el dedo para desbloquear el móvil. Siri, el asistente por voz de la compañía, también tendrá más peso en la experiencia. Se especula acerca de la posibilidad de invocarlo desde el botón físico de apagado-encendido, ubicado en el marco derecho del dispositivo. Nos encontramos en pleno auge de este tipo de software, que empieza a integrarse ya en otros aparatos electrónicos como neveras, altavoces inteligentes y todo tipo de inventos. Es la era de la voz frente a las formas tradicionales de interactuar con las pantallas. Además de todas estas características, los nuevos iPhone apostarán por dobles lentes, sistemas de carga inalámbrica y un acercamiento hacia la tecnología de realidad aumentada gracias a la evolución sustancial de la aplicación de cámara. No será barato, la verdad; los más avispados del sector apuntan a un precio de salida por encima de los mil euros. Un Apple Watch más independiente Apple aprovechará la ocasión para anunciar la tercera generación del reloj inteligente Apple Watch, cuyo principal atractivo será una versión que ofrece soporte a las conexiones LTE o 4G, con lo que se podrá utilizar de manera independiente del dispositivo matriz al que se conecta. El nuevo reproductor multimedia Apple TV contará, por fin, con definición 4K y soportará HDR, que ganará enteros en una era donde la calidad visual es otro de los desafíos de la industria.
08-09-2017 | enter.co
Vivo V7+: diseño sin biseles llega a smartphones de gama media
Vivo es una compañía china que tiene un gran reconocimiento en su país de origen. En el pasado hemos visto equipos bajo su marca con cámaras con muchos megapíxeles y diseños ultradelgados. En esta ocasión, presentó el Vivo V7+, con una pantalla que cubre casi todo el frente del equipo. Continúa leyendo en ENTER.CODeja un comentario […]
07-09-2017 | enter.co
Google podría comprar la división de smartphones de HTC
En los últimos años, a HTC le ha costado alcanzar los números que necesita para que sea un negocio atractivo. En definitiva, otros fabricantes llevan la delantera y la compañía taiwanesa cada vez está más lejos de los primeros lugares. Esto, aunque supone una posición difícil para la empresa, abre la posibilidad para que sea comprada. […]
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