Noticias de "smartphone"

26-09-2018 | abc.es
Aunque una de las tendencias más calientes en el último año en la competitiva industria de la telefonía móvil ha sido la de los móviles «todo pantalla», estos terminales no se parecen en nada. Su llegada coincide a todos los efectos en el tiempo, pero separados al nacer no fueron. Cada uno tiene su propia personalidad. Mientras Samsung ha mantenido su filosofía de paneles con los laterales curvados y sin rastro de la pestaña superior («notch»), Apple ha agarrado fuerte el diseño inaugurado el pasado año en el iPhone X. Diseño diferente Esta decisión de la firma de la manzana no implica problema alguno puesto que sigue teniendo una estética vanguardista, pero tampoco supone abandonar ninguna revolución. Eso sí, ambos terminales han construido sobre una base que venía muy sólida. Similares más o menos en tamaño, el iPhone XS, es cierto, es tremendamente grande, de 6.5 pulgadas que se corre el riesgo de escaparse de la mano. Es una superficie muy amplia y, en conjunto, es ligeramente algo mayor que el iPhone 8 Plus del pasado año, pero es bastante monstruoso. En cambio, con sus 6.4 pulgadas, el Note 9 también es grande, pero al ser más delgado da la sensación de ser más transportable. Es más rectangular y alargado gracias, en parte, a su relación de aspecto de 18.5:9. Lo más probable es que asome la cabeza en el bolsillo del pantalón, si eres de aquellos usuarios que lo llevan guardado en el vaquero. Ambos modelos, no obstante, tienen una semejanza; el tipo de panel escogido. Aunque cada cual tiene su propia tecnología, las pantallas OLED se aprecian aquí muy perfeccionadas y conseguidas. Tanto la reproducción de los colores, la calibración y la representación de las secuencias se aprecian con notable calidad, y más si se consumen contenidos audiovisuales con una cierta definición. Pero como el diablo se oculta en los detalles, si analizamos su resolución nos encontramos con pequeños cambios. Este nuevo iPhone, que se diferencia básicamente en tamaño respecto a su hermano pequeño iPhone XS, logra una resolución de 2.436 x 1.125 píxeles con una densidad de 458 ppp, mientras que el Galaxy Note 9 se extiende hasta 2.960 x 1.440 píxeles, con 516 ppp. En cualquier caso, ver películas y series por algún servicio de «streaming» es una gozada. En cuanto al peso, más o menos igual, se queda en 177 gramos para el iPhone y 202 gramos para el Note. Potencia a raudales Si tan son distintos por fuera también lo son en su interior. Porque forman parte de mundos distintos, no necesariamente mejores. Ninguno le pasa la apisonadora a su rival, pero es cierto que pasados los test y pruebas de resistencia se observa cómo la maquinaria del iPhone XS Max funciona de una manera más rápida y potente. El motor escogido, el A12 Bionic con procesamiento neural, es una auténtica bestia que lleva al terminal a exprimirse al máximo. Pero, por contra, el Note 9 le lleva a la zaga con una combinación técnica apabullante que supone el dispositivo de Samsung más potente que ha fabricado hasta la fecha. Dispone en sus versiones para Europa el microchip Exynos 9810, de fabricación propia, que le hace cabalgar a un ritmo veloz. Además, viene impulsado por 6 u 8 GB de memoria RAM, que resulta una base útil para las tareas más complicadas y complejas que este modelo de «smartphone» ofrece al usuario. Cámara distinta Aquí sí se encuentran cambios profundos y diferenciales. Ninguna de las dos ha supuesto una verdadera revolución técnica. Vienen precedidas de dos lanzamientos anteriores que habían ofrecido buenos rendimientos. Así que, claro, sus novedades son son grandes en comparación con sus predecesores, pero sí se encuentran en un gran nivel. Por lo pronto, la nueva configuración fotográfica de Apple ha permitido sacar algo más de partido a sus dos lentes de 12 megapíxeles, estabilizadas ópticamente. En este caso, su gran angular tiene un mayor tamaño y su diafragma se encuentra en valores de F1.8, mientras que su teleobjetivo alcanza una apertura focal de F2.4. Pero esta temporada se ha mejorado bastante el software. El sistema cuenta, además, con un HDR inteligente, algo que se traduce en que la cámara potencia de manera automática contrastes o colores. Eso sí, bajo criterios dispares que el usuario, a veces, no acierta a entender. En cambio, Samsung ha llevado prácticamente la misma cámara del Galaxy S9 Plus al Note 9. ¿Qué quiere decir esto? Que cuenta con dos sensores de 12 megapíxeles, pero con un objetivo más luminoso (F1.5) y con tecnología Dual Pixel, que admite un procesamiento más rápido. La «magia» de esta cámara se encuentra en su apertura dual, de F1.5 a F2.4, que se adapta de manera automática a las condiciones lumínicas de las escenas. También incorpora modelos de aprendizaje automático que se aplica a las escenas y avisa, incluso, si está desenfocado. Ambos han sacado provecho del aclamado modo retrato por el cual los usuarios pueden jugar con la profundidad de campo y lograr fotografías más espectaculares cuando se realza la figura del primer plano sobre fondos desenfocados. El sistema que «recorta» la silueta está bien conseguido, pero tienen otras particularidades: el Note 9 permite adaptar el desenfoque, mientras que el iPhone XS Max también pero en modo edición, es decir, a posteriori. Otras sorpresas Uno de los aspectos más distintivos del Galaxy Note 9 es el lápiz óptico S Pen. Es su valor añadido y uno de los elementos distinguibles que le dan sentido. Porque este accesorio imprescindible para lograr una experiencia agradable ha ganado peso en esta versión. Es más sensible y cuenta con varias funciones adicionales para convertirlo en una especie de «mando a distancia». Así, un usuario puede tomar fotografías a distancia o controlar algunas funciones externas como pasar páginas en una presentación. Algo único que viene aderezado de una serie de prestaciones muy orientadas a un público exigente que desea tener una herramienta de trabajo. El iPhone XS Max no tiene esa facultad, aunque se rumoreó que Apple iba a hacerlo compatible con el Apple Pencil del iPad Pro. Otra diferencia se encuentra en su batería, de 4.000 mAh en el caso del Note 9, aunque se desconoce la del iPhone 8se habla de 3.300 mAh), pero dura una hora más que el su «hermano» pequeño. Hay que tener en cuenta, además, que los dos dispositivos son archienemigos en el sentido que a nivel de software no tienen nada que ver el uno del otro. Aunque Android e iOS han acercado posturas y se parecen cada vez más, son planteamientos distintos, y eso debe suponer una reflexión en el consumidor interesado por alguno de estos modelos que superan los mil euros de precio. Aunque su costo es elevado, es cierto que ambos vienen preparados para albergar mucha munición en su interior: el Note 9 tiene una versión de 512 GB de memoria interna y admite tarjetas microSD de la misma cantidad, mientras que el iPhone XS se mantiene con 512 GB igualmente, aunque fiel a su estilo; sin posibilidad alguna de meter tarjetas microSD. Otro aspecto diferencial es que el terminal de Samsung está preparado para conectarse (y utilizarse) desde un teclado y monitor gracias a su función DeX.
25-09-2018 | abc.es
¿Merece la pena cambiar el iPhone X por los nuevos modelos XS y XS Max?
No llevan aquí ni una semana, pero la historia se repite. La llegada de los nuevos iPhone, en efecto, ha provocado tanto reacciones entusiastas como críticas feroces entre críticos y usuarios. Casi a partes iguales. Es la tónica habitual de los últimos lanzamientos estrella de la marca de la manzana, con la única excepción del iPhone X el año pasado, que se libró de la quema gracias a su importante arsenal de innovaciones. Pero no ha sido así esta vez. Y a los entusiastas, que no son pocos, se suman las voces de aquellos que opinan que los nuevos iPhone XS, XS Max y XR son «más de lo mismo», pero con una vuelta de tuerca a los precios, que alcanzan, en las versiones máximas, cifras de 1.559 y 1.659 euros (l os precios finales del XR aún no se conocen), respectivamente. Sin duda, los smartphones más caros del mercado. Y no es que el anterior iPhone X fuera barato. En su versión más alta, con 256 GB de memoria interna, el ya derrocado buque insignia de Apple rompía todas las barreras y se colocaba en 1.350 euros. Y a pesar de eso, triunfó. El 31 de julio, en efecto, justo antes de los nuevos lanzamientos, Apple hacía públicas sus cifras trimestrales, con unos beneficios netos de 11.500 millones de dólares, un 32% más que el mismo periodo del año anterior. Y unas ventas que crecieron un 17%, hasta los 59.500 millones de dólares, con 41,3 millones de iPhones vendidos en todo el mundo durante el último trimestre. Gracias a esos resultados, la marca de la manzana alcanzó además el histórico valor de un billón de dólares, algo conseguido solo una vez, en la década de los setenta, por una compañía petrolera que llegó a ese valor y consiguió mantenerlo durante apenas unos meses. Pero volvamos a los nuevos iPhones. ¿Merece la pena que los propietarios del anterior iPhone X se pasen a alguno de los nuevos modelos? ABC ha analizado a fondo las prestaciones que ofrecen las dos generaciones del dispositivo y estas son las conclusiones. A simple vista, las diferencias entre el anterior iPhone X y el nuevo iPhone XS son mínimas. Misma estética, mismas dimensiones (14,36 x 7,09 x 0,77 centímetros), misma pantalla OLED Multi-Touch de 5.8 pulgadas (los XR y XS Max tienen pantallas más grandes, de 6,1 y 6.4 pulgadas), misma resolución (2.436 x 1.125 píxeles), mismo contraste (1.000.000:1), mismo brillo y mismo sistema 3D Touch, que permite pulsaciones más fuertes para activar determinadas funciones. También el sistema de cámaras es el mismo, tanto la cámara trasera dual de 12 megapíxeles, con gran angular (F1,8) y teleobjetivo (F2,4), como la delantera, TrueDepth de 7 megapíxeles (F2,2). Sin embargo, las fotos que podemos hacer con ambos modelos no son las mismas. Son mucho mejores. Y el «secreto» de ese aumento de calidad está en la combinación de un sensor totalmente renovado con el nuevo procesador de imagen que incorpora el último chip de la compañía, el A12 Bionic. Juntos, hacen posible lo que Apple ha denominado «HDR inteligente», que en la práctica significa que podremos tomar imágenes mucho mejores en ambientes poco iluminados o nocturnos, pero también a pleno sol y en situaciones tan poco favorables como un contraluz. Y es que, con mucho, la diferencia más importante entre el anterior iPhone X y los nuevos iPhones está en su procesador. El A11 Bionic del pasado año (el que llevaba el iPhone X) era un chip fabricado con tecnología de 10 nanómetros, contaba con una CPU de seis núcleos, una GPU de tres núcleos y un motor neuronal diseñado para aprender de forma automática y capaz de realizar hasta 600.000 millones de operaciones por segundo. Una «bestia» que se colocó en las primeras posiciones en cuanto a potencia y rendimiento, muy por encima la de mayoría de sus rivales. Pero el nuevo A12 Bionic de este año, el que llevan los nuevos iPhones XS, XS Max y XR, lo ha dejado pequeño. El nuevo chip, en efecto, es de 7 nanómetros, tiene una CPU de seis núcleos, una GPU de cuatro y un motor neuronal muchísimo más rápido, capaz de procesar hasta 5 billones de operaciones por segundo, más de ocho veces más que el anterior. Y es ese enorme aumento de las capacidades de Inteligencia Artificial lo que hace que los nuevos iPhones sean mucho más potentes, que el sistema Face ID de reconocimiento facial sea mucho más rápido y seguro, que las fotos sean mucho mejores y que las aplicaciones de realidad aumentada fluyan como nunca lo habían hecho hasta ahora. Las comparativas realizadas por ABC entre el anterior iPhone X y los nuevos modelos no dejan lugar a dudas. La nueva «estabiliación inteligente», por ejemplo, es capaz de obtener fotos nítidas y perfectmente definidas incluso con el zoom al máximo (x10), algo que hasta ahora solo habíamos visto en el Huawei P20 Pro. El resto de las diferencias entre el modelo estrella de Apple del año pasado y los nuevos iPhones tampoco resultan visibles, aunque están ahí. Por ejemplo, la resistencia al agua, que ha pasado de la certificación IP 67 a la IP 68, que permite sumergir el terminal hasta una profundidad de dos metros (en lugar de un metro) durante 30 minutos; o la memoria interna de almacenamiento, que en el iPhone X era de 64 ó de 256 GB y que en los nuevos modelos cuenta con una versión (la más cara) de hasta 512 GB; o la batería, que gracias a la acción, una vez más, del procesador inteligente dura media hora más (una hora y media más en el caso del iPhone XS Max) que en el anterior iPhone X. ¿Son suficientes éstas diferencias para pasar al nuevo modelo? ¿Merece la pena dehacerse del iPhone X después de un solo año para tener entre las manos un «smartphone» de idéntico aspecto aunque, como hemos visto, con más y mejores prestaciones? La respuesta es no. De hecho, y a pesar de que sería perfectamente posible vender en el mercado de segunda mano nuestro iPhone X por un precio que ronda los mil euros, habrá que desembolsar de todas formas una importante cantidad (casi 600 euros más para el Iphone XS y casi 700 más para el iPhone XS Max) para hacernos con uno de los nuevos modelos. El cambio, sin embargo, sí que puede resultar conveniente para los poseedores de modelos anteriores de la marca (iPhone 6, 7 e incluso 8), que pasarían, de un solo golpe, a pantallas sin bordes mucho mayores y a potencias y capacidades muy superiores. Pero existe para los poseedores de un iPhopne X otra opción que no supondría un desembolso extra y que permitiría, al mismo tiempo, disfrutar de las ventajas del nuevo procesador A12 Bionic. Y esa opción es el iPhone XR. El modelo no estará disponible hasta la primera semana de octubre, pero sus precios, según las versiones, oscilarán entre los 749 y los poco más de 1.000 euros. Es decir, que los actuales propietarios de un iPhone X podrían, en la práctica, cambiar su terminal por un XR. De esta forma, ganarían en tamaño de pantalla (6,1 pulgadas frente a las 5,8 pulgadas del iPhone X), aunque perderían en calidad, ya que la pantalla del XR no es OLED, sino LCD (como la del iPhone 8 y modelos anteriores). Las cámaras serán, previsiblemente, las mismas, y las capacidades de Inteligencia Artificial también, con todos los beneficios añadidos de mejores fotos, más velocidad, mayor duración de la batería, etc. La decisión final, por supuesto, es del consumidor. Y también es cierto que existen opciones de otras marcas que ofrecen prestaciones muy similares a precios notablemente inferiores. Habrá que ver si, esta vez también, el «factor aspiracional» que rodea a todos los productos de Apple es capaz de sobreponerse a la dura lógica de los números y volver a convertir, pese a todas las opiniones, sus nuevos modelos en un éxito de ventas.
21-09-2018 | elpais.com
Cerca de 80 personas trasnochan en la Puerta del Sol para conseguir los nuevos iPhone
Los ?smartphones? de Apple salen a la venta en España con un precio superior a los 1.000 euros y disponibles en color dorado
20-09-2018 | abc.es
La mágica herramienta de Google con la que los padres podrán apagar el móvil de sus hijos de forma remota
Una de las principales preocupaciones de los padres con respecto a sus hijos es el «smartphone». Saber qué hacen con el móvil resulta fundamental y, aunque requiere de una buena educación, las herramientas de control parental no están de más. Google ha sido la última en sumarse a esta medida con Family Link, una aplicación con la que, entre otras cosas, podrán bloquear a distancia el móvil de los menores. «Los padres constantemente nos dicen que quieren que sus hijos experimenten lo mejor de lo que la tecnología les puede ofrecer, al tiempo que desarrollan con ella una relación saludable», explica Paulo Golgher, ingeniero de Google encargado del área de familia. Curiosamente, esta «app» fue lanzada el año pasado, pero no en todos los países y solo se diseñó pensando en los menores de 13 años. Sin embargo, durante este tiempo, la compañía ha escuchado la demanda de los padres: «La aplicación sigue siendo útil a medida que los hijos entran en la adolescencia», apunta Golgher. Así, Family Link está ya disponible para más familias, en más dispositivos y en casi todos los países del mundo. Entre ellos, España. [Descarga Family Link en la Play Store. Los dispositivos de los padres deben tener Android KitKat (4.4) o versiones superiores, y los hijos Android 7.0 (Nougat) o versiones posteriores. En iTunes, se requiere iOS 9 o versiones superiores]. Cuenta en Google El objetivo de Google es ayudar a los padres a establecer unas normas básicas en cuanto a la relación de los pequeños con sus móviles, aunque la «app» es también compatible con otros dispositivos, como Chromebook. De esta manera, los progenitores podrán saber en todo momento las páginas web que visitan sus hijos, las aplicaciones que se descargan o dónde se encuentran si están fuera de casa. Incluso pueden bloquear el dispositivo a una determinada hora si llega, por ejemplo, el momento de cenar. «Los adolescentes son libres de desactivar la supervisión si así lo desean, pero se notificará a los padres», puntualiza Golgher. «En última instancia -aconseja-, depende de cada familia tener una conversación y decidir qué es lo correcto para ellos». Los usuarios que deseen descargarse esta aplicación, tan solo tendrán que descargársela de las tiendas oficiales, así cada padre podrá vincular su terminal con el de su hijo. Si el niño o adolescente ya tiene una cuenta de Google (es España hay que ser mayor de 16 años para ello), la aplicación guiará a padres e hijos por el proceso que hay que llevar a cabo. Si el menor no tiene cuenta en Google, los padres podrán crearle una y gestionarla con Family Link.
20-09-2018 | abc.es
Los mejores rivales del iPhone XS
El sector de la telefonía móvil se encuentra en su pleno apogeo. Hay mucha competencia. Más que nunca. Al igual que la evolución experimentada por otros bienes de consumo, con el tiempo se ha abierto una brecha entre las propuestas de alta gama y las más accesible por precio. Hoy en día, hay que asumirlo, se puede adquirir un dispositivo móvil que reúna lo exigido para calificarlo con altas prestaciones por unos 400 euros, pero la coyuntura socioeconómica ha derivado en que algunas marcas, entre las que se encuentran Apple y Samsung, han elevado el listón con propuestas que superan con creces los mil euros de precio de salida. El nuevo iPhone XS en este caso se sitúa en la primera línea de esa categoría premium. A la venta a partir de este 21 de septiembre, su comercialización viene aparejada una reflexión acerca de lo que cuestan en la actualidad los «smartphones». Apple se mueve en un segmento en el que es difícil escalar a otras marcas, que se han visto obligadas a empaquetar sus productos a precios más accesibles. La rivalidad es muy elevada, y existen en el mercado propuestas muy interesantes que ofrecen valores diferenciales y aspiran, en alguno de los casos, a llamar a la puerta del consumidor con ideas brillantes y personales. Huawei P20 Pro Uno de los elementos más distinguidos a la hora de tomar una decisión de compra en un móvil actual se encuentra, principalmente, su apartado fotográfico. «Que tenga una cámara buena», dirán muchos potenciales consumidores. Hoy en día que un móvil se comporte de manera solvente en este territorio es fundamental. Las cámaras móviles, además, han experimentados grandes cambios en los últimos años además de venir incrementando los megapíxeles en cada generación. Un portento de la técnica es el Huawei P20 Pro, considerado por muchos analistas como uno de los móviles con la mejor cámara del año. Su vitalidad radica en su configuración fotográfica compuesta por tres lentes que actúan en consonancia pero, a su vez, ofrecen experiencias distintas. El terminal rinde muy bien en diferentes escenas, sobre todo, cuando intenta acercar la imagen. La capacidad de su zoom sorprende y lo convierte, de facto, en un único en su especie. De momento, puesto que ya se ha especulado en que otros fabricantes están buscando una alternativa de triple lente para futuros móviles. Pero yendo al grano, esa triple cámara tiene tres lentes distintas. Una de ellas tiene un sensor de 40 megapíxeles -que dispara en 10 megapíxeles y luego por medio de la inteligencia artificial lo convierte- con un diafragma que se abre en F1.8, un sensor monocromático de 20 megapíxeles con apertura focal de F1.6 y otra de 8 megapíxeles que funciona como teleobjetivo. Su zoom es espectacular; ofrece un zoom óptico de tres aumentos, un zoom híbrido de cinco aumentos y un zoom digital de hasta diez aumentos, que ejecuta las capturas de manera magistral. Además, incorporar un modo retrato y todo el dispositivo viene salpimentado con un toque de Inteligencia Artificial diseñado para intentar sugerir la mejor toma en cada escena. También destaca especialmente por su potente batería, compuesta por una pila de 4.000 mAh de densidad, que aguanta perfectamente día y medio. El resto de especificaciones lo hacen igualmente atractivo. Cuenta con un microprocesador Kirin 970 y 6 GB de memoria RAM, el terminal ofrece un desempeño solvente y fluido en la mayoría de tareas realizas. Además, su cara exterior tampoco le resta belleza, dado que tiene una pantalla de tipo OLED de 6.1 pulgadas de tamaño, capaz de rascar una resolución 2.240 x 1.080 píxeles. Aunque se suma a la corriente de los móviles «todo pantalla» no ha renunciado a implantar un botón físico. de Viene gobernado por la versión del sistema operativo Android 8.1 Oreo aunque dispone de funciones específicas gracias a su capa de personalización EMUI 8.1. Precio: Desde 899 euros Samsung Galaxy S9 Plus Aunque este móvil llegó antes de tiempo, en abril, a lo largo del año ha aguantado bastante bien el tirón de la competencia. La bicefalia de Samsung se sostiene en base a la línea «S» que en los últimos años ha ofrecido dos modelos distintos y la familia Note, que ejerce de rara avis en la industria por el simple hecho de añadir un lápiz óptico que amplía sus funciones. Este modelo en cuestión ofrece una particularidad; una doble cámara que destaca por su apertura variable (de F1.5 y F2.4). Sus cámaras traseras tienen 12 megapíxeles, una de ellas con una tecnología llamada Dual Pixel, que significa que los pixeles de los sensores son mayores de lo normal, lo que les permite captar más luz, la base de la fotografía. Tiene uno de los sensores más luminosos del mercado y se adapta de manera automática a las condiciones ambientales. Su cámara negocia por ejemplo las imágenes nocturnas de manera solvente, superando a muchos rivales. Además, dispone de varios atributos interesantes en este terreno como modo retrato con capacidad para personalizar el desenfoque del segundo plano o los avatares personalizados. Pero al margen de su comportamiento fotográfico, el móvil lo tiene todo para ser una bestia: microprocesador Exynos 9810 jalonado con 6 GB de memoria RAM. A nivel estético, aunque no ha sufrido grandes cambios respecto a su predecesor, cuenta con un diseño icónico que no pasa de moda en estos momentos. Además, en medio de la tiranía del «notch» -una pestaña que se adentra en las pantallas en la parte superior y que ya lo tienen muchos dispositivos Android- Samsung se ha mantenido firme con su visión de pantalla de 6.2 pulgadas y bordes ligeramente curvados, además de paneles de tipo Super AMOLED, una tecnología propia que tiene depurada a la perfección. Con una batería de 3.500 mAh, el móvil tiene una autonomía de día y medio hasta la siguiente recarga y un sistema de carga rápida que le permite revitalizarse en un 50% en cuestión de 15 minutos. No le falta tampoco chip NFC para realizar pagos móviles y, como un ser extraño, permite conectar auriculares a través de su entrada minijack de 3.5 milímetros y ampliar su memoria por mediación de tarjetas microSD. También cuenta con sensor de reconocimiento facial pero no ha renunciado al lector de huellas dactilares, mejor ubicado que su anterior modelo. Precio: Desde 849 euros Samsung Galaxy Note 9 Es difícil quedarse con este modelo o su «hermano» el S9 Plus. Pero ante esa bicefalia tendemos puentes hacia la visión de la marca para conquistar varios tipos de públicos. En este caso, el Note 9 ha evolucionado positivamente y ha pasado página definitivamente a la crisis de las baterías incendiarias del Note 7. Este dispositivo mantiene la línea estética pero ha mejorado ligeramente algunas de sus prestaciones como el característico S Pen, que es más sensible y ha ganado algunas funcionalidades como «mando a distancia». Su tamaño, eso sí, es algo mayor; tiene 6.4 pulgadas para una pantalla de tipo Super Amoled que puede representar una resolución de 2.960 x 1.440 píxeles manteniendo su diseño casi sin bordes (una relación de aspecto de 18.5:9. Es muy rectangular, pero esbelto. Y con potencia a raudales: microchip Exynos 9810 y hasta 8 GB de memoria RAM que le permite correr a grandes velocidades en múltiples tareas. Su cámara, en cambio, es correcta pero conservadora, dado que viene con dos lentes de 12 megapíxeles y apertura variable (F.15 y F2.4) estabilizadas ópticamente. Un pequeño pero importante salto sí se ha producido en su batería, que ahora tira de 4.000 mAh para superar el día sin problemas. No le falta el minijack para auriculares y destaca, a su vez, por su impresionante almacenamiento (512 GB ampliable hasta 1 TB). Precio: 1.008 euros OnePlus 6 A falta de conocer a su sucesor próximamente, OnePlus se ha dado a conocer en todo el planeta por su visión comercial: ofrecer más por menos. Aunque también es cierto que ha venido añadiendo algunos números a sus precios pero ha conservado esa idea para parir este modelo que reúne básicamente lo que cualquier usuario exigente puede pedir. Este móvil tiene una pantalla de 6.28 pulgadas de tipo Super Amoled aunque con resolución Full HD, que puede representar un punto flaco al igual que su equipo de audio, algo mejorable. Aún así, ofrece un diseño moderno de pantalla casi sin bordes y relación de aspecto de 19:9 que le sienta muy bien. Al igual que su cámara doble de 20 y 16 megapíxeles con diafragmas de F1.7. Eso ya da una pista de lo que ofrece: modo retrato, que lo trata bastante bien. Viene impulsado por Android 8.1 Oreo y funciona como un velocista. Es rápido gracias a los chips que incorpora, un Snapdragon 845 de última generación y hasta 8 GB de memoria RAM que lo impulsan hasta una potencia increíble. Su batería, de 3.300 mAh, soporta carga rápida. Precio: Desde 519 euros LG G7 ThinQ La firma surcoreana ha continuado este curso haciendo los deberes y presentando un buen trabajo aunque lo tiene difícil para sacar sobresaliente: la tendencia ahora es reducir los precios y ofrecer terminales sobre el umbral de los 700 euros es negocio complicado. Y más teniendo en cuenta que a la competición se han sumado con fuerza los fabricantes chinos. Pero este modelo en particular viene aderezado de Inteligencia Artificial, otro de los términos de moda, que se utiliza, entre otras cosas, para mejorar la edición en las fotografías o conseguir imágenes cuatro veces más brillantes en entornos poco iluminados, así como para mejorar otros aspectos y funcionalidades de las cámaras. Además, cuenta ahora con 19 modos de captura (en lugar de 8), lo que multiplica las posibilidades de conseguir imágenes espectaculares. Todo metido para aprovechar la cámara dual (16 MP con apertura F1.9 y 16 MP con apertura F1.6), que ofrece dos disparos distintos como una de sus señas de identidad. No le falta tampoco un arsenal de potencia: Snapdragon 845 aunque acompañado por 4 GB de memoria RAM que se quedan algo cortos en los tiempos que corren. Tiene una pantalla de 6.1 pulgadas casi sin bordes en un formato 18,5:9. Su resolución es de QHD+ (3.120 x 1.440 píxeles) que da un excelente argumento, es muy brillante. También destaca por su calidad de audio por encima de la media. Precio: 849 euros Pixel 2 XL Este es el móvil más vetusto, pero su cámara es digna de aparecer. La del pasado año fue, posiblemente, una de las mejores (por no decir la mejor), y eso que solo dispone de una sola lente. Esa renuncia no fue un argumento para perder la batalla de la imagen. Al contrario. Su software perfectamente depurado y perfeccionado logra capturar la realidad de manera equilibrada y realizar incluso el modo retrato de manera impecable. Su sucesor, es cierto, está en camino, pero este modelo sigue siendo muy recomendable. Esa portentosa cámara está compuesta por un sensor de 12,2 megapíxeles y apertura de F1.8. Eso sí, en la parte más fría, sus especificaciones técnicas, se aprecia que se trata de un móvil de un año. Es decir, Snapdragon 835 con 4 GB de memoria RAM que logran un motor bastante decente, pero no el mejor. Tampoco su capacidad es nada del otro mundo; de 64 GB cuando hay otros rivales que ofrecen no solo el doble, sino el triple. En cambio, su batería de 3.500 mAh está muy optimizada para lograr que este móvil con Android 8.0 Oreo funcione durante una jornada completa sin miramientos. Precio: 959 euros Oppo Find X En la personalidad está su virtud. Con la excepción del Mi Mix 2S, la industria ha encontrado una controvertida solución para ganar espacio en pantalla sin perder la cámara frontal, los sensores y el altavoz superior. Es la pestaña o «notch» que no gusta a todos pero que ha popularizado Apple a partir del iPhone X. Pues bien, este móvil ha encontrado otra alternativa mecánica; una bandeja que se desplaza cuando se abre la aplicación cámara o se desbloquea el móvil con el sistema de reconocimiento facial alberga estas necesidades para su funcionamiento. Gracias a ello, este móvil puede ofrecer una pantalla de 6.4 pulgadas (con resolución 1.080 x 2.340 píxeles) que cubre el 93,8% del frontal. Cuenta, además, con una doble cámara trasera de 16 + 20 megapíxeles y otra delantera de 25 megapíxeles. En su interior, lo mejor de lo mejor también: Snapdragon 845 y 8 GB de memoria RAM. Su batería tampoco renuncia a esa filosofía y alcanza los 4.000 mAh. Precio: 999 euros Honor 10 Otra alternativa (también china) es este terminal que cuenta con una pantalla de 5.8 pulgadas y resolución Full HD (2.280 x 1.080 pixeles), que descata especialmente por su cámara, a la que ha incorporado Inteligencia Artificial. La cámara principal es dual (con sensores de 24 y 16 megapixeles y apertura de F1.8), y gracias a la Unidad de Procesamiento Neuronal (NPU) integrada en el chip del dispositivo (Kirin 970) y memoria RAM (4 GB) es capaz de reconocer en tiempo real más de 500 escenarios en 22 categorías diferentes. Está gobernado por Android 8.0 Oreo y su batería, aunque escasa (3.400 mAh), es muy competente. Precio: 499 euros Xiaomi Mi 8 Otra de las grandes apuestas para este año no ha sido revolucionaria, pero sí es correcta y cumple perfectamente con lo que la mayoría de consumidores puede pedir. El Xiaomi Mi 8 es un terminal que se asemeja mucho al iPhone X en su cara exterior compuesta por un panel tecnología OLED como alguno de los móviles más avanzados del mercado. Para esta ocasión, se ha agrandado en comparación con sus predecesores hasta alcanzar las 6.2 pulgadas. Pese a esta proporción, el hecho de tratarse de un móvil casi sin bordes (relación de aspecto de 18,7:9) cuya superficie táctil ocupa practicamente la cara frontal se logra tener más especaio en un tamaño más reducido. Con ello entra en la tendencia más rompedora en el sector móvil de los últimos años. Su resolución es Full HD+ (2.248 x 1.080 píxeles) y capaz de emitir un brillo de 600 nits. La parte trasera se ha dedicado a la cámara, que sigue siendo doble como manda los cánones establecidos en la industria en estos momentos. Incorpora dos sensores de 12 megapíxeles cada uno que destacan, especialmente, por su diafragma; la lente principal está abierta a F1.8 mientras que la secundaria -empleada para perfeccionar el modo retrato- se contenta con un valor de F2.4. El sistema de enfoque, en ocasiones, sufre de ciertos retardos. El tratamiento de las imágenes está en la línea de lo producido en otros modelos de la marca china. Ofrece buenas sensaciones, pero en ocasiones las imágenes captadas en modo retrato -jugando con la profundidad de campo- se sienten algo artificiales y no logra recortar la silueta a la perfección. Precio: 499 euros
20-09-2018 | abc.es
iPhone XS: los mejores rivales con Android
El sector de la telefonía móvil se encuentra en su pleno apogeo. Hay mucha competencia. Más que nunca. Al igual que la evolución experimentada por otros bienes de consumo, con el tiempo se ha abierto una brecha entre las propuestas de alta gama y las más accesible por precio. Hoy en día, hay que asumirlo, se puede adquirir un dispositivo móvil que reúna lo exigido para calificarlo con altas prestaciones por unos 400 euros, pero la coyuntura socioeconómica ha derivado en que algunas marcas, entre las que se encuentran Apple y Samsung, han elevado el listón con propuestas que superan con creces los mil euros de precio de salida. El nuevo iPhone XS en este caso se sitúa en la primera línea de esa categoría premium. A la venta a partir de este 21 de septiembre, su comercialización viene aparejada una reflexión acerca de lo que cuestan en la actualidad los «smartphones». Apple se mueve en un segmento en el que es difícil escalar a otras marcas, que se han visto obligadas a empaquetar sus productos a precios más accesibles. La rivalidad es muy elevada, y existen en el mercado propuestas muy interesantes que ofrecen valores diferenciales y aspiran, en alguno de los casos, a llamar a la puerta del consumidor con ideas brillantes y personales. Huawei P20 Pro Uno de los elementos más distinguidos a la hora de tomar una decisión de compra en un móvil actual se encuentra, principalmente, su apartado fotográfico. «Que tenga una cámara buena», dirán muchos potenciales consumidores. Hoy en día que un móvil se comporte de manera solvente en este territorio es fundamental. Las cámaras móviles, además, han experimentados grandes cambios en los últimos años además de venir incrementando los megapíxeles en cada generación. Un portento de la técnica es el Huawei P20 Pro, considerado por muchos analistas como uno de los móviles con la mejor cámara del año. Su vitalidad radica en su configuración fotográfica compuesta por tres lentes que actúan en consonancia pero, a su vez, ofrecen experiencias distintas. El terminal rinde muy bien en diferentes escenas, sobre todo, cuando intenta acercar la imagen. La capacidad de su zoom sorprende y lo convierte, de facto, en un único en su especie. De momento, puesto que ya se ha especulado en que otros fabricantes están buscando una alternativa de triple lente para futuros móviles. Pero yendo al grano, esa triple cámara tiene tres lentes distintas. Una de ellas tiene un sensor de 40 megapíxeles -que dispara en 10 megapíxeles y luego por medio de la inteligencia artificial lo convierte- con un diafragma que se abre en F1.8, un sensor monocromático de 20 megapíxeles con apertura focal de F1.6 y otra de 8 megapíxeles que funciona como teleobjetivo. Su zoom es espectacular; ofrece un zoom óptico de tres aumentos, un zoom híbrido de cinco aumentos y un zoom digital de hasta diez aumentos, que ejecuta las capturas de manera magistral. Además, incorporar un modo retrato y todo el dispositivo viene salpimentado con un toque de Inteligencia Artificial diseñado para intentar sugerir la mejor toma en cada escena. También destaca especialmente por su potente batería, compuesta por una pila de 4.000 mAh de densidad, que aguanta perfectamente día y medio. El resto de especificaciones lo hacen igualmente atractivo. Cuenta con un microprocesador Kirin 970 y 6 GB de memoria RAM, el terminal ofrece un desempeño solvente y fluido en la mayoría de tareas realizas. Además, su cara exterior tampoco le resta belleza, dado que tiene una pantalla de tipo OLED de 6.1 pulgadas de tamaño, capaz de rascar una resolución 2.240 x 1.080 píxeles. Aunque se suma a la corriente de los móviles «todo pantalla» no ha renunciado a implantar un botón físico. de Viene gobernado por la versión del sistema operativo Android 8.1 Oreo aunque dispone de funciones específicas gracias a su capa de personalización EMUI 8.1. Precio: Desde 899 euros Samsung Galaxy S9 Plus Aunque este móvil llegó antes de tiempo, en abril, a lo largo del año ha aguantado bastante bien el tirón de la competencia. La bicefalia de Samsung se sostiene en base a la línea «S» que en los últimos años ha ofrecido dos modelos distintos y la familia Note, que ejerce de rara avis en la industria por el simple hecho de añadir un lápiz óptico que amplía sus funciones. Este modelo en cuestión ofrece una particularidad; una doble cámara que destaca por su apertura variable (de F1.5 y F2.4). Sus cámaras traseras tienen 12 megapíxeles, una de ellas con una tecnología llamada Dual Pixel, que significa que los pixeles de los sensores son mayores de lo normal, lo que les permite captar más luz, la base de la fotografía. Tiene uno de los sensores más luminosos del mercado y se adapta de manera automática a las condiciones ambientales. Su cámara negocia por ejemplo las imágenes nocturnas de manera solvente, superando a muchos rivales. Además, dispone de varios atributos interesantes en este terreno como modo retrato con capacidad para personalizar el desenfoque del segundo plano o los avatares personalizados. Pero al margen de su comportamiento fotográfico, el móvil lo tiene todo para ser una bestia: microprocesador Exynos 9810 jalonado con 6 GB de memoria RAM. A nivel estético, aunque no ha sufrido grandes cambios respecto a su predecesor, cuenta con un diseño icónico que no pasa de moda en estos momentos. Además, en medio de la tiranía del «notch» -una pestaña que se adentra en las pantallas en la parte superior y que ya lo tienen muchos dispositivos Android- Samsung se ha mantenido firme con su visión de pantalla de 6.2 pulgadas y bordes ligeramente curvados, además de paneles de tipo Super AMOLED, una tecnología propia que tiene depurada a la perfección. Con una batería de 3.500 mAh, el móvil tiene una autonomía de día y medio hasta la siguiente recarga y un sistema de carga rápida que le permite revitalizarse en un 50% en cuestión de 15 minutos. No le falta tampoco chip NFC para realizar pagos móviles y, como un ser extraño, permite conectar auriculares a través de su entrada minijack de 3.5 milímetros y ampliar su memoria por mediación de tarjetas microSD. También cuenta con sensor de reconocimiento facial pero no ha renunciado al lector de huellas dactilares, mejor ubicado que su anterior modelo. Precio: Desde 849 euros Samsung Galaxy Note 9 Es difícil quedarse con este modelo o su «hermano» el S9 Plus. Pero ante esa bicefalia tendemos puentes hacia la visión de la marca para conquistar varios tipos de públicos. En este caso, el Note 9 ha evolucionado positivamente y ha pasado página definitivamente a la crisis de las baterías incendiarias del Note 7. Este dispositivo mantiene la línea estética pero ha mejorado ligeramente algunas de sus prestaciones como el característico S Pen, que es más sensible y ha ganado algunas funcionalidades como «mando a distancia». Su tamaño, eso sí, es algo mayor; tiene 6.4 pulgadas para una pantalla de tipo Super Amoled que puede representar una resolución de 2.960 x 1.440 píxeles manteniendo su diseño casi sin bordes (una relación de aspecto de 18.5:9. Es muy rectangular, pero esbelto. Y con potencia a raudales: microchip Exynos 9810 y hasta 8 GB de memoria RAM que le permite correr a grandes velocidades en múltiples tareas. Su cámara, en cambio, es correcta pero conservadora, dado que viene con dos lentes de 12 megapíxeles y apertura variable (F.15 y F2.4) estabilizadas ópticamente. Un pequeño pero importante salto sí se ha producido en su batería, que ahora tira de 4.000 mAh para superar el día sin problemas. No le falta el minijack para auriculares y destaca, a su vez, por su impresionante almacenamiento (512 GB ampliable hasta 1 TB). Precio: 1.008 euros OnePlus 6 A falta de conocer a su sucesor próximamente, OnePlus se ha dado a conocer en todo el planeta por su visión comercial: ofrecer más por menos. Aunque también es cierto que ha venido añadiendo algunos números a sus precios pero ha conservado esa idea para parir este modelo que reúne básicamente lo que cualquier usuario exigente puede pedir. Este móvil tiene una pantalla de 6.28 pulgadas de tipo Super Amoled aunque con resolución Full HD, que puede representar un punto flaco al igual que su equipo de audio, algo mejorable. Aún así, ofrece un diseño moderno de pantalla casi sin bordes y relación de aspecto de 19:9 que le sienta muy bien. Al igual que su cámara doble de 20 y 16 megapíxeles con diafragmas de F1.7. Eso ya da una pista de lo que ofrece: modo retrato, que lo trata bastante bien. Viene impulsado por Android 8.1 Oreo y funciona como un velocista. Es rápido gracias a los chips que incorpora, un Snapdragon 845 de última generación y hasta 8 GB de memoria RAM que lo impulsan hasta una potencia increíble. Su batería, de 3.300 mAh, soporta carga rápida. Precio: Desde 519 euros LG G7 ThinQ La firma surcoreana ha continuado este curso haciendo los deberes y presentando un buen trabajo aunque lo tiene difícil para sacar sobresaliente: la tendencia ahora es reducir los precios y ofrecer terminales sobre el umbral de los 700 euros es negocio complicado. Y más teniendo en cuenta que a la competición se han sumado con fuerza los fabricantes chinos. Pero este modelo en particular viene aderezado de Inteligencia Artificial, otro de los términos de moda, que se utiliza, entre otras cosas, para mejorar la edición en las fotografías o conseguir imágenes cuatro veces más brillantes en entornos poco iluminados, así como para mejorar otros aspectos y funcionalidades de las cámaras. Además, cuenta ahora con 19 modos de captura (en lugar de 8), lo que multiplica las posibilidades de conseguir imágenes espectaculares. Todo metido para aprovechar la cámara dual (16 MP con apertura F1.9 y 16 MP con apertura F1.6), que ofrece dos disparos distintos como una de sus señas de identidad. No le falta tampoco un arsenal de potencia: Snapdragon 845 aunque acompañado por 4 GB de memoria RAM que se quedan algo cortos en los tiempos que corren. Tiene una pantalla de 6.1 pulgadas casi sin bordes en un formato 18,5:9. Su resolución es de QHD+ (3.120 x 1.440 píxeles) que da un excelente argumento, es muy brillante. También destaca por su calidad de audio por encima de la media. Precio: 849 euros Pixel 2 XL Este es el móvil más vetusto, pero su cámara es digna de aparecer. La del pasado año fue, posiblemente, una de las mejores (por no decir la mejor), y eso que solo dispone de una sola lente. Esa renuncia no fue un argumento para perder la batalla de la imagen. Al contrario. Su software perfectamente depurado y perfeccionado logra capturar la realidad de manera equilibrada y realizar incluso el modo retrato de manera impecable. Su sucesor, es cierto, está en camino, pero este modelo sigue siendo muy recomendable. Esa portentosa cámara está compuesta por un sensor de 12,2 megapíxeles y apertura de F1.8. Eso sí, en la parte más fría, sus especificaciones técnicas, se aprecia que se trata de un móvil de un año. Es decir, Snapdragon 835 con 4 GB de memoria RAM que logran un motor bastante decente, pero no el mejor. Tampoco su capacidad es nada del otro mundo; de 64 GB cuando hay otros rivales que ofrecen no solo el doble, sino el triple. En cambio, su batería de 3.500 mAh está muy optimizada para lograr que este móvil con Android 8.0 Oreo funcione durante una jornada completa sin miramientos. Precio: 959 euros Oppo Find X En la personalidad está su virtud. Con la excepción del Mi Mix 2S, la industria ha encontrado una controvertida solución para ganar espacio en pantalla sin perder la cámara frontal, los sensores y el altavoz superior. Es la pestaña o «notch» que no gusta a todos pero que ha popularizado Apple a partir del iPhone X. Pues bien, este móvil ha encontrado otra alternativa mecánica; una bandeja que se desplaza cuando se abre la aplicación cámara o se desbloquea el móvil con el sistema de reconocimiento facial alberga estas necesidades para su funcionamiento. Gracias a ello, este móvil puede ofrecer una pantalla de 6.4 pulgadas (con resolución 1.080 x 2.340 píxeles) que cubre el 93,8% del frontal. Cuenta, además, con una doble cámara trasera de 16 + 20 megapíxeles y otra delantera de 25 megapíxeles. En su interior, lo mejor de lo mejor también: Snapdragon 845 y 8 GB de memoria RAM. Su batería tampoco renuncia a esa filosofía y alcanza los 4.000 mAh. Precio: 999 euros Honor 10 Otra alternativa (también china) es este terminal que cuenta con una pantalla de 5.8 pulgadas y resolución Full HD (2.280 x 1.080 pixeles), que descata especialmente por su cámara, a la que ha incorporado Inteligencia Artificial. La cámara principal es dual (con sensores de 24 y 16 megapixeles y apertura de F1.8), y gracias a la Unidad de Procesamiento Neuronal (NPU) integrada en el chip del dispositivo (Kirin 970) y memoria RAM (4 GB) es capaz de reconocer en tiempo real más de 500 escenarios en 22 categorías diferentes. Está gobernado por Android 8.0 Oreo y su batería, aunque escasa (3.400 mAh), es muy competente. Precio: 499 euros Xiaomi Mi 8 Otra de las grandes apuestas para este año no ha sido revolucionaria, pero sí es correcta y cumple perfectamente con lo que la mayoría de consumidores puede pedir. El Xiaomi Mi 8 es un terminal que se asemeja mucho al iPhone X en su cara exterior compuesta por un panel tecnología OLED como alguno de los móviles más avanzados del mercado. Para esta ocasión, se ha agrandado en comparación con sus predecesores hasta alcanzar las 6.2 pulgadas. Pese a esta proporción, el hecho de tratarse de un móvil casi sin bordes (relación de aspecto de 18,7:9) cuya superficie táctil ocupa practicamente la cara frontal se logra tener más especaio en un tamaño más reducido. Con ello entra en la tendencia más rompedora en el sector móvil de los últimos años. Su resolución es Full HD+ (2.248 x 1.080 píxeles) y capaz de emitir un brillo de 600 nits. La parte trasera se ha dedicado a la cámara, que sigue siendo doble como manda los cánones establecidos en la industria en estos momentos. Incorpora dos sensores de 12 megapíxeles cada uno que destacan, especialmente, por su diafragma; la lente principal está abierta a F1.8 mientras que la secundaria -empleada para perfeccionar el modo retrato- se contenta con un valor de F2.4. El sistema de enfoque, en ocasiones, sufre de ciertos retardos. El tratamiento de las imágenes está en la línea de lo producido en otros modelos de la marca china. Ofrece buenas sensaciones, pero en ocasiones las imágenes captadas en modo retrato -jugando con la profundidad de campo- se sienten algo artificiales y no logra recortar la silueta a la perfección. Precio: 499 euros
13-09-2018 | abc.es
La misteriosa desaparición del iPhone X y otros detalles que Apple prefiere ocultar
Cuando aún colea la resaca de la presentación de los últimos terminales de Apple, el iPhone XS y iPhone XS Max, y cuando parece que los de Cupertino «no lo podían hacer mejor», toca analizar ciertos detalles que la compañía que dirige Tim Cook se empeña en ocultar. Seamos claros. Apple tiene muchas virtudes y su nombre forma ya parte de la Historia de la tecnología. Pero también tiene fallos. Muchos. Y son expertos en que pasen desapercibidos. Por ejemplo, ¿has intentado comprarte el iPhone X a través de la web de Apple? Ni lo intentes. No podrás. El terminal que presentaron el pasado año los de Cupertino se ha esfumado. Y eso que era «el futuro de los smartphones, con un diseño revolucionario que es todo pantalla, carga inalámbrica y una cámara trasera espectacular», según la propia compañía. En la página web de Apple no aparece el iPhone XEl iPhone X ha dejado de venderse como también el iPhone 6S, 6S Plus y el iPhone SE. Estos últimos es algo más normal porque cada vez que sale a la venta un nuevo terminal, Apple deja de vender el modelo más antiguo y baja el precio del más nuevo. También ha tenido que ver en esta decisión el hecho de que estos dispositivos fueron los últimos que incluían el conector «jack» para los auriculares, ya que con el iPhone 7 se lanzaron los AirPods, los cargadores inalámbricos. Pero lo que no es normal es que el iPhone X -que tenía que tener una rebaja- ya no se encuentre a la venta de forma oficial. Sólo en las App Store que tengan unidades, los usuarios podrán adquirir un iPhone X. Pero quienes intenten comprarlo a través de la web oficial de Apple, no encontrarán el iPhone X, salvo a la hora de hacer comparativas. Entonces, la compra también resulta fallida. «Disponible en distribuidores autorizados», avisan. Es decir, sólo se venderá el stock que quede. Con solo diez meses de vida (salió a la venta en noviembre de 2017), e l iPhone X es ya historia. Aunque cabe destacar algo: el nuevo iPhone XS tiene el mismo precio inicial que el X (999 dólares) y tiene ligeras mejores prestaciones. Sin AirPods nuevos ni adaptador Lightning Pero el misterio del iPhone X no es el único que rodea a Apple. ¿Qué ha pasado con los AirPods? La «keynote» de este año finalizó sin rastro alguno de ellos, algo que ya se había rumoreado. No se sabe muy bien las razones pero si de algo presume Apple desde hace un par de años es de ser pioneros en lo inalámbrico (auriculares, carga..). Los AirPods nacieron con el iPhone 7 tras la supresión del «jack». Quizás sean verdad los últimos rumores que han rodeado a la compañía que apuntan a que no será hasta 2019 cuando los de Cupertino presenten unos nuevos auriculares inalámbricos que podrían incluir un sistema de cancelación de ruido y ser sumergibles. Lo que tampoco Apple quiere que sepan sus usuarios es que los iPhone Xs y XR no incluirán ya el adaptador Lightning jack de 3,5 mm. A raíz del iPhone 7, la compañía incluía en la caja de sus nuevos terminales dicho adaptador para que los «Apple adictos» pudieran seguir utilizando los EarPods que vienen en la caja. Ahora, toca comprarlos a parte por un precio de 10 euros. Ni rastro hubo ayer tampoco de la AirPower, la base de carga inalámbrica que Apple anunció en la «keynote» del pasado año y que dijo que saldría a la venta en 2018. El dispositivo permitía cargar hasta tres dispositivos diferentes: iPhone, AirPods y Apple Watch. Imperdonable es también que Apple siga sin sacar un cargador de carga rápida como hacen ya el resto de compañías. Y más teniendo en cuenta que son móviles que pasan de los 1.000 euros.
13-09-2018 | abc.es
iPhone XS frente al Samsung Galaxy S9 Plus: ¿en qué se diferencian?
Dos caminos distintos para un mismo final, intentar liderar el mercado. Apple y Samsung; Samsung y Apple. Cada cual, a su modo. Estos pesos pesados de la industria móvil -en donde entra Huawei por todo lo alto este curso- vuelven a enfrentarse en la carrera por coronarse como el mejor móvil del año. El torneo está muy disputado esta temporada. Más que nada porque la revolución china se ha completado y, ahora, se pueden encontrar terminales de altas prestaciones a precios imbatibles, y eso es un valor a tener en cuenta. Tanto el Galaxy S9 Plus como el nuevo iPhone XS -a la venta a partir del 26 de septiembre- se han enrocado en una jugada. Sobre el tablero, se han colocado en la casilla de los mil euros. Un precio que ha inaugurado una categoría que bien podríamos definirla como super gama alta. Y solo estos dispositivos, a día de hoy, pueden permitirse colocarse en la estantería de las tiendas con estas etiquetas. Sobre todo Apple, que se mueve en un segmento únicamente «premium» y que, por segundo año consecutivo, venderá sus nuevos terminales a precios astronómicos que alcanzan, como en el caso del iPhone XS Max con la capacidad máxima -512 GB- los 1.600 euros. Una auténtica locura, pero que a priori tiene mercado para lograr captar a millones de consumidores. Todavía es pronto para comprobar su acogida, que todo se andará en los próximos meses, pero sí es posible comparar estos dos terminales así en frío. Por lo pronto, ambos «smartphone» han hecho suyo el concepto de «todo pantalla». Una cara, la frontal, está prácticamente cubierta por una superficie, la pantalla, con la que interactuar. Aunque con notables diferencias. El Galaxy S9 Plus apuesta por un diseño con bordes curvados que representa ya algo icónico dentro de la familia de la firma surcoreana. Con pantallas OLED en diversos tamaños Una idea aprovechada para añadir gestos específicos y accesos directos. Este modelo tiene una pantalla de 6.2 pulgadas con paneles tipo OLED, una tecnología estandarizada entre los móviles más avanzados y que propone una reproducción espectacular compuesta por negros profundos y colores intensos. Samsung lleva muchos años depurando esta pantalla, a la que Apple se subió el pasado año. En esta temporada, repite. El iPhone XS monta la misma pantalla pero con unas dimensiones menores, de 5.8 pulgadas y una relación de aspecto de 19,5:9 que cubre el 83,4% del frontal, mientras que el Galaxy S9 Plus tiene un ratio de 18,5:9 y la pantalla cubre una cara en un 84,2%. Son grandes, sí, pero dada su fabricación se logra tener más en menos espacio. Así que son muy compactos. La resolución obtenida también diferente: 2.960 x 1.440 píxeles y densidad 531 puntos por pulgada para el terminal de Samsung; 2.436 x 1.125 píxeles y densidad 458 puntos por pulgada para el de la manzana. Interfaz gestual y la duda del «notch» La interfaz gestual que debutó en el iPhone X lo cambió todo. Fue una innovación silenciosa que casi pasa desapercibida, pero que se ha mudado al nuevo modelo como es obvio. Por su parte, el terminal de la «galaxia coreana» peca, en cambio, de necesitar algunos pasos más hasta profundizar y navegar entre aplicaciones. Otro detalle es la controvertida pestaña o «notch» que sigue presente en el iPhone XS. Para gustos, los colores, ya se sabe, pero se ha extendido tanto en otros dispositivos a lo largo del año que el valor diferencial ahora se encuentra en el Galaxy S9+. Como resulta obvio, ambos dispositivos se mueven en mundos distinto en lo referente al software. Android contra iOS, y viceversa. Esto también forma parte de las pasiones de cada consumidor, puesto que cada sistema operativo ofrece algo distinto y tiene una filosofía totalmente radical. El Galaxy S9 Plus está gobernado por la versión 8.0 Oreo de la plataforma desarrollada por Google, mientras que el nuevo terminal de Apple debutará con iOS 12, que ha introducido algunas mejoras como los «atajos» de Siri. Interfaz gestual y la duda del «notch» A nivel técnico, ambos dispositivos son verdaderas bestias. Por un lado, el iPhone XS ha introducido el nuevo microprocesador A12 Bionic, que supone un aumento de hasta el 15% respecto a su predecesor, mientras que el Galaxy S9 Plus cuenta con el Snapdragon 845, el «cerebro» de Qualcomm más avanzado hasta la fecha; Exynos 9810 en otras versiones, pero que, igualmente, ofrece un desempeño abrumador, y más teniendo en cuenta que viene jalonado por 6 GB de memoria RAM. Su funcionamiento durante las pruebas realizadas ha sido muy fluido. Abrumador espacio Otro aspecto distinto viene de la capacidad que soportan. El Galaxy S9 Plus llegó antes al mercado, en marzo, con lo que ya ha llovido mucho. Pero dispone de varias configuraciones, de 64, 128 y 256 GB, pero continúa apostando por permitir tarjetas microSD para ampliar el espacio. Un detalle que nunca ha querido hacer concesiones Apple, que en esta ocasión ha incrementado los valores hasta los 512 GB. Un guarismo que también se encuentra en otro modelo lanzado recientemente, el Galaxy Note 9, también recomendable a pesar de su enfoque más productivo. La cámara siempre en el punto de mira En cuanto a la cámara, es necesario dirimir algunos aspectos, dado que en este terreno influyen decisivamente muchos factores. El concepto cambia entre uno y otro. Así, el Galaxy S9 Plus introdujo un novedoso sistema de apertura variable (F1.5 y F2.4), que se ajusta de manera automática en función de las condiciones ambientales. Con una doble cámara de 12 megapíxeles, se optó por una tecnología Dual Pixel para agrandar el tamaño y tener más luz. El resultado, impecable, se aprecia en las imágenes captadas por la noche. También apostó por el modo retrato y el disparo manual. El iPhone XS, por contra, ha mantenido en esencia la cámara del pasado año, con lo que nos encontramos con dos lentes de 12 megapíxeles cada una (gran angular y teleobjetivo con aperturas focales de F1.8 y F2.4, respectivamente). Pero, a diferencia del pasado año, ha mejorado el software y ha apostado por la inteligencia artificial para intentar captar (habrá que verlo) mejores fotografías. Además, ha añadido una tecnología llamada HDR inteligente para extender la escala cromática. Ambos terminales tienen las lentes estabilizadas ópticamente y permiten un zoom óptico de dos aumentos. ¿Y la batería? La batería es otro aspecto que siempre hay que tener presente. El terminal de Samsung ha colocado una pila de 3.500 mAh que se extiende a más de día y medio con un modo de ahorro de energía. Además, la recarga es sorprendentemente rápida. De su rival, el iPhone XS, solo se sabe que dura media hora más que su predecesor y que, pese a que lo soporta, no viene con cargador ultrarrápido.
13-09-2018 | abc.es
Del iPod al Apple Watch: las innovaciones de Apple que cambiaron la tecnología
Cuando en 1996 Steve Jobs, cofundador de la compañía informática Apple, volvía a sus orígenes y tomaba asiento en la presidencia de su consejo de administración muy pocos apostaban por el futuro de una empresa en horas bajas y aplastada por la competencia, que vendía sus productos a un menor coste. Veintidós años después, y ya sin Steve Jobs al frente, la compañía de la manzana, que presentó en San Francisco las novedades de este año, supera el billón de dólares en capitalización bursátil y se ha convertido en un referente de la alta tecnología y la innovación. Este supuesto milagro ha sido sustentado en el éxito de tres desarrollos tecnológicos que han colocado la marca Apple como referente del buen gusto, del diseño más innovador y de la tecnología de vanguardia: el reproductor musical iPod, el teléfono iPhone y la tableta iPad. Además, en abril de 2015 se lanzó el Apple Watch, un nuevo dispositivo con el que la compañía pretende dar un buen mordisco al mercado emergente de los «wearable» (ponible). El primer reproductor digital de música de Apple, conocido como iPod, se presentó en la Apple Music Event celebrada en octubre de 2001. Los primeros iPods tenían una capacidad de 5 y 10 gigabites y a su moderno diseño unían una gran calidad de reproducción. Pero la idea genial detrás del invento fue su vinculación con una tienda virtual de canciones en internet, iTunes Store, que convirtió a Apple en proveedor de contenidos multimedia. Después de vender más de 300 millones de unidades, Apple comercializó el último modelo de iPod en 2015. La razón de la retirada de los mercados hay que buscarla en la competencia de los teléfonos inteligentes, y el nuevo concepto de reproducción musical orientado cada día más a servicios de música en línea. El iPhone es un «smartphone» o teléfono inteligente de pantalla táctil con conexión a internet y capacidades multimedia, del que la compañía anunció a mediados de 2016 que había vendido más de mil millones de unidades. Con una interfaz minimalista y el inconfundible diseño marca de la casa, fue presentado el 9 de enero de 2007. El anuncio de su lanzamiento en Estados Unidos, el 29 de junio de ese año, supuso todo un acontecimiento. Desde semanas antes de su salida al mercado las expectativas habían desbordado todas las previsiones. En la prensa aparecieron miles de artículos analizando el aparato bajo el punto de vista tecnológico y el financiero. En internet más de doscientos millones de páginas web contestaban a la entrada iPhone en el buscador Google. La última visión de Steve Jobs, antes de su muerte, fue un ordenador de tableta que responde a la denominación iPad. Los primeros modelos contaban con pantalla táctil de 9.7 pulgadas (24,64 centímetros). En esta ocasión no era una idea novedosa, pero la compañía de la manzana supo dotar a sus tabletas de los aspectos característicos de sus productos, convirtiéndolo en un fetiche y objeto de culto para sus partidarios. Si la expectación que rodeó al lanzamiento del iPhone fue espectacular, la del iPad consiguió incluso superarla y se convirtió en un auténtico acontecimiento global. La presentación tuvo lugar el 27 de enero de 2010 en San Francisco. Ese día, la imagen de Steve Jobs mostrando al mundo el iPad fue repetida en directo por miles de blogs y páginas de Internet de todo el mundo y las televisiones no le ahorraron espacio en sus informativos. En sus ocho años de historia el iPad se ha convertido en la tableta más popular en el mundo. Según los datos de la consultora IDC, Apple ha vendido 43,8 millones de iPad en 2017. Sus principales competidores, Samsung y Amazon, vendieron 24,9 millones de unidades y 16,7 millones de unidades de sus tabletas, respectivamente.La última novedad, Cupertino, responde al nombre de AppleWatch. Es el primer modelo de una nueva tendencia en la electrónica de consumo conocida como «wearable» y que, según los analistas, se convertirá en una de las líneas más rentables en los próximos años. Se trata de un reloj capaz entre otras funciones de conectarse con el iPhone para avisarnos de las llamadas o notificaciones entrantes. El Apple Watch proporcionará además información sobre el ejercicio físico que practicamos mientras lo llevamos puesto o nuestro estado de salud. Y además se podrá consultar la hora con un margen de error de 50 milésimas de segundo. Mucho se ha especulado sobre las razones que han llevado a la compañía de la manzana a no continuar la serie de aparatos con el prefijo «i», como sus antecesores. La decisión puede responder al hecho de que el nombre de iWatch ya había sido registrado en algunos países. Otras fuentes apuntan a que con el Apple Watch la empresa lanza su primera línea de productos después de la desaparición del legendario fundador de la compañía.
12-09-2018 | elpais.com
Así ha cambiado el iPhone desde sus inicios en 2007
El sistema operativo, la pantalla táctil o el reconocimiento facial han sido algunos de los factores más notables de los ?smartphones? de Apple
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