Noticias de "smartphone"

01-01-1970 | abc.es
La Comisión Europea presentará este miércoles cargos contra Google
Solo un día. Este es el tiempo que ha tardado la Comisión Europea en decidir que finalmente va a abrir un nuevo frente contra Google . Ya lo anunció este lunes Margrethe Vestager comisaria europea de Competencia: «Estamos mirando de cerca los contratos de Google con los fabricantes de teléfonos y operadores que utilizan el sistema operativo Android » para determinar si el gigante estadounidense ha impulsado acuerdos «anticompetitivos» con fabricantes de móviles y tabletas para instalar exclusivamente su sistema operativo. Dicho y comprobado porque Bruselas presentará este miércoles cargos contra Google, según ha publicado «The New York Times». Aunque la noticia no ha sido confirmada -de momento- por Google ni la Comisión Europea, fuentes de AFP aseguran también que Vestager «va a hacer un anuncio del miércoles» sobre Android. Hace ya un año que la Comisión vigila muy de cerca al sistema operativo de Google para determinar si el gigante estadounidense infringe las normas europeas de competencia, justo cuando también acusó formalmente a Google de abuso de posición dominante. Las fuentes apuntan a que las sospechas han sido ya confirmadas por lo que Google se enfrentaría, por segunda vez, a una posible sanción de Bruselas: una multa de hasta el 10% de la facturación anual del grupo, si no es capaz de demostrar que su comportamiento ha sido legal. Vestager señaló este lunes en un discurso en Amsterdam que la investigación sobre Google era necesaria para asegurarse de que «las grandes empresas no tratan de protegerse a sí mismas de un modo que frena la innovación». A Bruselas le preocupa el hecho de que la compañía estadounidense haya impedido el desarrollo de sistemas que harían la competencia a Android y que Google haya vinculado obligatoriamente algunas de sus aplicaciones y servicios, perjudicando así a otros. Android es el «rey» Fuentes de Google han asegurado a ABC que de momento no tienen comentario alguno que hacer al respecto, y se remiten a la reciente declaración publicada este lunes por Hiroshi Lockheimer, responsable del sistema operativo. «Android ha sido un jugador clave en el estímulo de la competencia, bajando los precios y aumentando las opciones para todo el mundo», ha recordado después de que la Comisión Europea le haya pedido este lunes información en torno a sus acuerdos de asociación. «Es importante recordar que éstos (los acuerdos) son voluntarios», ha dicho, sin olvidarse de recordar que los fabricantes que compiten con Android, como Apple o Microsoft , también cargan por defecto en sus dispositivos móviles sus propias aplicaciones. «Y estos acuerdos de distribución no son exclusivos -insiste-. Los fabricantes de Android instalan sus propias aplicaciones pero también aplicaciones de otras empresas». En comparación con Apple, asegura, Google preinstala menos «apps» en los teléfonos con Android que los de Cupertino en los dispositivos iOS. «No se trata sólo de que Google se haya beneficiado del éxito de Android. El modelo de Android ha dejado que los fabricantes compitan en sus innovaciones únicas. Los desarrolladores pueden llegar a grandes audiencias y construir negocios sólidos. Y los consumidores tienen ahora una elección sin precedentes a precios cada vez más bajos», concluye Lockheimer. Según la consultora IDC, iOS y Android son los sistemas operativos principales. Ambos, dominan la mayor parte del mercado pero es Android quien ocupa la primera posición del ranking, pues es el sistema operativo instalado en el 82.8% de los «smartphones».
01-01-1970 | abc.es
La ciberdelincuencia se reinventa: toca atacar el Internet de las Cosas
Todos los expertos coinciden. El «Internet de las Cosas» (IoT, «Internet of things») es una de las tendencias en materia de ciberamenazas que, por desgracia, tendrá un elevado protagonismo este año. Ya en 2015 hablamos de esta nueva concepción tecnológica que cada vez está más presente en la vida de cualquier persona porque es el resultado de la transformación digital que vive la sociedad. Y el futuro va encaminado hacia el coche conectado o la «smart home» (casas inteligentes). El «smartphone» se ha convertido en el centro de todas las operaciones. Vivimos conectados y no solo a través de él. Televisores, neveras inteligentes, juguetes electrónicos? Esto no ha hecho más que empezar. Según un informe de Gartner, en 2016 habrá 6.400 millones de dispositivos conectados (un 30% más que en 2015). Y, para 2019, IDC calcula que el IoT moverá más de un billón de euros. Ante estas escandalosas cifras, los «hackers» saben muy bien hacia dónde deben encaminar su estrategia. «Aunque de momento, los ataques al Internet de las Cosas son experimentales porque la industria del cibercrimen no ha encontrado aún la manera de monetizarlos», explica Pablo Teijeira, Country Manager de la compañía experta en seguridad Sophos Iberia. Es decir, a día de hoy los ciberdelincuentes sí saben cómo extorsionar a empresas y particulares o atacar la estructura de un banco para transferir a sus cuentas grandes cantidades de dinero. Con el IoT también conseguirán obtener un beneficio económico. Es solo cuestión de tiempo. «Creo que empezaremos a ver más ataques conforme a las formas de pago vayan a evolucionando», apunta Teijeira, que recuerda cómo la industria de la ciberdelincuencia evoluciona como cualquier otra. «Ya lo hicieron con la web. Al principio, las página susceptibles de ser atacadas eran, por ejemplo, las de adulto. Una vez que fueron descubiertos y que la sociedad empezó a concienciarse, cambiaron su estrategia y a día de hoy infectan páginas legítimas». Samsung, de hecho, trabaja ya en neveras inteligentes. El futuro es que el frigorífico, conectado a internet, haga la compra por sí solo. Irá, por tanto, asociado a una tarjeta de crédito. El objetivo del «hacker» será interceptar esa comunicación y robar los datos. Igualmente, si interceptan el sistema de refrigeración de los servidores de una empresa, el ataque está asegurado. El usuario tiene que ser consciente de esta nueva realidad. «Todo dispositivo conectado es susceptible de ser atacado», insiste Pablo Teijeira. Hasta una muñeca electrónica. En diciembre del pasado año, por ejemplo, la compañía de juguetes VTech fue víctima de un ciberataque y los «hackers» consiguieron robar los datos de millones de niños de todo el mundo, incluídos españoles. Direcciones IP, de correo y contraseñas cayeron en manos de ciberdelincuentes. Un ladrón en casa Estos mismos ejemplos son extrapolables a las empresas. «La línea entre lo corporativo y lo particular es muy difusa. Conectamos el ?smartwatch? o el ?smartphone? al wifi del trabajo», recuerda el experto. El empleado se convierte así en el puente perfecto para que los ciberdelincuentes puedan atacar cualquier empresa. Ante este panorama, hay que tomar medidas. De la misma manera en la que el usuario sabe que debe ignorar un email de un remitente desconocido con un archivo adjunto, a la hora de comprar una caldera inteligente, debe saber «a qué dispositivo se conecta, dónde y para qué; revisar las opciones de configuración y preguntar al vendedor si, por ejemplo, se puede cambiar el usuario y contraseña que viene por defecto. También conviene saber si las comunicaciones son cifradas», apunta Pablo Teijeira. Aunque estas preguntas puedan parecer evidentes para algunos, la realidad es que en el IoT, las empresas de este tipo de dispositivos «están cometiendo errores de seguridad muy graves. Fallos que no se cometían desde hace 20 años», asegura el experto. Por tanto, los fabricantes también deben tomar medidas. «Ofrecen dispositivos, por ejemplo, con la contraseña 1234 que luego el usuario no puede cambiar porque las opciones de configuración no lo permiten». El problema de esta amenaza es que está en desarrollo y se trata de ataques intrínsecos. Es decir, un ciberdelincuente puede interceptar las comunicación del «smartphone» con el horno inteligente del hogar y provocar un incendio. «Es como tener a un ladrón en casa que no vemos. No nos sustrae objetos pero sí puede robar nuestros datos desde Rusia, China o España», reseña.
01-01-1970 | abc.es
De Microsoft a Google pasando por Amazon: la guerra digital de Europa contra los gigantes de EE.UU.
En la lista de empresas con mayor capacidad bursátil del mundo, muchas de ellas han surgido de la esfera de la tecnología. La batalla de la Comisión Europea (CE) contra las posibles prácticas monopolísticas se ha centrado en los últimos años en gigantes digitales como Microsoft, Amazon o Google, nacidos en territorio norteamericano. No es la primera vez que el organismo europeo investiga las estrategias económicas y los movimientos de estas empresas. En 2004, por ejemplo, se produjo una sanción a Microsoft por incorporar el reproductor multimedia Media Player por defecto en el sistema operativo Windows, el de mayor penetración en el mercado de los ordenadores convencionales. En otro episodio, en 2008, se sancionó con 860 millones de euros después de una rebaja concedida por el Tribunal de Luxemburgo por negar a las compañías de software independientes información esencial sobre su sistema operativo, lo que consideraba una «ventaja» insalvable para la competencia. Más recientemente, en 2013 la autoridad europea impuso una nueva sanción (561 millones de euros) a la firma norteamericana, en ese caso, por no haber incluido la pantalla de elección de navegador en algunas versiones del sistema operativo Windows 7. La veterana empresa IBM tampoco ha estado exenta de polémica. Fue en 2010. La CE abrió dos investigaciones contra el gigante estadounidense por presunto abuso de posición dominante en el mercado de servidores centrales informáticos. Entonces, se totalizó, incluidos equipamientos y sistemas de explotaciones, en 8.500 millones de eurosa nivel global, de los cuales 3.000 millones de euros pertenecían al Espacio Económico Europeo. Al año siguiente, pese a todo, ambas partes alcanzaron un acuerdo por el cual la multinacional americana se comprometía a facilitar durante cinco años piezas de recambio e información técnica a servicios de reparación a rivales. Pactar el precio de los libros electrónicos Otra empresa tecnológica señalada por la CE ha sido el gigante del comercio electrónico Amazon al considerar la la autoridad europea que sus prácticas restringen la competencia en el mercado de los libros electrónicos y limitan la oferta del usuario. La investigación (2010) se centró en la posible aplicación de IVA reducido a los libros electrónicos. El organismo consideró entonces que algunas de las cláusulas de los contratos firmados con los editores de ebooks vulneran las normas de la Unión Europea al protegerle de la competencia de rivales y perjudican a los consumidores. El fabricante del iPhone, Apple, ha estado también en el punto de mira de la CE. Hace tres años se conoció una investigación para esclarecer si la firma de Cupertino aplicó tácticas anticompetitivas para exprimir a los fabricantes de «smartphones» rivales del mercado europeo. Pero también ha estado en el punto de mira con su servicio de música en «streaming», Apple Music. Se investigó si la empresa pactó con los sellos discográficos para reducir la relevancia de Spotify, líder en este sector, aunque la comisión no halló fianalmente pruebas para continuar con la investigación. Las búsquedas bajo el punto de mira La CE ha investigado a Google en varias áreas. El pasado año, se acusó formalmente al gigante de internet de abuso de posición dominante por favorecer de forma sistemática a su servicio de comparación de precios (Google Shopping) frente a sus rivales en los resultados de su buscador. En 2010 se examinó su comportamiento en el motor de búsqueda al considerar que priorizaba los resultados de sus propios servicios en detrimento a los rivales. Ahora, el sistema operativo Android, el de mayor penetración del mundo, ha abierto una nueva página en la guerra contra el abuso de poder en el contexto digital.
01-01-1970 | abc.es
Intel despedirá al 11% de su plantilla tras perder el tren del «smartphone»
Se acelera la era «Post-PC». La firma de microprocesadores Intel anunció que despedirá a 12.000 de sus empleados en todo el mundo, equivalente al 11% de su plantilla, que a finales del 2015 estableció en 107.300 trabajadores. El gigante de los semiconductores ha establecido su mayor negocio en el entorno PC y los ordenadores portátiles, productos que acumulan menores ventas en comparación con el gran crecimiento registrado por los dispositivos móviles, cuya exigencia y características ha pasado por alto Intel. Sí lo intentó, incluso en una alianza con Apple en su debut en 2007 con el iPhone, pero dejó pasar el tren. Ahora se manifiesta el giro establecido en el mercado de los componentes. La empresa con sede en la localidad californiana de Santa Clara (EE.UU.) dijo que quiere afianzar su liderazgo en el sector del «Internet de las cosas» (IoT), un área en crecimiento relacionada con la tendencia a conectar objetos de uso diario como la nevera o el aire acondicionado a internet. «Nuestros resultados durante el último año demuestran una estrategia que funciona y una base de crecimiento sólida»Brian Krzanich «Intel anunció hoy una reestructuración para acelerar su evolución de una compañía que fabrica ordenadores personales a una que impulsa la nube y miles de millones de objetos inteligentes conectados a internet», afirmó la empresa en un comunicado. La compañía aseguró que sus principales áreas de crecimiento en estos momentos son el «Internet de las cosas» y los centros de almacenamiento de datos. Apuntó que ambas áreas generaron ingresos de 2.200 millones de dólares el año pasado y representaron alrededor del 40% de los ingresos y la mayoría de los beneficios operativos. «Nuestros resultados durante el último año demuestran una estrategia que funciona y una base de crecimiento sólida», afirmó el consejero delegado de Intel, Brian Krzanich, en el comunicado. La compañía realizó el anuncio tras la publicación de sus resultados del primer trimestre, en los que registró beneficios de 2.050 millones de dólares, por encima de los 1.990 millones de dólares del mismo periodo del año anterior. Los ingresos aumentaron hasta los 13.700 millones de dólares, por encima de los 12.780 millones del mismo periodo del año precedente.
01-01-1970 | abc.es
¿Por qué Android es el «rey» de los sistemas operativos?
Google tiene un nuevo frente abierto: Bruselas. La Comisión Europea ha presentado este miércoles un «pliego de cargos» contra el gigante de internet, acusándole formalmente de favorecer la instalación de Android y sus aplicaciones a fabricantes de dispositivos móviles. Aunque la filial de Alphabet niegue prácticas monopólicas, la realidad es que Android lidera - y con diferencia- el mercado. Es el sistema operativo más usado y, según Google, utilizado en más de mil millones de teléfonos inteligentes y tabletas. Pero empecemos desde el principio para saber por qué Android ha llegado a alcanzar estas escandalosas cifras. Un sistema operativo es el «corazón» de cualquier dispositivo. Antes de la llegada de los «smartphones» y demás dispositivos móviles, los sistemas operativos se reducían al PC y - más tarde- al ordenador portátil. Es el «software» que permite que el aparato funcione y sobre el que se ejecutan el resto de programas y aplicaciones. Así, Bill Gates creó Windows y Apple ideó OSx. Son los más populares y utilizados aunque no son los únicos. El nacimiento de los «smartphones» y tabletas, cuyo funcionamiento es como el de un ordenador, propició también que se idease o se adaptase un sistema operativo solo para ellos. Android, iOS, Windows Phone y BlackBerry 10 son los más conocidos y usados, aunque con notables diferencias entre ellos porque no todos no son iguales y de ahí las acusaciones de la Comisión Europea. La diferencia de Android con respecto a todos los sistemas operativos nombrados es que es un software de código abierto, no cerrado. El usuario no tiene que conocer esta característica pero es importante de cara al mercado. Un «software» de código abierto es gratis y accesible a todo el mundo. Esto es especialmente útil para los desarrolladores, quienes pueden experimentar y probar, mientras que cada fabricante puede introducir sus particularidades. Por esta razón, no es exactamente igual Android en el Nexus (teléfono de Google), por ejemplo, con respecto a un Samsung. Ambos utilizan Android pero los usuarios de un Galaxy tienen ciertas características particulares que la compañía ha decidido añadir con el objetivo de diferenciarse de su competencia. El objetivo es que, con la colaboración de todos, se consiga crear un sistema operativo eficiente. Por tanto, no es de extrañar que en torno al 80 por ciento de los dispositivos móviles en Europa -y el mundo entero- funcionan con Android, tal y como ha señalado la comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager. Precisamente Google se ha defendido de las críticas recordando que «Android ha ayudado a fomentar un ecosistema notable, importante y sostenible, basado en un software de fuente abierta y abierta innovación» tal y como ha señalado el vicepresidente y consejero general de Google, Kent Walker, sin olvidar que cualquiera de sus socios puede usar Android sin las aplicaciones desarrolladas por el gigante de internet. Igualmente, ha recordado que los acuerdos que mantiene con sus socios son «completamente voluntarios» y que «cualquiera puede utilizar Android sin Google». Y es cierto, porque cada compañía puede adaptar libremente Android a sus necesidades, como estipula el código abierto, cuyo «código deontológico» se rige por la colaboración desinteresada, no económica o mercantil, sino más bien de servicio. Todo lo contrario que ocurre con los sistemas de código cerrado como iOS, por ejemplo, que nadie puede modificar. Solo Apple. Sin embargo, Google ha sabido rentabilizar su posición. Según datos de la consultora Kantar Worldpanel, a febrero de 2016, sólo en España, el 90 por ciento de los «smartphones» funcionan con Android. iOS ocupa la segunda posición (9,1), seguido de Windows Phone (0,9). Lo mismo sucede en Italia, Alemania o Francia, donde el 78,4 por ciento, 76,6 y 71,8 de los teléfonos inteligentes tienen Android. La diferencia mayor está en Reino Unido: la cuota de mercado para Google se reduce al 55,5 por ciento, mientras que iOS conquista el 37,8 por ciento de los dispositivos. En México, según Kantar, Android está en el 90,9 por ciento de los «smartphones» y en China, su cuota se sitúa en el 76,4 por ciento. EE.UU. la posición de Android se reduce hasta el 58,9%, mientras que iOS alcanza el 38 por ciento.
01-01-1970 | abc.es
Movistar ha anunciado esta semana que a partir del 18 de mayo empezará a cobrar por el exceso en el consumo de datos de móviles. En concreto, cada cliente pagará 1,5 céntimos por cada MG adicional que consuma a la máxima velocidad. ¿El resultado? Un recargo de hasta 15 euros cada mes. Conviene, por tanto, controlar más que nunca el consumo y saber qué tarifa de datos es la que mejor se adecúa a nuestras necesidades si no queremos llevarnos un susto a final de mes, con independencia de ser clientes de Movistar. No hay que olvidar que todas las operadoras cobran por el exceso de datos consumidos a máxima velocidad. Desde ABC Tecnología te ofrecemos una serie de pautas para orientarte sobre la tarifa de datos móviles que debes contratar para estar conectado a internet a través de tu «smartphone». Según la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), en su estudio «Caracterización del uso de algunos servicios over the top en España» (2014), un 51,5 por ciento de los usuarios de teléfono móvil declaran utilizar diariamente servicios de mensajería online. Entre los que usan estos servicios al menos semanalmente, un 63,3% no demandan servicios SMS. Además, los usuarios de entre los 16 y los 34 años son los que más demandan terminales inteligentes y servicios de banda ancha móvil. Según el informe aproximadamente siete de cada diez usuarios de estas edades dispone de internet sobre el móvil cuando la tasa en el conjunto de usuarios es del 59,6%. Además, estos consumidores también usan más los servicios de mensajería OTT y las redes sociales y se descargan más contenidos, software o usan juegos en red. ¿Conexión wifi? Ante este panorama, lo primero que debe plantearse el usuario es qué tipo de uso le va a dar a su «smartphone» y, en segundo lugar, saber si dispone de una conexión wifi a la que se pueda conectar con asiduidad. Si con el teléfono solamente se va a consultar Facebook, WhatsApp y además tiene wifi en casa y en el trabajo, su consumo de datos va a ser mucho menor que quien se descarga vídeos de Youtube. Redes sociales y aplicaciones de mensajería Si eres de los que se pasa el día entero consultando Facebook, Twitter y chateando por WhatsApp o Telegram, no tienes de qué preocuparte. Las redes sociales consumen pocos datos, así como las «apps» de mensajería instantánea. Sin embargo, si te descargas vídeos, fotos o, en Facebook, le das al botón de reproducir de un vídeo, el consumo se dispara. Por esta razón, lo mejor es que configures cada una de estas aplicaciones y desactives las opciones de descargas y reproducciones automáticas si no estás conectado a una red wifi. Para que te hagas una idea, si usas WhatsApp de manera moderada, con unos 50 MB al mes tendrás suficiente. Sin embargo, si realizas llamadas de voz, todo cambia. Una llamada de un minuto consume unos 500 kb. Email El correo electrónico es otro de los elementos más consultados. Para empezar, porque un usuario tiene, como mínimo, dos cuentas personales más la del trabajo e, inevitablemente, siempre actualizamos la bandeja de entrada. Cada email pueden suponer 100 Kb de consumo, es decir, muy poco. La clave está en los archivos adjuntos que te descargues. Olvídate de descargar vídeos o documentos pesados si no quieres que tu tarifa vuele. Por cierto, la opción que tienes con el email es que se sincronice automáticamente, es decir, cada vez que tengas un correo nuevo o bien, para ahorrar datos, que solo se actualice cuando tú consultes tu correo. Entonces, le das a refrescar. Conviene, en este aspecto, recordar que las sincronizaciones automáticas de las aplicaciones consumen datos: unos 5 MB al mes. Youtube Si eres aficionado a la música y te gusta ver vídeos, seguro que utilizar Youtube y Spotify. Si vas a utilizar este tipo de servicios sin estar conectado a una red wifi, el consumo de datos de tu tarifa se dispara. Aproximadamente, ver un vídeo online puede consumir unos 10 MB por minuto y la música, en torno a medio. Claro que todo dependerá de la calidad: a mayor calidad, mayor consumo de datos. Navegar por internet Leer las versiones online de tus periódicos favoritos, los blogs que más te interesen, noticias que despierten tu interés.. Todo consume. Aproximadamente, 1 MB por cada página que el «smartphone» carga. Sin embargo, es un consumo aproximado porque cada web es diferente Actualizaciones de «apps» No hay necesidad de actualizar una «app» con tu tarifa de datos. Hazlo siempre que te conectes a una red wifi si no quieres llevarte un susto a final de mes. En resumen, aunque te aconsejamos revisar con detenimiento tu actividad, si consultas las redes sociales, el email, no utilizas en exceso el GPS y navegas poco por internet, tu tarifa puede oscilar entre los 500 MB y 1GB de contrato al mes. Pero, si eres un loco de Youtube, Skype, consultas mucho internet, trabajas con archivos pesados e incluso juegas con tu «smartphone», tu tarifa adecuada debería ser de 2 GB en adelante. Si nunca te has planteado cuánto consumes, consúltalo en tu móvil:. En Android, ve a Ajustes - Uso de Datos y en iPhone, Ajustes - Datos móviles.
01-01-1970 | abc.es
«Smartwatches»: entre el éxito, el humo y la revolución
En esa búsqueda por capitalizar un nuevo centro de la vida digital, los fabricantes de tecnología de consumo han insistido, constantemente en los últimos dos años, que los relojes inteligentes venían a revolucionar la forma en la que los seres humanos interactúan con las máquinas. De momento, y pese a contener picos de ventas importantes, su popularización se encuentra a años luz de la protagonizada por el teléfono móvil inteligente, que continúa, y posiblemente continuará durante mucho tiempo, como el producto indispensable. Nada más lejos de la realidad. Esos «smartwatches», en efecto, se han revelado como dispositivos prácticos. Útiles a lo sumo. Pero su ecosistema de trabajo y las opciones que integran, presentes ya en la mayoría de «smartphones», no han favorecido a su mayor recorrido en el mercado. Únicamente los servicios de monitorización de la actividad física, que registran datos curiosos e interesantes, han señalado el camino a seguir por este tipo de dispositivos cuyas ventas se las reparten, principalmente, dos empresas, Fitbit y Apple, cuya propuesta (Apple Watch), cumple el próximo domingo su primer año en las tiendas. Tampoco la aparición de la alternativa Android Wear ha invertido la tendencia. Es más, la plataforma desarrollada por Google no ha catapultado las ventas y son muchas firmas como Samsung las que ya apuestan por sus ecosistemas propios. Ya se sabe, quien tiene el control del sistema operativo tiene el verdadero poder. El resultado, pese a ser optimista, no refleja un cambio de paradigma ni una revolución. Tal vez es aún demasiado pronto para atestiguar lo que este tipo de dispositivos de muñeca pueden llegar a conseguir. Pero, en líneas generales, y aunque se han dado paso, podemos dudar de sus capacidades de atracción. Con ellos, bien se conoce, podemos, además de consultar la hora (no deja de ser un reloj), revisar la distancia recorrida, los pasos andados. Se puede consultar el correo, recibir alertas de ciertas aplicaciones como el calendario. Son meras interacciones de segundos. Pero, a lo sumo, se ejecutan a modo de complemento, para realizar simples vistazos rápidos, pero sin más alcance que momentos puntuales. En el día a día, están tecnológicamente hablando muy verdes. Esa idea conceptual ha repercutido, sin dudas, en su aceptación global del producto. Posiblemente, en el momento en el que se logren extender las oportunidades de realizar pagos móviles con servicios como Apple Pay, Samsung Pay y tantos otros en los negocios como alternativa al uso de tarjetas en los terminales de pago en las tiendas su uso se generalizará. Pero de momento, su público parece estar dirigido a un pequeño nicho de llamados «early adopters» que acuden a toda innovación tecnológica como atraídos por cantos de sirena. Aún así, las previsiones son optimistas y apuntan a un gran crecimiento en los próximos años a partir del momento en el que se maduren las innovaciones y se ofrezcan servicios distintos a los presentes en los «smartphones». Ya se trabajan en muchos de ellos, como método para desbloquear máquinas, acceder a vehículos, herramientas más precisas y, sobre todo, bajo la gran esperanza de una profunda revisión de su autonomía, que en la mayoría, al menos los «smartwatches» tal y como se conciben ahora (pantallas táctiles que necesitan muchos recursos), sigue siendo su principal aspecto negativo. Según la firma de análisis de mercado IDC, la venta de «wearables» superará los 110 millones de unidades en este 2016, equivalente a un aumento del 38.2% frente a los 72 millones de productos vendidos el año anterior. Los analistas apuntan a que este crecimiento generará un mayor interés entre los consumidores y, como consecuencia, un descenso de los precios, lo que llevaría a duplicar sus ventas en 2020 (237.1 millones de unidades vendidas). Todo ello gracias al crecimiento de los «smartwatches», que impulsarán su interés en el mercado. Los expertos recalcan que el mercado se verá impulsado la proliferación de nuevos y diferentes «wearables», ya que algunos de los productos que se fabrican actualmente abrirán puerta a nuevas experiencias, nuevos casos de uso y nuevas aplicaciones. Otra visión de futuro que permitirá atrapar al usuario será el impulso generalizado por la incorporación de las llamadas tarjetas SIM virtuales (eSim), que permitirán que estos dispositivos se independicen del móvil y ganen en servicios. «Aunque los 'smartwatches' como el Apple Watch o el Android Wear acaparan toda la atención, sólo representarán una cuarta parte de todos los 'wearables' en 2016 y aumentarán hasta un tercio en 2020», señala en un comunicado el analista senior de IDC Jitesh Ubrani. Por su parte desde la firma de análisis Gartner se pronostican unas ventas de 274.6 millones de «wearables» para este año, equivalente a un aumento del 18.4% respecto al año anterior, cuando se registraron 232 millones de unidades vendidas. Las ventas de dispositivos electrónicos ultraportátiles generará ingresos de 28.700 millones en 2016, de los cuales 11.500 millones provendrán de los «smartwatches», sobre todo, auspiciado por el gran interés despertado por el modelo Apple Watch. «La adopción del smartwatch aumentará el 48% en gran parte debido a la popularización de Apple», sostiene Angela McIntyre, directora de investigación de Gartner, quien subraya que adopción se mantendrá «muy por debajo» de las ventas de teléfonos inteligentes. El universo alrededor y los complementos Solo el pasado año, Apple, cuyo desembarco en este nuevo nicho de mercado fue tardío, ha logrado colocar más de 11.6 millones de unidades de su Apple Watch, uno de los «smartwatches» con mejor acabado y prestaciones originales. Aunque se desconoce (aún) su alcance a lo largo de los últimos meses y, evidentemente, habrá que esperar a final de año para conocer más detalles sobre su relevancia en el mercado, han surgido ya previsiones de analistas (KGI Securities) que apuntan a un retroceso del 40% respecto a su primer año, vendiendo únicamente 7.6 millones de relojes. En su lugar, se ha trabajado en otras fórmulas para crear un mayor interés en este dispositivo que se sitúa entre la moda y la tecnología. Son las correas y los demás complementos. Ahí la firma norteamericana ha encontrado una necesidad: su recambio. Uno de los últimos modelos ha sido ampliar el tipo de materiales, llevándolo desde el cuero tradicional a la robustez del nylon o la colección con la firma francesa de moda Hermès. Todos esos pequeños pagos han ayudado a prolongar las ventas en el tiempo, pero únicamente a los usuarios ya propietarios del dispositivo.
01-01-1970 | abc.es
Microsoft pierde un 25% lastrado por el declive de las ventas de «smartphones»
Golpe como consecuencia del retroceso de las ventas de PC, mazazo por la escasa acogida de sus teléfonos móviles inteligentes. La empresa tecnológica estadounidense Microsoft ha registrado un beneficio de 3.756 millones de dólares (3.330 millones de euros) en el tercer trimestre de su ejercicio fiscal, lo que representa un 24.7% por debajo de la cifra obtenida en el mismo periodo del año anterior. La cifra de negocio del gigante de la informática alcanzó los 20.531 millones de dólares (18.203 millones de euros), frente a los 21.729 millones de dólares (19.268 millones de euros) de facturación correspondientes al año precedente, un 5.5% menos, según detalla la compañía en un comunicado. Las ganancias netas por acción se redujeron un 33% en este periodo, hasta los 0.47 dólares (0.42 euros). El negocio central de la compañía cofundada por Bill Gates, el software para ordenadores personales, ha seguido reduciéndose con una nueva caída del 2%. Sin embargo, Microsoft ha decidido concentrarse en su segmento de servicios en la nube con el fin de impulsar su crecimiento. De hecho, en ese sentido, sus ingresos por el segumento de «cloud computing» han subido un 3.3% en el trimestre, hasta los 6.100 millones de dólares. En otros aspectos del balance de la compañía destacan el buen rendimiento en el mercado de otros productos como la línea de ordenadores híbridos Surface, que ha registrado un aumento del 61% en ventas con ingresos por 1.100 millones de dólares. La llegada de los nuevos modelos Surface Pro 4 y Surface Book han impulsado su interés entre los consumidores en un entorno en el que la informática tradicional ha empezado a evolucionar y buscar nuevas alternativas cercanas a la movilidad extrema. Ahí es donde ha perdido terreno, precisamente, porque los ingresos por venta de teléfonos móviles inteligentes han caido un 46% en comparación con el año anterior, alcanzando únicamente 2.3 millones de unidades vendidas de la gama Lumia, aunque ese dato representa una contracción del 73%. Microsoft, pese a aquirir el negocio de móviles a Nokia, no ha conseguido dar con la tecla en este mercado dominado principalmente por Samsung y Apple. Aunque se mantiene por debajo de la batalla del ocio electrónico frente a Sony con su PlayStation 4, la firma norteamericana ha registrado un buen rendimiendo de su consola de sobremesa Xbox, cuyas ventas de videojuegos se han incrementado en torno al 9% y las suscripciones al servicio Xbox Live han crecido exponencialmente en un 26% llegando a unos 46 millones de usuarios activos. «Las compañías que usan la tecnología digital para guiar su crecimiento escogen cada vez más a Microsoft como socio», comentó al respecto el consejero delegado de Microsoft, Satya Nadella. «Las organizaciones que usan tecnología digital para transformar e impulsar el nuevo crecimiento cada vez más escogen Microsoft como socio (..) Vemos un empujón en los servicios de nube y Windows 10».
01-01-1970 | abc.es
Influential NHL TeamsInfographic Después de que Movistar anunciase que va a empezar a cobrar por el consumo de adicional de datos, en ABC Tecnología te estamos ayudando para que controles tu factura y no te lleves un susto a final de mes. Ya te hemos dado unas pautas sobre cuántos megas debes contratar en tu tarifa y ahora vamos a seguir ofreciéndote nuevos datos. La compañía de Telefónica ha advertido ya a sus clientes que, a partir del 18 de mayo, cobrará a un precio de 1,5 cents/MB hasta 1 GB adicional. ¿Pero cuánto es eso? ¿Un WhatsApp? ¿Mirar Facebook? Te advertimos que dar cifras exactas es imposible pero quizás podamos ayudarte a que te hagas una idea. El consumo de datos en los «smartphones» conviene vigilarlo. Cuando miras Instagram, subes una foto, consultas una página web.. Todo ello supone un gasto que siempre debe ir acorde a la tarifa contratada, cuyo plan para navegar por internet se renueva cada mes. En todo este proceso influye la velocidad, es decir, la rapidez con la que puedes ver vídeos, descargarte fotos o consultar páginas web. Se mide en Kbyte, megabyte (MB) o gigabytes (GB). Recuerda que 1 GB son unos 1000 MB. En este sentido, conviene señalar que no es lo mismo ver un vídeo de un minuto o cinco en Youtube así como la calidad que ofrezca el visionado, ya sea baja, media o alta. A mayor calidad, mayor consumo de datos. Por otro lado, está la oferta del mercado. Es amplia y variada y ofrecen al cliente, además de las llamadas, la posibilidad de contratar 1 GB, 2 GB, 3 GB, 5 GB.. para navegar por internet. En la actualidad, todo archivo que pese 250 Kbytes es pequeño, es decir, consume muy pocos datos de nuestra factura. Ya todo se mide en MB y GB. Por ejemplo, un mensaje de 100 caracteres en WhatsApp suponen unos 0,94 Kb. Sin embargo, hay ciertas acciones que ya pasan a consumir mínimo 1 MB como por ejemplo, visitar una página web como ABC o revisar el muro del Facebook durante un minuto. Sin embargo, este tipo de acciones las hacemos continuamente y varias veces al día. Orange, en su página web, ofrece al usuario ciertas nociones y advierte, con razón, que «el streaming de música y vídeo es el mayor enemigo de tu bono de datos». Y es que ver un vídeo de unos 4 minutos en Youtube en calidad media sin estar conectado a una red wifi supone un consumo aproximado de 10 MB. Y si escuchas música desde Spotify, en función de la calidad y duración, se van entre 2 y 9 MB por canción. ¿Y sabes cuánto supone 1MB de tu tarifa con solo usar las redes sociales? Orange pone cuatro sencillos ejemplos: - Compartir 3 fotos en Instagram - Publicar 5 post con solo texto en Facebook o una actualización de su estado si va con foto. - Tuitear 17 veces o 4, si los tuits van con imágenes. En Pinterest, navegar con tu «smartphone» durante un minuto puede llegar a consumir hasta 3,5 MB y acceder a Google Maps, hasta 1 MB por minuto. Mejor con wifi Sin embargo, hay acciones que pueden ocasionarnos el consumo de nuestros datos contratados en un solo día. Por ello, será mejor evitarlas hasta que no estemos conectados a una red wifi. Por ejemplo, según las estimaciones de Netflix, ver a través del «smartphone» una de las series puede suponer hasta los 0,7 GB por hora en calidad media o 7 GB por hora en Ultra HD. En Youtube, un vídeo en HD son unos 5 MB y descargarte ABC desde Kiosko y Más, unos 27 MB. Un solo minuto de una videollamada son 30 MB, aproximadamente. La descarga de aplicaciones también son «peligrosas». Aunque varían, instalarte una aplicación tan popular como Wallapop son 40 MB.
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