Noticias de "smartphone"

01-01-1970 | abc.es
Google podría lanzar en 2017 el primer móvil con Android One en EE.UU.
Google podría lanzar a la venta por primera vez en Estados Unidos un terminal con la plataforma Android One a mediados de 2017, según apunta el portal «The Information». El terminal será de gama media y todavía no se sabe cuál será el fabricante. La compañía del buscador se ha decantado, según el citado medio, por un modelo de gama media con un precio que rondará entre los 200 y 300 dólares, y que será producido por una compañía externa todavía desconocida. Según el portal, LG pdoría ser la empresa mejor situada para fabricar el modelo. Con este lanzamiento, Google aspira a continuar la expansión por nuevos mercados de su plataforma Android One, anunciada en el año 2014 y que tiene a India como uno de sus mercados principales. En otros países ya se han lanzado móviles que utilizan este sistema, como es el caso del BQ Aquaris A4.5 en España. El lanzamiento en Estados Unidos rompe totalmente con la tendencia anunciada por Android en 2014, en la que parecía indicar que destinaría Android One tan solo a termianles de gama baja para comercializarlos únicamente en países con menos recursos. Según avanza «The Information», el nuevo smartphone tendrá actulizaciones gratuitas durante dos años, cosa que ya sucedió con el modelo de fabricación propia de Google, Pixel, así como con los Nexus fabricados por Huawei y LG.
01-01-1970 | abc.es
¿Y si tu próximo móvil se convierte en una tableta?
Se lleva tiempo hablando acerca de un interés creciente en la industria acerca de las pantallas flexibles. Hay patentes registradas que animan a pensar que ese futuro que nos dibujan es cada día menos incierto y más cercano, pero existen algunas dudas en el sector de que eso pueda ser posible este mismo año. Existen prototipos, ensayos y algunos experimentos con paneles que logran enrollarse como las persianas. Fabricantes como Samsung o LG se pasean en algunas ferias mostrando algunas innovaciones, pero ninguna, por ahora, tiene visos de tener un cierto recorrido comercial. Y es justo ahora cuando Microsoft entra en el juego. La Oficina de Patentes y Marcas de EE.UU. (USPTO, por sus siglas en inglés) ha registrado una patente (número US 9.541.962 B2) a nombre de Microsoft que describe un diseño de dispositivo plegable que puede desplegarse y convertirse bien en una tableta, bien en un formato de menores dimensiones tipo un teléfono móvil inteligente. Se trata de un concepto del que ya se habló hace algún tiempo, aunque el proyecto -conocido como Courier- fue cancelado en 2009. El inventor es Kabir Siddiqui, que fue uno de los artífices del soporte-pie de las tabletas Surface. Esta patente, descubierta por el blog MSPoweruser, presenta un dispositivo móvil cuya pantalla dispone de una región plegable en su área central que genera una pantalla dual a modo de visualización propia de los libros en papel. Esa especie de bisagra, que ya ha empezado a experiementar otras marcas como Samsung, permite realizar una disposición de las pantallas que se puede «estirar» para revelar una pantalla más grande. Esta idea podría ayudar a ofrecer dispositivos de gran tamaño capaces de guardarse, una vez plegado, en un bolsillo. Es necesario reconocer, sin embargo, que este tipo de registros no conllevan a un desarrollo comercial pero dan pie a pensar que las marcas ensayan con diferentes propuestas, aunque se desconocen otros detalles técnicos como la forma en la que se implementaría esta doble pantalla para que, en el momento en el que se encuentre en formato «smartphone», el resto de panel que representa y soporta el espacio de la tableta quede inutilizado. Microsoft, en cualquier caso, se prepara para lanzar a lo largo de este año un Surface Phone en un momento en el que la cuota de mercado de su sistema operativo Windows Phone es irrisoria (a nivel mundial no alcanza el 1%, según varios paneles de analistas). En un escenario en donde la capacidad de innovación es más difícil en el saturado mercado del «smartphone», la diferenciación se hace necesario para atraer a nuevo público. Y esas pantallas flexibles de la que se lleva hablando desde hace varios años sigue siendo una quimera para la industria, aunque desde algunos sectores se cree que finalmente se hará realidad este mismo año, según avanzaba el «tuitero» Evan Blass, conocido internacionalmente por sus constantes aciertos en los lanzamientos de producto de los fabricantes. Otras fuentes como Kang Chung-seok, ejecutivo de Kolon Industries, aseguran que, en efecto, este año será posible encontrar los primeros modelos de teléfonos flexibles y plegables. «Se espera que entre tres y cinco empresas tecnológicas empiecen a producir en masa a nivel mundial teléfonos plegables en 2018», declaraba recientemente.
01-01-1970 | abc.es
Una mirada hacia el concepto de «smartphone» híbrido de LG
Volvemos a la carga. En el sector de la electrónica de consumo se está fraguando diversas batallas para acercarse al futuro; una de ellas es el diseño de un nuevo concepto de teléfono móvil inteligente. Y 2017 se está percibiendo, así, como el año que aparezcan los primeros dispositivos de consumo con pantallas flexibles y plegables, un concepto que llevan tiempo explorando Samsung o LG. Ésta última, proveedora de paneles, ha solicitado recientemente el registro de una patente que describe un dispositivo híbrido entre «smartphone» y tableta, según ha adelantado el medio holandés «GSMinfo». Se trata de una muestra más del interés por parte de la firma surcoreana en esta idea, lo que le sitúa en la carrera contra su rival local. El diseño presentado, sin embargo, aporta algunos aspectos interesantes. Los bocetos indagan en la idea de un teléfono plegable, aunque la descripción evita esta denominación y apuesta, más bien, por un concepto híbrido basado en un mecanismo de bisagra integrado en la pantalla. La propuesta consiste en un formato móvil tradicional de unas 5.5 pulgadas que, desplegado, se convierte en una tableta, de mayor dimensión de pantalla, en torno a las 7 pulgadas. Para hacerlo posible, el proyecto cuenta con un sistema que permite doblarse por la mitad como si se tratase de un libro impreso. Además de esta configuración, innovadora pero que por ahora sigue siendo un deseo, el dispositivo alberga -siempre según los planos entregados- una cámara con flash, escaner de huellas dactilares y varios botones físicos. Aunque por ahora se trata de meras ideas, la firma surcoreana ha avanzado mucho al respecto en el empleo de materiales maleables. Según se ha filtrado en las últimas semanas, tanto LG como Samsung están planeando iniciar la producción de dispositivos con paneles flexibles este mismo año, apuntando incluso a un posible lanzamiento para un año después, en 2018.
01-01-1970 | abc.es
Samsung confirma que no presentará el nuevo Galaxy S8 en la feria MWC de Barcelona
El gigante Samsung Electronics confirmó este lunes que no presentará su nuevo modelo de «smartphone», el Galaxy S8, en el Mobile World Congress (MWC) de Barcelona que arranca el 27 de febrero y que es la feria más importante del sector. El responsable de la división de telefonía móvil de Samsung Electronics, Koh Dong-jin, lo anunció durante la presentación del informe de la investigación sobre las igniciones espontáneas en su modelo previo, el Galaxy Note 7, que llevó al cese de su producción el pasado octubre, dos meses después de su salida al mercado. «Samsung ha tomado varias medidas correctivas para asegurar que lo del Note 7 nunca vuelva a pasar»Koh Dong-jin, de Samsung Samsung presenta con frecuencia sus dispositivos de la serie Galaxy S durante el congreso, como fue el caso del Galaxy S7 en 2016, que comenzó a vender en marzo. El mayor fabricante de teléfonos móviles del mundo todavía no ha anunciado la fecha de lanzamiento del S8, un modelo que viene desarrollando a la par que investiga los incendios del Note 7, que le han costado más de 4.800 millones de euros (5.200 millones de dólares), y de los que responsabiliza a baterías defectuosas. El Galaxy Note 7 fue comercializado en agosto de 2016, pero a principios de septiembre la firma anunció una retirada sin precedentes tras informarse de más de una treintena de casos de combustiones en terminales en diversos países. A la llamada a revisión que afectó a unos 2,5 millones de teléfonos, le siguió la entrega de reemplazos que, no obstante, siguieron sufriendo sobrecalentamiento de las baterías, lo que llevó a la compañía a congelar las ventas y cesar la producción de su nuevo dispositivo dos meses mas tarde. Durante su intervención de hoy Koh afirmó que Samsung ha tomado «varias medidas correctivas para asegurar que esto nunca vuelva a pasar», según declaraciones recogidas por la agencia Yonhap.
01-01-1970 | abc.es
Hugo Barra, clave del éxito de Android, abandona Xiaomi: «Ha sido la mayor aventura de mi vida»
Alma y corazón de una de las empresas que ha agitado el modelo de telefonía móvil en los últimos años. El que fuera artífice y uno de los personajes clave en el desarrollo y crecimiento de Android como sistema operativo móvil se va, por ahora, a casa. Tras tres años y medio como la cara de Xiaomi, Hugo Barra ha puesto punto y final a su andadura en la firma china, su mayor aventura en su dilatada trayectoria profesional. El hasta ahora vicepresidente internacional de Xiaomi ha señalado que regresará a Silicon Valley, aunque mantendrá un puesto como asesor en la firma china, una de las mayores fabricantes de dispositivos móviles inteligentes del mundo. En su carta de despedida, publicada en su perfil de Facebook, ha agradecido el apoyo de Lei Jun -consejero delegado- y Bin Lin -presidente-, cofundadores de la empresa, por haberle dado la oportunidad de ayudar a convertirla (a Xiaomi) «en un actor global», algo que considera «la mayor y más exigente aventura» de su vida. Porque otra cosa no pero la escalada de la compañía desde su llegada ha sido meteórica, recaudando más de 1.000 millones de dólares anuales. «Vivir en un entorno tan particular ha empezado a afectar mi salud», reconoce Barra, al tiempo que ha añadido que su regreso al centro tecnológico californiano se debe a que es donde están «sus amigos y su vida», aparte de «estar mucho más cerca de su familia». A su juicio, la marca cuyo significado es mijo (un cereal) está en una «muy buena situación en su camino de expansión mundial», en donde tiene presencia actualmente en numerosos mercados como Singapur, Indonesia, Malasia o, más recientemente incorporados, como México, Rusia o Polonia. En la pasada edición de la feria CES 2017, de Las Vegas, la compañía incluso debutó para presentar algunos productos. Nacido en Bello Horizonte (Brasil, 1976), Barra ha sido uno de las personas que ha logrado dotarle de una dimensión internacional a esta firma china fundada hace tan solo siete años en plena vorágine del mundo «smartphone». La fórmula de productos de alta calidad a bajos precios ha contribuido, sin embargo, a agitar este mercado de gran crecimiento en el pasado y que, a día de hoy, ha empezado a tambalearse ligeramente al mismo tiempo que se recrudecía la competitividad. Proveniente de Google, en donde trabajó como vicepresidente, se sumó a la causa china en 2013, el momento de mayor éxito de Xiaomi, considerada como la «Apple china». El negocio de la empresa descansa en la venta de móviles y otros accesorios tecnológicos y en el desarrollo de una versión personalizada de Android llamada MIUI. Desde los primeros meses su estrategia se ha centrado en la diferenciación y en evitar toda crítica sobre el diseño de sus productos. En diversas ocasiones, incluso, ha tenido que salir a la palestra para defender que Xiaomi no copia productos a Apple. La marcha de Barra coincide en un momento en el que Xiaomi ha perdido cuota de mercado en el mercado móvil en los últimos meses. Según datos de la firma de análisis IDC, la firma cayó en 2016 de los primeros puestos de mayores vendedores en detrimento de otras marcas asiáticas como Huawei, Oppo y Vivo, que le han superado rápidamente, a pesar de haber asombrado a los expertos con su última creación, el Mi Mix, un dispositivo innovador que aprovecha los marcos para ofrecer una pantalla de mayor tamaño. Xiaomi ha tenido un 2016 para olvidar. Se ha marcado como un punto de inflexión dentro de su andadura, demostrando que su capacidad para escalar y aumentar la producción no ha tenido músculo suficiente como para hacer frente a los cambios que ha supuesto el mercado móvil. Recientemente, incluso, la firma decidió no ofrecer datos concretos de ventas de sus teléfonos móviles, lo que ha despertado la incertidumbre entre los analistas, que apuntaban que iba a caer hasta en un 12% respecto al año anterior. Wang Xiang, nuevo vicepresidente Bin Lin, el presidente de la compañía, escribió un comentario en la entrada del brasileño, en el que aseguró que, «aunque nos habría encantado que Hugo siguiera con nosotros en Pekín durante mucho más tiempo, entendemos sus retos personales y le deseamos lo mejor en su futuro». Además, aprovechó su comentario para anunciar que Wang Xiang, el vicepresidente sénior de Xiaomi, será quien se encargue de las tareas que hasta ahora desempeñaba Hugo Barra. «Tenemos planes ambiciosos para expandirnos en 2017 y tenemos confianza en el liderazgo de Xiang para llevar nuestros negocios globales a cotas más altas», señaló Bin.
01-01-1970 | abc.es
Hugo Barra, clave del éxito de Android, abandona Xiaomi
Alma y corazón de una de las empresas que ha agitado el modelo de telefonía móvil en los últimos años. El que fuera artífice y uno de los personajes clave en el desarrollo y crecimiento de Android como sistema operativo móvil se va, por ahora, a casa. Tras tres años y medio como la cara de Xiaomi, Hugo Barra ha puesto punto y final a su andadura en la firma china, su mayor aventura en su dilatada trayectoria profesional. El hasta ahora vicepresidente internacional de Xiaomi ha señalado que regresará a Silicon Valley, aunque mantendrá un puesto como asesor en la firma china, una de las mayores fabricantes de dispositivos móviles inteligentes del mundo. En su carta de despedida, publicada en su perfil de Facebook, ha agradecido el apoyo de Lei Jun -consejero delegado- y Bin Lin -presidente-, cofundadores de la empresa, por haberle dado la oportunidad de ayudar a convertirla (a Xiaomi) «en un actor global», algo que considera «la mayor y más exigente aventura» de su vida. Porque otra cosa no pero la escalada de la compañía desde su llegada ha sido meteórica, recaudando más de 1.000 millones de dólares anuales. «Vivir en un entorno tan particular ha empezado a afectar mi salud», reconoce Barra, al tiempo que ha añadido que su regreso al centro tecnológico californiano se debe a que es donde están «sus amigos y su vida», aparte de «estar mucho más cerca de su familia». A su juicio, la marca cuyo significado es mijo (un cereal) está en una «muy buena situación en su camino de expansión mundial», en donde tiene presencia actualmente en numerosos mercados como Singapur, Indonesia, Malasia o, más recientemente incorporados, como México, Rusia o Polonia. En la pasada edición de la feria CES 2017, de Las Vegas, la compañía incluso debutó para presentar algunos productos. Nacido en Bello Horizonte (Brasil, 1976), Barra ha sido uno de las personas que ha logrado dotarle de una dimensión internacional a esta firma china fundada hace tan solo siete años en plena vorágine del mundo «smartphone». La fórmula de productos de alta calidad a bajos precios ha contribuido, sin embargo, a agitar este mercado de gran crecimiento en el pasado y que, a día de hoy, ha empezado a tambalearse ligeramente al mismo tiempo que se recrudecía la competitividad. Proveniente de Google, en donde trabajó como vicepresidente, se sumó a la causa china en 2013, el momento de mayor éxito de Xiaomi, considerada como la «Apple china». El negocio de la empresa descansa en la venta de móviles y otros accesorios tecnológicos y en el desarrollo de una versión personalizada de Android llamada MIUI. Desde los primeros meses su estrategia se ha centrado en la diferenciación y en evitar toda crítica sobre el diseño de sus productos. En diversas ocasiones, incluso, ha tenido que salir a la palestra para defender que Xiaomi no copia productos a Apple. La marcha de Barra coincide en un momento en el que Xiaomi ha perdido cuota de mercado en el mercado móvil en los últimos meses. Según datos de la firma de análisis IDC, la firma cayó en 2016 de los primeros puestos de mayores vendedores en detrimento de otras marcas asiáticas como Huawei, Oppo y Vivo, que le han superado rápidamente, a pesar de haber asombrado a los expertos con su última creación, el Mi Mix, un dispositivo innovador que aprovecha los marcos para ofrecer una pantalla de mayor tamaño. Xiaomi ha tenido un 2016 para olvidar. Se ha marcado como un punto de inflexión dentro de su andadura, demostrando que su capacidad para escalar y aumentar la producción no ha tenido músculo suficiente como para hacer frente a los cambios que ha supuesto el mercado móvil. Recientemente, incluso, la firma decidió no ofrecer datos concretos de ventas de sus teléfonos móviles, lo que ha despertado la incertidumbre entre los analistas, que apuntaban que iba a caer hasta en un 12% respecto al año anterior. Wang Xiang, nuevo vicepresidente Bin Lin, el presidente de la compañía, escribió un comentario en la entrada del brasileño, en el que aseguró que, «aunque nos habría encantado que Hugo siguiera con nosotros en Pekín durante mucho más tiempo, entendemos sus retos personales y le deseamos lo mejor en su futuro». Además, aprovechó su comentario para anunciar que Wang Xiang, el vicepresidente sénior de Xiaomi, será quien se encargue de las tareas que hasta ahora desempeñaba Hugo Barra. «Tenemos planes ambiciosos para expandirnos en 2017 y tenemos confianza en el liderazgo de Xiang para llevar nuestros negocios globales a cotas más altas», señaló Bin.
01-01-1970 | abc.es
Baterías de los «smartphones»: ¿un peligro en el bolsillo?
Las baterías de iones de litio, que se encuentran en la mayoría de los teléfonos móviles están fabricadas mediante una tecnología en constante evolución, por lo que los fabricantes necesitan hacer equilibrios entre rendimiento, coste y seguridad. Estas, comercializadas por primera vez por Sony en la década de años noventa, dominan en la actualidad el mercado de la electrónica y comienzan incluso a tomar cierta ventaja sobre otro tipo de baterías en el ámbito del transporte. Tras varios meses de incertidumbre, Samsung ha dado, por fin, explicaciones sobre las causas que provocaron que el teléfono móvil inteligente Galaxy Note 7 registrara problemas técnicos, obligando a retirar el producto del mercado en uno de los mayores fracasos tecnológicos que se recuerdan. El estudio ha señalado que algunas de las baterías de ion-litio estudiadas presentaron cortocircuitos internos y que algunas carecían además de membranas de aislamiento por errores en el proceso de fabricación. Se produjeron dos errores en las baterías provenientes de dos proveedores, casualmente, uno de ellos la propia división de la compañía dedicada a la fabricación de semiconductores. Básicamente, el problema se debió por el diseño y las soldaduras de dos tipos de baterías diferentes. Detalle de la investigación de la compañía- SAMSUNG Las primeras que se incorporaron al modelo original -fabricadas por la propia compañía- presentaron un fallo en el diseño ubicado en la parte superior derecha, provocando que que se produjera una deformación del electrodo negativo. Esa situación alteró el normal funcionamiento hasta producirse un sobrecalentamiento y posterior cortocircuito, que se diera en muchos casos incendios. Tras darse los primeros casos, Samsung recurrió a una empresa china llamada Amperex para las unidades de sustitución. Sin embargo, en estos casos hubo problemas en el sistema de soldadura ultrasónica, lo que volvió a provocar fallos. Para el funcionamiento de este tipo de baterías de ion-litio se utilizan diversos materiales, unos con iones negativos y otro con iones positivos. Se intercambian en el momento de la carga y, en sentido contrario, cuando se descargan, es decir, cuando se utilizan. Los conductores no están en contacto por lo que se instalan diversos separadores para evitarlo. Sin embargo, cuando se produce una reacción química para su correcto funcionamiento genera calor y, en casos de posibles sobrecalentamientos o recargas demasiado rápidas, puede generar una deflagración. Para que el proceso de fabricación sea comprensible para los ajenos al medio, los expertos ofrecen un ejemplo cercano. Es como si tienes un rollo de papel para ir al water. «Imagínate que coges papel de aluminio y lo extiendes. Luego tomas un papel del mismo tamaño del folio. Y, luego, un electrodo, que puede ser de cobre, y lo enrollas. Tienen un ánodo (polo positivo) y cátodo (compuesto por diferente materiales). Todo eso se enrolla pero se mantiene en un medio líquido, que es un electrolito, y se aplica tensión entre los electrodos para que se muevan. Cuando se enrolla, cuando se separan los electrodos no se producen problemas y no hay cortocircuitos», explica Javier Martínez, profesor de la UPM y el Departamento de Ciencia de Materiales, en conversación telefónica con este diario. En su opinión, la compañía decidió apostar por meter en menor tamaño más capacidad a la batería, que ha estado presionando en un extremo hasta producirse en algunos casos que se prendiera fuego. «Los portátiles y vehículos eléctricos tienen este tipo de batería, y no explotan. El problema es que han querido sacar el producto muy pronto sin testearlo. Ahora van a hacerle pruebas durante mucho tiempo», sostiene este experto. Pese a que contienen componentes químicos y corrosivos, los expertos insisten en que los procesos de fabricación de estos componentes tan extendidos tienen garantías de seguridad. «Bien diseñadas y bien testadas no son peligrosas. Otra cosa es la codicia de sacar dispositivos más fuertes y potentes en el menor tiempo posible sin probar los componentes adecuadamente». Los consumidores quieren más potencia El desafío de apostar por esta tecnología se debe, en parte, por la demanda de los consumidores. «Eso es porque la gente quiere móviles con más prestaciones, que requieren de más energía. Se quiere un móvil fino y delgado, con lo que la batería es más pequeña, pero claro no se puede tener todo. Evidentemente en un móvil no cabe todo», sostiene Angel Cuadras, profesor de la Universidad UPC, en declaraciones a ABC. «Las baterías de litio tienen unas medidas de seguridad internas que, en caso de problemas, se desconectan automáticamente, pero en este caso [el del Note 7] era tan delgada que se cortocircuitaron los electrodos», señala. «Tienen un fusible que cuando supera una temperatura fijada se desconecta la batería», asegura Cuadras, quien denuncia que las baterías «piratas» -aquellas que no contienen una certificación que garantiza su seguridad pero son más baratas- no lo tienen. Pese a las dudas, este experto garantiza que este tipo de baterías, presentes en infinidad de productos electrónicos industriales y alto consumo, son fiables, aunque presentan una degradación con el paso de tiempo. «Todo conlleva un riesgo, pero hay millones que no han petado», justifica. A su juicio, las informaciones que se recogen cada cierto tiempo de dispositivos que se incendian o explotan son «casos puntuales», ya que existen estadísticas y márgenes de error durante el proceso de producción de este componente. «Si se fabrican cien mil, una puede salir mal», reconoce. «Las baterías, a lo largo del tiempo, han evolucionado, sí, pero los móviles han pegado un gran salto con la llegada de los smartphones y las baterías no han pegado ese salto», manifiesta. Y no únicamente en el campo de la movilidad las baterías de litio han ganado la batalla como mecanismo para alimentar de energía a los productos. Y también a los ordenadores portátiles ha llegado su fortaleza e, incluso, en los primeros modelos de coches eléctricos, que funcionan con baterías de litio, una de las razones -según este experto- por lo que no se ha extendido todavía el uso de este tipo de vehículos que prometen reducir las emisiones contaminantes. «A día de hoy lo que hay es litio», puntualiza Cuadras, al tiempo que vislumbra un futuro en donde haya descubierto o encontrado «algo diferente». Samsung es, ahora, su rival a batir Las secuelas de la retirada del mercado del Note 7 y su consiguiente azote a la marca comercial ha obligado a la compañía a extremar las precauciones con su próximo dispositivo estrella, el Galaxy S8, cuya presentación finalmente se hará un mes después de la feria Mobile World Congress que se celebrará en marzo en Barcelona. «Hoy en día para las empresas tecnológicas lo importante es lo intangible, el renombre de la empresa. El problema que tiene Samsung es que es su propio rival. Si haces un nuevo teléfono y vuelve a fallar puede desaparecer. Personalmente, no me gusta que una compañía líder quiera sacar los productos sin testear», lamenta Martínez, quien se muestra seguro que la compañía hizo «pequeñas pruebas, pero no exhaustivas» para corroborar la fiabilidad de las baterías utilizadas. Más allá del litio Al margen de las baterías de iones-litio, los expertos creen que el futuro existirán otros materiales y tecnologías que dominará la energía, entre ellos, el grafeno, que se trata de un material compuesto por una sola capa de átomos y que permitirá -según Martínez- lograr que las pilas «duren más y con más seguridad porque se necesita otra química diferente». En su opinión, las empresas y productos que van a dominar el futuro de la tecnología serán aquellas que contengan baterías que duren más. «El mundo de la energía va ser clave en el desarrollo tecnológico y de la humanidad y ya haya mucha investigación sobre nuevos materiales», vaticina.
01-01-1970 | abc.es
Baterías: ¿llevamos un peligro dentro del bolsillo?
Las baterías de iones de litio, que se encuentran en la mayoría de los teléfonos móviles están fabricadas mediante una tecnología en constante evolución, por lo que los fabricantes necesitan hacer equilibrios entre rendimiento, coste y seguridad. Estas, comercializadas por primera vez por Sony en la década de años noventa, dominan en la actualidad el mercado de la electrónica y comienzan incluso a tomar cierta ventaja sobre otro tipo de baterías en el ámbito del transporte. Tras varios meses de incertidumbre, Samsung ha dado, por fin, explicaciones sobre las causas que provocaron que el teléfono móvil inteligente Galaxy Note 7 registrara problemas técnicos, obligando a retirar el producto del mercado en uno de los mayores fracasos tecnológicos que se recuerdan. El estudio ha señalado que algunas de las baterías de ion-litio estudiadas presentaron cortocircuitos internos y que algunas carecían además de membranas de aislamiento por errores en el proceso de fabricación. Se produjeron dos errores en las baterías provenientes de dos proveedores, casualmente, uno de ellos la propia división de la compañía dedicada a la fabricación de semiconductores. Básicamente, el problema se debió por el diseño y las soldaduras de dos tipos de baterías diferentes. Detalle de la investigación de la compañía- SAMSUNG Las primeras que se incorporaron al modelo original -fabricadas por la propia compañía- presentaron un fallo en el diseño ubicado en la parte superior derecha, provocando que que se produjera una deformación del electrodo negativo. Esa situación alteró el normal funcionamiento hasta producirse un sobrecalentamiento y posterior cortocircuito, que se diera en muchos casos incendios. Tras darse los primeros casos, Samsung recurrió a una empresa china llamada Amperex para las unidades de sustitución. Sin embargo, en estos casos hubo problemas en el sistema de soldadura ultrasónica, lo que volvió a provocar fallos. Para el funcionamiento de este tipo de baterías de ion-litio se utilizan diversos materiales, unos con iones negativos y otro con iones positivos. Se intercambian en el momento de la carga y, en sentido contrario, cuando se descargan, es decir, cuando se utilizan. Los conductores no están en contacto por lo que se instalan diversos separadores para evitarlo. Sin embargo, cuando se produce una reacción química para su correcto funcionamiento genera calor y, en casos de posibles sobrecalentamientos o recargas demasiado rápidas, puede generar una deflagración. Para que el proceso de fabricación sea comprensible para los ajenos al medio, los expertos ofrecen un ejemplo cercano. «Es como si tienes un rollo de papel de water de tres capas (ánodo, separador, cátodo). Estas capas están enrolladas entre si, pero sin interacción entre ellas y sumergidas en un líquido denominado electrolito. Cuando se aplica tensión a los electrodos en el cátodo y en el ánodo hacen que se muevan los iones de litio», explica Javier Martínez, profesor de la UPM y el Departamento de Ciencia de Materiales, en conversación telefónica con este diario. En su opinión, la compañía decidió apostar por meter en menor tamaño más capacidad a la batería. A su vez, afirma que lo que se puede leer en el informe es que, en un borde superior de esta -en algunos casos-, los electrodos se llegaban a tocar. Por eso se produjo fuego en algunos terminales. «Los pórtatiles y vehículos eléctricos tienen este tipo de batería y no explotan. Han querido sacar un producto al mercado muy pronto sin testear exhaustivamente su funcionamiento durante meses.  Ahora van a hacerle pruebas durante mucho tiempo», sostiene el entrevistado, lo cual es muy bueno para los consumidores. Pese a que contienen componentes químicos y corrosivos, los expertos insisten en que los procesos de fabricación de estos componentes tan extendidos tienen garantías de seguridad. «Bien diseñadas y bien testadas no son peligrosas. Otra cosa es diferente es sacar dispositivos más fuertes y potentes en el menor tiempo posible sin probar los componentes adecuadamente durante meses». Los consumidores quieren más potencia El desafío de apostar por esta tecnología se debe, en parte, por la demanda de los consumidores. «Eso es porque la gente quiere móviles con más prestaciones, que requieren de más energía. Se quiere un móvil fino y delgado, con lo que la batería es más pequeña, pero claro no se puede tener todo. Evidentemente en un móvil no cabe todo», sostiene Angel Cuadras, profesor de la Universidad UPC, en declaraciones a ABC. «Las baterías de litio tienen unas medidas de seguridad internas que, en caso de problemas, se desconectan automáticamente, pero en este caso [el del Note 7] era tan delgada que se cortocircuitaron los electrodos», señala. «Tienen un fusible que cuando supera una temperatura fijada se desconecta la batería», asegura Cuadras, quien denuncia que las baterías «piratas» -aquellas que no contienen una certificación que garantiza su seguridad pero son más baratas- no lo tienen. Pese a las dudas, este experto garantiza que este tipo de baterías, presentes en infinidad de productos electrónicos industriales y alto consumo, son fiables, aunque presentan una degradación con el paso de tiempo. «Todo conlleva un riesgo, pero hay millones que no han petado», justifica. A su juicio, las informaciones que se recogen cada cierto tiempo de dispositivos que se incendian o explotan son «casos puntuales», ya que existen estadísticas y márgenes de error durante el proceso de producción de este componente. «Si se fabrican cien mil, una puede salir mal», reconoce. «Las baterías, a lo largo del tiempo, han evolucionado, sí, pero los móviles han pegado un gran salto con la llegada de los smartphones y las baterías no han pegado ese salto», manifiesta. Y no únicamente en el campo de la movilidad las baterías de litio han ganado la batalla como mecanismo para alimentar de energía a los productos. Y también a los ordenadores portátiles ha llegado su fortaleza e, incluso, en los primeros modelos de coches eléctricos, que funcionan con baterías de litio, una de las razones -según este experto- por lo que no se ha extendido todavía el uso de este tipo de vehículos que prometen reducir las emisiones contaminantes. «A día de hoy lo que hay es litio», puntualiza Cuadras, al tiempo que vislumbra un futuro en donde haya descubierto o encontrado «algo diferente». Samsung es, ahora, su rival a batir Las secuelas de la retirada del mercado del Note 7 y su consiguiente azote a la marca comercial ha obligado a la compañía a extremar las precauciones con su próximo dispositivo estrella, el Galaxy S8, cuya presentación finalmente se hará un mes después de la feria Mobile World Congress que se celebrará en marzo en Barcelona. «Hoy en día para las empresas tecnológicas lo importante es lo intangible, el renombre de la empresa. El problema que tiene Samsung es que es su propio rival. Si haces un nuevo teléfono y vuelve a fallar las perdidas serían elevadísimas», lamenta Martínez. Más allá del litio Al margen de las baterías de iones-litio, los expertos creen que el futuro existirán otros materiales y tecnologías que dominará la energía, entre ellos, el grafeno, que se trata de un material compuesto por una sola capa de átomos y que permitirá -según Martínez- lograr que las pilas «duren más y con más seguridad porque se necesita otra química diferente». En su opinión, las empresas y productos que van a dominar el futuro de la tecnología serán aquellas que contengan baterías que duren más. «El mundo de la energía va ser clave en el desarrollo tecnológico y de la humanidad y ya haya mucha investigación sobre nuevos materiales», vaticina.
01-01-1970 | abc.es
Casi sin bordes, diciendo adiós al concepto «modular» de su anterior modelos y un diseño con curvas. El LG G6, próximo buque insignia de la firma surcoreana, se ha podido ver en su primera imagen un mes antes de su presentación oficial el 26 de febrero, que tendrá lugar en la próxima edición de la feria Mobile World Congress de Barcelona. Según ha desvelado el medio especializado «The Verge», el gigante asiático se une de esta forma a la corriente prevista para esta temporada de ofrecer pantallas más grandes que intentan dejar a los terminales casi sin bordes en las partes superior e inferior. Una configuración de la que se ha asociado también a otros «smartphones» que se lanzarán este año como el Galaxy S8, de Samsung, el iPhone X de Apple o el Mi Mix, de Xiaomi. Las primeras imágenes del LG G6 apuntan a un móvil fino, de bordes redondeados y con un nuevo tipo de pantalla, un panel de cristal líquido QHD+ de 5.7 pulgadas con una relación de 18:9. Esto significa que será más vertical y más alta, logrando así ofrecer más píxeles sin que por ello afecte a la estética. Gracias a ello, por ejemplo, se podrá consumir contenido multimedia de otra forma e, incluso, realizar varias tareas al mismo tiempo mediante la incorporación de una partición de pantalla. La otra gran novedad del «smartphone» viene por su resolución. Cabe recordar que QHD ofrece una resolución 1.440 x 2.560 píxeles, cuatro veces mayor que la resolución HD (720 x 1.280). En este caso, los primeros indicios apuntan a que el LG G6 tendrá una resolución de 1.440 x 2.880 píxeles. Pantalla táctil mejorada El panel QHD+ será LCD y contará con la tecnología In-Touch, patentada por la propia compañía. Según explica el diario, se incluirá un sensor táctil dentro del mismo panel LCD para ofrecer un mejor desempeño. Además, no contará con la cubierta de cristal táctil que normalmente se necesita, de tal manera que se reduce el grueso de la pantalla y la anchura del bisel. Además, los usuarios verán mejor la pantalla bajo la luz solar, ya que la pantalla aumenta un 10% su luminosidad cuando se expone a estas condiciones, al mismo tiempo que consumirá un 30% menos de energía que sus predecesores. Otro de los detalles que se habla es que, finalmente, el LG G6 se quedará sin el chip Snapdragon 835 de Qualcomm, por presión de Samsung que desea comercializar este procesador en su propio modelo en exclusiva, el Galaxy S8. Por contra, la firma surcoreana apostará por el Snapdragon 821. Otro detalle del que se ha especulado es la posibilidad de añadir un sistema de disipación de calor diseñado para evitar sobrecalentamientos. Lector de huellas dactilares, escáner de iris y resistencia al agua son otras de las propuestas de las que se ha hablado en las últimas semanas.
01-01-1970 | abc.es
¿«Lost in translation»?, Word Lens permitirá traducir textos en japonés a través de la cámara del móvil
Word Lens, la herramienta de Google Translate que permite traducir textos directamente a través de la cámara del 'smartphone', ha incorporado un nuevo idioma: el japonés. La función ya permite traducir otros catorce idiomas más. El anuncio de esta actualización llegó el pasado jueves a través de un post en el blog oficial de Google. En él, Masakazu Seno, ingeniero de Software de Google Translate, ha recomendado la aplicación a los viajeros que visiten Tokio, recordando que ya no tendrán que «preocuparse por tomar un desvío equivocado en una concurrida calle de Shibuya o pedir algo que normalmente no comerían». El japonés se ha convertido así el decimoquinto de la lista de idiomas disponibles en Word Lens, entre los que ya se encuentran español, inglés, portugués, francés, alemán, italiano, ruso, chino, árabe, hindi, coreano, turco, indonesio y tailandés, tal como se detalla en Google Play. Word Lens nació como una aplicación independiente de mano del estudio Quest Visual. Fue la primera no sólo en traducir texto a través de la cámara, sino también conservando la tipografía y la orientación del texto. Google adquirió la compañía en 2014 y la incluyó en la aplicación de Google Translate.
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